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08 February 2012

Limpiar el cordón umbilical es una medida sencilla contra la mortalidad infantil

No es lo mismo dar a luz en Holanda que en Paquistán. Quizás sea una obviedad, pero las recomendaciones que realiza la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre cómo debe ser la atención a la parturienta y a su recién nacido son las mismas en todos los países, independientemente de su nivel de ingresos. Un ejemplo es el cuidado del cordón umbilical que, según este organismo, debe mantenerse limpio y seco hasta su caída. Las cifras de mortalidad neonatal, 3,3 millones de fallecimientos cada año de los que el 99% se producen en países pobres, y los datos de dos estudios que publica 'The Lancet' apuntan a que ya va siendo hora de cambiar este consejo. Limpiar el cordón con un antiséptico barato, la clorhexidina, podría salvar muchas vidas, según estas investigaciones.
Muchos niños, quizás en torno a unos 60 millones cada año (según señalan algunos estudios), nacen fuera del hospital. El mayor riesgo de infección (superior al 70% de los casos) se da en aquellos países en donde se producen la mayoría de los partos en los hogares, habitualmente atendidos en malas condiciones. Y las infecciones son responsables de la mitad de las muertes neonatales que se producen. Por este motivo, y porque los vasos del cordón umbilical están expuestos durante los primeros días después del nacimiento, son ellos la principal vía de entrada de los patógenos que merman la salud del bebé. De ahí la importancia de mejorar los cuidados para evitar que las bacterias colonicen el cordón.
La clorhexidina es un antiséptico que se viene utilizando con frecuencia en los hospitales desde hace 30 años. Su perfil de seguridad es amplio y es una medida simple y barata. Sin embargo, no existen estudios sobre su eficacia en ambientes no hospitalarios y de bajos recursos. Además, la OMS aconseja sólo su uso cuando existe un riesgo alto de infección por lo que su empleo rutinario no está estandarizado en todo el mundo.
Esto es precisamente lo que han perseguido los autores de los dos trabajos que publica 'The Lancet'. Evidencias sobre la seguridad y eficacia de la clorhexidina para prevenir la infección del cordón umbilical. Uno de los estudios se llevó a cabo en 133 poblados de Bangladesh en donde se produjeron 29.760 nacimientos. Los bebés fueron asignados de forma aleatoria a recibir limpieza del cordón umbilical con clorhexidina lo más pronto posible sólo una vez tras el parto, a prolongar estos cuidados durante siete días o al cuidado estándar consistente en mantener seco el cordón.
La otra investigación se realizó en él área rural de la provincia de Sindh, en Paquistán, con 9.741 bebés. A todos se les aplicó el antiséptico en las primeras horas tras el nacimiento y luego fueron asignados a diferentes grupos. En uno se recomendó a los cuidadores que repitieran la aplicación diariamente durante dos semanas. En el segundo, el consejo que se dio es que se lavaran las manos con agua y jabón antes de coger al bebé. Al tercero se le dijo simplemente que mantuvieran seco el cordón.
Lo que los dos grupos observaron fue que la limpieza del cordón con clorhexidina redujo el número de infecciones y la mortalidad neonatal, en uno de ellos se registró hasta un 38% menos de muertes con esta medida. Lo que no ha quedado suficientemente claro es cuál es la mejor opción, si sólo una aplicación tras el nacimiento o varias durante un par de semanas.
En un editorial, David Osrin y Zelee Elizabeth Hill, del Instituto de Salud Global de Londres, explican que, a pesar del elevado número de muertes neonatales en los países en desarrollo, existen pocas evidencias sobre cómo debe ser el cuidado del cordón umbilical, y las que hay se corresponden a estudios realizados en países desarrollados. Por eso destacan la importancia de estos dos trabajos y de otro similar realizado en Nepal y con similares, aunque más espectaculares, resultados. "Si la necesidad es clara, las posibilidades atractivas y el riesgo bajo, ¿cuánta evidencia es necesaria antes de que actuemos con estos convincentes resultados?", insisten estos expertos.

**Publicado en "EL MUNDO"

Study: Rapid bone loss as possible side effect of anti-obesity drug now in clinical trials

UT Southwestern Medical CenterAn endocrine hormone used in clinical trials as an anti-obesity and anti-diabetes drug causes significant and rapid bone loss in mice, raising concerns about its safe use, UT Southwestern Medical Center researchers have shown. The hormone, fibroblast growth factor 21 (FGF21), promotes bone loss by enhancing the activity of a protein that stimulates fat cells but inhibits bone cells, researchers report in a study available online in Proceedings of the National Academy of Sciences.

"This hormone is a very potent regulator of bone mass," said Dr. Yihong Wan, assistant professor of pharmacology and senior author of the study. "When we oversupply FGF21 in mice, it results in substantial bone loss."

UT Southwestern scientists had been investigating this hormone's properties since its discovery in 2005 as a potential drug. Bone loss was a side effect of another class of compounds that had been commonly used in the treatment of diabetes -- activating the same protein in a manner similar to FGF21 -- and leading the research team to investigate the bone effect of FGF21 in three kinds of mice.

They found that rodents fed a drug form of the hormone over a two-week period lost 78 percent of their spongy bone. Mice engineered to produce excess FGF21 had similar effects. Conversely, researchers found mice completely lacking the hormone had comparable gains in bone mass.

While the insulin-sensitizing effects of FGF21 make it a potentially powerful anti-obesity drug, that could be canceled out by risk of osteoporosis and fractures associated with bone loss, the investigators report.

"The bone effect is clear," said Dr. David Mangelsdorf, chairman of pharmacology, a Howard Hughes Medical Institute investigator at UT Southwestern and one of the study's corresponding authors. "It's a tradeoff of benefits and risks, and the key will be to design the drug in such a way to leverage the two against each other, dialing out the side effects and dialing in the positive."

In a related study online in Cell, researchers at the medical center identified how FGF21 regulates the activity of a diabetes-fighting compound in fat tissue, altering metabolism in response to starvation and resumed eating for survival-driven energy conservation.

"FGF21 helps mobilize the fat in adipose tissue back to the liver and burn it. But when the animal is refed, it stops this process and immediately turns back to restoring fat. In one case, it turns this system on, and in the other, turns it off," said Dr. Steven Kliewer, professor of molecular biology and pharmacology and senior author of the Cell paper.

UT Southwestern researchers involved in the PNAS study were Dr. Wei Wei, lead author and postdoctoral researcher in pharmacology; Dr. Paul Dutchak, postdoctoral researcher in neuroscience; Drs. Xunde Wang and Xushan Ding, postdoctoral researchers in pharmacology; Dr. Xueqian Wang, research associate in pharmacology; Angie Bookout, graduate student in internal medicine; Dr. Robert Gerard, associate professor of internal medicine; and Dr. Kliewer.

The scientists in the Cell study included Dr. Dutchak, lead author involved while a graduate student in pharmacology; Takeshi Katafuchi, instructor in pharmacology; Ms. Bookout; and Dr. Mangelsdorf.

Support for the studies came from the Cancer Prevention and Research Institute of Texas, March of Dimes, Robert A. Welch Foundation, National Institutes of Health and the HHMI.

*Source: UT Southwestern Medical Center

Los dentistas estudian medidas legales contra la publicidad de Vitaldent

El Consejo General de Dentistas considera "denigrante" para la profesión la actual campaña de publicidad de Vitaldent y se está planteando adoptar posibles medidas legales para denunciar esta situación.
Así lo asegura el Consejo General de Dentistas en un comunicado en el que se refiere a la campaña que está difundiendo esta empresa en distintos medios de comunicación y que, en su opinión, "podría resultar engañosa", de ahí que esté valorando con su asesoría jurídica las posibles medidas a adoptar.
En los anuncios de esta campaña de publicidad se pueden ver a algunos pacientes que acuden corriendo a los dentistas de Vitaldent y "hacen las paces" con ellos después de abandonar las consultas de supuestos profesionales del gremio.
Entre esos supuestos dentistas se encuentra un anciano al que le tiembla el pulso, un sudamericano que se dirige a la madre de un niño sentado en el sillón de la consulta en unos términos que no comprende u otro ciudadano al parecer también extranjero que habla demasiado cuando trabaja.
La asociación de consumidores FACUA ha solicitado también hoy a Vitaldent la retirada de su nueva campaña publicitaria, por entender que ofrece una imagen peyorativa y denigrante de los profesionales del sector y fomenta estereotipos xenófobos.

*AGENCIAS

Competitive soccer linked to increased injuries and menstrual dysfunction in girls

In the U.S., there are nearly three million youth soccer players, and half of them are female. New research presented February 7 at the 2012 Annual Meeting of the American Academy of Orthopaedic Surgeons (AAOS) found that despite reporting appropriate body perception and attitudes toward eating, elite youth soccer athletes (club level or higher) face an increased risk for delayed or irregular menstruation. In addition, female soccer players are more likely to suffer a stress fracture or ligament injury. A separate study found that a consistent 15-minute warm-up substantially decreases knee injury risk. The Female Triad (Menstrual Dysfunction, Eating Attitudes, Stress Fractures) in Soccer Athletes
The "female athlete triad" -- menstrual dysfunction, eating attitudes and stress fractures -- puts female athletes at risk for diminished performance and long-term health problems.
To determine the prevalence of the female triad among soccer players, investigators recruited 220 athletes, median age 16.4, from an elite youth soccer club, an NCAA Division I university team, and a women's professional team. The participating athletes completed questionnaires regarding age of menarche (first menstruation), menstrual history, and history of musculoskeletal injuries including stress fractures. The Eating Attitudes Test was used to assess each athlete's body image, and attitudes toward eating.
The average age of menarche was 13 years of age among the participants. Irregular menstruation cycles, or absence of menstruation, were reported by 19 percent of the participants in the 15-17 age group, 18 percent of the college-age players, and 20 percent of the professional athletes. A history of stress fractures was reported in 14 percent of the players, with a majority of the injuries in the ankle and foot.
,p>Only one player scored in the "high risk" range, and 16 in the "potentially high risk range," in terms of body perception and eating attitudes.
"Elite female soccer athletes are at risk for delayed onset of menarche, menstrual dysfunction and stress fractures, which may be due to an imbalance of energy intake and output," said Robert H. Brophy, MD, co-investigator and assistant professor of orthopaedic surgery at Washington University School of Medicine in St. Louis, Mo. "The risk for soccer athletes appears to be lower than for female athletes in aesthetic (gymnastics, dancing, etc.) and endurance sports. More research is needed to identify the underlying causes, and potential remedies, for these findings in elite female soccer athletes, and whether these findings translate to female athletes participating in other team sports."
A Randomized Trial of Anterior Cruciate Ligament Injury Prevention in Adolescent Female Soccer


**Source: American Academy of Orthopaedic Surgeons

Los hijos de diabéticas embarazadas tienen un mayor riesgo de malformaciones

Científicos de la Universidad de Newcastle, en Reino Unido, aseguran que las mujeres embarazadas que sufren diabetes tienen hasta cuatro veces más riesgo de que su bebé nazca con alguna malformación congénita, según los resultados de una investigación que publica la revista Diabetology.
En concreto, observaron como el riesgo de determinados trastornos, como una cardiopatía congénita o espina bífida, se incrementó en estas mujeres, algo que los autores atribuyen a la falta de control en los niveles de azúcar antes de concebir.
Las guías de práctica clínica recomiendan que las mujeres diabéticas vigilen de cerca sus niveles de glucosa en la sangre cuando están tratando de concebir ya que, tanto la tipo 1 como la 2, pueden provocar un descontrol del azúcar. En el estudio analizaron más de 400.000 embarazos que tuvieron lugar en Inglaterra entre 1996 y 2008. De éstos, 1.677 eran de mujeres diabéticas. Al comparar los resultados, se encontró que el riesgo de un trastorno congénito aumentaba de 19 por cada 1.000 nacimientos entre las mujeres sin diabetes a 72 por cada 1.000 nacimientos entre las diabéticas.

-Cuatro semanas de gestación
Según ha explicado a la BBC Ruth Bell, directora del estudio, «muchas de estas anomalías tuvieron lugar en las primeras cuatro a seis semanas de embarazo». Además, añade en declaraciones recogidas por Europa Press, encontraron un número «mayor del deseado» de embarazos con un pobre control de azúcar.
«Esto es un problema particularmente cuando se trata de un embarazo no deseado o cuando la persona no es consciente de que debe asesorarse con su médico antes de quedarse embarazada», asegura Bell.
En Reino Unido, las directrices del Instituto Nacional de la Salud y la Excelencia Clínica establecen que las mujeres deben reducir sus niveles de azúcar en sangre a menos de 6,1 por ciento antes de tratar de concebir un bebé. De hecho, con ayuda de los expertos antes y durante el embarazo la mayoría de estas mujeres logra tener un bebé sano. «Se puede reducir el riesgo de tener problemas si se toman cuidados adicionales para lograr el mejor control posible de los niveles de glucosa antes de quedarse embarazados», aseguró.

**AGENCIAS

Salk scientists use an old theory to discover new targets in the fight against breast cancer



Reviving a theory first proposed in the late 1800s that the development of organs in the normal embryo and the development of cancers are related, scientists at the Salk Institute for Biological Studies have studied organ development in mice to unravel how breast cancers, and perhaps other cancers, develop in people. Their findings provide new ways to predict and personalize the diagnosis and treatment of cancer. In a paper published February 3 in Cell Stem Cell, the scientists report striking similarities between genetic signatures found in certain types of human breast cancer and those of stem cells in breast tissue in mouse embryos. These findings suggest that cancer cells subvert key genetic programs that guide immature cells to build organs during normal growth.
"Stem cells in a healthy developing embryo have a GPS system to alert them about their position in the organ," says Geoffrey Wahl, a professor in Salk's Gene Expression Laboratory, who led the research. "The system depends on internal instructions and external signals from the environment to tell the stem cell what to do and where to go in the body. It stimulates the stem cells to grow and form more stem cells, or to change into different cells that form complex organs, such as the breast. Our findings tell us that this GPS system is broken during cancer development, and that may explain why we detect stem-like cells in breast cancers."
The relationship between cancer and embryonic tissues was first proposed in the 1870s by Francesco Durante and Julius Cohnheim, who thought that cancers originated from cells in adults that persist in an immature, embryonic-like state. More recently, scientists including Benjamin Spike, a co-first author on the current work and post-doctoral fellow in the Wahl lab, have discovered that tumors often contain cells with stem cell characteristics revealed by their genetic signatures.
As a result, many scientists and physicians are pursuing ways to destroy stem-like cells in cancer, since such cells may make cancer more resistant to treatment and may lead to cancer recurrence. The Salk scientists are now characterizing the stem-like cells in certain forms of breast cancer to arrest their growth.
Studying the genetic activity of organ-specific stem cells is very difficult because the cells are very rare, and it is hard to separate them from other cells in the organ. But, by focusing on tissue obtained from mouse embryos, the Salk researchers were able for the first time to identify and isolate a sufficiently large number of fetal breast stem cells to begin to understand how their GPS works.
The Salk scientists first made the surprising finding that these fetal breast stem cells were not fully functional until just prior to birth. This observation suggested that a very special landscape is needed for a cell to become a stem cell. The breast stem cells at this late embryonic stage were sufficiently abundant to simplify their isolation. This enabled their genetic signature to be determined, and then compared to that of the stem-like cells in breast cancers.
The signatures of the breast stem cells in the fetus were stunningly similar to the stem-like cells found in aggressive breast cancers, including a significant fraction of a virulent cancer subtype known as "triple-negative." This is important as this type of breast cancer has until now lacked the molecular targets useful for designing personalized therapeutic strategies.
"The cells that fuel the development of tumors in the adult are unlikely to 'invent' entirely new patterns of gene expression," says Benjamin Spike. "Instead, some cancer cells seem to reactivate and corrupt programs that govern fetal tissue stem cell function, including programs from their neighboring cells that constitute the surrounding fetal stem cell landscape, or microenvironment."
The discovery of the shared genetic signatures provides a new avenue for scientists to explore the links between development and cancer. By uncovering new biological markers, the scientists hope to develop tests that individualize treatment by showing how the GPS system of a tumor operates. This should help doctors to determine which patients may benefit from treatment, and the correct types of treatment to administer.
Doctors are already using drugs, such as Herceptin, that specifically target malfunctioning genetic pathways in tumors, but no such therapies are currently available for certain aggressive forms of the disease, such as the triple negative subtype.


El físico Michio Kaiku explica en ABC los avances científicos y tecnológicos de los que seremos testigos hasta el año 2100



Michio Kaku recibe a ABC en su despacho dentro del departamento de Física de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), donde imparte clases de Física Teórica. La pasión de Kaku por la ciencia nació de la rocambolesca combinación de influencias entre Flash Gordon y la muerte de Einstein. A pesar de haber dedicado su vida a la física y el estudio de la teoría de Cuerdas, Kaku ha encontrado la fama como divulgador científico. En esta ocasión presenta su libro «La física del futuro», un viaje en forma de predicciones sobre el futuro de la tecnología y la ciencia hasta el amanecer del siglo XXII.
- Su libro es una predicción de cómo será el mundo en el siglo próximo. ¿No es un poco pronto para una predicción así?
- No. La gente que está inventando la tecnología que veremos en el futuro ya tienen prototipos. Para escribir este libro mi labor ha consistido en pedirle a esos mismos científicos que se imaginen el futuro y que me cuenten cuándo creen que estas tecnologías empezarán a aparecer en el mercado. Ellos ya tienen la tecnología y lo que hacen es proyectarla hacia el futuro. Por eso todas las predicciones que hice en «Visiones», el libro que publiqué en 1996, se cumplieron.
- Una de las predicciones de las que habla es que conseguiremos reproducir artificialmente casi todos los órganos del cuerpo humano. ¿Qué pasará con el cerebro?
- El cerebro es muy complicado. A corto plazo lo que haremos para rejuvenecerlo será inyectarle células madre que se le adherirán aleatoriamente. Tendremos que reaprender ciertas cosas como montar en bicicleta, pero la ventaja es que expandirá nuestra memoria.
- Si todos los órganos pudiesen ser artificiales, ajenos al malfuncionamiento o a enfermedades como el cáncer, ¿seremos inmortales?
- Creo que nuestros nietos tendrán la opción de llegar a los 30 y parar el envejecimiento de sus cuerpos. Actualmente la investigación sobre el envejecimiento está dando buenos resultados. Poco a poco vamos descubriendo los genes responsables del envejecimiento. Cuando eso ocurra podremos arreglar esos genes. No voy a afirmar que tenemos la fuente de la juventud, pero ya hay muchas vías con las que conseguiremos expandir la esperanza de vida.
- ¿Pero podremos evitar morir?
- Sí. Hay animales que no mueren de viejos, como algunos lagartos o tortugas marinas. Puede que acaben muriendo, pero no es por su edad. En zoológicos y otros entornos ideales no perecen. En su entorno natural fallecen por causas como accidentes, enfermedades o de inanición.
- ¿Hay alguna tecnología que según sus predicciones ya debería estar extendida, pero que aún no esté del todo desarrollada?
- Para mí una decepción ha sido la inteligencia artificial. Hay aspectos en los que hemos avanzado mucho, como en el desarrollo de máquinas con las que podemos comunicarnos; pero está siendo mucho más lento de lo que esperaba. Nuestros robots siguen sin tener conciencia ni poder pensar de manera independiente.
- Durante siglos el hombre ha buscado la forma de hacer posible la telequinesia y el teletransporte. En su libro menciona que la telequinesia será un hecho pronto. ¿Qué pasa con el teletransporte?
- Ya podemos teletransportar átomos y fotones, pero eso no son personas. Quizá dentro de una década consigamos teletransportar la primera molécula, como H2O o alguna similar. Pero el teletransporte real de un humano nos llevará siglos. Va a ser realmente difícil, probablemente porque somos muy grandes.
- En su libro menciona que con el tiempo alcanzaremos una «civilización planetaria» capaz de aprovechar todos los recursos del planeta. ¿Es este modelo de civilización compatible con el sistema actual de países, fronteras y aduanas?
- Mientras que tengamos que pagar impuestos para mantener el alcantarillado, el ejército, la Policía o cualquier otro servicio público seguirá habiendo naciones y fronteras, pero el poder de estas naciones habrá disminuido enormemente. Veremos como las naciones se van quedando cada vez más obsoletas. El dinero viajará sin límites de fronteras y la política seguirá el camino del dinero formando bloques comerciales como NAFTA o la Unión Europea.
- ¿Cuál es el factor más decisivo a la hora de determinar el éxito o fracaso de una tecnología?
- El factor esencial es el que he denominado «el principio del cavernícola». A grandes rasgos quiere decir que cualquier tecnología tendrá buena acogida si hay un paralelismo con cómo era la vida de los humanos en las cavernas. En las fogatas era donde una persona se informaba y hoy eso es Facebook y las redes sociales, pero multiplicado por un millón. Siempre confiaremos más la información que nazca de la interacción humana. La explicación es que nuestra personalidad no ha cambiado desde hace más de 100.000 años.
- En el año 2100 nuestros cinco sentidos estarán potenciados a través de la tecnología. ¿Si un ciudadano del siglo pasado nos viese, pensaría que somos personas o algún tipo de criatura fantástica?
- Seremos como dioses. Una persona de 1900 nos vería como a un mago o a un brujo con nuestros cohetes e internet. Pero cuando nosotros miremos a nuestros nietos a finales de siglo ellos serán como dioses griegos. Zeus podía mover objetos con su mente y nosotros también podremos. Venus tenía una salud y un cuerpo perfectos y gracias a la terapia génica y al uso de recursos como las células madre nosotros también alcanzaremos ese nivel. Apolo podía viajar montado en carros volantes y nosotros conduciremos coches que vuelan. Pegaso era un animal que se podía crear a placer y nosotros crearemos nuevas especies y recuperaremos especies que creíamos extintas. El poder de la mente, el poder de crear vida, la longevidad… Tendremos todos los poderes propios de los dioses.
- Usted ha afirmado que siente una especie de asombro infantil cada vez que reflexiona sobre el futuro. ¿Qué hay que hacer para que los niños se interesen por la ciencia y conseguir que alguien recoja el testigo?
- Todos nacemos científicos, preguntándonos por el universo, siendo curiosos. Cuando tenemos 10 años comenzamos a explorar, vamos al planetario, jugamos a los laboratorios. Pero eso va desapareciendo según entramos en la adolescencia. El presidente Barack Obama habló del «momento Sputnik», un instante en la Historia en el que el interés de la gente joven por la ciencia coge fuerzas. Yo tuve un «momento Sputnik» con el Sputnik. Entonces la gente me decía que mi deber era convertirte en un hombre de ciencia. Pero eso ya no existe. Hoy los mejores científicos proceden de China e India, mientras los americanos malgastan su tiempo en YouTube, bailando y pasándoselo bien.
- Si en el futuro todo el conocimiento que necesitamos estará a un clic de distancia o podrá ser insertado en nuestros cerebros, al estilo «Mátrix», ¿para qué habrá que ir a la Universidad?
- Pronto con pestañear tendremos acceso a toda la información sobre lo que estamos viendo gracias a nuestras lentillas. Pero cómo pensar, cómo crear estrategias y nuevas metas, eso seguirá requiriendo las habilidades que solo un tutor, un ser humano podrá transmitir. Y para eso habrá que seguir yendo a la universidad. La gente seguirá pagando por la interacción con los expertos que nos podrán enseñar a utilizar todas las herramientas a nuestra disposición.


**Publicado en "ABC"

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