Traductor

12 January 2011

Estar sentado mucho tiempo seguido empeora la salud cardiaca


Póngase de pie para coger el teléfono, levántese para hablar con un compañero de trabajo en lugar de hacerlo por e-mail, vaya al baño que está en un piso superior al suyo... Son algunas de las 'pequeñas cosas' que puede hacer en su trabajo para preservar la salud de su corazón. Por primera vez, un estudio constata que pasar demasiado tiempo sentado, sin hacer ninguna pausa, se relaciona con varios indicadores de riesgo de enfermedad cardiaca.
"Los beneficios de la participación regular en ejercicios de intensidad moderada a fuerte son bien aceptados científicamente y por el público en general. Sin embargo, el estudio del impacto potencialmente nocivo para la salud de estar mucho tiempo sentado (que es algo que hacemos, como media, más de la mitad de los días), apenas se está realizando. Nuestra investigación pone de relieve la importancia de considerar que el sedentarismo prolongado es un comportamiento de riesgo para la salud. Este hecho debería ser tenido en cuenta en las futuras guías de salud pública. Particularmente, nuestros resultados pueden tener implicaciones para los lugares donde generalmente los trabajadores pasan mucho tiempo sentados, como son las oficinas", comenta Genevieve Haely, de la Universidad de Queesland (Australia) y autora principal del ensayo.
Publicado en el último 'European Heart Journal', el estudio ha sido llevado a cabo con 4.757 hombres y mujeres con una media de edad de 45 años. Todos ellos llevaron durante siete días un acelerómetro (dispositivo que sirve para cuantificar el movimiento corporal y saber así la energía gastada).


-Más cintura y colesterol
Asimismo, al conjunto de participantes se les midió la circunferencia de la cintura (que detalla la concentración de grasa en la zona abdominal y, por lo tanto, es un buen dato a la hora de conocer la salud cardiovascular), la presión arterial, los niveles de colesterol, triglicéridos, glucosa e insulina en plasma y las concentraciones de proteína C reactiva (un marcador de inflamación y, por tanto, de riesgo cardiaco)
Los datos constataron que aquéllos que más tiempo pasaban sentados sin levantarse poseían una circunferencia de cintura mayor, niveles más bajos de colesterol HLD (el 'bueno') y mayores niveles de proteína C reactiva y de triglicéridos.
La buena noticia es que "las pausas, es decir, levantarse a menudo, con independencia del tiempo de estar sentado, tenían un impacto positivo en la medida de la cintura, así como en los valores de la proteína C reactiva y la glucosa", reconocen los autores de la investigación.
Insisten además en que "pasar mucho tiempo en la silla es un hábito que aumentará probablemente en el futuro debido las innovaciones tecnológicas; por lo que reducir y regular el tiempo que se pasa sentando puede ser un mensaje de salud importante, junto a la recomendación de hacer ejercicio físico de forma regular".
En declaraciones a ELMUNDO.es Julian Villacastín, jefe de la Unidad de Electrofisiología del Instituto de Cardiología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, afirma que "el estudio me parece muy original, ingenioso e interesante, y sus implicaciones muy importantes, porque está claro que cada vez se tiende a ser más 'comodón' e implementar medidas que nos obliguen a levantarnos al final nos aporta más salud. En cuanto a definir cuánto tiempo... cuanta más veces mejor, pero lo importante es que seguro que casi todo el mundo puede mejorar su estado físico con la puesta en práctica de las pausas".


**Publicado en "El Mundo"

Un test de sangre, futuro sustituto de la amniocentesis

La amniocentesis podría tener los días contados. Un estudio publicado en 'British Medical of Journal' ha comprobado que una prueba tan sencilla como un análisis de sangre de la madre tiene una sensibilidad de más del 98% para detectar síndrome de Down en el futuro bebé. "Es una noticia esperanzadora porque su uso evitaría los riesgos de la técnica que se utiliza actualmente", afirman los autores de la investigación, de la Universidad de Hong Kong (China).
Dicha técnica, la amniocentesis, es un procedimiento invasivo que requiere una punción para extraer el líquido amniótico del interior del saco que rodea al feto. "Puede provocar un aborto en una de cada 100 mujeres y, por lo tanto, se reserva sólo para los embarazos de riesgo", señalan los expertos en su artículo. Algo que corrobora Carmen Barbancho, ginecóloga del Hospital Infanta Sofía (Madrid). Por ese peligro de pérdida del feto, sólo se recomienda la amniocentesis a las mujeres con mayor riesgo. Para seleccionarlas "analizamos dos hormonas en la sangre de la madre (la gonadotropina y la proteína A plasmática), hacemos una ecografía para observar la morfología del feto, recogemos datos sobre el peso de la mujer, la raza, la edad, si es o no fumadora, etc.".
Con la nueva y tan esperada prueba desaparecería el riesgo de aborto. El médico extraería una muestra de sangre de la madre para analizar el ADN del feto con técnicas de secuenciación masiva. Con este material genético, se comprueba si el cromosoma 21 presenta tres copias (trisomía) en lugar de dos. Así lo han hecho los investigadores en 753 mujeres embarazadas de Hong Kong, Reino Unido y Holanda con alta probabilidad de tener un hijo con síndrome de Down.
Comparando los resultados de la amniocentesis y del análisis sanguíneo, los autores observaron que esta prueba no invasiva era altamente eficaz, en más del 98% de los casos. Hace tiempo que los investigadores buscan una alternativa fiable, pero este tipo de pruebas sigue sin generalizarse.
"Se trata de una tecnología muy prometedora, pero tiene dos inconvenientes: es muy costosa y sólo detecta síndrome de Down", argumenta Pablo Lapunzina, coordinador del Instituto de Genética Médica y Molecular (INGEMM) del Hospital La Paz (Madrid). Teniendo en cuenta que "la mitad de las patologías prenatales que hoy se pueden identificar corresponden a síndrome de Down, aún queda un 50% de otras alteraciones genéticas que no podría descartar, al contrario que la amniocentesis, que sí puede".
La doctora Barbancho coincide con este experto en que el análisis sanguíneo "no sustituye a la amniocentesis". En cualquier caso, añade Lapunzina, "lo más prometedor sería que esta técnica se pudiese extender al resto de enfermedades genéticas. Esto sería el futuro".

**Publicado en "El Mundo"

España: el descenso de accidentes de tráfico lleva parejo el bajón en las donaciones órganos


España mantiene su liderazgo mundial en donación y trasplantes pero empieza a acusar el descenso de donaciones. El año pasado se cedieron 1.502 órganos frente a los 1.605 de 2009, lo que sitúa la tasa de donación en 32 por millón de habitantes, similar a la que se registró hace nueve años. No es la primera vez que se registra una caída de las donaciones. La tendencia a la baja ya había asomado puntualmente en 2001 y en 2006, aunque el año anterior fue cuando el descenso resultó más acusado.
Detrás de esta pérdida de órganos para trasplante hay una mala noticia —un aumento de las familias que rechazan donar los tejidos de sus seres queridos—, y dos éxitos de los que alegrarse: un mejor control de los infartos cerebrales y la reducción de la siniestralidad en la carretera. Medidas como la entrada en vigor del carné por puntos y el endurecimiento de las sanciones de tráfico han reducido la mortalidad en las carreteras y han dado un mordisco importante a las donaciones tras un accidente de coche. Según datos de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), los donantes por muerte en carretera se han reducido en dos tercios desde 2005, cuando entró en vigor la nueva ley de tráfico . Este descenso progresivo se ha agudizado en el último año: en 2010 los donantes por accidente en carretera representan un 5,7% del total frente al 8,3% registrado el año anterior.
La reducción de muertes encefálicas (muerte cerebral) en las UCI de los hospitales por infartos o hemorragia cerebral también se ha dejado notar. La muerte cerebral es la mejor circunstancia para aprovechar un órgano porque, pese a la falta de actividad del cerebro, el corazón aún bombea y mantiene vivos todos los tejidos. Sin embargo, los programas de prevención con un mayor control de la tensión arterial en la población han conseguido reducir la mortalidad en nuestro país.
En términos porcentuales, las comunidades donde más se han incrementado las donaciones son Castilla y León, País Vasco, Castilla-La Mancha, Canarias, Madrid y Melilla.


-«Discreta reducción»
Durante la presentación del balance de la actividad de trasplantes, el secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, dijo no sentirse «preocupado» por el descenso de órganos que calificó de «discreta reducción». El número dos de Sanidad insistió en la «solidaridad ejemplar» de la sociedad española que «hace posible mantener el liderazgo mundial del país» en cuanto a donación y trasplante. «Seguimos teniendo las cifras de donación más altas del mundo, muy por encima de las de la Unión Europea, Estados Unidos u otras zonas del mundo». Aunque este año también ha habido un ligero aumento del porcentaje de familias que se han negado a donar los órganos de sus familiares. Los datos provisionales indican que el porcentaje de rechazo familiar se sitúa en el 18 por ciento, unos dos puntos por encima de 2009.
El mal dato de donaciones no ha afectado a las listas de espera. El tiempo que deben aguardar los pacientes para recibir un órgano no ha variado. En 2010 los enfermos que necesitaron un hígado esperaron una media de cuatro meses; para un pulmón, entre 5 y 6 meses; para un corazón, un máximo de 2 meses y para un riñón, —el órgano con mayor demanda— el tiempo medio de espera se situó entre 20 y 24 meses, explicó ayer Rafael Matesanz, director de la ONT.
Otro dato negativo, aunque menos sorprendente, es el envejecimiento de los donantes. El mayor número de donaciones se registra entre las personas mayores. En 2010, el 46,6% de las personas que cedieron sus órganos tenía más de 60 años. También se incrementa en 2 años la edad media del donante, que se sitúa en 56,5, frente a los 54,6 años de media en el año anterior. Con lo que se agudiza la tendencia que se venía observando en años anteriores, según la cual la edad media del donante aumentaba a un ritmo de un punto al año.


-Fuentes alternativas
El Ministerio de Sanidad busca «vías alternativas» de donación. Algunas ya se han puesto en marcha. En los últimos tres años, la ONT ha favorecido los programas entre vivos, para riñón e hígado. Este programa, sobre todo para trasplante renal, ha conseguido generalizarse en toda España durante el año pasado. En 2010, 240 personas cedieron uno de sus riñones a un familiar o amigo para liberarle de la diálisis. Esta cifra representa un 10,7% de todos los trasplantes renales de riñón.
Otra fuente alternativa de órganos es la utilización de tejidos en asistolia (muerte en parada cardiorrespiratoria). Sanidad y la ONT también mantienen programas dirigidos a aumentar la cultura de la donación entre la población inmigrante. Recientemente, la Organización Nacional de Trasplantes ha lanzado una campaña con este objetivo. La comunidad africana es la principal diana.


**Publicado en "ABC"

Un estudio resalta el riesgo cardíaco de pasar demasiado tiempo ante el televisor o el ordenador

Pasar demasiado tiempo frente a la televisión o la pantalla del ordenador parece aumentar de forma destacable el riesgo de enfermedad cardiaca y mortalidad prematura por cualquier causa, según un estudio del Colegio Universitario de Londres en Reino Unido que se publica en la revista «Journal of the American College of Cardiology».
Los datos del trabajo muestran que en comparación con las personas que pasan menos de dos horas frente a una pantalla como la de la televisión, el ordenador o los videojuegos, aquellas que pasan más de cuatro horas son dos veces más propensas a un episodio cardiaco importante que lleva a la hospitalización, la muerte o ambas cosas.
El estudio también sugiere que los factores metabólicos y la inflamación podrían en parte explicar el vínculo entre el sedentarismo prolongado y los riesgos de enfermedad cardiaca. Según explica Emmanuel Stamatakis, responsable del estudio, "las personas que pasan cantidades excesivas de tiempo frente a una pantalla, sobre todo de televisión, son más propensas a morir por cualquier causa y a sufrir problemas cardiacos. Nuestro análisis sugiere que dos o más horas de tiempo de pantalla cada día podrían situar a un individuo bajo un mayor riesgo de sufrir un episodio cardiaco".
Independiente de otros factores
De hecho, en comparación con aquellos que pasan menos de dos horas diarias frente a una pantalla, existía un 48 por ciento más de riesgo de mortalidad de todo tipo en aquellos que estaban cuatro horas o más al día y un aumento del 125 por ciento en el riesgo de episodios cardiovasculares en los que pasaban dos o más horas al día. Estas asociaciones eran independientes de los factores de riesgo tradicionales como el tabaquismo, la hipertensión, el índice de masa corporal, la clase social, además del ejercicio.
"Es todo cuestión de hábitos. Muchos han aprendido a volver a casa, encender la televisión y sentarse varias horas, algo fácil de hacer. Pero hacerlo es malo para el corazón y la salud en general. Hasta donde sabemos, estos riesgos para la salud no pueden mitigarse mediante el ejercicio, un descubrimiento que subraya la necesidad urgente de recomendaciones de salud pública para limitar el sedentarismo de ocio y otras conductas sedentarias, además de para mejorar la actividad física", concluye Stamatakis.

-Metodología
En el estudio se incluyeron 4.512 adultos que respondieron a una encuesta de salud en Escocia en 2003. Durante el seguimiento de 4,3 años se produjeron 325 muertes de todo tipo y 215 episodios cardiacos. La medición del "tiempo de pantalla" incluía ver la televisión o DVD, vídeo-juegos y ocio frente al ordenador.
Los autores también incluyeron múltiples medidas para descartar la posibilidad de que las personas enfermas pasen más tiempo frente a la pantalla en contraste con el resto de participantes. También se excluyó del estudio a aquellos que dijeron haber sufrido un episodio cardiovascular previo y los que murieron en los dos años siguientes dentro del seguimiento, por si esto les forzó a permanecer en casa y ver más la televisión.

**Publicado en "ABC"

Un estudio de la revista Current Biology demuestra en un vídeo que el ojo humano apenas es capaz de percibir el cambio en objetos en movimiento


El ojo humano no está en grado de percibir el cambio de los objetos en movimiento y gracias a un estudio publicado por la revista Current Biology, se ha podido demostrar lo fácil que es engañar a la vista.
El efecto se llama «silenciamiento» y funciona con los cambios de color, luminosidad y tamaño.
Para demostrarlo, los autores del estudio han utilizado este vídeo en el que el ojo del usuario tiene que fijarse en el punto blanco central.
Al darle al play, las bolas empiezan a cambiar de color mientras el anillo está parado. Pero cuando la rueda empieza a girar, las bolas parecen permanecer estáticas aunque realmente siguen cambiando de color.
Si el movimiento y el cambio de tono de un objeto tienen lugar al mismo tiempo, el ojo humano sólo es capaz de percibir uno de estos dos fenómenos.
¡Haz la prueba!

Desarrollan articulaciones biológicas con células del propio paciente

Investigadores de la Universidad de Missouri-Columbia (Estados Unidos) han logrado desarrollar con éxito articulaciones biológicas a partir de las propias células del sujeto que las necesita, según informa la revista The Lancet, lo que puede ser el primer paso para el fin de los implantes artificiales.

En concreto, el equipo de científicos dirigido por el profesor James Cook logró crear cartílagos nuevos en un modelo experimental que posteriormente fueron implantados para reemplazar los hombros dañados, para lo que utilizaron una especie de "andamio biológico" con células del propio individuo que luego fueron implantados con el mismo procedimiento quirúrgico que se utiliza para las prótesis artificiales.

Este dispositivo fue diseñado teniendo en cuenta tanto los factores biológicos como mecánicos, explica Cook , e insiste en que su diseño, composición y la forma en que se estimula a las propias células del paciente son únicos.

Después de la operación, los individuos fueron capaces de regenerar sus propias articulaciones y lograron recuperar sus movimientos normales. De hecho, explica Cook, consiguieron utilizar sus extremidades más rápido y de forma más consistente que los que no habían sido sometidos al trasplante.

En el seguimiento posterior, los científicos observaron que, cuatro meses después de la operación, el cartílago que se había formado en la estructura había logrado crear una superficie funcional en la cabeza del húmero.

Además, no se observaron complicaciones ni efectos adversos después de la cirugía, mostrando un excelente uso de extremidades y buena salud del hombro. Esto indica que el procedimiento es tanto seguro como efectivo, afirman los científicos.

Tras estos avances, el siguiente paso que darán Cook y su equipo será solicitar una autorización a la Agencia Americana del Medicamento para llevar a cabo ensayos clínicos con esta técnica en modelos más grandes.

La seguridad y eficacia de esta estrategia de reemplazo de articulaciones biológicas, podría obtener lograr la aprobación de la FDA para ser utilizada en articulaciones humanas, asegura el profesor Cook. De hecho, su objetivo es eliminar el uso de articulaciones de metal o plástico y, en lugar de ello, poder ofrecer una articulación biológica totalmente funcional.

Es el futuro de la ortopedia, asevera este experto, que reconoce no obstante que la investigación está aún en sus primeras etapas y todavía habrá que superar varios obstáculos, como comprobar si puede ser adecuado en pacientes de edad avanzada, ya que son estos los que más se someten a estas operaciones de reemplazo.

**Publicado en "El Médico Interactivo"

Un componente del tomate podría prevenir las enfermedades cardiovasculares

Científicos de la Universidad de Kyoto, en Japón, han descubierto que los tomates contienen un nutriente que puede prevenir la aparición de enfermedades cardiovasculares. Este trabajo, publicado en Molecular Nutrition & Food Research, revela que el ácido 9-oxo-octadecadienoico tiene un efecto antidislipémico

El equipo dirigido por el investigador Teruo Kawada, respaldado por el Programa de Investigación y Desarrollo de Iniciativas en Bioindustria, en Japón, centró su estudio en un extracto que frena la cantidad anómala de lípidos en sangre.

Según explica Kawada, la dislipemia en sí suele no causar síntomas, sin embargo, puede generar enfermedades vasculares sintomáticas, como arterioesclerosis o cirrosis. Para prevenir estas enfermedades es importante prevenir el incremento de la acumulación de lípidos, señala.

Se sabe que el tomate contiene muchos compuestos beneficiosos para la salud. En este estudio se analizó, en concreto, el ácido 9-oxo-octadecadienoico para comprobar sus potenciales propiedades antidislipémicas.

Descubrieron que este compuesto aumenta la oxidación de los ácidos grasos y contribuye a la regulación del metabolismo lipídico hepático, lo que sugiere que el ácido 9-oxo-octadecadienoico podría tener efectos hipolipemiantes y por lo tanto, podría prevenir las enfermedades vasculares.

Encontrando un compuesto en la alimentación que ayuda a prevenir las enfermedades crónicas relacionadas con la obesidad, se conseguiría un gran avance en la tarea de frenar esta enfermedad, dice Kawada, quien añade que el tomate permitirá a los pacientes manejar más fácilmente la aparición de la dislipemia a través de la dieta diaria.

CONTACTO · Aviso Legal · Política de Privacidad · Política de Cookies

Copyright © Noticia de Salud