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27 January 2011

Invierta en sonrisas infantiles con el calendario 2011 de EL OBSERVADOR cuyos beneficios van destinados al Festival Jajejijojú


Disponible en las librerías malagueñas Proteo y Libritos, el calendario 2011 de EL OBSERVADOR / http://www.revistaelobservador.com/ es un trabajo original, solidario, divertido y práctico realizado gracias a la colaboración de Gráficas San Pancracio. El dinero de su venta (una donación mínima de 5 euros) se destina íntegramente al Festival de Humor y Magia Infantil Jajejijojú que este año celebra su décima edición comandado por el dibujante Ángel Idígoras para lograr, junto a los voluntarios de la Asociación de Voluntarios de Oncología Infantil AVOI, arrancar sonrisas a los niños enfermos de cáncer.
Para quienes deseen colaborar con esta causa, la Asociación de Voluntarios de Oncología Infantil AVOI también pone a disposición de los interesados un número de cuenta (Cajamar, 3058-0779-13-2720008619) en la que se puede realizar donaciones económicas con la labor de este colectivo. Los ingresos o transferencias deben realizarse con el concepto: “Gastos Festival Jajejijojú”. El Principito, Pippi Calzaslargas, La isla del tesoro o Robinson Crusoe son algunos de los relatos para niños que ilustran cada uno de los doce meses del año de este almanaque, “los que más me han gustado cuando los he leído y los que más me ha apetecido dibujar”, confiesa su autor, Ángel Idígoras.

Los voluntarios de AVOI alegran la rutina de los niños enfermos de cáncer ingresados en el Hospital Materno Infantil de Málaga todos los días del año, en turnos de mañana y tarde, con los fines de semana incluidos. Divierten a los menores con magia, música e incluso excursiones y constituyen la asociación hospitalaria de este tipo más numerosa de España, ya que cuenta con unos 170 voluntarios.

QPS expande la capacidad de fase 1 y bioanalítica mediante la adquisición de Bioserve, India

QPS, LLC, una organización de investigación contractual de cumplimiento con GLP/GCP de servicio completo que ofrece servicios de prueba para apoyar la investigación y desarrollo preclínico y clínico, anunció la adquisición de una participación mayoritaria en Bioserve Clinical Research. Bioserve, una CRO de fase 1 de servicio completo en Hyderabad, India, que será conocida como QPS-Bioserve India. QPS es una CRO global que apoya el descubrimiento y desarrollo de fármacos desde 1995. Sus cinco áreas de experiencia son: DMPK/Tox preclínica, bioanalítica, medicina traslacional, investigación clínica de fase inicial e investigación clínica de fase tardía.
Bioserve es una organización certificada ISO 9001:2008 que ofrece servicios de investigación clínica de fase mundial a patrocinadores de todo el mundo. Su infraestructura incluye una unidad clínica de 92 camas para realizar estudios de fase 1 y un laboratorio bioanalítico equipado con múltiples sistemas LC/MS/MS para bioanálisis de molécula pequeña. En los últimos 6 años, ha realizado más de 500 estudios, con numerosas aprobaciones de producto y ha sido inspeccionado por USFDA, UK MHRA, OMS e Indian DCGI.
"Esta nueva asociación expande el rango global de QPS de servicios linealmente integrados", dijo Ben Chien, PhD, presidente, director general y consejero delegado de QPS. "Con acceso a los recursos adicionales de Bioserve, nuestros clientes tendrán elevados beneficios de un tercio más de camas de fase I, llegando a un total de 400; mayor capacidad bioanalítica, y acceso a otro servicio, localizado en la India, con una reputación para un rendimiento destacado y un historial de aprobaciones oportunas. Además, se confirmará a los clientes actuales que sepan que Suneil Reddy permanecerá como director administrativo".
La compañía ha estado creciendo a una tasa de más del 50% al año, con un equipo actual de más de 100 empleados. Los clientes incluyen grandes compañías farmacéuticas indias y multinacionales. Los promotores de Bioserve - los fundadores de Vijaya Diagnostic Centre, una de las mayores compañías de cuidado de la salud de diagnóstico de la India - aportan una experiencia de 30 años en el campo sanitario y clínico, combinada con una pasión por la calidad.

HYPOTHERMIA ON INCREASE AS FUEL BILLS RISE


RECORD numbers of Scots are being treated for hypothermia as the price of heating continues to rise.
Figures have revealed the number of people diagnosed has soared by 40 per cent over the past five years, while energy companies continue to increase their prices.245 Scots were treated for hypothermia last year, almost half aged 65 or over. Seventy died of the condition. It has caused concerns that vulnerable elderly people are being forced to choose “eating or heating”. The standard dual fuel bill for gas and electricity will rise from about £1,150 to £1,250 a year. Five of the “big six” power companies, E.On, British Gas, Scottish Power, Scottish & Southern Energy and npower, have announced a 9 per cent price rise for electricity and 3 per cent for gas as of next month.

Hypothermia, sparked when the body drops below the required temperature to function properly, affected 120 people aged over 65 during 2009/10, compared to 98 five years ago.The figures were uncovered as part of a Scottish Parliamentary question lodged by Lib Dem MSP Jim Tolson, who said: “The Coalition Government recently announced that £52million has been given to the most vulnerable in Scotland in cold weather payments. This is money well spent.“We need to reverse this shocking increase in hypothermia cases in Scotland by tackling the causes, like poor housing and neglect of older people.”

A spokesman for Age Scotland said: “The double whammy of VAT and fuel price rises is likely to make the eating or heating dilemma facing many older people in winter even more acute.”A spokesman for Energy UK, the umbrella group for suppliers, said last night that anyone struggling to pay bills should contact their suppliers to work out a payment plan.


Grandes clubs europeos prohíben que el público fume en las gradas




Cuando los culés que hayan conseguido una entrada para el partido de la Liga de Campeones en Londres entre el Arsenal y el FC Barcelona entren el 16 de febrero en el estadio Emirates, los fumadores no podrán apaciguar los nervios del encuentro con un pitillo. Desde el 1 de julio del 2007, cuando el Reino Unido adoptó su severa ley antitabaco, todos los clubs de fútbol británicos prohibieron a sus aficionados que fumasen en las gradas. Pero aparte del Emirates, de Stamford Bridge, de Old Trafford y de Wembley, también en otros grandes campos de fútbol europeos, como el Amsterdam Arena (Holanda) y el flamante Bay Arena de Leverkusen (Alemania), y en todos los estadios de la liga de fútbol americano NFL el humo está vetado desde hace tiempo, una medida a la que se unen cada vez más clubs. También en el pasado Mundial de fútbol, en Suráfrica, estaba prohibido fumar en los estadios.
En España, el Barça será pionero en breve, cuando la directiva recomiende no fumar en las gradas, como tiene previsto hacer. El club azulgrana se limitará a sugerir, no lo prohibirá como han hecho el Arsenal, el Chelsea y el Ajax, entre otros. El año pasado, Izquierda Unida propuso que se acotaran zonas para no fumadores en las gradas de los estadios españoles. Este tipo de medida se aplica en los campos de diversos clubs europeos.


-ESPACIO CERRADO

En Gran Bretaña, la ley del 2007 veta el tabaco en los espacios cerrados y considera que es cerrado todo espacio que esté cubierto al menos en un 50%. Como en muchos de los campos de fútbol las cubiertas de las graderías se acercan o sobrepasan ese 50%, se decidió dictar una prohibición general en todos los estadios. En las normas de acceso de cada uno de ellos se detalla que el espectador que sea pillado fumando será expulsado.
En otros países la prohibición no es general, pero son los prohibición no es general, pero son los propios clubs los que deciden vetar el humo. El Ajax de Amsterdam lo hace porque el techo de su Arena se puede cerrar con mal tiempo, y el Bayer Leverkusen implantó la medida al estrenar en el 2009 su nuevo estadio. La FIFA también aboga por la prohibición, que ya aplicó en los Mundiales del 2002 y el 2010, y ha pedido, aunque sin éxito, a las federaciones nacionales que sigan su ejemplo.


**Publicado en "El Periódico de Catalunya"

Un gel de plaquetas repone mama perdida por un cáncer sin crear rechazo


Tiene textura de flan, aspecto de melocotón en almíbar y está hecho de plaquetas. Sirve para ocupar el vacío que deja el tumor que acaban de sacar de la mama de una paciente con cáncer. Es una opción, entre las otras que se usan cada día, que van desde la propia grasa abdominal al traslado de un músculo dorsal.
La diferencia es que esta es una nueva opción (en todo el mundo), que se elabora a medida en el mismo quirófano, que se transforma con el tiempo en tejido de granulación (como una cicatriz interna) y que se les ocurrió a los cirujanos de Can Ruti, el hospital Germans Trias i Pujol. Por eso el uso de este gel de concentrado de plaquetas para restituir volúmenes en el cuerpo es una patente en la que participan el hospital de Badalona, la Universitat Autònoma de Barcelona y el Banc de Sang i Teixits. El uso del concentrado de plaquetas (PRP) -ese componente de la sangre que tiene tanta importancia para la coagulación y la regeneración de tejidos-ya se conocía en otro ámbitos, por ejemplo, para acelerar o mejorar las cicatrizaciones difíciles de una llaga, en roturas musculares de deportistas, o en el dentista, que inyecta un poco del concentrado cuando saca una pieza para acelerar el cierre de la herida y sus secuelas. "Ahí se me ocurrió", reconoce el cirujano Joan Francesc Julián, "en el dentista". De la idea pasó a la propuesta a sus colegas, especialmente a los expertos en plaquetas, el equipo del banco de sangre. Fondos europeos Feder lo financiaron y ahora presentan los primeros resultados "aunque aún no hemos terminado nuestro trabajo de investigación; lo completaremos a los cinco años", advierte el doctor Julián.
De momento lo han probado en algo más de 50 pacientes a lo largo de dos años. En el 80% de los casos (40) han tenido éxito: las mamas quedaron igualadas en la misma operación, el gel de plaquetas ocupó el hueco que dejó el tumor; la mama ha permanecido llena en todos esos casos, aunque ahora lo que ocupa aquel espacio es tejido de granulación, con mucho colágeno (entre las que fallaron, cinco perdieron el gel).
Tampoco ha habido ningún problema con la radioterapia posterior, al contrario, es probable que facilite la precisión de la radiación; en las mamografías no se aprecia ningún tejido que pueda confundirse con algún tumor, como a veces puede ocurrir con otros métodos, y no se ha producido por ahora ninguna recidiva. "Esa era una de las preocupaciones, porque las plaquetas contienen 170 factores entre ellos varios de crecimiento pero no todos muy bien conocidos, por lo que podíamos pensar en un riesgo teórico de que alguno de esos factores pudiera estimular el crecimiento de un nuevo tumor, pero no se ha dado ningún caso, a pesar de que estadísticamente podríamos tener tres o cuatro", explica el doctor Julián. "Podría ser que, como podemos restituir el volumen de la mama a demanda, podemos también ser más exigentes con la cantidad de tejido que quitamos". Pasan fotos y fotos de mujeres de diversas edades y volumen mamario con los buenos resultados. "Están siendo aún mejores de lo esperado", reconocen. Por eso piensan en la extensión de la investigación a tumores mayores de tres centímetros, en los que, si no se intenta reducir con quimioterapia previa, se suele quitar toda la mama. "Creemos que se podrá utilizar en grandes tumores, lo que ahorraría muchas mastectomías". Tras estos primeros dos años de investigación, el equipo ha demostrado además que este método puede reducir la operación al mínimo tiempo posible y que su coste no supera los 500 o 600 euros. Los pasos siguientes: terminar la investigación y que se pueda implementar la técnica de una manera generalizada. "No podemos ofrecerlo a las pacientes aún". En este hospital se operan cada año unas doscientas mujeres con cáncer de mama. Al 70% de ellas le practican una tumeroctomía. Es el cáncer más importante en la población femenina, pero la supervivencia supera el 81%, por encima de la media europea.


**Publicado en "La Vanguardia"

Algunas películas sobre el tema de la salud


- El discurso del rey. Narra la relación de Jorge VI de Inglaterra (interpretado por Colin Firth) con el terapeuta que trata su tartamudez.


- Yo, también
(2009), filme protagonizado por Pablo Pineda, el primer Down con título universitario.


- Philadelphia. Sobre el sida, con Tom Hanks y Antonio Banderas. 1993.


- María y yo
(2010), Rain Man (1988, con Dustin Hoffman) y Alguien sabe demasiado (1998) protagonizadas por autistas.


- Mi vida sin mí (2003, de Isabel Coixet), Cuarta Planta (2003, de Antonio Mercero, con Juan José Ballesta), Love Story (1970) o
Quédate a mi lado (1998, con Susan Sarandon y Julia Roberts) abordan el cáncer.


- El hijo de la novia (2001), con Norma Leandro como enferma de alzhéimer.


- El aceite de la vida (1992, con Nick Nolte y Sarandon) es la historia de Lorenzo Odone, enfermo de adrenoleucodistrofia.


- Medidas extraordinarias (2010), con Harrison Ford, sobre el síndrome de Pompe.


- Mejor imposible (1997). Jack Nicholson interpreta a un escritor con trastorno obsesivo compulsivo.


- Una mente maravillosa (2001). Sobre la esquizofrenia.

El cine es bueno para la salud


Para el príncipe Alberto contarles un cuento a sus hijas, la hoy reina Isabel II de Inglaterra y su hermana, Margarita, era un sufrimiento. Pero nada comparado con el terrorífico suplicio de ponerse ante el micrófono y dirigirse por radio a sus súbditos. La tartamudez del coronado como Jorge VI es protagonista estelar de El discurso del Rey, con 12 candidaturas, la favorita para los Oscar. En infinidad de películas aparecen enfermedades, dolencias y trastornos. Pero ¿cuán fieles son las versiones cinematográficas a la realidad? ¿Qué opinan médicos, investigadores y pacientes?
Alicia Fernández-Zúñiga, psicóloga clínica experta en tartamudez confiesa que iba al cine escéptica "porque los temas médicos no se suelen tratar [en el cine] con rigor, se hacen muchas concesiones. No es el caso de esta". Sostiene que la película es una oportunidad para divulgar. Recuerda que "nadie empieza a hablar tartamudeando" y recomienda: "Si su hijo sigue tartamudeando tres meses después de la primera vez, consulte a un experto porque existe un tratamiento preventivo eficaz".
Seguro que son muchos los que conocieron por primera vez a un autista, un leproso, un enfermo del sida, un esquizofrénico o un parapléjico en una película. Para entonces, sin duda ya habían oído hablar de esas enfermedades. Pero no de la adrenoleucodistrofia (ADL), conocida por los legos como "la enfermedad de El aceite de la vida", una enfermedad genética, una dolencia neurodegenerativa poco frecuente cuya prevalencia es de una en cada 20.000 personas. El uno en la película existió, se llamaba Lorenzo Odone, murió en 2008. Pero los protagonistas son sus padres, Augusto (encarnado por Nick Nolte) y Michaela (Susan Sarandon), que con un esfuerzo titánico inventaron un aceite que mantuvo vivo a Lorenzo, y a muchos otros, durante años. "Me pareció absolutamente fiel a la realidad, la parte clínica es muy fidedigna y el retrato psicológico, también", afirma Aurora Pujol. Una voz de lo más autorizada en esta enfermedad rara, pues esta investigadora del ICREA (el CSIC catalán), y su equipo son referentes mundiales en esta enfermedad. Solo unos 10 grupos estudian esta patología. Cuenta Pujol que el aceite con el que dieron aquellos padres tras horas y horas en bibliotecas -recuerden, Internet no existía entonces-, resultó "parcialmente eficaz, durante 15 años se ha estado tratando pacientes con él".
Esta investigadora, que colabora con el Ciberer (el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras), enumera los motivos por los que la película es ejemplar: muestra fielmente el trauma de los padres, esa incomprensión social y profunda soledad cuando los médicos no dan con el diagnóstico, no digamos ya con el tratamiento, o enseña cómo crear asociaciones; es útil también para los médicos, porque los primeros síntomas se pueden confundir con otras patologías y el diagnóstico se suele retrasar (y es al inicio cuando los tratamientos son eficaces). "El aceite de la vida se pasa en las facultades de medicina y de biología. Y nosotros se la ponemos a los alumnos de tesis, que trabajan con ratones transgénicos, para que vean adónde van sus investigaciones".
La película despertó el interés del público hacia una enfermedad rara, y eso, recalca Pujol, en países como EE UU con tradición de hacer donaciones privadas para la investigación, fue importante para recaudar fondos en busca de una cura. Dinero convertido hoy en tratamientos para enfermos de ADL: el trasplante de médula ósea y la terapia génica son eficaces en los peques (la segunda ha salvado a tres españoles), asegura Pujol, embarcada ahora en el primer ensayo clínico internacional con un cóctel de antioxidantes para enfermos adultos, que ha sido un éxito en ratones.
Y Pujol recuerda otro caso real, español, "con un final bastante feliz", el de José Carlos Galera Lázaro, publicado también en este diario . Su familia logró que Zaragoza y Aragón se volcaran para salvar a Carlos. Gracias a miles de donativos recaudaron 800.000 euros en un mes, lo necesario para que el crío recibiera un trasplante en Minessota "que fue un éxito".
Asegura Antonio Bañón, presidente de la asociación de glucogenosis, que "en el caso de las enfermedades minoritarias, la importancia del cine es dar a conocer la enfermedad". Es lo que ha hecho Medidas extraordinarias por la enfermedad de Pompe. "Ha servido para visibilizar la enfermedad" que en España padecen unas 60 personas. A los pacientes, dice, "les genera una identidad colectiva", algo esencial en las denominadas enfermedades raras (las que sufren menos de cinco por 10.000 personas). Sostiene que algunas cuestiones aparecen edulcoradas en el filme. "Todo no es tan sencillo a la hora de desarrollar un medicamento, el día a día de la enfermedad es muy duro". El chico y la chica que encarnan a los hermanos enfermos en la versión de Hollywood tienen, pese a la traqueotomía y la silla de ruedas, un aspecto bastante mejor que el de Megan y Patrick, los protagonistas reales, cuyo padre creó una empresa biomédica para buscar una cura. Dice Bañón, que participa en un proyecto de la Universidad de Almería sobre el análisis comunicativo de las enfermedades raras, que "la complejidad de la enfermedad no aparece, quizá no puede ser de otra manera, pero sí logra transmitir emociones y eso es muy importante".
José Elías García Sánchez es microbiólogo, fundador de la revista científica Medicina y Cine y profesor en la Universidad de Salamanca. "El cine en general no refleja fielmente la enfermedad, es imposible hacerlo en 90 o 120 minutos", asegura este médico, que creó la revista con el ánimo de atraer a otros colegas a estudiar lo que podríamos denominar el cine sanitario, un género no catalogado pero que, según él, sí que existe. Opina que Rain Man es un buen ejemplo: "Es bastante fiel a lo que es el autismo. Tuvo una buena asesoría médica. Eso es lo que tienen que hacer los directores, asesorarse bien". A veces también aparecen en pantalla enfermedades, digamos, incompletas: "En Memorias de África, la protagonista [Meryl Streep] tiene sífilis pero los síntomas no aparecen, el tratamiento sí".
Cuenta García Sánchez que en varias universidades, incluida la de Salamanca, usan el cine en la enseñanza; él, desde hace 14 años. Philadelphia es un clásico en sus clases sobre el herpes o el sida. Está convencido de que cualquier estudiante que ve a Andrew (Tom Hanks) desabrocharse la camisa no olvidará jamás el sarcoma de Kaposi. "Vemos la película, discutimos la clínica...". La revista Medicina y Cine, cuatro números al año, bilingüe castellano-inglés, nació hace seis años.
Otras enfermedades no necesitan, como quien dice, presentación. Es el caso del cáncer. La española Cuarta planta es, explica Vanesa Jorge, psicooncóloga de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), uno de los títulos de una filmografía sobre la enfermedad que han elaborado para que los psicólogos puedan echar mano de ella cuando quieren escenificar una fase de la enfermedad. Las usan, por ejemplo, para recomendar a voluntarios. "A los enfermos no se les ponen, ni a sus familias, ellos ya lo están viviendo. El cine no es un instrumento terapéutico", afirma Jorge.
Álvaro Pastor, codirector de Yo, también, con Lola Dueñas y Pablo Pineda, precisa, de entrada, que, como insisten las asociaciones, el síndrome de Down "no es una enfermedad, es una alteración genética". Dicho esto, cuenta que "sin ser rosas o faltar a la verdad" él y el codirector, Antonio Naharro (que tiene una hermana Down), quisieron "ofrecer un punto de vista optimista porque el asunto lo merece". "Nos documentamos hasta el infinito" sobre esta alteración, insiste. Recalca que lograr financiación fue una odisea: "La discapacidad no le parecía interesante a nadie, decían que no era comercial". Resulta que la película hizo casi tres millones de dólares en taquilla en el extranjero, unos 400.000 en España. Pastor habla con envidia de cómo trata la discapacidad Hollywood: "Mira Forrest Gump, colocan a un discapacitado de protagonista y lo convierten en una historia de superación. Tengo la firme creencia de que el tema da igual, lo que importa es cómo lo cuentas".
Y si reflejar una enfermedad en pantalla es complicado, es complicadísimo cuando se trata de trastornos mentales. Eso opina Luis Muiño, colaborador del grupo Psicología y Cine. "Los psicólogos somos de los últimos reductos de la intimidad, y eso es más difícil de trasladar", afirma. "Si quiero hacer una película de bomberos, con hablar con ellos más o menos me entero de qué va. En cambio, un director necesitaría asistir a un año de psicoterapia para documentarse", opina. "Y eso no se va a dar". Muiño afirma, por eso, que nunca ha visto "nada parecido a una sesión real de psicoterapia ni en el cine ni en la tele". El inconveniente que ve, aunque entiende que es lógico, es que "la visión tiende a ser melodramática, el guión lo que busca es provocar sentimientos".
Lo que el psicólogo no discute es el impacto de las ficciones sobre la vida de los pacientes. O de los supuestos pacientes. "En Estados Unidos, donde se hicieron estudios, después del éxito de Mejor imposible [donde Jack Nicholson interpreta a un escritor con trastorno obsesivo compulsivo, TOC] los casos de supuesto TOC se multiplicaron por mil", afirma. "Yo también lo noté". "El problema es que con los trastornos mentales todo es cuestión de grado. Que alguien esté preocupado por dejar todas las luces apagadas no quiere decir que tenga un trastorno".
Entre lo negativo, Muiño destaca que los papeles de enfermos mentales no evolucionan. "Está bien que salga alguien con depresión, que es la primera causa de baja laboral en España, pero lo que no sale es que eso es un proceso que evoluciona, que al año se puede haber pasado". Pero no todo son pegas: "Lo más positivo es que contribuyen a la normalización. Está bien que determinados testimonios aparezcan en el cine, porque forman parte de la vida cotidiana".
Miguel Gallardo lo ha vivido en primera persona. Reconocido autor de novelas gráficas, la que dedicó a su hija María, una chica con autismo que ahora tiene 16 años, acabó convertida en la película María y yo (hay un corto que se puede ver por Internet). Gallardo está muy satisfecho con el resultado. "Hemos recibido muchas reacciones. Lo llevamos por toda España y algunos países más. Ha sido una especie de ventana", declara.
El autismo se ha asomado periódicamente a la pantalla. Gallardo cree que el personaje que interpreta Dustin Hoffman en Rain Man estaba demasiado estereotipado, entre otras cosas porque se habían tomado rasgos de tres enfermos; sobre Alguien sabe demasiado, ironiza: "Los niños con autismo son muy buenos testigos, porque se fijan mucho y hablan poco...".
Pese a estas críticas, Gallardo cree que estos filmes tienen un efecto positivo. "Lo más difícil con el autismo es lograr la empatía del espectador, y con María eso se consigue desde el principio", señala. Existen otros beneficios, reconoce, pero, sobre todo, "que un trastorno o una enfermedad se pongan de moda hace que la gente le preste más atención". No es afán de protagonismo. "Para las enfermedades minoritarias, salir en una película o en un artículo de un periódico no cura, pero puede representar más fondos para investigación".


**Publicado en "El Pais"

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