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01 April 2011

NACE EL PRIMER DOCUMENTO DE CONSENSO QUE COORDINARÁ LA ATENCIÓN A LA ENFERMEDAD ARTERIAL PERIFERICA ENTRE PRIMARIA Y ESPECIALIZADA


La patología vascular ha elevado su prevalencia entre la población española, asociada a su progresivo envejecimiento, incremento de factores de riesgo (sobre todo diabetes) y hábitos de vida como el sedentarismo, llegando a afectar al 9% del total de la sociedad. Sin embargo, aún existen distorsiones en la adecuada valoración clínica de estos pacientes debido, entre otras causas, a la falta de coordinación entre la Atención Primaria y la Especializada. La mejora del abordaje es precisamente el reto más importante del primer documento de consenso que ha creado la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV) en coordinación con la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc) y la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), y que ha sido presentado durante el I Curso de Medicina Vascular que, organizado por la Sección de Medicina Vascular-Angiología de la SEACV, se está celebrando esta semana en Madrid. “El documento recoge criterios de derivación y de abordaje clínico y terapéutico para establecer una guía de trabajo que permita a los profesionales de ambos niveles asistenciales contar con unas pautas de valoración más claras y prácticas”, según explica el doctor Jose Ramón March, coordinador de la Sección de Medicina Vascular-Angiología de la SEACV y del Curso. Y es que hasta ahora, según reconoce este experto, “existían importantes deficiencias en la interrelación entre ambos niveles asistenciales, lo que redundaba en insatisfacción y demoras innecesarias para los pacientes”. Precisamente, en referencia a los tiempos de espera, el documento común establece como criterio estándar que una vez valorado el paciente por el médico de Atención Primaria en el caso de que el paciente presente un cuadro isquémico severo, deberá ser derivado al especialista en un tiempo máximo de 15 días; si se trata de una isquemia moderada, dicha demora será de un máximo de un mes y si se trata de una isquemia crítica, la derivación será urgente. Posteriormente, el seguimiento por el especialista será cada seis meses y, una vez estable, tendrá carácter anual, continuando el tratamiento en su centro de salud. A juicio del doctor March, “es necesario protocolizar los tiempos con el fin de acabar con las desigualdades actuales entre distintas regiones o entre distintas áreas sanitarias de una misma provincia”. Esta situación repercute directamente en la sobrecarga de los servicios de Urgencias, y provoca la saturación de los recursos. Por este motivo, en opinión del doctor March, “es fundamental que el documento inste a la reorganización y optimización de los recursos y permita el acceso equitativo de los pacientes independientemente de su lugar de residencia”. El reto, explica, “es completar el mapa español en lo que a atención vascular especializada se refiere y hacer llegar los dichos servicios a ciudades como Santander, Palencia, Zamora, Soria, Ávila o Teruel, que presentan serias carencias”.


-Beneficios para el profesional sanitario El protocolo de consenso pretende, además, ofrecer más apoyo a la labor de los profesionales sanitarios, “ya que hasta ahora los médicos de primaria sentían una cierta falta de apoyo desde especializada, sin existir criterios comunes de abordaje definidos y con una importante falta de coordinación”. Es este sentido, el trabajo ofrece a los profesionales formación continuada sobre el manejo de la patología y abre una nueva vía de comunicación e intercambio de conocimientos entre las dos esferas asistenciales. A juicio del doctor March, “va más allá de un mero trabajo conjunto, de forma que representa una línea de colaboración amplia que acaba con la existencia de dos mundos paralelos”. Además, este experto confía en que el proyecto integral con el primer nivel permita dar mayor visibilidad a la especialidad de Angiología y Cirugía Vascular.

MÁS DE LA MITAD DE LAS RECAÍDAS EN CÁNCER DE MAMA SE PRODUCEN A LOS DOS O TRES AÑOS DEL DIAGNÓSTICO

En la actualidad, la tasa de las pacientes que superan un cáncer de mama aumenta progresivamente. Los tratamientos disponibles hacen que la mayoría pasen de ser pacientes de cáncer a vencer la enfermedad. Sin embargo, una vez superada, las mujeres se enfrentan a la incertidumbre de que el tumor puede volver a aparecer y a las secuelas de los tratamientos. En la actualidad, aproximadamente un 40% de las mujeres con cáncer de mama sufre una recaída, lo que en más de la mitad de los casos se produce transcurridos dos o tres años del diagnóstico. Una situación que, en palabras de la doctora Laura García Estévez, del Centro Integral Oncológico Clara Campal (CIOCC), supone un duro golpe emocional para las pacientes y más, explica, “cuando desde el momento del diagnóstico le transmitimos la posibilidad de curación. Si bien es cierto que en algunos casos, por el tipo de tumor o la afectación ganglionar que ha producido, es previsible el riesgo de recaída, en otros el tumor nos sorprende”. Cómo afrontar una recaída, los efectos adversos a medio/largo plazo de los tratamientos o cuáles son los factores que contribuyen a que la paciente y su entorno se sientan seguros, son algunos de los temas relacionados con el día a día de esta enfermedad, y que han sido abordados durante el Simposio “Conviviendo con el cáncer de mama”. Este encuentro se ha celebrado en el marco del VIII Simposio Internacional de Cáncer de Mama: Navegando hacia el futuro del cáncer de mama del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM) que se acaba de celebrar en La Coruña y al que han asistido más de 350 expertos para analizar los últimos avances en la detección y manejo de este tumor. -Apoyo emocional y psicológico El cáncer de mama es una enfermedad en la que tanto su propio diagnóstico como el hecho de tener que enfrentarse a ello implican un fuerte impacto emocional para la paciente. Un momento que se repite cuando tiene lugar una recaída, “aunque estés mejor informada y seas más consciente y realista de lo que implica. Y puesto que no podemos evitar que cada día se diagnostiquen nuevos casos, como grupos de apoyo sí podemos hacer de esta enfermedad algo menos traumático de cara a la paciente”, afirma Josefa Acuña, presidenta de la Asociación ADICAM de Cangas (Pontevedra) que forma parte de la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA). No obstante, hay mujeres que por su propio carácter son más fuertes mentalmente, lo que unido a un buen soporte familiar hace que por sí mismas no vean necesario recibir ayuda psicológica. Sin embargo, como explica la doctora García Estévez, “aunque no todas la mujeres solicitan un apoyo específico, el tratamiento psicológico siempre debería formar parte del tratamiento multidisciplinar del cáncer de mama, ya que una actitud positiva ayuda mucho a sobrellevar el tratamiento. Una actitud que también debemos mantener todo el equipo médico”. Para Josefa Acuña, “el compartir vivencias, información y ganas de vivir con otras personas que han pasado por lo mismo es una de las mejores maneras para hacer frente al cáncer de mama”. -Inseguridades e incertidumbres Las secuelas derivadas de la propia enfermedad son múltiples, ya sean de tipo físico, psicológico, social o laboral. En este contexto, Áurea González, de la Asociación Gallega de Mujeres Afectadas por Cáncer de Mama Punto y Seguido integrante también de FECMA, asegura que la vida cambia en muchos aspectos. “La enfermedad es un continuo aprendizaje, cambia el concepto del tiempo, reordena nuestras prioridades y escala de valores, modifica la manera de relacionarnos y tenemos que enfrentarnos a una nueva imagen, motivada por la caída del cabello o el sobrepeso. A todo ello se une que hay que aprender a convivir con los efectos secundarios del tratamiento, como son el cansancio las molestias óseas o la menopausia precoz entre otros”, comenta Áurea. Por todos estos aspectos resulta fundamental la seguridad de la paciente. Como explica el doctor José Manuel López Vega, del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander y miembro de GEICAM, “ante el impacto que supone en un primer momento el enfrentarse al desconocimiento sobre la propia enfermedad, es necesario favorecer que, tanto el enfermo como su entorno, se sientan seguros. Esto implica que desde el punto de vista asistencial se garantice el correcto cumplimiento de todos los procedimientos diagnósticos y terapéuticos, y la paciente esté debidamente informada”. ¿Qué me va a pasar?; ¿Qué es la quimioterapia?; ¿Y la metástasis?; ¿Debo cambiar mi alimentación? Estos son algunos de los interrogantes que surgen ante la enfermedad y a los que es importante responder, ya que sino acentúan la inseguridad e incertidumbre de las pacientes. Además, gracias a los avances en el diagnóstico y el tratamiento, tanto la esperanza de vida como la probabilidad de curación es mayor, por lo que surge una nueva figura: la “superviviente de cáncer” y un nuevo reto asistencial: “la vida después del cáncer”. “Este nuevo perfil supone afrontar revisiones periódicas, efectos secundarios de los tratamientos, nuevos hábitos de vida, etc. Unas necesidades que requieren ser atendidas y para lo que es necesario plantearse la creación de unidades de seguimiento a largo plazo, también llamadas unidades de supervivientes, como ya se está haciendo en algunos países”, explica Áurea. Una vez finalizado el tratamiento oncológico, es importante mantener revisiones periódicas. “Es obligada una visita médica con la realización de un examen físico cada seis meses y hacer una mamografía anual. Muchas mujeres padecen algunas complicaciones asociadas al tratamiento como insomnio, anemia o sofocos, pero que se suelen superar pasado un tiempo y su vida llega a ser prácticamente normal”, afirma el doctor López Vega. En todo este contexto, resulta clave la labor de las asociaciones de pacientes. “Y es que la información sigue siendo, a día de hoy, la mejor herramienta para hacer frente a la enfermedad, ya que un paciente informado es un paciente seguro”, concluye Áurea González.

El suicidio ya es la primera causa de muerte no natural en España


Con la reducción de víctimas por accidente de tráfico, el suicidio se ha convertido en la principal causa de muerte no natural en España. Cada año se producen en nuestro país más de 3.000 suicidios, aunque son muchos más los que lo intentan sin llegar a conseguirlo: se calcula que por cada suicidio consumado, se producen unos 20 fallidos. Esto supone que alrededor de unas 60.000 personas muestran cada año algún tipo de conducta suicida. Puesto que el 90% de los suicidas padecen trastornos mentales, los expertos en salud mental consideran que estas cifras podrían reducirse con una política de prevención adecuada. Es sobre este tema sobre el que debatirán cerca de 400 profesionales de la salud mental que se reúnen estos días en Sevilla en los II Encuentros en Psiquiatría: conducta suicida, que se celebran los días 1 y 2 de abril en el Hotel Meliá Lebreros de la capital andaluza. “La mayoría de los suicidios responden a trastornos mentales, por lo que los psiquiatras tenemos mucho que aportar en la detección de las conductas suicidas y su posterior tratamiento para evitar el fin no deseado”, señala José Giner, catedrático de Psiquiatría de la Universidad de Sevilla y uno de los organizadores del encuentro. En los últimos años, España ha pasado de ser un país con riesgo de suicidio bajo a tener riesgo moderado, con una media de 12 muertes por suicidio por cada 100.000 habitantes en hombres y 4 por cada 100.000 en mujeres. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la tasa anual en el mundo es de 16 por cada 100.000. El suicidio aquí no sólo es ya la primera causa de muerte no natural, sino que también es la tercera causa de muerte entre la población joven, de entre 15 y 30 años, tras los accidentes de tráfico y el cáncer. La autolisis supone el 10% de las muertes entre la juventud española. Es por esto que los profesionales de la salud mental consideran necesario, en primer lugar, “establecer programas de atención, evaluación y seguimiento en los pacientes que realizan un intento de suicidio, ya que el hecho de haberlo intentado es el primer factor de riesgo de suicidio consumado”, apunta Giner, quien, en ese sentido, añade que “los casos atendidos e identificados en los servicios de urgencias hospitalarios representan una oportunidad para iniciar estos programas”. -Guía para el profesional En el marco de estos Encuentros, se presenta el libro Suicidio y psiquiatría, editado por la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental, la Sociedad Española de Psiquiatría y la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica, y está liderado por los catedráticos José Giner, Julio Bobes (catedrático de la Universidad de Oviedo y presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica) y Jerónimo Saiz (catedrático de la Universidad de Alcalá y presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría). Este monográfico sobre la conducta suicida pretende convertirse en una especie de manual de ayuda a los profesionales para la detección y prevención del suicidio. “El monográfico está consensuado por más de 400 psiquiatras de toda España, por lo que podemos decir que es una herramienta muy válida para que los profesionales que nos dedicamos a la salud mental podamos trabajar con los pacientes que presentan estos comportamientos y evitar que logren su objetivo”, explica Giner. En el libro, los profesionales señalan cuáles son los principales factores de riesgo. Aparte de variables como la heredabilidad (los familiares de primer grado de sujetos suicidas tienen el triple de riesgo de realizar conductas suicidas), el sexo (tres cuartas partes de los suicidas son hombres), o la edad (el grupo de edad con mayor tasa de suicidio es el de los mayores de 70 años, de 30por cada 100.000 habitantes), el mayor factor de riesgo es la enfermedad mental. “Los estudios de autopsias psicológicas de series consecutivas de suicidios confirman la presencia de uno o más trastornos psiquiátricos en al menos un 90% de los casos; y es aquí donde nosotros podemos trabajar”, apunta Giner. Trastornos mentales, afectivos, esquizofrenia, ansiedad, trastornos de personalidad y el abuso de sustancias son las principales causas de la conducta suicida. Así, el monográfico Suicidio y psiquiatría aporta las claves para detectar un caso de riesgo, dividiendo los factores de riesgo en primarios o médico-psiquiátricos, secundarios o psicosociales y terciarios o demográficos. 1. Primarios o médico psiquiátricos: a) Trastorno psiquiátrico mayor (depresión, esquizofrenia, trastorno por uso de sustancias) b) Intentos de suicidio previos. c) Comunicación, directa o indirecta, del deseo de morir o de intentar suicidarse. d) Suicidio de miembros de la familia. e) Alteración en la regulación del sistema serotoninérgico, colesterol sérico bajo, test de supresión con dexametasona bajo en depresión 2. Secundarios o psicosociales: a) Acontecimientos negativos durante la infancia, como divorcio o pérdida parental. b) Aislamiento, vivir solo (divorcio, viudedad). c) Pérdida de trabajo, desempleo. d) Acontecimientos vitales agudos severos. e) Tabaquismo. 3. Terciarios o demográficos a) Sexo masculino. b) Varones adolescentes y jóvenes; edad avanzada (ambos sexos). c) Periodos de vulnerabilidad especial (primavera, comienzo del verano, período premenstrual…) d) Grupos minoritarios: familiares de víctimas de suicidio, víctimas de desastres, bisexualidad, homosexualidad… Por último, esta obra plantea una serie de pautas de intervención para orientar de forma segura a los profesionales. Así, en primer lugar, apuesta por la creación de programas específicos de prevención, protocolos de intervención y registros acumulativos de casos, tanto en el ámbito asistencial como institucional. Después, aborda la necesidad de evaluar la conducta suicida en la clínica, registrando en la historia del paciente su evolución del riesgo de suicidio. Control, autoestima, capacidad de hacer frente a los problemas propios del individuo y promover una mayor participación e integración en el entorno familiar y social son labores que debe afrontar el profesional. De la misma forma, entre las estrategias más efectivas para prevenir suicidios se encuentran la prescripción de medicamentos y el control del acceso a formas de cometer un suicidio.

Deporte y trasplante

La Obra Social Cajasol ha firmado un convenio con la Fundación Deporte y Trasplante Carlos Sanz, con el objetivo de colaborar en la sensibilización de la sociedad sobre la importancia de la donación de órganos. El acto tuvo lugar en la sede cental de Cajasol, en Sevilla.
Carlos Sanz, deportista trasplantado, creó esta Fundación a principios del año 2008 con el fin de poner al servicio de la sociedad las ideas e inquietudes de las personas que como él han sido trasplantadas.

Los micronutrientes y la diabetes mellitus

La diabetes mellitus es un trastorno crónico del metabolismo de la glucosa, que presenta aumentos puntuales del nivel de azúcar en la sangre o un mayor nivel de forma crónica. Las personas diabéticas sufren un mayor riesgo de padecer enfermedades concomitantes y complicaciones graves y, por consiguiente, de mortalidad. Según los pronósticos de la Organización Mundial de la Salud, la cifra de muertes por diabetes se doblará hasta 2030. Los motivos esgrimidos son el crecimiento general de la población, el aumento de la esperanza de vida, una alimentación poco sana, sobrepeso y un estilo de vida sedentario.


Por medio de una dieta sana, pérdida de peso y un aumento de la actividad corporal se puede evitar el inicio de una diabetes del tipo 2 o se puede tratar muy bien en la fase inicial. Para ello, la dieta debe ser pobre en grasas y rica en hidratos de carbono complejos y en micronutrientes. Muchos diabéticos presentan una ingesta insuficiente de micronutrientes, justo cuando su organismo depende de su ingesta adecuada. Así, desajustes bioquímicos en el cuerpo provocan, entre otros, estrés oxidativo, que está considerado el motivo principal de muchas de las complicaciones graves de la diabetes y que se podría paliar ingiriendo más antioxidantes.


**Boletín Informativo Nutri-Facts( abril)

Salmonella cases cut to half thanks to EU meassures

Human salmonellosis cases were reduced almost by half over a five-year period, thanks to measures introduced by the European Union. This encouraging figure emerges from the 2009 EU summary report on zoonoses, published on 22 March by the European Food Safety Authority (EFSA) and the European Centre for Disease Prevention and Control (ECDC).

Human salmonellosis cases were reduced from 196,000 cases in 2004 to 108,000 cases in 2009. This success story dates back to 2003, when the European Parliament and the Council adopted a Regulation (EC 2160/2003) and a Directive (EC 99/2003) which started the implementation of enhanced Salmonella control programmes in all Member States.

Thanks to the measures foreseen by the legislation, targets for reduction of Salmonella in flocks of poultry (laying hens, broilers, turkeys) were set, stricter hygiene standards in slaughterhouses were introduced, control programmes were inaugurated by Member States and restrictions on the trade of products from infected flocks were imposed.

From 2005 onwards, the European Food Safety Authority (EFSA), in collaboration with the European Centre for Disease Prevention and Control (ECDC), has been entrusted to prepare a yearly EU summary concerning monitoring of zoonoses. The EU reports are based on annual reports submitted by the Member States and Norway and they contain a valuable overview of the prevalence of zoonoses in the EU.

Health and Consumer Policy Commissioner John Dalli declared: " The EU has made great strides in its battle against Salmonella and the consistent fall in the number of cases is testament to the strong, comprehensive EU measures put in place to tackle this disease. The Commission has at no point stopped monitoring or reacting to the challenge of Salmonella and the current EFSA/ECDC report clearly illustrates the improved situation and positive developments. Rest assured, however, that the fight against zoonotic agents will continue relentlessly always aiming to further reduce their incidence ".


*Further information is available at:
http://ec.europa.eu/food/food/biosafety/salmonella/index_en.htm

Practicar yoga mejora la salud


Según una investigación realizada por la Facultad de Medicina de la

Universidad de Harvard( EEUU) practicar yoga sirve para mejorar

la salud en aspectos como dolores de espalda, insomnio, obesidad,

ansiedad, depresión, hipertensión arterial, etc. La principal

conclusión del estudio llevado a cabo por la prestigiosa Universidad norteamericana dice "que los beneficios para la salud del yoga se derivan de su enfoque sobre la conexión entre mente y cuerpo".

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