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07 April 2011

Healthy welders may be at increased risk for early brain damage

New research suggests that workers exposed to welding fumes may be at risk for developing brain damage in an area of the brain also affected in Parkinson's disease. The study is published in the April 6, 2011, online issue of Neurology®, the medical journal of the American Academy of Neurology. Fumes produced by welding contain manganese. Manganese is a chemical element that, even at low levels, has been linked to neurologic problems, including Parkinson's disease-like symptoms. "There are over one million workers who perform welding as part of their job functions in the United States," said Brad A. Racette, MD, with Washington University School of Medicine in St. Louis and a Fellow with the American Academy of Neurology. "If a link between neurotoxic effects and these fumes were proven, it would have a substantial public health impact for the U.S. workforce and economy." The study involved 20 welders with no symptoms of Parkinson's disease, 20 people with Parkinson's disease who were not welders and 20 people who were not welders and did not have Parkinson's. The welders were recruited from two Midwest shipyards and one metal fabrication company. All participants were given brain PET and MRI scans, motor skills tests and examined by a neurologist who specializes in movement disorders. The welders had an average of 30,000 hours of lifetime welding exposure. Their average manganese levels were found to be two times the upper limits of normal. Scientists found that welders had an average 11.7 percent reduction in a marker of dopamine in one area of the brain on PET scans as compared to people who did not weld. Dopamine is a chemical messenger that helps nerve cells communicate and is decreased in specific brain regions in people with Parkinson's disease. The welders' motor skills test scores also showed mild movement difficulties that were about half of that found in the early Parkinson's disease patients. "While these changes in the brain and dopamine dysfunction may be an early marker of neuron death related to welding exposure, the damage appeared to be different from those of people with full-fledged Parkinson's disease," said Racette. "MRI scans also revealed brain changes in welders that were consistent with manganese deposits in the brain." "Although this study shows that these workers had dopamine dysfunction in the brain, the study authors could not determine whether this was specifically related to manganese," said W. R. Wayne Martin, MD, who wrote an accompanying editorial on the topic. Martin is with the University of Alberta in Edmonton, Alberta, Canada and a member of the American Academy of Neurology. "Will these individuals develop full-fledged Parkinson's disease? We can't answer that question based on the study but more research should be done to explore this possibility." **Source: American Academy of Neurology

Sanidad advierte del fraude de la magnetoterapia

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) de ha detectado prácticas de venta "engañosas" en distintas comunidades relacionadas con la venta de aparatos dirigidos a la magnetoterapia de distintas marcas y modelos por toda la geografía española. "La primera en avisar fue Navarra a finales de enero, aunque también hay particulares que han advertido este fraude", ha explicado un portavoz del Ministerio de Sanidad.


En concreto, estas prácticas consisten en llamadas de teléfono, vía operador, que ofertan técnicas de magnetoterapia para patologías específicas como lesiones y enfermedades agudas o crónicas, mejorar el rendimiento intelectual y físico e incluso combatir las arrugas. La única finalidad es concretar una cita en el domicilio de la "víctima". El sitio acordado se realiza una demostración de la técnica objeto de la venta. Las personas que suelen realizar estas muestras carecen de cualificación sanitaria como informa la AEMPS. "Estamos en contacto con las distintas comunidades y estamos realizando, también, la oportuna investigación para verificar que las indicaciones que ofrecen los productos se atienen a la reglamentación y están certificados", señala el portavoz de Ministerio. Estos productos también se ofertan a través de Internet, prensa o radio. "Es importante señalar que en muchos casos no se trata necesariamente de un problema de los aparatos (al estilo de un fallo o una reacción adversa en un medicamento), sino de que este tipo de productos no pueden comercializarse de así, sin supervisión", añade. En algunos casos incluso incluyen una recomendación falsa del Ministerio de Sanidad ya que muchos carecen normas de uso y de efectos secundarios perjudiciales. Cuando los aparatos de magnetoterapia se indican a través de un médico especialista (quién supervisará el proceso en todo momento) para el tratamiento de enfermedades o lesiones tienen la consideración de productos sanitarios y están sometidos a lo dispuesto por el Real Decreto 1591/2009 del 16 de octubre. Tienen que tener marcado CE en su etiquetado e instrucciones de uso, acompañado de un número de cuatro dígitos que verifica la evaluación del producto. La terapia magnética o magnetoterapia es una práctica de la medicina alternativa que implica el uso de campos magnéticos -imanes- estáticos o permanentes sobre el cuerpo. Se pueden encontrar todo tipo de productos, desde fajas de neopreno, antifaces, almohadillas, pulseras o jarras que convierten el agua en magnética. Prometen curar la hipertensión, el sida o el cáncer. AEMPS aclara que estos productos no están exentos de la aparición de reacciones adversas en "poblaciones más sensibles o con patología en las que su uso está contraindicado como son las mujeres en gestación, en niños, sufrir hemofilia o padecer graves tumores.



**Publicado en "EL PAIS"

España lanza la campaña "Ante el VIH estoy seguro" para el uso del preservativo

El trailer de "Surviving Amina", la lucha contra la leucemia

Guerra a las resistencias en el Día Mundial de la Salud


Malaria, tuberculosis, sida, infecciones hospitalarias... Desde la aparición de los fármacos antimicrobianos en la década de los cuarenta la Humanidad le ha ido ganando la batalla a las enfermedades infecciosas, principal causa de muerte de las generaciones pasadas. Sin embargo, esa guerra está dando un vuelco debido a la aparición de patógenos resistentes a los tratamientos. Una situación tan preocupante que la Organización Mundial de la Salud (OMS) le ha dedicado este año su Día Mundial de la Salud, que se celebra el 7 de abril. Resistencias a los antibióticos más comunes para tratar infecciones, resistencias a los antivirales más eficaces contra el VIH, resistencias contra los antipalúdicos que mantienen a raya a la malaria... la lista no tiene fin. Según el organismo internacional, el mal uso de los fármacos durante los últimos setenta años ha permitido que la lista de microbios que se han hecho fuertes a la medicación no haya dejado de crecer.

Y lo ratifica con datos. Cada año, explica la OMS, surgen 440.000 nuevos casos de tuberculosis resistente en el mundo (cepas 'rebeldes' que se cobran 150.000 vidas humanas); mientras que el parásito responsable de la malaria (responsable de dos millones de muertes al año) está aprendiendo a rechazar el último tratamiento eficaz contra esta enfermedad, la artemisina. Y mucho más cerca de nuestras fronteras, el gen NDM-1, descubierto en varias bacterias, empieza a preocupar en los laboratorios por su resistencia a los antibióticos más potentes.



No hay una sola causa, ni un solo culpable de la propagación de este fenómeno, pero la OMS sí enumera un listado de prácticas y factores que no ayudan precisamente a tener bajo control a virus, bacterias, parásitos, hongos y demás microbios. Un mal uso de los medicamentos, pobres sistemas nacionales de control de las infecciones, interrupciones y problemas en el suministro de fármacos, descoordinación internacional... El problema, añaden los especialistas, es que tratar a un paciente que no responde a la primera línea de tratamientos, obliga a recurrir a terapias de segunda línea, más caras y no siempre tan efectivas contra estos 'supermicrobios'. "La prolongación de la enfermedad, los largos ingresos hospitalarios y los tratamientos encarecen los costes sanitarios, tanto para los sistemas como para las familias", advierten. De ahí el lema elegido para esta fecha: 'Resistencia a los antimicrobianos: si no actuamos hoy no habrá cura mañana'. La situación puede ser especialmente grave en zonas donde enfermedades como la malaria son endémicas, como recuerda a ELMUNDO.es Arancha Amor, del servicio de Microbiología y Parasitología del Hospital Carlos III de Madrid. "Aquí llevamos a cabo acciones de vigilancia epidemiológica para anticiparnos y ver cómo están evolucionando los patógenos", explica. Trabajando con muestras de población procedente de zonas endémicas de malaria (bien turistas o bien inmigrantes) "podemos ver el patrón de expansión de las mutaciones responsables de las resistencias". En España, la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica reconoce que gran parte de la población sigue sin ser consciente de los peligros que entraña, por ejemplo, tomarse un antibiótico a destiempo. "Es muy importante tener en cuenta que estos medicamentos no curan las infecciones causadas por virus, como el resfriado común o la gripe, y sólo son eficaces para combatir las infecciones bacterianas. El diagnóstico correcto y la decisión sobre la necesidad de administrar antibióticos son competencia exclusiva de los médicos y en ningún caso se debe recurrir a la automedicación", recuerda esta asociación en un comunicado.



**Publicado en "EL MUNDO"

La cantidad de VIH en los genitales predice el riesgo de transmisión

Durante las últimas dos décadas varios investigadores han tratado de ver si existía relación entre la cantidad de virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) presente en los genitales -tanto masculinos como femeninos- y el riesgo de infección. Ninguno, hasta la fecha, había tenido éxito en el intento. Pero después de varios años y de un arduo trabajo, un equipo dirigido por el Departamento de Salud de la Universidad de Washington (EEUU) ha mostrado, por primera vez, que la cantidad de VIH en la mucosa genital aumenta las posibilidades de transmitir el virus. "El 90% de las nuevas infecciones en el mundo se produce por una relación sexual. Conocer los mecanismos biológicos que subyacen a esta transmisión es de vital importancia", explica a ELMUNDO.es Jared M. Baeten, coordinador del estudio que se publica esta semana en las páginas de 'Science Translational Medicine' . Para llegar a establecer la relación entre virus en los genitales y riesgo de transmisión, los investigadores analizaron a 2.521 parejas heterosexuales africanas serodiscordantes -aquellas en las que uno de los miembros tiene el VIH y el otro no. En 1.805 de ellas, la infectada era la mujer y en 716, el portador del VIH era el hombre. La media de relaciones sexuales era de cuatro al mes y el 28,6% de las parejas reconoció haber mantenido sexo sin protección antes de entrar a participar en el estudio. Durante los aproximadamente dos años de seguimiento, 73 varones y 40 mujeres contrajeron el virus de sus parejas. Al medir los niveles de VIH en las muestras del cuello del útero de las mujeres y del semen masculino "observamos que aquellos participantes que habían transmitido la infección a sus parejas tenían más cantidad de virus en las mucosas genitales que quienes no lo transmitieron", afirma el doctor Baeten, quien añade que "este factor de riesgo es independiente a la cantidad de virus que hay en sangre y que es el marcador que se usa en la actualidad para predecir el riesgo de infección". Por ello, los autores consideran que estos niveles en los genitales "deberían usarse a partir de ahora como nuevo marcador, más eficaz a la hora de evaluar el potencial de transmitir el virus que tiene un seropositivo". "Es la primera vez que se demuestra que estos niveles de virus en el tracto genital predicen la transmisión del VIH. El hallazgo ha sido posible gracias al enorme trabajo realizado por un equipo multinacional que ha recogido las muestras en siete países africanos: Botsuana, Kenia, Ruanda, Sudáfrica, Tanzania, Uganda y Zambia. Gracias a estos resultados se podrán desarrollar productos, como microbicidas, que bloqueen esta forma de transmisión", apunta el autor. **Publicado en "EL MUNDO"

Fidel, el gay más famoso de la televisión española, contra el sida


Las relaciones entre personas del mismo sexo hace tiempo que dejaron de ser tabú. No así el VIH y el sida, que todavía se mantiene oculto y, por miedo o desconocimiento, muchas personas prefieren hacer como si no existiera o, como si ellas fueran inmunes al virus. Para romper con esta barrera, 10 jóvenes gais y bisexuales prestan su imagen y sus testimonios a la nueva campaña de la FELGTB para reducir las infecciones entre los hombres que tienen sexo con hombres (HSH). Entre estos rostros está el de Eduardo Casanova, que interpreta a uno de los homosexuales más famosos de la pequeña pantalla: Fidel en la serie 'Aída'. "Una sola práctica de riesgo ya es suficiente para contraer el VIH. Por eso lleva y usa siempre el condón. Y no te avergüences al pedirlo. No te cortes. Si es tan normal como comprar el pan", afirma el actor, de 20 años, que también aconseja "el uso del lubricante, todo un mundo por descubrir. No te lo dejes en el armario".

Según los datos sobre la epidemia en España, el VIH afecta desporporcionadamente al colectivo de hombres que tienen sexo con hombres. Uno de cada 10 está infectado por el virus y tres de cada 10 no lo sabe. Entre quienes fueron diagnosticados en 2009, cuatro de cada 10 ya necesitaba tratamiento antirretroviral. Unas cifras que llevan al protagonista de otro de los spots, Alberto, de 23 años, a insistir en que "la única manera de saber si te has infectado es hacerte la prueba". Asimismo, recomienda el uso del preservativo: "El amor no previene el VIH. El condón sí". El lema de la campaña es el que da nombre a la web que recoge todo el material de la misma: estoy seguro. Tal y como ha explicado el secretario del Plan Nacional sobre el sida, Tomás Hernández, en declaraciones recogidas por Efe, los casos de jóvenes infectados de sida de 15 a 24 años están aumentando, y han pasado del 11,7% del total de hombres que practican sexo con varones afectados en 2004, al 14,1% en 2009. El estigma que aún hoy sufren muchos afectados y la invisibilidad de seropositivos en el entorno hacen que muchos jóvenes hayan perdido el miedo a la enfermedad, que piensen que ya no existe, que no está entre ellos.



**Publicado en "EL MUNDO"

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