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19 May 2011

Las posibilidades de supervivencia tras una parada cardiorrespiratoria aumentan en un 70% si se actúa antes de que lleguen los equipos de emergencias

Los manuales de reanimación cardiopulmonar aseguran que un óptimo funcionamiento de la “cadena de socorro o supervivencia” contempla el inicio de las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) durante los cuatro primeros minutos tras la parada cardiorrespiratoria, que suele producirse, en el 80% de los casos, fuera del entorno hospitalario. Para que esto sea posible es imprescindible, según la doctora Marta Martínez del Valle, una de las responsables del Grupo de Urgencias de la SEMG, un soporte vital básico inmediato, es decir, que la persona que presencia el incidente actúe antes de que de lleguen los servicios de emergencias. Las medidas iniciales de RCP sustituyen, de forma precaria, a las funciones vitales y permiten ganar minutos hasta que lleguen los servicios de emergencias y apliquen al paciente el tratamiento definitivo, asegura la doctora.
Martínez del Valle también advierte que en estos casos la premura con la que se interviene juega a favor del paciente ya que la probabilidad de que éste siga con vida se reduce a un 10% sucesivamente cada minuto que pasa sin realizar compresiones torácicas. El riesgo de secuelas y lesiones cerebrales también aumenta un 10% cada minuto transcurrido tras el episodio pudiendo provocar daños cerebrales irreversibles.
Por su parte, la doctora, Mónica López Fonticiella, también del Grupo de Urgencias de la SEMG, afirma que el 20% de las personas que sufren una parada cardiaca sobreviven sin secuelas si se les realiza una reanimación básica de forma precoz y sin esperar al personal especializado. En la actualidad, menos de un 5% lo logra ya que “menos del 10% de la población sabría cómo actuar ante una situación de éste tipo, y ese porcentaje incluye al personal sanitario”, concluye la facultativa.
La doctora Martínez del Valle afirma que, como profesionales de la sanidad, es necesario insistir en aumentar el número de personas preparadas para actuar ante una situación de este tipo. “Un estudio reciente realizado por el Consejo Español de RCP, al cual pertenece la SEMG, indica que casi la mitad de la población española mayor de 18 años desconoce en qué consiste una parada cardíaca y un 71,4% reconoce que no sabría cómo actuar si presenciara una parada cardiorrespiratoria. Del estudio también se desprende que el 84% de la población afirma no conocer en qué consiste la “cadena de supervivencia”, comenta esta experta.
Con motivo de la celebración de su congreso anual en Vigo, la SEMG ha organizado también un taller de Reanimación Cardiopulmonar en el que se darán a conocer, además, los nuevos protocolos y recomendaciones recogidas en las Guías publicadas por el Comité de Unificación Internacional de Resucitación (ILCOR).
Las responsables de este taller, las doctoras López Fonticiella y Martínez del Valle, recuerdan que es imprescindible concienciar a los profesionales de la Atención Primaria que su actuación puede salvar vidas. Así pues, el objetivo principal de la actividad, que será eminentemente práctica, es el de dotar a los médicos generales y de familia de los conocimientos y las habilidades necesarias para que puedan ofrecer una óptima y precoz asistencia a las víctimas de una parada cardiorrespiratoria y sepan actuar en situaciones de riesgo vital en el ámbito del primer nivel asistencial.

Tras un infarto, una mujer española empezó a hablar con acento extranjero

Karen Butler se sometió hace algo más de un año a una intervención quirúrgica oral y se despertó de la anestesia con un cambio en su vida. Esta mujer estadounidense de 56 años salió de la operación hablando con un marcado acento irlandés, a pesar de ser oriunda de Oregón. ¿Qué le ocurrió? Según los expertos, una alteración muy infrecuente sobre la que apenas se ha estudiado: Síndrome del Acento Extranjero. En el mundo no hay más de 100 personas afectadas, entre ellas una española.
Hace unos ocho años, "la sección de Neurología del Hospital General de Castellón nos remitió a una mujer [española, de 51 años] con este problema", señala César Ávila, profesor de Psicología de la Universidad Jaume I, en Castellón (Comunidad Valenciana). "Tenía antecedentes familiares de esquizofrenia y algún episodio de depresión. Existía la posibilidad de que estuviera simulando su nuevo acento y, por aquel entonces, no había casos publicados de este síndrome".
Después de evaluarla desde el punto de vista neuropsicológico y comprobar que cognitivamente estaba bien, había que buscar una explicación. "Conseguimos averiguar que existían más personas en su misma situación", apunta el experto. La primera, en 1907, diagnosticada por el neurólogo francés Pierre Marie.
Como expone el especialista español a ELMUNDO.es, "estos casos se acostumbran a valorar con oyentes. A la mayoría les parecía que la paciente de Castellón tenía acento francés, a otros, sin embargo, les recordaba más al inglés e incluso al alemán o al árabe. Es muy subjetivo y no hay un patrón muy claro". Pero, ¿por qué le ocurre esto?
Según relata este mismo psicólogo en un artículo publicado en 2003 en la revista 'Neurología', después de hacer un repaso de todos los casos conocidos, "vimos que este síndrome no se ha asociado con la lesión de un sitio específico del cerebro, sino que diversas lesiones corticales de pequeño tamaño pueden producirlo". En concreto, la mujer española presentaba una lesión subcortical en el hemisferio derecho (observada a través de resonancia magnética) después de haber sufrido un accidente vascular. Fue a partir de entonces cuando comenzó a hablar su lengua materna como si fuera una extranjera.
"Hablar implica la acción coordinada de un centenar de músculos vinculados a grupos independientes e invervados por distintos nervios craneales. Ciertos desajustes críticos, por pequeños que sean, tienen consecuencias acústicas que pueden ser detectadas inmediatamente por los oyentes de una lengua", asevera César Ávila.
Esta situación influye emocionalmente. Ávila incluye en su artículo las palabras de un experto europeo especializado en trastornos del habla causados por lesiones neurológicas: "El paciente se enfrenta en su entorno no tanto a situaciones propias de un enfermo sino a las propias de un hablante extranjero. Pierde de forma brusca la identidad personal y el sentimiento de pertenencia a su comunidad parlante oriunda".
A la paciente española, "le creó muchos problemas. Oírse y no reconocerse es como mirarse al espejo y ver a otra persona. Esto le generaba depresiones. Es difícil de llevar, sobre todo en una ciudad pequeña, como es Castellón", argumenta el psicólogo.
Es una situación a la que poco a poco tiene que adaptarse, ya que no "no somos muy optimistas acerca de la evolución futura del acento patológico, al menos en lo que se refiere a su completa desaparición", asume César Ávila. De hecho, en la mayoría de los trabajos publicados se indica su persistencia años después y en el caso de la mujer de Castellón, tampoco ha mostrado mejoría. "El habla se practica todos los días. Es muy difícil trabajarlo para volver al acento materno. Se hacen intentos con ejercicios para modificar la voz, de articulación vocálica, etc., pero no se han referido cambios. De momento, no se conocen tratamientos para este cuadro".

**Publicado en "EL MUNDO"

Occupational lung diseases in Iraq and Afghanistan veterans

A Wednesday morning session will explore the inhalational exposures and respiratory outcomes of military deployment to Iraq and Afghanistan. Presenters will review current knowledge on complex inhalational exposures, epidemiologic studies, animal toxicology studies, and clinical lung findings in U.S. military men and women who are returning from Southwest Asia. D6 "Occupational Lung Diseases in U.S. Military Personnel Deployed to Iraq and Afghanistan" will take place from 8:15 to 10:45 a.m. in the Wells Fargo Theatre Section 1 on the street level of the Colorado Convention Center.
The symposium will interest researchers and clinicians alike, said co-chair Cecile S. Rose, MD, MPH, who is professor at National Jewish Health and the University of Colorado in Denver.
"We've described a new disease called Iraq-Afghanistan War lung injury (IAW-LI), among soldiers deployed to these countries as part of Operation Iraqi Freedom, Operation Enduring Freedom, and Operation New Dawn" said Anthony Szema, MD, who will co-chair with Dr. Rose. "Not only do soldiers deployed to Iraq and Afghanistan suffer serious respiratory problems at a rate seven times that of soldiers deployed elsewhere, but the respiratory issues they present with show a unique pattern of fixed obstruction in half of cases, while most of the rest are clinically-reversible new-onset asthma, in addition to the rare interstitial lung disease called nonspecific interstitial pneumonitis associated with inhalation of titanium and iron."
Iraq and Afghanistan veterans are faced with a barrage of respiratory insults, including: 1) dust from the sand, 2) smoke from the burn pits, 3) aerosolized metals and chemicals from exploded IEDs, associated with 4) blast overpressure or shock waves to the lung, 5) outdoor aeroallergens such as date pollen, and 6) indoor aeroallergens such as mold aspergillus. Dr. Szema and colleagues have experimentally exposed mouse models to samples of the dust taken from Iraq and Afghanistan and found that it produces extreme histological responses, underscoring the severe exposures that these soldiers undergo.
Robert Miller, MD, of Vanderbilt University will discuss constrictive bronchiolitis in a cohort of soldiers deployed to Iraq.
Researchers face a number of issues, Dr. Rose said. For one, "there is a lack of pre-deployment lung function data, making it impossible to determine the extent of the damage that these exposures can cause," she said.
Further challenges include the spectrum of possible lung diseases that may be occurring from Southwest Asia exposures, such as asthma, constrictive bronchiolitis, acute eosinophilic pneumonia and rhinosinusitis, and the variability in exposures that may confer risk, including particulate matter from desert dusts, burn pits, vehicle exhaust and tobacco smoke.
Clinicians face a different set of challenges with this patient population, including "the role of targeted medical surveillance in determining need for further respiratory diagnostic evaluation, and, importantly, the role of surgical lung biopsy in clinical diagnosis of post-deployment lung disease," she said.

**Source: American Thoracic Society

Las células T reguladoras funcionan como un inmunosupresor interno en un estudio con ratones

Los trasplantes ayudan a salvar miles de vidas cada año aunque, como incómoda contrapartida, vuelven a los beneficiados dependientes de por vida de los inmunosupresores. Una posible vía para prescindir de estos fármacos antirrechazo es la terapia con un tipo de células defensivas, cuyo último avance se publica esta semana en 'Science Translational Medicine'.
La terapia de inmunosupresión es capaz de controlar el rechazo agudo a un trasplante pero, a largo plazo, estos fármacos no pueden evitar que el organismo del receptor reaccione contra los tejidos extraños. Una situación que termina, muchas veces, con la necesidad de reemplazar el órgano por otro.
Desde hace años, los expertos buscan una forma de evitar la reacción de rechazo sin necesidad de utilizar fármacos y han encontrado un buen candidato en el propio sistema inmune. Las células T reguladoras o supresoras (Treg) tienen la misión de controlar las respuestas inmunes, entre ellas la que aparece frente a los trasplantes. Actúan, a grandes rasgos, como un inmunosupresor interno pero no hay una cantidad suficiente para frenar el rechazo.

-Ratones humanizados
Los responsables de esta investigación, procedentes del King's College London (Reino Unido), han avanzado un paso más en lo que ya se sabía. Han aislado el grupo de células Treg que controla la respuesta frente a un trasplante y han probado su capacidad de prevenir el rechazo.
Trabajando con ratones cuyo sistema inmune había sido modificado y a los que se les habían injertado fragmentos de piel humana, observaron que las Treg inhibían la respuesta defensiva y evitaban así el ataque a los fragmentos de piel implantados.
Si esta terapia se aplicara en personas, el procedimiento sería el siguiente: antes del trasplante, se extraería una muestra de sangre del receptor de la que se aislarían sus Treg. Después, éstas se mezclarían con células del donante y se seleccionarían las Treg que controlan la respuesta inmune ante un trasplante. Por último, se cultivarían en el laboratorio para aumentar su número y se inyectarían al receptor después de la intervención.
"La idea es que inyectando este número aumentado de células Treg el balance entre las células que atacan al trasplante y las que lo defienden se inclinará en favor de estas últimas", explica a ELMUNDO.es Giovanna Lombardi, del Centro de Trasplantes MRC del King's College y autora del estudio. "Haciendo esto, se inducirá la tolerancia a los trasplantes de órganos sólidos".

**Publicado en "EL MUNDO"

Enzyme may drive breast cancer growth

A recently discovered enzyme drives the production of a potent form of estrogen in human breast cancer tissue, researchers from the University of Illinois at Chicago College of Medicine have found. The extra-strength estrogen, called estradiol, then drives the production of even more enzyme, in what may be a lethal feed-forward mechanism. Estradiol has been implicated in exacerbating tumor growth in breast cancer.
The research is published in the May issue of the journal Molecular Endocrinology.
Scientists had observed the increased production of an unknown protein in ovarian tissue in response to estrogen. UIC researchers under the direction of Geula Gibori, UIC professor of physiology and biophysics, then purified the protein and cloned its gene. Several laboratories established that it is an enzyme that converts a weak estrogen, estrone, to the much more potent estradiol.
The UIC researchers then examined the production of the enzyme in a line of breast cancer cells known to respond to estrogen levels.
"Estradiol up-regulates the very enzyme that produces estradiol, creating a positive cycle where this potent form of estrogen is being produced over and over again, sustaining its own production," said Aurora Shehu, UIC postdoctoral research associate in physiology and biophysics and first author of the study.
In human breast tissue, the researchers found a "dramatic" up-regulation in the cancerous cells but not in the surrounding benign tissue, said Gibori, who is principal investigator on the study. The surrounding tissue, however, is a rich source of the estrone that the enzyme needs to produce more estradiol, she said.
The researchers were able to show how estradiol turns on the gene that produces the enzyme, and that this activation also required at least one other known regulatory factor.
They found that tamoxifen, a drug widely used to inhibit breast cancer growth, prevents estradiol's stimulation of the enzyme and thus may shut down local production of estradiol in breast cancer cells.
"Breast cancer tumors with this enzyme are likely to be a much more aggressive and potentially deadly type of cancer," Gibori said. "Identifying this enzyme and how its expression is turned on gives medical researchers potential targets for disrupting the lethal production of estradiol in breast cancers."
The enzyme is a promising therapeutic target because blocking it may halt production only of the dangerous estradiol, which would reduce the side effects seen with other drugs that inhibit production of many estrogen-related compounds, Gibori said.

**Source: University of Illinois at Chicago

18 May 2011

Simple fitness test could predict long-term risk for heart attack, stroke in middle-aged people

How fast can you run a mile? If you're middle-aged, the answer could provide a strong predictor of your risk of heart attack or stroke over the next decade or more.
In two separate studies, UT Southwestern Medical Center researchers have found that how fast a middle-age person can run a mile can help predict the risk of dying of heart attack or stroke decades later for men and could be an early indicator of cardiovascular disease for women.
In one recent study in the Journal of the American College of Cardiology, researchers analyzed the heart disease risk of 45-, 55- and 65-year-old men based on their fitness level and traditional risk factors, such as age, systolic blood pressure, diabetes, total cholesterol and smoking habits. The scientists found that low levels of midlife fitness are associated with marked differences in the lifetime risk for cardiovascular disease.
For example, a 55-year-old man who needs 15 minutes to run a mile has a 30 percent lifetime risk of developing heart disease. In contrast, a 55-year-old who can run a mile in eight minutes has a lifetime risk of less than 10 percent.
"Heart disease tends to cluster at older ages, but if you want to prevent it, our research suggests that the prescription for prevention needs to occur earlier – when a person is in his 40s and 50s," said Dr. Jarett Berry, assistant professor of internal medicine and a corresponding author on both studies.
Researchers in this study found that a higher fitness level lowered the lifetime risk of heart disease even in people with other risk factors.
In a separate study in Circulation, UT Southwestern researchers found that the same treadmill test predicts how likely a person is to die of heart disease or stroke more accurately than assessing the risk using only typical prediction tools such as blood pressure and cholesterol levels.
Heart disease is a leading killer in industrialized nations and the No. 1 killer of women in the U.S. Women younger than 50 are particularly difficult to assess for long-term cardiovascular risk.
"Nearly all women under 50 years of age are at low risk for heart disease," Dr. Berry said. "However, as women get older, their risk increases dramatically. In our study, we found that low levels of fitness were particularly helpful in identifying women at risk for heart disease over the long term."
For decades, scientists have tried to improve their ability to determine which patients are at highest cardiovascular disease risk. Blood-based and imaging techniques have been used to try to improve risk prediction, but fitness has not been examined until now, Dr. Berry said.
For both studies, researchers collected information from thousands of participants who underwent a comprehensive clinical exam and a treadmill exercise test at the Cooper Clinic in Dallas between 1970 and 2006.
In the JACC study, researchers evaluated more than 11,000 men tested before 1990 – women were excluded because of the low number of participants and cardiovascular death rates – and found 1,106 who died of heart attack or stroke during the study period. They measured participant fitness levels and traditional risk factors for heart disease. Within each age group, higher levels of fitness were associated with lower levels of traditional risk factors.
For the Circulation study, researchers examined more than 66,000 participants without cardiovascular disease, ages 20 to 90. They were then followed until death or the end of the study period; follow-up lasted up to 36 years. There were 1,621 cardiovascular deaths during the study. The researchers found that by adding fitness to the traditional risk factors, they significantly improved their ability to classify participants' short-term (10 years) and long-term (25 years) risk.
Researchers next will try to extend the JACC investigation parameters to women.

**Source: UT Southwestern Medical Center

El 90 % de los pacientes con diabetes tipo II se podrían curar con cirugía metabólica

Cuando la diabetes tipo II está asociada a la Obesidad con un índice masa corporal superior a 30 Kg/m2 se puede tratar mediante Cirugía Metabólica.
En la diabetes tipo II el organismo no es capaz de usar adecuadamente la insulina (una hormona imprescindible para usar los azúcares simples de los alimentos). Normalmente este tipo de patología se suele dar en adultos mayores de 40 años y más comúnmente por encima de los 55 años. El 80 % de los diabéticos tipo II tienen sobrepeso (IMC por encima de 25Kg/m2).
Los principales factores de riesgo son:- Edad mayor de 45 años- Tener sobrepeso- Sedentarismo- Historia familiar con cases de diabetes- Mujeres que hayan tenido diabetes gestacional
Muchos pacientes con diabetes tipo II pueden controlarla mediante dieta y ejercicio, pero cuando adoptando estas rutinas vitales no se controla la enfermedad hay que tratarla con medicación oral o insulina inyectada.
Pero cuando se evalúa la diabetes y se asocia con la Obesidad se recomienda la cirugía metabólica para paliarla. Esta evaluación se realiza por un equipo multidisciplinario que incluye un estudio extenso por órganos y sistemas para medir el impacto que ha tenido la diabetes en el paciente. Igualmente se miden los niveles de reserva pancreática mediante la evaluación del péptido C, que constituye un indicador indirecto de síntesis de insulina.
El Dr. Carlos Durán Escribano, director de la Unidad de Cirugía Laparoscópica (UCL) y Cirujano Jefe de la Unidad de Cirugía Bariátrica del Hospital de la Paloma de Madrid, realiza esta cirugía con dos finalidades. La primera reducir el tamaño del estómago (restricción) que será de mayor o menor grado según el grado de obesidad del paciente. En pacientes poco obesos, el remanente gástrico será amplio, lo que evita una excesiva pérdida de peso. Por otro lado se realiza un by pass intestinal con el objetivo de que el alimento no pase por el primer tramo del intestino, la longitud de este by pass también variará en función del grado de obesidad del paciente. Con esta técnica y en pacientes correctamente seleccionados, se logra controlar la diabetes casi en el 90 % de los casos, manteniendo el peso si son poco obesos o logrando perder peso en casos de obesidad mórbida asociada.

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