Fundada en 1962 conforme a la legislación belga, EORTC es una organización internacional sin ánimo de lucro para la investigación del cáncer. Su misión consiste en desarrollar, realizar, coordinar y fomentar la investigación clínica y traslacional en Europa con el fin de mejorar la gestión del cáncer y los problemas afines, aumentando no sólo la supervivencia sino también la calidad de vida de los pacientes.
EORTC es, a la vez, multinacional y multidisciplinaria. La Red EORTC engloba a más de 300 hospitales y centros oncológicos en más de treinta países, con cerca de 2.500 colaboradores de todas las disciplinas relacionadas con el tratamiento y la investigación oncológica.
Diario digital con noticias de actualidad relacionadas con el mundo de la salud. Novedades, encuestas, estudios, informes, entrevistas. Con un sencillo lenguaje dirigido a todo el mundo. Y algunos consejos turísticos para pasarlo bien
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10 June 2011
Acerca de los sarcomas de partes blandas (SPB)
Los sarcomas de partes blandas son tumores de los tejidos conectivos como son los nervios, músculos, articulaciones, huesos y vasos sanguíneos.
Existen más de cincuenta subtipos diferentes de sarcomas de partes blandas con diferente pronóstico y respuesta al tratamiento.
El sarcoma de partes blandas es una enfermedad rara que representa aproximadamente el 1% de los casos de cáncer en adultos en Estados Unidos. En Europa, la incidencia es de 4 de cada 100,000 nuevos diagnósticos de cáncer al año.
Existen más de cincuenta subtipos diferentes de sarcomas de partes blandas con diferente pronóstico y respuesta al tratamiento.
El sarcoma de partes blandas es una enfermedad rara que representa aproximadamente el 1% de los casos de cáncer en adultos en Estados Unidos. En Europa, la incidencia es de 4 de cada 100,000 nuevos diagnósticos de cáncer al año.
Pazopanib, de GlaxoSmithKline, mejoró la supervivencia libre de progresión en adultos con determinados sarcomas de tejidos blandos
Los resultados del estudio PALETTE (PAzopanib ExpLorEd in SofT-Tissue Sarcoma) presentados en la reunión anual de 2011 de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), demostraron una mejora estadísticamente significativa en la primera aparición de la progresión tumoral o muerte (supervivencia libre de progresión o SLP) en pacientes tratados con el inhibidor multiquinasa pazopanib, comparado con placebo.
PALETTE es un estudio Fase III, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en pacientes con sarcoma de tejidos blandos metastático (excluyendo tumores del estroma gastrointestinal -GIST- y sarcomas adipocíticos), dirigido de manera conjunta por GlaxoSmithKline y la Organización Europea para la Investigación y el Tratamiento del Cáncer (EORTC), en colaboración con centros oncológicos a nivel mundial.
El uso de pazopanib para el tratamiento de sarcomas de tejidos blandos está en proceso de investigación y sujeto a la evaluación de los beneficios y riesgos por parte de las autoridades reguladoras antes de estar disponible a los pacientes para este uso.
En el estudio participaron 369 adultos con ciertos tipos de sarcomas de tejidos blandos metastásicos y en los que la enfermedad había progresado a pesar del tratamiento con quimioterapia. Los pacientes se asignaron aleatoriamente para recibir pazopanib o placebo, en una relación de 2 a 1. El estudio demostró una reducción del 69% en el riesgo de progresión o muerte en pacientes que recibieron pazopanib, comparado con los que recibieron placebo (tasa de riesgo de 0,31 con 95% CI 0,24 a 0,40 p<0.0001). La mediana de SLP para los pacientes que recibieron pazopanib fue de 4.6 meses, en comparación con los 1,5 meses para aquellos que recibieron placebo (p<0,0001). En la población total, el beneficio de pazopanib en la SLP fue constante en tres subgrupos pre-especificados: leiomiosarcoma, sarcoma sinovial y un subgrupo de varios subtipos histológicos de sarcoma. La supervivencia global en el análisis intermedio no fue estadísticamente significativa (una mediana de 11,9 meses con pazopanib y 10.4 meses con placebo; p=0,1782).
"Nos motivaba investigar la actividad clínica de pazopanib en pacientes con ciertos tipos de sarcomas de tejidos blandos, por el papel potencial de la angiogénesis en estos tumores y la necesidad de contar con nuevos agentes que posiblemente puedan retrasar la progresión de la enfermedad", ha señalado Lini Pandite, Vice Presidente y Líder de Desarrollo de Medicamentos.
En este ensayo, las toxicidades comunes (>20%) con pazopanib y placebo fueron respectivamente: fatiga (65%; 49%), diarrea (58%; 16%), náuseas (54%; 28%), pérdida de peso (48%; 20%), hipertensión (41%, 7%) y pérdida del apetito (40%; 20%). Las toxicidades de grado 3-4 durante el tratamiento con pazopanib y placebo fueron: fatiga (13%; 6%), elevaciones de la enzima hepática ALT (10%; 3%), diarrea (5%; 1%), náuseas (3%; 2%), hipertensión (28%; 3%) y apetito disminuido (6%; 0). Se registró disfunción cardiaca en el 9% del grupo de pazopanib y el 4% del grupo de placebo. Se registraron acontecimientos tromboembólicos venosos en el 5% del grupo de pazopanib y el 2% del grupo de placebo. Se registró neumotórax en el 3% de pacientes del brazo de pazopanib y el 0% de pacientes del brazo de placebo. Los acontecimientos adversos fatales con la terapia fueron registrados en el 5% del grupo de placebo y el 3% del grupo de pazopanib, con una muerte atribuida a pazopanib por parte del investigador.
PALETTE es un estudio Fase III, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en pacientes con sarcoma de tejidos blandos metastático (excluyendo tumores del estroma gastrointestinal -GIST- y sarcomas adipocíticos), dirigido de manera conjunta por GlaxoSmithKline y la Organización Europea para la Investigación y el Tratamiento del Cáncer (EORTC), en colaboración con centros oncológicos a nivel mundial.
El uso de pazopanib para el tratamiento de sarcomas de tejidos blandos está en proceso de investigación y sujeto a la evaluación de los beneficios y riesgos por parte de las autoridades reguladoras antes de estar disponible a los pacientes para este uso.
En el estudio participaron 369 adultos con ciertos tipos de sarcomas de tejidos blandos metastásicos y en los que la enfermedad había progresado a pesar del tratamiento con quimioterapia. Los pacientes se asignaron aleatoriamente para recibir pazopanib o placebo, en una relación de 2 a 1. El estudio demostró una reducción del 69% en el riesgo de progresión o muerte en pacientes que recibieron pazopanib, comparado con los que recibieron placebo (tasa de riesgo de 0,31 con 95% CI 0,24 a 0,40 p<0.0001). La mediana de SLP para los pacientes que recibieron pazopanib fue de 4.6 meses, en comparación con los 1,5 meses para aquellos que recibieron placebo (p<0,0001). En la población total, el beneficio de pazopanib en la SLP fue constante en tres subgrupos pre-especificados: leiomiosarcoma, sarcoma sinovial y un subgrupo de varios subtipos histológicos de sarcoma. La supervivencia global en el análisis intermedio no fue estadísticamente significativa (una mediana de 11,9 meses con pazopanib y 10.4 meses con placebo; p=0,1782).
"Nos motivaba investigar la actividad clínica de pazopanib en pacientes con ciertos tipos de sarcomas de tejidos blandos, por el papel potencial de la angiogénesis en estos tumores y la necesidad de contar con nuevos agentes que posiblemente puedan retrasar la progresión de la enfermedad", ha señalado Lini Pandite, Vice Presidente y Líder de Desarrollo de Medicamentos.
En este ensayo, las toxicidades comunes (>20%) con pazopanib y placebo fueron respectivamente: fatiga (65%; 49%), diarrea (58%; 16%), náuseas (54%; 28%), pérdida de peso (48%; 20%), hipertensión (41%, 7%) y pérdida del apetito (40%; 20%). Las toxicidades de grado 3-4 durante el tratamiento con pazopanib y placebo fueron: fatiga (13%; 6%), elevaciones de la enzima hepática ALT (10%; 3%), diarrea (5%; 1%), náuseas (3%; 2%), hipertensión (28%; 3%) y apetito disminuido (6%; 0). Se registró disfunción cardiaca en el 9% del grupo de pazopanib y el 4% del grupo de placebo. Se registraron acontecimientos tromboembólicos venosos en el 5% del grupo de pazopanib y el 2% del grupo de placebo. Se registró neumotórax en el 3% de pacientes del brazo de pazopanib y el 0% de pacientes del brazo de placebo. Los acontecimientos adversos fatales con la terapia fueron registrados en el 5% del grupo de placebo y el 3% del grupo de pazopanib, con una muerte atribuida a pazopanib por parte del investigador.
LA MITAD DE LAS MUJERES VÍCTIMAS DE MALTRATO ATENDIDAS EN EL CENTRO DE SALUD SUFRE DEPRESIÓN Y ANSIEDAD
La mitad de las mujeres víctimas de maltrato atendidas en los centros de salud presenta ansiedad y depresión. Ésta es una de las conclusiones que se desprende de una investigación1 realizada en un centro de atención primaria de Badalona y que se ha presentado durante el 31º Congreso de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) que se celebra durante estos días en Zaragoza. Como comenta la doctora Carmen Fernández, médico de familia y experta de semFYC en violencia doméstica, "acudir con frecuencia a la consulta por somatizaciones y malestar psicológico es uno de los signos de alerta que el médico debe tener en cuenta a la hora de detectar un posible caso de violencia de género.
El trabajo cuyo objetivo era determinar la prevalencia de mujeres que han sufrido malos tratos por sus parejas, se ha llevado a cabo por un equipo de Badalona, sobre una muestra de 290 pacientes mayores de 16 años, atendidas durante los últimos tres años. De los 10 casos de maltrato que se detectaron, sólo dos estaban diagnosticados como tal, ya que el resto se registró asociados a otros problemas de salud, como insomnio, fatiga o depresión. Ante esta situación, la doctora Fernández admite que es una responsabilidad del profesional tomar conciencia de su papel ante este problema. Cada día se producen un millón de consultas en los centros de salud españoles. El 60% de esas consultas las hacen mujeres y un porcentaje significativo de ellas, unas 60.000 pueden estar pasando por esta situación, aunque no lo mencionen de manera expresa delante del médico. "Esto significa que los médicos de familia debemos aprovechar las consultas por otras patologías para preguntar por la posibilidad de maltrato".
Los problemas de salud añadidos al maltrato condicionan una peor calidad de vida para la paciente. Por eso, como dice la doctora Carmen Fernández, "es preciso conocer los factores de riesgo, situaciones de mayor vulnerabilidad e indicadores de sospecha de maltrato y en ese sentido, la formación es clave. Aparte, claro está, es necesario tener la sensibilidad adecuada para entender que este problema nos atañe como profesionales sanitarios".
-El papel médico de familia
Los médicos de familia formados en la detección y manejo de la violencia doméstica pueden contribuir a mejorar la situación de estas mujeres. Según la doctora Fernández, la formación se traduce en más casos detectados y de forma más precoz, pero también a una mejor respuesta del profesional ante una situación de malos tratos. "Todas las comunidades autónomas están realizando un esfuerzo en esta dirección, pero aún queda mucho por hacer. En algunas como Cantabria, en las que los programas de formación se iniciaron antes y además al no ser muy grande llegaron a la casi totalidad de los profesionales, se ha podido medir este impacto en la práctica comprobándose un incremento notable de la detección y un adelanto en el diagnóstico".
El médico de familia juega un papel crucial porque muchas mujeres van a ir al centro de salud o a los servicios de urgencias en busca de ayuda. "Los médicos deben tener en cuenta que la paciente acude a la consulta sin levantar sospechas. Es fundamental saber escuchar sus necesidades y transmitirles información básica y útil, identificándoles el recurso más adecuado. Los trabajadores sociales del Equipo de Atención Primaria y de los Centros de Acción Social suelen ser los profesionales que mejor conocen los recursos de este tipo y quienes mejor pueden informar a la mujer y derivar, si es preciso, a los servicios sociales", asegura esta experta.
-Pautas para detectar un caso de maltrato
En muchas ocasiones, la falta de tiempo, el temor a invadir la esfera privada de la mujer, o el no saber qué soluciones ofrecerle, son algunas de las razones que explican el diagnóstico tardío. "El tiempo es clave, ya que la entrevista debe ser pausada y sin prisas
Es importante que el profesional conozca los recursos existentes de ayuda a la mujer, para poder canalizar sus demandas y dar respuesta a sus necesidades. Si algún profesional no se sintiera capaz de llevar el seguimiento de una paciente en esta situación, siempre puede derivarla a los recursos específicos que considere necesarios (oficina de atención a víctimas, equipos de apoyo psicológico o legal, servicios sociales, etc.)", explica Carmen Fernández.
La hiperfrecuentación a la consulta, la ansiedad prolongada no justificada y los entornos de posible riesgo que el médico de familia conoce gracias a su relación con la paciente y su familia constituyen elementos que deben empujar al facultativo a indagar activamente si existe o no una situación de maltrato.
Los médicos de familia recomiendan seguir una serie de pautas para realizar la entrevista clínica a una mujer ante una sospecha de maltrato: citar a la mujer sola (asegurar confidencialidad); utilizar el tiempo necesario; observar las actitudes y el estado emocional de la paciente (lenguaje verbal y no verbal); facilitar la expresión de sentimientos, mantener una actitud de escucha activa; hacerle sentir que no es culpable de la violencia sufrida; expresar claramente que la violencia nunca está justificada, abordar directamente el tema de la violencia (preguntas que faciliten las respuestas ) Es importante creer y tomar en serio a la mujer, sin emitir juicios, alertarla sobre los riesgo que corre, ayudarla a tomar decisiones y, en última instancia respetar su decisión. Además, la descripción detallada de todos estos hechos debe incluirse en la historia clínica de la paciente
El trabajo cuyo objetivo era determinar la prevalencia de mujeres que han sufrido malos tratos por sus parejas, se ha llevado a cabo por un equipo de Badalona, sobre una muestra de 290 pacientes mayores de 16 años, atendidas durante los últimos tres años. De los 10 casos de maltrato que se detectaron, sólo dos estaban diagnosticados como tal, ya que el resto se registró asociados a otros problemas de salud, como insomnio, fatiga o depresión. Ante esta situación, la doctora Fernández admite que es una responsabilidad del profesional tomar conciencia de su papel ante este problema. Cada día se producen un millón de consultas en los centros de salud españoles. El 60% de esas consultas las hacen mujeres y un porcentaje significativo de ellas, unas 60.000 pueden estar pasando por esta situación, aunque no lo mencionen de manera expresa delante del médico. "Esto significa que los médicos de familia debemos aprovechar las consultas por otras patologías para preguntar por la posibilidad de maltrato".
Los problemas de salud añadidos al maltrato condicionan una peor calidad de vida para la paciente. Por eso, como dice la doctora Carmen Fernández, "es preciso conocer los factores de riesgo, situaciones de mayor vulnerabilidad e indicadores de sospecha de maltrato y en ese sentido, la formación es clave. Aparte, claro está, es necesario tener la sensibilidad adecuada para entender que este problema nos atañe como profesionales sanitarios".
-El papel médico de familia
Los médicos de familia formados en la detección y manejo de la violencia doméstica pueden contribuir a mejorar la situación de estas mujeres. Según la doctora Fernández, la formación se traduce en más casos detectados y de forma más precoz, pero también a una mejor respuesta del profesional ante una situación de malos tratos. "Todas las comunidades autónomas están realizando un esfuerzo en esta dirección, pero aún queda mucho por hacer. En algunas como Cantabria, en las que los programas de formación se iniciaron antes y además al no ser muy grande llegaron a la casi totalidad de los profesionales, se ha podido medir este impacto en la práctica comprobándose un incremento notable de la detección y un adelanto en el diagnóstico".
El médico de familia juega un papel crucial porque muchas mujeres van a ir al centro de salud o a los servicios de urgencias en busca de ayuda. "Los médicos deben tener en cuenta que la paciente acude a la consulta sin levantar sospechas. Es fundamental saber escuchar sus necesidades y transmitirles información básica y útil, identificándoles el recurso más adecuado. Los trabajadores sociales del Equipo de Atención Primaria y de los Centros de Acción Social suelen ser los profesionales que mejor conocen los recursos de este tipo y quienes mejor pueden informar a la mujer y derivar, si es preciso, a los servicios sociales", asegura esta experta.
-Pautas para detectar un caso de maltrato
En muchas ocasiones, la falta de tiempo, el temor a invadir la esfera privada de la mujer, o el no saber qué soluciones ofrecerle, son algunas de las razones que explican el diagnóstico tardío. "El tiempo es clave, ya que la entrevista debe ser pausada y sin prisas
Es importante que el profesional conozca los recursos existentes de ayuda a la mujer, para poder canalizar sus demandas y dar respuesta a sus necesidades. Si algún profesional no se sintiera capaz de llevar el seguimiento de una paciente en esta situación, siempre puede derivarla a los recursos específicos que considere necesarios (oficina de atención a víctimas, equipos de apoyo psicológico o legal, servicios sociales, etc.)", explica Carmen Fernández.
La hiperfrecuentación a la consulta, la ansiedad prolongada no justificada y los entornos de posible riesgo que el médico de familia conoce gracias a su relación con la paciente y su familia constituyen elementos que deben empujar al facultativo a indagar activamente si existe o no una situación de maltrato.
Los médicos de familia recomiendan seguir una serie de pautas para realizar la entrevista clínica a una mujer ante una sospecha de maltrato: citar a la mujer sola (asegurar confidencialidad); utilizar el tiempo necesario; observar las actitudes y el estado emocional de la paciente (lenguaje verbal y no verbal); facilitar la expresión de sentimientos, mantener una actitud de escucha activa; hacerle sentir que no es culpable de la violencia sufrida; expresar claramente que la violencia nunca está justificada, abordar directamente el tema de la violencia (preguntas que faciliten las respuestas ) Es importante creer y tomar en serio a la mujer, sin emitir juicios, alertarla sobre los riesgo que corre, ayudarla a tomar decisiones y, en última instancia respetar su decisión. Además, la descripción detallada de todos estos hechos debe incluirse en la historia clínica de la paciente
SÓLO UN 11% DE LA POBLACIÓN SE PREOCUPA POR EL CONTENIDO EN SAL DE LOS ALIMENTOS
Sólo un 11% de la población se preocupa y conoce el contenido en sal de los alimentos. Este dato se desprende de una encuesta¹ realizada en la comunidad aragonesa a 140 personas que acudieron a la consulta de Atención Primaria, con una media de edad de 61 años. De los participantes, 53 eran hipertensos. Los resultados de este trabajo se han presentado en el 31º Congreso de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), que hasta hoy viernes 10 de junio se celebra en el Palacio de Congresos de Zaragoza.
En opinión del doctor Luis Vara, coordinador del Grupo de Hipertensión de semFYC, “este dato es especialmente preocupante, sobre todo en el caso de los pacientes hipertensos, ya que uno de los pilares fundamentales del tratamiento es el seguimiento de una dieta baja en sal. También a las personas con riesgo de desarrollar hipertensión se les podría recomendar evitar un consumo excesivo de sal para prevenir su aparición. En ambas situaciones, terapéutica y preventiva, es clave el papel educativo que puede desempeñar el médico de familia”.
El objetivo de la encuesta era saber el grado de conocimiento que tiene la población que pasa por el centro de salud sobre el contenido de sal que tienen los alimentos. Se preguntó también acerca de los condimentos para sustituirla y de los riesgos que puede tener para la salud un consumo excesivo. En general, según los datos las mujeres son más conocedoras de que existen otros condimentos para sustituir la sal, aunque no se observaron diferencias con los que eran hipertensos. “Probablemente esto se deba a que las mujeres siguen siendo las que se encargan más frecuentemente de preparar las comidas en el ámbito doméstico y porque, en general, se interesan más por las cuestiones relacionadas con la salud”, comenta el doctor Vara.
Otro dato llamativo es que sólo un 3% es consciente de los riesgos de tomar sal en hipertensos, siendo más conscientes también las mujeres. También se analizó el consumo de alimentos envasados y la lectura de las etiquetas, resultando que los pacientes con hipertensión arterial consumen menos alimentos de este tipo. En opinión de este experto, “seguramente el consejo que se da a los pacientes sobre disminuir el consumo de alimentos procesados, haya influido en este resultado. En este sentido, se recomienda que su alimentación se base en el consumo preferente de verduras, hortalizas, fruta, leche y productos lácteos con un bajo contenido en grasa, y se limite el consumo de grasas saturadas, colesterol y sal. Este plan incluye también cereales, legumbres, pescados, aves y frutos secos, y recomienda limitar el consumo de carne roja, dulces y bebidas azucaradas”.
-Adherencia al tratamiento en hipertensos
Otro estudio², realizado también en Aragón con 125 hipertensos, con una media de edad de 71 años, ha determinado el nivel de adherencia al tratamiento de estos pacientes y la relación con el control de la presión arterial. El trabajo concluye que aunque existe una buena adherencia (un 75%), sólo un 57% cumple bien el tratamiento (adherencia y control tensional) y un 42% lo cumple mal o están mal controlados a pesar de tomar bien el tratamiento. “Estos datos”, afirma el doctor Vara, “coinciden con los descritos en los estudios realizados tanto en España como en otros países y hacen pensar que la falta de adherencia al tratamiento de los pacientes hipertensos es uno de los mayores retos con los que se enfrentan en la consulta los médicos de familia”.
Un 64% tiene un buen control de la HTA, lo que podría estar relacionado con el seguimiento exhaustivo que se hace por el personal de enfermería y la implantación de los programas de control de calidad. “Este grado de control encontrado demuestra que en los últimos años ha habido una mejoría notable en este aspecto, que también ha sido detectada en otros estudios de ámbito nacional como el PRESCAP 2010 o el estudio ENRICA. Sin duda, el papel desempeñado por los profesionales de la atención primaria ha podido influir de manera determinante en estos resultados, aunque todavía queda mucho por mejorar”, apunta este experto.
Los hipertensos controlados asocian con mayor frecuencia otras patologías, como Diabetes e Hiperlipidemia. Otro dato es que la adherencia mejora si se tiene conocimiento sobre los medicamentos. En el estudio el 75% sabe cuándo tomarlos y no tiene dificultades; un 20% no reconoce problemas, pero los toma mal y el 5% los toma bien pero reconoce tener alguna dificultad. Estos resultados vienen a confirmar la importancia de la educación para la salud como vía de mejorar el control de la hipertensión arterial, “sobre todo, si tenemos en cuenta que en muchas ocasiones el paciente no nota ningún síntoma relacionado con las cifras elevadas de presión arterial y, a pesar de ello, se le recomienda que tome pastillas todos los días que, incluso en ocasiones, pueden originar alguna molestia no deseada”, concluye el doctor Vara.
En opinión del doctor Luis Vara, coordinador del Grupo de Hipertensión de semFYC, “este dato es especialmente preocupante, sobre todo en el caso de los pacientes hipertensos, ya que uno de los pilares fundamentales del tratamiento es el seguimiento de una dieta baja en sal. También a las personas con riesgo de desarrollar hipertensión se les podría recomendar evitar un consumo excesivo de sal para prevenir su aparición. En ambas situaciones, terapéutica y preventiva, es clave el papel educativo que puede desempeñar el médico de familia”.
El objetivo de la encuesta era saber el grado de conocimiento que tiene la población que pasa por el centro de salud sobre el contenido de sal que tienen los alimentos. Se preguntó también acerca de los condimentos para sustituirla y de los riesgos que puede tener para la salud un consumo excesivo. En general, según los datos las mujeres son más conocedoras de que existen otros condimentos para sustituir la sal, aunque no se observaron diferencias con los que eran hipertensos. “Probablemente esto se deba a que las mujeres siguen siendo las que se encargan más frecuentemente de preparar las comidas en el ámbito doméstico y porque, en general, se interesan más por las cuestiones relacionadas con la salud”, comenta el doctor Vara.
Otro dato llamativo es que sólo un 3% es consciente de los riesgos de tomar sal en hipertensos, siendo más conscientes también las mujeres. También se analizó el consumo de alimentos envasados y la lectura de las etiquetas, resultando que los pacientes con hipertensión arterial consumen menos alimentos de este tipo. En opinión de este experto, “seguramente el consejo que se da a los pacientes sobre disminuir el consumo de alimentos procesados, haya influido en este resultado. En este sentido, se recomienda que su alimentación se base en el consumo preferente de verduras, hortalizas, fruta, leche y productos lácteos con un bajo contenido en grasa, y se limite el consumo de grasas saturadas, colesterol y sal. Este plan incluye también cereales, legumbres, pescados, aves y frutos secos, y recomienda limitar el consumo de carne roja, dulces y bebidas azucaradas”.
-Adherencia al tratamiento en hipertensos
Otro estudio², realizado también en Aragón con 125 hipertensos, con una media de edad de 71 años, ha determinado el nivel de adherencia al tratamiento de estos pacientes y la relación con el control de la presión arterial. El trabajo concluye que aunque existe una buena adherencia (un 75%), sólo un 57% cumple bien el tratamiento (adherencia y control tensional) y un 42% lo cumple mal o están mal controlados a pesar de tomar bien el tratamiento. “Estos datos”, afirma el doctor Vara, “coinciden con los descritos en los estudios realizados tanto en España como en otros países y hacen pensar que la falta de adherencia al tratamiento de los pacientes hipertensos es uno de los mayores retos con los que se enfrentan en la consulta los médicos de familia”.
Un 64% tiene un buen control de la HTA, lo que podría estar relacionado con el seguimiento exhaustivo que se hace por el personal de enfermería y la implantación de los programas de control de calidad. “Este grado de control encontrado demuestra que en los últimos años ha habido una mejoría notable en este aspecto, que también ha sido detectada en otros estudios de ámbito nacional como el PRESCAP 2010 o el estudio ENRICA. Sin duda, el papel desempeñado por los profesionales de la atención primaria ha podido influir de manera determinante en estos resultados, aunque todavía queda mucho por mejorar”, apunta este experto.
Los hipertensos controlados asocian con mayor frecuencia otras patologías, como Diabetes e Hiperlipidemia. Otro dato es que la adherencia mejora si se tiene conocimiento sobre los medicamentos. En el estudio el 75% sabe cuándo tomarlos y no tiene dificultades; un 20% no reconoce problemas, pero los toma mal y el 5% los toma bien pero reconoce tener alguna dificultad. Estos resultados vienen a confirmar la importancia de la educación para la salud como vía de mejorar el control de la hipertensión arterial, “sobre todo, si tenemos en cuenta que en muchas ocasiones el paciente no nota ningún síntoma relacionado con las cifras elevadas de presión arterial y, a pesar de ello, se le recomienda que tome pastillas todos los días que, incluso en ocasiones, pueden originar alguna molestia no deseada”, concluye el doctor Vara.
MÁS DE 20 HOSPITALES ESPAÑOLES TRATAN LOS TUMORES UROLÓGICOS CON CIRUGÍA ROBÓTICA
Actualmente más de veinte hospitales españoles tratan los tumores urológicos con cirugía robótica. Concretamente, Andalucía cuenta con dos robots, situados en el Hospital Regional de Málaga y en el Virgen del Rocío de Sevilla. La robótica es una reciente adición a las herramientas de la cirugía mínimamente invasiva. Hace cinco años el robot Da Vinci debutó en España como colaborador de lujo para el urólogo. Su primera tarea fue la cirugía por cáncer de próstata. Esta especialidad quirúrgica ha sido la primera en incorporar el robot al quirófano. En estos años, no ha dejado de ampliar sus indicaciones. El avance de este tipo de cirugía (laparoscopia, endourología y robótica) y sus aplicaciones al campo de la Urología es uno de los contenidos del LXXVI Congreso Nacional de Urología que durante estos días y hasta el próximo sábado se celebra en el Palacio de Ferias y Congresos de Málaga.
El doctor Humberto Villavicencio, presidente de la AEU, fue el primer cirujano español en utilizar estos sofisticados equipos. Aunque a la cabeza sigue estando Estados Unidos, que dispone de más de 500 robots en activo, en Europa la cifra cada vez es más elevada. “Mientras en los países del continente europeo aún están en fase de potenciar la cirugía laparoscópica (basada en incisiones mínimamente invasivas), los norteamericanos ya han sustituido esta técnica por los robots”, comenta el doctor Villavicencio.
Su empleo permite al urólogo trabajar con mayor precisión y reducir las complicaciones asociadas a la cirugía. Tal y como explica el doctor Álvaro Serrano, coordinador del Grupo de Endourología, Laparoscopia y Robótica de la AEU, “el impacto de las técnicas mínimamente invasivas, como son la endourología, la laparoscopia convencional y la asistida por robot, han supuesto un gran avance para esta especialidad. Hasta tal punto que ha cambiado la aptitud terapéutica frente a patologías como los tumores o la litiasis, en las que hoy en día se opta por una intervención menos agresiva y de alto poder resolutivo. Ahora no se concibe un hospital y un Servicio de Urología que no tenga estas técnicas para desarrollar su actividad. Lo que se debe a los nuevos instrumentos diseñados que permiten visualizar las cirugías con unas imágenes muy precisas, consiguiendo con ello el menor daño posible al paciente".
En nuestro país, la laparoscopia (que se realiza a través de pequeñas incisiones en el abdomen), ya es empleada como primera elección para el tratamiento de la gran mayoría de los tumores renales. De hecho es utilizada en más del 70% de los centros hospitalarios. Tanto la laparoscopia como la endourología están muy desarrolladas en España, situándose al mismo nivel que los países más avanzados en las nuevas tecnologías, como pueden ser Estados Unidos, Alemania, Italia y Francia. En el caso de la patología prostática es más frecuente optar por la cirugía robótica. En España la robótica no se ha implantado aún igual que en otros países como Italia, que cuenta ya con 60 robots frente a la veintena que ahora mismo existen en el territorio nacional.
En Estados Unidos, la robótica se ha instalado completamente y de hecho el 85% de las cirugías radicales se hacen a través de un robot. “Aunque en Europa se está avanzando mucho, aún es menor la utilización de los robots. Hoy por hoy sigue siendo un reto que hay que superar, teniendo en cuenta que en parte se explica por los costes que esto conlleva y la situación de crisis económica que vivimos en la actualidad”, afirma el doctor Serrano.
-Cirugía robótica
La cirugía robótica presenta bastantes ventajas respecto a la convencional, siempre y cuando sea realizada por un experto. El robot proporciona una visión tridimensional, dispone de brazos que se mueven con unos grados de libertad mayor que los instrumentos laparoscópicos convencionales y además se elimina el temblor de los movimientos de la mano, por lo que facilita una operación mucho más precisa. “Pese a ser una técnica con un coste elevado, el gasto es relativo si se tiene en cuenta la reducción de las complicaciones asociadas a la operación, una menor estancia hospitalaria y que el paciente se puede incorporar antes a su trabajo”, asegura el doctor Serrano.
Según apunta el doctor Villavicencio, “aunque la mayoría de los hospitales españoles que ya cuentan con estos aparatos están en Madrid, Cataluña y País Vasco, esta es una realidad de la que deberían disponer la práctica totalidad de hospitales españoles”. Y añade: “es muy probable que cuando disminuyan los costes y se simplifique la tecnología sea la cirugía del futuro”.
La cirugía robótica se empezó a emplear en nuestros país en la década de los 90, primero en patologías menos graves hasta alcanzar el nivel que existe en la actualidad. “La formación”, subraya el doctor Serrano, “tiene que existir desde la etapa del residente. Iniciándose bajo la supervisión de un tutor. Desde la AEU se están organizando cursos de formación sobre este tipo de intervenciones, que son claves para el desarrollo de esta técnica en nuestra especialidad”.
-Indicaciones de la cirugía robótica
La principal indicación en la actualidad de esta cirugía es el cáncer de próstata. Esto ha sido un paso adelante que se ha dado en los últimos años para tratar este tipo de tumor. A parte de otras ventajas, la tecnología laparoscópica robotizada tiene la posibilidad de disecar y preservar con mayor precisión los nervios encargados de la erección. También se está utilizando la cirugía robótica para tratar el tumor de vejiga infiltrante, para realizar cistectomías radicales, intentando superar los buenos resultados que se obtenían con la cirugía laparoscópica. Existen numerosas ventajas que ofrece la cistectomía radical (extracción de la vejiga urinaria) por vía laparoscópica convencional o asistida por robot en los casos de cáncer, en comparación con la cirugía abierta: la pérdida de sangre es menor y, por tanto, el porcentaje de transfusión sanguínea es muy inferior. “También en el cáncer de riñón está dando muy buenos resultados, y en lo que denominamos la cirugía reconstructiva, en la que las técnicas laparoscópicas asistidas por robot alcanzan unas ventajas muy importantes”, añade el doctor Serrano.
Durante el Congreso este tipo de cirugía ocupará una gran parte del programa científico a través de diferentes comunicaciones orales, videos, talleres de formación y cursos de adiestramiento que abordarán las últimas novedades y avances en este campo.
El doctor Humberto Villavicencio, presidente de la AEU, fue el primer cirujano español en utilizar estos sofisticados equipos. Aunque a la cabeza sigue estando Estados Unidos, que dispone de más de 500 robots en activo, en Europa la cifra cada vez es más elevada. “Mientras en los países del continente europeo aún están en fase de potenciar la cirugía laparoscópica (basada en incisiones mínimamente invasivas), los norteamericanos ya han sustituido esta técnica por los robots”, comenta el doctor Villavicencio.
Su empleo permite al urólogo trabajar con mayor precisión y reducir las complicaciones asociadas a la cirugía. Tal y como explica el doctor Álvaro Serrano, coordinador del Grupo de Endourología, Laparoscopia y Robótica de la AEU, “el impacto de las técnicas mínimamente invasivas, como son la endourología, la laparoscopia convencional y la asistida por robot, han supuesto un gran avance para esta especialidad. Hasta tal punto que ha cambiado la aptitud terapéutica frente a patologías como los tumores o la litiasis, en las que hoy en día se opta por una intervención menos agresiva y de alto poder resolutivo. Ahora no se concibe un hospital y un Servicio de Urología que no tenga estas técnicas para desarrollar su actividad. Lo que se debe a los nuevos instrumentos diseñados que permiten visualizar las cirugías con unas imágenes muy precisas, consiguiendo con ello el menor daño posible al paciente".
En nuestro país, la laparoscopia (que se realiza a través de pequeñas incisiones en el abdomen), ya es empleada como primera elección para el tratamiento de la gran mayoría de los tumores renales. De hecho es utilizada en más del 70% de los centros hospitalarios. Tanto la laparoscopia como la endourología están muy desarrolladas en España, situándose al mismo nivel que los países más avanzados en las nuevas tecnologías, como pueden ser Estados Unidos, Alemania, Italia y Francia. En el caso de la patología prostática es más frecuente optar por la cirugía robótica. En España la robótica no se ha implantado aún igual que en otros países como Italia, que cuenta ya con 60 robots frente a la veintena que ahora mismo existen en el territorio nacional.
En Estados Unidos, la robótica se ha instalado completamente y de hecho el 85% de las cirugías radicales se hacen a través de un robot. “Aunque en Europa se está avanzando mucho, aún es menor la utilización de los robots. Hoy por hoy sigue siendo un reto que hay que superar, teniendo en cuenta que en parte se explica por los costes que esto conlleva y la situación de crisis económica que vivimos en la actualidad”, afirma el doctor Serrano.
-Cirugía robótica
La cirugía robótica presenta bastantes ventajas respecto a la convencional, siempre y cuando sea realizada por un experto. El robot proporciona una visión tridimensional, dispone de brazos que se mueven con unos grados de libertad mayor que los instrumentos laparoscópicos convencionales y además se elimina el temblor de los movimientos de la mano, por lo que facilita una operación mucho más precisa. “Pese a ser una técnica con un coste elevado, el gasto es relativo si se tiene en cuenta la reducción de las complicaciones asociadas a la operación, una menor estancia hospitalaria y que el paciente se puede incorporar antes a su trabajo”, asegura el doctor Serrano.
Según apunta el doctor Villavicencio, “aunque la mayoría de los hospitales españoles que ya cuentan con estos aparatos están en Madrid, Cataluña y País Vasco, esta es una realidad de la que deberían disponer la práctica totalidad de hospitales españoles”. Y añade: “es muy probable que cuando disminuyan los costes y se simplifique la tecnología sea la cirugía del futuro”.
La cirugía robótica se empezó a emplear en nuestros país en la década de los 90, primero en patologías menos graves hasta alcanzar el nivel que existe en la actualidad. “La formación”, subraya el doctor Serrano, “tiene que existir desde la etapa del residente. Iniciándose bajo la supervisión de un tutor. Desde la AEU se están organizando cursos de formación sobre este tipo de intervenciones, que son claves para el desarrollo de esta técnica en nuestra especialidad”.
-Indicaciones de la cirugía robótica
La principal indicación en la actualidad de esta cirugía es el cáncer de próstata. Esto ha sido un paso adelante que se ha dado en los últimos años para tratar este tipo de tumor. A parte de otras ventajas, la tecnología laparoscópica robotizada tiene la posibilidad de disecar y preservar con mayor precisión los nervios encargados de la erección. También se está utilizando la cirugía robótica para tratar el tumor de vejiga infiltrante, para realizar cistectomías radicales, intentando superar los buenos resultados que se obtenían con la cirugía laparoscópica. Existen numerosas ventajas que ofrece la cistectomía radical (extracción de la vejiga urinaria) por vía laparoscópica convencional o asistida por robot en los casos de cáncer, en comparación con la cirugía abierta: la pérdida de sangre es menor y, por tanto, el porcentaje de transfusión sanguínea es muy inferior. “También en el cáncer de riñón está dando muy buenos resultados, y en lo que denominamos la cirugía reconstructiva, en la que las técnicas laparoscópicas asistidas por robot alcanzan unas ventajas muy importantes”, añade el doctor Serrano.
Durante el Congreso este tipo de cirugía ocupará una gran parte del programa científico a través de diferentes comunicaciones orales, videos, talleres de formación y cursos de adiestramiento que abordarán las últimas novedades y avances en este campo.
LA MEDICINA FÍSICA Y REHABILITADORA BUSCA MÉTODOS FIABLES PARA EVALUAR EL SÍNDROME DEL LATIGAZO CERVICAL
La presencia de dolor cervical tras un accidente de tráfico “se caracteriza por la escasez de parámetros objetivos indicadores de dicha patología, lo que dificulta la toma de decisiones médicas y una justa utilización de los recursos sanitarios”. Habla Javier Ortiz Fandiño, responsable del laboratorio de biomecánica Invalcor, quien subraya que “las variables extraíbles de la entrevista clínica y exploración física son subjetivas; es decir, dependen de la opinión del paciente y del médico respectivamente. Además, la mayoría de las conclusiones que aportan las pruebas de imagen resultan inespecíficas, toda vez que las alteraciones radiológicas que se aprecian en sujetos accidentados son las mismas que se pueden encontrar en un alto porcentaje de sujetos sanos sin antecedente alguno de dolor cervical”.
Ésta y otras cuestiones serán puestas sobre la mesa en el 49º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física, donde el propio Javier Ortiz expresa “la necesidad de búsqueda de variables objetivas que identifiquen patología y dolor, lo que favorecería la calidad de las decisiones médicas en los procesos de dolor cervical tras accidente de tráfico”.
La dificultad de los pacientes para expresar el grado de incapacidad de sus lesiones y, por qué no decirlo, la picaresca, impulsan la investigación en este campo “Es por este motivo”, subraya el especialista, “que en las últimas dos o tres décadas se han desarrollado una serie de instrumentos que permiten capturar variables directamente relacionadas con la funcionalidad cervical -movilidad, fuerza, fatiga, tono muscular, equilibrio, etc.-, variables objetivas que acercan en mayor medida a la verdadera situación clínico-funcional en la que se encuentra el paciente y, por tanto, favoreciendo toma de decisiones de mayor calidad, más certeras”.
-Pruebas biomecánicas en el Síndrome del Latigazo Cervical
En el Síndrome del Latigazo Cervical las pruebas biomecánicas están especialmente indicadas “en aquellas situaciones donde, por su importancia, resulta imprescindible constatar la situación funcional del paciente, por ejemplo, en las decisiones de alta o mantenimiento del tratamiento rehabilitador, en las decisiones de reincorporación laboral o mantenimiento de la baja o en la evaluación de secuelas derivadas de accidente de tráfico”.
El latigazo cervical consiste en la lesión cervical producida por una sucesiva flexión y extensión brusca y excesiva del cuello. Esa combinación puede causar sucesivamente un esguince cervical en la fase de flexión y, sobre todo, una lesión de la articulación facetaria de la columna cervical en la fase de extensión. Se trata de una de las lesiones más frecuentes producidas en aquellos accidentes de coche en los que se padece un choque frontal. El impacto frontal induce la flexión excesiva del cuello y, justo después, la fuerza de reacción causa su total extensión. Además, todo ello se produce muy rápidamente, sin que dé tiempo a que la musculatura ejerza su función protectora.
En los coches antiguos, la extensión del cuello podía ser tan excesiva que podía producir fracturas de las vértebras cervicales e incluso afectación de la médula y muerte. Los coches modernos están provistos de reposa cabezas en los asientos justamente para limitar la amplitud de la extensión del cuello y evitar ese riesgo.
Ésta y otras cuestiones serán puestas sobre la mesa en el 49º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física, donde el propio Javier Ortiz expresa “la necesidad de búsqueda de variables objetivas que identifiquen patología y dolor, lo que favorecería la calidad de las decisiones médicas en los procesos de dolor cervical tras accidente de tráfico”.
La dificultad de los pacientes para expresar el grado de incapacidad de sus lesiones y, por qué no decirlo, la picaresca, impulsan la investigación en este campo “Es por este motivo”, subraya el especialista, “que en las últimas dos o tres décadas se han desarrollado una serie de instrumentos que permiten capturar variables directamente relacionadas con la funcionalidad cervical -movilidad, fuerza, fatiga, tono muscular, equilibrio, etc.-, variables objetivas que acercan en mayor medida a la verdadera situación clínico-funcional en la que se encuentra el paciente y, por tanto, favoreciendo toma de decisiones de mayor calidad, más certeras”.
-Pruebas biomecánicas en el Síndrome del Latigazo Cervical
En el Síndrome del Latigazo Cervical las pruebas biomecánicas están especialmente indicadas “en aquellas situaciones donde, por su importancia, resulta imprescindible constatar la situación funcional del paciente, por ejemplo, en las decisiones de alta o mantenimiento del tratamiento rehabilitador, en las decisiones de reincorporación laboral o mantenimiento de la baja o en la evaluación de secuelas derivadas de accidente de tráfico”.
El latigazo cervical consiste en la lesión cervical producida por una sucesiva flexión y extensión brusca y excesiva del cuello. Esa combinación puede causar sucesivamente un esguince cervical en la fase de flexión y, sobre todo, una lesión de la articulación facetaria de la columna cervical en la fase de extensión. Se trata de una de las lesiones más frecuentes producidas en aquellos accidentes de coche en los que se padece un choque frontal. El impacto frontal induce la flexión excesiva del cuello y, justo después, la fuerza de reacción causa su total extensión. Además, todo ello se produce muy rápidamente, sin que dé tiempo a que la musculatura ejerza su función protectora.
En los coches antiguos, la extensión del cuello podía ser tan excesiva que podía producir fracturas de las vértebras cervicales e incluso afectación de la médula y muerte. Los coches modernos están provistos de reposa cabezas en los asientos justamente para limitar la amplitud de la extensión del cuello y evitar ese riesgo.
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