Los responsables del equipo de trasplante renal del Hospital Nacional de Kenia han acudido hoy al Hospital Clínico de la capital catalana, como parte del programa de formación del programa Interlife que, patrocinado por Novartis, arrancó hace año y medio. Esta iniciativa reúne, además del centro sanitario catalán, al Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, con el auspicio de la Sociedad Española de Trasplante. Como ha recordado la doctora Nuria Saval, coordinadora médica del proyecto, la situación sanitaria en Kenia hace que el trasplante sea la opción terapéutica adecuada para alargar y mejorar la vida de los pacientes. “Hemos querido implicar a los profesionales del Hospital Clínico, que tienen una experiencia puntera tanto desde el punto de vista quirúrgico como médico, con el resultado de 42 trasplantes de donante vivo. Es un orgullo para Novartis colaborar con todo este proceso”, ha destacado.
Para el doctor Antonio Alcaraz, jefe del servicio de urología del Hospital Clínico, “el objetivo era dejar en África una herramienta estable que permita hacer muchos más trasplantes”. “Pese a que las limitaciones en la tecnología han sido uno de los principales obstáculos, hemos contado con la ventaja de contar con un gran capital humano, con médicos muy bien formados como urólogos y cirujanos vasculares y muchas ganas de aprender”, ha descrito. Además del dato de los 42 trasplantes, ha recalcado que se ha obtenido una cifra del 95 por ciento de supervivencia al primer año, “que es la misma que tenemos en el Hospital Clínico”.
Por su parte, Federico Oppenheimer, jefe de la unidad de trasplante renal del Hospital Clínico, ha señalado que, en Kenia, la gente muere de insuficiencia renal crónica “y no lo sabe, porque no se diagnostica”. “En diálisis, apenas hay 1.000 personas allí, mientras que en España hay 40.000. Y ahora comienzan con el trasplante de vivo, porque es el mejor tratamiento de la insuficiencia renal crónica y mejora las posibilidades de vida del paciente. Además, es mucho más barato que la diálisis”, ha recordado.E
El nefrólogo John Ngigi, del Hospital Nacional de Kenia, ha indicado que en su país hay 400.000 pacientes con insuficiencia renal crónica en una población total de 40 millones. “Diagnosticamos unos 10.000 pacientes al año, de los que mil necesitan diálisis y no se les puede proporcionar, por ser un tratamiento muy costoso. El trasplante es entonces la opción”, ha indicado. El programa Interlife, en su opinión, ha permitido que los keniatas no tengan que viajar a otros países para ser trasplantados. “Es un proyecto basado en la eficiencia, en la mejora continua y en la reevaluación. Ahora, los pacientes piden ser transplantados y tenemos lista de espera hasta el mes de septiembre”, ha señalado.
Por último, el doctor Mungay Ngugi, jefe de la unidad de urología del Hospital Nacional de Kenia, ha querido agradecer “a las personas que nos han ayudado a materializar este programa, que nos ha permitido replantearnos nuestro trabajo”. Según su criterio, la combinación de amistad y transferencia de conocimiento “ha sido crucial”. “Gracias en nuestro nombre, en nombre de nuestros pacientes, en nombre de nuestro país y la gente de la región que se beneficia de nuestros conocimientos”, ha concluido. Los responsables del programa Interlife han señalado también la intención de aumentar las subsedes, manteniendo el centro situado en Kenia como hospital de referencia.
**Publicado en "EL MEDICO INTERACTIVO"
Diario digital con noticias de actualidad relacionadas con el mundo de la salud. Novedades, encuestas, estudios, informes, entrevistas. Con un sencillo lenguaje dirigido a todo el mundo. Y algunos consejos turísticos para pasarlo bien
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18 June 2011
Especialistas a nivel mundial debaten en Madrid el peligro de no prevenir la Leishmaniosis para los humanos y los perros

Intervet Schering Plough ha inaugurado esta mañana el Primer Symposium sobre Leishmaniosis en Madrid, con la participación de los profesionales más prestigiosos del mundo en la materia, que advierten de los peligros para los humanos de no prevenir esta grave enfermedad. Durante el día de hoy 18 y mañana 19 de junio veterinarios y médicos ponen en común sus conocimientos en la materia. Es una cita clave para el avance de la salud canina y humana.El hotel Eurostars Madrid Tower concentra hoy a expertos de prestigio internacional bajo el título “Una Visón Integrada de la Leishmaniosis canina y humana”.
Debaten y ponen en común los últimos datos sobre esta enfermedad y su incidencia en distintos países de Europa. Entre los profesionales se encuentran doctores españoles destacados como: Dra. Guadalupe Miro, Dr. Luis Ferrer, Dra. Montserrat Gallego, Dr. Fernando Bornay, Dr. Israel Cruz, Dr. Javier Moreno.
Durante este encuentro se explicarán las innovaciones terapéuticas en Leishmaniosis canina para veterinarios y en Leishmaniosis humana para médicos. El principal factor de riesgo de Leishmaniosis en animales es entrar en contacto con el mosquito flebotomo, transmisor de la enfermedad. En España, se calcula que hay alrededor de 20 millones de mascotas, entre los que destacan 5,5 millones, de perros y unos 4 millones de gatos. Los mosquitos flebotomos son los transmisores de esta enfermedad y se encuentran en todos los países de la región mediterránea. En España las regiones más afectadas son: Andalucía, Aragón, Cataluña, Madrid, Castilla-La Mancha, Murcia, Extremadura, Levante y Castilla León. Es más común que la Leishmaniosis se transmita en el verano –desde mayo hasta octubre- aunque en las zonas más cálidas de España se encuentran mosquitos prácticamente todo el año, por lo que los animales y por tanto las personas deben tomar más precauciones.
Una de las ponencias más relevantes se titula la Inmunología e Inmunopatología comparada de la Leishmaniosis canina y humana. En el caso de los perros la Leishmaniosis es mortal y en caso de las personas es curable en la mayoría de los casos, aunque es realmente grave para personas con deficiencias en el sistema inmunitario.
16 June 2011
Researchers report progress using iPS cells to reverse blindness

Researchers have used cutting-edge stem cell technology to correct a genetic defect present in a rare blinding disorder, another step on a promising path that may one day lead to therapies to reverse blindness caused by common retinal diseases such as macular degeneration and retinitis pigmentosa which affect millions of individuals. In a study appearing in an advance online publication of the journal Stem Cells on June 15, 2011, investigators used recently developed technology to generate induced pluripotent stem (iPS) cells from a human patient with an uncommon inherited eye disease known as gyrate atrophy. This disorder affects retinal pigment epithelium (RPE) cells, the cells critical to the support of the retina's photoreceptor cells, which function in the transmission of messages from the retina to parts of the brain that interpret images.
"When we generate iPS cells, correct the gene defect that is responsible for this disease, and guide these stem cells to become RPE cells, these RPE cells functioned normally. This is exciting because it demonstrates we can fix something that is out of order. It also supports our belief that in the future, one might be able to use this approach for replacement of cells lost or malfunctioning due to other more common diseases of the retina," said lead study author cell biologist Jason Meyer, Ph.D., assistant professor of biology in the School of Science at Indiana University-Purdue University Indianapolis.
Macular degeneration is the most common cause of blindness, affecting an estimated 25-30 million people worldwide. One and a half million people worldwide are affected by retinitis pigmentosa.
Because iPS cells can be derived from the specific patient who needs them, use of these cells may avoid the problem of transplant rejection. In the study, vitamin B-6 also was used to treat the damaged RPE cells producing healthy cells that functioned normally. The retina is a relatively easily accessible part of the central nervous system, which makes it an attractive target for correction with iPS cells. Researchers are hopeful that once the gene defect responsible for a blinding disorder is corrected in iPS cells, these cells may be able to restore vision.
"When we generate iPS cells, correct the gene defect that is responsible for this disease, and guide these stem cells to become RPE cells, these RPE cells functioned normally. This is exciting because it demonstrates we can fix something that is out of order. It also supports our belief that in the future, one might be able to use this approach for replacement of cells lost or malfunctioning due to other more common diseases of the retina," said lead study author cell biologist Jason Meyer, Ph.D., assistant professor of biology in the School of Science at Indiana University-Purdue University Indianapolis.
Macular degeneration is the most common cause of blindness, affecting an estimated 25-30 million people worldwide. One and a half million people worldwide are affected by retinitis pigmentosa.
Because iPS cells can be derived from the specific patient who needs them, use of these cells may avoid the problem of transplant rejection. In the study, vitamin B-6 also was used to treat the damaged RPE cells producing healthy cells that functioned normally. The retina is a relatively easily accessible part of the central nervous system, which makes it an attractive target for correction with iPS cells. Researchers are hopeful that once the gene defect responsible for a blinding disorder is corrected in iPS cells, these cells may be able to restore vision.
Noninvasive brain stimulation helps curb impulsivity
Inhibitory control can be boosted with a mild form of brain stimulation, according to a study published in the June 2011 issue of Neuroimage, Elsevier's Journal of Brain Function. The study's findings indicate that non-invasive intervention can greatly improve patients' inhibitory control. Conducted by a research team led by Dr Chi-Hung Juan of the Institute of Cognitive Neuroscience, National Central University in Taiwan, the research was sponsored by the National Science Council in Taiwan, the UK Medical Research Council, the Royal Society Wolfson Merit Award, and a Fulbright Award. The study demonstrates that when a weak electrical current is applied over the front of participants' scalps for ten minutes, it greatly improved their ability to process responses – effectively jumpstarting the brain's ability to control impulsivity. The treatment has the potential to serve as a non invasive treatment for patients with conditions such as attention-deficit hyperactivity disorder (ADHD), Tourette's syndrome, drug addictions, or violent impulsivity.
Professor Chi-Hung Juan who led the research team noted, "The findings that electrical stimulation to the brain can improve control of their behavioral urges not only provide further understanding of the neural basis of inhibitory control but also suggest a possible therapeutic intervention method for clinical populations, such as those with drug additions or ADHD, in the future".
**Source: Elsevier
Professor Chi-Hung Juan who led the research team noted, "The findings that electrical stimulation to the brain can improve control of their behavioral urges not only provide further understanding of the neural basis of inhibitory control but also suggest a possible therapeutic intervention method for clinical populations, such as those with drug additions or ADHD, in the future".
**Source: Elsevier
Using olive oil in your diet may prevent a stroke
A new study suggests that consuming olive oil may help prevent a stroke in older people. The research is published in the June 15, 2011, online issue of Neurology®, the medical journal of the American Academy of Neurology. "Our research suggests that a new set of dietary recommendations should be issued to prevent stroke in people 65 and older," said study author Cécilia Samieri, PhD, with the University of Bordeaux and the National Institute of Health and Medical Research (INSERM) in Bordeaux, France. "Stroke is so common in older people and olive oil would be an inexpensive and easy way to help prevent it."
For the study, researchers looked at the medical records of 7,625 people ages 65 and older from three cities in France: Bordeaux, Dijon and Montpellier. Participants had no history of stroke. Olive oil consumption was categorized as "no use," "moderate use" such as using olive oil in cooking or as dressing or with bread, and "intensive use," which included using olive oil for both cooking and as dressing or with bread. Samieri said the study participants mainly used extra virgin olive oil, as that is 98 percent of what is available in France.
After a little over five years, there were 148 strokes.
After considering diet, physical activity, body mass index and other risk factors for stroke, the study found that those who regularly used olive oil for both cooking and as dressing had a 41 percent lower risk of stroke compared to those who never used olive oil in their diet (1.5 percent in six years compared to 2.6 percent).
Olive oil has been associated with potentially protective effects against many cardiovascular risk factors, such as diabetes, high blood pressure, high cholesterol and obesity. In an accompanying editorial, Nikolaos Scarmeas, MD, of Columbia University and a member of the American Academy of Neurology noted that it is not clear which particular elements of olive oil could be protective, while the effects of olive oil could even be indirect by making other healthy foods tastier. He also cautioned that only future clinical trials can increase confidence in the findings and potentially lead to stroke prevention recommendations.
**Source: American Academy of Neurology
For the study, researchers looked at the medical records of 7,625 people ages 65 and older from three cities in France: Bordeaux, Dijon and Montpellier. Participants had no history of stroke. Olive oil consumption was categorized as "no use," "moderate use" such as using olive oil in cooking or as dressing or with bread, and "intensive use," which included using olive oil for both cooking and as dressing or with bread. Samieri said the study participants mainly used extra virgin olive oil, as that is 98 percent of what is available in France.
After a little over five years, there were 148 strokes.
After considering diet, physical activity, body mass index and other risk factors for stroke, the study found that those who regularly used olive oil for both cooking and as dressing had a 41 percent lower risk of stroke compared to those who never used olive oil in their diet (1.5 percent in six years compared to 2.6 percent).
Olive oil has been associated with potentially protective effects against many cardiovascular risk factors, such as diabetes, high blood pressure, high cholesterol and obesity. In an accompanying editorial, Nikolaos Scarmeas, MD, of Columbia University and a member of the American Academy of Neurology noted that it is not clear which particular elements of olive oil could be protective, while the effects of olive oil could even be indirect by making other healthy foods tastier. He also cautioned that only future clinical trials can increase confidence in the findings and potentially lead to stroke prevention recommendations.
**Source: American Academy of Neurology
¿Temen los médicos a las redes sociales?

Hay experiencias positivas, como las redes de pacientes, que ponen en contacto por internet a personas que están sufriendo la misma enfermedad y se ofrecen apoyo y consejos; iniciativas con buenos resultados como la de algunas consultas virtuales, por ejemplo la que ha montado el Hospital Clínic de Barcelona para pacientes con VIH y médicos que están sacando provecho de las posibilidades que ofrece Twitter.
Pero, por el momento, son casos contados. La mayoría de los doctores, a diferencia de otros profesionales, son reticentes a utilizar las redes sociales como nueva forma de comunicar con los pacientes.
Tres artículos que publica la revista 'The Lancet' ahondan en la cuestión y analizan los puntos más controvertidos de la 'medicina 2.0'. Para Helen Atherton, del Imperial College de Londres, algunas de las preguntas que surgen ante estas nuevas herramientas son: "¿Deberían los médicos sentirse amenazados por interactuar con sus pacientes en internet, fuera de la consulta, y discutir sus tratamientos en foros cibernéticos?, ¿cambiará el trato personal entre ellos si también hablan por las redes sociales?".
Según esta experta, "lo más probable es que las mismas preocupaciones surgieran cuando apareció el teléfono hace más de 100 años. En vez de verlo como una amenaza deberíamos pensar en una oportunidad para mejorar la eficacia de los sistemas de salud y el conocimiento de los pacientes sobre sus dolencias".
Atherton explica a ELMUNDO.es que la principal preocupación de los galenos ante este nuevo reto es "la incertidumbre y la falta de directrices sobre cómo hacer un buen uso de esta tecnología". Y añade que los mayores miedos tienen que ver con "el posible aumento de la carga de trabajo y con la seguridad de la información que fluye por la Red".
Sin embargo, el punto de vista de los pacientes es distinto y "como muchos utilizan estas redes en su día a día tienen menos preocupaciones que los profesionales sanitarios", advierte.
En la misma línea se expresa Elena Torrente, del Instituto de Estudios de Salud de Barcelona, para quien "los médicos van un paso por detrás de los pacientes, que sí están usando Internet para organizarse y debatir. Los doctores son más reticentes, pero sobre todo porque desconocen el medio y creen que les va a robar mucho tiempo y que van a tener que estar desmintiendo los falsos mitos sobre salud que circulan por internet".
Asimismo, ambas expertas indican que "siempre hay que ver esto como un complemento. En ningún caso va a sustituir a la consulta tradicional, pero sí que puede ser un buen añadido para determinados pacientes y mejorar la eficiencia del sistema". Torrente cree que, "a la larga no les quedará más remedio que familiarizarse con esta forma de comunicación, porque a lo que se tiende es a eso, a una medicina predictiva, personalizada y participativa en la que el paciente tendrá cada vez más relevancia"
Pero, por el momento, son casos contados. La mayoría de los doctores, a diferencia de otros profesionales, son reticentes a utilizar las redes sociales como nueva forma de comunicar con los pacientes.
Tres artículos que publica la revista 'The Lancet' ahondan en la cuestión y analizan los puntos más controvertidos de la 'medicina 2.0'. Para Helen Atherton, del Imperial College de Londres, algunas de las preguntas que surgen ante estas nuevas herramientas son: "¿Deberían los médicos sentirse amenazados por interactuar con sus pacientes en internet, fuera de la consulta, y discutir sus tratamientos en foros cibernéticos?, ¿cambiará el trato personal entre ellos si también hablan por las redes sociales?".
Según esta experta, "lo más probable es que las mismas preocupaciones surgieran cuando apareció el teléfono hace más de 100 años. En vez de verlo como una amenaza deberíamos pensar en una oportunidad para mejorar la eficacia de los sistemas de salud y el conocimiento de los pacientes sobre sus dolencias".
Atherton explica a ELMUNDO.es que la principal preocupación de los galenos ante este nuevo reto es "la incertidumbre y la falta de directrices sobre cómo hacer un buen uso de esta tecnología". Y añade que los mayores miedos tienen que ver con "el posible aumento de la carga de trabajo y con la seguridad de la información que fluye por la Red".
Sin embargo, el punto de vista de los pacientes es distinto y "como muchos utilizan estas redes en su día a día tienen menos preocupaciones que los profesionales sanitarios", advierte.
En la misma línea se expresa Elena Torrente, del Instituto de Estudios de Salud de Barcelona, para quien "los médicos van un paso por detrás de los pacientes, que sí están usando Internet para organizarse y debatir. Los doctores son más reticentes, pero sobre todo porque desconocen el medio y creen que les va a robar mucho tiempo y que van a tener que estar desmintiendo los falsos mitos sobre salud que circulan por internet".
Asimismo, ambas expertas indican que "siempre hay que ver esto como un complemento. En ningún caso va a sustituir a la consulta tradicional, pero sí que puede ser un buen añadido para determinados pacientes y mejorar la eficiencia del sistema". Torrente cree que, "a la larga no les quedará más remedio que familiarizarse con esta forma de comunicación, porque a lo que se tiende es a eso, a una medicina predictiva, personalizada y participativa en la que el paciente tendrá cada vez más relevancia"
-Posibles usos
Para tratar de paliar un poco el desconcierto médico, la Asociación Médica Australiana, la Asociación Médica de Nueva Zelanda y las Asociaciones médicas de estudiantes de ambos lugares han elaborado unas guías para ayudar a manejarse por estos nuevos canales. "Más que dar consejos, lo que hacemos es presentar escenarios y discutir las potenciales implicaciones que tendrían para la salud y el trabajo de los médicos".
Aunque hace falta más investigación sobre este tema, estas asociaciones declaran que "ante el evidente cambio en la forma de relacionarse, mantener los estándares éticos y profesionales es esencial para proteger tanto a los galenos como a los pacientes. Eso no debe cambiar". También llaman la atención sobre la importancia de mantener la confidencialidad.
Más que para pasar consulta, las redes sociales tienen otros usos que pueden mejorar la salud. Entre ellos, la especialista del Imperial College destaca la "oportunidad para lanzar mensajes saludables y llegar a mucha gente y también es muy útil para que los pacientes hablen entre ellos sobre sus respectivas experiencias".
Al margen de la comunicación personal entre médicos y pacientes, que es quizás el aspecto más polémico del uso de redes sociales en medicina, las conexiones por la Red ya han servido para mejorar algunos sistemas sanitarios. Es el caso de Taiwan que expone el doctor Yu-Chuan Li de la Universidad de Taipei. En el mes de febrero, un médico de urgencias y famoso bloguero creó un grupo en Facebook llamado 'Rescata las urgencias', en el que ponía de manifiesto la masificación que sufrían los servicios de urgencias del país y los pocos recursos con los que contaban.
En una semana ya contaba con más de 1.500 seguidores que discutían y compartían sus experiencias en este servicio. Uno de sus miembros decidicó dar un paso más y colgó las inquietudes y reclamaciones del grupo en el muro que el Ministro de Salud de Taiwan tiene en la misma red social. Inmediatamente se sumó a la discusión. Al poco tiempo el equipo ministerial realizó una visita sorpresa a las Urgencias de 10 ciudades diferentes y luego prometió dar más recursos para mejorar.
Para tratar de paliar un poco el desconcierto médico, la Asociación Médica Australiana, la Asociación Médica de Nueva Zelanda y las Asociaciones médicas de estudiantes de ambos lugares han elaborado unas guías para ayudar a manejarse por estos nuevos canales. "Más que dar consejos, lo que hacemos es presentar escenarios y discutir las potenciales implicaciones que tendrían para la salud y el trabajo de los médicos".
Aunque hace falta más investigación sobre este tema, estas asociaciones declaran que "ante el evidente cambio en la forma de relacionarse, mantener los estándares éticos y profesionales es esencial para proteger tanto a los galenos como a los pacientes. Eso no debe cambiar". También llaman la atención sobre la importancia de mantener la confidencialidad.
Más que para pasar consulta, las redes sociales tienen otros usos que pueden mejorar la salud. Entre ellos, la especialista del Imperial College destaca la "oportunidad para lanzar mensajes saludables y llegar a mucha gente y también es muy útil para que los pacientes hablen entre ellos sobre sus respectivas experiencias".
Al margen de la comunicación personal entre médicos y pacientes, que es quizás el aspecto más polémico del uso de redes sociales en medicina, las conexiones por la Red ya han servido para mejorar algunos sistemas sanitarios. Es el caso de Taiwan que expone el doctor Yu-Chuan Li de la Universidad de Taipei. En el mes de febrero, un médico de urgencias y famoso bloguero creó un grupo en Facebook llamado 'Rescata las urgencias', en el que ponía de manifiesto la masificación que sufrían los servicios de urgencias del país y los pocos recursos con los que contaban.
En una semana ya contaba con más de 1.500 seguidores que discutían y compartían sus experiencias en este servicio. Uno de sus miembros decidicó dar un paso más y colgó las inquietudes y reclamaciones del grupo en el muro que el Ministro de Salud de Taiwan tiene en la misma red social. Inmediatamente se sumó a la discusión. Al poco tiempo el equipo ministerial realizó una visita sorpresa a las Urgencias de 10 ciudades diferentes y luego prometió dar más recursos para mejorar.
**Publicado en "EL MUNDO"
El consumo regular de aceite de oliva reduce en un 41% el riesgo de accidente cerebrovascular

El aceite de oliva es como una 'pastilla milagrosa' capaz de prevenir las patologías que con mayor frecuencia diezman la salud del ser humano o acaban con su vida: infarto de miocardio, hipertensión o ciertos tipos de cáncer. Ahora, a su lista de propiedades beneficiosas, un grupo de científicos francés acaba de sumar una más y de gran transcendencia: su capacidad para prevenir el ictus.
Jaime Masjuán, coordinador de la Unidad de Ictus del Hospital Ramón y Cajal de Madrid y coordinador del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología, aclara a ELMUNDO.es que "el estudio es muy importante porque muestra por primera vez y en un amplio grupo de personas que la dieta mediterránea, y concretamente uno de sus ingredientes principales: el aceite de oliva, protege contra los infartos cerebrales".
Reconoce que las evidencias científicas sobre el papel protector del 'oro líquido' "en las enfermedades cardiovasculares se han ido acumulando en los últimos años. Sin embargo, no estaban tan claros sus efectos en el cerebro. Es cierto que la dieta mediterránea posee muchos ingredientes con efectos beneficiosos, como las frutas y verduras, pero el aceite es una parte importante de ella y sus consecuencias sobre los accidentes cerebrovasculares quedan claramente reflejados en el trabajo".
Según la Federación Española de Ictus, "cada seis minutos se produce un ictus en nuestro país, siendo la primera causa de mortalidaden mujeres y la segunda en hombres. Además, se estima que un tercio de los pacientes con accidente cerebrovascular fallece por esta causa y que el 40% sufre una discapacidad que les impide valerse por sí mismos. Su aparición provoca más incapacidad y muertes prematuras que el Alzheimer y los accidentes de tráfico juntos".
Cécilia Samiere, de la Universidad de Burdeos, es la autora principal del nuevo ensayo que acaba de ver la luz en el último 'Neurology' . En él han participado 7. 625 personas de 65 años o más, residentes en tres ciudades francesas: Burdeos, Dijon y Montpellier.
"El consumo elevado de aceite de oliva es uno de los rasgos más constantes de la dieta mediterránea, y puede dar cuenta de la mayoría de sus propiedades cardioprotectoras: contiene un 80% de ácidos grasos monoinsaturadas (MUFA), en forma de ácido oleico, 20% de grasa poliinsaturadas, varios componente antioxidantes, incluidos los compuestos fenólicos que se encuentran en el de oliva virgen. Su uso se ha asociado a una disminución del riesgo de infarto de miocardio, reduce las probabilidades de fallecimiento por todas las causas tras un ataque cardiaco...El aceite de oliva es el único componente de la dieta mediterránea que ha constatado una reducción de la tensión arterial en un gran estudio europeo", destacan los investigadores.
Jaime Masjuán, coordinador de la Unidad de Ictus del Hospital Ramón y Cajal de Madrid y coordinador del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología, aclara a ELMUNDO.es que "el estudio es muy importante porque muestra por primera vez y en un amplio grupo de personas que la dieta mediterránea, y concretamente uno de sus ingredientes principales: el aceite de oliva, protege contra los infartos cerebrales".
Reconoce que las evidencias científicas sobre el papel protector del 'oro líquido' "en las enfermedades cardiovasculares se han ido acumulando en los últimos años. Sin embargo, no estaban tan claros sus efectos en el cerebro. Es cierto que la dieta mediterránea posee muchos ingredientes con efectos beneficiosos, como las frutas y verduras, pero el aceite es una parte importante de ella y sus consecuencias sobre los accidentes cerebrovasculares quedan claramente reflejados en el trabajo".
Según la Federación Española de Ictus, "cada seis minutos se produce un ictus en nuestro país, siendo la primera causa de mortalidaden mujeres y la segunda en hombres. Además, se estima que un tercio de los pacientes con accidente cerebrovascular fallece por esta causa y que el 40% sufre una discapacidad que les impide valerse por sí mismos. Su aparición provoca más incapacidad y muertes prematuras que el Alzheimer y los accidentes de tráfico juntos".
Cécilia Samiere, de la Universidad de Burdeos, es la autora principal del nuevo ensayo que acaba de ver la luz en el último 'Neurology' . En él han participado 7. 625 personas de 65 años o más, residentes en tres ciudades francesas: Burdeos, Dijon y Montpellier.
"El consumo elevado de aceite de oliva es uno de los rasgos más constantes de la dieta mediterránea, y puede dar cuenta de la mayoría de sus propiedades cardioprotectoras: contiene un 80% de ácidos grasos monoinsaturadas (MUFA), en forma de ácido oleico, 20% de grasa poliinsaturadas, varios componente antioxidantes, incluidos los compuestos fenólicos que se encuentran en el de oliva virgen. Su uso se ha asociado a una disminución del riesgo de infarto de miocardio, reduce las probabilidades de fallecimiento por todas las causas tras un ataque cardiaco...El aceite de oliva es el único componente de la dieta mediterránea que ha constatado una reducción de la tensión arterial en un gran estudio europeo", destacan los investigadores.
-Futuras recomendaciones
En su ensayo, ninguno de los participantes tenía historial previo de ictus. Los autores buscaron la asociación entre consumo de aceite de oliva o niveles de ácido oleico en plasma y accidentes cerebrovasculares a los cinco años de seguimiento de todos ellos. Se tuvieron en cuenta, además, todos los factores que podían alterar los resultados como la dieta, la práctica de ejercicio físico, el índice de masa corporal o los factores de riesgo (tabaco, alcohol, hipertensión, entre otros) del ictus.
Los datos revelan que aquellos que consumían de forma frecuente (para cocinar o en crudo) el ingrediente estrella de la dieta mediterránea tenían un 41% menos de riesgo de sufrir un infarto cerebral en comparación con los que nunca hacían uso de él en su alimentación.
A raíz de estos resultados, los autores proponen que la "elaboración de las nuevas guías dietéticas incluyan el aceite de oliva virgen para prevenir el ictus en personas de 65 años o más".
El doctor Masjuán insiste en que "los datos del ensayo sirven para enfatizar aún más la necesidad de que la población sea fiel a la dieta mediterránea. Actualmente estamos asistiendo a un aumento importante de casos de ictus entre los 35 y los 55 años debido a factores de riesgo como el estrés, los malos hábitos alimenticios.... por lo que insistir a este sector de la población, así como al resto, de la necesidad de consumir aceite de oliva y seguir la dieta mediterránea tendría grandes beneficios".
Para este experto, "la revista 'Neurology' es de las más prestigiosas por lo que, de confirmarse los datos del trabajo francés, es muy probable que las futuras guías incluyan el consumo de 'oro líquido' de forma frecuente".
En su ensayo, ninguno de los participantes tenía historial previo de ictus. Los autores buscaron la asociación entre consumo de aceite de oliva o niveles de ácido oleico en plasma y accidentes cerebrovasculares a los cinco años de seguimiento de todos ellos. Se tuvieron en cuenta, además, todos los factores que podían alterar los resultados como la dieta, la práctica de ejercicio físico, el índice de masa corporal o los factores de riesgo (tabaco, alcohol, hipertensión, entre otros) del ictus.
Los datos revelan que aquellos que consumían de forma frecuente (para cocinar o en crudo) el ingrediente estrella de la dieta mediterránea tenían un 41% menos de riesgo de sufrir un infarto cerebral en comparación con los que nunca hacían uso de él en su alimentación.
A raíz de estos resultados, los autores proponen que la "elaboración de las nuevas guías dietéticas incluyan el aceite de oliva virgen para prevenir el ictus en personas de 65 años o más".
El doctor Masjuán insiste en que "los datos del ensayo sirven para enfatizar aún más la necesidad de que la población sea fiel a la dieta mediterránea. Actualmente estamos asistiendo a un aumento importante de casos de ictus entre los 35 y los 55 años debido a factores de riesgo como el estrés, los malos hábitos alimenticios.... por lo que insistir a este sector de la población, así como al resto, de la necesidad de consumir aceite de oliva y seguir la dieta mediterránea tendría grandes beneficios".
Para este experto, "la revista 'Neurology' es de las más prestigiosas por lo que, de confirmarse los datos del trabajo francés, es muy probable que las futuras guías incluyan el consumo de 'oro líquido' de forma frecuente".
**Publicado en "EL MUNDO"
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