Más de un tercio de los diabéticos incumple la prescripción con insulina recomendado por el médico, o al menos se salta su tratamiento. Estos datos se desprenden de la Encuesta Global de Actitudes de los Pacientes y los Médicos con la Terapia con Insulina (GAPP), realizada por Novo Nordisk y cuyos resultados se han presentado en el 71 Congreso de la Asociación Americana de Diabetes, que se ha celebrado en San Diego. En el estudio han participado mas de 3.000 personas entre especialistas y pacientes de ocho nacionalidades distintas. Según los resultados obtenidos el 88 por ciento de los médicos cree, que existe un alto número de pacientes que no obtiene las cifras de glucosa consideradas como óptimas.
De entre los resultados destaca, que más del 40 por ciento de los encuestados tiene graves dificultades para controlar sus niveles de glucosa en sangre.Según declaraciones del director asociado en el Instituto de Investigación de Diabetes, de la Universidad de Miami (Estados Unidos), Luigi Meneghini, “la encuesta GAPP se ha diseñado para dar a conocer los retos que afrontan los pacientes y los médicos en lo relativo a la terapia con insulina. Y es que parece que el estilo de vida de hoy en día y la dificultad para cumplir adecuadamente el tratamiento son factores determinantes en el escaso control del nivel glucémico", "los resultados extraídos de la encuesta han sido muy sólidos en todos los países donde se ha llevado a cabo. Resulta, por tanto, muy estimulante ver que los especialistas entienden y empatizan con los problemas a los que se enfrentan las personas con diabetes", ha añadido.
Los motivos de este incumplimiento son debidos a que los cambios en la rutina diaria, el estrés o el simple descuido son causas que los pacientes argumentan la irregularidad en el tratamiento. Por otro lado los especialistas coinciden en que sus pacientes tienen dificultades para completar su tratamiento, sobre todo en el manejo de las inyecciones
El miedo a la hipoglucemia es una de las razones que alegan los pacientes. Así lo corroboran el 67 por ciento de los pacientes que temen sufrir un episodio hipoglucémico.Los resultados también muestran que el 90 por ciento de los pacientes desearía contar con un tipo de insulina que se pudiera administrar con menos frecuencia que la actual, que se utiliza una vez al día. Además, un gran número de los encuestados opina que la enfermedad controla sus vidas desde que iniciaron este tratamiento. En cuanto a los especialistas, la investigación señala que una tercera parte de éstos está insatisfecha con la posibilidad de adaptar los tratamientos al estilo de vida de los pacientes.
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05 July 2011
El 90% de los cánceres de laringe diagnosticados precozmente se cura, según los expertos
En España se diagnostican anualmente unos 2.100 nuevos casos de cáncer de laringe, que tiene como principal responsable el tabaco, al igual que en el cáncer de pulmón, “los tratamientos agresivos, como la laringuectomía o la traqueotomía, son hoy en día perfectamente evitables en la mayor parte de los pacientes que padecen cáncer de laringe. Gracias al diagnóstico precoz y a las actuales terapias avanzadas, no sólo se ha conseguido mejorar de una manera importante la supervivencia de estos pacientes, también su calidad de vida”, señala el doctor Primitivo Ortega del Álamo, presidente de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Patología Patología Cérvico Facial (SEORL-PCF), que celebra en Barcelona su 62 Congreso Nacional y el 1º Congreso de la Confederación Europea de esta especialidad.
El cáncer de laringe más frecuente es el carcinoma de células escamosas o epidermoide, que representa más del 90 por ciento de todos los tumores. Es más frecuente en los hombres que en las mujeres, en una proporción de 9 a 1, y aunque está aumentando entre las mujeres, “por el hábito del tabaco, la proporción sigue siendo menor”. Aparece sobre todo entre los 50 y 60 años, “aunque el número de pacientes por debajo de los 50 va en aumento”.
El tabaco es sin duda el principal responsable del cáncer de laringe, “tal es así que en poblaciones estudiadas en las que ha desparecido ese consumo, los casos de cáncer de laringe y de pulmón han disminuido enormemente, llegando casi a desaparecer“, señala el doctor Primitivo Ortega. Se ha barajado también la influencia de contaminantes ambientales, sin llegar a demostrarse plenamente, “en cambio el consumo de alcohol sí está implicado -añade- en este tipo de tumor, pero su influencia es más notoria en los cánceres de hipofaringe y de esófago”.
La disfonía (afonía, ronquera…) y los trastornos de deglución, como molestias o dificultad al tragar son los síntomas de inicio. La aparición de un bulto en el cuello es otro de los síntomas de comienzo, aunque se presenta en raras ocasiones y es signo de gravedad. El diagnóstico actual no es agresivo, la exploración se realiza con procedimientos de endoscopia, un tubo delgado, por lo general flexible, que se introduce en la laringe, tanto para ver su interior, como para realizar una biopsia. “El diagnóstico precoz es sin duda el mejor tratamiento, ya que la supervivencia de los pacientes a los que se les diagnostica un tumor incipiente o en fase muy temprana, llega a alcanzar cifras próximas al 90 por ciento de curación completa a los 5 años”.
El tratamiento actual, del que se hablará en el Congreso, donde participan los mayores expertos de la especialidad, “no necesariamente lleva a una cirugía agresiva, en ocasiones no es necesaria ni una traqueotomía, excepto en tumores avanzados”. Como en la mayoría de los cánceres, el tratamiento puede ser quirúrgico o mediante radioterapia o quimioterapia, y a veces una combinación de ambos tratamientos. “Desde hace dos décadas estamos tratando estos tumores mediante cirugía mínimamente invasiva, por vía oral y asistido con láser CO2, lo que nos permite realizar resecciones parciales del órgano, conservando las partes esenciales para realizar las funciones propias de él, como son la fonación y la deglución sin deterioro alguno o con un mínimo deterioro”.
**publicado en "EL MEDICO INTERACTIVO"
El cáncer de laringe más frecuente es el carcinoma de células escamosas o epidermoide, que representa más del 90 por ciento de todos los tumores. Es más frecuente en los hombres que en las mujeres, en una proporción de 9 a 1, y aunque está aumentando entre las mujeres, “por el hábito del tabaco, la proporción sigue siendo menor”. Aparece sobre todo entre los 50 y 60 años, “aunque el número de pacientes por debajo de los 50 va en aumento”.
El tabaco es sin duda el principal responsable del cáncer de laringe, “tal es así que en poblaciones estudiadas en las que ha desparecido ese consumo, los casos de cáncer de laringe y de pulmón han disminuido enormemente, llegando casi a desaparecer“, señala el doctor Primitivo Ortega. Se ha barajado también la influencia de contaminantes ambientales, sin llegar a demostrarse plenamente, “en cambio el consumo de alcohol sí está implicado -añade- en este tipo de tumor, pero su influencia es más notoria en los cánceres de hipofaringe y de esófago”.
La disfonía (afonía, ronquera…) y los trastornos de deglución, como molestias o dificultad al tragar son los síntomas de inicio. La aparición de un bulto en el cuello es otro de los síntomas de comienzo, aunque se presenta en raras ocasiones y es signo de gravedad. El diagnóstico actual no es agresivo, la exploración se realiza con procedimientos de endoscopia, un tubo delgado, por lo general flexible, que se introduce en la laringe, tanto para ver su interior, como para realizar una biopsia. “El diagnóstico precoz es sin duda el mejor tratamiento, ya que la supervivencia de los pacientes a los que se les diagnostica un tumor incipiente o en fase muy temprana, llega a alcanzar cifras próximas al 90 por ciento de curación completa a los 5 años”.
El tratamiento actual, del que se hablará en el Congreso, donde participan los mayores expertos de la especialidad, “no necesariamente lleva a una cirugía agresiva, en ocasiones no es necesaria ni una traqueotomía, excepto en tumores avanzados”. Como en la mayoría de los cánceres, el tratamiento puede ser quirúrgico o mediante radioterapia o quimioterapia, y a veces una combinación de ambos tratamientos. “Desde hace dos décadas estamos tratando estos tumores mediante cirugía mínimamente invasiva, por vía oral y asistido con láser CO2, lo que nos permite realizar resecciones parciales del órgano, conservando las partes esenciales para realizar las funciones propias de él, como son la fonación y la deglución sin deterioro alguno o con un mínimo deterioro”.
**publicado en "EL MEDICO INTERACTIVO"
Early embryos can correct genetic abnormalities during development
Researchers have found the first direct evidence that early embryos with genetic abnormalities can correct their faults as they develop, marginalising cells with an incorrect number of chromosomes, while allowing the growth of normal cells. Professor William G. Kearns told the annual meeting of the European Society of Human Reproduction and Embryology that a three-day-old embryo (called a cleavage stage embryo) with an incorrect number of chromosomes (known as “aneuploidy”) was capable of undergoing “a dynamic process of genetic normalisation” so that by day five, when it had developed to the blastocyst stage, it had become euploid, with the correct number of chromosomes.
The findings have significant implications not just for preimplantation genetic screening (PGS) during fertility treatment, but also for future, cell-based, stem cell treatments for conditions ranging from haematological disorders to neurological damage. Prof Kearns, senior author of the study, who is an associate professor in the department of gynecology and obstetrics, at the Johns Hopkins Medical Institutions in Baltimore (USA) and the director of the Shady Grove Center for Preimplantation Genetics, LabCorp in Rockville (USA) explained: “There has been mounting evidence that PGS using cells from the outer layer of the blastocyst, the trophectoderm, at day five results in higher pregnancy rates than evaluating a blastomere at the cleavage stage on day three. There are also good data to suggest that there are a substantial number of genetically different cells existing in many cleavage stage embryos – a condition known as ‘mosaicism’.
Additionally, tests performed on pregnant women to determine if genetic abnormalities exist in the developing foetus show that aneuploid cells of placental origin are relatively common in foetal blood. These observations led to our hypothesis that mechanisms may exist in the developing embryo that could cause mosaic embryos to marginalise abnormal aneuploid cells and preserve normal cells, and thus ‘genetically correct’ to a genetically normal embryo. “Preimplantation genetic screening (PGS) refers to the removal of a cell from a developing embryo and evaluating this cell for all chromosome abnormalities. If the results of this screening show that the embryo is normal, then either it undergoes uterine transfer or is frozen for future use.
In cases where PGS evaluation yields a biopsied cell that is chromosomally abnormal, standard practice is to discard the corresponding embryo.”From April 2010 onwards, Prof Kearns and Dr Paul Brezina, an obstetrics and gynaecology doctor and an infertility fellow at the Johns Hopkins Medical Institutions, and their colleagues recruited 12 women who required PGS by microarrays of all 23 pairs of chromosomes and, after undergoing in vitro fertilisation (IVF), there were 126 embryos that they were able to biopsy at day three. (Microarrays are a method of rapidly scanning large amounts of DNA). In a statement before the conference, Dr Brezina explained: “In the IVF laboratory, all embryos that undergo PGS on day three are cultured to the blastocyst stage of development at day five, at which time the PGS results are available. In this study we evaluated all embryos that developed to the blastocyst stage with documented chromosomal abnormalities not compatible with a live birth from a cell taken from the embryo on day three.
At the blastocyst stage, the embryo has developed into two parts; the inner cell mass (ICM), which has cells that will form the foetus, and the trophectoderm (TE), which has cells that will form the placenta. Instead of taking a biopsy from either of these cell types, we dissected the entire embryo and captured as much of the ICM and TE cells as possible. These ICM and TE cells were isolated into two separate groups. Using microarrays we tested these groups for chromosomal abnormalities. We had the potential to detect mosaicism (the presence of several different cell lines within a single embryo) at a rate of approximately five percent, but we did not see mosaicism in any of the ICM or TE samples evaluated. “This underscores the importance of our methodology, as mosaicism could not be ruled out with a biopsy of a single cell from each cell type at the blastocyst stage. Incredibly, a high proportion (64%) of embryos showed complete genetic correction in both the ICM and TE cell populations.
In other embryos, either the ICM or TE, but not both, showed genetic correction. In still others, both the ICM and TE remained abnormal. Interestingly, in all samples, the type of abnormalities that were documented at day three were different to the abnormalities observed at the later, blastocyst stage.” Out of the 126 embryos, 62 (49.2%) were euploid and 64 (50.8%) were aneuploid at day three; of these 43 (69.4%) of the euploid embryos developed to the blastocyst stage, while only 25 (39.1%) of the aneuploid embryos did. Of the 25 aneuploid day-five embryos, 68% possessed a euploid ICM and 76% possessed a euploid TE, with 64% having both a euploid ICM and TE. Therefore, 16 of the 25 had correction in both the TE and ICM cells. Prof Kearns said: “These results suggest that there is a dynamic process of genetic normalisation that occurs in the developing human embryo. It is likely that there is considerable cellular mosaicism in many cleavage stage embryos and that there are mechanisms in place that cause marginalisation of abnormal cells while allowing growth of normal cells. The exact mechanisms that allow this, however, at this time are still unknown. The existence of such a process has significant implications for furthering numerous scientific fields.” For fertility treatment, the discovery that a large percentage of embryos deemed to be abnormal at day three could become normal at day five suggests that during PGS, day five is the better time to predict the ultimate chromosomal status of the embryo, rather than day three. In addition, if a day-three embryo was found to be aneuploid, then these findings suggest that it would be worth waiting and testing the trophectoderm at day five before making the final decision about whether to implant the embryo or discard it. The findings also have implications outside the field of reproductive medicine.
Prof Kearns said: “The applications to other fields are numerous. Based on these results, it is likely that some level of aneuploid mosaicism is extremely common, and possibly a normal part of embryogenesis. A current challenge within stem cell biology is the high rate of acquired aneuploidy that is observed with cell colonies in extended culture. Dissecting the mechanism underlying the normalisation observed in this study in a stem cell system would be highly useful and may be applied to cell-based therapeutic approaches using stem cells. An understanding of such in vitro reparative mechanisms could potentially add to current strategies for gene repair and stem cell transplant therapy. Stem cell therapies have been suggested for a wide swath of medical diseases, ranging from haematological disorders to neurological damage.” Determining the mechanisms that govern the process of genetic normalisation in the developing human embryo is the next stage of research for Dr Brezina and Prof Kearns and their colleagues.
The findings have significant implications not just for preimplantation genetic screening (PGS) during fertility treatment, but also for future, cell-based, stem cell treatments for conditions ranging from haematological disorders to neurological damage. Prof Kearns, senior author of the study, who is an associate professor in the department of gynecology and obstetrics, at the Johns Hopkins Medical Institutions in Baltimore (USA) and the director of the Shady Grove Center for Preimplantation Genetics, LabCorp in Rockville (USA) explained: “There has been mounting evidence that PGS using cells from the outer layer of the blastocyst, the trophectoderm, at day five results in higher pregnancy rates than evaluating a blastomere at the cleavage stage on day three. There are also good data to suggest that there are a substantial number of genetically different cells existing in many cleavage stage embryos – a condition known as ‘mosaicism’.
Additionally, tests performed on pregnant women to determine if genetic abnormalities exist in the developing foetus show that aneuploid cells of placental origin are relatively common in foetal blood. These observations led to our hypothesis that mechanisms may exist in the developing embryo that could cause mosaic embryos to marginalise abnormal aneuploid cells and preserve normal cells, and thus ‘genetically correct’ to a genetically normal embryo. “Preimplantation genetic screening (PGS) refers to the removal of a cell from a developing embryo and evaluating this cell for all chromosome abnormalities. If the results of this screening show that the embryo is normal, then either it undergoes uterine transfer or is frozen for future use.
In cases where PGS evaluation yields a biopsied cell that is chromosomally abnormal, standard practice is to discard the corresponding embryo.”From April 2010 onwards, Prof Kearns and Dr Paul Brezina, an obstetrics and gynaecology doctor and an infertility fellow at the Johns Hopkins Medical Institutions, and their colleagues recruited 12 women who required PGS by microarrays of all 23 pairs of chromosomes and, after undergoing in vitro fertilisation (IVF), there were 126 embryos that they were able to biopsy at day three. (Microarrays are a method of rapidly scanning large amounts of DNA). In a statement before the conference, Dr Brezina explained: “In the IVF laboratory, all embryos that undergo PGS on day three are cultured to the blastocyst stage of development at day five, at which time the PGS results are available. In this study we evaluated all embryos that developed to the blastocyst stage with documented chromosomal abnormalities not compatible with a live birth from a cell taken from the embryo on day three.
At the blastocyst stage, the embryo has developed into two parts; the inner cell mass (ICM), which has cells that will form the foetus, and the trophectoderm (TE), which has cells that will form the placenta. Instead of taking a biopsy from either of these cell types, we dissected the entire embryo and captured as much of the ICM and TE cells as possible. These ICM and TE cells were isolated into two separate groups. Using microarrays we tested these groups for chromosomal abnormalities. We had the potential to detect mosaicism (the presence of several different cell lines within a single embryo) at a rate of approximately five percent, but we did not see mosaicism in any of the ICM or TE samples evaluated. “This underscores the importance of our methodology, as mosaicism could not be ruled out with a biopsy of a single cell from each cell type at the blastocyst stage. Incredibly, a high proportion (64%) of embryos showed complete genetic correction in both the ICM and TE cell populations.
In other embryos, either the ICM or TE, but not both, showed genetic correction. In still others, both the ICM and TE remained abnormal. Interestingly, in all samples, the type of abnormalities that were documented at day three were different to the abnormalities observed at the later, blastocyst stage.” Out of the 126 embryos, 62 (49.2%) were euploid and 64 (50.8%) were aneuploid at day three; of these 43 (69.4%) of the euploid embryos developed to the blastocyst stage, while only 25 (39.1%) of the aneuploid embryos did. Of the 25 aneuploid day-five embryos, 68% possessed a euploid ICM and 76% possessed a euploid TE, with 64% having both a euploid ICM and TE. Therefore, 16 of the 25 had correction in both the TE and ICM cells. Prof Kearns said: “These results suggest that there is a dynamic process of genetic normalisation that occurs in the developing human embryo. It is likely that there is considerable cellular mosaicism in many cleavage stage embryos and that there are mechanisms in place that cause marginalisation of abnormal cells while allowing growth of normal cells. The exact mechanisms that allow this, however, at this time are still unknown. The existence of such a process has significant implications for furthering numerous scientific fields.” For fertility treatment, the discovery that a large percentage of embryos deemed to be abnormal at day three could become normal at day five suggests that during PGS, day five is the better time to predict the ultimate chromosomal status of the embryo, rather than day three. In addition, if a day-three embryo was found to be aneuploid, then these findings suggest that it would be worth waiting and testing the trophectoderm at day five before making the final decision about whether to implant the embryo or discard it. The findings also have implications outside the field of reproductive medicine.
Prof Kearns said: “The applications to other fields are numerous. Based on these results, it is likely that some level of aneuploid mosaicism is extremely common, and possibly a normal part of embryogenesis. A current challenge within stem cell biology is the high rate of acquired aneuploidy that is observed with cell colonies in extended culture. Dissecting the mechanism underlying the normalisation observed in this study in a stem cell system would be highly useful and may be applied to cell-based therapeutic approaches using stem cells. An understanding of such in vitro reparative mechanisms could potentially add to current strategies for gene repair and stem cell transplant therapy. Stem cell therapies have been suggested for a wide swath of medical diseases, ranging from haematological disorders to neurological damage.” Determining the mechanisms that govern the process of genetic normalisation in the developing human embryo is the next stage of research for Dr Brezina and Prof Kearns and their colleagues.
For the first time researchers can predict accurately the outcome of pregnancies threatening to miscarry
Fertility researchers in the UK have developed a reliable way of predicting the outcome of pregnancies that are threatening to miscarry. Dr Kaltum Adam, an honorary clinical research fellow at St Mary’s Hospital in Manchester (UK), told the annual meeting of the European Society for Human Reproduction and Embryology that around 20% of all pregnancies were complicated by threatened miscarriage, and up to 20% of these would miscarry*. “However, at present we have no way of predicting which threatened miscarriages will result in the end of the pregnancy and so we are unable to target attempts to rescue the pregnancy at the right women or to offer them counselling,” she said.
“This has led to wasteful and potentially harmful interventions, including unnecessary blood tests, ultrasound scans, hospital admissions for bed rest, sexual abstinence, low dose aspirin and progesterone supplementation.” Between 2009-2010, Dr Adam and her colleagues followed 112 women with threatened miscarriages, who were between six and ten weeks pregnant. During the five weeks the women were in the study they had ultrasound scans, weekly charting of pain and bleeding and weekly tests to check the levels of progesterone and the pregnancy hormone, human chorionic gonadotrophin (hCG). After analysing data on the outcomes of these pregnancies, Dr Adam found there were six factors that had the most impact on the risk of miscarriage: a history of subfertility, levels of progesterone, levels of hCG, the length of the foetus, how much bleeding had occurred, and the gestational age of the baby.
Individually, these factors were unable to predict accurately the risk of miscarriage, but when the researchers combined two of these factors – the amount of bleeding and levels of hCG – to create a “Pregnancy Viability Index” (PVI), they found that this provided a consistently reliable means of predicting which pregnancies would miscarry. “By the end of the study period, the PVI was able to accurately predict the pregnancy outcome in 94% of women who had ongoing pregnancies (its positive predictive value), and also predicted the outcome in 77% of women whose pregnancy ended in miscarriage (its negative predictive value),” said Dr Adam**.
“This research has, for the first time, offered us a robust tool to begin to attempt to rescue pregnancies threatening to miscarry, when, currently, all we can do is fold our hands and hope for the best.”In addition, the PVI will enable doctors to avoid unnecessary interventions. “Every woman attending a unit with a threatened miscarriage has initial blood tests and a scan as part of her care. Additionally, some women are subjected to repeated blood tests and ultrasound scans to monitor the pregnancy. The use of the PVI will negate these in the vast majority (80%) of these women, as we will be able to reassure them of a high likelihood of pregnancy continuation and that there is little additional value in doing further testing. Furthermore, psychological counselling and support could be targeted at the women most likely to miscarry, in order to reduce anxiety levels and improve their overall experience,” she said.
“The PVI will facilitate further investigations of the remaining 20% of these pregnancies that do go on to miscarry, and we are hopeful that by identifying factors that impact significantly on pregnancy outcome we will be able to gain a better understanding of the process of threatened miscarriage. This, in turn, may enable us to design more effective interventions to rescue these pregnancies. “We were limited by the size of our study and feel that further enhancements can be made to the PVI in a larger definitive study in which we could include more of the six factors that we have found to be important in miscarriage.” Dr Adam and her colleagues are seeking funding to validate the PVI model in a larger research trial of 1000 women with threatened miscarriage." No additional equipment is required in the clinic in order to use the PVI. “This is the huge attraction of the PVI. It lends itself to widespread adoption because it is simple, inexpensive and reproducible, without the need for sophisticated equipment or gadgets,” said Dr Adam.
“This has led to wasteful and potentially harmful interventions, including unnecessary blood tests, ultrasound scans, hospital admissions for bed rest, sexual abstinence, low dose aspirin and progesterone supplementation.” Between 2009-2010, Dr Adam and her colleagues followed 112 women with threatened miscarriages, who were between six and ten weeks pregnant. During the five weeks the women were in the study they had ultrasound scans, weekly charting of pain and bleeding and weekly tests to check the levels of progesterone and the pregnancy hormone, human chorionic gonadotrophin (hCG). After analysing data on the outcomes of these pregnancies, Dr Adam found there were six factors that had the most impact on the risk of miscarriage: a history of subfertility, levels of progesterone, levels of hCG, the length of the foetus, how much bleeding had occurred, and the gestational age of the baby.
Individually, these factors were unable to predict accurately the risk of miscarriage, but when the researchers combined two of these factors – the amount of bleeding and levels of hCG – to create a “Pregnancy Viability Index” (PVI), they found that this provided a consistently reliable means of predicting which pregnancies would miscarry. “By the end of the study period, the PVI was able to accurately predict the pregnancy outcome in 94% of women who had ongoing pregnancies (its positive predictive value), and also predicted the outcome in 77% of women whose pregnancy ended in miscarriage (its negative predictive value),” said Dr Adam**.
“This research has, for the first time, offered us a robust tool to begin to attempt to rescue pregnancies threatening to miscarry, when, currently, all we can do is fold our hands and hope for the best.”In addition, the PVI will enable doctors to avoid unnecessary interventions. “Every woman attending a unit with a threatened miscarriage has initial blood tests and a scan as part of her care. Additionally, some women are subjected to repeated blood tests and ultrasound scans to monitor the pregnancy. The use of the PVI will negate these in the vast majority (80%) of these women, as we will be able to reassure them of a high likelihood of pregnancy continuation and that there is little additional value in doing further testing. Furthermore, psychological counselling and support could be targeted at the women most likely to miscarry, in order to reduce anxiety levels and improve their overall experience,” she said.
“The PVI will facilitate further investigations of the remaining 20% of these pregnancies that do go on to miscarry, and we are hopeful that by identifying factors that impact significantly on pregnancy outcome we will be able to gain a better understanding of the process of threatened miscarriage. This, in turn, may enable us to design more effective interventions to rescue these pregnancies. “We were limited by the size of our study and feel that further enhancements can be made to the PVI in a larger definitive study in which we could include more of the six factors that we have found to be important in miscarriage.” Dr Adam and her colleagues are seeking funding to validate the PVI model in a larger research trial of 1000 women with threatened miscarriage." No additional equipment is required in the clinic in order to use the PVI. “This is the huge attraction of the PVI. It lends itself to widespread adoption because it is simple, inexpensive and reproducible, without the need for sophisticated equipment or gadgets,” said Dr Adam.
Nace el centro de información de la pediculosis

La Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPAP) ha puesto en marcha, en colaboración con Filvit, el Centro de Información de Pediculosis, una iniciativa de divulgación que pretende dar cabida a todo tipo de inquietudes, consejos y noticias sobre los piojos, a través de la web http://www.infopiojos.com/. En la web participan pediatras, dermatólogos, farmacéuticos, educadores y padres preocupados por la salud de sus hijos.
Están al frente del proyecto los doctores Carlos Marina, pediatra, profesor de la Universidad Europea de Madrid y presidente de honor de la Sociedad de Pediatría de Madrid y Castilla-La Mancha; y Aurora Guerra, jefa de Sección de Dermatología del Hospital 12 de Octubre de Madrid, presidenta de la Asociación Española de Mujeres Dermatólogas y de la Sociedad de Dermatología de la Comunidad Autónoma de Madrid, entre otros.
Están al frente del proyecto los doctores Carlos Marina, pediatra, profesor de la Universidad Europea de Madrid y presidente de honor de la Sociedad de Pediatría de Madrid y Castilla-La Mancha; y Aurora Guerra, jefa de Sección de Dermatología del Hospital 12 de Octubre de Madrid, presidenta de la Asociación Española de Mujeres Dermatólogas y de la Sociedad de Dermatología de la Comunidad Autónoma de Madrid, entre otros.
“Nuestro objetivo es ayudar a padres y educadores a prevenir y tratar los piojos, desterrando falsos mitos en torno a ellos. Los piojos no tienen nada que ver con la higiene corporal ni con las condiciones de vida. Aunque son más frecuentes en niños también pueden afectar a adultos”, destaca el doctor Marina. Lo importante, añade, “es identificar las personas infectadas, tratarlas y proteger al resto”.
Por su parte, el doctor José Luis Bonal, presidente de SEPEAP, destaca la importancia de recurrir a un profesional de la salud para combatir estos parásitos. “Los remedios caseros, como el vinagre, estaban bien para nuestras abuelas, pero hoy día disponemos en las farmacias de preparados tanto en el tratamiento como en la prevención de la pediculosis que no sólo son eficaces sino que también tienen un olor agradable para los niños, por lo que son bien tolerados por éstos” afirma.
Desde el Centro de Información de la Pediculosis se colaborará con farmacias y centros escolares para proporcionarles información actualizada sobre los piojos y resolver todas sus dudas. También se facilitará material educativo para los profesores.
Astellas Pharma convoca la primera edición de los premios Changing Tomorrow
Astellas Pharma ha creado los Premios Changing Tomorrow para reconocer y premiar las iniciativas de personas o equipos que desde su trabajo en el ámbito sanitario español han descubierto una oportunidad para ofrecer un futuro mejor para los pacientes y han demostrado su pasión por hacerla realidad. Estos premios están inspirados en la filosofía Changing Tomorrow de Astellas Pharma, que orienta a la compañía en su objetivo de seguir innovando y trabajando día a día para dar soluciones a las necesidades médicas no cubiertas de los pacientes, aumentando sus esperanzas de futuro.
La filosofía Changing Tomorrow se inspira en los valores de liderazgo, innovación, compromiso, esperanza y responsabilidad social/medioambiental. Por ello, el concurso de ámbito nacional que ha puesto en marcha Astellas Pharma cuenta con cinco categorías: una por cada valor de la compañía, y podrán presentarse proyectos o actividades para cada una de ellas:
• Liderazgo: Proyectos o Iniciativas que hayan demostrado o liderado una mejora de la atención sanitaria a los pacientes (liderar la creación o la mejora de un servicio concreto, diseñar y poner en práctica una vía de atención, liderar una colaboración o una iniciativa educativa…).
• Compromiso: Proyectos o Iniciativas que hayan necesitado tenacidad y compromiso para lograr el éxito (prestar servicios de atención sanitaria a segmentos de población de difícil acceso, superar una limitación de recursos para proporcionar una atención excelente o apoyar e inspirar a otros profesionales de la salud en un entorno de trabajo sometido a presión…).
• Innovación: Proyectos o Iniciativas que hayan mejorado la atención mediante un nuevo enfoque de un reto existente (superación de barreras geográficas mediante el uso de nuevas tecnologías, cambios en los procesos administrativos para reducir tiempos de espera…).
• Esperanza: Proyectos o Iniciativas que hayan proporcionado esperanza donde antes había poca (mejorar la información y la educación en una zona con niveles insuficientes de servicios terapéuticos, crear una red de apoyo para pacientes o campañas para luchar contra las desigualdades sanitarias….).
• Responsabilidad Social/Medioambiental: Proyectos o Iniciativas que hayan mantenido o mejorado la atención del paciente con un impacto positivo en la sociedad en su conjunto o sean sostenibles medioambientalmente (dirigir un servicio de una manera novedosa para reducir residuos, formar a la comunidad local en relación con una cuestión sanitaria específica….).
Según el director general de Astellas Pharma España y actual vicepresidente para Europa Sur de la compañía, Jose María Martín Dueñas, “son muchos los proyectos que ponen en marcha los profesionales de la salud y que derivan en una mejora en la atención a los pacientes. Astellas ha querido reconocer a todos estos profesionales y equipos que han conseguido un impacto positivo en la eficacia y calidad de la asistencia médica y por tanto ‘Cambiar el Mañana‘ de sus pacientes”.
-Participantes
Los premios están abiertos a cualquier profesional que desarrolle su trabajo en el ámbito sanitario, ya sea persona física o jurídica, tales como médicos, farmacéuticos, enfermeros, ATS, personal de apoyo, investigadores médicos y científicos, personas que trabajen en grupos de defensa de pacientes y, colegios y asociaciones profesionales.
Cada participante o equipo podrá presentar cuantas candidaturas estime conveniente, siempre y cuando su proyecto o iniciativa haya sido puesto en marcha entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2010. Las candidaturas podrán presentarse únicamente en formato electrónico mediante la cumplimentación y envío de un sencillo formulario de participación que está disponible, al igual que las bases, en el sitio web www.premioschangingtomorrow.com. La fecha límite para el envío de las solicitudes será el 31 de diciembre de 2011 a las 23:59 horas.
-Jurado y Premios
Los Premios Changing Tomorrow de Astellas 2011 serán otorgados por un Jurado multidisciplinar integrado por siete profesionales relacionados con la salud, investigadores y médicos de reconocido prestigio, farmacéuticos, representantes de colegios profesionales, asociaciones de pacientes y prensa especializada, que actuarán de forma objetiva e independiente.
Los miembros del Jurado seleccionarán al ganador en un plazo no superior a dos meses desde el cierre de presentación de solicitudes. Los proyectos o actividades premiadas serán las que más puntuación obtengan por parte del Jurado, así como las que mejor combinen los valores de la filosofía Changing Tomorrow.
Para el ganador de cada una de las cinco categorías, el premio consistirá en un trofeo de los Premios Changing Tomorrow de Astellas 2011 encargado especialmente para la ocasión, además de una dotación económica de 6.000 €. El Jurado además podrá otorgar a su entera discreción certificados de Mención de Honor Especial.
La filosofía Changing Tomorrow se inspira en los valores de liderazgo, innovación, compromiso, esperanza y responsabilidad social/medioambiental. Por ello, el concurso de ámbito nacional que ha puesto en marcha Astellas Pharma cuenta con cinco categorías: una por cada valor de la compañía, y podrán presentarse proyectos o actividades para cada una de ellas:
• Liderazgo: Proyectos o Iniciativas que hayan demostrado o liderado una mejora de la atención sanitaria a los pacientes (liderar la creación o la mejora de un servicio concreto, diseñar y poner en práctica una vía de atención, liderar una colaboración o una iniciativa educativa…).
• Compromiso: Proyectos o Iniciativas que hayan necesitado tenacidad y compromiso para lograr el éxito (prestar servicios de atención sanitaria a segmentos de población de difícil acceso, superar una limitación de recursos para proporcionar una atención excelente o apoyar e inspirar a otros profesionales de la salud en un entorno de trabajo sometido a presión…).
• Innovación: Proyectos o Iniciativas que hayan mejorado la atención mediante un nuevo enfoque de un reto existente (superación de barreras geográficas mediante el uso de nuevas tecnologías, cambios en los procesos administrativos para reducir tiempos de espera…).
• Esperanza: Proyectos o Iniciativas que hayan proporcionado esperanza donde antes había poca (mejorar la información y la educación en una zona con niveles insuficientes de servicios terapéuticos, crear una red de apoyo para pacientes o campañas para luchar contra las desigualdades sanitarias….).
• Responsabilidad Social/Medioambiental: Proyectos o Iniciativas que hayan mantenido o mejorado la atención del paciente con un impacto positivo en la sociedad en su conjunto o sean sostenibles medioambientalmente (dirigir un servicio de una manera novedosa para reducir residuos, formar a la comunidad local en relación con una cuestión sanitaria específica….).
Según el director general de Astellas Pharma España y actual vicepresidente para Europa Sur de la compañía, Jose María Martín Dueñas, “son muchos los proyectos que ponen en marcha los profesionales de la salud y que derivan en una mejora en la atención a los pacientes. Astellas ha querido reconocer a todos estos profesionales y equipos que han conseguido un impacto positivo en la eficacia y calidad de la asistencia médica y por tanto ‘Cambiar el Mañana‘ de sus pacientes”.
-Participantes
Los premios están abiertos a cualquier profesional que desarrolle su trabajo en el ámbito sanitario, ya sea persona física o jurídica, tales como médicos, farmacéuticos, enfermeros, ATS, personal de apoyo, investigadores médicos y científicos, personas que trabajen en grupos de defensa de pacientes y, colegios y asociaciones profesionales.
Cada participante o equipo podrá presentar cuantas candidaturas estime conveniente, siempre y cuando su proyecto o iniciativa haya sido puesto en marcha entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2010. Las candidaturas podrán presentarse únicamente en formato electrónico mediante la cumplimentación y envío de un sencillo formulario de participación que está disponible, al igual que las bases, en el sitio web www.premioschangingtomorrow.com. La fecha límite para el envío de las solicitudes será el 31 de diciembre de 2011 a las 23:59 horas.
-Jurado y Premios
Los Premios Changing Tomorrow de Astellas 2011 serán otorgados por un Jurado multidisciplinar integrado por siete profesionales relacionados con la salud, investigadores y médicos de reconocido prestigio, farmacéuticos, representantes de colegios profesionales, asociaciones de pacientes y prensa especializada, que actuarán de forma objetiva e independiente.
Los miembros del Jurado seleccionarán al ganador en un plazo no superior a dos meses desde el cierre de presentación de solicitudes. Los proyectos o actividades premiadas serán las que más puntuación obtengan por parte del Jurado, así como las que mejor combinen los valores de la filosofía Changing Tomorrow.
Para el ganador de cada una de las cinco categorías, el premio consistirá en un trofeo de los Premios Changing Tomorrow de Astellas 2011 encargado especialmente para la ocasión, además de una dotación económica de 6.000 €. El Jurado además podrá otorgar a su entera discreción certificados de Mención de Honor Especial.
Novartis recibe la aprobación de la AEMPS para la indicación de primera línea de Tasigna en el tratamiento de la Leucemia Mieloide Crónica
La Agencia Española del Medicamento ha aprobado la indicación de primera línea de Tasigna en el tratamiento de la Leucemia Mieloide Crónica (LMC), enfermedad hematológica maligna. En junio de 2008, Tasigna recibió la autorización para el tratamiento de esta enfermedad en pacientes que no responden a imatinib (Glivec) o presentan intolerancia a esta terapia en España. "Esta aprobación ya supuso un gran salto cualitativo en el manejo de los pacientes con LMC en el sentido de ser una opción para un 30% de los afectados, quienes no responden a imatinib o presentan intolerancia", explica la doctora Eva López, directora médica de Novartis Oncology.
En febrero de 2010, la Agencia Estadounidense del Medicamento (FDA) concedió a Tasigna una revisión prioritaria para los pacientes con LMC Ph+ de nuevo diagnóstico. Tras este hecho, Novartis presentó solicitudes de nueva indicación a las autoridades regulatorias en la UE, Suiza y Japón. Según la doctora Eva López, "la autorización de la nueva indicación en primera línea se basa en datos de ensayos clínicos presentados en los últimos congresos internacionales de Hematología y Oncología, en los que se ha puesto de manifiesto que Tasigna supera significativamente a Glivec en la no progresión a fases avanzadas de la enfermedad en pacientes adultos con leucemia mieloide crónica, cromosoma Filadelfia positivo de nuevo diagnóstico (LMC Ph+) en fase crónica".
Se trata de resultados del Estudio ENESTnd, a 12 y 24 meses de seguimiento y que ha supuesto la primera comparación directa de estas dos terapias orales como tratamiento inicial para esta enfermedad maligna hematológica potencialmente mortal.Se estima que en España la Leucemia Mieloide Crónica tiene una incidencia anual cercana a 14 casos por 1.000.000 personas, alrededor de 600 casos al año, y es 1.4 veces más frecuente en hombres que en mujeres
En febrero de 2010, la Agencia Estadounidense del Medicamento (FDA) concedió a Tasigna una revisión prioritaria para los pacientes con LMC Ph+ de nuevo diagnóstico. Tras este hecho, Novartis presentó solicitudes de nueva indicación a las autoridades regulatorias en la UE, Suiza y Japón. Según la doctora Eva López, "la autorización de la nueva indicación en primera línea se basa en datos de ensayos clínicos presentados en los últimos congresos internacionales de Hematología y Oncología, en los que se ha puesto de manifiesto que Tasigna supera significativamente a Glivec en la no progresión a fases avanzadas de la enfermedad en pacientes adultos con leucemia mieloide crónica, cromosoma Filadelfia positivo de nuevo diagnóstico (LMC Ph+) en fase crónica".
Se trata de resultados del Estudio ENESTnd, a 12 y 24 meses de seguimiento y que ha supuesto la primera comparación directa de estas dos terapias orales como tratamiento inicial para esta enfermedad maligna hematológica potencialmente mortal.Se estima que en España la Leucemia Mieloide Crónica tiene una incidencia anual cercana a 14 casos por 1.000.000 personas, alrededor de 600 casos al año, y es 1.4 veces más frecuente en hombres que en mujeres
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