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10 November 2011

El gasto farmacéutico hospitalario crece un 55% en cuatro años

El gasto farmacéutico hospitalario crece a un ritmo desbocado. El dinero que los hospitales dedican a los medicamentos ha pasado de unos 3.700 millones de euros en 2006 a casi 5.800 al año en 2010, es decir, se ha disparado alrededor de un 55%, según el análisis del mercado farmacéutico español de la consultora de referencia IMS Health, al que ha tenido acceso EL PAÍS. El incremento de los pacientes externos que atienden los hospitales -motivado por el envejecimiento de la población y la cronificación de patologías como el cáncer- y el alto precio de los fármacos innovadores, que sobre todo desde 2005 se han introducido para tratar patologías como la esclerosis, son las claves principales del incremento, que hasta entonces no llegaba a dos dígitos. A estos factores se suma la falta de medidas concretas para atajar un factura que no hace sino engordar la deuda sanitaria de las regiones.

La cifra del gasto en fármacos para los hospitales, sin embargo, permanece oculta a los ojos del ciudadano. El Gobierno no informa de este desembolso, a pesar de que desde este año debe hacerlo por ley. El secretario general de Sanidad, Alfonso Jiménez, asegura que los datos no se hacen públicos porque algunas comunidades no se los han entregado. De esta forma, solo se dan los datos de lo que pagan las regiones por los medicamentos dispensados con receta en las farmacias. Este, más de 10.000 millones de euros al año, sí ha descendido tras los decretos aprobados por el Ejecutivo.
Así, en el mejor de los escenarios, en 2010 y en plena crisis, el gasto en farmacia hospitalaria creció un 8%. En otros momentos, cuando las costuras de una sanidad sofocada apretaban pero no ahogaban, ese incremento ha llegado a ser de dos cifras: más de un 15% en 2008 y más de un 12% en 2009, según los datos de IMS. Porcentajes inasumibles en un escenario de desequilibrio presupuestario. Sin embargo, el secretario general de Sanidad, que hasta hace un mes ocupó la dirección general de Farmacia, se resiste a hablar de gasto descontrolado. "Todo lo contrario. En ocasiones está mucho más controlado que el gasto en recetas", afirma.
Pero lo que es innegable es que el crecimiento en lo que dedican los hospitales a los fármacos propulsa el gasto y añade aún más incertidumbre a la situación de deuda en la que se asientan las comunidades autónomas, que deben más de 5.500 millones a los proveedores farmacéuticos. Deuda precisamente de la farmacia hospitalaria, a la que hay que sumar otros 5.000 millones en facturas por otros materiales sanitarios, y las cuentas impagadas a farmacias o clínicas con las que se tiene conciertos. Un agujero que algunos especialistas cifran en 15.000 millones de euros.
Los expertos afirman que una de las razones para ese aumento continuado del desembolso es el cambio de patrón de los pacientes externos que siguen su tratamiento en los hospitales, donde se ha generalizado la presencia de patologías crónicas como la esclerosis, el cáncer o el VIH. Algo que ha derivado el gasto que antes hacían en recetas hacia la farmacia hospitalaria. "El incremento del desembolso va ligado a que la población que se atiende cada vez es mayor y con más patologías crónicas. Ha aumentado el número de pacientes externos, básicamente crónicos con patologías como hepatitis, fibrosis quística, ciertos tumores... que no consumen recursos materiales porque no son hospitalizados, pero que sí usan atención y medicamentos porque sus tratamientos se dispensan en la farmacia hospitalaria", explica José Luis Poveda, presidente de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH).
Las cifras hablan por sí solas: los pacientes ingresados solo consumen el 20% de los fármacos dispensados en los hospitales, los enfermos que acuden a hacerse algún tratamiento utilizan un 30% de esos medicamentos; y el otro 50% se destina a los externos. "En un hospital como la Fe de Valencia, hemos pasado de atender unos 5.000 pacientes de este tipo al año en 2009 a más de 8.000", dice Poveda. El gasto en farmacia hospitalaria ya supone un 36,5% de todo el gasto farmacéutico. Un porcentaje importantísimo.

¿Pero qué razón puede haber para que un enfermo tenga que acudir al hospital para recibir sus fármacos? "Se desvía hacia el canal hospitalario para ahorrarse la comisión que se les paga a las farmacias (más de un 20%). Esto debería haber remitido con la modificación de los topes que se les pagan a las boticas -su beneficio comercial-, pero no parece que lo haya hecho", sostiene Ricard Meneu, miembro de la Fundación Instituto de Investigación en Servicios de Salud. De hecho, afirma, ese traslado del gasto ha supuesto el cambio de denominación de fármacos normales (que se podían adquirir con receta en las boticas) hacia los de uso controlado (solo en los hospitales).
Es lo que ha sucedido, por ejemplo Comunidad Valenciana o Baleares con medicamentos para enfermedades hematológicas, los tratamientos orales de quimioterapia o los fármacos para la fertilización. Estos productos de alto coste -algunos pueden llegar a costar 3.000 euros- se dan ahora solo en los hospitales. "Es una fórmula de control y de ahorro; además a las farmacias vender estos fármacos no les supone apenas beneficio porque el tope de su comisión está muy regulado y el desembolso que tienen que hacer para tener ese medicamento en depósito es muy alto", explica Olga Delgado, jefe de servicio de Farmacia del Hospital Universitario Son Espases de Mallorca.
Porque es sin duda esa, el precio de los productos, una de las explicaciones del desmedido gasto. Los medicamentos destinados a tratar algunas patologías y las nuevas moléculas, cuyo uso está creciendo, tienen un precio muy elevado. Y muchos expertos se cuestionan su financiación. "Se están consumiendo independientemente de si son coste efectivas o no", esgrime Luis Oteo, jefe del departamento de Gestión de Servicios Sanitarios de las Escuela Nacional de Sanidad. Una opinión que comparte el presidente de la SEFH. "Un medicamento nuevo no significa innovador. Para serlo debe aportar mayor valor añadido al que daba el fármaco anterior; y solo debería financiarse si lo aporta", dice.
Pero para eso hay que analizarlo. Algo que, según Oteo, no se hace bien. El sistema nacional de salud financia más del 90% de lo que aprueba en la Agencia Española del Medicamento, según datos de la SEFH. Algo que el secretario general de Sanidad considera una ventaja: "En este país seguimos, afortunadamente, poniendo a disposición de los pacientes casi cualquier medicamento que aporta alguna ventaja para su tratamiento". Jiménez reconoce, sin embargo, que se debe ahondar en el análisis de los criterios de coste y efectividad. De hecho, el Gobierno previó por ley la creación de un comité para estudiar los productos a financiar en base a eso, pero aún no existe.
Solo algunas regiones tienen algo similar.
Por eso, por ahora son las comisiones de farmacia de la mayoría de los hospitales quienes, según Olga Delgado, se ocupan de esa tarea. "Podemos seleccionar los medicamentos que compramos. De todos los que hay, los hospitales suelen adquirir unas 2.000 especialidades; con lo que se deben afinar los criterios de selección. También establecer unas reglas de uso. Así se puede conseguir un ahorro importante".
La innovación que llega a los hospitales es muy cara. Además, acota y arrincona el gasto en genéricos, cuyo crecimiento no pasa de un 6% al año. ¿Por qué? "Las moléculas (que sirven para tratar patologías como la esclerosis múltiple, artritis reumatoide) y los medicamentos de alto coste no tienen genérico. Por ejemplo, solo hay uno para el VIH", dice Delgado, que apuesta, no obstante, por incorporar biosimilares (corresponden a los genéricos de las moléculas biológicas y que son similares pero no idénticas), que han bajado mucho los precios.
Pero a la opacidad que rodea al gasto farmacéutico hospitalario hay que añadirle la falta de acciones para frenarlo. "Casi todas las políticas de reducción del gasto farmacéutico se han dirigido a la dispensación en farmacia", apunta Manel Peiro, vicedecano de Esade y experto en gestión de organizaciones sanitarias. Se refiere a las normas aprobadas por el Gobierno que decretan la venta de medicamentos por principio activo, un nuevo régimen de precios de referencia y la potenciación del genérico, medidas con las que aspiran a ahorrar 800 millones en 2011 y 2.400 millones en 2012. A pesar de esa falta de medidas, Sanidad cree que el año terminará con una disminución de la factura global en farmacia. Tanto en recetas como en hospitales.
Una esperanza que no comparten los expertos que creen que hacen falta medidas para frenar el desembolso. Fórmulas como mejorar la gestión de los propios hospitales, establecer un sistema de compras conjuntas, promover el uso de genéricos o biosimilares. También explotar su papel negociador con los laboratorios, ya que los centros no compran los fármacos a precio de mercado, sino a un precio acordado. "Que los medicamentos homólogos compitan entre sí en precio", explica gráficamente Delgado. Acciones, en definitiva, que aligeren el creciente peso del gasto en farmacia hospitalaria que, si no se acota, terminará por contribuir a la asfixia de una sanidad pública en apuros.

**Publicado en "EL PAIS"

People with Parkinson's disease more likely to have leg restlessness than restless leg syndrome

People with Parkinson's disease may be more likely to have a movement disorder called leg motor restlessness, but not true restless legs syndrome as previous studies have suggested, according to a study published in the Nov. 9, 2011, online issue of Neurology®, the medical journal of the American Academy of Neurology. Restless legs syndrome is a sleep and movement disorder. People with the disorder have the urge to move their legs to stop uncomfortable sensations. The urge occurs when the person is at rest, in the evening, and is temporarily relieved by movement. In leg motor restlessness, people also have the urge to move their legs, but it is either not worse when they are at rest or during the evening or it does not go away when they move their legs.
Because restless legs syndrome and Parkinson's disease both respond to the drug dopamine, researchers have looked for connections between the two disorders. Some studies have shown that people with Parkinson's disease are more likely also to have restless legs syndrome than people who don't have Parkinson's disease. But those studies have looked at people with advanced cases of Parkinson's who have taken dopamine drugs for many years.
The current study is the first to look at the issue in people who were recently diagnosed with Parkinson's disease and have not yet taken any dopamine drugs. The Norwegian study compared 200 people with early Parkinson's disease to 173 people of similar ages who did not have Parkinson's disease.
The study found that restless legs syndrome was not significantly more common in people with Parkinson's disease than it was in those without the disease. But people with Parkinson's were nearly three times more likely to have leg motor restlessness than those without Parkinson's. A total of 26 people with Parkinson's disease and 10 people without the disease had leg motor restlessness.
"This finding could possibly be because people who have not yet taken dopamine for their Parkinson's disease have a dopamine deficiency in their brains, which is similar to when people develop motor restlessness after taking antipsychotic drugs that block dopamine in the brain," said study author Michaela D. Gjerstad, PhD, of Stavanger University Hospital in Norway and a Fellow of the American Academy of Neurology.
John Morgan, MD, PhD, of Georgia Health Sciences University in Augusta, who wrote an editorial regarding the study, said, "Time will tell whether the majority of these people with leg motor restlessness will go on to develop restless legs syndrome, or whether the restlessness improves after they start taking dopamine drugs. Further study of this group of people will be quite interesting."
The study was supported by the Western Norwegian Regional Health Authority, the Norwegian Parkinson Disease Association and the Research Council of Norway.

**Source: American Academy of Neurology

California making headway in battle against childhood obesity but successes are uneven

A new study offers hope that California may finally be getting a handle on its 30-year battle with childhood obesity, but it also showcases a patchwork of progress that leaves the majority of the state's counties still registering increases in obesity rates among school-age children. According to the study, "A Patchwork of Progress: Changes in Overweight and Obesity Among California 5th, 7th and 9th Graders, 2005-2010," prepared by the UCLA Center for Health Policy Research and the California Center for Public Health Advocacy (CCPHA), the percentage of overweight and obese children in the state dropped 1.1 percent from 2005 to 2010. However, 38 percent of children are still affected -- a rate nearly three times higher than it was 30 years ago, when the obesity epidemic began.
Even more concerning, according to the lead author of the study, UCLA's Susan Babey, Ph.D., is that improvements are not being seen statewide.
"Children's health is still at risk in a significant number of counties," Babey said. "We found that 31 of California's 58 counties experienced an increase in childhood overweight over the five-year period from 2005 to 2010. We hope this county-by-county analysis will help community leaders pinpoint and take action in counties in the greatest danger."
The highest rates in the state were found in Imperial (46.9 percent), Colusa (45.7 percent), Del Norte (45.2 percent) and Monterey (44.6 percent) counties. Two of those counties, Del Norte and Colusa, also had the dubious distinction of having the highest increases over the last five years (16.2 percent and 13.3 percent, respectively).
Marin County, with 24.9 percent of children overweight or obese, had the lowest level in the state. However, the Marin County rate, historically the lowest in the state, has grown 5.5 percent since 2005.
The study describes both the health and economic repercussions of elevated obesity rates. According to the study, children who are overweight or obese often grow up to be obese adults with increased risk for chronic diseases like diabetes, cardiovascular disease, strokes and some cancers. What's more, the study says, California spends more public and private money on the health consequences of obesity than any other state -- more than $21 billion annually.
In 2004, California began implementing a series of state laws banning sugary drinks and junk food from public school campuses. That, along with other local and statewide policies addressing the availability, marketing and promotion of unhealthy foods and an increased emphasis on healthier food and expanding opportunities for physical activity, may be contributing to the statewide improvements revealed in this study.
"California led the nation in establishing many of the most innovative programs and policies that are improving our children's chances for a healthier life," said the CCPHA's Harold Goldstein, Dr.P.H. "Increased awareness and a growing array of school and community policies and programs are beginning to have an impact. But in light of the huge number of counties where childhood obesity rates continue to climb, our efforts must continue and even expand, especially in those areas where we now know children are most at risk."
Data for the study was drawn from the California Physical Fitness Test (Fitnessgram), which is administered annually to all California public school students in grades five, seven and nine. Measured height and weight data from the test were used to calculate body mass index (BMI), and BMI was used to determine rates of overweight and obesity, based on the 2000 Centers for Disease Control and Prevention sex-specific BMI-for-age growth charts.

**Source: University of California - Los Angeles

Prueban en monos con éxito un tratamiento que reduce el peso y elimina la grasa acumulada en el abdomen





La última promesa antiobesidad está a punto de dar el salto del laboratorio a los hospitales. Un equipo de investigación, dirigido por la Universidad de Texas y el Anderson Cancer Center de Estados Unidos, ha probado con éxito un tratamiento experimental que podría convertirse en el próximo «superventas» de la industria farmacéutica. El nuevo fármaco llamado Adipotide no solo provoca la pérdida de peso sino que elimina la grasa acumulada en el abdomen, casi como si fuera una liposucción.
Lo consigue con una estrategia diferente a la seguida por otros fármacos para adelgazar. En lugar de controlar el apetito o impedir la absorción de grasas, como hacen otros medicamentos, el nuevo producto imita el mecanismo de acción de algunos de los tratamientos contra el cáncer que cortan el suministro de sangre y oxígeno a los tumores para dejarlos sin nutrientes y «matarlos de hambre». Adipotide sigue esta estrategia, pero se dirige a las células de la grasa blanca, la más dañina para el organismo. Las células de la grasa mueren y son reabsorbidas por el organismo. De momento, solo se ha probado en monos y los resultados se detallan en la revista «Science Translational Medicine».
Tras un mes de tratamiento con inyecciones diarias, los animales habían perdido el 11 por ciento de su peso corporal, como promedio. El peso, la circunferencia abdominal y el Índice de Masa Corporal (proporción de peso y estatura) siguieron cayendo durante tres semanas después de haber finalizado el tratamiento, a diferencia de los animales que acturaron como grupo control y solo fueron inyectados con un suero salino. Además mejoraron su resistencia a la insulina, un indicador que lleva al desarrollo de diabetes tipo 2. La desaparición de la grasa blanca se demostró en imágenes de resonancia magnética, antes y después del tratamiento.



-Sin efectos secundarios graves
Los efectos secundarios, habituales en los productos para adelgazar, tampoco fueron muy llamativos durante el experimento. Los animales tratados no evitaron la toma de alimentos ni demostraron signos de náuseas, un efecto colateral habitual en otros medicamentos para perder peso. El principal efecto secundario se observó en los riñones, aunque según los investigadores este problema es «predecible y reversible».
«Este compuesto en uso humano proporcionaría una forma no quirúrgica de reducir la grasa blanca», asegura Renata Pasqualini, una de las investigadoras que ha participado en el estudio.
Aunque la grasa es esencial para mantener el equilibrio energético y ayudar a regular la temperatura del cuerpo, no toda la grasa es igual. Como en el colesterol, existe una grasa «buena» que quema energía para mantener la temperatura adecuda y una «mala» que almacena calorías «extra». Esta última, la grasa blanca, suele acumularse en la cintura y aumentar el riesgo cardiovascular.



-Obesidad y cáncer
Al MD Anderson, un centro especializado en la investigación y el tratamiento del cáncer el nuevo compuesto les interesa especialmente porque la obesidad juega un papel claro en las enfermedades oncológicas. Por eso Pasqualini y su equipo están preparando un ensayo clínico para comprobar si su fármaco podría beneficiar a enfermos con cáncer de próstata.



**Publicado emn "ABC"

Obese monkeys lose weight on drug that attacks blood supply of fat cells

Obese rhesus monkeys lost on average 11 percent of their body weight after four weeks of treatment with an experimental drug that selectively destroys the blood supply of fat tissue, a research team led by scientists at The University of Texas MD Anderson Cancer Center reports in Science Translational Medicine. Body mass index (BMI) and abdominal circumference (waistline) also were reduced, while all three measures were unchanged in untreated control monkeys. Imaging studies also showed a substantial decrease in body fat among treated animals.
"Development of this compound for human use would provide a non-surgical way to actually reduce accumulated white fat, in contrast to current weight-loss drugs that attempt to control appetite or prevent absorption of dietary fat," said co-senior author Renata Pasqualini, Ph.D., professor in MD Anderson's David H. Koch Center for Applied Research of Genitourinary Cancers.
Previous attempts to treat obesity have predominantly focused on drugs aimed at suppressing appetite or increasing metabolism, the researchers noted, but these efforts have been hampered by their toxic side-effects. The MD Anderson group designed a new drug, which includes a homing agent that binds to a protein on the surface of fat-supporting blood vessels and a synthetic peptide that triggers cell death. Their blood supply gone, fat cells are reabsorbed and metabolized.
"Obesity is a major risk factor for developing cancer, roughly the equivalent of tobacco use, and both are potentially reversible" said co-senior author Wadih Arap, M.D., Ph.D., also professor in the Koch Center. "Obese cancer patients do worse in surgery, with radiation or on chemotherapy -- worse by any measure."
Monkeys are spontaneously obese In earlier preclinical research, obese mice lost about 30 percent of their body weight with the drug, now called Adipotide. The drug acts on white adipose tissue, the scientific name for the unhealthy type of fat that accumulates under the skin and around the abdomen, and is a disease and mortality predictor.
"Most drugs against obesity fail in transition between rodents and primates," Pasqualini said. "All rodent models of obesity are faulty because their metabolism and central nervous system control of appetite and satiety are very different from primates, including humans. We're greatly encouraged to see substantial weight loss in a primate model of obesity that closely matches the human condition."
The rhesus monkeys in the current study were "spontaneously" obese, said study first author Kirstin Barnhart, D.V.M, Ph.D., a veterinary clinical pathologist at MD Anderson's Keeling Center for Comparative Medicine and Research in Bastrop, Texas. No specific actions were taken to make them overweight; they became so by overeating the same foods provided to other monkeys in the colony and avoiding physical activity.
The wider problems of obesity This primate model also shares other physiological features associated with human obesity, such as metabolic syndrome, characterized by an increased resistance to insulin, which can lead to the development of type 2 diabetes and cardiovascular disease. Adipotide-treated monkeys showed marked improvements in insulin resistance -- using about 50 percent less insulin after treatment.
Arap, Pasqualini and colleagues are preparing for a clinical trial in which obese prostate cancer patients would receive daily injections of Adipotide for 28 consecutive days. "The question is, will their prostate cancer become better if we can reduce their body weight and the associated health risks," Arap said.
Some prostate cancer treatments, such as hormone therapy, cause weight gain. Greater weight can lead to arthritis, which in turn causes inactivity that leads to more weight gain, a cascade effect of co-morbidities, Arap said. Fat cells also secrete growth hormones that cancer cells thrive upon.
Overall and abdominal body fat levels drop, with reversible renal side effects Weight, BMI and abdominal circumference all continued to drop for three weeks after treatment ended before slowly beginning to reverse during the fourth week of the follow-up period.
Magnetic Resonance Imaging (MRI) was used to gauge abdominal body fat, thought to be the most dangerous area for humans to gain weight in terms of raising disease risk. Treated monkeys' abdominal fat levels fell by 27 percent during the study. Fat levels increased slightly in the control group.
Lean monkeys did not lose weight in a separate study to test for potential effects of the drug in non-obese animals, indicating that the drug's effect may be selective for obese subjects.
Monkeys in the studies remained bright and alert throughout, interacting with caretakers and demonstrating no signs of nausea or food avoidance. This is a potentially important finding since unpleasant side-effects have limited the use of approved drugs that reduce fat absorption in the intestines.
The principal side effects were noted in the kidneys. "The renal effect was dose-dependent, predictable and reversible," Barnhart noted.
Second drug developed via vascular ZIP codes This study is the second drug developed using a vascular mapping technique created by the Arap-Pasqualini lab. Blood vessels, they found, are more than a uniform and ubiquitous "pipeline" that serves the circulatory system, but differ depending on the organ or tissue that they support.
They have developed a way of screening peptides -- small bits of proteins -- to identify those that bind to specific vascular cells among the many possible "ZIP codes" present in a human vascular map. For blood vessels that support fat cells, the target protein is prohibitin, which they found in unusual abundance on the blood vessel cell surface.
"The same delivery system used in mice and monkeys was recently validated in human white fat, as reported recently by our group," Arap said.
An earlier drug, which uses a different molecular address to target the blood supply of prostate cancer, has been evaluated in a first-in-man clinical trial, just completed at MD Anderson. MD Anderson and some of its researchers, including Arap and Pasqualini, have equity positions in drug-development companies Alvos Therapeutics and Ablaris Therapeutics, which are subjected to certain restrictions under institutional policy. MD Anderson manages and monitors the terms of these arrangements in accordance with its conflict-of-interest policy.
This research was funded by grants from the National Institutes of Health, the National Cancer Institute, AngelWorks, the Gillson-Longenbaugh Foundation, the Kleberg Foundation, the Marcus Foundation and the Prostate Cancer Foundation.

**Source: University of Texas M. D. Anderson Cancer Center

09 November 2011

Viajes: Copenhague, mercadillos temáticos en un Parque de Atracciones

Como todas las capitales escandinavas, Copenhague se viste con sus mejores galas para celebrar la Navidad. Las celebraciones navideñas comienzan el 1 de diciembre, cuando en la Plaza del Ayuntamiento se procede al encendido oficial de las luces del enorme abeto que la preside. Muchas de las plazas de la ciudad se transforman en improvisadas pistas de patinaje sobre hielo y, en cada esquina, se instalan pequeños tenderetes que ofrecen los productos más típicos de la Navidad.
Aunque el Mercado de Navidad de Dem Gale en el casco antiguo cuenta con 300 años de antiguedad, el lugar más típico para vivir la Navidad es el Tivoli, uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo, inaugurado en 1843 y situado en pleno centro de la ciudad (Vesterbrogade 3), habitualmente cerrado en invierno, abre sus puertas desde el 11 de noviembre hasta el 30 de diciembre, adornado con miles de árboles navideños, y donde, además de las docenas de bares, restaurantes y cafeterías que ofrecen comidas típicas navideñas, podrás disfrutar de música en vivo, obras de teatro, musicales, una pista de patinaje sobre hielo y por supuesto de los famosos mercadillos navideños cada uno dedicado a un tema.
Algo especial: Si puedes, acércate a Christiania, en Grey Hall, el barrio hippie de Copenhague. Allí el mercadillo de Navidad ofrece velas, aromas, joyería, ropa y artesanía, además de comida exótica. Estará abierto del 10 al 20 de diciembre.

Skyscanner (www.skyscanner.es) ofrece vuelos a Copenhague desde 87 euros y ha encontrado 99 hoteles desde 43 euros la noche.

*Más información: www.tivoli.dk y www.visitdenmark.com

Servier entra en una asociación de diabetes de tipo 2 con la firma canadiense Prognomix Inc.

Les Laboratoires Servier, France (Servier) y Prognomix Inc., Canada (Prognomix) anunciaron hoy que han entrado en un acuerdo de investigación y desarrollo orientado a identificar nuevos objetivos como parte de los programas diseñados para desarrollar el tratamiento innovador para la diabetes de tipo 3 y la enfermedad metabólica.
Esta colaboración se basará en la plataforma de descubrimiento desarrollada por Prognomix. Esta plataforma está formada por las tecnologías genómicas y bioinformáticas, una base de datos de datos fenotípicos y genotípicos y un ensamblaje de los resultados de los análisis de estos días que están en la fundación de una base de conocimiento que se explotará por los socios. Esta base de conocimiento se desarrolló utilizando, entre otros, los datos recopilados durante ADVANCE, el mayor estudio clínico realizado para la diabetes de tipo 2 y del cual Servier fue el principal patrocinador.
Como parte del acuerdo, Servier hará un pago de tasa a la firma del contrato y recibirá opciones para obtener derechos para utilizar los resultados de la colaboración.
Según el doctor Pavel Hamet, director general de Prognomix, "Cerrar este acuerdo representa un paso importante en el desarrollo de Prognomix y confirma el valor de la base de conocimiento que hemos desarrollado. Estamos encantados de iniciar esta colaboración con Servier, una compañía reconocida e innovadora y estamos emocionados ante las oportunidades que esto supone".
Según el doctor Emmanuel Canet, presidente de Investigación y Desarrollo en Servier, "Esta asociación confirma el interés de Servier para todos los biomarcadores bien validados, permitiendo la identificación de los pacientes que más se beneficiarán de las innovaciones terapéuticas de Servier".

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