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27 December 2011

Want to Lose Weight? Mix It Up; Study Finds Variety is Key to Motivation

While working as a part-time personal trainer as an undergraduate student, Jordan Etkin created exercise plans with lots of variety for new clients. The approach helped engage and eventually hook her clients into increasingly self-motivated and less-varied routines.
"To keep beginners committed to a goal and coming back to me, I found it effective to mix different exercises, with little repetition, into their sessions. As these clients progressed, they were satisfied with less variation and more repetitions in exercises they became comfortable with," Etkin says.
As a Ph.D. candidate in the University of Maryland's Robert H. Smith School of Business (www.rhsmith.umd.edu), Etkin has applied her exercise-training insight to analyzing how consumers choose weight-management products to get in shape.
The results are in "The Dynamic Impact of Variety among Means on Motivation," to be published in the Journal of Consumer Research in April 2012.
With her Ph.D. advisor, Associate Professor of Marketing Rebecca Ratner, Etkin tested her theory on undergraduate students in a set of related studies involving fitness goals and variety packs of products such as flavored Power Bars, protein powders, gels and shakes.
People who said they weren't making much progress toward their weight loss goals found that using many different kinds of products spurs their motivation levels. The opposite resulted when they were closer to their goals. Once they were close, less variety did a better job at keeping people on track. "When they're far from their goals, consumers want variety. It helps them feel more confident by giving them many distinct ways to pursue their goal," says Etkin.
As the consumer closes in on the goal – for example, those last five pounds ­– he or she is more motivated to work harder and is also willing to pay more for a set of products that is less varied. Such willingness to spend – a secondary effect of motivation in both stages of consumer behavior in the study – is a big plus for retailers. And Ratner suggests a simple approach for them to capitalize further.
"It would make good sense for retailers and marketers to target the new year, when many people have set new goals, as a time to emphasize 'how many' different options – or 'how much' variation within a particular product – they provide for people to meet their goals."
Etkin's assertion that variation affects weight-loss consumers further stands to affect marketers and retailers in their approach to selling products to consumers and to the messaging they include on packaging, in stores and in advertising.
In offering advice to consumers struggling to kick-start and sustain a regimen, Etkin draws on her fitness trainer perspective and her research. "Embrace the idea of variation – experiment with different products until you feel as if you are close to attaining your goal, whether it be weight loss or muscle development," she said. "If later you feel that a shake is more palatable and a more effective way than a protein bar or other products, then you are on track to committing to a less varied plan and attaining your weight loss goal."
If you're the consumer new to weight-loss products and deciding it's time to shed about 25 pounds, envision yourself in the gym as a new fitness client of Etkin. She may start you on a highly varied cross-training workout, rotating from the treadmill to sets of crunches, bicep curls, and leg curls, and over time, as you lose weight, she may tailor your program to include more similar exercises. Likewise, you should approach a nutrition program with different types of protein shakes, powders, and bars. As the pounds begin to disappear, you'll likely identify and feel confident about a narrowed variety of supplements that work best. If so, you'll know you're on track to reaching your goal.

**Web Site: http://www.rhsmith.umd.edu

El poder del pensamiento positivo en los niños

Ya desde el parvulario los pequeños saben que el pensamiento positivo les hará más felices y en esta tarea parece que los padres desempeñan un importante papel. Su optimismo puede ayudarles a entender cómo influyen los pensamientos en las emociones.
Según los autores del estudio que analiza esta cuestión, publicado en 'Journal Child Development', "nuestros datos demuestran que los progenitores son clave para que los niños aprendan a usar el pensamiento positivo para sentirse mejor ante situaciones difíciles".
Con tan sólo cinco años se dan cuenta de que las personas con pensamiento positivo se sienten mejor que aquellas con ideas más negativas y, según van creciendo, entre los cinco y los 10 años, aumenta su conciencia sobre cómo las reflexiones internas pueden modificar las emociones incluso ante circunstancias objetivamente negativas.
Así le ocurría a la mayoría de los 90 niños (entre cinco y 10 años) incluidos en la investigación desarrollada en la Universidad de Jacksonville y de California (EEUU). Escuchaban seis historias ilustradas en las cuales había dos personajes que vivían una experiencia positiva, negativa y un tercer escenario en el que experimentaban una situación ambigüa. Uno de los dos mostraba un pensamiento optimista y otro, uno más derrotista. Los niños tenían que describir y explicar las emociones de ambos. Como señalan los autores, captaban perfectamente la diferencia. Percibían que el primero se sentía mejor, independienteme del acontecimiento que afrontara. En definitiva, "entendían que pensar en positivo mejora las emociones y la negatividad, sin embargo, hace sentir peor".
Desde muy pequeños, confirma Mara Cuadrado, psicóloga infantil del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, "ya se dan cuenta de quién es más feliz y quiénes ven la vida de forma más triste. En los colegios, por ejemplo, cuando han tenido una profesora risueña, optimista y que no se deja llevar por el malhumor momentáneo ante las incidencias del día, tienden a preguntar por ella y querrían volver a verla".

-El ejemplo de los padres
La investigación estadounidense también refleja hasta qué punto puede ayudar el optimismo y la esperanza de los padres en sus hijos. Según los autores del estudio, estos dos aspectos proporcionan más habilidades al pequeño para entender el poder del pensamiento positivo. Como asegura Christi Bamford, una de las responsables del trabajo y psicóloga en la Universidad de Jacksonville, "aparte de la edad, lo que más ayuda a un niño a conocer los beneficios del pensamiento positivo es el nivel de esperanza y optimismo de sus padres".
La psicóloga lo ve en su consulta. "Veo padres tristes, que no se emocionan por nada y dejan que pase el día. Esos niños, a menos que tengan otras influencias, probablemente tomen esa misma actitud. Al fin y al cabo, aprendemos de lo que vemos y escuchamos, entre otras cosas". Y agrega: "Especialmente entre los cinco y los 12 años, los padres tenemos mucha capacidad para influirles y ellos tienen una enorme facilidad para adaptarse. Podemos ayudarles a ser más felices a pesar de las experiencias difíciles que les toque vivir".
Un padre positivo, incide Cuadrado, "potencia lo mejor del niño y le enseña a confiar en sí mismo y en los demás. Le enseña que un hecho negativo es un problema, pero un problema que él puede resolver con sus propias herramientas". Sin embargo, un padre negativo "les hace ver a sus hijos las desgracias de la vida y a desconfiar de todo el mundo; reduce su autoestima".

-El optimismo en la consulta
En la práctica clínica, "muchas terapias cognitivo-conductuales se centran en el pensamiento positivo, intentando cambiar los negativos por los más optimistas", afirma Diego Padilla, psicólogo clínico del Área de Gestión Clínica de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital Universitario 12 de Octubre. La idea es habilitar a la persona para que maneje sus pensamientos. Cuando es positivo, "el niño es más feliz, estudia más, se relaciona con mayor facilidad...". Sin embargo, cuando es negativo, como por ejemplo cuando piensa "se van a reír de mí", el pequeño tiende a lo contrario, a retraerse más.
Sin embargo, el hecho de que el pequeño sepa manejar mejor sus pensamientos no depende sólo de los padres, recalca el experto español al comentar el estudio. Ellos pueden ayudarle a entender que permiten sentirse mejor en cualquier circunstancia de la vida, pero existen numerosos factores que influyen en la capacidad del niño para ser más optimista. "El contexto social, cultural, político, económico, sus propias experiencias, etc. conforman el estado emocional del menor", subraya.
No obstante, este psicólogo señala que en la consulta clínica empiezan a manejar otras herramientas para cambiar los comportamientos de los niños con problemas. "Cuando el menor cree, por ejemplo, que no va a aprobar una asignatura, en lugar de intentar cambiar esta idea por otra más optimista, procuramos que se centre en otros valores (familia, amigos, etc.) y practique ejercicios para que sean capaces de distraerse, de alejarse de los pensamientos 'dañinos'".
Aunque cambiar los pensamientos negativos por los positivos produce mejoras en un plazo corto de tiempo, a la larga, "no funciona tanto. Obliga a la persona a luchar contra sus propias emociones y eso es muy difícil de cambiar. Parece que da mejores resultados aceptar los pensamientos de uno mismo e intentar alejarse de aquellos más dañinos". En el hospital donde trabaja este especialista, están desarrollando un estudio sobre esta nueva estrategia y "vemos que en unas seis o siete sesiones ya podemos dar el alta al 50% de los niños que vienen a consulta, por ansiedad, problemas adaptativos, depresión o trastornos de déficit de atención e hiperactividad".

**Publicado en "EL MUNDO"

Una nueva guía orienta en el manejo de la salud sexual de los chicos

Los profesionales sanitarios deberían prestar más atención a sus pacientes adolescentes varones. Al parecer, los médicos de atención primaria y los pediatras se preocupan y, bastante, de la salud sexual y reproductiva de las adolescentes, pero tienen algo olvidada la de los chicos.
La prueba está en que los médicos de familia tienen tres veces más probabilidades de tener las historias de salud sexual de las jóvenes que las de sus pacientes masculinos y su asesoramiento en esta materia es hasta dos veces mayor para ellas que para ellos.
Sin embargo, tal y como apunta un comité de expertos de EEUU que acaba de elaborar una nueva guía para el manejo de la sexualidad en los adolescentes varones,"es importante que los médicos de atención primaria tengan una mejor compresión de lo que significa el cuidado de la salud sexual y reproductiva de los chicos. Y ésta no se limita a la prevención de las enfermedades de transmisión sexual o del VIH", reconocen en un artículo publicado en 'Pediatrics'.
De la mano de Arik Marcell, del Centro de Salud del Adolescente de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore (EEUU), los expertos han elaborado un informe que analiza temas específicos relacionados con la atención de la sexualidad de los jóvenes, en el que se incluye la pubertad, el desarrollo, el comportamiento de los menores y los métodos de prevención de enfermedades de transmisión sexual (ETS) y del embarazo.
Anima, además, a los pediatras a "realizar la historia sexual de sus pacientes adolescentes y a realizarles exámenes adecuados a su edad, lo que incluye el asesoramiento y la administración de vacunas apropiadas. Estos profesionales deben proveer estos servicios a los pacientes masculinos de una manera confidencial y culturalmente apropiadas. Además tienen la responsabilidad de invitar a los padres a que participen en las discusiones sobre salud sexual de sus hijos".

-La pubertad
Los datos de varios trabajos delatan que el inicio de la pubertad se ha adelantado. "Una proporción importante de chicos está entrando en la pubertad a los nueve años y medio, aunque se necesitan más investigaciones que confirmen esta tendencia. Es importante saber que "existen problemas de salud relacionados con el crecimiento y el desarrollo que no son infrecuentes y que no suelen identificarse hasta la adolescencia, como el síndrome Marfan o el Kallman".
Otro tipo de patologías son las que afectan a los genitales como la torsión testicular, el varicocele, la ginecomastia (engrandecimiento patológico de una o ambas glándulas mamarias) o el cáncer testicular. Todo sin olvidar que en la adolescencia se pueden producir conductas de riesgo como el consumo de alcohol y drogas, además de que es necesario explorar si los chicos sufren ansiedad, depresión o se autolesionan.

-Orientación sexual
Los proveedores de salud están en condición de asesorar a los chicos "y a sus padres del valor y la importancia de hablar de temas relacionados con el sexo en familia. Es importante aclarar las dudas de los hijos o la falta de información. Hay que animar a los adolescentes a que hablen con su médicos de su salud general y en particular de la prevención de las ETS, del sida y del embarazo.
"Algunos trabajos han constatado que los adolescentes que reciben información sobre prevención del sida y educación sexual en el colegio son más propensos a tener menos parejas sexuales y usan más el condón en sus relaciones en comparación con los chicos que no están informados. Los jóvenes también deben entender la potencial influencia nociva que puede ejercer internet o los medios de comunicación si hacen referencias negativas sobre sexualidad", detallan los científicos.
Ser bisexual no es ningún problema, "el problema es que muchos adolescentes que lo son no hablan abiertamente con sus médicos, lo que supone un factor de riesgo. Dado que las identidades sexuales pueden estar sujetas a cambios durante esta etapa de la vida, los profesionales deben preguntar a sus pacientes sobre sus atracciones sexuales y sus comportamientos reales. Un ejemplo: ¿Has tenido relaciones sexuales con hombres o mujeres o las dos cosas?

-Masturbación
Como media la primera masturbación suele producirse entre los 12 y 14, la mayoría de los niños aprenden a través de su autodescubrimiento. No hay evidencias de que la masturbación sea dañina para el propio desarrollo sexual. Sin embargo, "los mitos relacionados con las consecuencias negativas de la masturbación persisten y pueden dar lugar a sentimientos de culpa o ansiedad inadecuada. Los médicos pueden "asegurar a los adolescentes que la masturbación es un comportamiento normal y puede ser positiva para la expresión de la sexualidad y una forma de demorar las relaciones sexuales y sus riesgos asociados".

-Relaciones sexuales no deseadas
"Aunque los hombres son más propensos que las mujeres a estar de acuerdo con la idea de que "el sexo es algo que simplemente sucede". La mayoría (82%) de los varones de 12 a 19 años de edad reconoce haberse sentido presionado por los amigos para mantener relaciones. De hecho, más de un tercio de los chicos de entre 18 y 24 años han informado de que realmente no querían sexo cuando lo practicaron por primera vez.
"Las consecuencias a largo plazo de la violencia sexual o el abuso de los hombres son los comportamientos de riesgo, que incluye el sida, el abuso de sustancias o los pensamientos de suicidio. Es importante que los profesionales sanitarios estén atentos ante una posible violación de un menor y hablen con sus pacientes y familiares sobre ciertos riesgos como el sexting (envío de contenidos de tipo sexual, principalmente fotografías y/o vídeos, producidos generalmente por el propio remitente, a otras personas por medio de teléfonos móviles)".
La violencia en las relaciones entre adolescentes puede incluir el acoso, la violencia física o verbal y la coerción. Los médicos tienen una buena oportunidad para "promover relaciones saludables, mejorar la comunicación de sus pacientes con su pareja y detectar si un adolescente se está iniciando en la violencia de género".

-Disfunciones sexuales
Contar con una función sexual saludable es importante para el buen desarrollo y el bienestar de un joven. Sin embargo, "pocos estudios han examinado las disfunciones sexuales en este sector de la población. Las causas más comunes de dichas disfunciones suele ser la ansiedad por 'cumplir' con la pareja, la eyaculación precoz, la disminución de placer por el uso de preservativo y problemas de erección por culpa de patologías asociadas como diabetes, efectos de los medicamentos o tabaquismo", recoge el documento.
Los profesionales deben detectar precozmente estos problemas y evaluar correctamente si existe un enfermedad subyacente.
La consulta es el lugar idóneo para informar a los chicos de las conductas sexuales de riesgo y sus consecuencias: ETS y embarazo. Es importante que se les recomiende el uso de preservativo y se les indique cómo utilizarlo.

-Mensaje para los médicos
Ante todo, los profesionales sanitarios deben saber la importancia de la salud sexual de los adolescentes y cómo ésta afecta a su calidad de vida. "También tienen que animar a los padres a hablar apropiadamente a sus hijos y en repetidas ocasiones sobre la salud sexual y a los chicos orientarles para que construyan unas relaciones sanas y responsables". Los médicos deben saber reconocer si un joven está teniendo un "problema con su sexualidad que esté afectando a su salud psicosocial y física y prestar el apoyo necesario". Independientemente del motivo de la visita de su paciente, "hay que evaluar de forma rutinaria la calidad de las relaciones sexuales, asesorar sobre ETS, hacer la historia sexual del menor y proporcionar las vacunas correspondientes", concluye la guía.

**Publicado en "EL MUNDO"

La migración aumenta los trastornos de conducta según un estudio en EEUU

El trastorno de conducta es un desorden psiquiátrico que se manifiesta en la infancia y adolescencia, sobre todo entre varones, y se caracteriza por comportamientos desafiantes o impulsivos, consumo de drogas o actividades delictivas, entre otros hábitos problemáticos. Los expertos consideran que tras él pueden estar factores genéticos pero también ambientales, como los conflictos familiares, la pobreza o la migración.
Un nuevo estudio, realizado en EEUU, ha mostrado que los emigrantes de origen mexicano tienen más probabilidades de presentar este trastorno cuanta mayor ha sido su exposición a la cultura de su país de acogida. Los investigadores compararon a cuatro grupos de población, todos ellos de origen mexicano: el primer grupo vivía en México; el segundo emigró después de los 15 años; el tercero fue educado en EEUU y el cuarto nació en este país, al que sus padres habían emigrado.
En total, se analizaron datos de más de 2.600 voluntarios y los resultados han revelado unas menores tasas de trastornos de conducta en los grupos más enraizados en su país de origen. La presencia más baja del problema se detectó entre quienes habían permanecido en México, y sólo el 2% de las personas en familias de emigrantes mostraba signos de haber sufrido este desorden. En cambio, la cifra se elevaba hasta 11,5% en los jóvenes que habían nacido en EEUU pero tenían al menos un progenitor mexicano.
"La prevalencia de trastornos de la conducta aumenta dramáticamente a través de generaciones de población de origen mexicano después de la migración a EEUU", concluyen los autores, encabezados por el investigador Joshua Breslau, de la corporación RAND, en Pittsburgh. "Este incremento es de mayor magnitud en los síntomas no agresivos que en los agresivos", matizan.
Este dato es importante porque los expertos creen que las modalidades más violentas de los trastornos de conducta tienen un mayor componente genético. Es decir, la migración -un factor ambiental- aumentaría el riesgo de padecer el desorden, pero no en sus manifestaciones más agresivas, que estarían reservadas para aquellas personas en los que confluya un factor hereditario.
El nuevo estudio, publicado en la revista 'Archives of General Psychiatry', representa la otra cara de la moneda de las investigaciones que han tratado este mismo problema entre gemelos y mellizos, los cuales habían encontrado una "sustancial influencia genética" en la manifestación de este trastorno. "Futuros estudios podrían ser capaces de identificar los factores genéticos y ambientales específicos involucrados en este complejo cambio epidemiológico en morbicidad psiquiátrica", sostienen Breslau y sus colegas.

**Publicado en "EL MUNDO"

Balancing the womb

The study by academics at the University of Bristol suggests a new mechanism by which the level of myosin phosphorylation is regulated in the pregnant uterus. The researchers, Dr Claire Hudson and Professor Andrés López Bernal in the School of Clinical Sciences and Dr Kate Heesom in the University Proteomics Facility and the School of Biochemistry, have discovered that phosphorylation of uterus proteins at specific amino acids have a key role in the regulation of uterine activity in labour.
A remarkable feature of the uterus (the womb) is that it remains relatively relaxed for the nine months of pregnancy, carrying the baby safely, and then, during labour, it contracts forcibly and the baby is born. A special type of smooth muscle that grows and stretches during pregnancy to accommodate the fetus and the placenta forms the uterus.
Hormones such as oxytocin or prostaglandins promote labour, but the biochemical changes that allow the switch from relaxation to contractions to happen are not fully understood. This makes it difficult to predict when a woman is going to deliver. In eight to ten per cent of women delivery occurs too early (preterm labour, before 37 weeks' gestation) and prematurity is associated with major risks for the baby. On the other hand when labour has to be induced for medical reasons, it is impossible to know whether the induction will be successful or whether it will require an emergency caesarean section with risks for the mother and baby.
Using small biopsies of uterine tissue from women who delivered at St Michael's Hospital, Dr Hudson has demonstrated that contractions require both a calcium dependent pathway driven by myosin kinase and a calcium independent pathway that regulates the activity of myosin phosphatase. Additionally, Dr Hudson has pinpointed precisely the position of the amino acids in myosin and myosin phosphatase that are phosphorylated during cycles of contraction and relaxation of uterine smooth muscle.
Dr Claire Hudson said: "This study has increased our understanding of the biochemical changes underlying uterine activity and may help in the design of better drugs to prevent preterm labour or to induce labour successfully at term, benefiting many thousands of women and their babies."
Andrés López Bernal, Professor of Human Reproductive Biology, added: "Our research will lead to better control of labour, whether stopping or starting it and it could be extended to the study of the non-pregnant uterus to improve our understanding of menstruation and to identify alterations responsible for painful periods or excessive menstrual blood loss."
A key aspect of smooth muscle contractions is the phosphorylation (addition of phosphate) to certain muscle proteins called myosins, and is usually stimulated by increasing the level of calcium inside the cells. The balance of myosin phosphorylation and de-phosphorylation (removal of phosphate) is finely regulated by myosin kinases and myosin phosphatases, respectively, and in pregnancy this equilibrium determines whether the uterus is relaxed or contracting.
Alterations in the kinase/phosphatase equilibrium and its regulation by calcium can make the uterus more sensitive to oxytocin and other hormones that trigger labour and provoke preterm birth. On the other hand, alterations that favour relaxation may make the uterus contract poorly and result in failed induction of labour.
The work was funded by a grant from the Wellcome Trust.

*Source: University of Bristol

Según ABC el Gobierno valora sacar de la financiación pública fármacos de menos de tres euros utilizados en el tratamiento de síntomas menores

Lágrimas artificiales, «omeprazoles» para la acidez de estómago, «fluimucil» contra catarros y gripes o analgésicos como el paracetamol podrían pasar a la lista de fármacos sin financiación pública. El Gobierno, de momento no se plantea nuevas fórmulas de copago, pero entre las medidas que tiene sobre la mesa para reducir el agujero sanitario, estaría el dejar de subvencionar medicamentos utilizados en el tratamiento de síntomas menores que no superan los 3 euros de precio. Con esta medida, se aliviaría la asfixia económica de las comunidades sin perjudicar en exceso el bolsillo de los pacientes.
Otra de las ideas que se barajan es exigir una evaluación coste-beneficio antes de decidir la financiación de nuevos medicamentos y técnicas que se incorporen a la cartera de servicios. Financiar solo los tratamientos que realmente demuestren su efectividad, a imagen y semejanza del NICE, la agencia de evaluación del Reino Unido.

-De marca y genéricos
El nuevo «medicamentazo» afectaría a los sueros o «lágrimas artificiales» para el tratamiento del ojo seco que cuesta cada año a las arcas públicas 70 millones al año; a los mucolíticos, con los que se combaten los resfriados y son recetados con profusión; antitusivos, contra la tos; antivaricosos, para mejorar la circulación en caso de varices; antiácidos y protectores estomacales como el omeprazol; así como antidiarréicos y analgésicos como el ibuprofeno y el paracetamol. En este listado estarían incluidos fármacos de marca y genéricos.
La idea no es nueva y la han valorado los últimos cuatro ministros de Sanidad. Pero ahora, con circunstancias económicas excepcionales, la medida cobra fuerza. El consejero de Sanidad de Cataluña, Boi Ruiz, aseguraba que la Generalitat retiraría el cobro de 1 euro por receta aprobado si el Gobierno central tomara una medida de ahorro farmacéutica de este tipo. José Luis Feito, presidente de la Comisión de Economía de la CEOE también insistía hace un mes en la misma idea: «¿Qué ocurriría si los ciudadanos se pagasen los medicamentos baratos? Nada o poco y el ahorro sería descomunal», afirmaba.
Según un estudio de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, bastaría con eliminar la subvención al 5% de estos medicamentos para ahorrar 1.258 millones de euros al año. En las comunidades autónomas, el ahorro medio sería del 2,1% de sus presupuestos regionales en Sanidad.
Eliminar la subvención pública para los medicamentos con los que se tratan los problemas menores es también una vieja reclamación de la Asociación para el Autocuidado de la Salud (Anefp). Su director, Rafael García Gutiérrez, va más allá del ahorro económico de la iniciativa. Dejar sin receta pública los tratamientos para síntomas menores descongestionaría las consultas de atención primaria. Menos pacientes acudirían al médico de Familia a por su receta y se podrían evitar hasta 23 millones de consultas en los centros de salud. «Los médicos tendrían más tiempo para atender los problemas de mayor gravedad», asegura García Gutiérrez.

-¿Precios sin control?
El anterior equipo de Sanidad eludió esta opción por el temor a que estos medicamentos baratos se dispararan, cuando el precio dejara de estar intervenido. El director de Anefp asegura que la experiencia dice lo contrario. «Los fármacos que han dejado de financiarse no han subido de forma dramática. Al no estar financiados, el precio deja de estar controlado por la Administración, pero pasa a estarlo por la competencia del mercado. Si el gelocatil costara 15 euros nadie lo compraría y optaría por un genérico».
De la misma opinión es el economista de la Salud de la Universidad de Castilla-La Mancha, Álvaro Hidalgo. «Con el medicamentazo de 1997, el ministro Romay Beccaria logró ahorrar 30.000 millones de pesetas y la población siguió comprando los medicamentos. No creo que la medida afecte a la equidad y estoy convencido de que se seguirán vendiendo».
El temor de Hidalgo es más médico . Si los fármacos pasan a tener receta blanca, el paciente pierde el incentivo de acercarse a la consulta del médico, «se pierde, por tanto, el consejo del facultativo y la adherencia a los tratamientos». La medida también podría afectar negativamente a enfermos crónicos que utilizan estos medicamentos baratos como parte de su tratamiento. Este el caso de la aspirina infantil para enfermos cardiovasculares o de antiinflamatorios como el ibuprofeno en pacientes con problemas reumatológicos.

**Publicado en "ABC"

UTHealth researchers link multiple sclerosis to different area of brain

Radiology researchers at The University of Texas Health Science Center at Houston (UTHealth) have found evidence that multiple sclerosis affects an area of the brain that controls cognitive, sensory and motor functioning apart from the disabling damage caused by the disease's visible lesions. The thalamus of the brain was selected as the benchmark for the study conducted by faculty at the UTHealth Medical School. Lead researchers include Khader M. Hasan, Ph.D., associate professor, and Ponnada A. Narayana, Ph.D., professor and director of Magnetic Resonance Imaging (MRI) in the Department of Diagnostic and Interventional Imaging; and Jerry S. Wolinsky, M.D., the Bartels Family and Opal C. Rankin Professor in the Department of Neurology.
Results of the research were published in a recent edition of The Journal of Neuroscience.
"The thalamus is a central area that relates to the rest of the brain and acts as the 'post office,' " said Hasan, first author of the paper. "It also is an area that has the least amount of damage from lesions in the brain but we see volume loss, so it appears other brain damage related to the disease is also occurring."
Researchers have known that the thalamus loses volume in size with typical aging, which accelerates after age 70. The UTHealth multidisciplinary team's purpose was to assess if there was more volume loss in patients with multiple sclerosis, which could explain the dementia-related decline associated with the disease.
"Multiple sclerosis patients have cognitive deficits and the thalamus plays an important role in cognitive function. The lesions we can see but there is subclinical activity in multiple sclerosis where you can't see the changes," said senior author Narayana. "There are neurodegenerative changes even when the brain looks normal and we saw this damage early in the disease process."
For the study, researchers used precise imaging by the powerful 3 Tessla MRI scanner to compare the brains of 109 patients with the disease to 255 healthy subjects. The patients were recruited through the Multiple Sclerosis Research Group at UTHealth, directed by Wolinsky, and the healthy controls through the Department of Pediatrics' Children's Learning Institute.
Adjusting for age-related changes in the thalamus, the patients with multiple sclerosis had less thalamic volume than the controls. The amount of thalamic loss also appeared to be related to the severity of disability.
"This is looking at multiple sclerosis in a different way," Hasan said. "The thalami are losing cellular content and we can use this as a marker of what's going on. If we can find a way to detect the disease earlier in a more vulnerable population, we could begin treatment sooner."

*Source: University of Texas Health Science Center at Houston

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