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10 June 2013

Un tercio de la facturación de las Agencias de Salud procede de los trabajos digitales


Coincidiendo con la entrega de los premios Aspid de Publicidad Iberoamericana de Salud y Farmacia la AEAPS (Asociación Española de Agencias de Publicidad de Salud) revela los datos del estudio “El impacto de las nuevas tecnologías en el mercado de salud”. El estudio se ha realizado durante el mes de mayo a través de una encuesta mediante cuestionario online, sobre una muestra de 19 agencias especializadas del sector de publicidad de salud en Madrid y Barcelona.
¿El objetivo? Saber qué inversión están dedicando los anunciantes a  la comunicación digital. ¿El resultado?  La parte digital supone ya más de un tercio de la facturación de las agencias (38,2%).
Los datos reflejan que las aplicaciones publicitarias para Ipad y tablets son la partida mayor dentro del trabajo digital de la agencia, a significativa distancia de otros trabajos. Con un 30,6% de inversión, las tablets son las reinas de la inversión digital publicitaria en el ámbito de la salud y el bienestar. Y dentro de esta área, el mayor apartado es el que hace referencia a los visuales de apoyo para la visita médica (33,5%).  Los apartados que le siguen en importancia, dentro del área Ipad, son CLM de visita médica (22,4%), transcripción de pdf (14,1%) y visual-aid de formación médica (8,8%).
Por otra parte, el estudio que presentó Elvira Arzubialde , managing director de Sudler Spain, en nombre de la AEAPS, pone de manifiesto que se siguen haciendo websites y landing pages. Con un 20% de inversión, las web se posicionan como la segunda actividad en importancia. Y dentro de las websites, la aplicación más solicitada por el mercado es el microsite (24,7%). En este capítulo, se detecta una relación directa entre el tamaño de agencia y algunos trabajos específicos. Por ejemplo, se identifican los microsites  con las agencias más pequeñas, frente a portales de patología y similares con agencia grande.
La tercera actividad en importancia, en función de la inversión que recibe, es el e-learning de formación médica, (10,0%). En este apartado también se aprecia una clara preferencia hacia las agencias de mayor estructura (14,5%) frente a las más pequeñas (1,7%).
Las app’s para iphone/smart, quizás la última de las tendencias en medios digitales, queda en un honroso cuarto puesto (9,4%).
Curiosamente, y en contra de lo que sucede en otros sectores,  todo parece indicar que las estrategias de redes sociales todavía no han alcanzado relevancia en comunicación farmacéutica y de salud, ya que solo ocupan un 5,3 % del total de la facturación.
Cabe decir sin embargo que hay una tendencia in crescendo en esta área.
Otras actividades que conforman la oferta digital, aunque reciben una inversión mucho menor son: el e-mailing y el sms marketing   (6,5 %) , las plataformas de ayuda a paciente  (5,9 %) y  las web meeting / web casting  (4,1 %) .

Patentan un producto para tratar úlceras por presión con aceite de oliva


Los responsables de Farmoliva Oleicopiel, un producto "único" para prevenir la aparición de úlceras por presión con el aceite de oliva como principal componente, han mostrado su satisfacción por su "acogida" entre pacientes y profesionales, mientras trabajan ahora en la búsqueda de un distribuidor especializado en este sector para ampliar su difusión.  
Así lo ha indicado a Europa Press el enfermero e investigador principal de este proyecto, Antonio Díaz, quien ha explicado que desde su lanzamiento hace un año han conseguido que este espray pueda encontrarse "casi en cualquiera de las farmacias de España", gracias a los acuerdos con las cooperativas farmacéuticas más relevantes.
Según ha añadido, este producto "se ha vendido prácticamente solo", al no contar con una estrategia de markéting y comerciales que la desarrollen, pero quieren seguir dando pasos. Para ello, lo están presentando a varias multinacionales farmacéuticas con la idea de que puedan encargarse de la distribución y la comercialización.
"Ahora estamos empezando a trabajar los concursos públicos en centros hospitalarios y sanitarios, pero se necesita firmas especializadas pendientes del BOE, el BOJA u otros boletines, que también llamen puerta a puerta", ha comentado el especialista, quien ha agregado que el objetivo es "sublincenciar" por un periodo determinado la comercialización de la patente, propiedad de los tres investigadores --junto a él, María Jesús Valle y Pedro Jesús Carmona--, la Agencia Sanitaria Alto Guadalquivir y el Servicio Andaluz de Salud (SAS).
La comercialización hasta el momento ha estado a cargo de Potosí 10, empresa olivarera ubicada en Orcera (Jaén), encargada de la producción de Farmaoliva Oleicopiel. Es en esta labor en la que quiere centrarse de forma exclusiva una vez se cierre un acuerdo con algún distribuidor de un sector "muy especializado", según ha apuntado su gerente, José Vico.
Con ello, se darían nuevos pasos tras el que supuso contar con las cooperativas farmacéuticas, lo que"facilitó mucho la distribución", ya que en primer momento los pedidos debían realizarse a su central en la referida localidad segureña y eso suponía un "hándicap".
Desde abril de 2012, cuando empezó la fabricación, se han producido unas 5.000 unidades, tanto para la venta directa como su envío como prueba a hospitales y otros centros sanitarios y sociosanitarios, no sólo en Andalucía, donde por ejemplo "el Costa del Sol ha sido el último en incluirlo", sino fuera, como en el País Vasco, donde "están testando ya los beneficios".
Beneficios
Entre ellos, sobresale que los ácidos grasos del aceite de oliva virgen extra favorecen la regeneración de la piel, aumentando su hidratación, elasticidad y resistencia. Del mismo modo, ayuda a prevenir el deterioro de la piel, protegiéndola y regenerándola cuando está sometida a una presión o fricción prolongada, como ocurre en personas encamadas o en sillas de ruedas.
Se presenta en formato de 100 mililitros que, junto a los beneficios de sus compuestos, ofrece otras ventajas en su presentación. Al respecto, el gerente de Potosí 10 ha comentado que tuvieron que desarrollar un envase nuevo, de aluminio, para evitar la pérdida de propiedades, ya que podía verse afectado por la luz. Además, no permite la entrada de oxígeno, evitando deterioro y disminuyendo el riesgo de contaminación bacteria.
Igualmente, optaron por presentarlo con pulverizador, con lo que no hay necesidad de masajear la zona, algo importante teniendo en cuenta que está descrito para úlceras por presión. "Es la principal novedad, frente a otros que se aplican con chorro o crema y que era necesario extender. Además, la piel no se satura", ha comentado sobre Farmoliva Oleicopiel, cuyo precio medio es de 20 euros, "la mitad de lo que suelen costar las alternativas".

Una trombosis atípica siempre debe traer la sospecha de diagnostico de una enfermedad ultra rara como la Hemoglobinuria Paroxística Nocturna


La baja frecuencia y el hecho de que pueden afectar a cualquier órgano del cuerpo, manifestándose con síntomas muy diversos, suele dificultar el diagnóstico precoz de enfermedades ultra-raras como la Hemoglobinuria Paroxística Nocturna (HPN), caracterizada por una destrucción crónica de los glóbulos rojos y que puede llegar a ser mortal si no se detecta y trata a tiempo. Los hematólogos destacan que una de sus principales complicaciones, la trombosis, puede ser un indicio de sospecha a tener muy presente, especialmente cuando es atípica, es decir, cuando se produce en lugares no habituales o cuando se han descartado las causas más comunes.

La HPN es una de las enfermedades hematológicas más infrecuentes pero también más graves. Un diagnóstico tardío significa poner en situaciones críticas a los pacientes, por las complicaciones que se derivan de la enfermedad, que pueden causar incluso la muerte. Por ello, “es fundamental derivar el caso al hematólogo lo antes posible, ya que es el especialista que hará el diagnóstico diferencial”, según el Dr. Alberto Orfao, Catedrático en Medicina y Director del Servicio de Citometría de la Universidad de Salamanca.

La amplia variedad de síntomas iniciales, y ser una enfermedad ultra-rara, dificultan este proceso. La fatiga es el principal síntoma, pero en HPN aparecen muchos más comunes a otras enfermedades. La trombosis, originada por una activación incontrolada del sistema del complemento –el sistema inmune primario- que destruye de forma prematura y crónica los glóbulos rojos –lo que se llama hemólisis-, es uno de los más frecuentes y también más temidos, al ser la primera causa de muerte junto con la insuficiencia renal.

La trombosis en HPN puede afectar a diversos órganos del cuerpo. El Dr. Orfao señala que “ante una localización atípica y unas causas no explicadas por otros motivos, es decir, en la que se hayan descartado las posibles causas más frecuentes, debe hacer pensar necesariamente en la HPN, en un diagnóstico probable de esta enfermedad”. 


El método de elección en el diagnóstico de HPN: la citometría de flujo

La HPN es una enfermedad genética no hereditaria caracterizada por la falta de unas proteínas de la superficie de las células de la sangre. El método de elección para el diagnóstico y la prueba de máxima calidad que establece el diagnóstico de certeza en esta patología es la citometría de flujo, una técnica que permite identificar las características de las células, detectar este defecto genético y saber la proporción de células anormales que existen en cada caso.




Así lo establecen las guías clínicas de consenso en el abordaje de la HPN, tanto la nacional –elaborada por el Grupo de Trabajo en HPN de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia- como también las internacionales.

Para confirmar el diagnóstico de HPN mediante citometría de flujo es necesario analizar al menos dos grupos de células sanguíneas. “No sólo los glóbulos rojos que se destruyen de forma crónica en la HPN, porque precisamente por ello pueden dar resultados bajos que estén falseados”. Según el Dr. Orfao, “inicialmente, la citometría de flujo para HPN debe realizarse en los monocitos y los neutrófilos, al ser el tipo de células más afectadas y en las que más fácilmente se ve la presencia de defecto genético que caracteriza a la enfermedad”.    

En España prácticamente todos los laboratorios de hematología e inmunología realizan esta técnica y, además, “se reúnen con relativa frecuencia para actualizar su forma de trabajar, todo ello mediante el sistema de control externo de la Sociedad Ibérica de Citometría, en la que actualmente participan cerca de 20 centros de toda España”. 

Durante la reunión que ha tenido lugar en Córdoba, los hematólogos han analizado las más recientes novedades en este ámbito. Una de las principales conclusiones es que “hay indicaciones para el screening de diagnóstico para HPN que están muy claras y muy bien establecidas, si bien en otras es necesario buscar algoritmos diagnósticos nuevos que sean eficientes”, según el Dr. Orfao.  A ello añade que “se ha avanzado en nuevos marcadores de mayor sensibilidad para identificar determinados tipos de células, pero aún queda camino por recorrer en este ámbito, para establecer cuáles son los más útiles en cada caso”.     

Una trombosis atípica siempre debe traer la sospecha de diagnostico de una enfermedad ultra rara como la Hemoglobinuria Paroxística Nocturna


La baja frecuencia y el hecho de que pueden afectar a cualquier órgano del cuerpo, manifestándose con síntomas muy diversos, suele dificultar el diagnóstico precoz de enfermedades ultra-raras como la Hemoglobinuria Paroxística Nocturna (HPN), caracterizada por una destrucción crónica de los glóbulos rojos y que puede llegar a ser mortal si no se detecta y trata a tiempo. Los hematólogos destacan que una de sus principales complicaciones, la trombosis, puede ser un indicio de sospecha a tener muy presente, especialmente cuando es atípica, es decir, cuando se produce en lugares no habituales o cuando se han descartado las causas más comunes.

La HPN es una de las enfermedades hematológicas más infrecuentes pero también más graves. Un diagnóstico tardío significa poner en situaciones críticas a los pacientes, por las complicaciones que se derivan de la enfermedad, que pueden causar incluso la muerte. Por ello, “es fundamental derivar el caso al hematólogo lo antes posible, ya que es el especialista que hará el diagnóstico diferencial”, según el Dr. Alberto Orfao, Catedrático en Medicina y Director del Servicio de Citometría de la Universidad de Salamanca.

La amplia variedad de síntomas iniciales, y ser una enfermedad ultra-rara, dificultan este proceso. La fatiga es el principal síntoma, pero en HPN aparecen muchos más comunes a otras enfermedades. La trombosis, originada por una activación incontrolada del sistema del complemento –el sistema inmune primario- que destruye de forma prematura y crónica los glóbulos rojos –lo que se llama hemólisis-, es uno de los más frecuentes y también más temidos, al ser la primera causa de muerte junto con la insuficiencia renal.

La trombosis en HPN puede afectar a diversos órganos del cuerpo. El Dr. Orfao señala que “ante una localización atípica y unas causas no explicadas por otros motivos, es decir, en la que se hayan descartado las posibles causas más frecuentes, debe hacer pensar necesariamente en la HPN, en un diagnóstico probable de esta enfermedad”. 


El método de elección en el diagnóstico de HPN: la citometría de flujo

La HPN es una enfermedad genética no hereditaria caracterizada por la falta de unas proteínas de la superficie de las células de la sangre. El método de elección para el diagnóstico y la prueba de máxima calidad que establece el diagnóstico de certeza en esta patología es la citometría de flujo, una técnica que permite identificar las características de las células, detectar este defecto genético y saber la proporción de células anormales que existen en cada caso.




Así lo establecen las guías clínicas de consenso en el abordaje de la HPN, tanto la nacional –elaborada por el Grupo de Trabajo en HPN de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia- como también las internacionales.

Para confirmar el diagnóstico de HPN mediante citometría de flujo es necesario analizar al menos dos grupos de células sanguíneas. “No sólo los glóbulos rojos que se destruyen de forma crónica en la HPN, porque precisamente por ello pueden dar resultados bajos que estén falseados”. Según el Dr. Orfao, “inicialmente, la citometría de flujo para HPN debe realizarse en los monocitos y los neutrófilos, al ser el tipo de células más afectadas y en las que más fácilmente se ve la presencia de defecto genético que caracteriza a la enfermedad”.    

En España prácticamente todos los laboratorios de hematología e inmunología realizan esta técnica y, además, “se reúnen con relativa frecuencia para actualizar su forma de trabajar, todo ello mediante el sistema de control externo de la Sociedad Ibérica de Citometría, en la que actualmente participan cerca de 20 centros de toda España”. 

Durante la reunión que ha tenido lugar en Córdoba, los hematólogos han analizado las más recientes novedades en este ámbito. Una de las principales conclusiones es que “hay indicaciones para el screening de diagnóstico para HPN que están muy claras y muy bien establecidas, si bien en otras es necesario buscar algoritmos diagnósticos nuevos que sean eficientes”, según el Dr. Orfao.  A ello añade que “se ha avanzado en nuevos marcadores de mayor sensibilidad para identificar determinados tipos de células, pero aún queda camino por recorrer en este ámbito, para establecer cuáles son los más útiles en cada caso”.     

Una trombosis atípica siempre debe traer la sospecha de diagnostico de una enfermedad ultra rara como la Hemoglobinuria Paroxística Nocturna


La baja frecuencia y el hecho de que pueden afectar a cualquier órgano del cuerpo, manifestándose con síntomas muy diversos, suele dificultar el diagnóstico precoz de enfermedades ultra-raras como la Hemoglobinuria Paroxística Nocturna (HPN), caracterizada por una destrucción crónica de los glóbulos rojos y que puede llegar a ser mortal si no se detecta y trata a tiempo. Los hematólogos destacan que una de sus principales complicaciones, la trombosis, puede ser un indicio de sospecha a tener muy presente, especialmente cuando es atípica, es decir, cuando se produce en lugares no habituales o cuando se han descartado las causas más comunes.

La HPN es una de las enfermedades hematológicas más infrecuentes pero también más graves. Un diagnóstico tardío significa poner en situaciones críticas a los pacientes, por las complicaciones que se derivan de la enfermedad, que pueden causar incluso la muerte. Por ello, “es fundamental derivar el caso al hematólogo lo antes posible, ya que es el especialista que hará el diagnóstico diferencial”, según el Dr. Alberto Orfao, Catedrático en Medicina y Director del Servicio de Citometría de la Universidad de Salamanca.

La amplia variedad de síntomas iniciales, y ser una enfermedad ultra-rara, dificultan este proceso. La fatiga es el principal síntoma, pero en HPN aparecen muchos más comunes a otras enfermedades. La trombosis, originada por una activación incontrolada del sistema del complemento –el sistema inmune primario- que destruye de forma prematura y crónica los glóbulos rojos –lo que se llama hemólisis-, es uno de los más frecuentes y también más temidos, al ser la primera causa de muerte junto con la insuficiencia renal.

La trombosis en HPN puede afectar a diversos órganos del cuerpo. El Dr. Orfao señala que “ante una localización atípica y unas causas no explicadas por otros motivos, es decir, en la que se hayan descartado las posibles causas más frecuentes, debe hacer pensar necesariamente en la HPN, en un diagnóstico probable de esta enfermedad”. 


El método de elección en el diagnóstico de HPN: la citometría de flujo

La HPN es una enfermedad genética no hereditaria caracterizada por la falta de unas proteínas de la superficie de las células de la sangre. El método de elección para el diagnóstico y la prueba de máxima calidad que establece el diagnóstico de certeza en esta patología es la citometría de flujo, una técnica que permite identificar las características de las células, detectar este defecto genético y saber la proporción de células anormales que existen en cada caso.




Así lo establecen las guías clínicas de consenso en el abordaje de la HPN, tanto la nacional –elaborada por el Grupo de Trabajo en HPN de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia- como también las internacionales.

Para confirmar el diagnóstico de HPN mediante citometría de flujo es necesario analizar al menos dos grupos de células sanguíneas. “No sólo los glóbulos rojos que se destruyen de forma crónica en la HPN, porque precisamente por ello pueden dar resultados bajos que estén falseados”. Según el Dr. Orfao, “inicialmente, la citometría de flujo para HPN debe realizarse en los monocitos y los neutrófilos, al ser el tipo de células más afectadas y en las que más fácilmente se ve la presencia de defecto genético que caracteriza a la enfermedad”.    

En España prácticamente todos los laboratorios de hematología e inmunología realizan esta técnica y, además, “se reúnen con relativa frecuencia para actualizar su forma de trabajar, todo ello mediante el sistema de control externo de la Sociedad Ibérica de Citometría, en la que actualmente participan cerca de 20 centros de toda España”. 

Durante la reunión que ha tenido lugar en Córdoba, los hematólogos han analizado las más recientes novedades en este ámbito. Una de las principales conclusiones es que “hay indicaciones para el screening de diagnóstico para HPN que están muy claras y muy bien establecidas, si bien en otras es necesario buscar algoritmos diagnósticos nuevos que sean eficientes”, según el Dr. Orfao.  A ello añade que “se ha avanzado en nuevos marcadores de mayor sensibilidad para identificar determinados tipos de células, pero aún queda camino por recorrer en este ámbito, para establecer cuáles son los más útiles en cada caso”.     

Una trombosis atípica siempre debe traer la sospecha de diagnostico de una enfermedad ultra rara como la Hemoglobinuria Paroxística Nocturna


La baja frecuencia y el hecho de que pueden afectar a cualquier órgano del cuerpo, manifestándose con síntomas muy diversos, suele dificultar el diagnóstico precoz de enfermedades ultra-raras como la Hemoglobinuria Paroxística Nocturna (HPN), caracterizada por una destrucción crónica de los glóbulos rojos y que puede llegar a ser mortal si no se detecta y trata a tiempo. Los hematólogos destacan que una de sus principales complicaciones, la trombosis, puede ser un indicio de sospecha a tener muy presente, especialmente cuando es atípica, es decir, cuando se produce en lugares no habituales o cuando se han descartado las causas más comunes.

La HPN es una de las enfermedades hematológicas más infrecuentes pero también más graves. Un diagnóstico tardío significa poner en situaciones críticas a los pacientes, por las complicaciones que se derivan de la enfermedad, que pueden causar incluso la muerte. Por ello, “es fundamental derivar el caso al hematólogo lo antes posible, ya que es el especialista que hará el diagnóstico diferencial”, según el Dr. Alberto Orfao, Catedrático en Medicina y Director del Servicio de Citometría de la Universidad de Salamanca.

La amplia variedad de síntomas iniciales, y ser una enfermedad ultra-rara, dificultan este proceso. La fatiga es el principal síntoma, pero en HPN aparecen muchos más comunes a otras enfermedades. La trombosis, originada por una activación incontrolada del sistema del complemento –el sistema inmune primario- que destruye de forma prematura y crónica los glóbulos rojos –lo que se llama hemólisis-, es uno de los más frecuentes y también más temidos, al ser la primera causa de muerte junto con la insuficiencia renal.

La trombosis en HPN puede afectar a diversos órganos del cuerpo. El Dr. Orfao señala que “ante una localización atípica y unas causas no explicadas por otros motivos, es decir, en la que se hayan descartado las posibles causas más frecuentes, debe hacer pensar necesariamente en la HPN, en un diagnóstico probable de esta enfermedad”. 


El método de elección en el diagnóstico de HPN: la citometría de flujo

La HPN es una enfermedad genética no hereditaria caracterizada por la falta de unas proteínas de la superficie de las células de la sangre. El método de elección para el diagnóstico y la prueba de máxima calidad que establece el diagnóstico de certeza en esta patología es la citometría de flujo, una técnica que permite identificar las características de las células, detectar este defecto genético y saber la proporción de células anormales que existen en cada caso.




Así lo establecen las guías clínicas de consenso en el abordaje de la HPN, tanto la nacional –elaborada por el Grupo de Trabajo en HPN de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia- como también las internacionales.

Para confirmar el diagnóstico de HPN mediante citometría de flujo es necesario analizar al menos dos grupos de células sanguíneas. “No sólo los glóbulos rojos que se destruyen de forma crónica en la HPN, porque precisamente por ello pueden dar resultados bajos que estén falseados”. Según el Dr. Orfao, “inicialmente, la citometría de flujo para HPN debe realizarse en los monocitos y los neutrófilos, al ser el tipo de células más afectadas y en las que más fácilmente se ve la presencia de defecto genético que caracteriza a la enfermedad”.    

En España prácticamente todos los laboratorios de hematología e inmunología realizan esta técnica y, además, “se reúnen con relativa frecuencia para actualizar su forma de trabajar, todo ello mediante el sistema de control externo de la Sociedad Ibérica de Citometría, en la que actualmente participan cerca de 20 centros de toda España”. 

Durante la reunión que ha tenido lugar en Córdoba, los hematólogos han analizado las más recientes novedades en este ámbito. Una de las principales conclusiones es que “hay indicaciones para el screening de diagnóstico para HPN que están muy claras y muy bien establecidas, si bien en otras es necesario buscar algoritmos diagnósticos nuevos que sean eficientes”, según el Dr. Orfao.  A ello añade que “se ha avanzado en nuevos marcadores de mayor sensibilidad para identificar determinados tipos de células, pero aún queda camino por recorrer en este ámbito, para establecer cuáles son los más útiles en cada caso”.     

Una trombosis atípica siempre debe traer la sospecha de diagnostico de una enfermedad ultra rara como la Hemoglobinuria Paroxística Nocturna


La baja frecuencia y el hecho de que pueden afectar a cualquier órgano del cuerpo, manifestándose con síntomas muy diversos, suele dificultar el diagnóstico precoz de enfermedades ultra-raras como la Hemoglobinuria Paroxística Nocturna (HPN), caracterizada por una destrucción crónica de los glóbulos rojos y que puede llegar a ser mortal si no se detecta y trata a tiempo. Los hematólogos destacan que una de sus principales complicaciones, la trombosis, puede ser un indicio de sospecha a tener muy presente, especialmente cuando es atípica, es decir, cuando se produce en lugares no habituales o cuando se han descartado las causas más comunes.

La HPN es una de las enfermedades hematológicas más infrecuentes pero también más graves. Un diagnóstico tardío significa poner en situaciones críticas a los pacientes, por las complicaciones que se derivan de la enfermedad, que pueden causar incluso la muerte. Por ello, “es fundamental derivar el caso al hematólogo lo antes posible, ya que es el especialista que hará el diagnóstico diferencial”, según el Dr. Alberto Orfao, Catedrático en Medicina y Director del Servicio de Citometría de la Universidad de Salamanca.

La amplia variedad de síntomas iniciales, y ser una enfermedad ultra-rara, dificultan este proceso. La fatiga es el principal síntoma, pero en HPN aparecen muchos más comunes a otras enfermedades. La trombosis, originada por una activación incontrolada del sistema del complemento –el sistema inmune primario- que destruye de forma prematura y crónica los glóbulos rojos –lo que se llama hemólisis-, es uno de los más frecuentes y también más temidos, al ser la primera causa de muerte junto con la insuficiencia renal.

La trombosis en HPN puede afectar a diversos órganos del cuerpo. El Dr. Orfao señala que “ante una localización atípica y unas causas no explicadas por otros motivos, es decir, en la que se hayan descartado las posibles causas más frecuentes, debe hacer pensar necesariamente en la HPN, en un diagnóstico probable de esta enfermedad”. 


El método de elección en el diagnóstico de HPN: la citometría de flujo

La HPN es una enfermedad genética no hereditaria caracterizada por la falta de unas proteínas de la superficie de las células de la sangre. El método de elección para el diagnóstico y la prueba de máxima calidad que establece el diagnóstico de certeza en esta patología es la citometría de flujo, una técnica que permite identificar las características de las células, detectar este defecto genético y saber la proporción de células anormales que existen en cada caso.




Así lo establecen las guías clínicas de consenso en el abordaje de la HPN, tanto la nacional –elaborada por el Grupo de Trabajo en HPN de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia- como también las internacionales.

Para confirmar el diagnóstico de HPN mediante citometría de flujo es necesario analizar al menos dos grupos de células sanguíneas. “No sólo los glóbulos rojos que se destruyen de forma crónica en la HPN, porque precisamente por ello pueden dar resultados bajos que estén falseados”. Según el Dr. Orfao, “inicialmente, la citometría de flujo para HPN debe realizarse en los monocitos y los neutrófilos, al ser el tipo de células más afectadas y en las que más fácilmente se ve la presencia de defecto genético que caracteriza a la enfermedad”.    

En España prácticamente todos los laboratorios de hematología e inmunología realizan esta técnica y, además, “se reúnen con relativa frecuencia para actualizar su forma de trabajar, todo ello mediante el sistema de control externo de la Sociedad Ibérica de Citometría, en la que actualmente participan cerca de 20 centros de toda España”. 

Durante la reunión que ha tenido lugar en Córdoba, los hematólogos han analizado las más recientes novedades en este ámbito. Una de las principales conclusiones es que “hay indicaciones para el screening de diagnóstico para HPN que están muy claras y muy bien establecidas, si bien en otras es necesario buscar algoritmos diagnósticos nuevos que sean eficientes”, según el Dr. Orfao.  A ello añade que “se ha avanzado en nuevos marcadores de mayor sensibilidad para identificar determinados tipos de células, pero aún queda camino por recorrer en este ámbito, para establecer cuáles son los más útiles en cada caso”.     

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