Llevar a cabo una vacunación generalizada en adultos lograría eliminar determinadas enfermedades como el sarampión, la rubéola o el tétanos en nuestro medio, por lo que las administraciones sanitarias deberían redoblar sus esfuerzos e invertir más para tener los calendarios de vacunación en adultos lo más completos posibles, según ha puesto de manifiesto el doctor Ángel Gil de Miguel, miembro del Grupo de Estudio de Vacunación en el Adulto (GEsVA) y catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos (Madrid) durante un coloquio en el marco del Máster en Epidemiología y Salud Pública que se celebró ayer en la citada universidad madrileña.
En opinión del experto, "hay que tener en cuenta que los programas de vacunación son una parte clave dentro de las actividades en salud pública y no sólo desde el punto de vista económico, sino también por los beneficios alcanzados". En este sentido, indica que las administraciones sanitarias invierten una parte significativa de sus presupuestos en los programas de vacunación, aunque "sería bueno aumentar esta cantidad para lograr programas de vacunación completos, ya que están consiguiendo una importante reducción de la morbimortalidad por muchas enfermedades".
En opinión de este especialista, "la protección en el adulto es esencial ya que en gran medida no sólo quedan ellos protegidos, sino que se puede romper la cadena epidemiológica de muchas enfermedades inmunoprevenibles y así evitar gran cantidad de afecciones en niños y adultos, principales colectivos de riesgo".
Por su parte, el doctor Ramón Cisterna, coordinador del GEsVA y jefe de Servicio de Microbiología Clínica y Control de la Infección del Hospital de Basurto (Vizcaya), asegura que "la vacunación en el adulto es sumamente beneficiosa en términos de salud, ya que podría evitar un número importante de efectos adversos e, incluso, la muerte. Además, estas medidas preventivas favorecen una mejora calidad de vida".
No obstante, a juicio del doctor Cisterna, habría que establecer una serie de prioridades vacunales. Así, recomienda "vacunarse de la gripe anualmente sobre todo entre los grupos de riesgo como colectivos sanitarios, personas con el sistema inmunitario deprimido, aquellos que padecen enfermedades crónicas de base y los mayores de 50 años, por ser un grupo de edad a partir del cual muchos de ellos pueden presentar condiciones de riesgo para sufrir procesos gripales complicados; mientras que a partir de esta edad (50 años) también sería bueno vacunarse frente al neumococo y frente al zóster, aunque esta nueva vacuna todavía está por llegar al sistema sanitario español". Asimismo, mantener la protección frente a la Hepatitis B, difteria y tos ferina también es importante en al edad adulta, recalca.
Según un estudio realizado por el GEsVA, el 30% de las personas mayores de 18 años reconoce que no se ha vuelto a vacunar desde la infancia, lo que pone de manifiesto una baja cobertura vacunal entre los adultos. Para mejorar esta situación, el profesor Gil de Miguel aboga por "llevar a cabo campañas de sensibilización entre la población general, con la implicación estrecha de los profesionales de Atención Primaria que son los que están más cerca de los pacientes".
Finalmente, los expertos del GEsVA insisten en los beneficios de disponer un carné vacunal que les permita tener constancia de las vacunas administradas, la fecha y la dosis. Esta cartilla permitirá, además, recordar las revacunaciones respetando al máximo el intervalo entre dos dosis. "Para ello, la visita al médico, la enfermera o al hospital debe ser una oportunidad para vacunarse que no hay que perder", concluye el doctor Cisterna.
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05 March 2009
Se celebra en Málaga la XIV Reunión Nacional de la Sociedad Española de Hipertensión con casi 4.000 participantes
Haciendo especial hincapié en la prevención integral del riesgo vascular, con casi 4.000 expertos se han dado cita en Málaga en el marco de la 14ª Reunión Nacional de la Sociedad Española de Hipertensión – Liga para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (SEH-LELHA). Los especialistas allí reunidos han puesto de manifiesto que la hipertensión arterial (HTA) se presenta aislada en un porcentaje muy bajo de pacientes. Por lo general, esta patología, caracterizada por niveles altos de la presión arterial por encima de los 139/89 mmHg, mantiene una relación muy estrecha con otros factores de riesgo, como son la obesidad, la diabetes, el síndrome metabólico o la dislipemia. "Por este mismo motivo, el diagnóstico y tratamiento de la hipertensión debe realizarse bajo un prisma de reducción global del riesgo cardiovascular. Hay que tener en cuenta que todos estos factores de riesgo se duplican porcentualmente en presencia de la hipertensión arterial", explica el doctor Pedro Aranda, presidente de la SEH-LELHA.
Sin perder de vista el carácter multifactorial de la hipertensión, este año el congreso tiene además como objetivo conseguir mejorar su tratamiento, apostando por nuevas opciones terapéuticas.
De forma paralela, el encuentro servirá para consolidar la labor de enfermeros y farmacéuticos como parte indispensable en el abordaje integral de la hipertensión y en un control óptimo de los factores de riesgo cardiovasculares. En opinión del doctor Aranda, "es importante que estos profesionales sanitarios también estimen el riesgo global del paciente y enfoquen su actividad en base a ello". Con este objetivo, en el marco de la 14ª Reunión de la SEH-LELHA se desarrollarán la 5ª Reunión de Farmacéuticos y la 8ª Reunión de Enfermería de Hipertensión y Riesgo Cardiovascular (EHRICA). En esta línea, desde la SEH-LELHA se está trabajando en aras de una estimación global del riesgo cardiovascular por parte de todos los profesionales sanitarios "a la que queremos que se sume la Administración Sanitaria como un pilar más de esta estrategia de salud", explica el doctor Aranda. En este sentido, la SEH-LELHA, en colaboración con otras 21 sociedades científicas y el Foro Español de Pacientes, han impulsado un Documento de Consenso sobre estrategias para la prevención primaria y mejor control de la Hipertensión.
Por su parte, la población juega un papel importante en la prevención de las enfermedades cardiovasculares y, por lo tanto, debe tomar parte activa en el cuidado de su propia salud. En este sentido, enseñar hábitos saludables a las generaciones más jóvenes es otro de los compromisos de esta sociedad científica, de la mano de su asociación de pacientes, el Club del Hipertenso. Prueba de ello es la campaña educativa "Ponte en marcha", que este viernes conducirá a cerca de 400 escolares por el camino de la prevención de la obesidad a través de conductas alimenticias sanas y la promoción del ejercicio físico en detrimento de prácticas sedentarias.
De forma paralela, el encuentro servirá para consolidar la labor de enfermeros y farmacéuticos como parte indispensable en el abordaje integral de la hipertensión y en un control óptimo de los factores de riesgo cardiovasculares. En opinión del doctor Aranda, "es importante que estos profesionales sanitarios también estimen el riesgo global del paciente y enfoquen su actividad en base a ello". Con este objetivo, en el marco de la 14ª Reunión de la SEH-LELHA se desarrollarán la 5ª Reunión de Farmacéuticos y la 8ª Reunión de Enfermería de Hipertensión y Riesgo Cardiovascular (EHRICA). En esta línea, desde la SEH-LELHA se está trabajando en aras de una estimación global del riesgo cardiovascular por parte de todos los profesionales sanitarios "a la que queremos que se sume la Administración Sanitaria como un pilar más de esta estrategia de salud", explica el doctor Aranda. En este sentido, la SEH-LELHA, en colaboración con otras 21 sociedades científicas y el Foro Español de Pacientes, han impulsado un Documento de Consenso sobre estrategias para la prevención primaria y mejor control de la Hipertensión.
Por su parte, la población juega un papel importante en la prevención de las enfermedades cardiovasculares y, por lo tanto, debe tomar parte activa en el cuidado de su propia salud. En este sentido, enseñar hábitos saludables a las generaciones más jóvenes es otro de los compromisos de esta sociedad científica, de la mano de su asociación de pacientes, el Club del Hipertenso. Prueba de ello es la campaña educativa "Ponte en marcha", que este viernes conducirá a cerca de 400 escolares por el camino de la prevención de la obesidad a través de conductas alimenticias sanas y la promoción del ejercicio físico en detrimento de prácticas sedentarias.
-La hipertensión en Andalucía
Por otra parte, en este encuentro científico también se ha destacado que la hipertensión arterial ya no es sólo un problema de salud propio de mayores. En los últimos años, su incidencia ha descendido a grupos más jóvenes de la población andaluza. Se estima que, en apenas 15 años, la hipertensión arterial se ha incrementado en un 10 por ciento en la población comprendida entre los 20 y 60 años. Este hecho ha contribuido a una mayor prevalencia de hipertensión arterial en la comunidad andaluza que se sitúa en torno al 40 por ciento. Con todo ello, el perfil del paciente hipertenso andaluz que acude en la actualidad a consulta es el de una persona mayor de 40 años con sobrepeso y/o obesidad que presenta, además, otros factores de riesgo como diabetes o dislipemia. El grueso de estos pacientes ya ha rebasado los 60 años en una proporción del 70 por ciento.
Este nuevo panorama no es más que el reflejo de importantes cambios que se están produciendo en la población andaluza más joven como son el abuso de comida rápida, el abandono de la dieta mediterránea y una vida más sedentaria. "En consecuencia, las cifras de pacientes obesos, diabéticos e hipertensos se están incrementado exponencialmente", explica el doctor Pedro Aranda, presidente de la SEH-LELHA. A excepción del consumo de tabaco, todos los demás marcadores de riesgo asociados a las enfermedades cardiovasculares han ido ganado protagonismo en la última década en Andalucía. De ahí que, "cada día se atiendan más pacientes jóvenes con hipertensión arterial y con otros factores de riesgo vascular", puntualiza.
El hecho de que obesidad sea un factor de riesgo muy presente en los andaluces (en torno al 30 por ciento), no ha hecho sino elevar el número de pacientes con hipertensión arterial y, en consecuencia, el riesgo de enfermedades cardiovasculares en toda Andalucía. Ligeramente por detrás del factor de riesgo obesidad, se estima que el 25 por ciento de la población andaluza sufre de síndrome metabólico, el 22 por ciento de hipercolesterolemia y un 10 por ciento presenta diabetes. "A la hora de valorar al paciente hipertenso, es importante tener en cuenta que todos estos marcadores de riesgo prácticamente se duplican porcentualmente en presencia de la hipertensión arterial", subraya este experto. Las enfermedades del aparato circulatorio constituyen la primera causa por mortalidad en los países occidentales. Se calcula que 1 de cada 4 muertes que se producen en los países desarrollados se debe a un proceso cardiovascular. En el contexto europeo, comparando las tasas de mortalidad ajustadas por edad con las de otros países occidentales, "se observa que para el total de las enfermedades del aparato circulatorio y para la cardiopatía isquémica, Andalucía tiene unas tasas relativamente más bajas", señala doctor José Ramón Carmona, miembro del Comité Organizador del Congreso y especialista en Cardiología en el Hospital de Antequera.
No obstante, Andalucía sobresale por ser una de las comunidades autónomas con más índice de mortalidad en España por causa de enfermedades cardiovasculares. Atendiendo a criterios geográficos, en las provincias de Occidente, como es el caso de Cádiz, Sevilla y Huelva, el índice de mortalidad por cardiopatía isquémica es significativamente más elevado. En opinión de este experto, "la situación actual que se está viviendo en Andalucía nos invita a reflexionar sobre lo que está sucediendo en otras comunidades autónomas. Para reducir la tasa de mortalidad por enfermedades cardiovasculares en nuestra región es necesario que se pongan en marcha campañas sanitarias que conciencien a la población de los riesgos de hábitos insaludables, destacando el hecho de que, en general, son enfermedades asintomáticas y que, por ello, resulta fundamental identificarlas y tratarlas precozmente".
La población andaluza está demostrando que, en materia de prevención, "hay más conciencia de que la salud es un bien por el que hay que luchar activamente", explica el doctor Antonio Liébana, miembro de la SEH-LELHA y presidente de la Sociedad Andaluza de Hipertensión Arterial (SAHTA). Los pacientes no sólo tienen un mayor y mejor conocimiento de su enfermedad, sino que en torno al 80 por ciento controla de cerca su presión arterial. Este dato es altamente relevante, "puesto que rara vez el conjunto de factores que envuelven las enfermedades cardiovasculares presentan síntomas", explica el doctor Liébana. Sin embargo, sus complicaciones pueden ser graves: accidentes cerebrovasculares (trombosis y hemorragia cerebral) y cardiovasculares (infarto de miocardio, muerte súbita), insuficiencia renal y alteraciones vasculares. Esta nueva actitud preventiva está favoreciendo diagnósticos cada día más tempranos de la hipertensión arterial. "En esta tarea también está contribuyendo que con mayor frecuencia la población chequea su presión arterial en reconocimientos de empresas, psicotécnicos, etc. colaborando con el médico en el control de sus niveles". Pese a todo ello, aún existe cerca de un 40 por ciento de pacientes hipertensos que incumplen su tratamiento", concluye este experto.
04 March 2009
La vacunación frente a la varicela evitaría el 85% de los casos
La vacunación universal frente a la varicela entre 12 y 15 meses evitaría el 85% de los casos de esta enfermedad. No obstante, según señala el doctor Francisco Giménez, pediatra de la Unidad de Infectología Pediátrica del Hospital Torrecárdenas y director de las VI Jornadas de Actualización en Vacunas, que se están celebrando esta semana en Almería, "la mayoría de las comunidades autónomas vacuna entre los 11 y 14 años, edad en la que la mayoría de los niños ya han pasado la enfermedad, que afecta a unas 200.000 personas al año en España".
"Dicha infección puede acarrear complicaciones sobre todo en los lactantes, en niños con el sistema inmunitario deprimido y en adultos", según el doctor Valentí Pineda, miembro del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP) y pediatra responsable de la Unidad de Enfermedades Infecciosas Pediátricas del Hospital de Sabadell (Barcelona).
La varicela es una enfermedad vírica característica de la edad infantil, producida por el virus de la varicela zóster. En general, es una patología leve, pero en algunos casos puede ser más grave, dando lugar a complicaciones como infecciones de la piel, otitis, neumonía y complicaciones neurológicas, entre otras. "Si bien, aunque se trata de un porcentaje bajo, 2 de cada mil casos pueden precisar hospitalización. De ahí la importancia de la prevención a través de la inmunización temprana", explica el doctor Pineda en el marco de las VI Jornadas de Actualización en Vacunas.
Según la Red de Vigilancia Epidemiológica del Instituto de Salud Carlos III, se registran unos 1.280 ingresos por varicela cada año, lo que equivale a una media anual de 13,1 hospitalizaciones por cada 100.000 habitantes en menores de 15 años y de 1,5 en mayores de 14 años. Se estima que la mitad de los casos hospitalizados por esta enfermedad desarrollan complicaciones.
-Vacunar entre los 12-15 meses de edad
Respecto a la vacuna de la varicela, ya recomendada en los niños entre los 12 y 15 meses, el Calendario Vacunal de la AEP de este año amplía de nuevo la indicación aconsejando la administración de una segunda dosis de recuerdo al inicio de la escolarización (3-4 años), coincidiendo con la vacuna triple vírica (sarampión, rubeola, parotiditis). "Con esta segunda dosis se conseguiría una mayor eficacia, puesto que un porcentaje importante de los casos de varicela se concentra en este grupo de edad", indica el experto.
Hasta la fecha, añade el pediatra, únicamente las comunidades de Madrid y Navarra, más Ceuta y Melilla, siguen esta recomendación de primovacunación desde el año 2006 y se podría adelantar que "en estos tres años ha bajado notablemente la incidencia de varicela en esos territorios. Aunque todavía no hay datos definitivos, no hay ninguna duda de que la vacunación universal a partir de un año de edad resulta una medida excelente que podría lograr que prácticamente desapareciera esta enfermedad".
A su juicio, las autoridades sanitarias se deberían concienciar y deberían incluirla en el calendario vacunal de forma obligatoria. Actualmente, la varicela se considera una enfermedad "banal", ya que en pocos casos se complica. No obstante, puntualiza el doctor Pineda, "esta infección ocasiona unos altos costes indirectos que se tendrían que tener en cuenta como las pérdidas de días laborales de los padres, los gastos derivados del tratamiento sintomático, el absentismo de los niños a las guarderías o escuelas y, en última instancia, el ingreso hospitalario".
-Tratamiento sintomático
La varicela tiene un periodo de incubación de una semana y suele ser fácil de diagnosticar por el tipo de lesiones que aparecen en la piel (manchas rojas, costras, vesículas, etc.) y que producen un incómodo picor. Esta patología suele durar aproximadamente siete días, durante los cuales es conveniente que el niño permanezca en casa para su cuidado y para evitar el contagio a otros niños. Asimismo, puede ir acompañada de fiebre que se debe tratar con antitérmicos. "Es importante que los niños no se rasquen las lesiones cutáneas para evitar que se formen heridas que pueden dejar cicatrices", según el doctor Pineda.
Concretamente, en España se notifican algo más de 350.000 casos de varicela cada año, de los cuales el 87% se dan en menores de 15 años, con la mayoría en el grupo de 1-4 años". En cuanto a la mortalidad, se estima que cada año fallecen entre 4 y 14 personas por varicela en este país, según el Instituto de Salud Carlos III.
En Estados Unidos y en Alemania, países que incluyen la vacuna frente a la varicela en sus calendarios vacunales, se ha reducido la incidencia de esta afección en un 90%. "En España, aunque vamos por buen camino, todavía hay que sensibilizar a los padres y a las administraciones sanitarias para que se generalice el uso de esta vacuna dada su gran efectividad. No se trata de vacunar de forma aislada, sino de que sea una pauta común, en beneficio de la comunidad", concluye el doctor Giménez.
"Dicha infección puede acarrear complicaciones sobre todo en los lactantes, en niños con el sistema inmunitario deprimido y en adultos", según el doctor Valentí Pineda, miembro del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP) y pediatra responsable de la Unidad de Enfermedades Infecciosas Pediátricas del Hospital de Sabadell (Barcelona).
La varicela es una enfermedad vírica característica de la edad infantil, producida por el virus de la varicela zóster. En general, es una patología leve, pero en algunos casos puede ser más grave, dando lugar a complicaciones como infecciones de la piel, otitis, neumonía y complicaciones neurológicas, entre otras. "Si bien, aunque se trata de un porcentaje bajo, 2 de cada mil casos pueden precisar hospitalización. De ahí la importancia de la prevención a través de la inmunización temprana", explica el doctor Pineda en el marco de las VI Jornadas de Actualización en Vacunas.
Según la Red de Vigilancia Epidemiológica del Instituto de Salud Carlos III, se registran unos 1.280 ingresos por varicela cada año, lo que equivale a una media anual de 13,1 hospitalizaciones por cada 100.000 habitantes en menores de 15 años y de 1,5 en mayores de 14 años. Se estima que la mitad de los casos hospitalizados por esta enfermedad desarrollan complicaciones.
-Vacunar entre los 12-15 meses de edad
Respecto a la vacuna de la varicela, ya recomendada en los niños entre los 12 y 15 meses, el Calendario Vacunal de la AEP de este año amplía de nuevo la indicación aconsejando la administración de una segunda dosis de recuerdo al inicio de la escolarización (3-4 años), coincidiendo con la vacuna triple vírica (sarampión, rubeola, parotiditis). "Con esta segunda dosis se conseguiría una mayor eficacia, puesto que un porcentaje importante de los casos de varicela se concentra en este grupo de edad", indica el experto.
Hasta la fecha, añade el pediatra, únicamente las comunidades de Madrid y Navarra, más Ceuta y Melilla, siguen esta recomendación de primovacunación desde el año 2006 y se podría adelantar que "en estos tres años ha bajado notablemente la incidencia de varicela en esos territorios. Aunque todavía no hay datos definitivos, no hay ninguna duda de que la vacunación universal a partir de un año de edad resulta una medida excelente que podría lograr que prácticamente desapareciera esta enfermedad".
A su juicio, las autoridades sanitarias se deberían concienciar y deberían incluirla en el calendario vacunal de forma obligatoria. Actualmente, la varicela se considera una enfermedad "banal", ya que en pocos casos se complica. No obstante, puntualiza el doctor Pineda, "esta infección ocasiona unos altos costes indirectos que se tendrían que tener en cuenta como las pérdidas de días laborales de los padres, los gastos derivados del tratamiento sintomático, el absentismo de los niños a las guarderías o escuelas y, en última instancia, el ingreso hospitalario".
-Tratamiento sintomático
La varicela tiene un periodo de incubación de una semana y suele ser fácil de diagnosticar por el tipo de lesiones que aparecen en la piel (manchas rojas, costras, vesículas, etc.) y que producen un incómodo picor. Esta patología suele durar aproximadamente siete días, durante los cuales es conveniente que el niño permanezca en casa para su cuidado y para evitar el contagio a otros niños. Asimismo, puede ir acompañada de fiebre que se debe tratar con antitérmicos. "Es importante que los niños no se rasquen las lesiones cutáneas para evitar que se formen heridas que pueden dejar cicatrices", según el doctor Pineda.
Concretamente, en España se notifican algo más de 350.000 casos de varicela cada año, de los cuales el 87% se dan en menores de 15 años, con la mayoría en el grupo de 1-4 años". En cuanto a la mortalidad, se estima que cada año fallecen entre 4 y 14 personas por varicela en este país, según el Instituto de Salud Carlos III.
En Estados Unidos y en Alemania, países que incluyen la vacuna frente a la varicela en sus calendarios vacunales, se ha reducido la incidencia de esta afección en un 90%. "En España, aunque vamos por buen camino, todavía hay que sensibilizar a los padres y a las administraciones sanitarias para que se generalice el uso de esta vacuna dada su gran efectividad. No se trata de vacunar de forma aislada, sino de que sea una pauta común, en beneficio de la comunidad", concluye el doctor Giménez.
Se mantiene el número de infecciones hopitalarias por el aumemto de pacientes debilitados
Existen números estudios que señalan que hoy en día, se hace un uso excesivo y con frecuencia inadecuado de los antibióticos. ¿Debe emplear o no el especialista una combinación de antibióticos? ¿Cuál es la dosis más apropiada?, son algunas de las principales cuestiones o dudas que se plantean los especialistas a la hora de prescribir bien los antibióticos.
Según el doctor Javier Cobo, del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Ramón Cajal de Madrid y coordinador de este curso "en la infección hospitalaria hay elementos que deben ser considerados para que la prescripción, además de curar la infección, esté optimizada, en dosis, duración, medidas, complementarias del tratamiento antibiótico, vigilancia de efectos adversos y selección de resistencias.
Con el objetivo de que los futuros especialistas dispongan de una mejor formación a la hora de prescribir los antibióticos en el hospital se celebra el V Curso de Antiobioterapia Hospitalaria, patrocinado por AstraZeneca.
"El curso va dirigido esencialmente a médicos en formación de las especialidades de Medicina Interna y Cuidados Intensivos. En ambas especialidades se tratan infecciones graves tanto hospitalarias como comunitarias. En este encuentro, planteamos casos clínicos reales, como si estuviéramos delante de los pacientes tomando decisiones", afirma el doctor Cobo.
-Las infecciones respiratorias, las más frecuentes
Entre las infecciones hospitalarias más comunes se encuentran las infecciones respiratorias, las urinarias, las asociadas a catéteres y las de herida quirúrgica.
Según el doctor Cobo "las infecciones urinarias y las respiratorias son las más frecuentes, representan cada unas de ellas algo más del 20% del total". En este sentido, el doctor Cobo explica que la vulnerabilidad a las infecciones respiratorias se incrementan por múltiples razones dentro hospital. "Muchos pacientes hospitalizados pueden tener los mecanismos de defensa del tracto respiratorio alterados (deglución, reflejo de la tos, etc. ) y a ello se suma el riesgo de colonización por bacterias patógenas en las vías respiratorias altas".
En la actualidad, existen avances tecnológicos que ayudan a reducir las infecciones nosocomiales. No obstante, el doctor Cobo señala que "cada vez se atiende a pacientes más debilitados (población más anciana, pacientes que antes no sobrevivían, etc) de manera que probablemente ambos efectos se contrarresten". Asimismo, el doctor Cobo señala que otro factor que, sobre todo en las UCIs, tiene una gran importancia es la dotación del personal sanitario. "Los profesionales sanitarios somos muchas veces el "vehiculo" para el desarrollo de brotes. Trabajar más deprisa y con más presión no ayuda a observar las prácticas de asepsia y control".
En sentido del doctor Cobo señala que "solemos olvidar o menospreciar las medidas más sencillas para prevenir las infecciones nosocomiales, en este caso, algo tan simple como lavarnos las manos".
-Resistencia bacteriana
El retraso entre el diagnóstico inicial y el comienzo del tratamiento acertado resulta crucial. Es necesario acertar a la hora de elegir el antibiótico para tratar las infecciones graves hospitalarias.
Teniendo en cuenta la evolución actual de los patrones de resistencia bacteriana en las infecciones nosocomiales el doctor Cobo señala que "meropenem supone una gran ayuda para el manejo de nuestros pacientes, particularmente los de mayor riesgo. Proporciona una cobertura amplísima y, al mismo tiempo, ocasiona muy poca toxicidad. El desarrollo de resistencia a meropenem es infrecuente pero puede aparecer. Por ello debemos procurar usarlo de forma equilibrada y adecuada".
Respecto a los patógenos nosocomiales más frecuentes y más difíciles de tratar el doctor Cobo señala que "los estafilococos y las pseudomonas son, entre otros, los patógenos más temibles, no sólo por su virulencia, sino por las dificultades terapéuticas que implica disponer de pocas alternativas". En este sentido, el doctor Cobo explica que en el área de los Gram positivos, se han dado algunas novedades en los últimos años que permiten ofrecer alternativas a los pacientes en función de sus necesidades, la toxicidad o la propia resistencia del microorganismo. "Sin embargo, no ha ocurrido lo mismo en el campo de los Gram negativos".
Según el doctor Javier Cobo, del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Ramón Cajal de Madrid y coordinador de este curso "en la infección hospitalaria hay elementos que deben ser considerados para que la prescripción, además de curar la infección, esté optimizada, en dosis, duración, medidas, complementarias del tratamiento antibiótico, vigilancia de efectos adversos y selección de resistencias.
Con el objetivo de que los futuros especialistas dispongan de una mejor formación a la hora de prescribir los antibióticos en el hospital se celebra el V Curso de Antiobioterapia Hospitalaria, patrocinado por AstraZeneca.
"El curso va dirigido esencialmente a médicos en formación de las especialidades de Medicina Interna y Cuidados Intensivos. En ambas especialidades se tratan infecciones graves tanto hospitalarias como comunitarias. En este encuentro, planteamos casos clínicos reales, como si estuviéramos delante de los pacientes tomando decisiones", afirma el doctor Cobo.
-Las infecciones respiratorias, las más frecuentes
Entre las infecciones hospitalarias más comunes se encuentran las infecciones respiratorias, las urinarias, las asociadas a catéteres y las de herida quirúrgica.
Según el doctor Cobo "las infecciones urinarias y las respiratorias son las más frecuentes, representan cada unas de ellas algo más del 20% del total". En este sentido, el doctor Cobo explica que la vulnerabilidad a las infecciones respiratorias se incrementan por múltiples razones dentro hospital. "Muchos pacientes hospitalizados pueden tener los mecanismos de defensa del tracto respiratorio alterados (deglución, reflejo de la tos, etc. ) y a ello se suma el riesgo de colonización por bacterias patógenas en las vías respiratorias altas".
En la actualidad, existen avances tecnológicos que ayudan a reducir las infecciones nosocomiales. No obstante, el doctor Cobo señala que "cada vez se atiende a pacientes más debilitados (población más anciana, pacientes que antes no sobrevivían, etc) de manera que probablemente ambos efectos se contrarresten". Asimismo, el doctor Cobo señala que otro factor que, sobre todo en las UCIs, tiene una gran importancia es la dotación del personal sanitario. "Los profesionales sanitarios somos muchas veces el "vehiculo" para el desarrollo de brotes. Trabajar más deprisa y con más presión no ayuda a observar las prácticas de asepsia y control".
En sentido del doctor Cobo señala que "solemos olvidar o menospreciar las medidas más sencillas para prevenir las infecciones nosocomiales, en este caso, algo tan simple como lavarnos las manos".
-Resistencia bacteriana
El retraso entre el diagnóstico inicial y el comienzo del tratamiento acertado resulta crucial. Es necesario acertar a la hora de elegir el antibiótico para tratar las infecciones graves hospitalarias.
Teniendo en cuenta la evolución actual de los patrones de resistencia bacteriana en las infecciones nosocomiales el doctor Cobo señala que "meropenem supone una gran ayuda para el manejo de nuestros pacientes, particularmente los de mayor riesgo. Proporciona una cobertura amplísima y, al mismo tiempo, ocasiona muy poca toxicidad. El desarrollo de resistencia a meropenem es infrecuente pero puede aparecer. Por ello debemos procurar usarlo de forma equilibrada y adecuada".
Respecto a los patógenos nosocomiales más frecuentes y más difíciles de tratar el doctor Cobo señala que "los estafilococos y las pseudomonas son, entre otros, los patógenos más temibles, no sólo por su virulencia, sino por las dificultades terapéuticas que implica disponer de pocas alternativas". En este sentido, el doctor Cobo explica que en el área de los Gram positivos, se han dado algunas novedades en los últimos años que permiten ofrecer alternativas a los pacientes en función de sus necesidades, la toxicidad o la propia resistencia del microorganismo. "Sin embargo, no ha ocurrido lo mismo en el campo de los Gram negativos".
Los certificados de calidad en los hospitales deberían verse como una inversión y no como un gasto
El mantenimiento de la calidad, tanto referida a la seguridad como a la eficacia, de los aparatos y equipos médicos, y por extensión, de los centros sanitarios, hace tiempo que se ha convertido en una necesidad básica, al tratarse de productos de cuyo funcionamiento depende la vida del paciente. Además, con la entrada en vigor de las directivas europeas sobre Productos Sanitarios, también se ha convertido en un requisito legal.
Esto sólo puede llevarse a cabo mediante un sistema de calidad revisado periódicamente por una certificación externa, según una norma como la ISO 9001, cuya primera versión corresponde al año 1987. Actualmente, la norma que se encuentra en vigor es la ISO 9001:2008, la cual hace especial énfasis en el control del cumplimiento de los requisitos legales aplicables al servicio que ofrece la organización certificada.
Existen, aproximadamente, un millón de empresas certificadas según ISO 9001 en todo el mundo. China, Italia y Japón son los países donde más certificaciones se realizan a través de esta norma. España, con 65.000 empresas certificadas, se encuentra en el cuarto lugar, por delante de países como Alemania, Estados Unidos o Gran Bretaña.
Según Xavier Canals, miembro de la Sociedad Española de Electromedicina e Ingeniería Clínica (SEEIC) y director de Tecno-med Ingenieros, "la acreditación de centros sanitarios es un proceso de evaluación por parte de la autoridad sanitaria que analiza la capacidad de un centro sanitario para su apertura. Esta evaluación, que incluye la revisión de su sistema de calidad, se lleva a cabo en el momento de inicio de actividad del centro, pero no se asegura el continuo cumplimiento de los requisitos por parte del mismo a lo largo del tiempo. Para lograrlo, se debe recurrir a un sistema de calidad que lo asegure y que naturalmente, incluya unas auditorias periódicas por parte de una entidad de certificación".
"El coste de implantar el certificado ISO 9001 depende del número de días requeridos para su revisión por parte de la entidad de certificación, y éste, del número de empleados que trabajan en el servicio hospitalario. Según nuestra experiencia, la consecución del certificado para nueve servicios del hospital, hace tres años, ascendió a 9.000 € (certificación inicial) más 5.600 €, como coste del mantenimiento anual", afirma Antonio Ojeda, miembro de la SEEIC y director de calidad del Servicio de Electromedicina del Complejo Insular Materno Infantil de Gran Canaria.
"Como cualquier herramienta, la certificación tiene unos costes de puesta en marcha que deben verse como una inversión y no como un gasto. Es importante que se seleccione correctamente la Entidad de Certificación, así como la consultora que nos ayude a implantar el sistema, para tratar de conseguir unos costes razonables. En nuestro Centro Hospitalario, por ejemplo, hemos iniciado una línea de actuación denominada Gestión de Procesos, la cual facilita mucho la labor de incorporar la certificación a nuevos servicios sin necesidad de grandes inversiones", añade Ojeda.
Actualmente, en los centros sanitarios se apuesta por los Sistemas de Gestión de Calidad (SGC), pues la labor de la unidad de calidad hospitalaria ha sido muy efectiva en cuanto al control y sobre todo, al rigor, dando credibilidad al sistema y aportando ventajas en la gestión. "Es curioso que, al principio, se buscaban en el hospital servicios cuya cultura e inquietud demandaran SGC, pero estos tenían muy poca aceptación. Sin embargo, tan solo pocos años después, nos encontramos en la tesitura de tener que filtrar la cantidad de demandas de certificación recibidas", añade Antonio Ojeda.
Los Sistemas de Gestión de Calidad (SGC) son una herramienta muy potente y permiten priorizar acciones para que, con los mismos recursos, se puedan mantener la seguridad y eficacia de las tecnologías sanitarias en tiempos de crisis. "El número de empresas certificadas, siendo la certificación voluntaria, hablan por sí solos. Por ello, no podemos negar la aportación que realiza la ISO 9001 a la industria en general, y a la sanitaria en particular", concluye Xavier Canals.
En el caso de los sistemas de calidad asociados a las Tecnologías Sanitarias, la nueva norma específica que se recomienda es la ISO 13485, basada en la ISO 9001, que también incluye los requisitos reglamentarios de sistemas de vigilancia, comunicación de incidentes adversos y gestión de riesgos. Esta es la norma por la que deben regirse la instalación y mantenimiento de las Tecnologías Sanitarias, de aplicación a los Servicios de Electromedicina, así como a los procesos de esterilización de Productos Sanitarios, como es el caso de las Centrales de Esterilización.
Esto sólo puede llevarse a cabo mediante un sistema de calidad revisado periódicamente por una certificación externa, según una norma como la ISO 9001, cuya primera versión corresponde al año 1987. Actualmente, la norma que se encuentra en vigor es la ISO 9001:2008, la cual hace especial énfasis en el control del cumplimiento de los requisitos legales aplicables al servicio que ofrece la organización certificada.
Existen, aproximadamente, un millón de empresas certificadas según ISO 9001 en todo el mundo. China, Italia y Japón son los países donde más certificaciones se realizan a través de esta norma. España, con 65.000 empresas certificadas, se encuentra en el cuarto lugar, por delante de países como Alemania, Estados Unidos o Gran Bretaña.
Según Xavier Canals, miembro de la Sociedad Española de Electromedicina e Ingeniería Clínica (SEEIC) y director de Tecno-med Ingenieros, "la acreditación de centros sanitarios es un proceso de evaluación por parte de la autoridad sanitaria que analiza la capacidad de un centro sanitario para su apertura. Esta evaluación, que incluye la revisión de su sistema de calidad, se lleva a cabo en el momento de inicio de actividad del centro, pero no se asegura el continuo cumplimiento de los requisitos por parte del mismo a lo largo del tiempo. Para lograrlo, se debe recurrir a un sistema de calidad que lo asegure y que naturalmente, incluya unas auditorias periódicas por parte de una entidad de certificación".
"El coste de implantar el certificado ISO 9001 depende del número de días requeridos para su revisión por parte de la entidad de certificación, y éste, del número de empleados que trabajan en el servicio hospitalario. Según nuestra experiencia, la consecución del certificado para nueve servicios del hospital, hace tres años, ascendió a 9.000 € (certificación inicial) más 5.600 €, como coste del mantenimiento anual", afirma Antonio Ojeda, miembro de la SEEIC y director de calidad del Servicio de Electromedicina del Complejo Insular Materno Infantil de Gran Canaria.
"Como cualquier herramienta, la certificación tiene unos costes de puesta en marcha que deben verse como una inversión y no como un gasto. Es importante que se seleccione correctamente la Entidad de Certificación, así como la consultora que nos ayude a implantar el sistema, para tratar de conseguir unos costes razonables. En nuestro Centro Hospitalario, por ejemplo, hemos iniciado una línea de actuación denominada Gestión de Procesos, la cual facilita mucho la labor de incorporar la certificación a nuevos servicios sin necesidad de grandes inversiones", añade Ojeda.
Actualmente, en los centros sanitarios se apuesta por los Sistemas de Gestión de Calidad (SGC), pues la labor de la unidad de calidad hospitalaria ha sido muy efectiva en cuanto al control y sobre todo, al rigor, dando credibilidad al sistema y aportando ventajas en la gestión. "Es curioso que, al principio, se buscaban en el hospital servicios cuya cultura e inquietud demandaran SGC, pero estos tenían muy poca aceptación. Sin embargo, tan solo pocos años después, nos encontramos en la tesitura de tener que filtrar la cantidad de demandas de certificación recibidas", añade Antonio Ojeda.
Los Sistemas de Gestión de Calidad (SGC) son una herramienta muy potente y permiten priorizar acciones para que, con los mismos recursos, se puedan mantener la seguridad y eficacia de las tecnologías sanitarias en tiempos de crisis. "El número de empresas certificadas, siendo la certificación voluntaria, hablan por sí solos. Por ello, no podemos negar la aportación que realiza la ISO 9001 a la industria en general, y a la sanitaria en particular", concluye Xavier Canals.
En el caso de los sistemas de calidad asociados a las Tecnologías Sanitarias, la nueva norma específica que se recomienda es la ISO 13485, basada en la ISO 9001, que también incluye los requisitos reglamentarios de sistemas de vigilancia, comunicación de incidentes adversos y gestión de riesgos. Esta es la norma por la que deben regirse la instalación y mantenimiento de las Tecnologías Sanitarias, de aplicación a los Servicios de Electromedicina, así como a los procesos de esterilización de Productos Sanitarios, como es el caso de las Centrales de Esterilización.
La mujer trabajadora y madre de familia también se preocupa por su salud

Dentro del concepto de calidad de vida, cada vez adquiere para la mujer una mayor relevancia su salud, además de su desarrollo profesional y el ámbito familiar. Para el doctor Santiago Palacios, director del Instituto Palacios de Salud y Medicina de la Mujer y presidente del Comité Organizador del IX SAMEM, "conseguir mantener la salud a lo largo de los años requiere estar bien informadas de los riesgos de determinadas prácticas, hábitos de vida y las alternativas que tienen para conseguir una buena prevención y obtener mayores beneficios en el futuro, por tanto nuestra primera obligación como profesionales sanitarios es informar a las mujeres de todo esto, de forma que se puedan autorresponsabilizar de su propia salud".
Precisamente ofrecer una panorámica que abarque todos estos aspectos de la salud de la mujer es el objetivo de esta IX Edición del Encuentro de Salud y Medicina de la Mujer (SAMEM), que se celebra en el Palacio de Congresos de Madrid (Paseo de la Castellana, nº 99) durante estos días y que, además, en palabras del doctor Palacios, "pretende establecer las bases para la creación de programas integrales y multidisciplinares que potencien programas preventivos de atención a las mujeres, aporten mayor información a las mismas de forma unificada entre todas las especialidades y niveles asistenciales, y la prevención y educación para la salud". Todo ello, según este experto, "debería pasar por la inclusión práctica y no sólo teórica de la salud de la mujer en los programas políticos. Así, estamos en el momento de dar un salto cualitativo y materializar los datos e informaciones constatadas científicamente, de forma que se pongan en marcha políticas específicas en salud de la mujer, programas de prevención específicos y se eliminen las diferencias de género en salud".
El SAMEM, organizado por el Instituto Palacios de Salud de la Mujer, reúne un año más a alrededor de 2.000 profesionales sanitarios de toda España, médicos de Atención Primaria, expertos en Ginecología, Endocrinología, Reumatología, Cardiología e Hipertensión, Medicina Estética, etc. Desde un punto de vista multidisciplinar, se tratarán aquellos temas que más interés tengan para los profesionales sanitarios y la propia mujer, bien por su prevalencia, por haberse dado avances científicos o por su actualidad social. Según el doctor Palacios, "las diferencias de género en salud, un repaso de la salud de la mujer española, el riesgo cardiovascular, la prevención del cáncer en la mujer, las enfermedades óseas y articulares más prevalentes en la población femenina y las patologías relacionadas con el sistema nervioso central son algunos de los temas más relevantes que se abordarán en el programa científico".
Jornadas de Puertas Abiertas a las ciudadanas.
Sin duda, una de las principales novedades de este año, es la participación de la propia mujer en el Encuentro. Esta tarde el IX SAMEM abrirá sus puertas a las ciudadanas. Como explica el doctor Palacios, "queremos de esta manera no sólo fomentar la comunicación médico-paciente, sino contribuir a mejorar la información y el conocimiento de las mujeres sobre su salud".
Según este experto, no cabe duda de que uno de los desafíos y prioridades más importantes en la mujer española hoy es la prevención, "sobre todo, la de algunas enfermedades más frecuentes y/ o graves, como la osteoporosis y el cáncer de cérvix". Además de la vacuna del cáncer de cuello de útero, durante la Jornada se abordarán otros temas de interés para la salud de la mujer: artrosis, contracepción, otras patologías prevalentes en la mujer relacionadas con su calidad de vida, como la incontinencia urinaria, la osteoporosis, así como la influencia de la dieta y los fitoestrógenos sobre la salud.
El programa se ha realizado teniendo en cuenta los cambios sociodemográficos en la mujer en España de los últimos años han repercutido en modificaciones en las enfermedades más prevalentes y en los motivos de consulta. "La consulta de ginecología ya no es sólo un lugar donde consultar los problemas ginecológicos, sino que la mujer también viene a buscar cuidados de prevención y promoción de la salud y demanda más información en relación a la anticoncepción oral o alteraciones en las relaciones sexuales de ella o su pareja", comenta el doctor Palacios.
A esta circunstancia hay que añadir el hecho de que el estilo de vida de la mujer se ha modificado, haciéndose más activa física e intelectualmente. "Este cambio ha propiciado a su vez la adopción de ciertos hábitos por parte de la mujer, como el tabaco, que han propiciado que las mujeres estén padeciendo enfermedades tradicionalmente masculinas, como el cáncer de pulmón o los eventos cardiosvasculares", señala el doctor Palacios.
-Cuidado de la mujer en el siglo XXI
En la actualidad, la salud para la mujer es algo más que encontrarse bien físicamente, la salud es trabajar, participar en la vida familiar y social, es decir, conseguir un desarrollo equilibrado e integral, física y mentalmente. En España, hay más de 22 millones de mujeres y, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la esperanza de vida de las mujeres en nuestro país se sitúa en 82,9 años y se calcula que alcanzará 85,1 años en 2020. "En la actualidad, las españolas están entre las mujeres con mayor esperanza de vida en Europa y, en unos años, estarán entre las mujeres con mayor esperanza de vida de todo el mundo", explica el doctor Palacios. "Sin embargo, no hemos conseguido aún adaptar la atención sanitaria a la mujer ni siquiera enfermedad por enfermedad, siendo un ejemplo claro la patología cardiovascular, primera causa de mortalidad femenina en España".
Además, los datos sociodemográficos actuales no ayudan en nada a mejorar esta situación, teniendo en cuenta la mayor desigualdad en las pensiones y discriminación laboral, las dificultades para conciliar la vida familiar y laboral y la escasa adaptación de la asistencia sanitaria a la mujer emigrante. En definitiva, el doctor Santiago Palacios afirma que, "los cambios demográficos, la evolución cultural de la mujer y los avances científicos deben conllevar un cambio en la perspectiva desde la que los profesionales encargados de la salud de la mujer ofrecemos una atención integral y multidisciplinar a este sector de la población. Para ello, es fundamental la creación de programas integrales de atención a las mujeres en los que ellas mismas y su bienestar sean los verdaderos protagonistas".
En la actualidad, la salud para la mujer es algo más que encontrarse bien físicamente, la salud es trabajar, participar en la vida familiar y social, es decir, conseguir un desarrollo equilibrado e integral, física y mentalmente. En España, hay más de 22 millones de mujeres y, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la esperanza de vida de las mujeres en nuestro país se sitúa en 82,9 años y se calcula que alcanzará 85,1 años en 2020. "En la actualidad, las españolas están entre las mujeres con mayor esperanza de vida en Europa y, en unos años, estarán entre las mujeres con mayor esperanza de vida de todo el mundo", explica el doctor Palacios. "Sin embargo, no hemos conseguido aún adaptar la atención sanitaria a la mujer ni siquiera enfermedad por enfermedad, siendo un ejemplo claro la patología cardiovascular, primera causa de mortalidad femenina en España".
Además, los datos sociodemográficos actuales no ayudan en nada a mejorar esta situación, teniendo en cuenta la mayor desigualdad en las pensiones y discriminación laboral, las dificultades para conciliar la vida familiar y laboral y la escasa adaptación de la asistencia sanitaria a la mujer emigrante. En definitiva, el doctor Santiago Palacios afirma que, "los cambios demográficos, la evolución cultural de la mujer y los avances científicos deben conllevar un cambio en la perspectiva desde la que los profesionales encargados de la salud de la mujer ofrecemos una atención integral y multidisciplinar a este sector de la población. Para ello, es fundamental la creación de programas integrales de atención a las mujeres en los que ellas mismas y su bienestar sean los verdaderos protagonistas".
Más de la mitad de las mujeres con cáncer de mama aumenta de peso a causa del tratamiento
En la actualidad, la tasa de pacientes que superan un cáncer aumenta progresivamente. Los tratamientos disponibles hacen que la mayoría pasen de ser pacientes de cáncer a superar la enfermedad. Sin embargo, una vez superada, las mujeres se enfrentan a la incertidumbre de que el tumor puede volver a aparecer y a las secuelas de los tratamientos. De hecho, cerca del 80% de las mujeres operadas de cáncer de mama aumenta de peso tras la intervención. Éstos y otros temas relacionados con los efectos adversos tras la cirugía y la calidad de vida han sido abordados durante la mesa Síntomas a largo plazo en los casos de mujeres intervenidas con cáncer de mama, organizado por la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA), en el marco del VII Simposio Internacional de Cáncer de Mama: Un reto en la era de la Biomedicina del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM) que se ha celebrado recientemente en Barcelona y al que han asistido cerca de 400 expertos para analizar los últimos avances en la detección y manejo de este tumor.
La práctica de ejercicio físico ayuda a reducir este sobrepeso, mejora su calidad de vida y estado emocional, lo que les permite volver antes a las actividades de la vida cotidiana. "Sin embargo", explica la doctora Belén Ojeda, del Servicio de Oncología Médica del Hospital de la Santa Creu y Sant Pau de Barcelona y miembro de GEICAM, "las pacientes no suelen practicar ejercicio tras el tratamiento e, incluso, si son mujeres físicamente activas dejan de serlo tras el diagnóstico de la enfermedad. El gran impacto emocional que conlleva el propio diagnóstico del cáncer de mama contribuye a que la mujer entre en una fase depresiva y abandona la práctica de ejercicio o de otras actividades que realizaba habitualmente".
-Efectos de tratamiento
Pero este aumento de peso no sólo responde a la falta de ejercicio físico, ya que se ha visto que en las pacientes tratadas con quimioterapia este incremento de peso y la disminución del ejercicio físico son más frecuentes que en aquellas que sólo reciben un tratamiento local. "Este aumento puede responder también a que a las mujeres que tienen la regla algunas a veces se les retira con el tratamiento quimioterápico y también influye el tratamiento hormonal que reciben", afirma la doctora Ojeda
-Beneficios del ejercicio físico
Además del efecto beneficioso que el ejercicio tiene en la prevención del cáncer de mama, se ha demostrado que la práctica habitual de una actividad física tiene un efecto positivo en aquellas mujeres que han sido operadas de este tumor. "En este sentido", señala la doctora Ojeda, "los profesionales sanitarios que atendemos a estas pacientes debemos tener presente que el ejercicio físico forma parte del tratamiento, ya que hay evidencias científicas suficientes que muestran que su práctica favorece el buen pronóstico y evolución de la enfermedad".
El ejercicio físico debe ser continuado y progresivo, como caminar 30 ó 60 minutos diarios, nadar o practicar cualquier otro tipo de ejercicio recreativo. Asimismo es recomendable efectuar una dieta sana baja en grasas, rica en frutas y verduras para controlar el peso.
-Impacto del diagnóstico en la vida familiar
Junto a las secuelas físicas, el diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama lleva implícito unas secuelas psicológicas. Tal y como explica Montserrat Doménech, presidenta de la Asociación Grupo AGATA de Mujeres con Cáncer de Mama de Barcelona y miembro de FECMA, "la mujer es una pieza clave en el contexto sociofamiliar, por lo que cuando se le diagnostica un cáncer de mama lo primero en lo que piensa es en su familia, y especialmente en los hijos: cómo lo van a llevar, qué va a pasar, quién va a cuidar de ellos, etc. Tiene muy asumido el rol de cuidadora, por lo que de repente siente que pierde este papel y que a partir de ahora va a suponer una carga adicional para el resto de la familia".
Otro de los ámbitos que preocupa a las mujeres con cáncer de mama es el empleo. "Tras una intervención y un tratamiento, que normalmente es agresivo, el retorno al trabajo no es fácil", asegura Josefina Santacana de la Asociación GINESTA y miembro de la Junta Directiva de FECMA. Es cierto, explica, que las bajas cada vez son más cortas, pero aún así surgen los problemas. "En cada trabajo la situación es diferente, pero sí que puede haber dificultades para cambiar de actividad dentro de la empresa por no poder realizar la labor encomendada hasta antes de la enfermedad y, aunque no se puede hablar de despidos como tal –aunque se producen-, hay problemas de promoción, sobre todo en cargos de responsabilidad". Según los datos de una encuesta de 2006, la realidad es que una de cada cuatro mujeres con cáncer de mama acaba por abandonar su trabajo, "bien por pactar un despido o por otros motivos personales. También en algunos casos por jubilación o incapacidad, aunque es cierto que cada vez hay menos bajas por esta última causa".
En este contexto, resulta clave la labor de las asociaciones de pacientes. "La mujer necesita compartir sus miedos y prefiere hacerlo con desconocidos. No quiere hacer daño o mostrarse débil con su entorno. De esta manera, en las asociaciones se crean lazos muy fuertes con estas personas porque se comparten muchos momentos y vivencias muy duras. Sin embargo, la mayoría nos comentan que después de pasar este mal trago mejoran sus relaciones familiares", concluye Montserrat.
La práctica de ejercicio físico ayuda a reducir este sobrepeso, mejora su calidad de vida y estado emocional, lo que les permite volver antes a las actividades de la vida cotidiana. "Sin embargo", explica la doctora Belén Ojeda, del Servicio de Oncología Médica del Hospital de la Santa Creu y Sant Pau de Barcelona y miembro de GEICAM, "las pacientes no suelen practicar ejercicio tras el tratamiento e, incluso, si son mujeres físicamente activas dejan de serlo tras el diagnóstico de la enfermedad. El gran impacto emocional que conlleva el propio diagnóstico del cáncer de mama contribuye a que la mujer entre en una fase depresiva y abandona la práctica de ejercicio o de otras actividades que realizaba habitualmente".
-Efectos de tratamiento
Pero este aumento de peso no sólo responde a la falta de ejercicio físico, ya que se ha visto que en las pacientes tratadas con quimioterapia este incremento de peso y la disminución del ejercicio físico son más frecuentes que en aquellas que sólo reciben un tratamiento local. "Este aumento puede responder también a que a las mujeres que tienen la regla algunas a veces se les retira con el tratamiento quimioterápico y también influye el tratamiento hormonal que reciben", afirma la doctora Ojeda
-Beneficios del ejercicio físico
Además del efecto beneficioso que el ejercicio tiene en la prevención del cáncer de mama, se ha demostrado que la práctica habitual de una actividad física tiene un efecto positivo en aquellas mujeres que han sido operadas de este tumor. "En este sentido", señala la doctora Ojeda, "los profesionales sanitarios que atendemos a estas pacientes debemos tener presente que el ejercicio físico forma parte del tratamiento, ya que hay evidencias científicas suficientes que muestran que su práctica favorece el buen pronóstico y evolución de la enfermedad".
El ejercicio físico debe ser continuado y progresivo, como caminar 30 ó 60 minutos diarios, nadar o practicar cualquier otro tipo de ejercicio recreativo. Asimismo es recomendable efectuar una dieta sana baja en grasas, rica en frutas y verduras para controlar el peso.
-Impacto del diagnóstico en la vida familiar
Junto a las secuelas físicas, el diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama lleva implícito unas secuelas psicológicas. Tal y como explica Montserrat Doménech, presidenta de la Asociación Grupo AGATA de Mujeres con Cáncer de Mama de Barcelona y miembro de FECMA, "la mujer es una pieza clave en el contexto sociofamiliar, por lo que cuando se le diagnostica un cáncer de mama lo primero en lo que piensa es en su familia, y especialmente en los hijos: cómo lo van a llevar, qué va a pasar, quién va a cuidar de ellos, etc. Tiene muy asumido el rol de cuidadora, por lo que de repente siente que pierde este papel y que a partir de ahora va a suponer una carga adicional para el resto de la familia".
Otro de los ámbitos que preocupa a las mujeres con cáncer de mama es el empleo. "Tras una intervención y un tratamiento, que normalmente es agresivo, el retorno al trabajo no es fácil", asegura Josefina Santacana de la Asociación GINESTA y miembro de la Junta Directiva de FECMA. Es cierto, explica, que las bajas cada vez son más cortas, pero aún así surgen los problemas. "En cada trabajo la situación es diferente, pero sí que puede haber dificultades para cambiar de actividad dentro de la empresa por no poder realizar la labor encomendada hasta antes de la enfermedad y, aunque no se puede hablar de despidos como tal –aunque se producen-, hay problemas de promoción, sobre todo en cargos de responsabilidad". Según los datos de una encuesta de 2006, la realidad es que una de cada cuatro mujeres con cáncer de mama acaba por abandonar su trabajo, "bien por pactar un despido o por otros motivos personales. También en algunos casos por jubilación o incapacidad, aunque es cierto que cada vez hay menos bajas por esta última causa".
En este contexto, resulta clave la labor de las asociaciones de pacientes. "La mujer necesita compartir sus miedos y prefiere hacerlo con desconocidos. No quiere hacer daño o mostrarse débil con su entorno. De esta manera, en las asociaciones se crean lazos muy fuertes con estas personas porque se comparten muchos momentos y vivencias muy duras. Sin embargo, la mayoría nos comentan que después de pasar este mal trago mejoran sus relaciones familiares", concluye Montserrat.
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