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06 May 2009

Las alergias y las infecciones respiratorias son las principales complicaciones de los pacientes cardiópatas durante la primavera

Las enfermedades cardiovasculares son las responsables de un tercio de las muertes que se producen en el mundo, concretamente fallecen al año 17,5 millones de personas por este motivo. Cada dos segundos se produce una muerte por enfermedad cardiovascular en el mundo, cada cinco segundos un infarto de miocardio y cada seis segundos un ictus, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estas cifras reflejan la importancia que tienen las enfermedades cardiovasculares en la salud de la población, siendo la primera causa de muerte en los países occidentales.

Los cambios estacionales influyen en las patologías cardiovasculares, siendo la primavera una época en la que tanto las infecciones respiratorias como los procesos asmáticos tienen mayor presencia.

Los cambios bruscos de temperatura durante la primavera favorecen las infecciones respiratorias, en concreto, la bronquitis aguda y la neumonía, que habitualmente tienen una causa viral.

“Estas infecciones descompensan con frecuencia a los cardiópatas ya que actúan como factor precipitante de insuficiencia cardiaca en pacientes con cardiopatía compensada con el tratamiento”, apunta el Dr. Javier Ortigosa, Director Médico de la revista “Corazón y Salud” y cardiólogo de la Fundación Española del Corazón (FEC). Por eso, todos los pacientes cardiópatas “deben vacunarse antes de la época invernal contra la gripe y la neumonía por neumococo”, matiza el cardiólogo.

Los pacientes alérgicos también se ven afectados por la primavera, por lo que suelen seguir un tratamiento a base de antihistamínico. Los cardiópatas puede seguir este tratamiento sin problemas, puesto que “los antihistamínicos comercializados son seguros y no prolongan significativamente el intervalo QT, que solo debe vigilarse en los pacientes que ya lo tienen prolongado de base, por enfermedad o por la toma de otros fármacos”, afirma el Dr. Ortigosa.

No obstante, si la alergia es grave y requiere tratamiento con corticoides, el paciente cardiópata debe extremar la vigilancia de la tensión arterial y estar atento al posible agravamiento o aparición de una insuficiencia cardiaca debido a que estos fármacos provocan retención de agua y sal.

Por otra parte, durante la primavera las consultas de cardiología suelen atender numerosos casos de pericarditis aguda —inflamación del pericardio, que es una membrana que rodea al corazón y está causada por un virus— que a pesar de constituir un cuadro benigno resulta alarmante, ya que causa dolor en el pecho, lo que hace pensar erróneamente que se está teniendo una angina de pecho o un infarto.

Sin embargo, “sólo precisa administrar antiinflamatorios para aliviar el dolor y frecuentemente se resuelve espontáneamente en varios días o semanas”, señala el Dr. Ortigosa.

No obstante, el hecho de que durante la primavera el clima mejore, es el mejor momento para “abandonar el sedentarismo e incrementar la actividad física al aire libre, que tan beneficiosa es para nuestro corazón y para nuestro bienestar psicológico”, concluye el Dr. Ortigosa.

180 millones de personas tienen ya su Tarjeta Sanitaria Europea en el bolsillo

La Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) está a punto de cumplir cinco años de existencia y la Comisión Europea ha anunciado hoy nuevas estadísticas que indican que el número de tarjetas en circulación ha alcanzado los 180 millones. La cifra de europeos titulares de la tarjeta ha aumentado año tras año desde la introducción del programa en 2004. La TSE es una tarjeta gratuita que garantiza a sus titulares el mismo acceso a los servicios sanitarios públicos (p. ej.: médicos, farmacias, hospitales o centros de salud) que los ciudadanos del país que visiten.

-Las estadísticas respaldan el éxito de la iniciativa
La TSE facilita el acceso a la atención médica en caso de enfermedad o accidente cuando el titular de la tarjeta se encuentra temporalmente de visita en uno de los 31 países participantes. La TSE se introdujo de manera progresiva entre junio de 2004 y diciembre de 2005, en sustitución del anterior formulario en papel denominado “E111”.

La mayor difusión de la tarjeta se da en Liechtenstein, Suiza y Austria, donde el 99%, el 96% y el 96% de la población, respectivamente, posee una TSE. Estas elevadas cifras de circulación se deben a que la TSE se halla en el reverso de la tarjeta de la seguridad social nacional de dichos países: por lo tanto, la obtención de la TSE es automática para los residentes en los Estados mencionados.

La menor circulación en algunos países puede deberse, en parte, a que sus ciudadanos viajan menos al extranjero. Por ejemplo, las cifras de Eurostat de 2006 muestran que sólo el 11% de las vacaciones (de al menos cuatro noches) que disfrutan los residentes griegos tiene lugar en destinos fuera de Grecia — y únicamente el 1% de los griegos es titular de la TSE. No obstante, la TSE no sólo es válida para viajes de placer, sino que puede utilizarse independientemente de la razón por la que se viaje (trabajo, estudios, vacaciones). Los ciudadanos que no posean una TSE corren el riesgo de encontrar más dificultades para hacer frente a los costes derivados de la atención médica que necesiten durante sus viajes al extranjero, ya que, en la mayoría de los casos, se les exigirá el abono anticipado de la misma.

Las estadísticas indican que el uso de la TSE también ha ido aumentando cada año: otro indicador de que la iniciativa está funcionando. El incremento continuado del número de tarjetas en circulación y las cifras que indican su creciente utilización demuestran que los europeos conocen cada vez más las ventajas de la tarjeta.
Menos papeleo significa menos inconvenientes para el médico y el paciente
Al minimizar los trámites burocráticos, la TSE beneficia tanto a sus titulares que sufren una lesión o enfermedad durante un desplazamiento al extranjero como a los proveedores de asistencia sanitaria. Gracias al aumento del número de ciudadanos que viajan con la tarjeta, los proveedores de asistencia sanitaria se están familiarizando con los procedimientos que deben llevar a cabo cuando atienden a pacientes extranjeros; cada vez más usuarios y profesionales de la salud están comprobando las ventajas de la TSE.

El diseño común para toda Europa de la propia tarjeta es una de las razones de su éxito. Con el fin de garantizar que los proveedores de servicios sanitarios puedan reconocer fácilmente la Tarjeta Sanitaria Europea, se utiliza un diseño único para todos los países participantes. Los mismos datos ocupan siempre idéntica posición en la tarjeta, lo que minimiza la posibilidad de confundir la información, sobre todo teniendo en cuenta las diferencias idiomáticas. La única diferencia es la vigencia de la tarjeta: cada Estado miembro tiene la libertad de decidir el periodo de validez de la misma.

Gracias a la exitosa labor de divulgación y educación del público, así como a las evidentes ventajas prácticas del programa, cada vez más europeos están obteniendo la tarjeta.

Si desea más información (disponible en todas las lenguas oficiales), le rogamos que visite: http://eic.europa.eu

Contenidos nutricionales del chocolate

El chocolate, así como los derivados del cacao, son alimentos cuyos beneficios para el organismo son, en muchas casos, poco conocidos. Mars, mayor productor de chocolate del mundo, posee un amplio conocimiento sobre sus propiedades, gracias a las diversas investigaciones que desarrolla en colaboración con universidades de todo el mundo. En la actualidad, más de 19 estudios clínicos han señalado que los flavanoles del cacao tienen efectos beneficiosos en la circulación sanguínea. Además, la compañía cuenta con un propio departamento denominado Mars Nutrition “Health & Wellbeing” encargado de desarrollar productos que respondan a la creciente demanda del consumidor por alternativas saludables, sin dejar de disfrutar de lo bueno del chocolate.

El cacao contiene aproximadamente un 30% de materia grasa, un 6% de proteínas, un 61% de carbohidratos, y un 3% de humedad y minerales. Los minerales son fundamentales para el buen funcionamiento del organismo ya que intervienen en muchos de los procesos metabólicos del cuerpo humano. El cacao es rico en magnesio, cobre, potasio, fósforo, calcio, hierro y zinc. Aporta también Vitamina A fundamental para el mantenimiento de la vista y la piel, como Vitamina B que ayuda a cuidar la salud del corazón y las arterias.

La manteca de cacao está compuesta por un 35% de ácido oleico, un 35% de ácido esteárico, un 25% de ácido palmítico y un 5% restante formado por diversos ácidos grasos, entre ellos el ácido linoleico. Gracias a esta equilibrada composición, el consumo de este alimento tiene un efecto neutro en los niveles de colesterol plasmático, por el efecto de compensación entre la acción de los tres ácidos grasos. De esta manera, la grasa del chocolate no eleva los niveles de las lipoproteínas de baja densidad o “colesterol malo” (LDL), no altera los niveles de las lipoproteínas de alta densidad o también conocido como “colesterol bueno” (HDL), ni los niveles de los triglicéridos sanguíneos.

Ahora los nutricionistas aconsejan un consumo moderado de chocolate siempre que se integre dentro de una dieta completa y equilibrada. Todo depende de la cantidad de chocolate que se consuma, sin pretender sustituir los alimentos imprescindibles como pueden ser la leche o la fruta.

Entre otros componentes, en el cacao se encuentran metilxantinas, sustancias conocidas por sus efectos estimulantes a nivel del sistema nervioso central. La principal metilxantina del cacao es la teobromina (1,2%) que actúa como estimulante del músculo cardíaco (efecto vasodilatador). Contrariamente a lo que se cree, la cafeína está presente en muy poca cantidad, no creando dependencia ni cambios significativos en el sistema nervioso. Otras sustancias que actúan sobre el sistema nervioso son la feniletilamina, la anandamina, la serotonina y la tiramina, que tienen un efecto antidepresivo leve, mejorando el estado de ánimo y contribuyendo a producir una sensación de bienestar, felicidad y placer.

Las últimas investigaciones posicionan al chocolate como “beneficioso para la salud”, situando este producto como uno de los mejores aliados para proteger el corazón por el alto contenido en antioxidantes que posee. Las semillas del cacao contienen flavonoles, sustancias naturales bioactivas que contribuyen a mantener y mejorar la circulación sanguínea. Los flavonoles son parte de la gran familia de los flavonoides, a la que también pertenecen numerosas frutas y verduras.

Diversos estudios clínicos demuestran que los flavonoles del cacao contribuyen a la relajación de los vasos sanguíneos e influyen en una buena circulación sanguínea, reduciendo el riesgo de acumulación de plaquetas -formando coágulos de sangre- y contribuyendo así al buen funcionamiento del sistema vascular.

Según un reciente estudio publicado por el Journal of the American College of Cardiology realizado por un grupo internacional de científicos que utilizaron el cacao de Mars Incorporated, Cocoapro®, consumir diariamente una bebida rica en flavanoides de cacao podría disminuir los efectos negativos de la diabetes en los vasos sanguíneos. Los pacientes participantes con diabetes tipo 2 experimentaron un 30% de mejora en sus funciones de su sistema circulatorio, restaurando sus funciones circulatorias en el mismo nivel de rendimiento estimado en una persona sin factores de riesgo cardiovasculares conocidos.

05 May 2009

España: La evolución demográfica condicionará el crecimiento sanitario por comunidades autónomas

A lo largo del siglo XX, la esperanza de vida en España se ha incrementado en más de 44 años, y como consecuencia, la proporción de españoles con más de 65 años va en aumento. Este fenómeno, unido a los movimientos migratorios, ha contribuido a modificar la estructura de la población española.

Por otra parte, el gasto en servicios sanitarios se ha multiplicado por cinco en el último medio siglo. Mientras que en 1960 los españoles trabajaban alrededor de tres días por año para pagar su atención sanitaria, actualmente, el gasto sanitario equivale a una media de 18 días de trabajo.

Ante estos datos, cada vez es mayor el debate sobre si estos cambios demográficos pueden llegar a hacer insostenible la financiación del gasto sanitario público español. Por ello, la Fundación Pfizer ha organizado el IV Foro de Debate Social en el que se han aportado las claves para el análisis de esta cuestión de máxima actualidad.

Asimismo, en esta cita se han dado a conocer los resultados del estudio ‘Impacto de la Demografía sobre el Gasto Sanitario Futuro de las Comunidades Autónomas’, realizado por la Universidad Pompeu Fabra, a iniciativa de la Fundación Pfizer.

Esta investigación responde a una preocupación prioritaria para todos los gobiernos de los países desarrollados: la sostenibilidad de la financiación del gasto sanitario. El informe, realizado valorando las variables demográficas (cobertura, envejecimiento e inmigración) de todas las Comunidades Autónomas, se llevó cabo a partir de la aplicación de diferentes componentes del gasto, como el gasto hospitalario, farmacéutico, de atención primaria, entre otros. El estudio concluye que el impacto de la demografía sobre el gasto sanitario público es una causa de preocupación justificada, debido fundamentalmente a las variaciones en la población y a los cambios en la estructura de edades, es decir, al envejecimiento.

“El objetivo general de este estudio es conocer el impacto que tiene la evolución demográfica sobre el gasto sanitario en cada una de las Comunidades Autónomas hasta el año 2016, aspecto clave a efectos de planificación, financiación y gestión de un sistema de salud descentralizado, como el nuestro”, afirma el profesor Jaume Puig Junoy, co-director del Centro de Investigación en Economía y Salud de la Universidad Pompeu Fabra, CRES-UPF, y autor de la investigación.

“Según los resultados –afirma Emilio Moraleda, presidente de la Fundación Pfizer- este impacto no será nada desdeñable (de entre un 11,66% y un 16,68%) y requerirá un esfuerzo presupuestario destacable”.


“Desde la Fundación Pfizer -en nuestro compromiso de difundir y promover trabajos y estudios que permitan conocer con mayor detalle la dimensión y el efecto del envejecimiento y el flujo migratorio- hemos promovido este estudio, con el que se aportan datos y conclusiones significativas ante un problema que se puede agravar en los próximos años”, añade.

-Destacadas diferencias por Comunidades Autónomas
La previsión del crecimiento del gasto sanitario según Comunidades Autónomas es muy heterogénea, ya que los datos oscilan entre los que podrían ser los valores más altos en Baleares (27,2% / 21,3%) y Canarias (26,1 % / 22,3%), y los más bajos de Asturias (3% / 1,9%), y Castilla y León (3% / 1,8%). Esta tendencia continuará hasta 2016, momento en el que el impacto demográfico podría seguir siendo notable en Baleares y Canarias, y notablemente inferior en Extremadura, Galicia, Asturias y Castilla y León.

Asimismo, el estudio destaca que una de las causas del aumento de este gasto es el hecho de que, la población en general, cada vez utiliza más los servicios sanitarios, los cuales incorporan de forma creciente costosas innovaciones tecnológicas.

“Una de las reflexiones que se extraen de este estudio es que el sistema de financiación autonómica requiere de mecanismos de flexibilidad que sean capaces de dotar de suficiente elasticidad a la capacidad de gasto frente al impacto demográfico de cada Comunidad Autónoma. Si esto no se consigue, podría empeorar de forma destacable la oportunidad de tratamiento para una misma necesidad, a nivel territorial”, concluye el profesor Jaume Puig-Junoy.

Aumenta el conocimiento sobre el asma entre la población, pese a que aún prevalece la idea de que es una enfermedad alérgica

Las personas que padecen asma y aquellos individuos que tienen un familiar o un amigo asmático conocen bastante bien los aspectos generales de la enfermedad y están concienciados sobre la importancia de controlar los síntomas. Sin embargo, aún prevalecen ciertos mitos en torno a esta patología, como la creencia de que es un tipo de alergia. Éstas son algunas de las principales conclusiones extraídas del estudio ‘Opiniones y Creencias sobre el Asma’, dirigido por Carlos Villasante, Jefe de la Sección de Neumología del Hospital Universitario La Paz (Madrid), y Miguel Ángel Ruiz, doctor en Psicología y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). La investigación, impulsada por la Fundación AstraZeneca y la UAM, ha sido presentada hoy con motivo del Día Mundial del Asma.

En el estudio participaron 2.024 personas de Madrid, con una edad media de 43 años, y de las cuales el 68% eran mujeres. Se realizó a partir de un cuestionario de once preguntas cerradas multirespuesta y una abierta elaboradas por un panel de ocho expertos. Abordaban cuestiones sobre etiología, prevalencia, diagnóstico, síntomas, tratamientos o preocupaciones con el objetivo de conocer el nivel de conocimiento general de la población sobre esta enfermedad respiratoria. La encuesta fue realizada durante una campaña de sensibilización; la mayoría de los encuestados resultaron tener asma o ser familiares o amigos de asmáticos (81%).

En primer lugar, del estudio se extrae que existe un amplio conocimiento acerca de los principales aspectos del asma y sus posibles complicaciones. Sin embargo, llama la atención que aún prevalezcan ciertos mitos en torno a la enfermedad. En concreto, el 51% de los encuestados aseguró que el asma es un tipo de alergia. Este equívoco se debe a que el tipo de asma que mayor incremento está sufriendo en los últimos años es el asma alérgica, es decir, es un alérgeno (como el polen, los ácaros o los epitelios de animales) el que produce la inflamación de los bronquios. No obstante, “el asma no es un tipo de alergia, sino una enfermedad respiratoria”, apunta Villasante.
Asimismo, más de la mitad de los participantes (51%) aseguró que el asma puede resultar mortal. “El asma puede causar, en un pequeño porcentaje, la muerte, pero no debería ser así, ya que estos fallecimientos se producen porque la persona no sigue el tratamiento de forma adecuada o acude demasiado tarde al hospital cuando se presenta una crisis, situaciones ambas prevenibles”, explica este neumólogo. De hecho, “con la medicación adecuada y un seguimiento apropiado, en la mayoría de los casos la enfermedad se controla y el paciente puede llevar una vida normal”, matiza.

Otro dato a destacar es el porcentaje tan alto de personas (37,1%) que cree que el tratamiento sólo debe administrarse en presencia de síntomas. Hay quien piensa que sólo se sufre asma cuando se sienten ahogos, en medio de una crisis, y no cuando se tose constantemente o cuando se siente opresión en el pecho. Todavía existe la creencia de que el asma es una enfermedad aguda cuando, sin embargo, es crónica. “Sólo un pequeño porcentaje de pacientes leves son los que pueden permitirse medicarse exclusivamente cuando tienen síntomas”, añade este neumólogo.

En la misma dirección, y a pesar de que un 73% de los encuestados considera que los tratamientos son eficaces y un 27% opina que son sencillos y cómodos, uno de cada tres (34%) piensa que los fármacos tienen bastantes o muchos efectos secundarios, lo que condiciona a los asmáticos a la hora de seguir el tratamiento. En España, la mitad de los pacientes con asma no están bien controlados porque abandonan el tratamiento, aunque un 41% reconoce que interrumpir la terapia puede ser perjudicial. “Aunque la creencia más arraigada es que el tratamiento es para toda la vida, la falta de adherencia a éste sigue siendo el problema más grave que tenemos y cuya solución pasa por informar y educar a los pacientes”, afirma Villasante.

-Preocupaciones y demandas

A la hora de enumerar los motivos más frecuentes de preocupación, un 35% de los encuestados destacó que la asfixia, los ahogos, el cansancio y la tos son los signos que más alarman y hasta un 18% mencionó que un mal abordaje de la enfermedad puede limitar la calidad de vida. “Preocupan mucho las crisis, la cronificación y el agravamiento de la enfermedad”, analiza por su parte Miguel Ángel Ruiz. En concreto, hasta un 62% de los encuestados manifestó que el asma limita bastante o mucho la vida diaria.

Asimismo, los participantes demandaron más información sobre el asma y manifestaron que desconocen muchos de los desencadenantes que la originan, así como su relación con la contaminación y el tabaquismo. En este sentido, los expertos recuerdan que existe el asma no alérgica provocada, por ejemplo, por materias irritantes como el humo del tabaco, los productos de limpieza doméstica, la contaminación ambiental o incluso los cambios súbitos de temperatura. Por último, los encuestados no quisieron dejar pasar la oportunidad de reclamar más inversión en investigación y en técnicas de diagnóstico adecuadas.

-Diagnóstico y sintomatología

En cuanto al diagnóstico, conviene subrayar que el 84% de los participantes sabe que el asma puede aparecer a cualquier edad y el 66% reconoce que se trata de una enfermedad no curable, pese a que los expertos recuerdan que es controlable en la mayoría de los casos, siempre y cuando el paciente siga las indicaciones prescritas por el médico. No obstante, si una de cada tres personas considera que el asma se puede curar es porque “pertenece a ese porcentaje de asmáticos que tiene síntomas tan leves que apenas los percibe y cree que la enfermedad ha desaparecido”, explica Villasante.

En cuanto a la pregunta sobre la aparición de los síntomas, sorprende la disparidad de opiniones. Un 41,89% de los encuestados aseguró que los pitidos o los ahogos son más frecuentes en determinadas estaciones del año, un 21,24% declaró que aparecen sólo al hacer ejercicio, un 21,02% señaló que se tienen varios días al mes y un 15,85% apuntó que los síntomas del asma son diarios. “Estos datos tienen una explicación: aunque el asma es crónica, puede estar provocada por diferentes desencadenantes, lo que produce que existan distintos tipos de la enfermedad. Entre los más comunes destacan el asma alérgica, no alérgica, estacional, nocturna o inducida por la realización de ejercicio físico”, concluye este especialista.

Los resultados de estudios científicos con población americana que relacionan refrescos/obesidad no son extrapolables a España

Cada vez son más numerosos los estudios sobre consumo de refrescos y obesidad, y los resultados –todavía contradictorios- también provocan un encendido debate. Para intentar arrojar luz a la polémica, la revista científica “Nutrition Research Reviews” publicó recientemente un artículo titulado “Refrescos y obesidad: una revisión sistemática de la evidencia en base a estudios y análisis”, en el que alerta del peligro de extrapolar los resultados de estudios realizados en Estados Unidos a la población europea.

“La mayoría de los resultados de los estudios realizados con niños y adolescentes provienen de Estados Unidos, donde el consumo de refrescos azucarados es dos veces mayor comparado con el registrado en Europa”, explica. Igualmente, este artículo añade que la sociedad estadounidense posee un estilo de vida “más sedentario” que el existente en Europa, lo que agrava el problema del sobrepeso y la obesidad. Y concluye: “La mayoría de estudios sugieren que el efecto del consumo de refrescos sobre un eventual aumento de peso es pequeño salvo en personas propensas a ganar peso o que tengan altos niveles de consumo”.

La obesidad entre la población norteamericana ha aumentado considerablemente y según datos del Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos, en 2005 existía un 23,9% de adultos obesos, con un índice de masa corporal mayor de 30, mientras que en 2007 ese porcentaje ya alcanzó el 25,6%.

Mientras tanto, y según datos de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) y la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), el porcentaje de población adulta con obesidad en España no llega al 16%. Esto es, casi un 10% inferior a la que posee Estados Unidos, un argumento que refuerza la tesis aportada por “Nutrition Research Reviews”.

-La evidencia de Avena, en población española
El Estudio Avena, realizado sobre una muestra de más de 1.500 adolescentes españoles, afirma que “no hay una relación directa entre el consumo de bebidas refrescantes y obesidad”, reclamando una línea de actuación para las autoridades sanitarias que se centre prioritariamente en la recomendación del seguimiento de una dieta adecuada y el abandono de la vida sedentaria.
Los resultados de este trabajo desmienten las informaciones que afirman que el consumo moderado de refrescos causa obesidad. El trabajo incluyó una muestra de 1.523 personas, situada en la franja de edad que va de los 13 a los 18 años, de diferentes provincias españolas, e indica que los resultados de los estudios que hablan de una relación entre obesidad y consumo de refrescos son “débiles e inconsistentes”.

Según la Profesora de Investigación, Dra. Ascensión Marcos, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), coordinadora del estudio AVENA, “la conclusión fundamental es que no parece existir una asociación entre el consumo de este tipo de bebidas y la obesidad aunque el abordaje de un patrón dietario es más conveniente para investigar la asociación entre la dieta y la obesidad, sin olvidar en ningún momento el nivel de actividad física”.

En consecuencia, no solo los patrones dietarios son importantes, sino que también lo son los hábitos alimentarios y de actividad física/sedentarismo que se tienen que tener siempre en cuenta cuando se evalúan las relaciones con la obesidad en estudios longitudinales y transversales. “Por ello, es tan importante realizar estudios de intervención integral para tratar de identificar soluciones más sensibles ante el incremento de la epidemia de la obesidad”, agrega la Dra. Marcos.

Además, los expertos recuerdan que los estilos de vida de la población son diferentes a un lado y otro del Atlántico, con la estadounidense siendo más propensa al sedentarismo. Del mismo modo influye la dieta, más destructiva en la sociedad norteamericana por no dedicar el tiempo suficiente a la comida y por tener un estilo de vida rápido. Hoy en día se ha visto que como mínimo hay que dedicar de 15 a 45 minutos a cada ágape, según tipo de comida, y hacer cinco comidas al día.


-Otros estudios recientes
Según el Estudio Avon realizado el pasado año en Cambridge, con una muestra total de 1.203 niños de entre cinco y seis años de edad, “los resultados no mostraron una asociación significativa entre la obesidad y el consumo de bebidas azucaradas”. Es más, los datos obtenidos sugieren que el grupo que ingirió bebidas bajas en azúcares tendió a engordar más que el grupo que consumió bebidas “no rebajadas”. Esto parece ser debido a que los niños que tienen tendencia a engordar utilizan bebidas bajas en calorías como parte de un plan dietético, claramente ineficaz.

Los investigadores que participaron en este estudio afirman que hay muy pocas pruebas de que las bebidas azucaradas jueguen un importante papel en la obesidad comparadas con otras comidas, aunque también insisten en la necesidad de aportar equilibrio en la dieta”.

También en este ámbito, científicos de la Universidad de Otago, pertenecientes a diferentes áreas médicas, analizaron concretamente el consumo de azúcar o sacarosa y su relación con el peso corporal. El trabajo, publicado en “Public Health Nutrition”, tenía por objeto investigar la posible relación entre el índice de masa corporal (IMC) y el consumo de azúcar y grasa en adultos y niños de Nueva Zelanda. Para ello, se realizó un estudio transversal en hogares y colegios del que formaron parte 4.379 adultos (mayores de 15 años) y 3.049 niños (de 5-14 años). Sus resultados muestran cómo los adultos con sobrepeso u obesidad no realizaron un consumo mayor de azúcares o sacarosa que los adultos de peso normal.

Los andaluces con asma pueden inscribirse en el "Programa Aire"

Los andaluces con asma pueden inscribirse en el Programa Aire de la Consejería de Salud, una iniciativa de la que ya se benefician 329 personas y que tiene por objeto mejorar la respuesta asistencial urgente a las personas con asma o con ‘shock’ anafiláctico agudo.

El Programa Aire, puesto en marcha a través de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias y el Plan Andaluz de Urgencias y Emergencias, permite que, en caso de que el paciente sufra una crisis de ahogo, se produzca una asistencia más rápida y ágil.

En esta línea, el sistema de funcionamiento es igual al Programa Corazón. Los pacientes que desean inscribirse en este programa deben solicitar el acta en el mismo a través de su médico de cabecera o especialista (pediatra, neumólogo, alergólogo), quienes le facilitarán la documentación necesaria para su inscripción.

El paciente tendrá que remitir la solicitud rellena, junto a una copia del informe médico, al Servicio Provincial 061 de Granada, desde donde se procederá a introducir sus datos en el sistema de información que sustenta el programa, una vez que se comprueba que cumple los criterios clínicos.

El paciente recibirá por carta la confirmación de alta así como una tarjeta identificativa de pertenencia al programa (Tarjeta Aire) y material informativo con consejos sobre cómo debe actuar ante una crisis de asma o anafilaxia.

--Funcionamiento ante una crisis

Al recibir una solicitud de asistencia urgente para un paciente integrado en el Programa Aire, el 061 tiene capacidad para recuperar de una manera ágil y sencilla, a través del nombre o número de la Tarjeta Aire, la historia clínica del paciente ya almacenada en su sistema de información. Ello posibilita eliminar el protocolo de preguntas ante una llamada de emergencia, reduciéndose así considerablemente el tiempo de actuación, y activar simultáneamente el recurso disponible y más adecuado a la necesidad de ese paciente.

De esta forma se reduce el tiempo de actuación en la sala de coordinación y se activa el recurso disponible y más adecuado a su necesidad. En caso de derivación, también es posible informar al centro hospitalario sobre la historia clínica del paciente, la presunción diagnóstica y pronóstica de la crisis, el estado clínico en el que se presupone va a llegar el paciente y las medidas terapéuticas que los servicios sanitarios están aplicando durante el traslado.

Los andaluces que se benefician del programa Aire de la Consejería de Salud ascienden ya a 329. Estos pacientes se han inscrito de forma voluntaria en un programa que está dirigido a procurar una asistencia ágil y rápida a las personas con asma o con un ‘shock’ anafiláctico agudo. Las estadísticas reflejan que los pacientes que se han inscrito al Programa Aire han recurrido en 176 ocasiones al 061 y han recibido asistencia urgente por algún tipo de recurso de la sanidad pública andaluza desde la puesta en marcha del programa a finales de 2006.

Con el fin de continuar difundiendo esta iniciativa entre los pacientes con esta patología, la Consejería de Salud ha distribuido 26.000 folletos y tarjetas de inscripción en los hospitales del sistema sanitario público, así como entre las doce instituciones colaboradoras del programa.

A la difusión de este programa se ha unido la Consejería de Educación con la distribución a los 4.731 centros educativos de la Comunidad documentación del programa en el primer trimestre de 2009, para ponerlo en conocimiento del profesorado y las APAS de los centros. Actualmente, esta información Programa Aire se encuentra disponible en las páginas webs de la Consejería de Salud (www.juntadeandalucia.es/salud) y en la de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES-061) (www.epes.es), que también ha habilitado un teléfono especial de información (902 202 061) y una dirección de correo electrónico (aire@gr.epes.es) para resolver las dudas de las personas interesadas.

--Consejos sanitarios incluidos en la Tarjeta Aire

-Ante una crisis de ahogo
Intente relajarse. La sensación de dificultad para respirar puede ser una crisis de asma.
Apártese inmediatamente de la causa que provocó la iniciación del ataque.
Si hay humo u olores en el ambiente, abra una ventana.
Avise a un familiar o amigo, adopte una posición cómoda y respire profundamente. Afloje cualquier prenda que pueda apretarle (corbata, cinturón...).
Use su medicación de rescate como se lo ha indicado su médico. Si mejora, quédese en reposo una hora.
Si la sensación de ahogo no mejora claramente en 15 ó 20 minutos, vuelva a usar su broncodilatador de rescate y llame al 061. No espere más de 30 minutos desde la aparición de la crisis de asma si no mejora.
Siga en todo momento las instrucciones que los profesionales le darán por teléfono, no se precipite ni cuelgue antes de tiempo.

-Ante un episodio de anafilaxia
Cuando sea posible, disminuir el contacto, la ingesta, la inoculación o la inhalación del alergeno (agente causal)
Administrar adrenalina acuosa intramuscular o subcutánea al (1:1.000).®(0,3-0,5 ml) o mediante autoinyector (Adreject).
Observar la recurrencia de la anafilaxia durante las 24 horas siguientes. Por ello solicitar siempre, a pesar del tratamiento inicial con adrenalina, asistencia médica urgente.

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