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26 January 2011

Bayer y Baxter compensarán a hemofílicos infectados con el VIH

Un cuarto de siglo después, el laboratorio alemán Bayer, el estadounidense Baxter y otras farmacéuticas han llegado a un acuerdo para indemnizar a unas 2.000 personas en el mundo que fueron infectadas por el VIH que contenían los derivados sanguíneos que recibieron para tratar su hemofilia. La cantidad exacta no se sabe, pero según fuentes cercanas al acuerdo será de "decenas de millones de euros". Las infecciones se produjeron entre 1981 y 1985, cuando ya se establecieron los controles de calidad para evitar que la sangre fuera portadora del VIH.

Los afectados son "de todo el mundo", pero el presidente de la Federación Española de Hemofilia (Fedhemo), José Antonio Muñoz Puche, cree que no habrá españoles. "En España hubo alrededor de 1.300 personas con hemofilia que se infectaron, pero en 1993 un real decreto estableció una serie de ayudas de la Administración", recuerda Muñoz Puche. Además, la federación negoció indemnizaciones de los laboratorios.

**Pûblicado en "El Pais"

Las personas con VIH sufren tres veces más accidentes cerebrovasculares

Mientras las tasas de ictus en la población general han descendido significativamente en la última década, los pacientes con VIH son tres veces más propensos a sufrir un infarto cerebrovascular, según acaba de advertir una revisión estadounidenses publicada en la última edición de la revista 'Neurology'.
Según el análisis de una base de datos nacional de EEUU, entre los años 1997 y 2006, la tasa de accidentes isquémicos se redujo un 7% en la población general, mientras que aumentó un 67% en pacientes seropositivos. La totalidad de este incremento se debió a problemas isquémicos (provocados por un trombo que impide la llegada del flujo sanguíneo al cerebro), aunque no se observó el mismo aumento en el caso de infartos cerebrales hemorrágicos (producidos por la rotura de un vaso sanguíneo).
Como explica a ELMUNDO.es el doctor Federico Pulido, especialista en enfermedades infecciosas del Hospital 12 de Octubre de Madrid, aunque no existen datos nacionales, este aumento no es sorprendente y probablemente tiene "un origen multifactorial; de hecho, cada vez le estamos prestando más atención en las consultas".

-Varias causas
Coincidiendo con sus colegas estadounidenses, Pulido apunta varias causas. Por un lado, la propia supervivencia de estos pacientes, cada vez más prolongada gracias a la terapia antirretroviral, y que les está 'permitiendo' sufrir las mismas patologías que el resto de la población a ciertas edades. Por otro, que el propio VIH provoca una especie de "envejecimiento precoz de diversos sistemas del organismo; cardiovascular, renal, neurológico... debido a la inflamación crónica que debe soportar para combatir la infección".
De hecho, en el estudio se aprecia que la edad media a la que sufrían el accidente isquémico rondaba los 50 años, muy inferior a la edad media de la población general. "Los pacientes con VIH suelen tener además hábitos de vida, como el tabaquismo, que ya de por sí elevan su riesgo cardiovascular", añade el especialista español.
Tampoco hay que olvidar, como añade por su parte el doctor José Álvarez Sabín, jefe del servicio de Neurología del Hospital Vall d'Hebrón de Barcelona, que algunos fármacos antirretrovirales alteran el metabolismo de las grasas, acelerando la formación de placas de ateroscleros y elevando el riesgo cardiovascular. "Se ha visto que los pacientes con VIH tienen más riesgo de deterioro cognitivo a edades precoces, por lo que podrían tener lesiones vasculares silentes que acelerasen la aparición del ictus", añade Álvarez Sabín.

-Prevención cardiovascular
Por este motivo, el equipo encabezado por Bruce Ovbiagele, insiste en que en el futuro habrá que seguir de cerca la salud de los pacientes con VIH, que no pueden 'despegarse' de la terapia antirretroviral para seguir ganándole años a la infección pero que, de manera secundaria, sufrirán nuevos problemas de salud colaterales, desconocidos en el pasado. El ictus, recuerdan además, es la tercera causa de mortalidad en EEUU y la patología que más secuelas a largo plazo deja en quienes lo sufren. "Ahora que ya no mueren de sida, no queremos que mueran por otras causas evitables", remata Pulido.
Para ello, concluye, cada vez se está iniciando antes el tratamiento antirretroviral (incluso en pacientes que tienen las defensas altas), "porque hemos visto que los beneficios de la terapia sobre esa inflamación crónica son superiores a los riesgos cardiovasculares que puedan tener los medicamentos en sí". Es decir, incluso en pacientes que ya tengan algún factor de riesgo de base (como diabetes o hipertensión, por ejemplo), adelantar la terapia antirretroviral tiene más ventajas que inconvenientes.

**Publicado en "El Mundo"

El objetivo de erradicar la malaria en veinte años


Pasar del control de la malaria a su erradicación. Éste es el objetivo de malERA (siglas en inglés de 'Malaria Eradication Research Agenda'), un proceso consultivo con más de 250 científicos internacionales que pretende establecer una agenda de investigación y desarrollo para la eliminación de la enfermedad.
Según Pedro Alonso, director del Centro de Investigación en Salud Internacional de Barcelona (Hospital Clínic) y presidente del Comité Directivo de malERA, el hecho de establecer esta agenda es ya "un primer paso para acabar con la malaria", si bien ahora lo difícil es continuar hacia el objetivo final con el presupuesto actual de 1.200 millones de euros, cuando debería rondar, según Alonso, los 6.000.
El investigador madrileño insistió en una rueda de prensa celebrada en la Ciudad Condal en la importancia de esta iniciativa, dado que hasta ahora se habían seguido otros caminos en la lucha contra esta enfermedad parasitaria. "Se había intentado controlar, reducir la mortalidad, pero ahora queremos, además, erradicarla, interrumpir su transmisión hasta hacerla desaparecer", explicó el investigador del Clínic, que lleva 14 años dedicando todos sus esfuerzos a esta enfermedad.
Los frutos de los dos años que llevan trabajando los expertos en el proyecto malERA empiezan a ver la luz ahora con la publicación de un monográfico de 12 artículos en la revista científica de divulgación gratuita 'PLoS Medicine', una revista de impacto escogida para dar este paso por ser abierta y accesible en todo el mundo.
En la publicación se recogen tres piezas de análisis y nueve agendas para ocho áreas temáticas: ciencia básica y tecnologías para la investigación, medicamentos, vacunas, control del vector, sistemas de salud e investigación operativa, modelos matemáticos, diagnósticos y monitoreo, evaluación y vigilancia epidemiológica.


-Lecciones ya aprendidas
Pero si algo han tenido claro los expertos es que no debían olvidar algunas lecciones aprendidas en intentos anteriores por erradicar la enfermedad. Por ello, se exponen también dos artículos históricos que explican, por ejemplo, cómo en 1955 la comunidad internacional se propuso hacer desaparecer la malaria, aunque fue en vano. Ya en 1969 se optó por pasar a una fase de control. "Entonces no se contaba con la base y las herramientas que hacen falta y se acabaron desatendiendo las necesidades de investigación", argumenta Alonso.
En aquel momento, por ejemplo, se focalizaron los esfuerzos en el 'Plasmodium falciparum', uno de los parásitos que causa un mayor número de infecciones por malaria. Y se dio menos importancia al 'Plasmodium vivax', que aunque causa menor número de casos, también debe ser estudiado a fondo porque tiene la capacidad de quedarse latente en el hígado, aumentando su peligrosidad porque puede volver a aparecer si no se trata de forma adecuada.
Ahora, sin embargo, el investigador confía en el éxito del proceso "tras una enorme resaca por la sensación de fracaso", aunque augura un final feliz a largo plazo. "Estamos hablando de 20 ó 30 años, los que hacen falta para erradicarla, pero si queremos conseguirlo hay que empezar a trabajar inmediatamente". 20 años para llegar a la última de cinco fases.
Tras la fase de control en la que nos encontramos ahora, se pasaría a una pre-eliminación, donde los casos se habrían reducido notablemente para seguir con la fase de eliminación, cuando los casos se reducirían a cero. Después, se entraría en una etapa de prevención de la reintroducción que llevaría a la erradicación definitiva.
El trabajo empieza con el establecimiento de unas líneas de investigación primordiales que malERA ya contempla. Para empezar, los científicos son conscientes de que hay que buscar nuevos fármacos que permitan eliminar la infección y proteger ante otros posibles contagios. Alonso cree que la clave está en encontrar una vacuna cuyo objetivo principal sea interrumpir la transmisión. A diferencia de la vacuna que se espera conseguir cuanto antes, la actual "da unos resultados parciales y reduce el número de muertes pero no impide que la persona siga transmitiendo los parásitos", continúa explicando el investigador.
Ahora está por ver si las intenciones de personalidades como Margaret Chan (directora general de la Organización Mundial de la Salud) o Tadataka Yamada (presidente del programa de salud global de la Fundación Bill & Melinda Gates), entre muchos otros que forman malERA desde su creación, se transforman en acciones claras contra la malaria, una enfermedad endémica en 106 países que causó 781.000 muertes en 2009.


**Publicado en "El Mundo"

Usar el cáncer contra el cáncer


Cualquier nueva alternativa para combatir el cáncer es bien recibida. Aunque es pronto aún para lanzar las campanas al vuelo, el tratamiento presentado por investigadores del Instituto Rogosin (Nueva York, EEUU) es esperanzador y tremendamente novedoso, ya que utiliza células madre del cáncer para luchar contra esta enfermedad, que cada año afecta a más personas.
La terapia, que entrará en unas semanas en la segunda de las tres fases de ensayo que deben superar los fármacos antes de alcanzar el mercado, consiste en rellenar unas cápsulas fabricadas de agarosa (un polisacárido) con células procedentes de tumores de ratón. Esas esferas, que tienen un diámetro inferior a medio centímetro, se implantan en el individuo que sufre cáncer.
"Cuando rellenamos las cápsulas con células tumorales nos dimos cuenta de que primero crecían hasta ocupar el interior por completo y después morían de forma que se quedaban pequeñas colonias de 100 ó 150", explica a ELMUNDO.es Carlos Cordón Cardó, director asociado del Herbert Irving Comprehensive Cancer Center de la Universidad de Columbia (Nueva York), que ha participado en las investigaciones. Después, las supervivientes (células madre), repoblaban las esferas.
Lo que Cordón y sus colegas observaron entonces era que "las células segregaban factores que impedían crecer a otras células tumorales". Las pruebas en el laboratorio y con animales, que aparecen publicadas esta semana en la revista 'Cancer Research', muestran cómo implantando estás esferas en ratones, gatos y perros que sufrían cáncer pudieron frenar el crecimiento "y en algunos casos prácticamente curar" sus tumores.


-Camino de la fase II
Los buenos resultados obtenidos en estos experimentos les valieron la autorización de la agencia estadounidense del medicamento, la FDA, para iniciar la fase I en la que han participado 30 pacientes con tumores epiteliales (ovario, páncreas, colon...) muy avanzados y cuyos resultados se harán públicos a finales de año. De momento, los datos son positivos y los autores están preparando la fase II, que incluirá a unos 40 pacientes con cáncer de próstata y otros tantos con tumores sólidos.
El comportamiento observado por estas células tumorales encerradas en cápsulas es lo que se conoce en biología como inhibición por contacto del crecimiento, una forma mediante la cual las poblaciones controlan su tamaño. Cuando se dan cuenta de que no pueden crecer de manera incontrolada porque el espacio, los nutrientes, etc. que tienen son limitados, emiten señales que ordenan a las células parar de crecer.
Eso es lo que aprovechan los investigadores del Instituto Rogosin implantando entre 500 y 750 esferas -dependiendo del peso y altura- en el abdomen de los pacientes. Esas moléculas inhibidoras del crecimiento tumoral llegan al torrente sanguíneo y de allí al carcinoma cuyas células reciben la señal de que deben frenan su crecimiento con la ventaja añadida de que no tienen efectos tóxicos.
Los resultados recogidos en 'Cancer Reserch' ilustran el fenómeno. Los perros con cáncer de próstata tratados con las cápsulas vivieron una media de 177 días cuando la supervivencia estimada era de 21 a 30 días sin terapia o de menos 50 en el caso de la extirpación de la próstata.
A pesar del optimismo, los investigadores, conscientes de que la gran mayoría de los fármacos o terapias que empiezan los ensayos clínicos fracasa, no quieren "dar falsas esperanzas", asegura Cordón. "Es muy pronto". Pero, añade, "podría ser el principio de una terapia muy bonita", que ha visto la luz gracias a John Kluge, un magnate de las comunicaciones fallecido recientemente y la empresa que dirigía, Metromedia, que ha puesto 50 millones de dólares para financiar este proyecto.


**Publicado en "El Mundo"

Un estudio intenta analizar si se puede dormir bien con el ruido del Paseo de la Castellana

El ruido es la variable ambiental que "mayor" relación guarda con el incremento de las urgencias hospitalarias. En concreto, y según ha puesto de manifiesto el presidente de la Plataforma Estatal Contra el Ruido (PEACRAM), Ignacio Sáenz de Cosculluela, en la presentación de la III 'Campaña por la Salud Acústica' de Pikolin, "cada decibelio que sobrepasa los niveles de una conversación normal (60 decibelios) aumenta un 5,3 por ciento las urgencias hospitalarias".
En la calidad del sueño "influyen" cuatro factores: el ambiente sonoro, la duración del sueño en todas sus fases, el ambiente de la estancia y la comodidad y relajación con la que el sujeto se acuesta. Dormir se "asemeja" a los peldaños de una escalera. Primero se encuentra el sueño superficial, después el sueño profundo y al final se alcanza la fase REM. "Si no se llega al sueño profundo y a la fase REM no se descansa", asegura el director de la Clínica del Sueño del USP Institut Dexeus de Barcelona, Eduard Estivil. "El sueño -prosigue el experto- es como una fábrica donde reparamos lo que hemos gastado durante el día y memorizamos lo aprendido".
Evaluar la calidad del sueño
Ante la presencia de ruido observamos "microdespertares", que "impiden" al sujeto entrar en un sueño profundo. "No le despierta, no los recuerda al día siguiente, pero es suficiente para que no se sienta descansado", explica Estivil. Por ello y con la finalidad de concienciar a la sociedad y dotar de evidencia a la comunidad científica, Pikolin ha puesto en marcha la tercera 'Campaña por la Salud Acústica', que consistirá en "analizar" el impacto del ruido ambiental sobre la calidad del sueño.
Para ello, el doctor Estivil y su equipo sacarán a la calle una unidad del sueño en la que un voluntario dormirá entre el 25 y el 31 de enero. Los especialistas le monitorizarán mientras duerme y le someterán a cinco 'test', que evaluarán su estado anímico, de ansiedad y memoria, entre otros factores. Los datos, que serán presentados el 1 de febrero, pondrán de manifiesto los "efectos negativos" de la exposición al ruido ambiental.

-España, el segundo país más ruidoso
Según los estudios elaborados hasta la fecha, no descansar bien provoca malestar, estrés, trastornos del sueño, falta de concentración en el trabajo, fatiga, retraso escolar o dificultad en la convivencia, entre otros. En este sentido, Sáenz de Cosculluela insiste en que "invertir en sueño es la mejor medida para evitar la fatiga" y asegura que "la contaminación acústica se triplica en las zonas de ocio, es la más perversa de todas las contaminaciones y atenta contra los derechos individuales recogidos en la Constitución".
Los datos de la OMS estiman que el 26 por ciento de la población mundial está expuesto a ruidos "muy superiores" a los considerados como saludables y "España es el segundo país más ruidoso", recuerda el director general de Pikolin, Antonio Montiel.

**Agencias

El ruido del tráfico aparece como nuevo factor de riesgo para el ictus


A nadie se le escapa que la estrecha convivencia con los coches en las ciudades no es muy saludable. Varias investigaciones han relacionado la contaminación generada por los vehículos con problemas respiratorios y un mayor riesgo para el corazón. La contaminación o el estrés de estar ante el volante no son los únicos que matan. Un nuevo estudio asocia por primera vez el ruido del tráfico rodado con una mayor aparición de ictus (infarto o hemorragia cerebral). Los más jóvenes no acusaron el impacto del ruido en su salud, pero el peligro se elevaba en un 27% por cada 10 decibelios de ruido de tráfico en los que tenían más de 65 años.
La investigación, que se publica en la revista «European Heart Journal», tiene todas las reservas de un estudio epidemiológico. Es decir, no demuestra una relación causa-efecto, aunque los autores del trabajo creen que sí enseña una asociación.


-¿Relación causal?
Para hallar este vínculo se siguió a 51.485 voluntarios, entre 50 y 64 años, durante diez años. Todos estaban enrolados en un gran estudio danés llamado «Dieta, Cáncer y Salud». Un 35% de estos participantes estaban expuestos a una contaminación acústica entre los 60 (un nivel de ruido considerado asumible, como el sonido de una oficina) y los 80 decibelios (sonidos tan elevados en el que comienza el malestar y la irritación para quien lo soporte). El 72 por ciento mantuvo su misma dirección durante el periodo del estudio.
«Si asumimos que nuestros hallazgos representan el riesgo real y la asociación entre el ruido de tráfico y el ictus es causal, entonces un 8 por ciento de todos los casos de ictus y el 19% de los mayores de 65 años podría atribuirse al ruido del tráfico», explica Mette Sorensen del Instituto de Epidemiología del Cáncer de Copenhague en Dinamarca y autor principal del trabajo.
Se desconoce el mecanismo por el que el ruido aumenta los riesgos cerebrovasculares. Aunque se apunta que pueden ser los mismos que interfieren en la relación entre ruido, sueño, hipertensión e infartos. Un mayor volumen de sonido eleva nuestro nivel de estrés, distorsiona el sueño y al mismo tiempo eleva la tensión sanguínea. A partir de los 65 años, las personas mayores tienen más problemas para dormir toda la noche de un tirón y esto también puede hacerles más susceptibles.
No solo los coches son los únicos culpables . En las ciudades, al mapa sonoro de los coches se suma el de las obras ininterrumpidas y el tráfico aéreo. Otros estudios científicos han hallado un mayor número de infartos en las zonas residenciales situadas en áreas sobre las que pasan rutas aéreas comerciales.


**Publicado en "Vocento"

Engordamos si abusamos de la calefacción

Las bebidas azucaradas, los dulces, las frituras, el sedentarismo... son algunos de los factores que pueden provocar sobrepeso, pero ahora un nuevo estudio asegura que, algo tan aparentemente «inocuo» como la calefacción, puede contribuir a que cojamos kilos de más.
Según el University College London, el abuso de la calefacción en Reino Unido, EE.UU. y otros países desarrollados es una de las causas del incremento de la obesidad entre sus ciudadanos.
Según este trabajo, publicado en la revista «Obesity Reviews», una menor exposición al frío reduce al mínimo la necesidad de gastar energía para mantener caliente el cuerpo y su capacidad para producir calor. Esto afectaría a la disposición de las personas para mantener un peso saludable.
Los autores de la investigación también señalan el papel que juega el tejido adiposo marrón (la grasa marrón) en la producción de calor humano. La grasa marrón, a diferencia de la grasa blanca, tiene la capacidad de quemar energía para generar calor, y se cree que su producción está ligada a la exposición a temperaturas frías. Así, pasar más tiempo en ambientes cálidos provocan una pérdida de este tejido adiposo y, por consiguiente, la disminución de la capacidad para quemar energía.

-Quemamos menos energía
«El aumento del tiempo que pasamos en zonas cerradas y del acceso generalizado a la calefacción central y al aire acondicionado contribuye a restringir el rango de temperaturas que experimentamos en la vida diaria, lo que significa que estamos quemando menos energía», afirma Fiona Johnson, autora principal del estudio. Esta circunstancia podría tener un impacto sobre el balance energético y, finalmente, sobre el peso corporal y la obesidad.
"La dieta y el ejercicio son, sin duda, los principales factores que contribuyen a la obesidad, pero es posible que otros factores ambientales, tales como la calefacción, jueguen también un papel importante», continúa Johnson.
Los investigadores concluyen que bajar la calefacción en los edificios podría contribuir, no sólo a la reducción de las emisiones de carbono, sino a la lucha contra la obesidad.

**Publicado en "ABC"

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