El dolor crónico continúa siendo uno de los grandes desafíos de la práctica clínica, especialmente en patologías complejas como la fibromialgia, donde los tratamientos convencionales no siempre ofrecen una respuesta satisfactoria. En este contexto, Hospiten Estepona ha reforzado recientemente la actividad de su Unidad del Dolor incorporando nuevas alternativas terapéuticas, dirigidas a pacientes con dolor persistente, entre las que se encuentra un tratamiento innovador basado en la prescripción del fármaco azul de metileno.
La Unidad del Dolor, dirigida por la Dra. Alicia Jiménez Ruiz, especialista en el área de Anestesiología y Reanimación desarrolla un abordaje multidisciplinar y personalizado, orientado a aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de pacientes con dolor crónico, especialmente aquellos diagnosticados de fibromialgia y síndrome de fatiga crónica.
--Una patología de alta prevalencia y diagnóstico clínico
La fibromialgia es una enfermedad reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde 1992 y constituye una causa frecuente de dolor musculoesquelético crónico. En España afecta aproximadamente al 2,37% de la población, principalmente a mujeres de entre 40 y 49 años. Se caracteriza por dolor generalizado, fatiga persistente, trastornos del sueño, problemas cognitivos y alteraciones del estado de ánimo. Su origen se asocia a una alteración en el procesamiento del dolor del sistema nervioso central (sensibilización central). El diagnóstico es clínico y el tratamiento combina intervenciones farmacológicas y no farmacológicas, como ejercicio terapéutico y psicoterapia, siendo habituales el uso de antidepresivos, analgésicos, ansiolíticos y neuromoduladores.
En el marco de este abordaje integral, la Unidad del Dolor de Hospiten Estepona ha comenzado a utilizar el azul de metileno, también conocido como cloruro de metiltioninio, como tratamiento complementario en pacientes seleccionados con fibromialgia y dolor crónico. Se trata de un fármaco, conocido desde hace décadas, aprobado para el tratamiento de la metahemoglobinemia, y cuyo mecanismo de acción ha suscitado interés en los últimos años por sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y su capacidad para mejorar la función mitocondrial, responsable de la producción de energía celular. Según explica la Dra. Jiménez, “el azul de metileno, como oxidante y neuroprotector reduce el estrés oxidativo y mejora la función mitocondrial, que es el motor de la célula”.
--Evidencia científica y criterios de uso
Diversos estudios preliminares han analizado el potencial del azul de metileno en patologías que cursan con inflamación, estrés oxidativo y alteraciones neurológicas, así como en el manejo del dolor. No obstante, la evidencia científica disponible es todavía limitada y se encuentra en fases tempranas, por lo que su utilización requiere una valoración médica individualizada.
“El uso de este fármaco debe realizarse con prudencia, puesto que puede haber una interacción farmacológica con otros prescritos”, señala la responsable de la Unidad del Dolor. “El futuro del azul de metileno como fármaco neuroprotector y analgésico en pacientes con enfermedades neurodegenerativas es prometedor, dados sus beneficios demostrados y la investigación en curso que mantiene con nuevos ensayos clínicos y el desarrollo de nuevas formulaciones que mejoren su biodisponibilidad y eficacia”, añade.
Por este motivo, el tratamiento exige una evaluación clínica previa exhaustiva y un seguimiento médico estrecho durante su administración, siempre dentro de un abordaje terapéutico global.
Con esta iniciativa, Hospiten Estepona refuerza su apuesta por un modelo asistencial centrado en la persona, en el que el abordaje del dolor crónico se integra dentro de una atención médica rigurosa, personalizada y multidisciplinar.

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