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20 April 2011

Los riesgos de la "Operación bikini"



Llegaron al mercado hace unos años como una verdadera revolución, presentados como tratamientos que eliminan la celulitis y la grasa localizada sin necesidad de pasar por el quirófano. Son la alternativa barata a la liposucción y su éxito es cada vez mayor. Pero a punto de iniciarse la operación biquini, Francia acaba de frenar en seco la práctica de los diferentes métodos de lipolisis, alertada por varios casos de complicaciones graves en pacientes. Desde la mesoterapia hasta el láser o los ultrasonidos, técnicas a las que allí recurren al menos 100.000 personas al año, según estimaciones médicas. La medida ha provocado la furia de los miles de profesionales del sector, que amenazan con recurrir ante la justicia y denuncian el lobby de los cirujanos. Mientras, la Unión Europea prepara un decreto para regular la práctica de la medicina estética, un sector en auge en el que existe un gran vacío normativo.




En España, donde estos tratamientos son cada vez más populares, el Gobierno no se plantea hacer nada similar. El Ministerio de Sanidad considera estas técnicas "seguras", y sostiene que no suponen ningún riesgo para la salud. Fuentes del ministerio que dirige Leire Pajín aseguran, sin embargo, que se van a poner en contacto con las autoridades francesas para conocer los motivos del veto. Asociaciones de médicos y pacientes exigen que se elabore una normativa que determine quién, cómo y dónde pueden aplicarse estas técnicas, que ahora ofrecen desde un salón de belleza hasta una clínica de estética.
El problema es que estos métodos que luchan contra la grasa localizada, como la mesoterapia -inyecciones intradérmicas de sustancias para atacar la grasa- o la cavitación -aplicación de ondas ultrasónicas moduladas en múltiples frecuencias-, no están considerados como intervenciones médicas en la mayoría de países. Tampoco se definían así en Francia, ni en España, donde se regulan a través de varias directivas europeas que ordenan el uso de los aparatos con los que se aplican, desde los ultrasonidos hasta el láser. La decisión sobre qué requisitos deben tener los centros que las realizan es de las comunidades autónomas, que también tienen las competencias de inspección.




En Francia, la prohibición la ha dictado la Dirección General de Sanidad, dependiente del Ministerio de Sanidad, que, alertada por la detección de varios casos de complicaciones graves en pacientes, encargó a mediados de 2009 un informe a la Alta Autoridad Sanitaria (HAS). En sus conclusiones, presentadas en diciembre, el organismo define estos métodos como arriesgados. Sin embargo, diferencia entre técnicas en las que se emplean inyecciones de diferentes sustancias, que "presentan un peligro grave para la salud humana"; y las externas, como el láser o los ultrasonidos, sobre las que asegura que hay una "sospecha" de peligrosidad. De acuerdo con esta orientación, el Gobierno decidió prohibir ambos tipos de técnicas el 12 de abril.
En el centro de la advertencia de las autoridades sanitarias francesas se encuentra la lipolisis realizada mediante inyecciones hipoosmolares, una mezcla de agua destilada con bicarbonato de sodio y cloruro sódico a poca concentración, lo que provoca la explosión de las células adiposas. Pero considera peligrosos también, y por tanto decide prohibirlos, la carboxiterapia (inyección de gas carbónico) y la lipolisis con láser transcutáneo, siempre y cuando no se acompañe de una aspiración.
En su informe, la Autoridad Sanitaria relata "complicaciones graves" en el caso de 23 pacientes sometidos a ultrasonidos, y que sufrieron necrosis cutánea, hematomas, lesiones subcutáneas o trombosis. En el caso de 10 de ellos, fue necesaria, incluso, una intervención de cirugía para poner fin a la complicación.




El informe francés -que sostiene que estos tratamientos son "con fines estéticos y no terapéuticos"- también analiza y prohíbe la mesoterapia, para la que detecta casos graves de infección que han requerido semanas de tratamiento antibiótico; y otras técnicas basadas en productos lipolíticos, como la fosfatidilcolina. Una sustancia autorizada en un principio para el tratamiento de embolias pulmonares, y cuyo uso para tratar la grasa puede provocar desde hematomas, edemas hasta nódulos o reacciones alérgicas. La fosfatidilcolina no estaba autorizada para el uso estético en Francia, aunque tampoco estaba vetada -en España está específicamente prohibida-. Así, la responsabilidad de su uso recaía en el médico que la practicaba. "En muchos casos nos encontramos ante usos desviados de los medicamentos", afirma la doctora Michele Morin-Surroca, responsable del estudio.
Para elaborar este exhaustivo informe, la Alta Autoridad Sanitaria francesa se ha basado en todos los datos disponibles sobre el tema, desde los estudios publicados y los casos detectados por las autoridades sanitarias hasta los recortes de prensa. Además, ha consultado con representantes de sociedades de cirugía y con profesionales que aplicaban estas técnicas, así como con representantes de los pacientes. También tuvo en cuenta las posturas de agencias sanitarias de otros países.




La medida francesa gusta mucho a la asociación El Defensor del Paciente, que lleva años reclamando en España que se ponga orden en lo que considera un "auténtico vacío" en la aplicación de estas técnicas estéticas. Visto el caso, va a solicitar al Ministerio de Sanidad que siga sus pasos y prohíba estos tratamientos. "Estas técnicas, sobre todo aquellas que requieren infiltración, son inseguras y arriesgadas. Suponen un peligro innecesario de infección y son fuente de un incontable número de efectos secundarios. Por no hablar de que sus resultados, si es que los tienen, son temporales", argumenta su presidenta, Carmen Flores.
Hace un año, esta asociación logró un acuerdo extrajudicial para 28 mujeres que contrajeron una bacteria en un centro de estética de Haro (La Rioja). Todas empezaron a ver cómo les salían heridas, bultos y nódulos en la piel al poco de someterse a un tratamiento de mesoterapia. Tuvieron que tomar antibióticos durante un año y algunas tendrán lesiones cutáneas imborrables. Daños por los que la clínica acordó indemnizaciones de 7.000 a 30.000 euros, según el caso.
No todos opinan lo mismo. Elena Soria, especialista en Medicina Estética de la Clínica Menorca, uno de los centros más grandes de Madrid, sostiene que, si se realizan por el profesional adecuado y en un centro controlado, estas técnicas no tienen por qué suponer un problema. "Es cierto que existe un riesgo, como en todos los procedimientos, pero es mínimo", opina. "Hay que supervisar cada técnica y no se puede generalizar, pero hay métodos que llevan muchos años aplicándose y que funcionan bien. El punto es que debe aplicarlas un médico especialista, que analice las necesidades del paciente, le abra una historia clínica y controle cómo está antes y después de recibir el tratamiento", dice. Regulación frente a prohibición.




En Francia, el veto ha puesto en pie de guerra a los miles de profesionales que usan estos métodos. "El informe en el que se basa la decisión mezcla técnicas que no tienen nada que ver", denuncia Jean Luc Bachelier, vicepresidente del Sindicato Nacional de Médicos Estéticos, basado en Francia, pero que ejerce también en España y Bélgica. "Hay técnicas que no se emplean desde hace tiempo como las que utilizan la fosfatidilcolina porque son productos que no están autorizados para ese uso", explica. "Luego está el caso de las inyecciones hipoosmolares, que son a priori ineficaces y a veces presentan complicaciones", admite, aunque considera que los efectos secundarios se deben a la mala práctica y no a la técnica en sí.
Para Bachelier, lo que no es de recibo es que se prohíba el uso de la lipolisis con técnicas de mesoterapia -una técnica muy extendida para el tratamiento de otras dolencias- o con láser. "En el caso del láser se autoriza si se acompaña de una absorción pero no sin ella, no tiene sentido", avanza, y acusa al lobby de cirujanos de estar detrás de la medida. En efecto, la absorción solo puede hacerla un cirujano, no un médico estético, al igual que las liposucciones. "Ahora quienes quieran adelgazar solo podrán elegir entre el anillo gástrico y la liposucción", dice. "No se dan cuenta de la que han montado, vamos a recurrir ante la justicia", concluye.
"La decisión no nos sorprende. De hecho, las mencionadas son técnicas que no practicamos", asegura el cirujano estético Sylvain Straub. "Aunque han mezclado dos tipos de tratamientos, los peligrosos y los ineficaces", añade. Straub apunta, igual que lo hace la Autoridad Sanitaria, a las técnicas hipoosmolares como más peligrosas. "Otros procedimientos, como los ultrasonidos, son simplemente ineficaces. Han creado máquinas con sonidos y luces impresionantes inventadas por los laboratorios para ganar dinero, pero que no sirven para nada. Es publicidad engañosa, como las cremas anticelulitis, que son un verdadero timo", dice. "Lo único que funciona es una buena dieta y hacer ejercicio; y en casos de grasa muy localizada, la liposucción", concluye.




Una opinión que comparte por completo el presidente de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (Secpre), Jaume Masiá. "La efectividad de la mayoría de estos productos y técnicas es bastante dudosa. No hay ninguna evidencia científica de que produzcan una reducción real y medible de la celulitis", asegura. Masiá considera fundamental que se regulen las técnicas de medicina estética, cada vez más en auge. "Hay un enorme vacío legal, no hay directrices que marquen claramente cómo se han de realizar estos procedimientos, que pueden ser sencillos pero no dejan de tener un riesgo importante", dice. El presidente de la Secpre sostiene que, en cualquier caso, son los médicos quienes deben aplicar estas técnicas. "Ahora, en muchos casos son esteticistas quienes lo hacen y se llegan a practicar en lugares que no cumplen unas condiciones adecuadas de seguridad e higiene", observa.




Parte del atractivo de estas técnicas reside en su coste. Mientras que una liposucción puede costar entre 2.000 y 10.000 euros, una sesión de lipolisis se encuentra entre los 300 y los 600. O incluso menos. En España, tratamientos como la cavitación o la mesoterapia cada vez están más de moda. Los centros de estética que los ofrecen se cuentan por cientos, y no hay un solo día en que webs como Groupon, Lets bonus, o Groupalia no saquen una oferta para apuntarse, más barato, a alguno de estos tratamientos. Cinco sesiones de cavitación más presoterapia, 99 euros; remodelación con láser, 19 euros la sesión; siete citas de radiofrecuencia más terapia vibratoria, 99 euros...
Susana Sanz ya lleva cinco sesiones de cavitación en un centro de estética de Madrid. Compró una oferta por Internet y todo el plan (siete sesiones de esta técnica unidas a otras tantas de presoterapia y plataforma vibratoria) le salieron por 120 euros. Asegura que ha notado una reducción de volumen. "He perdido sobre todo en las cartucheras, noto los pantalones más holgados", dice. Le quedan dos sesiones, pero asegura que volverá a repetir. "Ahora que llega el verano esto es una ayuda", comenta. Nunca se ha planteado pasar por el quirófano, pero no se pensó dos veces acudir al centro de estética cuando vio que anunciaban un sistema no invasivo para perder volumen. Su caso es cada vez más común. Son tantos y tan diversos los lugares que las realizan que no hay datos. Sin embargo, hace un par de meses la Sociedad Española de Medicina Estética (Seme) hablaba de que la crisis había impulsado estos tratamientos estéticos en detrimento del bisturí, cuyo uso se había incrementado en un 20%.






**Publicado en "EL PAIS"

25.000 llamadas al año al 'número 900 del Sida'



El teléfono de información sobre el VIH y sida del Ministerio de Sanidad, 900 111 000, ha recibido 115.822 llamadas en los últimos cinco años (unas 25.000 al año). El secretario del Plan Nacional sobre el sida, Tomás Hernández, ha constatado en una rueda de prensa los últimos datos del teléfono, que se ha convertido en el número más usado por los españoles para informarse sobre la enfermedad.
"El teléfono presta un servicio anónimo, gratuito y confidencial", ha señalado Hernández en la sede principal de Cruz Roja Española, la organización que se encarga de gestionar dicho número de atención. El responsable del Plan ha explicado que "pese a que no se tienen datos exactos sobre el número real de personas infectadas en España, las estimaciones indican que el 0,3% de la población es portadora del virus del VIH".
Respecto al motivo de la llamada, más de la mitad de las consultas (56%) ha estado relacionada con prácticas sexuales, principalmente heterosexuales (aunque Hernández augura un repunte de las consultas sobre relaciones homosexuales en los próximos años). Además, en estos cinco años, los varones que llaman al teléfono siguen siendo mayoría abrumadora con respecto a las mujeres (81% frente a 19%).
Hernández ha resaltado la importancia de que las llamadas de personas menores de 26 años representan sólo el 10% de las consultas, y culpa de este hecho a que el VIH "no está tan presente en los medios y las redes sociales. Estamos trabajando para acercarnos y llegar a esta franja de edad metiéndonos en las webs". En España se estima que entre un 25% y un 30% de las personas con VIH no sabe que está afectada.
Las preguntas más frecuentes en este tiempo han hecho referencia a las vías de transmisión del VIH (el 40% de todas las consultas) y la información sobre las pruebas de diagnóstico (el 38%). Itziar Calleja, supervisora del Servicio de Atención telefónica sobre VIH, ha explicado a EL MUNDO.es que "hay mucha desinformación, es verdad que cada vez hay más educación en esta materia, pero todavía falta mucho, ese desconocimiento hace que la gente tenga pánico y eso nos vuelve irracionales".
Calleja ha recordado que el correo electrónico (informacionvih@cruzroja.es) también ha crecido en consultas los últimos cinco años, en los que ha atendido 2.500 consultas. "Nos gustaría que nos llamara muchísima más gente y duplicáramos a las personas que trabajan aquí, eso sería una buena noticia, la gente estaría más informada sobre la enfermedad", ha manifestado esperanzada. El número 900 111 000 está operativo de 10:00 a 20:00 horas de lunes a viernes.






**Publicado en "EL MUNDO"

Los accidentes son la primera causa de mortalidad en niños de 4 a 14 años



Por increíbles que parezcan las cifras, cada seis días muere un niño por accidente de tráfico. En 2009, perdieron la vida en España 60 menores, 37 de ellos iban de pasajeros (22 de peatones, y uno conducía un ciclomotor). Lo peor es que cerca del 40% de los casos se podría haber evitado. No llevaban ningún sistema de retención infantil en el coche, a pesar de estar demostrado que reducen en un 40% el riesgo de morir y en un 70% las posibilidades de sufrir lesiones graves. ¿Cuál es el problema?
Según los expertos, la gran mayoría de los padres (90%) dispone de sillas, alzadores y cinturones, sin embargo, no siempre los utilizan y a veces no tienen muy clara la metodología en aspectos, por ejemplo, como la posición de las sillas: ¿Mejor mirando hacia adelante o en sentido contrario a la marcha?
La Academia Americana de Pediatría de EEUU apuesta por que "los bebés estén colocados mirando en el sentido contrario al menos hasta los dos años, siempre que su tamaño lo permita". Así lo afirma en un artículo publicado recientemente en la revista 'Pediatrics'.
Esta posición "crea una especie de habitáculo de protección, resguarda mejor la cabeza, el cuello y la columna del bebé", argumenta Juan Carlos González Luque, asesor médico de la Dirección General de Tráfico (DGT) y miembro del Comité de Seguridad y Prevención de lesiones de la Asociación Española de Pediatría (AEP). Por esta razón, y en la misma línea que los pediatras americanos, el doctor González Luque asegura que "lo mejor es mantener al bebé el mayor tiempo posible en contra de la marcha (independientemente de la edad), hasta que el volumen del pequeño ya no lo permita, bien porque tenga que ir con las piernas encogidas o su cabeza sobresalga del respaldo, por ejemplo".






-Cambiar de dispositivo, un premio
Aunque las recomendaciones oficiales, a modo de orientación, señalan edades para ir cambiando de dispositivo, las reglas no son tan estrictas, depende de cada caso. Lo que ocurre, tal y como refleja el artículo de 'Pediatrics', es que a veces "los padres se empeñan en seguir a rajatabla dichos consejos y pasar cuanto antes todos los niveles".
De alguna manera, el cambio de un dispositivo a otro se ha convertido en una especie de 'premio' al niño y la perspectiva debe ser otra. "Proporcionar seguridad a los niños hasta que puedan utilizar el cinturón de seguridad para adultos (a partir de los 12 años, siempre que su estatura iguale o supere los 145 milímetros) y esto sólo se consigue con los dispositivos de retención", asevera González Luque.
La clave está en tenerlos y también manejarlos correctamente. Según estadísticas internacionales, apunta el pediatra, "hasta un 70% de los menores con este tipo de sistemas no los lleva de forma adecuada y son básicos para salvar su vida y reducir lesiones".
Colocar al niño en el mismo sentido de la marcha antes de tiempo no es el único 'error' frecuente. "Muchas veces, los padres no fijan bien los arneses (cinturón de las sillas), van sueltos o retorcidos; no colocan bien la silla en el asiento; la ponen delante sin desactivar el airbag previamente; y aunque ya se ve menos, llevar al bebé en brazos resulta peligroso, no hay brazos capaces de retener a un bebé en caso de accidente, incluso puede resultar aplastado".






-La fragilidad de los menores
Hay que tener en cuenta que los niños son especialmente vulnerables. "El peso de su cabeza es proporcionalmente mayor que en el adulto. En caso de colisión, se moverá con mayor energía y el impacto será peor, afectará más al cuerpo y al cuello. Por otro lado, sus estructuras óseas no están completamente formadas y tampoco le protegerán adecuadamente. No absorben como deberían la energía que se produce en estos accidentes y rápidamente se introduce en el cuerpo, provocando lesiones internas". Además, su tejido nervioso neuronal es más vulnerable es caso de compresión. Se pueden producir lesiones medulares.
Según los especialistas de la DGT, "a 50 kilómetros por hora, un niño de 20 kilos, en caso de impacto, se golpearía contra el parabrisas con una fuerza equivalente a 500 kg". Dada su fragilidad, una situación así puede conllevar traumatismos craneales, faciales, torácicos y lesión medular. Si, por ejemplo, el pequeño está en el asiento delantero, aunque su silla esté en sentido contrario a la marcha, si el airbag está activado, aumentan los riesgos. "Este dispositivo está pensado para las medidas de un adulto. Si se despliega con un menor, lo más probable es que le ocasione lesiones oculares, quemaduras y daños en las extremidades superiores. En casos graves, se pueden producir problemas a nivel craneoencefálico y cervical".






-Los mejores consejos
Para evitar estas situaciones, "lo mejor es colocar la sillita, por supuesto siempre homologada, en los asientos traseros y en sentido contrario a la marcha mientras se pueda", recomienda el galeno. Después, cuando vaya en el mismo sentido, "habrá que asegurarse de que la silla esté perfectamente sujeta y los arneses estén muy bien ajustados para que, en caso de accidente, absorban el movimiento hacia delante en el momento de la colisión".
Cuando el niño es demasiado mayor para una silla y demasiado pequeño para el cinturón de seguridad del adulto, existen unos asientos elevadores (los expertos recomiendan que incluyan respaldo) que le permiten alcanzar la altura necesaria para usar dicho cinturón.
No valen excusas. Siempre que lleve a su hijo en el vehículo, aunque sea para desplazarse pocos kilómetros, es imprescindible hacerlo en condiciones de máxima seguridad, para no arriesgar la vida del pequeño. No hay que olvidar, concluye González Luque, que "los accidentes de tráfico continúan siendo la primera causa de mortalidad en los niños entre los cuatro y los 14 años y el mayor factor de riesgo es que sus padres no utilicen o no lo hagan de forma adecuada los elementos de retención infantil".






**Publicado en "EL MUNDO"

Según un estudio el 34% de las familias pobres no pueden adquirir mdeicamentos

Uno de cada tres hogares que atendió el año pasado la Obra Social La Caixa a través de su programa de ayuda a la infancia tuvieron que prescindir de los medicamentos que necesitaban por no poder afrontar el gasto. Además, el cabeza de familia era un parado de larga duración (37%) y en el 33% de los casos la familia vivía en condiciones de hacinamiento —menos de tres metros cuadrados por persona—.


Estas son algunas de las principales conclusiones que se desprenden de un estudio realizado por la Fundación Foessa sobre el impacto del programa de ayudas «Caixa Proinfancia», que desde 2007 ha atendido a más de 172.000 niños y 99.000 familias en once ciudades de España.
Si bien el informe se circunscribe a los beneficiarios de este proyecto concreto, los datos sirven para tomar el pulso a la pobreza en España. Entre los aspectos más preocupantes destacados ayer por el coordinador del Equipo de Estudios de la Fundación Foessa, Francisco Lorenzo, figura el elevado índice de exclusión económica que sufren las familias atendidas. En un 42% de los casos padecen una pobreza severa —es decir, que viven de media con menos de 4.000 euros al año— y con un cúmulo de factores que elevan los riesgos de marginación social, como la falta de empleo o un trabajo precario del principal sustentador del hogar, el hacinamiento, las dificultades para seguir tratamientos médicos o tener una dieta adecuada (48%).
Además, la mitad de los hogares en situación de exclusión severa (29.000 familias) han pasado hambre frecuentemente en los últimos diez años o lo están pasando ahora. «Para resolver estas situaciones es necesario trabajar desde la doble lógica: integración social y nivel de pobreza», aseguró Lorenzo. Una idea compartida por el subdirector general de Familia, Infancia y Voluntariado del Ayuntamiento de Madrid, Juan Manuel Camacho, quien aseguró que «los estudios elaborados en el Ayuntamiento de Madrid nos enseñan que la incidencia de la pobreza entre la población infantil es muy superior a la de la población adulta en general por lo que la clave está en atajar el problema con un enfoque integral».

-Poca formación
El estudio también confirma que los niños que viven en familias monoparentales, numerosas o en la que alguno de sus miembros es inmigrante extracomunitario se convierten en un colectivo especialmente vulnerable sobre todo en estos tiempos de crisis económica. De hecho, el 48% de las familias que recibieron ayuda el año pasado tenía entre sus miembros un extranjero; el 40% era una familia numerosa y en el 37% de los casos era un hogar monoparental sostenido económicamente sobre todo por la madre.
En términos generales, el perfil de formación y empleo de los hogares en el que viven los menores que atiende «CaixaProinfancia» es el de un cabeza de familia que tiene entre 33 y 44 años de edad (68%) y en la mitad de los casos es de origen inmigrante, precisamente el grupo más afectado por la crisis económica subrayó Lorenzo. Además, este cabeza de familia no ha cursado más allá de la Educación Secundaria Obligatoria (68%) y en cuatro de cada diez casos se encuentra buscando empleo.
Sobre este asunto el informe destaca que en el 37 de las familias atendidas el sustentador principal es un parado de larga duración; en un 37 tienen a alguien desempeñando un empleo irregular (sin contrato y en condiciones precarias) y en el 31% el hogar no cuenta con ningún miembro ocupado o con prestaciones contributivas.

-Destrucción de empleo
Según explicó Lorenzo, «en el año 2006 España tenía tres millones de trabajadores pobres», es decir, un 11% de sus activos en el mercado laboral en situación de «precariedad», y «la destrucción de estos empleos ha tenido un impacto muy importante» tanto en las familias en general, como en los niños en particular. La inmensa mayoría de las familias integradas en el programa han recibido apoyo educativo para los menores, ayuda para la compra de alimentos y medicamentos y asesoramiento en materias como búsqueda de empleo, uno de los parámetros que más afecta a la situación familiar. Según los resultados del informe presentado ayer, estas ayudas han logrado reducir en un 10% la pobreza severa de los beneficiarios.


**Publicado en "VOCENTO"

Algunas prácticas nutricionales entre deportistas pueden tener malas consecuencias

"Con demasiada frecuencia se llevan a cabo prácticas nutricionales sin fundamento. Aunque algunas de estas ayudas pueden beneficiar el rendimiento, otras pueden tener consecuencias letales”. Así de rotundo se muestra José-Fernando Jiménez Diaz, profesor de la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Castilla-La Mancha.
Este experto ha explicado que “son muchas las manipulaciones y los suplementos dietéticos que pretenden incrementar las reservas de fuente de energía más allá del máximo normal, y son muchos los compuestos que se administran antes, durante y después del ejercicio con el objetivo de incrementar el rendimiento. Todas las sustancias que tienen estas propiedades de mejora del rendimiento se llaman ergogénicas (las que disminuyen la producción de energías se llaman ergolíticas)”.
“Desgraciadamente”, ha proseguido, “las manipulaciones dietéticas se basan en el testimonio facilitado por deportistas que tienen más éxito, en estudios de investigación mal diseñados, en afirmaciones no válidas de la propaganda comercial y en errores de interpretación de la investigación nutricional. Pocas áreas de la ciencia del ejercicio están más cargadas de manías pasajeras que el campo de la nutrición deportiva”.
Existen múltiples casos en los que se cree que se está tomando cierta sustancia que beneficiará a la actividad deportiva (ergogénica) y sin embargo son perjudiciales para nuestra salud. Respecto a la clasificación de ayudas ergogénicas, existen muchos variedades entre las que destacan entre otras aquellas de tipo mecánico (zapatillas, mallas especiales, bañadores que mejoran el deslizamiento acuático etc), psicológicas (hipnosis, psicoterapia etc.), fisiológicas (hipoxia y dopaje sanguínea entre otras), farmacológicas (antioxidantes, cafeína, relajantes musculares), y nutricionales (sobrecarga de carbohidratos o de creatina).



-Ayudas ergogénicas
Hay varias sustancias relacionadas con este último grupo. Las proteínas, que desempeñan una función plástica y reparadora del organismo. “Los suplementos proteicos suelen derivar de leche, huevos o proteína de soja y no ofrecen ventajas sobre las proteínas de la dieta (más costosos)”, ha indicado Jiménez Diaz.
Los aminoácidos, por su parte, son una fuente de energía directa para el organismo. Además, el aporte de dichos aminoácidos consigue un descenso de hasta un 15% de fatiga mental y un 7% de menor agotamiento físico. El uso de aminoácidos ramificados durante la competición reduce la fatiga y mejora el rendimiento en maratón, esquí de fondo y fútbol.
Las vitaminas son sustancias que el organismo necesita en cantidades más pequeñas y que no puede sintetizar por sí mismo. “Son como el aceite que lubrifica el motor”. Las megadosis de vitaminas pueden producir el efecto contrario al deseado, la polivitaminosis. “De todas formas, con dieta adecuada y equilibrada, las vitaminas no son necesarias. De hecho, todos los estudios apuntan que una dieta alta en calorías y con todos los nutrientes tiene poco déficit de vitaminas y minerales. Los suplementos vitamínicos minerales están indicados para atletas que consumen una dieta baja en calorías y en deportes que exigen un control del peso”, explica.
Los antioxidantes pueden prevenir lesiones musculares, inflamación, arterioesclerosis, y envejecimiento en casos de deportistas que realizan esfuerzos intensos y prolongados. Los principales antioxidantes de la alimentación son las vitaminas A, E y C. Actualmente varias bebidas deportivas en forma de zumos y refrescos contienen antioxidantes en su composición. Por último, los minerales se utilizan para la prevención de la osteoporosis en post-menopausia y en culturismo, aunque no aumenta el peso magro ni la fuerza.



-Ayudas farmacológicas
En el grupo de las ayudas ergogénicas farmacológicas están la L carnitina, que posee la acción de retrasar la aparición de fatiga en el organismo. Esta sustancia saltó a la opinión pública y se dio a conocer tras el mundial de futbol de 1982 en España ya que se dice que Italia fue campeona debido a la toma de L carnitina durante la concentración mundialista, aunque muchos médicos niegan tal hecho.
Además de la carnitina también están el picolinato de cromo, presente en cereales, frutas y frutos secos; la creatina, que es un recuperador muscular que actúa aumentando la síntesis de ATP en fases anaeróbicas; el bicarbonato, el ginseng (más eficaz el chino que el rojo o el americano) y la inosina (aumenta la resistencia aeróbica), y la cafeína, que se encuentra en el café, el té, en el cacao y las bebidas no alcohólicas. Al igual que las anfetaminas, mucha gente piensa que la cafeína mejora la alerta, la concentración, el tiempo de reacción y los niveles de energía.
Como resumen, se puede decir que algunas ayudas ergogénicas provocan una relación riesgo/beneficio desfavorable, y algunas, además, tienen un elevado coste (la creatina, por ejemplo). Lo mejor es llevar una dieta rica y equilibrada, y tener un conocimiento estricto de estos suplementos.



**Publicado en "MEDICOS Y PACIENTES"

19 April 2011

ESHRE sets standards for Cross Border Reproductive Care

The European Society of Human Reproduction and Embryology (ESHRE) is setting the first ever standards in Cross Border Reproductive Care (CBRC). The safety of patients, gamete donors, surrogates and future children take centre stage in ESHRE’s Good Practice Guide for Cross Border Reproductive Care, published today (Wednesday, 20 April 2011). The Guide aims to ensure high-quality assisted reproduction treatment as defined by the European Union criteria for good quality medical treatment and the ESHRE position paper on Good clinical treatment in Assisted Reproduction. Although in principle foreign and local patients should be treated the same and with the best possible treatment, there is evidence that this is not always the case. The Guide is based on the core principles in health care: ‘equity’, ‘safety’, ‘efficiency’, ‘patient centeredness’, ‘timeliness’ and ‘effectiveness’. The principle of equity means that any difference between local and foreign patients should be justified, for instance the extra cost for a translator. Foreign donors should receive similar care to patients and local donors. No distinctions are to be made based on their origin and/or motivation. ESHRE recommends that national and foreign donors receive comparable compensation and that the recruitment criteria are the same

According to the ESHRE Task Force on CBRC, the ideal is fair access to fertility treatment at home for all patients. However, often faced with no realistic alternatives due to legal restrictions, long waiting lists, lack of donors or unavailable or expensive treatments, patients travel across borders and may not receive adequate treatment in the country of their choice. “Doctors should consider the principles of beneficence and non-maleficence together and aim at producing minimal risks with a maximum chance of pregnancy,” says Dr. Françoise Shenfield, coordinator of the ESHRE Task Force. Here the group refers to the ESHRE position paper on ‘Good Clinical Treatment in Assisted Reproduction’. Treatments should abide by these rules. One example would be a restrictive embryo transfer policy to eliminate high order multiple gestations. Patients should receive clear information about necessary tests, their costs and realistic waiting times; donors should receive a stimulation cycle that minimizes their health risk.

In order to obtain information on repeated donations and to be able to verify legal restrictions on donations, ESHRE recommends the establishment of national registers of donors and for centers to participate in data registries. “To prevent abuse of donors coming from abroad, intermediate agencies should be avoided, since this may lead to violations of the rules of good clinical practice and, in the worst case, to trafficking,” says Dr. Françoise Shenfield. Legal advice about local rules should be given to patients at home and abroad. Potential legal problems in their home country should be outlined to patients. The ESHRE Task Force recommends that clinics follow up on children conceived after treatment at home and abroad. Collaboration between the home practitioner and the receiving clinic offers the best chance of optimal care for the patient. The principle of ‘patient centeredness’ includes adapting practical management to foreign patients. Counselling and psychological support should be available in a language understood by the patient. If this cannot be guaranteed, ESHRE recommends not treating the patient. This is important since the patients have to give proper consent.

Clinics should provide patients with the details of their ombudsman or complaints department in order to give them the possibility to redress their grievances. “Our recent study showed that an estimated 14.000 cycles of treatment are performed for infertile patients crossing borders in six European countries alone. The total number in Europe is therefore much higher. Together with collaborators such as egg donors or surrogates that also cross borders to provide reproductive treatment outside their home country, cross border care is a wide spread phenomenon, “ says Dr. Françoise Shenfield.
“ESHRE’s Good Practice Guide for Cross Border Reproductive Care will provide guidance for clinics treating foreign patients and it will help regulators and policy makers to create a framework to enable centers to abide by these rules.” In 2011, the ESHRE Task Force aims to enroll as many signatures as possible to the Good Practice Guide from regulatory bodies, fertility societies and clinics. The International Federation of Fertility Societies has already agreed to it in principle. Further activities planned are data collection on unknown aspects of gametes donation and specifically oocyte donation across borders.

Día mundial de la malaria: cuando una sencilla iniciativa produce grandes resultados

El 25 de abril marca la cuarta celebración anual del día mundial de la malaria. Dentro del tema paraguas de este año de conseguir el progreso y el impacto, la comunidad internacional se centrará de nuevo en el objetivo de alcanzar cerca de cero muertes por malaria para 2015, y cómo los diferentes participantes están contribuyendo a conseguir este objetivo. BASF, como parte de la comunidad internacional que combate la malaria, marca el día contando la historia de cómo una sencilla iniciativa puede detener la propagación de la enfermedad, un paso de cada vez.
Aunque las comunidades africanas están bajo la mayor amenaza de la malaria, la enfermedad es una realidad en muchos otros países en desarrollo. En algunos estados de Brasil, particularmente los que se localizan cerca del bosque del Amazonas, la malaria constituye el principal problema de salud pública. En esta región, las condiciones climáticas favorables combinadas con las vastas fuentes de agua dan a los mosquitos que portan la malaria un sitio cómodo para reproducirse y propagarse.
Para gestionar mejor los riesgos de transmisión de la malaria en la región, BASF se asoció con la Foundation for Health Surveillance en Amazonas (FVS - AM) para evaluar cómo Interceptor, la mosquitera con insecticida de larga duración de BASF, podría apoyar a las comunidades locales en sus esfuerzos para prevenir la enfermedad.
La comunidad de Jabote (municipalidad de Urucara) fue elegida para alojar el estudio porque es conocida como uno de los principales puntos para los brotes de malaria. En Jabote, los métodos de prevención tradicionales podrían no aplicarse fácilmente, lo que significa que la malaria se ha hecho tan común como el resfriado.
A finales de 2008, se lanzó el proyecto: las redes Interceptor se colocaron en todas las casas en Jabote. A los residentes también se les formó sobre cómo utilizar el producto y el fin para el que servía. Desde ese punto en adelante, la monitorización mensual reveló resultados increíbles: en 2007, cuando 132 personas vivían en la comunidad, hubo 465 casos de malaria. Esto se traduce en un índice de infección de 3,52 casos por persona, es decir, cada persona en Jabote contraía malaria al menos tres veces al año. En 2010, con una población de 200 personas, el índice de malaria se redujo a sólo 0,12 casos per cápita. Por cada 12 personas, sólo una adquirió la enfermedad.
Los efectos espirales positivos se propagan por la comunidad. La carga de la malaria había evitado que los niños asistieran regularmente a la escuela. Pero con la drástica reducción de los casos de malaria, ir a la escuela fue de nuevo posible. Los objetivos de la alfabetización se lograron en sólo dos años. Estos efectos tipifican uno de los principales objetivos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de Naciones Unidas, principalmente que una población más sana y educada es clave para apoyar sosteniblemente la reducción de la pobreza.
Interceptor es el resultado del liderazgo de BASF en los productos de química textil y agricultura. Un sistema de unión de polímero se combina con Fendona(R), un insecticida BASF de rápida acción, y se aplica directamente a las fibras de las redes en un proceso de tratamiento único y patentado. Esto regula una liberación continua, lenta y controlada del insecticida y asegura su efectividad a largo plazo, matando a los mosquitos transmisores de malaria incluso después de 3 años de uso.
Con su compromiso de mejorar la salud pública y su innovadora cartera de productos, BASF está convencida de apoyar e implicarse en proyectos locales y sencillos que pueden generar resultados que cambien la vida de las personas, como los que se experimentaron en Jabote. El objetivo no sólo es prevenir la propagación de la malaria, sino también fortalecer buenas ideas e iniciativas que afectan a los más expuestos a la enfermedad. Un paso a la vez.

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