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19 May 2011

SIEMENS DESARROLLA EL PRIMER ECÓGRAFO DE MAMA CAPAZ DE DIAGNOSTICAR EL CÁNCER EN DIEZ MINUTOS‏

La realidad de las pacientes con cáncer de mama ha cambiado mucho en los últimos años. Según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el 80% de los casos de este tumor se curan y, si se diagnostica precozmente, este porcentaje asciende al 90%. Sin duda, estos datos ponen en relieve la importancia cada vez mayor del diagnóstico precoz para mejorar la supervivencia y la calidad de vida de estas pacientes. Afortunadamente, los avances tecnológicos caminan en este mismo sentido. Así, la comunidad científica cuenta ahora con una nueva herramienta diagnóstica capaz de detectar este tipo de tumores en sólo diez minutos y que tendrá oportunidad de conocer en el XII Congreso de la Sociedad Española Diagnóstico por la Imagen de la Mama (SEDIM), que se celebra estos días en Marbella.

El ecógrafo de Siemens, Acuson S2000 ABVS, utiliza tecnología de ultrasonidos 3D para adquirir automáticamente una imagen del volumen del pecho realizando un estudio completo en menos de 10 minutos frente a los 30 minutos de un examen manual. Además, puede diferenciar cuando una masa densa es un quiste relleno de líquido o, por el contrario, se trata de uno sólido que exige pruebas adicionales, como la biopsia. Esta nueva herramienta podría cambiar el paradigma de cuidado del pecho, ya que ofrece las ventajas de una modalidad de radiación no ionizante combinada con la adquisición automática de un 3D volumétrico procesado. El Acuson S2000 ABVS no requiere una formación específica ni habilidades especiales por parte del profesional que lo utiliza y permite correlacionar los resultados 3D obtenidos con otros estudios mamográficos o de imagen molecular para planificar un mejor tratamiento.

Así, Siemens se sitúa en la vanguardia de la investigación médica y refleja su compromiso en la lucha contra una enfermedad de la que se diagnostican 1,15 millones de nuevos casos cada año en todo el mundo. En este sentido, la doctora Francisca Gras, Radiólogo especializada en Patología Mamaria del Centro de Diagnóstico por la Imagen de Tarragona, explica que “la primera ventaja de la ecografía 3D frente a la ecografía tradicional es que se pueden almacenar las imágenes en la estación de trabajo y revisarlas cuando la paciente ya se ha marchado. Hay muchas más imágenes y la adquisición de las mismas puede ser realizada por un técnico especializado en diagnóstico por la imagen; el médico así puede dedicarse a hacer el diagnóstico.” Otra ventaja que señala la doctora es que “proporciona una nueva imagen: la imagen en proyección coronal, que aporta más datos que las convencionales; es una imagen más anatómica que, cuando se añade a la mamografía, permite detectar un número mayor de cánceres ocultos, especialmente en mamas densas”, añade.

-Solución integrada para cáncer de mama
Ahorrar tiempo y conseguir un diagnóstico y tratamiento más preciso y a medida de las pacientes, así como ahorrar costes que ayuden a lograr un sistema de salud más sostenible, son los principales objetivos en el manejo del cáncer de mama. Siguiendo estas premisas, Rosa Gómez Carbonel, responsable de Segmentos Clínicos de Siemens Healthcare, explica que “Siemens cuenta con una “solución integrada” para este tipo de neoplasia que permite diagnosticar, tratar y hacer seguimiento de las pacientes”. En línea con ello, la doctora Gras apunta que “en el caso de pacientes jóvenes con mamas densas y que obtienen una mamografía negativa, la ecografía 3D podría proporcionar un diagnóstico más temprano. Esto resulta especialmente importante al tratarse de mujeres que por su temprana edad no se incluyen aún en los programas de screening”. Para aquellas ya diagnosticadas de un cáncer de mama, “la imagen 3D permite una localización muy precisa de la lesión de cara al tratamiento quirúrgico y a la colocación de marcadores,” añade.
Por su parte, Julio Vega, director general de Siemens Healthcare, apunta que “Siemens pone a disposición de los especialistas y pacientes este nuevo enfoque integrador que mejora la precisión de los diagnósticos y reduce de manera importante los plazos: desde los mamógrafos digitales y ecógrafos de última generación –como el Acuson S2000 ABVS- que permiten realizar screening de mama, pasando por el equipamiento para realizar biopsias, los equipos de imagen molecular para la estadificación de la enfermedad y aquellos para el uso de radioterapia, hasta un portfolio específico para el diagnóstico in-vitro como son los marcadores tumorales, todos ellos contribuyen en esta línea”. “Se trata de tecnología toda ella con una gran imagen”, afirma, por su parte, la doctora Gras. Y añade, “estos equipos 3D han simplificado el estudio ecográfico de la mama en dos fases: por una parte, una fase de adquisición de la imagen, en la que se estudia una imagen completa del volumen de la mama. Por otra parte, en una segunda fase de lectura en la estación de trabajo, fuera de la sala de exploración y con esta imagen integral, se realiza el diagnóstico de forma muy precisa”. Actualmente existen tres equipos Acuson S2000 ABVS en España: dos de ellos en Cataluña y uno en Valencia.

**Comunicado de "SIEMENS"

La espirometría puede lograr que hasta un 16 por ciento de los fumadores abandonen el tabaco

La espirometría es una prueba sencilla que permite cuantificar la obstrucción de aire en el pulmón, y es efectiva para el diagnóstico de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) en sus fases iniciales, cuando a menudo no da síntomas. Dicha prueba, según un estudio del Instituto de Investigación en Atención Primaria (Idiap Jordi Gol), puede conseguir que un 16 por ciento de los fumadores deje el tabaco, siendo las personas más mayores las que más abandonan el tabaco.
El objetivo ha sido comprobar si la discusión detallada de los resultados obtenidos en las espirometrías, más un consejo breve para dejar de fumar por parte del médico de atención primaria, puede facilitar el abandono o la reducción del hábito tabáquico entre sus pacientes.
En el estudio han participado 317 fumadores mayores de 18 años no diagnosticados de EPOC, que no presentaban problemas para hacer una espirometría y no padecían enfermedad grave u otra patología respiratoria.
De hecho, el 50 por ciento de los pacientes que han participado en el estudio habían comenzado a fumar a los 17 años o antes. De los pacientes fumadores, un 50 por ciento fumaba un paquete diario o más, y además, de estos pacientes fumadores, el 50 por ciento llevaban fumando 31 años o más.
Se ha aprovechado que los resultados de la espirometría pueden identificar precozmente anormalidades funcionales pulmonares en pacientes que no tienen ningún o pocos síntomas.

Yoga improves quality of life in women with breast cancer undergoing radiation therapy



For women with breast cancer undergoing radiation therapy, yoga offers unique benefits beyond fighting fatigue, according to new research from The University of Texas MD Anderson Cancer Center. While simple stretching exercises improved fatigue, patients who participated in yoga that incorporated yogic breathing, postures, meditation and relaxation techniques into their treatment plan experienced improved physical functioning, better general health and lower cortisol (stress hormone) levels. They also were better able to find meaning in their cancer experience.
The findings, to be presented next month in an oral session at the 47th annual meeting of the American Society of Clinical Oncology by Lorenzo Cohen, Ph.D., professor and director of the Integrative Medicine Program at MD Anderson, are the latest in an ongoing effort to scientifically validate the age-old belief that mind-body interventions have a beneficial impact on the health of cancer patients. The research was conducted in collaboration with India's largest yoga research institution, Swami Vivekananda Yoga Anusandhana Samsthana in Bangalore, India.
The study assessed, for the first time, yoga benefits to cancer patients by comparing their experience with patients in an active control group who integrated simple, generic stretching exercises into their lives. "The combination of mind and body practices that are part of yoga clearly have tremendous potential to help patients manage the psychosocial and physical distress associated with treatment and life after cancer, beyond the benefits of simple stretching," said Cohen.
To conduct the study, 163 women with breast cancer (stage 0-3) averaging 52 years of age were randomized to one of three groups: 1) yoga; 2) simple stretching; or 3) no instruction in yoga or stretching. Participants in the yoga and stretching groups attended sessions specifically tailored to breast cancer patients for one hour three days a week throughout their six weeks of radiation treatment.
Participants were asked to report on their quality of life, including fatigue, daily functioning, benefit finding, depression and spirituality. Saliva samples were collected and electrocardiogram tests were administered at baseline, end of treatment, and at one, three and six months post-treatment.
After completing radiation treatment, only the women in the yoga and stretching groups reported a reduction in fatigue. At one, three and six months after radiation therapy, women who practiced yoga during the treatment period reported greater benefits to physical functioning and general health. They were more likely to perceive positive life changes from their cancer experience than either other group.
Women who practiced yoga also had the steepest decline in their cortisol across the day, indicating that yoga had the ability to regulate this stress hormone. This is particularly important because higher stress hormone levels throughout the day, known as a blunted circadian cortisol rhythm, have been linked to worse outcomes in breast cancer.
According to Cohen, developing a yoga practice also helps patients after completing cancer treatment. "The transition from active therapy back to everyday life can be very stressful as patients no longer receive the same level of medical care and attention. Teaching patients a mind-body technique like yoga as a coping skill can make the transition less difficult."
Through a grant from the National Cancer Institute – the largest ever awarded for the study of yoga in cancer – Cohen and his team will next conduct a Phase III clinical trial in women with breast cancer to further determine the mechanisms of yoga that lead to improvement in physical functioning, quality of life, and biological outcomes during and after radiation treatment. A secondary aim of the trial, but one of great importance, stressed Cohen, is assessing cost efficiency analysis for the hospital, health care usage costs in general, and examining work productivity of patients.
MD Anderson recognizes the growing body of research indicating that relaxation-based interventions can contribute to the well-being of people with cancer. Through the Integrative Medicine Program, complementary therapies, such as yoga, are offered at MD Anderson's Integrative Medicine Center, and are used in concert with mainstream care to manage symptoms, relieve stress, enhance quality of life, and improve outcomes for patients and their caregivers. MD Anderson's Integrative Medicine faculty also conduct research in the biological and behavioral effects of mind-body based interventions; the anti-cancer potential of natural compounds; and, acupuncture to treat common cancer treatment-related side effects.






Potentially toxic flame retardants detected in baby products

Scientists are reporting detection of potentially toxic flame retardants in car seats, bassinet mattresses, nursing pillows, high chairs, strollers, and other products that contain polyurethane foam and are designed for newborns, infants and toddlers. In a study in ACS' journal Environmental Science & Technology, they describe hints that one flame retardant, banned years ago in some areas, actually remains in use. "To the authors knowledge, this is the first study to report on flame retardants in baby products," the report states. Heather M. Stapleton and colleagues point out that health concerns led to a phase-out in use of penta brominated diphenyl ethers (pentaBDE), once the most popular flame retardant, prior to 2004. Flame retardants are added during manufacture to reduce the risk of polyurethane foam catching fire and to slow down burning if it does. Seeking to meet government flammability standards, manufacturers then turned to other flame retardants, which in many cases, have less health data available. The situation left gaps in knowledge about exactly which flame retardants were being used in polyurethane foam products, and at what concentrations. Stapleton's group set out to fill those gaps.
They detected potentially toxic flame retardants in 80 percent of the polyurethane foam samples collected from 101 common baby products. Among them were compounds associated with pentaBDE, suggesting that the substance - banned in 172 countries and 12 U.S. states - still remains in use, as well as two potential carcinogens, TCEP and TDCPP. "Future studies are therefore warranted to specifically measure infants exposure to these flame retardants from intimate contact with these products, and to determine if there are any associated health concerns," the report states.

**Source: American Chemical Society

Blood test confirmed to be 'powerful predictor' following largest analysis to date

Researchers at Georgetown Lombardi Comprehensive Cancer Center say the number of circulating tumor cells (CTCs) in the blood is a "powerful predictor" to help physicians more reliably assess treatment benefit for patients with metastatic breast cancer. The findings from a large analysis using pooled data from international cancer centers will be presented during a poster session on Monday, June 6th, at the 2011 annual meeting of the American Society of Clinical Oncology in Chicago. "The current standard of care for monitoring patients with metastatic breast cancer involves the use of radiology studies such as CT scans, ultrasounds, and the like to determine whether or not patients are deriving benefit from their current therapies." says Minetta Liu, M.D., lead investigator of the new analysis and director of translational breast cancer research at Georgetown Lombardi. "These tests can be expensive and invasive, and can negatively impact a patient's quality of life."
Liu says the new analysis substantiates the utility of the CTC test, which counts the number of CTCs in the blood. CTC results at or above the threshold of five are reliably associated with clinical and/or radiographic evidence of worsening disease, strengthening considerations for a change in therapy with the goal of improving long-term patient outcomes.
Enumerating CTCs can be done with various technologies. For this analysis, researchers culled data from peer-reviewed published studies, all of which, by chance, utilized the FDA-approved CellSearch™ technology. Teams from institutions around the world contributed blinded data to create a pooled dataset of 841 patients. This large sample size enabled Liu to confirm findings from other studies that indicate a CTC count of five or more is associated with disease progression. Importantly, the predictive value of CTCs was not affected by treatment type (chemotherapy, endocrine therapy, biologic therapy), tumor type (hormone receptor positive/negative, HER2 positive/negative), or sites of disease involvement.
"Using a blood test to count CTCs in addition to our existing tools for disease monitoring might improve our ability to appropriately treat patients and maximize their quality of life," explains Liu. "When a patient with metastatic breast cancer feels well and looks well, has had normal recent scans and CTC results that are consistently less than five, we feel more confident in her current treatment plan and may delay repeat imaging studies in favor of the less-invasive CTC blood test."

**Source: Georgetown University Medical Center

LA MITAD DE LOS PORTADORES DE BYPASS DE VENA SAFENA NECESITARÁ UNA REINTERVENCIÓN TRAS DIEZ AÑOS

Coincidiendo con el curso internacional en cardiología intervencionista EuroPCR, que se celebra en París, desde la Sociedad Española de Cardiología (SEC) se ha indicado que el 50 por ciento de las personas a las que se les ha colocado un bypass de vena safena necesitarán una reintervención transcurridos diez años.
Los miembros de la SEC asistente en dicho curso participarán en un simposio plenario sobre revascularización secundaria dividida en dos secciones: la primera, 'Restenosis in DES: an unfrequent but complex diagnostic and therapeutic problem' estará moderada por el doctor Javier Escaned, miembro de la SEC y cardiólogo intervencionista del Instituto Cardiovascular del Hospital Clínico San Carlos de Madrid; y la segunda, 'Secondary Revascularisation of saphenous vein graft attrition: complex decisions in high-risk patients', por el doctor Carlos Macaya, presidente de la SEC.
La revascularización secundaria es una reintervención que se debe realizar cuando el bypass de vena safena presenta algún tipo de complicación como la reaparición de coágulos o el estrechamiento de las arterias. El bypass de vena safena consiste en coser una sección de una vena de la pierna o una arteria del pecho u otra parte del cuerpo a fin de sortear la sección obstruida o dañada de la arteria coronaria. El procedimiento crea una nueva ruta por la que puede fluir la sangre, para que el músculo cardíaco pueda recibir la sangre rica en oxígeno que necesita para funcionar adecuadamente. A diferencia de los bypass de arteria mamaria u otros tipos, que no suelen obstruirse, el 50 por ciento de los casos de bypass de vena safena necesitarán ser reintervenidos al cabo de diez años. "Las personas que son reintervenidas acostumbran a ser pacientes con alto riesgo cardiovascular porque son personas mayores, que llevan muchos años padeciendo esta enfermedad, que han sido sometidos ya a otra cirugía complicada y que además tienen una mayor cormobilidad. Ante estos casos, el cardiólogo ha de saber reaccionar correctamente, saber si ha de solucionarlo con una segunda cirugía (esternotomía) o mediante una intervención percutánea colocando un stent" avisó el doctor Carlos Macaya.
"Para esta intervención no existe una solución única, depende de las características de cada paciente y del tipo de afección. Es importante implantar el uso de dispositivos de protección embólica entre los cardiólogos, ya que éstos pueden llegar a reducir en un 30 por ciento la embolización mediante la colocación de un stent", aseguró el doctor. Macaya. "El fracaso en la colocación del bypass de vena safena suele producirse por una nueva aparición de estenosis. Esto es debido, en muchos casos, a la colocación de los stents en zonas anatómicas complejas como en bifucarciones o en el tronco común. Por todo ello es importante que, para tratar a pacientes con estas complicaciones, se cuente con un equipo multidisciplinar, tanto con cardiólogos intervencionistas como con cardiólogos clínicos, para poder valorar mejor qué opción tomar" ,declaró el doctor. Javier Escaned.

**Publicado en "ACTA SANITARIA"

Nuevos protocolos de RCP desde octubre de 2010

El taller de la SEMG también ofrecerá información sobre los nuevos protocolos y recomendaciones recogidos en las nuevas Guías para la Resucitación Cardiopulmonar del Consejo Europeo de Resucitación (ERC) publicadas en octubre de 2010. El documento recoge las conclusiones y recomendaciones elaboradas en la Conferencia Internacional del Consenso celebrada, en febrero de ese mismo año, por el Comité de Unificación Internacional en Resucitación (ILCOR).
Entre las modificaciones más destacadas se encuentran, por ejemplo, el cambio del orden del ABC (Airway-Breathin-Chest compression en nuestro idioma: Vía aérea-Respiración-Compresión torácica) por CAB, (Chest compression-Airway-Breathin -Compresión torácica-Vía aérea-Respiración); el hecho de que ya no son aproximadamente 100 compresiones por minuto, sino que deben hacerse, al menos, 100 compresiones por minuto; y la profundidad de la compresión: si ésta antes era de entre 4 y 5 cm, ahora la profundidad de la compresión debe ser, como mínimo, de 5 cm permitiendo una total expansión de la caja torácica después de cada compresión, explican las facultativas.
Durante el taller las doctoras también efectuarán un recordatorio del protocolo de actuación y manejo del desfibrilador externo semiautomático (DESA) ya que este dispositivo técnico es, como explican los expertos, un seguro de vida y ha acercado a la comunidad un tratamiento que antes era muy especializado.
Según el ERC y la AHA (American Heart Association), se logran mejores resultados cuando es posible usar un desfibrilador antes de 90 segundos o, al menos, antes de 6 minutos tras una parada cardiorrespiratoria; por ese motivo es necesario que, además de los médicos, el personal de emergencias disponga de esos aparatos y estén, además, formados en su uso.
Igualmente, Marta Martínez del Valle insiste, también, en la idoneidad de la instalación de desfibriladores en determinadas zonas públicas en las que se concentra mucha gente como aeropuertos, estaciones de tren y autobús, estadios de fútbol, grandes superficies comerciales… y en ofrecer al mayor número de personas posible formación en su manejo. “La inmediatez en el acceso a la desfibrilación incrementaría la eficacia de las medidas de resucitación cardiopulmonar, permitiría aumentar la supervivencia de los pacientes y contribuiría a salvar vidas”, asegura la representante de la SEMG en el Consejo Español de RCP.

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