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28 September 2011
Prevención cardiovascular
Consejos de Salud del doctor Ferrán Tognetta, médico de DKV Seguros Médicos
REALIZADA UNA RESECCIÓN HEPÁTICA EXTENDIDA TRAS LA BIPARTICIÓN DEL HÍGADO IN SITU EN UNA PACIENTE CON METÁSTASIS MASIVA

HM Universitario Sanchinarro (HMS) realizó recientemente una resección hepática extendida, tras la realización de una bipartición del hígado in situ, a la que siguió la implantación de un sistema de soporte de hígado artificial. Un complejo abordaje que se llevó a cabo, “por primera vez en España”, y gracias a la “moderna e integrada forma de trabajar entre los servicios de Cirugía General y Digestiva, Anestesia, Cuidados Intensivos y Oncología de nuestro hospital, con la aplicación de las técnicas quirúrgicas, tratamientos médicos y soportes terapéuticos más avanzados que existen en la actualidad”.
Así lo aseguraron el Dr. Emilio Vicente y la Dra. Yolanda Quijano, director y co-director, respectivamente, del Servicio de Cirugía General y Digestiva de HMS, durante la rueda de prensa celebrada ayer en el citado centro para explicar los detalles, desarrollo y resultados de la intervención, desgranar las ventajas y objetivos de las diferentes etapas del procedimiento y analizar la importancia del abordaje individualizado de cada caso en los pacientes oncológicos.
Nueva estrategia en el tratamiento quirúrgico de las metástasis hepáticas
La resección hepática extendida tras la realización una bipartición del hígado in situ “representa una nueva estrategia para obtener una mayor radicalidad en el tratamiento quirúrgico de las metástasis hepáticas, aprovechando la experiencia acumulada del grupo quirúrgico de HMS en la cirugía del trasplante hepático de donante vivo”, señaló el Dr. Vicente.
Para ello, se llevaron a cabo dos procedimientos quirúrgicos en diferentes tiempos, realizándose en el primero de ellos la bipartición completa hepática, en la que se dividió totalmente el hígado, dejando por un lado el lóbulo derecho junto con el segmento IV afecto de múltiples metástasis hepáticas con sus correspondientes pedículos vasculo-biliares, y por el otro lado los segmentos I, II y III hepáticos libres de enfermedad tumoral. “Esta zona del hígado, que igualmente mantuvo sus correspondientes pedículos vasculo-biliares -añadió el experto-, corresponde al hígado remanente que se va a mantener”. En el mismo acto quirúrgico se ligó la vena porta derecha en un intento de producir una hipertrofia compensadora del citado hígado remanente.
En el segundo procedimiento quirúrgico se seccionaron los pedículos vasculo-biliares previamente disecados y se efectuó la resección de la zona hepática afecta por la enfermedad metastásica. En el periodo de tiempo transcurrido entre los dos procedimientos que duró 20 días, se efectuaron dos estudios de volumetría hepática para conocer el incremento en el tamaño del hígado remanente. En este sentido, el Dr. Vicente indicó que el segundo procedimiento se efectuó una vez alcanzado el tamaño que se consideraba adecuado para la resección hepática (incremento de un 20% de su volumen con una relación del volumen del hígado con respecto al peso total de la paciente de un 0,8%).
Así lo aseguraron el Dr. Emilio Vicente y la Dra. Yolanda Quijano, director y co-director, respectivamente, del Servicio de Cirugía General y Digestiva de HMS, durante la rueda de prensa celebrada ayer en el citado centro para explicar los detalles, desarrollo y resultados de la intervención, desgranar las ventajas y objetivos de las diferentes etapas del procedimiento y analizar la importancia del abordaje individualizado de cada caso en los pacientes oncológicos.
Nueva estrategia en el tratamiento quirúrgico de las metástasis hepáticas
La resección hepática extendida tras la realización una bipartición del hígado in situ “representa una nueva estrategia para obtener una mayor radicalidad en el tratamiento quirúrgico de las metástasis hepáticas, aprovechando la experiencia acumulada del grupo quirúrgico de HMS en la cirugía del trasplante hepático de donante vivo”, señaló el Dr. Vicente.
Para ello, se llevaron a cabo dos procedimientos quirúrgicos en diferentes tiempos, realizándose en el primero de ellos la bipartición completa hepática, en la que se dividió totalmente el hígado, dejando por un lado el lóbulo derecho junto con el segmento IV afecto de múltiples metástasis hepáticas con sus correspondientes pedículos vasculo-biliares, y por el otro lado los segmentos I, II y III hepáticos libres de enfermedad tumoral. “Esta zona del hígado, que igualmente mantuvo sus correspondientes pedículos vasculo-biliares -añadió el experto-, corresponde al hígado remanente que se va a mantener”. En el mismo acto quirúrgico se ligó la vena porta derecha en un intento de producir una hipertrofia compensadora del citado hígado remanente.
En el segundo procedimiento quirúrgico se seccionaron los pedículos vasculo-biliares previamente disecados y se efectuó la resección de la zona hepática afecta por la enfermedad metastásica. En el periodo de tiempo transcurrido entre los dos procedimientos que duró 20 días, se efectuaron dos estudios de volumetría hepática para conocer el incremento en el tamaño del hígado remanente. En este sentido, el Dr. Vicente indicó que el segundo procedimiento se efectuó una vez alcanzado el tamaño que se consideraba adecuado para la resección hepática (incremento de un 20% de su volumen con una relación del volumen del hígado con respecto al peso total de la paciente de un 0,8%).
-Ventajas de la técnica
Para los expertos, las ventajas de esta técnica -realizada por los doctores Durán, Marcello, Díaz, Fabra y Puga, del mismo servicio que el Dr. Vicente y la Dra. Quijano; y los doctores Román, Corbacho, Carbajo, Álvarez y Rodríguez, del Servicio de Anestesia-, son evidentes: “Permite incrementar la radicalidad de la cirugía en este tipo de proceso mestastásico, rescatando a pacientes para la cirugía que de otra forma se podrían considerar irresecables; todo en un intento de de dejarles libre de enfermedad tumoral y en consecuencia de incrementar la supervivencia”, aseguraron.
Asimismo, “la realización de este procedimiento en dos tiempos minimiza el riesgo quirúrgico con respecto a la técnica convencional. En el primero de ellos, que efectúa la partición del hígado pero sin resección, se facilita una mejor y más rápida evolución post-operatoria debido a que en esta fase no se efectúa resección de la zona afecta del hígado, sólo la disección y transección del parénquima. En el segundo procedimiento la técnica se simplifica gracias a que ya se ha efectuado toda la disección en el primero”, continuaron el Dr. Vicente y la Dra. Quijano.
Por último, la recuperación del paciente suele ser más rápida que con la técnica convencional y permite que éste pueda iniciar el tratamiento quimioterápico post-operatorio de una forma más precoz.
Para los expertos, las ventajas de esta técnica -realizada por los doctores Durán, Marcello, Díaz, Fabra y Puga, del mismo servicio que el Dr. Vicente y la Dra. Quijano; y los doctores Román, Corbacho, Carbajo, Álvarez y Rodríguez, del Servicio de Anestesia-, son evidentes: “Permite incrementar la radicalidad de la cirugía en este tipo de proceso mestastásico, rescatando a pacientes para la cirugía que de otra forma se podrían considerar irresecables; todo en un intento de de dejarles libre de enfermedad tumoral y en consecuencia de incrementar la supervivencia”, aseguraron.
Asimismo, “la realización de este procedimiento en dos tiempos minimiza el riesgo quirúrgico con respecto a la técnica convencional. En el primero de ellos, que efectúa la partición del hígado pero sin resección, se facilita una mejor y más rápida evolución post-operatoria debido a que en esta fase no se efectúa resección de la zona afecta del hígado, sólo la disección y transección del parénquima. En el segundo procedimiento la técnica se simplifica gracias a que ya se ha efectuado toda la disección en el primero”, continuaron el Dr. Vicente y la Dra. Quijano.
Por último, la recuperación del paciente suele ser más rápida que con la técnica convencional y permite que éste pueda iniciar el tratamiento quimioterápico post-operatorio de una forma más precoz.
-Implantación de un sistema de soporte de hígado artificial
Pero esta intervención tuvo otro elemento extraordinario adicional, ya que a pesar de la marcada hipertrofia compensadora que se había producido en el hígado remanente tras la embolización de la vena porta efectuada, en el post-operatorio apareció un cuadro de insuficiencia hepática moderada/severa, muy posiblemente facilitado por el daño del propio parénquima ocasionado por el prolongado tratamiento quimioterápico efectuado, que obligó a implantar en el paciente un sistema de soporte de hígado artificial.
Ante la presencia de este cuadro de insuficiencia hepática post-operatoria, que suele estar asociada a una elevada mortalidad, existen pocas opciones terapéuticas eficaces. No estando indicado el trasplante hepático por las características del proceso tumoral, se planteó la realización de un soporte hepático artificial, recordaron los responsables del Servicio de Cirugía General y Digestiva de HMS.
“Ante el fracaso hepático agudo el trasplante hepático es el único tratamiento definitivo y el único que mejora la supervivencia -la mortalidad, si no se realiza este procedimiento es muy elevada mortalidad, en torno al 80-85 por ciento”, señala por su parte el Dr. Ángel Luis Córdoba, coordinador del Servicio de Medicina Intensiva de HMS, apuntando no obstante que en el caso de la paciente intervenida “la naturaleza tumoral del cuadro descartaba la posibilidad del trasplante y el tamaño del remanente hepático presuponía capacidad potencial para suficiente función hepática en el futuro.
Se evaluaron por ello para esta intervención diversas técnicas de depuración, tales como la hemodiálisis, las técnicas continuas de reemplazo renal (TCRR), la plasmaféresis y, finalmente, el MARS (Molecular Adsorbent Recirculating System), un sistema de asistencia extracorpórea que sustituye la función de detoxificación del órgano hasta la recuperación de la función del hígado nativo o el trasplante.
Pero esta intervención tuvo otro elemento extraordinario adicional, ya que a pesar de la marcada hipertrofia compensadora que se había producido en el hígado remanente tras la embolización de la vena porta efectuada, en el post-operatorio apareció un cuadro de insuficiencia hepática moderada/severa, muy posiblemente facilitado por el daño del propio parénquima ocasionado por el prolongado tratamiento quimioterápico efectuado, que obligó a implantar en el paciente un sistema de soporte de hígado artificial.
Ante la presencia de este cuadro de insuficiencia hepática post-operatoria, que suele estar asociada a una elevada mortalidad, existen pocas opciones terapéuticas eficaces. No estando indicado el trasplante hepático por las características del proceso tumoral, se planteó la realización de un soporte hepático artificial, recordaron los responsables del Servicio de Cirugía General y Digestiva de HMS.
“Ante el fracaso hepático agudo el trasplante hepático es el único tratamiento definitivo y el único que mejora la supervivencia -la mortalidad, si no se realiza este procedimiento es muy elevada mortalidad, en torno al 80-85 por ciento”, señala por su parte el Dr. Ángel Luis Córdoba, coordinador del Servicio de Medicina Intensiva de HMS, apuntando no obstante que en el caso de la paciente intervenida “la naturaleza tumoral del cuadro descartaba la posibilidad del trasplante y el tamaño del remanente hepático presuponía capacidad potencial para suficiente función hepática en el futuro.
Se evaluaron por ello para esta intervención diversas técnicas de depuración, tales como la hemodiálisis, las técnicas continuas de reemplazo renal (TCRR), la plasmaféresis y, finalmente, el MARS (Molecular Adsorbent Recirculating System), un sistema de asistencia extracorpórea que sustituye la función de detoxificación del órgano hasta la recuperación de la función del hígado nativo o el trasplante.
-Funcionamiento del MARS
El MARS “utiliza una diálisis de albúmina que elimina los metabolitos adheridos a la misma (liposolubles), ampliando el rango de depuración de las técnicas anteriores; acopla esta diálisis de albúmina con un tratamiento de hemodiafiltración y elimina así sustancias hidrosolubles y liposolubles; permite reutilizar la albúmina para uso continuo, lo que hace el sistema factible económicamente; es bien tolerado por el paciente; no requiere desplazamiento de éste; es sencillo para el personal familiarizado con TCRR y tiene una elevada seguridad y menos efectos secundarios”, detalló el intensivista.
El hígado artificial o diálisis hepática es un tratamiento de desintoxicación para las pacientes que sufren una grave alteración en el funcionamiento del hígado, completó por su parte el Dr. Vicente. Se trata de un abordaje parecido a la hemodiálisis y se basa en los mismos principios. Un punto crítico del síndrome clínico de insuficiencia hepática es la acumulación de toxinas que el hígado enfermo no puede limpiar.
Con base en esta hipótesis, el retiro de sustancias lipofílicas relacionadas con la albúmina, como la bilirrubina, ácidos biliares, metabolitos de aminoácidos aromáticos, ácidos grasos de cadena media y citocinas, es beneficioso para el curso clínico del paciente afecto de esta complicación. Esto se lleva a cabo mediante la utilización de sistemas de absorción y filtrado artificial, lo que produce una mejoría hemodinámica del paciente y un aumento del flujo sanguíneo hepático y renal, continuó el experto.
En concreto, añadió, el MARS consiste en dos circuitos de diálisis separados: el primero consiste en albúmina de suero humano, está en contacto con la sangre del paciente por medio de una membrana semipermeable y tiene dos filtros especiales para limpiar la albúmina después de que ha absorbió las toxinas de la sangre del paciente; el segundo es una máquina de hemodiálisis que se emplea para limpiar la albúmina del primer circuito antes de que vuelva a circular a la membrana semipermeable en contacto con la sangre del paciente.
El MARS “utiliza una diálisis de albúmina que elimina los metabolitos adheridos a la misma (liposolubles), ampliando el rango de depuración de las técnicas anteriores; acopla esta diálisis de albúmina con un tratamiento de hemodiafiltración y elimina así sustancias hidrosolubles y liposolubles; permite reutilizar la albúmina para uso continuo, lo que hace el sistema factible económicamente; es bien tolerado por el paciente; no requiere desplazamiento de éste; es sencillo para el personal familiarizado con TCRR y tiene una elevada seguridad y menos efectos secundarios”, detalló el intensivista.
El hígado artificial o diálisis hepática es un tratamiento de desintoxicación para las pacientes que sufren una grave alteración en el funcionamiento del hígado, completó por su parte el Dr. Vicente. Se trata de un abordaje parecido a la hemodiálisis y se basa en los mismos principios. Un punto crítico del síndrome clínico de insuficiencia hepática es la acumulación de toxinas que el hígado enfermo no puede limpiar.
Con base en esta hipótesis, el retiro de sustancias lipofílicas relacionadas con la albúmina, como la bilirrubina, ácidos biliares, metabolitos de aminoácidos aromáticos, ácidos grasos de cadena media y citocinas, es beneficioso para el curso clínico del paciente afecto de esta complicación. Esto se lleva a cabo mediante la utilización de sistemas de absorción y filtrado artificial, lo que produce una mejoría hemodinámica del paciente y un aumento del flujo sanguíneo hepático y renal, continuó el experto.
En concreto, añadió, el MARS consiste en dos circuitos de diálisis separados: el primero consiste en albúmina de suero humano, está en contacto con la sangre del paciente por medio de una membrana semipermeable y tiene dos filtros especiales para limpiar la albúmina después de que ha absorbió las toxinas de la sangre del paciente; el segundo es una máquina de hemodiálisis que se emplea para limpiar la albúmina del primer circuito antes de que vuelva a circular a la membrana semipermeable en contacto con la sangre del paciente.
-Objetivo del procedimiento
“El sistema MARS puede retirar una buena parte de las toxinas, como amonio, ácidos biliares, bilirrubina, cobre, hierro y fenoles”, explicaron los doctores Vicente y Quijano, indicando que “el objetivo del soporte fue mantener la función hepática de forma temporal hasta conseguir una normalización de la misma a través del propio hígado de la enferma, situación que se produjo tres semanas después de la implantación del sistema”.
En este sentido, el D. Córdoba destacó entre los efectos clínicos que se consiguen con este sistema “una recuperación de la función renal y una mejora hemodinámica, una reducción de la presión intracraneal y de los niveles de metabolitos tóxicos, una corrección de la encefalopatía y una mejora de los marcadores de síntesis hepática y de la supervivencia en ciertas etiologías”.
El sistema de soporte de hígado artificial se utiliza especialmente en pacientes con insuficiencia hepática aguda o crónica agudizada como puente a la realización de un trasplante ortotópico hepático. En España se implanta anualmente en unos 250 pacientes, todos ellos en hospitales públicos. Sin embargo, “la utilización para situaciones de insuficiencia post-operatoria tras resección hepática es inferior al 10% de la casuística previamente citada, por lo que este caso, realizado, además del Dr. Córdoba, por los doctores Martínez, Morato y Grando, también de la Unidad de Cuidados Intensivos de HMS, representa la primera utilización de este sistema en un hospital privado”, afirma el Dr. Vicente.
“El sistema MARS puede retirar una buena parte de las toxinas, como amonio, ácidos biliares, bilirrubina, cobre, hierro y fenoles”, explicaron los doctores Vicente y Quijano, indicando que “el objetivo del soporte fue mantener la función hepática de forma temporal hasta conseguir una normalización de la misma a través del propio hígado de la enferma, situación que se produjo tres semanas después de la implantación del sistema”.
En este sentido, el D. Córdoba destacó entre los efectos clínicos que se consiguen con este sistema “una recuperación de la función renal y una mejora hemodinámica, una reducción de la presión intracraneal y de los niveles de metabolitos tóxicos, una corrección de la encefalopatía y una mejora de los marcadores de síntesis hepática y de la supervivencia en ciertas etiologías”.
El sistema de soporte de hígado artificial se utiliza especialmente en pacientes con insuficiencia hepática aguda o crónica agudizada como puente a la realización de un trasplante ortotópico hepático. En España se implanta anualmente en unos 250 pacientes, todos ellos en hospitales públicos. Sin embargo, “la utilización para situaciones de insuficiencia post-operatoria tras resección hepática es inferior al 10% de la casuística previamente citada, por lo que este caso, realizado, además del Dr. Córdoba, por los doctores Martínez, Morato y Grando, también de la Unidad de Cuidados Intensivos de HMS, representa la primera utilización de este sistema en un hospital privado”, afirma el Dr. Vicente.
-Tratamiento oncológico individualizado
“Aproximadamente un 50-60% de los pacientes afectos de metástasis hepáticas de cáncer colorrectal tienen respuesta clínica, radiológica y metabólica parcial tras efectuar un tratamiento quimioterápico, sólo un 20% de ellos tienen respuesta completa en los aspectos citados”, dicen los expertos, precisando que “un número importante de estos pacientes no se intervienen quirúrgicamente y, en consecuencia, es imposible conocer si existe una respuesta patológica completa, que aparece sólo en un 4% de los pacientes, y fundamentalmente en enfermos con pocas lesiones y de pequeño tamaño”.
En el caso concreto de la paciente intervenida, a su enfermedad metastásica bilobar masiva -con un volumen de enfermedad tumoral hepática superior al 40%- se le aplicó un tratamiento quimioterápico individualizado, adaptado a las características moleculares del tumor.
La excelente coordinación de todos los grupos de profesionales que forman parten de la Unidad de Tumores Digestivos del Centro Integral Oncológico Clara Campal (CIOCC) es lo que permite alcanzar con el éxito e intervenciones de esta magnitud y complejidad”, afirmó por su parte el coordinador de esta unidad, el Dr. Antonio Cubillo.
“El equipo de Oncología dirigido, por el Dr. Manuel Hidalgo, y la Unidad de Tumores Digestivos -continuó- pone a disposición de cada uno de los pacientes del centro las últimas tecnologías existentes en análisis molecular de la biología tumoral, lo que, añadido a una filosofía de tratamiento basada en cada caso de forma individual, permite desarrollar una actividad clínica al máximo nivel según las necesidades de la situación particular de cada paciente”.
Una vez concluido el tratamiento quimioterápico, efectuado por los citados doctores Hidalgo y Cubillo, además de los doctores Rodríguez y Álvarez, del Servicio de Oncología del CIOCC, anexo a HMS, y tras ser intervenida quirúrgicamente, se pudo comprobar en el hígado resecado (70% del volumen total) la ausencia de enfermedad; es decir, la existencia de una respuesta patológica completa, circunstancia excepcional, dada la magnitud de tejido tumoral existente, y que “es manifestación clara de que en la actualidad el uso de fármacos oncológicos en el tratamiento del cáncer debe de ir dirigido a diferentes biomarcadores, evitando la uniformidad en los regímenes terapéuticos que no siempre son eficaces”, concluyó el Dr. Vicente.
“Aproximadamente un 50-60% de los pacientes afectos de metástasis hepáticas de cáncer colorrectal tienen respuesta clínica, radiológica y metabólica parcial tras efectuar un tratamiento quimioterápico, sólo un 20% de ellos tienen respuesta completa en los aspectos citados”, dicen los expertos, precisando que “un número importante de estos pacientes no se intervienen quirúrgicamente y, en consecuencia, es imposible conocer si existe una respuesta patológica completa, que aparece sólo en un 4% de los pacientes, y fundamentalmente en enfermos con pocas lesiones y de pequeño tamaño”.
En el caso concreto de la paciente intervenida, a su enfermedad metastásica bilobar masiva -con un volumen de enfermedad tumoral hepática superior al 40%- se le aplicó un tratamiento quimioterápico individualizado, adaptado a las características moleculares del tumor.
La excelente coordinación de todos los grupos de profesionales que forman parten de la Unidad de Tumores Digestivos del Centro Integral Oncológico Clara Campal (CIOCC) es lo que permite alcanzar con el éxito e intervenciones de esta magnitud y complejidad”, afirmó por su parte el coordinador de esta unidad, el Dr. Antonio Cubillo.
“El equipo de Oncología dirigido, por el Dr. Manuel Hidalgo, y la Unidad de Tumores Digestivos -continuó- pone a disposición de cada uno de los pacientes del centro las últimas tecnologías existentes en análisis molecular de la biología tumoral, lo que, añadido a una filosofía de tratamiento basada en cada caso de forma individual, permite desarrollar una actividad clínica al máximo nivel según las necesidades de la situación particular de cada paciente”.
Una vez concluido el tratamiento quimioterápico, efectuado por los citados doctores Hidalgo y Cubillo, además de los doctores Rodríguez y Álvarez, del Servicio de Oncología del CIOCC, anexo a HMS, y tras ser intervenida quirúrgicamente, se pudo comprobar en el hígado resecado (70% del volumen total) la ausencia de enfermedad; es decir, la existencia de una respuesta patológica completa, circunstancia excepcional, dada la magnitud de tejido tumoral existente, y que “es manifestación clara de que en la actualidad el uso de fármacos oncológicos en el tratamiento del cáncer debe de ir dirigido a diferentes biomarcadores, evitando la uniformidad en los regímenes terapéuticos que no siempre son eficaces”, concluyó el Dr. Vicente.
Entrevista en EL PAIS con Patricia García: "Los terminales somos negociadores muy duros"

Por una vez, la pregunta obligada en las entrevistas acerca de la edad del personaje es bien recibida. "Cuarenta y uno, y muy orgullosa de haber cumplido un año más", responde deprisa -y con una sonrisa que se agradece- Patricia García Prieto. Esta salvadoreña afincada en Bruselas intercala a gran velocidad durante la conversación palabras en inglés y francés adquiridas durante un periplo por Australia, Suiza y EE UU. Ha elegido para el encuentro una cafetería de un parque empresarial de las afueras de Madrid. Es puro sentido práctico: en el mismo edificio están las oficinas del laboratorio BMS, con el que trabaja en su último proyecto: impulsar mecanismos para que los pacientes -sobre todo los de melanoma, como ella- tengan acceso rápido a los ensayos clínicos, y que los medicamentos con buenos resultados sean aprobados lo antes posible. Lleva trabajando desde primera hora, así que pide el té casi por compromiso. Eso sí, cuando ve el pan con tomate no puede evitar comentar que "en España sí que viven bien".
La activista quiere dar voz y poder a los pacientes de Europa con cáncer
García Prieto se vio empujada a este activismo sin buscarlo. En noviembre de 2009 le dieron el diagnóstico: su cáncer era de grado 4, el peor. "Casi a la vez me confirmaron mi plaza en una escuela de negocios de Bruselas. Soy la primera psicóloga que da clase en ella. Ironías de la vida", dice como único comentario. Entonces comenzó su calvario. "El médico me dijo que podía darme quimioterapia, pero eso es como agua en mi estado", dice. Se informó y supo que había dos tratamientos en pruebas, uno de inmunoterapia de BMS, y otro de terapia génica de Roche.
Conseguir el primero no fue fácil. "En mi hospital no lo daban, y tuve que ir a París". Al final, lo consiguió. "Los enfermos terminales somos interlocutores muy duros", presume. Con esa fuerza, su objetivo es cambiar las relaciones entre los laboratorios y los pacientes. "En vez de ir yo a verlos, que vengan ellos a nosotros. Y todos a la vez, y con la Administración. No tengo tiempo que perder".
Su idea es impulsar la Coalición Europea de Pacientes con Cáncer. "Sé que no voy a cambiar el mundo, pero hay cosas que se pueden hacer. Los médicos te tratan con paternalismo, te informan como a un niño. Y los políticos también. Y eso es muy insultante. Sé que tengo melanoma y no me hago muchas ilusiones, pero por eso mismo no me gusta que me hagan perder el tiempo", dice indignada.
Toda esta energía se convierte en ternura cuando habla del futuro. "Mi hijo mayor sabe que estoy mala, pero cuando me ve baja, me pregunta si me voy a morir en ese momento. Si le digo que no, se le pasa". Los niños, de 5 y 10 años, son su mayor preocupación. "Sé cómo quiero el final. En mi casa, con mi gato. No sé si los niños querrán estar. Este tumor puede desfigurarte mucho. Afortunadamente, vivo en un país en el que hay eutanasia, porque el final del melanoma puede ser muy doloroso". Como compañía, elige a su madre. "Tiene mucha presencia. Mi marido, en cambio, deberá ser la roca de mis hijos".
Reconoce que hacer planes de futuro le duele. "Tengo un proyecto para 2013. El año pasado me extirparon 17 tumores. No sé si estaré aquí, pero ya lo he marcado en el calendario. Por si acaso".
García Prieto se vio empujada a este activismo sin buscarlo. En noviembre de 2009 le dieron el diagnóstico: su cáncer era de grado 4, el peor. "Casi a la vez me confirmaron mi plaza en una escuela de negocios de Bruselas. Soy la primera psicóloga que da clase en ella. Ironías de la vida", dice como único comentario. Entonces comenzó su calvario. "El médico me dijo que podía darme quimioterapia, pero eso es como agua en mi estado", dice. Se informó y supo que había dos tratamientos en pruebas, uno de inmunoterapia de BMS, y otro de terapia génica de Roche.
Conseguir el primero no fue fácil. "En mi hospital no lo daban, y tuve que ir a París". Al final, lo consiguió. "Los enfermos terminales somos interlocutores muy duros", presume. Con esa fuerza, su objetivo es cambiar las relaciones entre los laboratorios y los pacientes. "En vez de ir yo a verlos, que vengan ellos a nosotros. Y todos a la vez, y con la Administración. No tengo tiempo que perder".
Su idea es impulsar la Coalición Europea de Pacientes con Cáncer. "Sé que no voy a cambiar el mundo, pero hay cosas que se pueden hacer. Los médicos te tratan con paternalismo, te informan como a un niño. Y los políticos también. Y eso es muy insultante. Sé que tengo melanoma y no me hago muchas ilusiones, pero por eso mismo no me gusta que me hagan perder el tiempo", dice indignada.
Toda esta energía se convierte en ternura cuando habla del futuro. "Mi hijo mayor sabe que estoy mala, pero cuando me ve baja, me pregunta si me voy a morir en ese momento. Si le digo que no, se le pasa". Los niños, de 5 y 10 años, son su mayor preocupación. "Sé cómo quiero el final. En mi casa, con mi gato. No sé si los niños querrán estar. Este tumor puede desfigurarte mucho. Afortunadamente, vivo en un país en el que hay eutanasia, porque el final del melanoma puede ser muy doloroso". Como compañía, elige a su madre. "Tiene mucha presencia. Mi marido, en cambio, deberá ser la roca de mis hijos".
Reconoce que hacer planes de futuro le duele. "Tengo un proyecto para 2013. El año pasado me extirparon 17 tumores. No sé si estaré aquí, pero ya lo he marcado en el calendario. Por si acaso".
**Publicado en "EL PAIS"
Nearly half the world’s adults will experience lower urinary tract symptoms by 2018
Nearly half of all adults over 20 will experience at least one lower urinary tract symptom by 2018 -- an estimated 2.3 billion people and a worldwide increase of 18% in just one decade -- according to research in the October issue of the urology journal BJUI. Other issues like incontinence will also increase, with South America, Asia and the developing regions of Africa particularly affected by the conditions, which are more common as people get older.
"Our study suggests that urinary and bladder symptoms are already highly prevalent worldwide and that these rates will increase significantly as the population ages" says lead author Dr Debra E Irwin from the Department of Epidemiology at the University of North Carolina, USA.
"These findings raise a number of important worldwide issues that will need to be tackled, as a matter of urgency, by clinicians and public health experts if we are to prevent, and manage, these conditions."
The research team calculated the numbers and prevalence of individuals aged 20 years plus affected by each condition in 2008, using data on gender and age from two key sources:
Worldwide and regional population estimates from the US Census Bureau International Data Base
The EPIC study, a large population-based, cross-sectional telephone survey of more than 19,000 men and women in five countries, led by Dr Irwin.
The data was then extrapolated to provide 2013 and 2018 estimates for lower urinary tract symptoms (LUTS), overactive bladder (OAB), urinary incontinence (UI) and LUTS suggestive of bladder outlet obstruction (LUTS/BOO), using the current symptom definitions from the International Continence Society.
"It is well known that people do not always seek medical attention for urinary problems, so basing our figures on studies using self-reported symptoms is an effective way of measuring worldwide prevalence" explains Dr Irwin.
-Key findings of the analysis include:
The worldwide prevalence of LUTS will increase to just under 46% by 2018, affecting 47% of women and 45% of men.
Between 2008 and 2018 the number of people experiencing at least one LUTS will have grown by 18%, affecting an estimated 2.3 billion people, with the biggest increase in Africa (30%), followed by South America (20.5%), Asia (20%), North America (16%) and Europe (2.5%).
OAB will have increased by 20% between 2008 and 2018, affecting an estimated 546 million people, with the biggest increase in Africa (31%), followed by South America (22%), Asia (22%), North America (18%) and Europe (4%).
UI will have increased by 22% between 2008 and 2018, affecting an estimated 423 million people, with the biggest increase in Africa (31%), followed by South America (25%), Asia (24%), North America (18%) and Europe (5%).
LUTS/BOO will have increased by 18.5% between 2008 and 2018, affecting an estimated 1.1 billion people, with the biggest increase in Africa (30%), followed by South America (21%), Asia (20%) North America (16%) and Europe (3%).
"We believe that our study underlines the clear and urgent need to improve the awareness, prevention, diagnosis and management of these conditions" says Dr Irwin, who worked with co-authors from the USA, UK and Sweden.
"International and national programmes that increase public awareness, educate clinicians and implement public health campaigns that tackle the social stigma of LUTS, will be a significant step towards reaching this objective.
"These public health programmes would need to be adapted by region, because countries often differ in their healthcare resources, treatment guidelines and social perceptions."
**Source: Wiley-Blackwell
"Our study suggests that urinary and bladder symptoms are already highly prevalent worldwide and that these rates will increase significantly as the population ages" says lead author Dr Debra E Irwin from the Department of Epidemiology at the University of North Carolina, USA.
"These findings raise a number of important worldwide issues that will need to be tackled, as a matter of urgency, by clinicians and public health experts if we are to prevent, and manage, these conditions."
The research team calculated the numbers and prevalence of individuals aged 20 years plus affected by each condition in 2008, using data on gender and age from two key sources:
Worldwide and regional population estimates from the US Census Bureau International Data Base
The EPIC study, a large population-based, cross-sectional telephone survey of more than 19,000 men and women in five countries, led by Dr Irwin.
The data was then extrapolated to provide 2013 and 2018 estimates for lower urinary tract symptoms (LUTS), overactive bladder (OAB), urinary incontinence (UI) and LUTS suggestive of bladder outlet obstruction (LUTS/BOO), using the current symptom definitions from the International Continence Society.
"It is well known that people do not always seek medical attention for urinary problems, so basing our figures on studies using self-reported symptoms is an effective way of measuring worldwide prevalence" explains Dr Irwin.
-Key findings of the analysis include:
The worldwide prevalence of LUTS will increase to just under 46% by 2018, affecting 47% of women and 45% of men.
Between 2008 and 2018 the number of people experiencing at least one LUTS will have grown by 18%, affecting an estimated 2.3 billion people, with the biggest increase in Africa (30%), followed by South America (20.5%), Asia (20%), North America (16%) and Europe (2.5%).
OAB will have increased by 20% between 2008 and 2018, affecting an estimated 546 million people, with the biggest increase in Africa (31%), followed by South America (22%), Asia (22%), North America (18%) and Europe (4%).
UI will have increased by 22% between 2008 and 2018, affecting an estimated 423 million people, with the biggest increase in Africa (31%), followed by South America (25%), Asia (24%), North America (18%) and Europe (5%).
LUTS/BOO will have increased by 18.5% between 2008 and 2018, affecting an estimated 1.1 billion people, with the biggest increase in Africa (30%), followed by South America (21%), Asia (20%) North America (16%) and Europe (3%).
"We believe that our study underlines the clear and urgent need to improve the awareness, prevention, diagnosis and management of these conditions" says Dr Irwin, who worked with co-authors from the USA, UK and Sweden.
"International and national programmes that increase public awareness, educate clinicians and implement public health campaigns that tackle the social stigma of LUTS, will be a significant step towards reaching this objective.
"These public health programmes would need to be adapted by region, because countries often differ in their healthcare resources, treatment guidelines and social perceptions."
**Source: Wiley-Blackwell
Ha muerto Greatbatch, el inventor del marcapasos
Treatment of common virus can reduce tumour growth
Researchers at Karolinska Institutet in Sweden have demonstrated for the first time that it is possible to inhibit the growth of brain tumours by treating the common Cytomegalovirus (CMV). The virus, which is found in a wide range of tumour types, offers a possible route towards controlling tumour growth and reducing the size of the tumour as a complement to conventional cytotoxin-based therapies. The CMV is a common virus that is found in 70-75 per cent of the adult population. Normally it is dormant and goes unnoticed, but when a cancer develops in the body, the virus seems to control many of the mechanisms in the cancer cells. Brain tumours, breast cancer, colon cancer and prostate cancer are some of the cancer forms in which CMV may play a central role. By studying medullablastomas, the most common form of childhood brain tumour, researchers at Karolinska Institutet have been able to show for the first time the presence of CMV in these tumours and that treatment for CMV can reduce tumour growth.
"We show in this study that CMV is found in 92 per cent of tumours from medullablastoma patients," says Professor Cecilia Söderberg-Nauclér. "We also show in experimental systems that we can inhibit the growth of these tumours with antiviral drugs, which opens up a new potential therapeutic approach to certain tumours in the future."
Earlier studies have shown that many forms of tumour also have a higher expression of the COX-2 enzyme, which is not found in normal tissue but which plays a key part in inflammations and the development of cancer. As regards tumours, it has previously been shown that for unknown reasons COX-2 is induced in tumour cells; a phenomenon often associated with poor prognoses. Further, the knowledge that COX-2 inhibitors reduce the risk of cancer has led to their use in clinical studies for cancer prevention. CMV in turn, greatly and specifically stimulates the synthesis of COX-2 and is thus a possible control signal for tumour growth. COX-2 inhibitors also reduce the production of CMV. The researchers now show in their paper, which is published in the Journal of Clinical Investigation, that tumour growth decreases when CMV is inhibited.
"Our experiments on mice show that tumour growth declines by around 40 per cent when antiviral drugs or COX-2 inhibitors are used separately, and by no less than 72 per cent when used in combination," says Professor Söderberg-Nauclér, adding that this effect is achieved without using chemotherapy.
Since both the drugs used in the study, an NSAID that inhibits CMV replication and inflammation, and the antiviral Valcyte (Valganciclovir) for CMV infection, have relatively good adverse effect profiles, the researchers now see immediate opportunities for studying their impact on different forms of tumour. Antiviral drugs are also selective and largely affect infected cells.
"These are very promising and exciting results," says Professor Söderberg-Nauclér. "The virus infection isn't cured by the treatment, nor is the tumour, but the virus in the tumour decreases, which affects its growth. This therefore presents a new approach to treating tumours and could henceforth be used as a possible complementary therapy."
**Source: Karolinska Institutet
"We show in this study that CMV is found in 92 per cent of tumours from medullablastoma patients," says Professor Cecilia Söderberg-Nauclér. "We also show in experimental systems that we can inhibit the growth of these tumours with antiviral drugs, which opens up a new potential therapeutic approach to certain tumours in the future."
Earlier studies have shown that many forms of tumour also have a higher expression of the COX-2 enzyme, which is not found in normal tissue but which plays a key part in inflammations and the development of cancer. As regards tumours, it has previously been shown that for unknown reasons COX-2 is induced in tumour cells; a phenomenon often associated with poor prognoses. Further, the knowledge that COX-2 inhibitors reduce the risk of cancer has led to their use in clinical studies for cancer prevention. CMV in turn, greatly and specifically stimulates the synthesis of COX-2 and is thus a possible control signal for tumour growth. COX-2 inhibitors also reduce the production of CMV. The researchers now show in their paper, which is published in the Journal of Clinical Investigation, that tumour growth decreases when CMV is inhibited.
"Our experiments on mice show that tumour growth declines by around 40 per cent when antiviral drugs or COX-2 inhibitors are used separately, and by no less than 72 per cent when used in combination," says Professor Söderberg-Nauclér, adding that this effect is achieved without using chemotherapy.
Since both the drugs used in the study, an NSAID that inhibits CMV replication and inflammation, and the antiviral Valcyte (Valganciclovir) for CMV infection, have relatively good adverse effect profiles, the researchers now see immediate opportunities for studying their impact on different forms of tumour. Antiviral drugs are also selective and largely affect infected cells.
"These are very promising and exciting results," says Professor Söderberg-Nauclér. "The virus infection isn't cured by the treatment, nor is the tumour, but the virus in the tumour decreases, which affects its growth. This therefore presents a new approach to treating tumours and could henceforth be used as a possible complementary therapy."
**Source: Karolinska Institutet
GAVI, el consorcio internacional para la vacunación llega a 37 países

La campaña internacional de vacunación para prevenir algunas de las principales causas de muerte en los países en vías de desarrollo se extenderá a 37 nuevos países, 24 de ellos en África. GAVI Alliance, el consorcio que impulsa y gestiona la iniciativa, ha cerrado nuevos acuerdos para aumentar la distribución de varias vacunas esenciales.
Dieciséis países recibirán la vacuna del rotavirus, la principal causa de diarrea severa en menores de cinco años. Medio millón de niños mueren al año por esta causa, la mitad de ellos en África. La extensión del programa de GAVI permitirá que 12 países africanos pongan en marcha nuevos programas con esta inmunización.
La distribución de la vacuna del neumococo, una bacteria que provoca infecciones graves como la neumonía, se extenderá también a 18 países. La mayoría de fallecimientos por esta causa (se estima que más de medio millón de niños al año) se registran en África y en Asia.
Las dos enfermedades, diarrea y neumonía, son las principales causas de muerte en niños. Los nuevos acuerdos alcanzados por GAVI incluyen también otras inmunizaciones comunes, entre ellas la segunda dosis de la vacuna del sarampión, que se distribuirá en seis países (la mayoría de ellos africanos).
Desarrollo económico
"La cifra de muertes por infecciones por rotavirus o neumococo es especialmente devastadora en África, donde estas vacunas tendrán un impacto especialmente significativo no sólo para salvar vidas sino en términos de vidas disfrutadas con salud", ha dicho el director ejecutivo de GAVI, Seth Berkley, que ha explicado la importancia de este último aspecto para el desarrollo económico de las regiones más pobres.
Según ha explicado Berkley, máximo responsable de GAVI desde el pasado mes de agosto, la extensión del programa de vacunación ha sido posible gracias al dinero recaudado en la última ronda de financiación del consorcio, celebrada en junio de 2011. La ronda se cerró con un compromiso de financiación por los donantes de 4.300 millones de dólares.
El nuevo programa evitará millones de muertes en niños menores de cinco años, según ha manifestado el director ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake, que ha señalado también la necesidad de combinar estas medidas con una mejora de la nutrición, las condiciones sanitarias y "otras intervenciones críticas" para la promoción de la salud infantil.
El objetivo de GAVI Alliance es llegar a 40 países en 2015 e inmunizar a 50 millones de niños. Países como Sudán, Nicaragua o Bolivia han puesto en marcha planes de inmunización contra el rotavirus con el apoyo del consorcio, lanzado en el Foro Económico Mundial celebrado en el año 2000.
Organizaciones como UNICEF, Bill & Melinda Gates Foundation, el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud apoyan la iniciativa, en la que participan también compañías farmacéuticas (Pfizer, GlaxoSmithkline) y los gobiernos de varios países. Su objetivo es acelerar la distribución de vacunas.
Dieciséis países recibirán la vacuna del rotavirus, la principal causa de diarrea severa en menores de cinco años. Medio millón de niños mueren al año por esta causa, la mitad de ellos en África. La extensión del programa de GAVI permitirá que 12 países africanos pongan en marcha nuevos programas con esta inmunización.
La distribución de la vacuna del neumococo, una bacteria que provoca infecciones graves como la neumonía, se extenderá también a 18 países. La mayoría de fallecimientos por esta causa (se estima que más de medio millón de niños al año) se registran en África y en Asia.
Las dos enfermedades, diarrea y neumonía, son las principales causas de muerte en niños. Los nuevos acuerdos alcanzados por GAVI incluyen también otras inmunizaciones comunes, entre ellas la segunda dosis de la vacuna del sarampión, que se distribuirá en seis países (la mayoría de ellos africanos).
Desarrollo económico
"La cifra de muertes por infecciones por rotavirus o neumococo es especialmente devastadora en África, donde estas vacunas tendrán un impacto especialmente significativo no sólo para salvar vidas sino en términos de vidas disfrutadas con salud", ha dicho el director ejecutivo de GAVI, Seth Berkley, que ha explicado la importancia de este último aspecto para el desarrollo económico de las regiones más pobres.
Según ha explicado Berkley, máximo responsable de GAVI desde el pasado mes de agosto, la extensión del programa de vacunación ha sido posible gracias al dinero recaudado en la última ronda de financiación del consorcio, celebrada en junio de 2011. La ronda se cerró con un compromiso de financiación por los donantes de 4.300 millones de dólares.
El nuevo programa evitará millones de muertes en niños menores de cinco años, según ha manifestado el director ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake, que ha señalado también la necesidad de combinar estas medidas con una mejora de la nutrición, las condiciones sanitarias y "otras intervenciones críticas" para la promoción de la salud infantil.
El objetivo de GAVI Alliance es llegar a 40 países en 2015 e inmunizar a 50 millones de niños. Países como Sudán, Nicaragua o Bolivia han puesto en marcha planes de inmunización contra el rotavirus con el apoyo del consorcio, lanzado en el Foro Económico Mundial celebrado en el año 2000.
Organizaciones como UNICEF, Bill & Melinda Gates Foundation, el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud apoyan la iniciativa, en la que participan también compañías farmacéuticas (Pfizer, GlaxoSmithkline) y los gobiernos de varios países. Su objetivo es acelerar la distribución de vacunas.
**Publicado en "EL MUNDO"
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