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28 October 2011

Los futuros pediatras se forman en la promoción y prevención de la salud

Las bronquiolitis y las otitis son las enfermedades más habituales en los niños. La Asociación Española de Pediatría en Atención Primaria (AEPap) ha profundizado en estas dos patologías su primer curso práctico para residentes de esta especialidad, los futuros pediatras españoles.
En el curso, celebrado en Madrid, ha quedado de manifiesto que la formación práctica en la detección y tratamiento de ambas patologías, detectadas casi siempre en las consultas de atención primaria (AP), es muy necesaria y un perfecto complemento para la rotación que, sólo desde 2007, ya hacen los futuros pediatras en las consultas de pediatría de Atención Primaria, donde acabará trabajando más del 60% de ellos.
Para la presidenta de la AEPap, Dra. Begoña Domínguez, "este curso es complementario de la rotación por AP de los residentes y aborda contenidos específicos de este ámbito de atención, como la promoción y la prevención de la salud, incluyendo las vacunaciones, el diagnóstico precoz y la atención a la patología aguda y crónica de mayor prevalencia". En este sentido, se ha tratado otros temas como el asma, la dermatitis, las gastroenteritis, etc.
Entre estas patologías, la bronquiolitis es quizás la que más preocupa a los padres en esta época del año, ya que el predominio de esta patología viral se da entre octubre y marzo. Las cifras parecen darles la razón, ya que el 13% de los niños menores de un año sufre esta dolencia y entre el 2% y el 5% de los pacientes requieren de ingreso hospitalario.
Según la coordinadora de este curso, la Dra. María José Torregrosa, el cuadro de bronquiolitis suele comenzar con un proceso catarral de las vías altas, que implica la presencia en el niño "de mocos y tos". En ocasiones, pero no siempre, estos síntomas se acompañan de fiebre. Para valorar el diagnóstico, el paciente tiene que experimentar una evolución, a dificultad respiratoria "con aumento de tos y presencia de sibilancia (o pitos)".
La Dra. Torregrosa advierte de que, aunque no existen medidas específicas para la prevención de las bronquiolitis, hay actitudes básicas que pueden ayudar a mantenerlas lejos de los niños, como evitar el tabaquismo pasivo, fomentar la lactancia materna y los consejos generales para evitar contagios de patologías respiratorios, como limpieza de manos y otros cuidados específicos contra la expansión de los virus, como enseñar al niño a taparse la nariz y la boca con la inferior del brazo cuando estornuda o se tose.
La coordinadora tranquiliza a los padres afirmando que, aunque la bronquiolitis "como toda patología viral" no tiene un tratamiento curativo específico, "existen guías de práctica clínica y protocolos actualizados que recomiendan el tratamiento de los síntomas". Esto es precisamente en lo que se ha formado a los residentes de toda España seleccionados para recibir este importante curso.
El otro gran caballo de batalla de los pediatras en esta época del año son las otitis. El Dr. Juan Ruiz-Canela, autor de la Guía de práctica clínica de manejo de la otitis media aguda, ha sido el ponente encargado de formar a los residentes en esta frecuente patología.
De nuevo, las cifras dan la razón a los organizadores que han decidido otorgar especial importancia a este problema. Según los datos que maneja el Dr. Ruiz-Canela, a la edad de un año entre un 20 y un 62% de los niños ya ha padecido al menos un episodio de otitis media aguda (OMA). Los números son aún más altos cuando el niño crece un poco, ya que entre el 50% y el 83% de los de tres años la han sufrido alguna vez.
Pero para este especialista, no sólo la frecuencia explica la inclusión de la OMA en el programa de este I Curso Práctico para Residentes de Pediatría de la AEPap. "Además, el diagnóstico se da generalmente en AP, atendiendo a los síntomas clínicos y son fundamentales los hallazgos exploratorios", apunta el experto, que añade que, en ocasiones no es fácil diagnosticarla, "sobre todo en lactantes y en algunos tipos de otitis".
Por esta razón, el curso ha familiarizado a los residentes con las últimas novedades en metodología diagnóstica, como la otoscopia neumática y la timpanometría. "Se trata de procedimientos fáciles de utilizar en el ámbito de atención primaria", subraya el Dr. Ruiz – Canela.
A pesar de que la evidencia científica indica que la mayoría de los pacientes evoluciona bien sin antibióticos, el Dr. advierte de que la OMA "constituye una de las entidades que generan mayor número de prescripciones antibióticas en nuestro entorno".
El especialista aclara que el abuso de antibióticos en caso innecesario "favorece la aparición de gérmenes resistentes", por lo que es importante que los futuros pediatras aprendan a ser precisos en el diagnóstico y que eviten el uso abusivo de estos medicamentos que, "sólo es necesario en menores de seis meses o en aquellas otitis que no mejoran en los dos o tres primeros días, así como las que cursan con una sintomatología más intensa".
Respecto a la prevención, destacan dos medidas comunes a las recomendadas para evitar las bronquiolitis: fomento de la lactancia materna y evitar el tabaquismo pasivo. En el caso específico de la otitis, sin embargo, el Dr. señala que, los niños de menos de dos años que toman biberón no deben hacerlo tumbados.
En definitiva, el curso recién celebrado ha puesto en contactos a los residentes en pediatría con lo que, en la mayoría de los casos, se van a encontrar en su vida laboral. En palabras de la presidenta de la AEPap, el curso les ha ayudado a "conocer los aspectos asistenciales propios del ámbito de la pediatría de AP, conocer la morbilidad propia en este nivel de asistencia y valorar de forma eminentemente práctica todo ello y su importancia en la atención al niño y al adolescente".
Todo ello ha llevado a la Dra. Domínguez a declarar que la AEPap "mantendrá el curso de formación de manera anual e intentará ofrecérselo al mayor número posible de residentes, procurando además aumentar el número de pediatras que, tras finalizar su formación, opten por trabajan en el ámbito de la AP".
La entrevista clínica y la comunicación con los pacientes
Las habilidades de comunicación son una "herramienta" fundamental en el trabajo diario de los pediatras. "Mediante la entrevista clínica, conocemos a los pacientes y sus familias, nos enteramos de lo que nos quieren consultar, intentamos solucionarlo y tratamos de que se establezca con el niño y sus padres una relación satisfactoria para ellos y, también, para nosotros", comenta la Dra. Mª Luisa Arroba, miembro de la AEPap.
Por este motivo, la Sociedad ha planteado talleres sobre habilidades de comunicación en la entrevista clínica pediátrica. "Éstos nos ayudan, mediante la visualización de videograbaciones, con ejemplos y la dramatización de situaciones variadas en la relación clínica, a incorporar técnicas y actitudes de una forma práctica y eficaz", apunta la doctora. "Es más –añade- el conocimiento de habilidades de comunicación facilita el diagnóstico y el tratamiento de los niños".

UN PORCENTAJE ELEVADO DE LA POBLACIÓN PENITENCIARIA RESPONDE AL TRATAMIENTO DE LA HEPATITIS C‏

La población penitenciaria continúa siendo uno de los grupos de pacientes con mayor prevalencia de infección por el virus C de la hepatitis (VHC), alcanzando cifras en las prisiones españolas de entre el 20 y el 25 por ciento de infectados, frente al 1’5 por ciento del resto del mundo. "El número de pacientes con hepatitis C entre la población penitenciaria ha disminuido de forma importante en los últimos años como consecuencia, fundamentalmente, de la reducción del porcentaje de internos adictos a las drogas por vía parenteral. Ha pasado de afectar al 48% de la población reclusa en los años noventa, al 22,7% del momento actual", concreta la Dra. Inmaculada Faraco, médico del Centro Penitenciario de Sevilla.
Además, los especialistas pueden ayudar a que esta cifra siga disminuyendo a través de "la información sobre los posibles mecanismos de transmisión entre los internos así como indicando las medidas que pueden evitar el contagio", comenta la Dra. Faraco. "De igual forma, -añade la especialista- el conocer la existencia de un tratamiento eficaz para combatir la enfermedad propicia una actitud positiva del enfermo frente a la decisión de iniciar la medicación pese a la existencia de los efectos secundarios adversos".
"El Peginterferón es, en la actualidad, un fármaco imprescindible para combatir la hepatitis C. Hasta la fecha, ha sido la base del tratamiento y, en este momento, en el que van a aparecer nuevos medicamentos antivirales de acción directa, continúa manteniendo su papel fundamental como triple terapia, ya que la utilización de las nuevas opciones sin interferón estará limitada por el riesgo de aparición de resistencias virales, sobre todo en aquellos pacientes que no han respondido previamente al tratamiento", explica la Dra. Faraco.
La elección del Peginterferon será un factor importante también en la era de la triple terapia. Los datos de algunos estudios comparativos, así como del metaanálisis de la Cochrane apuntan a una mayor eficacia del Peginterferón α2a vs el α2b.
Los pacientes infectados por VHC en prisión son, mayoritariamente, hombres jóvenes, con una edad media de 40 años, que han adquirido la enfermedad a edades muy tempranas a través del consumo de drogas por vía parenteral.

-Evidencias científicas
Durante las Jornadas se han presentado los resultados preliminares del primer análisis de la unificación de las bases de datos de los dos mayores estudios realizados en el medio penitenciario sobre el tratamiento de la hepatitis C: el RibaDOT y el Epiband. "El motivo fundamental de esta fusión era poder analizar grupos de población penitenciaria que no se podían estudiar de forma individual por el reducido número de afectados implicados en la muestra", pone de manifiesto el doctor Pablo Saiz de la Hoya (Servicios Sanitarios del Centro Penitenciario de Fontcalent de Alicante).
Con la unión de los pacientes de ambas investigaciones se han podido reunir datos de 675 pacientes. "En una primera valoración, nos hemos encontrado con un perfil de paciente infectado por el virus C de la hepatitis, de unos 30 años de media y coinfectado con VIH en casi el 25% de los casos. Además, son usuarios habituales de drogas intravenosas (70%) y con genotipos mal respondedores (1 y 4) (60%) y respondedores (2 y 3) (40%) al tratamiento con peginterferón + ribavirina", indica el doctor Saiz de la Hoya.
El resultado preliminar muestra que más del 60% de la población penitenciaria que ha recibido tratamiento estándar (interferón pegilado α2a + ribavirina) se cura de la hepatitis C. "Este porcentaje es muy alto teniendo en cuenta los condicionantes que presenta este tipo de población", afirma el Dr. Saiz de la Hoya. "Además, hemos descubierto que, en el ámbito penitenciario, los genotipos 4 (de difícil respuesta) se curan en un porcentaje bastante más elevado que en la población general. Lo que será un motivo de estudio en futuras investigaciones", añade el experto.
Igualmente, el Dr. Jose Joaquín Basanta (C.P. Albolote) hizo una actualización de la importancia de los trastornos de Personalidad en las prisiones, así como la relación o su asociación con la Hepatitis C. Por ello el grupo GEISESP (Grupo de Enfermedades Infecciosas) tiene en marcha el estudio PERSEO en el que se estudia el manejo de los pacientes con trastornos de personalidad que son tratados para la hepatitis C en el ámbito penitenciario.

-Detección del enfermo y tratamiento
Cuando se produce el ingreso en prisión de cualquier recluso, se ofrece a todos los internos la posibilidad de realizar una serología que incluye la determinación de VIH y marcadores de hepatitis B y hepatitis C. Aquellos pacientes que presentan una serología positiva (con anticuerpos anti VHC) son estudiados para comprobar si la infección es crónica (carga viral de VHC positiva). En este sentido, es de destacar que aproximadamente el 75-80% de los pacientes con anticuerpos presentarán hepatitis C crónica.
Una vez hecho el diagnóstico y las pruebas complementarias correspondientes, se prescribe el tratamiento.
La ventaja que tienen los pacientes con hepatitis C diagnosticados en los centros penitenciarios es que el control del tratamiento y de los efectos secundarios es más fácil de realizar ya que el contacto con el paciente es cercano y constante. "Esto permite un seguimiento médico más estrecho por parte del facultativo, que puede valorar la aparición de los efectos secundarios y calibrar su gravedad, así como evaluar su repercusión sobre el cumplimiento del tratamiento", explica el experto.
Los especialistas hospitalarios son muy conscientes de la necesidad de tratar la Hepatitis C de los pacientes ingresados en prisión, y la mayoría de los que desarrollan su labor en los hospitales de referencia de los centros penitenciarios están implicados en el diagnóstico y tratamiento de estos enfermos.


--INICIOS EN LA INVESTIGACIÓN DE LA HEPATITIS C EN LOS CENTROS PENITENCIARIOS
Hace aproximadamente 10 años algunos profesionales de centros penitenciarios, tomaron conciencia de la alta prevalencia de esta enfermedad en este ámbito. Pusieron en marcha (cada uno en su centro penitenciario) programas para el diagnóstico y tratamiento de la hepatopatía crónica por virus C. No existía ningún protocolo unificado, sino que dependió del trabajo coordinado entre profesionales médicos penitenciarios y especialistas de referencia, unidos por el interés profesional de dar respuesta a estos pacientes con difícil acceso a la sanidad pública.
En los primeros momentos se trabajó en el desarrollo de los programas y en la resolución de los distintos problemas que suponía este tipo de tratamiento en personas ingresadas en prisión. Problemas de traslado o de ingreso de los pacientes en los centros hospitalarios, para la realización de biopsias, etc.
Posteriormente, y gracias a la colaboración de los especialistas, y la voluntad de los profesionales penitenciarios, se han ido organizando reuniones científicas que han servido para la formación y actualización en el manejo de esta patología, pudiendo aseverar que muchos médicos penitenciarios están capacitados para un diagnóstico, control y seguimiento adecuado de los enfermos de hepatitis C.
En el seno de la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria se creó el Grupo de Enfermedades Infecciosas (GEISESP), muy activo en el desarrollo de actividades dirigidas al manejo de esta patología y en la realización de estudios de investigación para mejorar la atención sanitaria de los pacientes. Se ha editado un "Protocolo de Coordinación entre Servicios Sanitarios Penitenciarios y Hospitales de referencia (Infección VIH / VHC) y unas Recomendaciones de expertos sobre el diagnóstico y tratamiento de la hepatitis C crónica en el medio penitenciario".

Two aspirins a day can help prevent colon cancer, 10-year study shows

TAKING aspirin every day can cut the risk of colon cancer by more than 60%, a 10-year trial has found.
Scientists now claim the case is proved for giving aspirin to patients at risk from a family history of colon cancers.
The worldwide trial compared people who took two aspirin a day with those who took a placebo pill.
The study, published by The Lancet, involved 43 centres in 16 countries and followed nearly 1,000 patients.
All patients were carriers of Lynch syndrome, a genetic condition that programmes a person to developing colo-rectal cancer and a range of other solid-organ cancers.
At least one in 1,000 carries the disorder which accounts for about one in 30 cases of bowel cancer.
First results in 2007 showed no significant effects from taking aspirin.
In a follow-up in 2010 of the 861 patients, it was found 19 of those who took aspirin at various times between 1999 and 2005 had developed colon cancers, compared to 34 who took the placebo – a 44% reduction. But in those who took aspirin every day for two years the results were even more dramatic – a 63% reduction in cancer.
There were only 10 bowel cancer cases in the aspirin group, compared with 23 in the placebo group.
Lead scientist Prof Sir John Burn, of Newcastle University, said: “We set out to find out if aspirin prevents cancer and we have found that it does. There could be 30,000 people with Lynch syndrome in the UK who might benefit from aspirin treatment.”
However, he said that sufferers should consult first with their GP.
He said: “Aspirin is known to bring with it a risk of stomach complaints, including ulcers. However, if there is a strong family history of cancer then people may want to weigh up the cost-benefits.
“If you give two aspirin a day for two years to people with hereditary bowel cancer then after five years their risk is cut by more than half.
“If we were to put them all on two aspirin a day now, in the next 30 years or so we would prevent 10,000 cancers. On the other hand, this would cause around 1,000 ulcers, so there’s a trade-off.”
Science minister David Willetts said: “This has potential to save thousands of lives.”

Wonder drug
300mg is the standard size of a UK tablet.
It is used long-term at low doses to prevent heart attacks, strokes, and blood clots.
Low doses given after a heart attack may lower risk of another.

Less invasive anesthetic methods better for endovascular aneurysm repair

Researchers have identified a safer, more cost effective way to provide anesthesia for patients undergoing endovascular repair of an abdominal aortic aneurysm -- a common, often asymptomatic condition that, if not found and treated, can be deadly. A new study done by investigators at Wake Forest Baptist Medical Center found that using less invasive spinal, epidural and local/monitored anesthesia care (MAC) is better than general anesthesia for elective endovascular repair of infrarenal abdominal aortic aneurysms (EVAR).
Details of the research appear in the November issue of the Journal of Vascular Surgery, the official publication of the Society for Vascular Surgery.
Aortic aneurysms are abnormal bulges, or "ballooning" in the walls of the aorta, the body's largest artery. Roughly the diameter of a garden hose, this artery brings oxygen-rich blood from the heart to the rest of the body. It extends from the heart down through the chest and abdominal region, where it divides into a blood vessel that supplies each leg. Although an aneurysm can develop anywhere along the aorta, most occur in the section running through the abdomen (abdominal aneurysms). An infrarenal abdominal aortic aneurysm is one that occurs in the belly, below the kidney arteries.
Occasionally an aneurysm may occur because of an area of weakness within the artery wall. An aortic aneurysm is serious because it may rupture, causing life-threatening internal bleeding. The risk of an aneurysm rupturing increases as the aneurysm gets larger. Each year, approximately 15,000 Americans die of a ruptured aortic aneurysm, however the condition is usually asymptomatic until the point of rupture. As such, most aortic aneurysms are unexpectedly identified while a patient is having a computed tomography (CT) scan or ultrasound done for another condition. Men over the age of 65 with a history of ever smoking can have an ultrasound done to specifically screen for aneurysms as part of a "Welcome-to-Medicare" visit with their physician. When detected in time, an aortic aneurysm can usually be repaired with surgery.
Infrarenal abdominal aortic aneurysms make up about 95 percent or more of abdominal aortic aneurysms and, while they occur in both sexes, they are most prevalent in men older than 60, affecting about 3 percent of this population, explained study co-author Matthew S. Edwards, B.A., M.S., M.D., a professor of vascular and endovascular surgery and public health sciences at Wake Forest Baptist.
"That's a lot of people," Edwards said. "If aortic aneurysms aren't repaired, they can burst and 80 to 90 percent of people who have a ruptured aortic aneurysm die. It's necessary for those who are suitable candidates for surgery to have their aneurysms repaired."
EVAR has completely revolutionized the care of aneurysms, allowing doctors to do repairs through two small incisions in the groin, Edwards said. It is currently the most common procedure for repairing aortic aneurysms in the United States. Historic trends have led to general anesthesia being the most common mode of anesthesia used for this procedure, but it is sometimes associated with the development of pneumonia, the need for a breathing tube and other pulmonary complications, he explained.
Other anesthetic techniques can also be used, such as local anesthesia, local anesthesia plus sedation (called "monitored" or "MAC"), spinal anesthesia and epidural anesthesia. According to this study, these other methods result in a shortened hospital stay and fewer pulmonary complications.
"In our study, general anesthesia was associated with increased postoperative length of stay (LOS) and increased complications involving the lungs when compared to the other anesthetic methods," Edwards said.
The researchers collected data on 6,009 patients who had elective EVAR performed between 2005 to 2008 at one of 221 North American hospitals. General anesthesia was used in 4,868 of the cases, while 419 patients had spinal anesthesia during their procedure; 331 had epidural anesthesia; and 391 had local/MAC. Emergency cases and patients who had other procedures being done at the same time that required general anesthesia were excluded from the study.
The team then reviewed the data to evaluate rates of mortality, morbidity and length of stay (LOS), or how long the patient remained in the hospital after the procedure.
The researchers found that general anesthesia was associated with an increase in pulmonary complications when compared to spinal and local/MAC anesthesia. Use of general anesthesia also was associated with a 10 percent increase in LOS for general when compared to spinal anesthesia, and a 20 percent increase when compared to general versus local/MAC anesthesia. Trends toward increased pulmonary complications and LOS were not observed for general versus epidural anesthesia. No significant association between anesthesia type and mortality was observed.
"Our study data suggest that increasing the use of less invasive anesthetic techniques, when appropriate, may limit postoperative complications in EVAR patients," Edwards said.

**Source: Wake Forest Baptist Medical Center

Artritis reumatoide y tratamientos biológicos

La Artritis Reumatoide es una enfermedad autoinmune, sistémica, crónica y en ocasiones incapacitante, que se caracteriza por la inflamación de la membrana que rodea las articulaciones. Esta inflamación produce dolor, rigidez e hinchazón, lo que puede derivar en la destrucción irreversible de las articulaciones. Los efectos de la AR no se limitan solamente a las articulaciones ya que puede afectar a otros órganos y sistemas (ojos, circulación, pulmones etc), pudiendo causar otras complicaciones en la salud. La AR afecta principalmente a adultos jóvenes de entre 25 y 55 años y, en muchas ocasiones, el diagnóstico interrumpe su desarrollo profesional y personal. En nuestro país su incidencia es del 0,5 por ciento.
Los impactos derivados de la AR son numerosos y medibles de acuerdo a variables tan importantes como son la calidad de vida, la capacidad funcional, la integración laboral, los costes económicos directos e indirectos, la discapacidad, el estado psico-emocional, la co-morbilidad y mortalidad.

-LA APARICIÓN DE LOS TRATAMIENTOS BIOLÓGICOS.
La aparición de tratamientos como los biológicos ha supuesto otra vuelta de tuerca, no únicamente en el control de la enfermedad sino en la remisión incipiente del proceso inflamatorio autoinmune, cambiando radicalmente la visión que profesionales y pacientes tenían sobre la enfermedad, pero independientemente de la relevancia de la investigación y la innovación en la mejora de la enfermedad y la calidad de vida, el modelo asistencial y social de la AR, es fundamental para garantizar un acceso temprano al diagnóstico y al tratamiento adecuados y un abordaje integral y multidisciplinar del paciente y familiar en todas sus vertientes.
Para más

Un estudio multidisciplinar aborda la visión y experiencia de los afectados por Artritis Reumatoide en España



La Universidad de los Pacientes, proyecto de la Fundació Josep Laporte, en colaboración con el Foro Español de Pacientes y Roche, ha desarrollado el estudio "Artritis Reumatoide: una visión del presente y una mirada al futuro", una investigación sobre la visión y experiencia de los afectados por esta enfermedad en España, que recoge vivencias y testimonios en primera persona de pacientes, familiares y profesionales de la Artritis Reumatoide (AR) y marca una serie de recomendaciones y áreas de mejora en el manejo de la enfermedad.
El acto de presentación ha tenido lugar hoy en la Real Academia Nacional de Medicina a cargo de Giovanna Gabriele, miembro del equipo investigador del estudio. Posteriormente, se realizó una mesa de debate que ha contado con la participación de Albert J. Jovell, presidente del Foro Español de Pacientes y Director General de la Fundació Josep Laporte, Antonio I. Torralba, presidente de la Coordinadora Nacional de Artritis (ConArtritis), Eduardo Cuende Quintana, vicesecretario de la Sociedad Española de Reumatología(SER), Alipio Gutiérrez, periodista especializado y Carlos Pol Balado, representante del colectivo de familiares de afectados.
El objetivo de esta mesa de debate ha sido abordar, desde las diversas visiones de los miembros de la misma, cuestiones tales como la importancia del diagnóstico y tratamiento precoz de la enfermedad, uno de los puntos de mayor interés del estudio, dado que en algunas ocasiones se hace mención al largo camino que tiene que recorrer el paciente con AR hasta que es diagnosticado, y a veces también hasta llegar a un tratamiento que controle la enfermedad.
El estudio pone de manifiesto la falta de un abordaje multidisciplinar, integrado e intersectorial del paciente, que implique la intervención coordinada de los diferentes especialistas (psicólogos, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas.. ) para poder mitigar el impacto que la AR genera en todas las facetas de la vida de los pacientes y familiares. Es decir, un abordaje que ponga al paciente en el centro mismo del sistema sanitario, social y laboral y sea sensible a las necesidades de los familiares como pieza esencial en el soporte del cuidado.
El estudio destaca que la variabilidad en la disponibilidad de determinados tratamientos, incluidos los tratamientos biológicos, puede en las formas severas de enfermedad conducir al deterioro articular. También hace referencia a la dificultad de acceso a servicios asistenciales e información relacionada con hábitos de vida, medidas preventivas e información relativa a la administración de fármacos. Este último punto es señalado como una barrera con la que se encuentran en no pocas ocasiones los pacientes, por ejemplo la falta de formación para una correcta autoadministración de algunos fármacos conduce a pérdidas repetidas de dosis o continuos desplazamientos a los centros de salud para la administración del fármaco.






--CONCLUSIONES DEL ESTUDIO CUALITATIVO.
Según Albert J. Jovell, Presidente del Foro Español de Pacientes y Director General de la Fundació Josep Laporte, "como principales conclusiones del estudio, cabe afirmar que la AR es una enfermedad que afecta a las personas de forma profunda y compleja, los pacientes deben aprender en muchas ocasiones a convivir con el dolor y cambiar sus hábitos de vida, por lo que es necesario una mayor humanización en el cuidado y que los sistemas sanitario, social y laboral se coordinen para dar respuesta a esas necesidades. Es patente la dificultad con la que se encuentran muchos pacientes para acceder a determinados servicios asistenciales, como pueden ser la fisioterapia, y que en muchas ocasiones están fuera del sistema sanitario, lo que cual tiene un impacto directo en la economía de los pacientes, que además ven disminuidos sus ingresos por la dificultad de mantenerse activos laboralmente. También hay que incidir en la importancia de la información que le llega al paciente, no solo en términos de educación para el autocuidado, también formación para la correcta aplicación de medicación".
Para el Dr. Eduardo Cuende, vicesecretario de la Sociedad Española de Reumatología (SER), "la AR se debe abordar de forma distinta e individualizada en cada paciente, en los pacientes con un diagnóstico más reciente un abordaje temprano de su patología contarán en la mayoría de los casos con un pronóstico más favorable.
La aparición de las unidades de diagnóstico precoz de la artritis, facilitando una correcta clasificación de la artritis, unido a otros avances como pueden ser la óptima utilización en fases iniciales de la enfermedad de los fármacos modificadores de la AR y la temprana utilización en aquellos casos que sea conveniente de los nuevos fármacos biológicos redundarán mejor y más temprano control de la enfermedad. Esto ha hecho que la calidad de vida de los pacientes con artritis haya variado radicalmente en esta última década.
En los pacientes de más larga evolución, que sufren la enfermedad durante años, encontramos situaciones muy diferentes, desde pacientes con poca actividad y enfermedad bien controlada, pasando por enfermos que necesitan dos o tres fármacos para poder desempeñar las actividades cotidianas, enfermos con persistente actividad de la enfermedad a pesar de diversas terapias y pacientes con enfermedad activa o no pero con secuelas en ocasiones importantes e invalidantes: artrodesis, prótesis, deformidades. En estos últimos es particularmente importante, aunque aplicable al conjunto de los enfermos, las necesidades sociales, como los cuidadores."
Según Antonio I. Torralba, presidente de la Coordinadora Nacional de Artritis (ConArtritis), "estas conclusiones hacen necesario prestar una atención especial a las recomendaciones y áreas de mejora indicadas en el estudio para que el manejo del paciente se haga de manera integral y esté enfocado a la rápida recuperación laboral y social de la persona".

Discovery announced in Science represents 'new paradigm' in the way drugs can be manufactured



Robert Linhardt is working to forever change the way some of the most widely used drugs in the world are manufactured. In a new studying appearing in the journal Science, he and his partner in the research, Jian Liu, have announced an important step toward making this a reality. Linhardt, the Ann and John H. Broadbent Jr. '59 Senior Constellation Professor of Biocatalysis and Metabolic Engineering at Rensselaer Polytechnic Institute, and Jian Liu, a professor in the Eshelman School of Pharmacy at the University of North Carolina at Chapel Hill, have discovered an entirely new process to manufacture ultra-low molecular weight heparin.
The research shows that the drug is identical in performance and safety to the current and successful anticoagulant fondaparinux, but is purer, faster, and less expensive to produce.
"This research represents an entirely new paradigm in drug manufacturing," Linhardt said. "With this discovery, we have successfully demonstrated that replacing the current model of drug production with a chemoenzymatic approach can greatly reduce the cost of drug development and manufacturing, while also increasing drug performance and safety, and reduce the possibility of outside drug contamination. It is our hope that this is the first step in the adoption of this method for the manufacture of many other drugs."
The new process uses chemicals and enzymes to reduce the number of steps in production of fondaparinux from approximately 50 steps down to just 10 to 12. In addition, it increases the yield from that process 500-fold compared to the current fondaparinux process, and could decrease the cost of manufacture by a similar amount, according to Linhardt.
Fondaparinux, which is sold as a name-brand drug and was also recently approved by the FDA as a generic drug, is a synthetic anticoagulant used to treat deep vein thrombosis, with over $500 million in annual sales. It is part of a much larger family of anticoagulant drugs known as heparins. But, unlike most heparin products, it is chemically synthesized from non-animal materials. All other heparin-based drugs currently on the market use materials from the intestines of pigs and lungs of cattle as source materials. Such animal materials are more likely to become contaminated, according to Linhardt.
"When we rely on animals, we open ourselves up for spreading viruses and prion diseases like mad cow disease through the use of these heparins," Linhardt said. "And because most of the raw material is imported, we often can't be sure of exactly what we are getting."
But, fondaparinux is extremely costly to produce, according to Linhardt. "The process to produce the drug involves many steps to purify the material and creates tons and tons of hazardous waste to dispose of," Linhardt said.
The new process developed by Linhardt and Liu greatly reduces the number of steps involved in the production of the drug. This reduces the amount of waste produced and the overall cost of producing the drug.
"Cost should no longer be a major factor in the use or production of this drug," Linhardt said.
The process uses sugars and enzymes that are identical to those found in the human body to build the drug piece by piece. The backbone of the material is first built sugar by sugar and then decorated with sulfate groups through the use of enzymes to control its structure and function in the body.
Linhardt and Liu have already begun testing the drug in animal models with successful results and think the drug could be quickly transferred to the market.
"Because the new drug is biologically identical in its performance to the already approved fondaparinux, the approval process for this new drug should work very similar to the approval process used for fondaparinux," Linhardt said. He also thinks that this combined chemical and enzymatic synthesis can be quickly brought to patients in need and adapted for the production of many other improved carbohydrate-containing drugs.
"During this study, we were able to quickly build multiple doses in a simple laboratory setting and feel that this is something than can be quickly and easy commercialized to reduce the cost of this drug and help to shift how pharmaceutical companies approach the synthesis of carbohydrate-containing drugs."
The finding is part of a much larger body of work occurring in the Linhardt lab to completely replace all types of heparin-based or other glycoprotein-based drugs with safer, low-cost, synthetic versions that do not rely on foreign, potentially contaminated animal sources.
The research is funded by the National Institutes of Health.
Linhardt and Liu were joined in the research by Yongmei Xu, Haoming Xu, Renpeng Liu, and Juliana Jing of the University of North Carolina, Chapel Hill; Sayaka Masuko of Rensselaer Polytechnic Institute; and Majde Takieddin and Shaker Mousa of the Albany College of Pharmacy and Health Sciences.






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