Neo-adjuvant chemotherapy is a widely accepted practice for patients with large operable or locally advanced tumours. Its main advantage lies in shrinking the primary tumour, reducing the amount of tissue to be removed at surgery. For some women, this turns an inoperable tumour (i.e. a large or locally advanced cancer) into an operable one, improving her chances of a better outcome.
Neo-adjuvant therapy may also reduce the need of a mastectomy to remove a tumour given the relative size of the cancer and her breast to that of a lumpectomy if the tumour is shrunk with neo-adjuvant therapy. Of course, the size threshold for needing a mastectomy depends on breast size, as well as the position of the cancer within the breast. Even in the case of lumpectomies, less tissue may need to be removed if the tumour is shrunk first. This leads to a better cosmetic effect. However, the one limiting factor is that neo-adjuvant therapy is not good at getting rid of ductal carcinoma in situ (DCIS), so that some women may still need a mastectomy due to the extent of the DCIS rather than the size of the primary tumour.
For women who present young with a BRCA1/2 mutation, and therefore favour a double, prophylactic mastectomy if they were gene positive, the advantage of having neo-adjuvant therapy first lies in delaying the surgery to give time for testing, if the test result would alter the surgery required (some women who are shown not to be BRCA1/2 positive may still choose to have a double mastectomy, but others would not).
We most often think of neo-adjuvant therapy as meaning drugs, but there are times (particularly for locally advanced) where giving radiotherapy before rather than the conventional after surgery can facilitate that surgery.
In terms of overall survival, no evidence shows that the chances of surviving breast cancer are influenced by the order of therapy, i.e. the same treatment given before or after surgery seems to have the same long-term outcomes.
Research-wise, the neo-adjuvant setting is a great way to measure what drugs do to a cancer - both in terms of how well they shrink it, but also biologically. The I-SPY programmes in the USA are part of this approach, using the neo-adjuvant technique to better understand new drugs. Some think that changing therapy because the first treatment does not work during neo-adjuvant could be better for the patient, although no hard data exists to support this idea.
As to the choice of therapy - if chemotherapy is going to be given anyway, it is best to use chemo as it tends to cause tumours to shrink faster. If herceptin is being considered, then it is good to add it to the appropriate part of the chemo. This is increasingly a standard of care even if not clearly approved by EMEA! However, hormone therapy is much less toxic for post-menopausal women, especially for those with a lower grade cancer. It is often as effective in terms of tumour shrinkage also, but takes longer - patients probably need up to nine months of therapy before maximal shrinkage. The pathological complete response rate is lower to hormones, but that should not be too discouraging - patients needs five years of adjuvant therapy to get maximal benefit, so it is not surprising that one sixth of treatment does not eradicate as many cancers as all the chemotherapy does!
You may agree or disagree with such opinions. As all this and a lot more will be discussed as part of the Clinical Science Symposia, I urge you to come to the Neo-adjuvant Therapy in Breast Cancer Session on Wednesday 21 March (16.00 to 17.30), and have your say.
**ECCO Communications
Diario digital con noticias de actualidad relacionadas con el mundo de la salud. Novedades, encuestas, estudios, informes, entrevistas. Con un sencillo lenguaje dirigido a todo el mundo. Y algunos consejos turísticos para pasarlo bien
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02 December 2011
Un 85% de la población mayor de 65 años padece artrosis
Un 85% de la población de más de 65 años padece artrosis. Esta enfermedad es la que mayor grado de discapacidad física genera, por lo que su tratamiento y prevención es vital para garantizar la calidad de vida de quienes la sufren, según destaca el doctor Luis Pablo Rodríguez, miembro de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF).
El profesional, que es además Académico de Número de la Real Academia Nacional de Medicina, ha realizado estas declaraciones este viernes durante una sesión celebrada en la sede de la Academia para conmemorar el Día Mundial de la Discapacidad, que se celebra mañana, día 3 de diciembre.
Este día fue creado por la Organización de las Naciones Unidas en 1992 con el fin de promover medidas eficaces para la prevención de la Discapacidad, y para la realización de objetivos de igualdad y de plena participación de las personas con discapacidad en la vida social y el desarrollo.
Durante la sesión, con la que Real Academia Nacional de Medicina ha conmemorado ya por segundo año consecutivo el Día Mundial de la Discapacidad, el Dr. Rodríguez ha destacado que “ante un dolor de articulaciones, si el paciente no ha tenido un traumatismo, ni tiene un componente de inflamación pluriarticular, debe acudir en primer lugar al médico rehabilitador”.
De esta forma, ha ensalzado la figura del medico especialista en Medicina Física y Rehabilitación porque “previene, diagnostica y trata las enfermedades, bien a través de la promoción de la salud, de la integración en las acciones físicas del organismo o de sus aplicaciones en el paciente”.
Asimismo, el facultativo de SERMEF ha destacado que el especialista “vierte todo su campo en promocionar que no se produzca la discapacidad, o en actuar preferentemente con medicina física, con los demás medios terapéuticos, no quirúrgicos”.
Una discapacidad física se produce cuando los síntomas y manifestaciones de una patología hacen que una persona tenga una disfunción que le imposibilita llevar una vida diaria con cierta normalidad y autonomía. En este caso, la artrosis limita en gran medida la vida de las personas que la padecen, hasta el punto, de generar una discapacidad.
Esta patología consiste en la degeneración del cartílago de la articulación, que es un tejido elástico que cubre los extremos de los huesos, situándose entre las articulaciones, facilitando así la movilidad de las mismas. A medida que progresa la artrosis, la superficie del cartílago y del hueso subyacente se reduce. Las articulaciones no se deslizan con suavidad sino que friccionan unas contra otras, generando rigidez y dolor.
-LA SESIÓN CONMEMORATIVA
En la sesión conmemorativa de la Real Academia Nacional de Medicina se ha tratado, por una parte, la gran importancia que tiene en el momento actual y los resultados clínicos experimentales de la terapia o regenerativa en las lesiones neurológicas producidas por traumatismo craneoencefálico , daño cerebral y las lesiones medulares.
Por otra parte, el especialista de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física ha profundizado en el aspecto concreto que acontece en la motricidad o capacidad de ejecución, la postura y el movimiento por acción de las estructuras y de los mecanismos centrales de programación, mando y regulación.
El profesional, que es además Académico de Número de la Real Academia Nacional de Medicina, ha realizado estas declaraciones este viernes durante una sesión celebrada en la sede de la Academia para conmemorar el Día Mundial de la Discapacidad, que se celebra mañana, día 3 de diciembre.
Este día fue creado por la Organización de las Naciones Unidas en 1992 con el fin de promover medidas eficaces para la prevención de la Discapacidad, y para la realización de objetivos de igualdad y de plena participación de las personas con discapacidad en la vida social y el desarrollo.
Durante la sesión, con la que Real Academia Nacional de Medicina ha conmemorado ya por segundo año consecutivo el Día Mundial de la Discapacidad, el Dr. Rodríguez ha destacado que “ante un dolor de articulaciones, si el paciente no ha tenido un traumatismo, ni tiene un componente de inflamación pluriarticular, debe acudir en primer lugar al médico rehabilitador”.
De esta forma, ha ensalzado la figura del medico especialista en Medicina Física y Rehabilitación porque “previene, diagnostica y trata las enfermedades, bien a través de la promoción de la salud, de la integración en las acciones físicas del organismo o de sus aplicaciones en el paciente”.
Asimismo, el facultativo de SERMEF ha destacado que el especialista “vierte todo su campo en promocionar que no se produzca la discapacidad, o en actuar preferentemente con medicina física, con los demás medios terapéuticos, no quirúrgicos”.
Una discapacidad física se produce cuando los síntomas y manifestaciones de una patología hacen que una persona tenga una disfunción que le imposibilita llevar una vida diaria con cierta normalidad y autonomía. En este caso, la artrosis limita en gran medida la vida de las personas que la padecen, hasta el punto, de generar una discapacidad.
Esta patología consiste en la degeneración del cartílago de la articulación, que es un tejido elástico que cubre los extremos de los huesos, situándose entre las articulaciones, facilitando así la movilidad de las mismas. A medida que progresa la artrosis, la superficie del cartílago y del hueso subyacente se reduce. Las articulaciones no se deslizan con suavidad sino que friccionan unas contra otras, generando rigidez y dolor.
-LA SESIÓN CONMEMORATIVA
En la sesión conmemorativa de la Real Academia Nacional de Medicina se ha tratado, por una parte, la gran importancia que tiene en el momento actual y los resultados clínicos experimentales de la terapia o regenerativa en las lesiones neurológicas producidas por traumatismo craneoencefálico , daño cerebral y las lesiones medulares.
Por otra parte, el especialista de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física ha profundizado en el aspecto concreto que acontece en la motricidad o capacidad de ejecución, la postura y el movimiento por acción de las estructuras y de los mecanismos centrales de programación, mando y regulación.
La convergencia entre clínicos y gestores: una necesidad y un deber ético
xpertos reunidos en Bilbao, en una jornada organizada por Osakidetza y laSociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA), exigen una mayor implicación de los clínicos en la gestión de los recursos sanitarios
Los clínicos deben intervenir también en la gestión de los recursos sanitarios. No se trata de una exigencia, sino incluso ya de un compromiso ético. Se requieren nuevos perfiles de los jefes clínicos, con nuevas habilidades y competencias necesarias para una gestión moderna. Sin embargo, para poder compatibilizar con éxito y eficiencia su trabajo asistencial con estas tareas, estos profesionales deben contar con los conocimientos, la formación y la motivación necesaria.
Este es uno de los principales argumentos sobre los que ha girado una jornada que se ha llevado a cabo hoy en el Salón de Actos del Hospital Universitario de Cruces (Barakaldo), y en la que se han revisado las competencias, actitudes y habilidades de los profesionales sanitarios en relación con la gestión clínica. Osakidetza y la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA), con el patrocinio del Departamento de Relaciones Institucionales de Roche y el Consejo Nacional de Hospitales, han organizado un encuentro sobre “Competencias para la Gestión Clínica”, clausurado por Jesús María Fernández Díaz, Viceconsejero de Sanidad del Gobierno Vasco.
-Una reunión necesaria
La cita, según ha subrayado Gregorio Achutegui Basagoiti, Director Gerente del Hospital Universitario de Cruces, sirve para “dibujar un retrato de la situación profesional en nuestros hospitales, para vislumbrar las tendencias que se observan al respecto y para conocer de primera mano la receptividad a un planteamiento integrador de la gestión clínica”; además, ha añadido, “este encuentro permite compartir experiencias o líneas de mejora en esa deseable convergencia clínica-gestora”.
Las competencias de la gestión sanitaria se han abordado en este foro desde la doble perspectiva de la demanda y de la oferta. Respecto a la demanda, se ha reflexionado sobre las necesidades que la sociedad le plantea a la Dirección Hospitalaria y que ésta, a su vez, precisa integrar en la gestión clínica diaria de los profesionales. En cuanto a la oferta, se han analizado los conocimientos y habilidades que se manejan en la formación de los futuros profesionales (pregrado), los recién graduados (postgrado) y los profesionales en ejercicio (formación continua específica). Como explica Gregorio Achutegui, en estos momentos se precisa “una visión evaluadora global de la efectividad de los distintos métodos de abordar los procesos clínicos, de forma que facilite la selección de los mejores y, todo ello, sin perder de vista el mejor uso de los recursos disponibles en cada momento”.
Como se ha puesto de manifiesto en este evento, “los clínicos están constantemente realizando tareas de gestión, pero no son conscientes de ello”, subraya el Director Gerente del Hospital de Cruces, para quien no cabe duda que “éste es el principal déficit: visualizar la importancia de la gestión realizada”. Tras esa visualización queda un trabajo de mejora en el conocimiento y utilización de las herramientas más eficaces de gestión, actualmente desconocidas para muchos clínicos. Por último, se debe hacer la integración de esas herramientas en el trabajo en equipo, “hoy más necesario que nunca, dada la complejidad de las soluciones y la multidisciplinariedad consiguiente de los esfuerzos”, indica Gregorio Achutegui.
En definitiva, se reconoce la necesidad de mejorar sustancialmente dos variables independientes pero interconectadas: el sentido de responsabilidad individual y social ante la tarea asumida, y el grado de satisfacción o retroalimentación obtenido en la evaluación del desempeño. “Ambas variables se pueden potenciar en sentido positivo o negativo, siendo tarea directiva o de liderazgo el lograr el círculo virtuoso de retroalimentación positiva”, concluye el Director Gerente del Hospital de Cruces.
-Más gestión y menos práctica clínica para los jefes de servicio
Profundizando más en estas ideas, durante la reunión se han puesto las bases para fomentar las competencias y habilidades de gestión de los jefes de servicio delos hospitales, profesionales que se sitúan en una posición de directivos de segundo nivel, donde los conocimientos técnicos de su especialidad clínicaestán cada vez perdiendo más relevancia en relación a los conocimientos de
gestión y sus habilidades directivas. De hecho, cada vez es menos infrecuente que los jefes de servicio estén liberados de actividad clínica y se dediquen de forma plena a la gestión.
Por ello, se ha insistido en dotar a los clínicos, y especialmente a los jefes de servicio, de capacidades vinculadas a la sostenibilidad de la organización hospitalaria. No es posible que los profesionales obvien estos aspectos, ya que la gestión clínica constituye un compromiso ético que ningún profesional puede obviar hoy en día.
Con todo, y a pesar de asumirse que es una necesidad cada día más acuciante implicar en la gestión clínica a los profesionales, la preparación de los clínicos en materia de gestión en nuestro país es un tema pendiente: los clínicos españoles, en términos generales, no están preparados para desarrollar tareas de gestión. Se requieren, por lo tanto, nuevos perfiles de los jefes clínicos, que se deben asentar en una cualificación profesional a través de una doble formación (en gestión general y específica en gestión hospitalaria), un profundo conocimiento de la realidad hospitalaria, dotes de liderazgo, capacidad de diálogo y negociación, orientaron hacia la innovación e iniciativa para la toma de decisiones.
-Un objetivo para todos
La Sociedad Española de Directivos de la Salud se ha marcado como reto y objetivo facilitar y promover la necesaria profesionalización de la gestión sanitaria. Según Joaquín Estévez, presidente de SEDISA. Lo cierto es que la profesionalización de la gestión sanitaria es una demanda tradicional de nuestra sociedad”, pero se quiere dar un paso más: diseñando y poniendo en marcha iniciativas encaminadas a valorar la profesionalidad de los gestores sanitarios, así como para mejorar su formación. “Para lograr este objetivo necesitamos, sobre todo, coordinación, una colaboración estrecha y continua entre autoridades sanitarias, clínicos y los propios pacientes”, reconoce.
También desde Roche se quiere dar un apoyo y respaldo a estas iniciativas encaminadas a mejorar la formación de los directivos y de los clínicos en la gestión sanitaria. Como resalta Laura E. Ayzin, responsable Regional de Relaciones Institucionales de Roche Farma, “nuestra compañía siempre se ha mostrado receptiva y colaboradora a la hora de llevar a cabo con éxito todas aquellas iniciativas encaminadas a tener a directivos y clínicos cada vez más capacitadosy mejor formados en gestión sanitaria, porque eso va en beneficio de un uso más racional y eficiente de los recursos y un mejor abordaje de las enfermedades”.
Los clínicos deben intervenir también en la gestión de los recursos sanitarios. No se trata de una exigencia, sino incluso ya de un compromiso ético. Se requieren nuevos perfiles de los jefes clínicos, con nuevas habilidades y competencias necesarias para una gestión moderna. Sin embargo, para poder compatibilizar con éxito y eficiencia su trabajo asistencial con estas tareas, estos profesionales deben contar con los conocimientos, la formación y la motivación necesaria.
Este es uno de los principales argumentos sobre los que ha girado una jornada que se ha llevado a cabo hoy en el Salón de Actos del Hospital Universitario de Cruces (Barakaldo), y en la que se han revisado las competencias, actitudes y habilidades de los profesionales sanitarios en relación con la gestión clínica. Osakidetza y la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA), con el patrocinio del Departamento de Relaciones Institucionales de Roche y el Consejo Nacional de Hospitales, han organizado un encuentro sobre “Competencias para la Gestión Clínica”, clausurado por Jesús María Fernández Díaz, Viceconsejero de Sanidad del Gobierno Vasco.
-Una reunión necesaria
La cita, según ha subrayado Gregorio Achutegui Basagoiti, Director Gerente del Hospital Universitario de Cruces, sirve para “dibujar un retrato de la situación profesional en nuestros hospitales, para vislumbrar las tendencias que se observan al respecto y para conocer de primera mano la receptividad a un planteamiento integrador de la gestión clínica”; además, ha añadido, “este encuentro permite compartir experiencias o líneas de mejora en esa deseable convergencia clínica-gestora”.
Las competencias de la gestión sanitaria se han abordado en este foro desde la doble perspectiva de la demanda y de la oferta. Respecto a la demanda, se ha reflexionado sobre las necesidades que la sociedad le plantea a la Dirección Hospitalaria y que ésta, a su vez, precisa integrar en la gestión clínica diaria de los profesionales. En cuanto a la oferta, se han analizado los conocimientos y habilidades que se manejan en la formación de los futuros profesionales (pregrado), los recién graduados (postgrado) y los profesionales en ejercicio (formación continua específica). Como explica Gregorio Achutegui, en estos momentos se precisa “una visión evaluadora global de la efectividad de los distintos métodos de abordar los procesos clínicos, de forma que facilite la selección de los mejores y, todo ello, sin perder de vista el mejor uso de los recursos disponibles en cada momento”.
Como se ha puesto de manifiesto en este evento, “los clínicos están constantemente realizando tareas de gestión, pero no son conscientes de ello”, subraya el Director Gerente del Hospital de Cruces, para quien no cabe duda que “éste es el principal déficit: visualizar la importancia de la gestión realizada”. Tras esa visualización queda un trabajo de mejora en el conocimiento y utilización de las herramientas más eficaces de gestión, actualmente desconocidas para muchos clínicos. Por último, se debe hacer la integración de esas herramientas en el trabajo en equipo, “hoy más necesario que nunca, dada la complejidad de las soluciones y la multidisciplinariedad consiguiente de los esfuerzos”, indica Gregorio Achutegui.
En definitiva, se reconoce la necesidad de mejorar sustancialmente dos variables independientes pero interconectadas: el sentido de responsabilidad individual y social ante la tarea asumida, y el grado de satisfacción o retroalimentación obtenido en la evaluación del desempeño. “Ambas variables se pueden potenciar en sentido positivo o negativo, siendo tarea directiva o de liderazgo el lograr el círculo virtuoso de retroalimentación positiva”, concluye el Director Gerente del Hospital de Cruces.
-Más gestión y menos práctica clínica para los jefes de servicio
Profundizando más en estas ideas, durante la reunión se han puesto las bases para fomentar las competencias y habilidades de gestión de los jefes de servicio delos hospitales, profesionales que se sitúan en una posición de directivos de segundo nivel, donde los conocimientos técnicos de su especialidad clínicaestán cada vez perdiendo más relevancia en relación a los conocimientos de
gestión y sus habilidades directivas. De hecho, cada vez es menos infrecuente que los jefes de servicio estén liberados de actividad clínica y se dediquen de forma plena a la gestión.
Por ello, se ha insistido en dotar a los clínicos, y especialmente a los jefes de servicio, de capacidades vinculadas a la sostenibilidad de la organización hospitalaria. No es posible que los profesionales obvien estos aspectos, ya que la gestión clínica constituye un compromiso ético que ningún profesional puede obviar hoy en día.
Con todo, y a pesar de asumirse que es una necesidad cada día más acuciante implicar en la gestión clínica a los profesionales, la preparación de los clínicos en materia de gestión en nuestro país es un tema pendiente: los clínicos españoles, en términos generales, no están preparados para desarrollar tareas de gestión. Se requieren, por lo tanto, nuevos perfiles de los jefes clínicos, que se deben asentar en una cualificación profesional a través de una doble formación (en gestión general y específica en gestión hospitalaria), un profundo conocimiento de la realidad hospitalaria, dotes de liderazgo, capacidad de diálogo y negociación, orientaron hacia la innovación e iniciativa para la toma de decisiones.
-Un objetivo para todos
La Sociedad Española de Directivos de la Salud se ha marcado como reto y objetivo facilitar y promover la necesaria profesionalización de la gestión sanitaria. Según Joaquín Estévez, presidente de SEDISA. Lo cierto es que la profesionalización de la gestión sanitaria es una demanda tradicional de nuestra sociedad”, pero se quiere dar un paso más: diseñando y poniendo en marcha iniciativas encaminadas a valorar la profesionalidad de los gestores sanitarios, así como para mejorar su formación. “Para lograr este objetivo necesitamos, sobre todo, coordinación, una colaboración estrecha y continua entre autoridades sanitarias, clínicos y los propios pacientes”, reconoce.
También desde Roche se quiere dar un apoyo y respaldo a estas iniciativas encaminadas a mejorar la formación de los directivos y de los clínicos en la gestión sanitaria. Como resalta Laura E. Ayzin, responsable Regional de Relaciones Institucionales de Roche Farma, “nuestra compañía siempre se ha mostrado receptiva y colaboradora a la hora de llevar a cabo con éxito todas aquellas iniciativas encaminadas a tener a directivos y clínicos cada vez más capacitadosy mejor formados en gestión sanitaria, porque eso va en beneficio de un uso más racional y eficiente de los recursos y un mejor abordaje de las enfermedades”.
Historias de superación para los niños ingresados en el hospital de Dénia

El hospital de Dénia celebra el Día Internacional de las Personas Discapacitadas entregando “Cuentos por la Integración” a los pequeños ingresados en la Planta de Pediatría.
Se trata de una iniciativa solidaria que organiza el Hospital de Dénia en colaboración con la Fundación Antena 3 Televisión. Bajo el título: “Lecturas para sensibilizar desde las primeras letras”, los cuentos tratan historias de superación como la de Silvina, una niña síndrome de down amante de la danza que sueña con llegar a ser profesora de baile.
Otro de los protagonistas es “Nacho Pista Tenista”, un niño afectado por un problema de espina bífida juega al tenis en una silla de ruedas.
La Directora de Cuidados y Servicios del Hospital de Dénia, Catalina Espín, ha entregado esta mañana un ejemplar a cada uno de los niños hospitalizados en la Planta de Pediatría.
-Responsabilidad Social Empresarial
En el hospital de Dénia trabajan 16 profesionales con discapacidad física, funcional y sensorial en la unidad llamada call center, cuya función es recibir y realizar llamadas telefónicas para dar citas previas e información a los pacientes.
Esta iniciativa responde tanto al compromiso que mantiene el Hospital de Dénia con la sociedad -enmarcado dentro de su política de Responsabilidad Social Corporativa- como a su firme apuesta de aportar riqueza y valor a la comarca de la Marina Alta.
Se trata de una iniciativa solidaria que organiza el Hospital de Dénia en colaboración con la Fundación Antena 3 Televisión. Bajo el título: “Lecturas para sensibilizar desde las primeras letras”, los cuentos tratan historias de superación como la de Silvina, una niña síndrome de down amante de la danza que sueña con llegar a ser profesora de baile.
Otro de los protagonistas es “Nacho Pista Tenista”, un niño afectado por un problema de espina bífida juega al tenis en una silla de ruedas.
La Directora de Cuidados y Servicios del Hospital de Dénia, Catalina Espín, ha entregado esta mañana un ejemplar a cada uno de los niños hospitalizados en la Planta de Pediatría.
-Responsabilidad Social Empresarial
En el hospital de Dénia trabajan 16 profesionales con discapacidad física, funcional y sensorial en la unidad llamada call center, cuya función es recibir y realizar llamadas telefónicas para dar citas previas e información a los pacientes.
Esta iniciativa responde tanto al compromiso que mantiene el Hospital de Dénia con la sociedad -enmarcado dentro de su política de Responsabilidad Social Corporativa- como a su firme apuesta de aportar riqueza y valor a la comarca de la Marina Alta.
XVI DÍA NACIONAL DE LA PERSONA OBESA: 14 DE DICIEMBRE DE 2011

En la actualidad, en torno al 23% de la población adulta y casi el 20% de niños y adolescentes padecen obesidad en España.
Junto a los hábitos no saludables, como el sedentarismo o la alimentación no equilibrada, en los últimos años se ha puesto de manifiesto la estrecha correlación entre dormir pocas horas y un mayor riesgo de ser obeso.
En los niños, dormir 5 o menos horas casi duplica el riesgo de ser un adulto obeso.
De hecho, una sola hora de diferencia en la duración del sueño por sí sola es capaz de poner en marcha mecanismos que nos pueden ayudar a mantener nuestro peso.
Con el fin de dar a conocer a la población general la relación entre sueño y obesidad, incidir en la importancia de dormir un número adecuado de horas y con calidad en el sueño para ayudar a controlar el peso y prevenir la obesidad, la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) celebran el próximo 14 de diciembre el XVI DIA NACIONAL DE LA PERSONA OBESA bajo el lema LA OBESIDAD NUNCA DUERME.
Junto a los hábitos no saludables, como el sedentarismo o la alimentación no equilibrada, en los últimos años se ha puesto de manifiesto la estrecha correlación entre dormir pocas horas y un mayor riesgo de ser obeso.
En los niños, dormir 5 o menos horas casi duplica el riesgo de ser un adulto obeso.
De hecho, una sola hora de diferencia en la duración del sueño por sí sola es capaz de poner en marcha mecanismos que nos pueden ayudar a mantener nuestro peso.
Con el fin de dar a conocer a la población general la relación entre sueño y obesidad, incidir en la importancia de dormir un número adecuado de horas y con calidad en el sueño para ayudar a controlar el peso y prevenir la obesidad, la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) celebran el próximo 14 de diciembre el XVI DIA NACIONAL DE LA PERSONA OBESA bajo el lema LA OBESIDAD NUNCA DUERME.
El 92% de los pacientes con depresión no curados totalmente recaen en menos de cuatro años
Las estadísticas indican que el 15% de la población de nuestro país sufrirá algún episodio de depresión a lo largo de su vida, cifra que se encuentra por debajo de la realidad dado que son muchos los casos no tratados bien porque el propio paciente no quiere asociar sus síntomas a esta enfermedad o bien porque tiene miedo a acudir al Psiquiatra o a recibir tratamiento farmacológico. La depresión constituye, por tanto, un problema de amplio impacto sanitario y económico, sobre todo si se tiene además en cuenta que el 92% de quienes la sufren y han sido dados de alta sin que hayan desaparecido todos los síntomas de la enfermedad recaen de nuevo en menos de cuatro años. “Estos datos ponen de manifiesto que para dar por concluido el tratamiento de un paciente con depresión no es suficiente con que éste recupere únicamente parte del ánimo, mejore un poco la relación con el entorno o controle de forma parcial las emociones”, ha explicado el doctor Antonio Arumí, secretario de la Asociación Española de Psiquiatría Privada (ASEPP), en una reunión de expertos celebrada hoy en Barcelona.
Según el doctor Arumí, “abandonar el tratamiento cuando todavía son perceptibles algunos de los síntomas no resueltos de la depresión hace que el paciente no sólo pueda recaer de nuevo en la enfermedad en un corto espacio de tiempo, sino que tampoco recupere el 100% de la funcionalidad social y emocional con la que contaba antes del periodo de depresión”. De hecho, sólo el 47% de los pacientes que no han conseguido una remisión completa de la enfermedad llegan a tener una funcionalidad normal en las actividades de su vida diaria, sus relaciones personales o en el cuidado de sí mismo.
Además de para el propio paciente, lograr la remisión completa de la enfermedad conlleva importantes beneficios socioeconómicos. Así, las personas que alcanzan la curación al 100% tienen una media de 20 días de baja a causa de la depresión a lo largo de seis meses, “cifra que se triplica cuando la enfermedad sólo consigue ser curada de forma parcial”, subraya el doctor Arumí. “Consiguiendo la remisión total, se reducen además los costes indirectos y se disminuye el gasto farmacéutico debido a otras enfermedades asociadas a la depresión, como patologías cardiovasculares u otras debidas a la obesidad, el sedentarismo o la mala alimentación”.
-La tristeza no es un estado normal
La no resolución de todos los síntomas de la depresión implica también un alto riesgo de cronificación de la enfermedad, además de que el paciente sólo recupere entre el 60 y el 80% de su funcionalidad a la hora de llevar a cabo las actividades de su vida diaria o de relacionarse socialmente, lo que hace que su calidad de vida se vea mermada.
Y es que una depresión mal curada puede acabar convirtiéndose en una forma de vivir equivocada o errónea que sólo puede conllevar problemas laborales, económicos o de pareja. “El conformismo, sobre todo en personas mayores, ha propiciado que la habituación al estado de tristeza sea tal que llegue a convertirlo en una costumbre normalizada de vida. Sin embargo, nuestro estado normal no es estar deprimidos, es una enfermedad y como tal hay que tratarla”, comenta el doctor Arumí. “No debemos conformarnos con encontrarnos tristes y asumir que eso será así siempre, debemos darle importancia a ese síntoma e intentar que desaparezca”.
La remisión tan solo parcial de una depresión puede tener su origen en diferentes factores. “Son muchos los pacientes que concluyen el tratamiento farmacológico tiempo antes de lo debido o que reducen la dosis porque física y anímicamente se encuentran algo mejor, pero también son muchos los que no tienen una terapia lo suficientemente amplia”. Y es que, para el secretario de la ASEPP, “En algunas depresiones que no se curan totalmente deben prescribirse antidepresivos duales, que actúan sobre dos neurotransmisores; serotonina y noradrenalina, ya que en estos casos los que trabajan sobre un solo neurotransmisor únicamente ocasionan una mejoría parcial.”.
-Depresión en crisis pero también en bonanza económica
Si bien es cierto que la actual coyuntura económica ha hecho que aumente el número de personas con depresión tanto en su forma más leve como en la de mayor gravedad, debido sobre todo a los problemas económicos, laborales, familiares y la desesperanza social que las épocas de crisis conllevan, el doctor Arumí señala que “tan malo es una sociedad en crisis, como aquella en la que la bonanza económica fomente la competitividad o el materialismo. Para una persona es tan malo no trabajar, como hacerlo en exceso, en ambos casos el índice de depresión se incrementa”, concluye.
Según el doctor Arumí, “abandonar el tratamiento cuando todavía son perceptibles algunos de los síntomas no resueltos de la depresión hace que el paciente no sólo pueda recaer de nuevo en la enfermedad en un corto espacio de tiempo, sino que tampoco recupere el 100% de la funcionalidad social y emocional con la que contaba antes del periodo de depresión”. De hecho, sólo el 47% de los pacientes que no han conseguido una remisión completa de la enfermedad llegan a tener una funcionalidad normal en las actividades de su vida diaria, sus relaciones personales o en el cuidado de sí mismo.
Además de para el propio paciente, lograr la remisión completa de la enfermedad conlleva importantes beneficios socioeconómicos. Así, las personas que alcanzan la curación al 100% tienen una media de 20 días de baja a causa de la depresión a lo largo de seis meses, “cifra que se triplica cuando la enfermedad sólo consigue ser curada de forma parcial”, subraya el doctor Arumí. “Consiguiendo la remisión total, se reducen además los costes indirectos y se disminuye el gasto farmacéutico debido a otras enfermedades asociadas a la depresión, como patologías cardiovasculares u otras debidas a la obesidad, el sedentarismo o la mala alimentación”.
-La tristeza no es un estado normal
La no resolución de todos los síntomas de la depresión implica también un alto riesgo de cronificación de la enfermedad, además de que el paciente sólo recupere entre el 60 y el 80% de su funcionalidad a la hora de llevar a cabo las actividades de su vida diaria o de relacionarse socialmente, lo que hace que su calidad de vida se vea mermada.
Y es que una depresión mal curada puede acabar convirtiéndose en una forma de vivir equivocada o errónea que sólo puede conllevar problemas laborales, económicos o de pareja. “El conformismo, sobre todo en personas mayores, ha propiciado que la habituación al estado de tristeza sea tal que llegue a convertirlo en una costumbre normalizada de vida. Sin embargo, nuestro estado normal no es estar deprimidos, es una enfermedad y como tal hay que tratarla”, comenta el doctor Arumí. “No debemos conformarnos con encontrarnos tristes y asumir que eso será así siempre, debemos darle importancia a ese síntoma e intentar que desaparezca”.
La remisión tan solo parcial de una depresión puede tener su origen en diferentes factores. “Son muchos los pacientes que concluyen el tratamiento farmacológico tiempo antes de lo debido o que reducen la dosis porque física y anímicamente se encuentran algo mejor, pero también son muchos los que no tienen una terapia lo suficientemente amplia”. Y es que, para el secretario de la ASEPP, “En algunas depresiones que no se curan totalmente deben prescribirse antidepresivos duales, que actúan sobre dos neurotransmisores; serotonina y noradrenalina, ya que en estos casos los que trabajan sobre un solo neurotransmisor únicamente ocasionan una mejoría parcial.”.
-Depresión en crisis pero también en bonanza económica
Si bien es cierto que la actual coyuntura económica ha hecho que aumente el número de personas con depresión tanto en su forma más leve como en la de mayor gravedad, debido sobre todo a los problemas económicos, laborales, familiares y la desesperanza social que las épocas de crisis conllevan, el doctor Arumí señala que “tan malo es una sociedad en crisis, como aquella en la que la bonanza económica fomente la competitividad o el materialismo. Para una persona es tan malo no trabajar, como hacerlo en exceso, en ambos casos el índice de depresión se incrementa”, concluye.
Un proyecto realizado en las UCIs andaluzas permite disminuir en un 40% la tasa de infección nosocomial
El proyecto Bacteriemia Zero ha permitido reducir la tasa de infección nosocomial en UCI un 40%. La consejera de Salud, María Jesús Montero, ha inaugurado hoy el X Encuentro de Procesos Asistenciales Integrados que se celebra en Sevilla en el que se han abordado aspectos como la seguridad del paciente.
Se trata de una iniciativa de la Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la que han participado 32 unidades de Cuidados Intensivos de Andalucía. Este proyecto tiene como objetivo disminuir al mínimo la tasa de infecciones producidas por la utilización de catéteres endovenosos, mejorando así la calidad de vida de los pacientes críticos y su seguridad.
Los últimos datos reflejan que gracias a este proyecto se ha reducido la tasa de infección nosocomial en UCI un 40%, de 5.5 episodios de bacteriemia por cada mil días de catéter venoso central a 3.3 episodios entre 2009 y la actualidad.
El proyecto `Bacteriemia Zero´ cuenta con dos líneas de intervención claramente identificadas. La primera de ellas tiene como objetivo poner en marcha una serie de medidas para prevenir las infecciones bacterianas relacionadas con la inserción y el manejo de los catéteres venosos centrales. La segunda línea de trabajo del proyecto `Bacteriemia Zero´ tiene una dimensión más general y promueve la puesta en marcha de un Plan de Seguridad Integral en las UCI que potencie el trabajo en equipo, fortalezca la cultura de seguridad en el día a día y la aplicación de prácticas seguras de efectividad demostrada.
-Estrategia de Seguridad del Paciente 20011-2014
Estas medidas forman parte de la Estrategia de Seguridad del Paciente que la Consejería de Salud puso en marcha en 2006 y que se ha actualizado en una nueva versión que abarca desde 2011 a 2014. Este documento se ha renovado con el trabajo de más de un centenar de profesionales, después de cuatro años de avance que ha "conseguido cambiar la cultura en seguridad dentro de la organización", según ha manifestado Montero.
La nueva estrategia supone una profundización de la que comenzó en 2006 e incrementa el protagonismo del ciudadano en este ámbito que compartirá un espacio común con el profesional sanitario implicándole en la toma de decisiones. Por lo tanto, el nuevo documento potenciará la red de ciudadanos formadores además de consolidar todos los campos en los que la Administración sanitaria ya está trabajando.
Por otro lado, incorpora la seguridad en la práctica clínica como elemento fundamental y transversal en todos los planes integrales. En este sentido, dentro del proceso de acreditación de calidad de profesionales y centros se incluirán elementos clínicos de seguridad como buenas prácticas. Asimismo, la seguridad tomará protagonismo en el uso de medicamentos y en las enfermedades más prevalentes. Además, se incorporarán objetivos de seguridad a los acuerdos de gestión clínica y se reforzarán los contenidos de seguridad en los planes de formación que a su vez han de estar acreditados.
Esta estrategia cuenta con el Observatorio para la Seguridad del Paciente, una plataforma común para compartir y potenciar prácticas seguras apoyada en una red de centros nodos y mentores. Esta red tiene ya 703 centros adheridos –algunos de otros países sobre todo de Hispanoamérica-.
-Estrategia de calidad
En su intervención, la consejera de Salud ha destacado que las estrategias de calidad de la Administración sanitaria se abordan desde una "perspectiva global con elementos enlazados entre si". Según Montero, el modelo de calidad es como "cubo de Rubik, en el que todas las piezas encajan y forman un todo coherente" que además, ha dicho, "esta vivo y en movimiento, por lo que tiene que seguir avanzando".
Dentro de esta estrategia de calidad, se encuentran los Procesos Asistenciales, que están orientados a centrar la atención en el usuario, implicar a los profesionales como principales protagonistas, garantizar una práctica clínica acorde con el conocimiento científico disponible y evaluar los resultados obtenidos. Específicamente, pretende ofrecer una atención homogénea al paciente, independientemente del centro en que la reciba y del profesional responsable en cada momento. Para ello, en cada proceso quedan definidos los diferentes elementos, recursos y tecnologías que intervienen en la atención de un paciente según su problema o circunstancia de salud, desde quién le atiende hasta cómo se realiza esa asistencia, pasando por el momento y lugar en que se presta.
La Consejería de Salud cuenta en la actualidad con 66 Procesos Asistenciales Integrados, además de con numerosas guías de información del paciente y otros documentos de apoyo a la toma de decisiones que suman más de 100 protocolos que cubren la casi totalidad de los problemas de salud más frecuentes de la ciudadanía. Estos procesos están sometidos a una actualización continua y en la actualidad se están incorporando elementos como evidencias científicas, actualizaciones de tratamientos farmacéuticos, nuevos elementos de enfermería y seguridad del paciente.
Durante este encuentro se analizará sobre todo la actualización de siete procesos asistenciales (uroalitiasis, asma, diabetes mellitas, hipertrofia benigna de próstata/cáncer de próstata, trasplante hepático, cáncer colorrectal y fractura de cadera), además de desglosar nuevos planes y estrategias como la de bioética o cuidados paliativos. En este último ámbito, se hará referencia a los cursos de formación que se están realizando para pediatras de atención primaria y hospitalaria y se presentará la guía el final de la vida en la infancia y la adolescencia.
-Profesionales
La consejera ha destacado que el sistema sanitario público "solo es posible porque existe un compromiso de los profesionales con los valores de la organización". En este sentido, ha destacado el modelo andaluz de calidad asistencial, que proporciona herramientas para mejorar el sistema. Asimismo, ha recordado que la Junta cuenta con "un sistema razonable, con altas dosis de calidad, con excelencia profesional y a un coste competitivo".
Montero ha recordado también el sistema sanitario es pilar para la cohesión social y que los profesionales lo seguirán construyendo, ya que el "talento de los profesionales es una de las claves de futuro del sistema". La consejera, además, ha resaltado el valor de lo público "no sólo en prestación de servicios sino en los valores que impregna en la sociedad civil".
Los planes de calidad han creado un modelo de gestión más descentralizado a través de las unidades de gestión clínica que han logrado propiciar la implicación de los profesionales en la gestión, la multidisciplinariedad del equipo, la descentralización o las decisiones junto al ciudadano, orientada a la mejora en la calidad asistencial. Hace once años nación el I Plan de Calidad que permitió poner en marcha nuevos derechos sanitarios como el derecho de garantías de tiempos máximos de espera, el derecho a una segunda opinión médica para más de 900 enfermedades, el registro de voluntades vitales anticipadas, el diagnóstico genético preimplantatorio, los medicamentos gratuitos para menores de un año o el examen de salud para mayores de 65 años.
Además aseguró la accesibilidad y la equidad territorial ya que impulsó una potente red de hospitales de alta resolución que permitieron que toda la población andaluza esté a menos de 30 minutos de distancia de un centro sanitario. Asimismo comenzó una estrategia digital que ha permitido que hoy sean una realidad, Salud Responde con la atención telefónica las 24 horas del día, los 365 días del año, la telemedicina, la Historia Digital Única o la receta electrónica.
Desde ese I Plan de Calidad se generó un nuevo modelo basado en la continuidad asistencial a partir de los procesos asistenciales integrados nacidos con el objetivo de conseguir reducir la variabilidad en una práctica clínica cada vez más compleja y especializada. Y, sobre todo, lograr que los ciudadanos y pacientes reciban un servicio personalizado y de calidad, que responda a sus necesidades y expectativas.
El II Plan de Calidad ha continuado con el avance de nuevos derechos sanitarios como el diagnóstico genético preimplantatorio, examen a mayores 65 años, los medicamentos gratis menores de 1 año, la ampliación de segunda opinión médica, la creación del registro de Voluntades Vitales Anticipadas o el derecho a muerte digna. Además, ha dado un impulso definitivo al modelo de gestión clínica y al desarrollo de planes integrales, a estrategias como la de cuidados o seguridad del paciente y a aspectos transversales como la investigación y la formación. Asimismo, ha afianzado la gestión por competencias como una forma integral de asegurar el protagonismo profesional basado en la excelencia.
Se trata de una iniciativa de la Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la que han participado 32 unidades de Cuidados Intensivos de Andalucía. Este proyecto tiene como objetivo disminuir al mínimo la tasa de infecciones producidas por la utilización de catéteres endovenosos, mejorando así la calidad de vida de los pacientes críticos y su seguridad.
Los últimos datos reflejan que gracias a este proyecto se ha reducido la tasa de infección nosocomial en UCI un 40%, de 5.5 episodios de bacteriemia por cada mil días de catéter venoso central a 3.3 episodios entre 2009 y la actualidad.
El proyecto `Bacteriemia Zero´ cuenta con dos líneas de intervención claramente identificadas. La primera de ellas tiene como objetivo poner en marcha una serie de medidas para prevenir las infecciones bacterianas relacionadas con la inserción y el manejo de los catéteres venosos centrales. La segunda línea de trabajo del proyecto `Bacteriemia Zero´ tiene una dimensión más general y promueve la puesta en marcha de un Plan de Seguridad Integral en las UCI que potencie el trabajo en equipo, fortalezca la cultura de seguridad en el día a día y la aplicación de prácticas seguras de efectividad demostrada.
-Estrategia de Seguridad del Paciente 20011-2014
Estas medidas forman parte de la Estrategia de Seguridad del Paciente que la Consejería de Salud puso en marcha en 2006 y que se ha actualizado en una nueva versión que abarca desde 2011 a 2014. Este documento se ha renovado con el trabajo de más de un centenar de profesionales, después de cuatro años de avance que ha "conseguido cambiar la cultura en seguridad dentro de la organización", según ha manifestado Montero.
La nueva estrategia supone una profundización de la que comenzó en 2006 e incrementa el protagonismo del ciudadano en este ámbito que compartirá un espacio común con el profesional sanitario implicándole en la toma de decisiones. Por lo tanto, el nuevo documento potenciará la red de ciudadanos formadores además de consolidar todos los campos en los que la Administración sanitaria ya está trabajando.
Por otro lado, incorpora la seguridad en la práctica clínica como elemento fundamental y transversal en todos los planes integrales. En este sentido, dentro del proceso de acreditación de calidad de profesionales y centros se incluirán elementos clínicos de seguridad como buenas prácticas. Asimismo, la seguridad tomará protagonismo en el uso de medicamentos y en las enfermedades más prevalentes. Además, se incorporarán objetivos de seguridad a los acuerdos de gestión clínica y se reforzarán los contenidos de seguridad en los planes de formación que a su vez han de estar acreditados.
Esta estrategia cuenta con el Observatorio para la Seguridad del Paciente, una plataforma común para compartir y potenciar prácticas seguras apoyada en una red de centros nodos y mentores. Esta red tiene ya 703 centros adheridos –algunos de otros países sobre todo de Hispanoamérica-.
-Estrategia de calidad
En su intervención, la consejera de Salud ha destacado que las estrategias de calidad de la Administración sanitaria se abordan desde una "perspectiva global con elementos enlazados entre si". Según Montero, el modelo de calidad es como "cubo de Rubik, en el que todas las piezas encajan y forman un todo coherente" que además, ha dicho, "esta vivo y en movimiento, por lo que tiene que seguir avanzando".
Dentro de esta estrategia de calidad, se encuentran los Procesos Asistenciales, que están orientados a centrar la atención en el usuario, implicar a los profesionales como principales protagonistas, garantizar una práctica clínica acorde con el conocimiento científico disponible y evaluar los resultados obtenidos. Específicamente, pretende ofrecer una atención homogénea al paciente, independientemente del centro en que la reciba y del profesional responsable en cada momento. Para ello, en cada proceso quedan definidos los diferentes elementos, recursos y tecnologías que intervienen en la atención de un paciente según su problema o circunstancia de salud, desde quién le atiende hasta cómo se realiza esa asistencia, pasando por el momento y lugar en que se presta.
La Consejería de Salud cuenta en la actualidad con 66 Procesos Asistenciales Integrados, además de con numerosas guías de información del paciente y otros documentos de apoyo a la toma de decisiones que suman más de 100 protocolos que cubren la casi totalidad de los problemas de salud más frecuentes de la ciudadanía. Estos procesos están sometidos a una actualización continua y en la actualidad se están incorporando elementos como evidencias científicas, actualizaciones de tratamientos farmacéuticos, nuevos elementos de enfermería y seguridad del paciente.
Durante este encuentro se analizará sobre todo la actualización de siete procesos asistenciales (uroalitiasis, asma, diabetes mellitas, hipertrofia benigna de próstata/cáncer de próstata, trasplante hepático, cáncer colorrectal y fractura de cadera), además de desglosar nuevos planes y estrategias como la de bioética o cuidados paliativos. En este último ámbito, se hará referencia a los cursos de formación que se están realizando para pediatras de atención primaria y hospitalaria y se presentará la guía el final de la vida en la infancia y la adolescencia.
-Profesionales
La consejera ha destacado que el sistema sanitario público "solo es posible porque existe un compromiso de los profesionales con los valores de la organización". En este sentido, ha destacado el modelo andaluz de calidad asistencial, que proporciona herramientas para mejorar el sistema. Asimismo, ha recordado que la Junta cuenta con "un sistema razonable, con altas dosis de calidad, con excelencia profesional y a un coste competitivo".
Montero ha recordado también el sistema sanitario es pilar para la cohesión social y que los profesionales lo seguirán construyendo, ya que el "talento de los profesionales es una de las claves de futuro del sistema". La consejera, además, ha resaltado el valor de lo público "no sólo en prestación de servicios sino en los valores que impregna en la sociedad civil".
Los planes de calidad han creado un modelo de gestión más descentralizado a través de las unidades de gestión clínica que han logrado propiciar la implicación de los profesionales en la gestión, la multidisciplinariedad del equipo, la descentralización o las decisiones junto al ciudadano, orientada a la mejora en la calidad asistencial. Hace once años nación el I Plan de Calidad que permitió poner en marcha nuevos derechos sanitarios como el derecho de garantías de tiempos máximos de espera, el derecho a una segunda opinión médica para más de 900 enfermedades, el registro de voluntades vitales anticipadas, el diagnóstico genético preimplantatorio, los medicamentos gratuitos para menores de un año o el examen de salud para mayores de 65 años.
Además aseguró la accesibilidad y la equidad territorial ya que impulsó una potente red de hospitales de alta resolución que permitieron que toda la población andaluza esté a menos de 30 minutos de distancia de un centro sanitario. Asimismo comenzó una estrategia digital que ha permitido que hoy sean una realidad, Salud Responde con la atención telefónica las 24 horas del día, los 365 días del año, la telemedicina, la Historia Digital Única o la receta electrónica.
Desde ese I Plan de Calidad se generó un nuevo modelo basado en la continuidad asistencial a partir de los procesos asistenciales integrados nacidos con el objetivo de conseguir reducir la variabilidad en una práctica clínica cada vez más compleja y especializada. Y, sobre todo, lograr que los ciudadanos y pacientes reciban un servicio personalizado y de calidad, que responda a sus necesidades y expectativas.
El II Plan de Calidad ha continuado con el avance de nuevos derechos sanitarios como el diagnóstico genético preimplantatorio, examen a mayores 65 años, los medicamentos gratis menores de 1 año, la ampliación de segunda opinión médica, la creación del registro de Voluntades Vitales Anticipadas o el derecho a muerte digna. Además, ha dado un impulso definitivo al modelo de gestión clínica y al desarrollo de planes integrales, a estrategias como la de cuidados o seguridad del paciente y a aspectos transversales como la investigación y la formación. Asimismo, ha afianzado la gestión por competencias como una forma integral de asegurar el protagonismo profesional basado en la excelencia.
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