La jornada ‘Medicamentos a base de cannabis’ reúne el viernes 30 a especialistas, pacientes y Administración para analizar el presente y el futuro de estos tratamientos en España
Ø El Real Decreto de preparados estandarizados del cannabis “limitará el uso del cannabis medicinal a pacientes seleccionados y bajo protocolos clínicos rigurosos”, comenta la Dra. María Madariaga, presidenta de la SED
Ø “Nos preocupa que, por cuestiones administrativas o políticas, el RD se quede en un cajón y los tratamientos no lleguen nunca a quienes los necesitan”, advierte el Dr. Jesús de Santiago
Ø “El dolor crónico refractario sitúa al paciente en una situación límite, y vemos con esperanza la llegada de nuevas terapias”
Ø La SED considera que se debería avanzar hacia la dispensación en farmacia comunitaria y la implicación progresiva de Atención Primaria
Ø Un estudio reciente avala la eficacia de los cannabinoides en dolor crónico, con un perfil de seguridad favorable, y sin efectos adversos graves ni signos de adicción
La Sociedad Española del Dolor (SED) ha solicitado agilizar los procedimientos regulatorios para que los medicamentos a base de cannabis puedan llegar cuanto antes a los pacientes que los necesitan, especialmente aquellos con dolor crónico refractario (sin respuesta al tratamiento). Así lo ha expresado esta sociedad científica con motivo de la jornada presencial ‘Medicamentos a base de cannabis: mirando hacia adelante’, un encuentro formativo dirigido a médicos y profesionales sanitarios que se celebra el viernes 30 de enero y que reunirá a especialistas, pacientes y representantes de la Administración.
“El dolor crónico refractario sitúa al paciente en una situación límite, y muchos de ellos ven con esperanza la llegada de una nueva herramienta terapéutica como son los medicamentos cannabinoides, siempre dentro de un tratamiento médico reglado”, explica el Dr. Jesús de Santiago, coordinador del Grupo de Trabajo de Cannabinoides de la SED.
“Nos preocupa que, por cuestiones administrativas o políticas, esta regulación se quede en un cajón y los tratamientos no lleguen nunca a quienes los necesitan”, advierte. Cabe recordar que entidades vinculadas a la farmacia comunitaria han presentado un recurso contencioso-administrativo en el Tribunal Supremo.
Marco regulatorio
En España, el Real Decreto (1) que regula el uso de medicamentos a base de cannabis está publicado desde el 8 de octubre, lo que ha permitido establecer un marco regulatorio que aporta seguridad tanto a los profesionales como a los pacientes. “Hablamos de medicamentos con calidad farmacéutica, no de productos variables, y eso es clave para garantizar eficacia y seguridad”, subraya el portavoz de la SED.
Sin embargo, desde la publicación de la norma, los avances han sido limitados. “A nivel profesional no hemos tenido información clara sobre plazos. Recientemente se han incluido los preparados estandarizados de cannabis en el formulario nacional, pero no sabemos a partir de qué fecha los especialistas podremos contar con estos tratamientos en la práctica clínica”, señala De Santiago. En este contexto, la jornada cobra especial relevancia, ya que persisten dudas, mitos y expectativas entre profesionales, pacientes y Administración.
“La Sociedad Española del Dolor está jugando un papel integrador, intenta sentar en la misma mesa a las sociedades científicas implicadas, a la farmacia hospitalaria y comunitaria, a los pacientes y a la Administración, para clarificar el rumbo de estos tratamientos”, añade.
Formación y especialidades implicadas
“Las especialidades inicialmente incluidas en el Real Decreto para prescribir fármacos cannabinoides son aquellas relacionadas con las indicaciones descritas en la normativa”, como apunta la Dra. María Madariaga Muñoz, presidenta de la SED. La solución oral de preparado estandarizado de cannabis está indicada como última línea de tratamiento cuando los medicamentos de fabricación industrial autorizados y comercializados no permitan tratar satisfactoriamente a un paciente concreto y bajo la responsabilidad de un médico prescriptor para casos refractarios de espasticidad por esclerosis múltiple, formas graves de epilepsia, náuseas y vómitos por quimioterapia y dolor crónico.
Estas especialidades son Neurología (epilepsia refractaria y dolor crónico), Anestesiología y Rehabilitación (especialidades médicas más frecuentes en las plantillas de las unidades del dolor, donde el dolor crónico refractario es atendido más frecuentemente), Oncología Médica y Radioterápica (náuseas y vómitos post quimioterapia, dolor crónico refractario), y, en general, cualquier facultativo especialista que ejerza la Medicina en el ámbito hospitalario, atienda a pacientes que cumplan la indicación y tenga los conocimientos necesarios para tratar estas condiciones.
Desde la SED se considera fundamental una formación específica para los profesionales que vayan a prescribir estos tratamientos y, en el futuro, avanzar hacia la incorporación de Atención Primaria, siempre con la formación adecuada.
“Una formación continuada de calidad en tratamiento del dolor debe abordar específicamente el manejo de fármacos cannabinoides para el alivio del sufrimiento y la mejora de la calidad de vida. Este conocimiento es transversal a muchas especialidades médicas habitualmente implicadas en la atención de las personas que sufren dolor crónico”, apunta la presidenta.
“Como facultativos, para nosotros es fundamental indicar, prescribir y seguir estas nuevas terapias con la máxima seguridad y rigor. Para ello es imprescindible disponer de una formación rigurosa y de calidad que nos capacite para aplicarlas”, insiste. En este sentido, la Dra. Madariaga apunta que “la SED considera una prioridad la búsqueda del mejor cuidado posible de manera individualizada dentro del marco de manejo biopsicosocial del dolor crónico”.
En este sentido, la SED apunta que el siguiente paso deseable sería que el médico de familia, debidamente formado, pudiera prescribir cannabinoides en indicaciones con evidencia, del mismo modo que hoy prescribe opioides como otras muchas especialidades médicas relacionadas con el dolor.
Pacientes candidatos y criterios de uso
Entre los pacientes que podrían beneficiarse se encuentran aquellos con espasticidad asociada a esclerosis múltiple que no responde a tratamientos convencionales, personas con formas graves de epilepsia, así como pacientes con náuseas y vómitos inducidos por quimioterapia refractarios a otros antieméticos. Los tratamientos cannabinoides están indicados en personas con dolor crónico refractario, siempre que se hayan agotado las opciones terapéuticas habituales.
Los criterios de prescripción, financiados por el Sistema Nacional de Salud, incluyen que el paciente sea atendido en una unidad especializada, que haya demostrado refractariedad a tratamientos previos y que no presente contraindicaciones. El tratamiento se inicia con un seguimiento estrecho y se suspende si no hay eficacia o aparecen efectos adversos relevantes. “Son criterios adecuados, alineados con las guías internacionales y con la evidencia disponible en dolor crónico neuropático”, afirma el Dr. De Santiago.
Dispensación y prescripción de los tratamientos cannabinoides
El Real Decreto establece que la prescripción debe ser realizada por un especialista y que la dispensación se llevará a cabo en farmacia hospitalaria. No obstante, desde la Sociedad Española del Dolor se considera que este modelo podría evolucionar en el futuro.
“Actualmente, la farmacia comunitaria ya dispensa opioides mayores como oxicodona o fentanilo. Desde nuestro punto de vista, el siguiente paso debería ser la dispensación en la farmacia comunitaria, con las debidas medidas de control y seguimiento de dispensación”, señala el Dr. Jesús de Santiago.
En cuanto al médico prescriptor, la normativa vigente no incluye por ahora a la Medicina de Familia, una decisión orientada a mantener un control estrecho del tratamiento y a evaluar su seguridad y eficacia en esta primera fase. Por este motivo, tanto la prescripción como el seguimiento del paciente se realizan desde Atención Hospitalaria.
“A medio plazo, uno de los siguientes pasos sería que el médico de Atención Primaria, previamente formado y con indicaciones basadas en la evidencia y exclusión de contraindicaciones, pudiera prescribir tratamientos con cannabinoides del mismo modo que hoy prescribe opioides”, añade el especialista. Hasta que se produzca una nueva actualización de la regulación, este modelo se mantendrá sin cambios.
En este punto, la Dra. Madariaga ha respaldado la idea de que “Atención Primaria, especialidad médica vertebradora de la asistencia sanitaria y de la prescripción coordinada de medicamentos, acceda como otras especialidades a la formación para la indicación, prescripción y seguimiento de formulaciones magistrales basadas en cannabinoides”.
“Confiamos en que lo antes posible el médico de familia tenga un papel mucho más activo en este sentido, como corresponde por la organización asistencial y la realidad clínica de nuestro Sistema Nacional de Salud”, añade la presidenta.
Evidencia científica y seguridad
La seguridad es uno de los aspectos clave en el tratamiento del dolor crónico. En este sentido, Nature Medicine (2) publicó en septiembre de 2025 un ensayo clínico fase 3, aleatorizado y controlado con placebo, en el que se siguió durante un año a cerca de mil pacientes con dolor lumbar crónico y lumbociatalgia tratados con un extracto estandarizado de cannabis. El estudio mostró una eficacia modesta pero significativa en la reducción del dolor y, sobre todo, un perfil de seguridad favorable, sin efectos secundarios graves ni signos de adicción.
“En dolor crónico es fundamental contar con medicamentos seguros. Los antiinflamatorios y los opioides tienen efectos adversos bien conocidos cuando se usan de forma prolongada. Disponer de estas opciones seguras amplía nuestro arsenal terapéutico”, destaca el Dr. Jesús de Santiago.
El cannabis medicinal, que no debe confundirse con el de uso recreativo o de calle, se basa en preparados estandarizados, con composición conocida, indicaciones clínicas concretas y un control sanitario riguroso. Se utiliza como opción terapéutica en determinados tipos de dolor refractario. Su empleo debe basarse en la evidencia científica disponible, en la prescripción médica y en un seguimiento clínico adecuado (3).
“Sin embargo, aunque existe una ‘señal analgésica’ consistente, la evidencia sigue siendo de baja calidad debido a que la base de la investigación clínica actual está llena de incertidumbres metodológicas y falta de estandarización”, resume la Dra. Madariaga, en referencia al análisis de la evidencia más actual realizado por expertos del Grupo de Trabajo de Cannabinoides de la SED (4,5).
En cuanto a las recomendaciones en la práctica clínica (3), señala que “las guías internacionales y la SED sitúan a los cannabinoides como una opción de tercera o cuarta línea, reservada para casos seleccionados donde los tratamientos convencionales han fallado. Con el nuevo Real Decreto (1), el uso del cannabis medicinal en España será hospitalario, controlado y protocolizado, y no funcionará como un fármaco de libre elección”.
La presidenta apunta que la normativa permitirá el acceso a productos con dosis definidas, lo que ‘abre la puerta’ a utilizar preparados estandarizados y a desarrollar ensayos clínicos mejor diseñados dentro del sistema sanitario. “En resumen, el RD actuará como garante de la seguridad y la estandarización, y limitará el uso del cannabis medicinal a pacientes seleccionados (generalmente en tercera o cuarta línea de tratamiento) y bajo protocolos clínicos rigurosos. Y esto constituye un primer paso muy necesario para el dolor crónico en España”, concluye.
Perspectiva del paciente
Por su lado, Carola Pérez, fundadora de la Asociación de Pacientes Dosemociones y del Observatorio Español de Cannabis Medicinal, considera que el Real Decreto sobre Cannabis Medicinal es “un primer paso”, pero insuficiente, ya que deja sin resolver aspectos como las vías de administración excluidas, el ámbito asistencial, la formación de los profesionales y el papel de los pacientes.
La portavoz del Observatorio también advierte del amplio desconocimiento social sobre la complejidad del cannabis medicinal y señala que existe una visión incompleta sobre estas terapias. “Muchos nuevos pacientes reciben información procedente de fuentes poco rigurosas”, lamenta Carola Pérez, que reivindica el papel de las asociaciones como aliadas en la mejora del modelo terapéutico.
A su juicio, la colaboración activa de los pacientes garantizará un acceso seguro y eficaz a estos tratamientos, cuya evidencia científica se confirma progresivamente. “La regulación no garantiza por sí sola el acceso. En todos los trámites se debe tener en cuenta la voz de los pacientes, tanto en el desarrollo del modelo asistencial como en los estudios clínicos”, reclama.
Jornada ‘Medicamentos a base de cannabis’
La jornada ‘Medicamentos a base de cannabis’, organizada por la SED, está dirigida a todos los profesionales que van a tener relación con el tratamiento con cannabinoides, en particular especialistas en Anestesiología, Medicina de Familia, Neurología, Rehabilitación, Oncología Médica y Oncología Radioterápica, así como, muy especialmente, a facultativos de cualquier especialidad que trabajen dentro de las unidades de dolor o coordinados con ellas. El objetivo es ofrecer un espacio de actualización, reflexión y diálogo en torno al uso clínico de estos tratamientos, sus indicaciones, su seguridad y el marco regulatorio vigente.
Entre otras, son entidades colaboradoras la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF), la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el Consejo General de Colegios de Farmacéuticos y la Universidad Complutense, el Ministerio de Sanidad y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).



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