Cerca del 3% de los jóvenes entre 18 y 34 años es adicto a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y el 8,1% está en riesgo de serlo. Se trata de un problema emergente que va incrementando su magnitud día a día y que incluso puede llegar a afectar al desarrollo y a la salud mental de los adolescentes, así como generar una gran demanda sanitaria si no es detectado a tiempo, según se explica en la obra recientemente publicada ‘De la impulsividad a la dependencia: Adicciones a las nuevas tecnologías’, dirigida y coordinada por el doctor Salvador Ros, presidente de la Asociación Española de Psiquiatría Privada (ASEPP).
La continua evolución de Internet, los teléfonos móviles, los videojuegos e incluso la televisión ha hecho que se genere y se comparta información de una forma cada vez más veloz. Y aunque en muchos casos esto ha simplificado muchas actividades, también existen importantes riesgos, puesto que pueden llevar a la dependencia tecnológica.
De hecho, la llegada de los smartphones y las tablets al mercado ha supuesto un cambio en las formas de comunicación, ya que el acceso a Internet, y por lo tanto a la información -en particular a las redes sociales-, es continuo, haciendo que se pueda convertir en un hábito adictivo.
“El perfil de la persona adicta a estas nuevas tecnologías suele ser una persona joven, urbana, con conocimiento de inglés y manejo habitual de ordenadores, de profesión liberal y de clase media-alta”, explica el doctor Salvador Ros, presidente de la ASEPP. “En lo que se refiere particularmente al teléfono, tienen la necesidad de sentirse informados en todo momento, esperan continuamente llamadas que para ellos son absolutamente imprescindibles, y son incapaces de desprenderse del aparato incluso en situaciones donde no les está permitido usarlas -como por ejemplo conducir-, y comprueban repetidamente tanto la cobertura como la batería”.
-Mayor fracaso escolar
En el caso de los niños y adolescentes, un bajo rendimiento o fracaso escolar puede esconder un problema de adicción a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, puesto que varios estudios demuestran que reducen la capacidad de concentración e incrementan problemas con la memoria verbal. Asimismo, hay otras circunstancias que deben alertar sobre la posibilidad de que exista una dependencia, como la irritabilidad, la pérdida de interés por actividades que se realizaban previamente, los trastornos del sueño o el distanciamiento con la familia o amigos. “Niños o adolescentes que dejan de comer con la familia o, si lo están, se pasan todo el tiempo jugando deben alertarnos y hacernos pensar en la posibilidad de un cuadro de adicción”, afirma el Dr. Alfonso Sanz Cid, psiquiatra y miembro de la junta directiva de la ASEPP.
Tal y como apunta este experto, “uno de los problemas asociados a esta adicción es que, a diferencia de lo que sucede con otros hábitos de abuso como del alcohol o de las drogas, no se le están dando la importancia debida. La sociedad todavía no es consciente del grave riesgo que esto supone y no se le presta demasiada atención. Sus consecuencias no están dimensionadas”. En su opinión, el problema es que este tipo de trastorno no produce un deterioro físico, “lo que hace que sólo se acuda al médico en situaciones extremas, cuando los jóvenes han desarrollado conductas muy perturbadas donde la adicción es ya sólo un elemento más dentro de un cuadro de más gravedad”.
Existen muchas controversias sobre cómo afecta el abuso de los videojuegos en el desarrollo cognitivo o de la conducta de los más pequeños. “Según los datos incluidos en el libro ‘De la impulsividad a la dependencia: Adicciones a las nuevas tecnologías’, el 9,3% de los niños entre 11 y 14 años cumple criterios de uso excesivo de estos dispositivos, así como de dependencia y juego patológico, lo que a su vez implica alteraciones en su comunicación y en la capacidad de concentración”, apunta doctor Ros. “Los juegos que crean más adicción son aquellos que implican una dedicación continua, con múltiples participantes conectados on line y que permiten la adquisición de un rango o status”.
La Dra. Laura Ferrando, psiquiatra y miembro de la junta directiva de la ASEPP, explica la importancia de una detección temprana y del tratamiento emocional precoz de este tipo de dependencia: “Corremos el riesgo de que jóvenes que no han sabido madurar y adaptarse a las situaciones que se han ido produciendo en su vida debido a su aislamiento, tampoco lo hagan cuando lleguen a la edad adulta y, por tanto, no sean capaces de asumir responsabilidades”. “Estos niños no son conscientes de su adicción porque los juegos les hacen sentirse bien, ven como se van superando y logrando mejores resultados y no tienen sensación fracaso”, apostilla el Dr. Sanz.
El riesgo de adicción a Internet, a los videojuegos o al teléfono móvil se relaciona directamente con el número de horas que se dedican cada día a su uso, “pero también influye”, según destaca Sanz, “la forma en cómo afecta este hábito a la conducta de cada persona, ya que varía el grado de dependencia que se establece”. Se considera que una persona es adicta cuando necesita un estímulo concreto para lograr una sensación de bienestar y esto le supone una dependencia emocional o física del mismo.
Este tipo de adicciones también se ven con más frecuencia en niños con antecedentes de trastornos adictivos en la familia y en aquellos que pertenecen a núcleos familiares desestructurados, con conflictos o separaciones, o en jóvenes que no están integrados o han fracasado en los estudios.
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17 January 2012
El consentimiento informado cumple 25 años en España
Si hasta hace unos años la relación entre el médico y el enfermo era sobre todo paternalista, hoy en día esa relación se sustenta en el principio de autonomía de la voluntad y no en el de beneficencia. Este derecho fundamental de todos los pacientes se consagra en España en la Ley General de Sanidad de 1986. Pero ha tenido que pasar un cuarto de siglo para que el Tribunal Constitucional se pronuncie sobre el documento y deje sentadas sus bases.
“El consentimiento informado no es más que un proceso de comunicación verbal continuo entre las dos partes coprotagonistas en el acto clínico: el médico y el paciente. En nuestro país también se recoge este derecho en la Ley de Autonomía del Paciente de 2002, en donde se establece que todo sanitario que intervenga en un paciente tiene que informarle verbalmente sobre lo que le está haciendo y respetar la decisión del enfermo si este se negara. Solo en tres situaciones el consentimiento informado debe ser un documento por escrito que el paciente tiene, o no, que firmar: cuando va a ser sometido a ciertas pruebas mínimamente invasivas; en todo acto quirúrgico y, en general, en procedimientos que supongan riesgo o una previsible repercusión negativa sobre la salud”, explica Luis Carlos Martínez Aguado, jefe del servicio de Información, Trabajo Social y Atención al Paciente del hospital Ramón y Cajal de Madrid.
-El acuerdo solo debe ser por escrito en cirugía o intervenciones de riesgo
El abogado Ricardo de Lorenzo, presidente de la Asociación Española de Derecho Sanitario, destaca que una sentencia de 2011 del Tribunal Constitucional ha respaldado la obligación legal del consentimiento informado y lo considera la manifestación más importante de los derechos fundamentales que pueden resultar afectados por una intervención médica, al poder el paciente decidir libremente entre consentir el tratamiento o rehusarlo.
“Para que este documento sea válido jurídicamente”, afirma, “es necesario que sea libre y comprendido por el paciente. Por el contrario, si fuera firmado por intimidación o miedo, quedaría anulado. Es un error pensar que esta práctica, impuesta por el Derecho, es un artificio legislativo, una pérdida de tiempo e incluso una exoneración de responsabilidad médica. Nada más lejos, puesto que se trata de devolver a la relación médico-paciente su original significado de confianza y de humanización”.
-El paciente tiene ahora el poder para aceptarlo o rechazarlo
Advierte además de que estos documentos no sirven para siempre, sino que deben modificarse “a medida que van surgiendo cambios y avances”. Los ensayos clínicos también están sometidos a su cumplimentación. Existen además diversas normas que regulan la obtención del consentimiento informado en situaciones como el trasplante de órganos, la interrupción voluntaria del embarazo, las técnicas de reproducción asistida y las de donación y utilización de embriones y fetos humanos o sus células.
Solo cuando el propio enfermo no esté capacitado para tomar decisiones, el documento debe ser firmado por familiares, allegados o por alguien designado por un juez. Según De Lorenzo, existen ciertas situaciones muy concretas, que son excepcionales, en las que el médico puede proceder sin necesidad de consentimiento informado. Algunas de ellas son los casos de urgencia vital o la situación conocida como privilegio terapéutico, en la que la no intervención representa un riesgo vital para la salud pública y/o la del propio enfermo. Cirugía, anestesia y oncología son las tres grandes áreas de la medicina en que el consentimiento informado por escrito y firmado por médico y paciente es condición indispensable en todo acto mínimamente invasivo y que suponga el más leve riesgo para la salud.
-Incluso en las operaciones más nimias hay peligro si es necesaria anestesia
En palabras de Ignacio Cobeta, catedrático de Otorrinolaringología de la Universidad de Alcalá y jefe de esta especialidad en el hospital Ramón y Cajal de Madrid, en todo acto quirúrgico el consentimiento informado se requiere por escrito, “porque, aunque sea remotamente, pueden surgir complicaciones derivadas, por ejemplo, de reacciones adversas a la anestesia o de cualquier maniobra de la cirugía”.
Según este cirujano, es muy improbable que un paciente que vaya a operarse se niegue a firmar. “La inmensa mayoría de los cirujanos no le operaríamos porque pone toda la responsabilidad en el facultativo y porque demuestra que no confía en él. Lo que sí es admisible es que el paciente tiene todo el derecho a no saber y esto sí se da con relativa frecuencia. Entonces ocurre que el enfermo confía en nosotros y firma el documento sin necesidad de leerlo, pero sí habla y escucha, esto es, quiere información verbal”, dice Costa. En cirugía lo habitual es que el consentimiento informado escrito vaya precedido de una completa información verbal: “Y ahí es donde debemos ser comprensivos y no hacer nunca daño emocional. Nos movemos en un estrecho camino entre la ciencia y la compasión”, añade.
-Hay que conocer hasta dónde quiere saber el enfermo de cáncer
En los mismos términos se expresa Eduardo Díaz Rubio, catedrático de Oncológica Médica de Universidad Complutense de Madrid y jefe de la especialidad en el hospital Clínico San Carlos, al afirmar que para el propio beneficio del enfermo es mejor suavizar la gravedad del proceso, tener en cuenta su psicología y su afectividad, observar qué información quiere sobre su cáncer. “En oncología, hay tratamientos, como quimioterapia o radioterapia que son muy duros. Pero ahí está la habilidad de comunicación del médico: ser compasivo y cariñoso. Esto es fundamental. Lo mismo que cuando se habla del pronóstico de la enfermedad, un aspecto muy delicado. Según nos expresemos los médicos, y nuestro deber moral es ser empáticos y ponernos siempre en el lugar del enfermo, conseguiremos un paciente más sereno y menos angustiado. Y esto ya es mucho”.
**Publicado en "EL PAIS"
“El consentimiento informado no es más que un proceso de comunicación verbal continuo entre las dos partes coprotagonistas en el acto clínico: el médico y el paciente. En nuestro país también se recoge este derecho en la Ley de Autonomía del Paciente de 2002, en donde se establece que todo sanitario que intervenga en un paciente tiene que informarle verbalmente sobre lo que le está haciendo y respetar la decisión del enfermo si este se negara. Solo en tres situaciones el consentimiento informado debe ser un documento por escrito que el paciente tiene, o no, que firmar: cuando va a ser sometido a ciertas pruebas mínimamente invasivas; en todo acto quirúrgico y, en general, en procedimientos que supongan riesgo o una previsible repercusión negativa sobre la salud”, explica Luis Carlos Martínez Aguado, jefe del servicio de Información, Trabajo Social y Atención al Paciente del hospital Ramón y Cajal de Madrid.
-El acuerdo solo debe ser por escrito en cirugía o intervenciones de riesgo
El abogado Ricardo de Lorenzo, presidente de la Asociación Española de Derecho Sanitario, destaca que una sentencia de 2011 del Tribunal Constitucional ha respaldado la obligación legal del consentimiento informado y lo considera la manifestación más importante de los derechos fundamentales que pueden resultar afectados por una intervención médica, al poder el paciente decidir libremente entre consentir el tratamiento o rehusarlo.
“Para que este documento sea válido jurídicamente”, afirma, “es necesario que sea libre y comprendido por el paciente. Por el contrario, si fuera firmado por intimidación o miedo, quedaría anulado. Es un error pensar que esta práctica, impuesta por el Derecho, es un artificio legislativo, una pérdida de tiempo e incluso una exoneración de responsabilidad médica. Nada más lejos, puesto que se trata de devolver a la relación médico-paciente su original significado de confianza y de humanización”.
-El paciente tiene ahora el poder para aceptarlo o rechazarlo
Advierte además de que estos documentos no sirven para siempre, sino que deben modificarse “a medida que van surgiendo cambios y avances”. Los ensayos clínicos también están sometidos a su cumplimentación. Existen además diversas normas que regulan la obtención del consentimiento informado en situaciones como el trasplante de órganos, la interrupción voluntaria del embarazo, las técnicas de reproducción asistida y las de donación y utilización de embriones y fetos humanos o sus células.
Solo cuando el propio enfermo no esté capacitado para tomar decisiones, el documento debe ser firmado por familiares, allegados o por alguien designado por un juez. Según De Lorenzo, existen ciertas situaciones muy concretas, que son excepcionales, en las que el médico puede proceder sin necesidad de consentimiento informado. Algunas de ellas son los casos de urgencia vital o la situación conocida como privilegio terapéutico, en la que la no intervención representa un riesgo vital para la salud pública y/o la del propio enfermo. Cirugía, anestesia y oncología son las tres grandes áreas de la medicina en que el consentimiento informado por escrito y firmado por médico y paciente es condición indispensable en todo acto mínimamente invasivo y que suponga el más leve riesgo para la salud.
-Incluso en las operaciones más nimias hay peligro si es necesaria anestesia
En palabras de Ignacio Cobeta, catedrático de Otorrinolaringología de la Universidad de Alcalá y jefe de esta especialidad en el hospital Ramón y Cajal de Madrid, en todo acto quirúrgico el consentimiento informado se requiere por escrito, “porque, aunque sea remotamente, pueden surgir complicaciones derivadas, por ejemplo, de reacciones adversas a la anestesia o de cualquier maniobra de la cirugía”.
Según este cirujano, es muy improbable que un paciente que vaya a operarse se niegue a firmar. “La inmensa mayoría de los cirujanos no le operaríamos porque pone toda la responsabilidad en el facultativo y porque demuestra que no confía en él. Lo que sí es admisible es que el paciente tiene todo el derecho a no saber y esto sí se da con relativa frecuencia. Entonces ocurre que el enfermo confía en nosotros y firma el documento sin necesidad de leerlo, pero sí habla y escucha, esto es, quiere información verbal”, dice Costa. En cirugía lo habitual es que el consentimiento informado escrito vaya precedido de una completa información verbal: “Y ahí es donde debemos ser comprensivos y no hacer nunca daño emocional. Nos movemos en un estrecho camino entre la ciencia y la compasión”, añade.
-Hay que conocer hasta dónde quiere saber el enfermo de cáncer
En los mismos términos se expresa Eduardo Díaz Rubio, catedrático de Oncológica Médica de Universidad Complutense de Madrid y jefe de la especialidad en el hospital Clínico San Carlos, al afirmar que para el propio beneficio del enfermo es mejor suavizar la gravedad del proceso, tener en cuenta su psicología y su afectividad, observar qué información quiere sobre su cáncer. “En oncología, hay tratamientos, como quimioterapia o radioterapia que son muy duros. Pero ahí está la habilidad de comunicación del médico: ser compasivo y cariñoso. Esto es fundamental. Lo mismo que cuando se habla del pronóstico de la enfermedad, un aspecto muy delicado. Según nos expresemos los médicos, y nuestro deber moral es ser empáticos y ponernos siempre en el lugar del enfermo, conseguiremos un paciente más sereno y menos angustiado. Y esto ya es mucho”.
**Publicado en "EL PAIS"
Barcelona activa la alerta por el brote de una enfermedad venérea
Un brote de linfogranuloma venéreo ha activado la alerta en los centros sanitarios de Barcelona después de que se registraran 72 pacientes con esta dolencia en 2011, lo que supone la mayor incidencia de esta enfermedad en los últimos treinta años. En 2007 se empezaron a registrar los primeros diagnósticos de esta dolencia en siete pacientes y desde entonces se han detectado 146 casos de esta patología, que prácticamente no había incidido entre la población desde la década de los 1980.
El colectivo más afectado por este brote es el de los homosexuales, la mayoría de ellos —el 94% — ya portadores del VIH. Esta circunstancia ha alertado al Departamento de Salud sobre el auge de prácticas sexuales sin preservativo entre grupos de riesgo y personas que ya saben que son portadoras del VIH. Solo cuatro de los afectados el año pasado se les diagnosticó el linfogranuloma a la vez que el VIH, detalla el informe elaborado conjuntamente por la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB) y expertos de enfermedades de transmisión sexual de los hospitales del Mar, Vall d’Hebron y Clínic, que detectaron el brote el pasado septiembre.
El auge se vincula a encuentros sexuales anónimos que se promueven en la red
El número de afectados es ínfimo en relación con la población de riesgo —la ASPB estima que en Barcelona hay unos 15.000 portadores del VIH— pero el auge de este tipo de enfermedades inquieta a los expertos. “Es peligroso que se esté bajando la guardia con relación a las enfermedades de transmisión sexual”, advirtió ayer a este diario Gemma Martín Ezquerra, doctora del hospital del Mar y coautora del estudio. “No es una afección masiva pero hay un exceso de relajación ante estas enfermedades venéreas que debemos controlar”, justifica la alerta sanitaria Patricia Garcia de Olalla, del servicio de epidemiología de la ASPB. “Este incremento se produce en un contexto en que las enfermedades de transmisión sexual están al alza en todo el continente”, avisa. “La incidencia por ahora es menor pero debemos mantenernos alerta y vigilar la evolución del brote”, añade un portavoz de la ASPB.
A finales de 2011, la ASPB informó al Departamento de Salud y activaron la alerta, que fija el protocolo en este tipo de casos: dar más importancia a las unidades de detección de este tipo de enfermedades en los hospitales, alertar a los afectados y organizar sesiones informativas con organizaciones no gubernamentales orientadas al colectivo homosexual.
Los investigadores vinculan el brote, que también se ha registrado en otras ciudades europeas como Londres o Berlín, con el auge de las citas sexuales anónimas promovidos desde redes sociales. También a otros encuentros similares concretados a partir de aplicaciones móviles basadas en la localización geográfica de los usuarios. “Las nuevas tecnologías propician este tipo de practicas de riesgo”, detalla el informe publicado en la revista Eurosurveillance.
-“Hay una relajación excesiva en relación en la precaución”, avisa una doctora
“Barcelona es una ciudad de moda para este tipo de encuentros, en los que acude gente de otros países”, detalla la doctora Martín Ezquerro. De los 70 casos registrados en Barcelona el año pasado —los otros dos se detectaron en personas extranjeras que no residen en la ciudad—, el 41% se diagnosticaron entre julio y septiembre, época habitual de este tipo de encuentros en la ciudad.
“Los resultados muestran que este tipo de encuentros hay un determinado porcentaje que mantiene relaciones sin preservativo pese a la promiscuidad propia de estos actos”, señala. Los afectados mantuvieron una media de relaciones sexuales con otras 26 personas el último año, según los 33 pacientes que contestaron a esta pregunta. Solo cuatro de los diagnosticados afirmaron haber usado preservativo en alguna de las relaciones sexuales mantenidas recientemente.
Por ello la ASPB ha basado la prevención de este tipo de enfermedades en las entidades sociales y revistas orientadas al público homosexual, así como clubes de sexo y locales de ocio. Estos se han involucrado en campañas de prevención y diagnóstico precoz.
El linfogranuloma es una infección sexual causada por una clamidia. Puede ocasionar úlceras genitales, vómitos, diarreas y, si no recibe tratamiento, deformidades externas en los órganos genitales. Una vez detectada —en caso de síntomas de infección, la ASPB recomienda llamar al 93 441 46 12—, el pronóstico es ampliamente positivo. “Con el tratamiento adecuado suele desaparecer al cabo de unas tres semanas”, detalla la doctora Martín Ezquerro. “La enfermedad en sí no es un problema pero suele ir ligada a otras dolencias más graves provocadas por mantener relaciones sexuales sin protección”, subraya.
**Publicado en "EL PAIS"
El colectivo más afectado por este brote es el de los homosexuales, la mayoría de ellos —el 94% — ya portadores del VIH. Esta circunstancia ha alertado al Departamento de Salud sobre el auge de prácticas sexuales sin preservativo entre grupos de riesgo y personas que ya saben que son portadoras del VIH. Solo cuatro de los afectados el año pasado se les diagnosticó el linfogranuloma a la vez que el VIH, detalla el informe elaborado conjuntamente por la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB) y expertos de enfermedades de transmisión sexual de los hospitales del Mar, Vall d’Hebron y Clínic, que detectaron el brote el pasado septiembre.
El auge se vincula a encuentros sexuales anónimos que se promueven en la red
El número de afectados es ínfimo en relación con la población de riesgo —la ASPB estima que en Barcelona hay unos 15.000 portadores del VIH— pero el auge de este tipo de enfermedades inquieta a los expertos. “Es peligroso que se esté bajando la guardia con relación a las enfermedades de transmisión sexual”, advirtió ayer a este diario Gemma Martín Ezquerra, doctora del hospital del Mar y coautora del estudio. “No es una afección masiva pero hay un exceso de relajación ante estas enfermedades venéreas que debemos controlar”, justifica la alerta sanitaria Patricia Garcia de Olalla, del servicio de epidemiología de la ASPB. “Este incremento se produce en un contexto en que las enfermedades de transmisión sexual están al alza en todo el continente”, avisa. “La incidencia por ahora es menor pero debemos mantenernos alerta y vigilar la evolución del brote”, añade un portavoz de la ASPB.
A finales de 2011, la ASPB informó al Departamento de Salud y activaron la alerta, que fija el protocolo en este tipo de casos: dar más importancia a las unidades de detección de este tipo de enfermedades en los hospitales, alertar a los afectados y organizar sesiones informativas con organizaciones no gubernamentales orientadas al colectivo homosexual.
Los investigadores vinculan el brote, que también se ha registrado en otras ciudades europeas como Londres o Berlín, con el auge de las citas sexuales anónimas promovidos desde redes sociales. También a otros encuentros similares concretados a partir de aplicaciones móviles basadas en la localización geográfica de los usuarios. “Las nuevas tecnologías propician este tipo de practicas de riesgo”, detalla el informe publicado en la revista Eurosurveillance.
-“Hay una relajación excesiva en relación en la precaución”, avisa una doctora
“Barcelona es una ciudad de moda para este tipo de encuentros, en los que acude gente de otros países”, detalla la doctora Martín Ezquerro. De los 70 casos registrados en Barcelona el año pasado —los otros dos se detectaron en personas extranjeras que no residen en la ciudad—, el 41% se diagnosticaron entre julio y septiembre, época habitual de este tipo de encuentros en la ciudad.
“Los resultados muestran que este tipo de encuentros hay un determinado porcentaje que mantiene relaciones sin preservativo pese a la promiscuidad propia de estos actos”, señala. Los afectados mantuvieron una media de relaciones sexuales con otras 26 personas el último año, según los 33 pacientes que contestaron a esta pregunta. Solo cuatro de los diagnosticados afirmaron haber usado preservativo en alguna de las relaciones sexuales mantenidas recientemente.
Por ello la ASPB ha basado la prevención de este tipo de enfermedades en las entidades sociales y revistas orientadas al público homosexual, así como clubes de sexo y locales de ocio. Estos se han involucrado en campañas de prevención y diagnóstico precoz.
El linfogranuloma es una infección sexual causada por una clamidia. Puede ocasionar úlceras genitales, vómitos, diarreas y, si no recibe tratamiento, deformidades externas en los órganos genitales. Una vez detectada —en caso de síntomas de infección, la ASPB recomienda llamar al 93 441 46 12—, el pronóstico es ampliamente positivo. “Con el tratamiento adecuado suele desaparecer al cabo de unas tres semanas”, detalla la doctora Martín Ezquerro. “La enfermedad en sí no es un problema pero suele ir ligada a otras dolencias más graves provocadas por mantener relaciones sexuales sin protección”, subraya.
**Publicado en "EL PAIS"
Turn off your smart phone to beat
Banish the thought that smart phones reduce stress levels. Whilst they do help people keep on top of their work load, new research has found smart phones are stressful because people get caught up in compulsively checking for new messages, alerts and updates.
Today psychologist Richard Balding from the University of Worcester presented the findings from a study at the British Psychological Society’s Division of Occupational Psychology Conference in Chester.
The study found that stress was associated with the personal use of smart phones but not with work. In particular, a relationship was found between stress and the amount of times the phone was checked, with the most stressed amongst us experiencing ‘phantom’ vibrations when in fact there have been no alerts.
A questionnaire and a psychometric stress check were administered to over 100 participants including university students and employees from a range of occupations including retail and the public sector.
The study established the existence of a helpful-stressful cycle; it found that a device is typically acquired to help an individual manage their work load. However, once the individual starts to use their smart phone the work load management benefits are displaced by the pressure to keep abreast with their new expanded virtual social life. The more an individual becomes stressed and worried the more compulsive behaviours such as checking will occur.
Richard Balding advises organisations to consider this problem seriously:
“Smart phone use is increasing at a rapid rate and we are likely to see an associated increase in stress from social networking. Organisations will not flourish if their employees are stressed, irrespective of the source of stress, so it is in their interest to encourage their employees to switch their phones off; cut the number of work emails sent out of hours, reduce people’s temptation to check their devices.”
**Published in "THE BRITISH PSYCHOLOGICAL SOCIETY"
Today psychologist Richard Balding from the University of Worcester presented the findings from a study at the British Psychological Society’s Division of Occupational Psychology Conference in Chester.
The study found that stress was associated with the personal use of smart phones but not with work. In particular, a relationship was found between stress and the amount of times the phone was checked, with the most stressed amongst us experiencing ‘phantom’ vibrations when in fact there have been no alerts.
A questionnaire and a psychometric stress check were administered to over 100 participants including university students and employees from a range of occupations including retail and the public sector.
The study established the existence of a helpful-stressful cycle; it found that a device is typically acquired to help an individual manage their work load. However, once the individual starts to use their smart phone the work load management benefits are displaced by the pressure to keep abreast with their new expanded virtual social life. The more an individual becomes stressed and worried the more compulsive behaviours such as checking will occur.
Richard Balding advises organisations to consider this problem seriously:
“Smart phone use is increasing at a rapid rate and we are likely to see an associated increase in stress from social networking. Organisations will not flourish if their employees are stressed, irrespective of the source of stress, so it is in their interest to encourage their employees to switch their phones off; cut the number of work emails sent out of hours, reduce people’s temptation to check their devices.”
**Published in "THE BRITISH PSYCHOLOGICAL SOCIETY"
Aumenta la venta de falsas vacunas contra la malaria en Africa
La BBC informa que la venta de falsas vacunas —o de mala calidad— contra la malaria en África está provocando graves efectos secundarios y una resistencia al virus, según un estudio publicado por científicos de Oxford en el Malaria Journal http://bit.ly/wkUNFN (en inglés)
Changes in malaria morbidity and mortality in Mpumalanga Province, South Africa (2001-2009): a retrospective study
Lindokuhle Ngomane and Christiaan de Jager .
Malaria Journal 2012, 11:19 doi:10.1186/1475-2875-11-19Published: 13 January 2012
Abstract (provisional)
Background
Malaria remains a serious epidemic threat in Mpumalanga Province. In order to appropriately target interventions to achieve substantial reduction in the burden of malaria and ultimately eliminate the disease, there is a need to track progress of malaria control efforts by assessing the time trends and evaluating the impact of current control interventions. This study aimed to assess the changes in the burden of malaria in Mpumalanga Province during the past eight malaria seasons (2001/02 to 2008/09) and whether indoor residual spraying (IRS) and climate variability had an effect on these changes.
Methods
This is a descriptive retrospective study based on the analysis of secondary malaria surveillance data (cases and deaths) in Mpumalanga Province. Data were extracted from the Integrated Malaria Information System. Time series model (Autoregressive Integrated Moving Average) was used to assess the association between climate and malaria.
Results
Within the study period, a total of 35,191 cases and 164 deaths due to malaria were notified in Mpumalanga Province. There was a significant decrease in the incidence of malaria from 385 in 2001/02 to 50 cases per 100,000 population in 2008/09 (P < 0.005). The incidence and case fatality (CFR) rates for the study period were 134 cases per 100,000 and 0.54%, respectively. Mortality due to malaria was lower in infants and children (CFR <0.5%) and higher in those >65 years, with the mean CFR of 2.1% as compared to the national target of 0.5%. A distinct seasonal transmission pattern was found to be significantly related to changes in rainfall patterns (P = 0.007). A notable decline in malaria case notification was observed following apparent scale-up of IRS coverage from 2006/07 to 2008/09 malaria seasons.
Conclusions
Mpumalanga Province has achieved the goal of reducing malaria morbidity and mortality by over 70%, partly as a result of scale-up of IRS intervention in combination with other control strategies. These results highlight the need to continue with IRS together with other control strategies until interruption in local malaria transmission is completely achieved. However, the goal to eliminate malaria as a public health problem requires efforts to be directed towards the control of imported malaria cases; development of strategies to interrupt local transmission; and maintaining high quality surveillance and reporting system.
The complete article is available as a provisional PDF. The fully formatted PDF and HTML versions are in production.
Changes in malaria morbidity and mortality in Mpumalanga Province, South Africa (2001-2009): a retrospective study
Lindokuhle Ngomane and Christiaan de Jager .
Malaria Journal 2012, 11:19 doi:10.1186/1475-2875-11-19Published: 13 January 2012
Abstract (provisional)
Background
Malaria remains a serious epidemic threat in Mpumalanga Province. In order to appropriately target interventions to achieve substantial reduction in the burden of malaria and ultimately eliminate the disease, there is a need to track progress of malaria control efforts by assessing the time trends and evaluating the impact of current control interventions. This study aimed to assess the changes in the burden of malaria in Mpumalanga Province during the past eight malaria seasons (2001/02 to 2008/09) and whether indoor residual spraying (IRS) and climate variability had an effect on these changes.
Methods
This is a descriptive retrospective study based on the analysis of secondary malaria surveillance data (cases and deaths) in Mpumalanga Province. Data were extracted from the Integrated Malaria Information System. Time series model (Autoregressive Integrated Moving Average) was used to assess the association between climate and malaria.
Results
Within the study period, a total of 35,191 cases and 164 deaths due to malaria were notified in Mpumalanga Province. There was a significant decrease in the incidence of malaria from 385 in 2001/02 to 50 cases per 100,000 population in 2008/09 (P < 0.005). The incidence and case fatality (CFR) rates for the study period were 134 cases per 100,000 and 0.54%, respectively. Mortality due to malaria was lower in infants and children (CFR <0.5%) and higher in those >65 years, with the mean CFR of 2.1% as compared to the national target of 0.5%. A distinct seasonal transmission pattern was found to be significantly related to changes in rainfall patterns (P = 0.007). A notable decline in malaria case notification was observed following apparent scale-up of IRS coverage from 2006/07 to 2008/09 malaria seasons.
Conclusions
Mpumalanga Province has achieved the goal of reducing malaria morbidity and mortality by over 70%, partly as a result of scale-up of IRS intervention in combination with other control strategies. These results highlight the need to continue with IRS together with other control strategies until interruption in local malaria transmission is completely achieved. However, the goal to eliminate malaria as a public health problem requires efforts to be directed towards the control of imported malaria cases; development of strategies to interrupt local transmission; and maintaining high quality surveillance and reporting system.
The complete article is available as a provisional PDF. The fully formatted PDF and HTML versions are in production.
Fewer children require hospitalization following drowning-related incidents
Fewer children required hospitalization following a drowning incident over the last two decades, according to a new study from the Johns Hopkins Center for Injury Research and Policy. According to the study, pediatric hospitalizations from drowning-related incidents declined 51 percent from 1993 to 2008. The rates declined significantly for all ages and for both genders, although drowning-related hospitalizations remained higher for boys at every age. Hospitalization rates also decreased significantly across the U.S., with the greatest decline in the South. Despite the steep decline, the South still experienced the highest rate of pediatric hospitalizations for drowning. The study will be published in the February issue of Pediatrics, and available on the journal's website January 16.
Drowning is the second leading cause of unintentional injury death of children age 1 to 19 in the U.S. For every pediatric drowning death, another two children are hospitalized for non-fatal drowning injuries.
"We found a significant decline in the rate of pediatric drowning hospitalizations, which is consistent with documented decreases in pediatric deaths from drowning," said lead study author Stephen Bowman, PhD, MHA, an assistant professor with the Johns Hopkins Center for Injury Research and Policy, part of the Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health. "Our findings provide evidence of a true decrease in drowning-related incidents, rather than simply a shift towards more children dying before reaching a hospital."
The authors note that over the study time period, important public and private efforts to reduce the risk of drowning in children have been promoted, such as installation of four-sided pool fencing, the use of personal flotation devices, and the endorsement by public health authorities of childhood swim lessons. Reductions in bathtub drowning hospitalizations, most common among children younger than 4, may be a result of targeted injury prevention efforts aimed at parents and caregivers of young children that encourage vigilance in supervision and offer education on the risks of infant bathtub seats.
"Continued funding and support for these efforts offer the potential to further reduce drowning hospitalizations in children," said Bowman. Drowning accounts for over 1,000 pediatric deaths annually in U.S. and over 5,000 related injuries. Total lifetime costs associated with drowning were estimated to exceed $5.3 billion in 2000, including $2.6 billion for children ages 0 to 14 years.
*Source: Johns Hopkins University Bloomberg School of Public Health
Drowning is the second leading cause of unintentional injury death of children age 1 to 19 in the U.S. For every pediatric drowning death, another two children are hospitalized for non-fatal drowning injuries.
"We found a significant decline in the rate of pediatric drowning hospitalizations, which is consistent with documented decreases in pediatric deaths from drowning," said lead study author Stephen Bowman, PhD, MHA, an assistant professor with the Johns Hopkins Center for Injury Research and Policy, part of the Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health. "Our findings provide evidence of a true decrease in drowning-related incidents, rather than simply a shift towards more children dying before reaching a hospital."
The authors note that over the study time period, important public and private efforts to reduce the risk of drowning in children have been promoted, such as installation of four-sided pool fencing, the use of personal flotation devices, and the endorsement by public health authorities of childhood swim lessons. Reductions in bathtub drowning hospitalizations, most common among children younger than 4, may be a result of targeted injury prevention efforts aimed at parents and caregivers of young children that encourage vigilance in supervision and offer education on the risks of infant bathtub seats.
"Continued funding and support for these efforts offer the potential to further reduce drowning hospitalizations in children," said Bowman. Drowning accounts for over 1,000 pediatric deaths annually in U.S. and over 5,000 related injuries. Total lifetime costs associated with drowning were estimated to exceed $5.3 billion in 2000, including $2.6 billion for children ages 0 to 14 years.
*Source: Johns Hopkins University Bloomberg School of Public Health
La revista 'The Lancet' analiza la seguridad sanitaria en los eventos masivos

"Muéstranos lugares para la celebración de ritos y vuélvete a nosotros", dice el Corán que imploraban Abraham e Ismael a Dios. "Y Dios les ordenó que construyeran en piedra una nueva Ka'aba, convocando a toda la humanidad a visitarla y ubicar así, en un mismo espacio, el corazón del hombre que, al llegar, declara 'heme aquí, oh Señor", relata una antigua leyenda musulmana.
De la construcción de la Ka'aba hace 4.000 años y, desde entonces, su poder de convocatoria, antes y después de ser lugar de culto musulmán, sólo ha ido en aumento. Precisamente, desde la aparición de Mahoma y el islam siglos después, La Meca y, en especial, la Ka'aba (que se encuentra en la mezquita de Masjid al-Haram y que puede albergar hasta 35.000 personas) se ha convertido en el más sagrado lugar musulmán, centro de peregrinación para todos aquellos que profesan esta religión, cuyos preceptos fundamentales -los cinco pilares- la obligan a visitar por lo menos una vez en la vida.
Congregándose especialmente en el mes de du l-hiyya (mes de 'la peregrinación', el duodécimo del calendario musulmán), los peregrinos llegan a triplicar la población de esta ciudad, al llegar cerca de tres millones de musulmanes procedentes de 183 países. De ellos, se calcula que 200.000 vienen de países pobres, donde tienen difícil acceso sanitario, a lo que hay que sumar el hacinamiento en La Meca en estos días y las variables temperaturas de este país en un mismo día.
Con tanta gente, lo que en un principio podría considerarse un peligro para la Salud Pública, actualmente es un problema que poco a poco se ha intentado dar solución por parte de las autoridades saudíes, ¿cómo? "Este país ha hecho progresos considerables para garantizar el bienestar de los peregrinos, incluyendo la vigilancia y seguridad de posibles enfermedades infecciosas", comenta Ziad Memish, miembro del Ministerio de Salud saudí, que ha intervenido en el especial de 'The Lancet', que dedica a la seguridad sanitaria en las grandes aglomeraciones de personas.
Memish enumera: "Actualizamos periódicamente las recomendaciones de vacunación, nos aseguramos de tomar medidas desde alimentarias a hídricas, pasando por los barberos y peluqueros, y se ha construido una terminal separada en el aeropuerto internacional de Jeddah exclusivamente para los peregrinos. En cualquier momento, esta terminal tiene una capacidad para albergar a 80.000 viajeros y cuenta con sistema de salud, clínicas médicas, seguridad e inmigración", explica.
Así, desde que en 1985, se notificaran 2.000 casos de golpe de calor, y más de 1.000 muertes en tan sólo unos días, las medidas sanitarias han ganando en efectividad.
Junto con el seguimiento de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los autores del estudio confieren a sus nuevas normas los logros en la detección y vigilancia de casos como el del brote del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS) de 2003 o la pandemia de la gripe aviar de 2009, en las que se incluyó de manera extraordinaria "restricciones de acceso a los visitantes cuyos países estaban especialmente afectados por estos problemas, las pruebas rápidas a los que sí entraron y los programas de cuarentena si eran necesarios", afirma Memish.
Además, "en las inmediaciones de los centros de peregrinación, hay 141 centros de atención primaria y 24 hospitales con cerca de 5.000 camas, incluyendo más de 500 para estados críticos", comentan en el estudio. Igualmente, explican el refuerzo en personal médico: "Con más de 15.000 médicos y enfermeras que prestan sus servicios, equipos de salud pública distribuídos a lo largo de las zonas de peregrinación y coordinados con la policía, además de la planificación y coordinación de todos los sectores gubernamentales. Así, por ejemplo, el Comité de Medicina Preventiva se encarga de supervisar los planes de los centros de salud y coordinar los sistemas de prevención", señalan los autores.
Exportando el ejemplo musulmán
Que las medidas adoptadas durante la peregrinación musulmana son efectivas también se miden en cuanto al nivel de 'exportación' que consiguen. Y aquí, el mayor ejemplo lo constituye los preparativos del acto de inauguración de la presidencia de Barack Obama, donde se siguieron similares precauciones ante la masiva afluencia de gente (un millón de espectadores).
Así, los autores se hacen una pregunta: ¿por qué no imitar estas medidas en los grandes eventos internacionales tales como masivos conciertos, eventos deportivos o funerales de Estado? "Las grandes aglomeraciones de masas presentan desafíos complejos en el terreno sanitario y países como Arabia Saudí tienen una dilatada experiencia y cuenta con la infraestructura adecuada para proporcionar una ayuda única que evite brotes infecciosos y demás problemas sanitarios", asegura Memish.
Además, agregan, un trabajo corporativo a esta escala podría hacer al mundo musulmán un actor importante en la diplomacia de la salud a nivel mundial: "La experiencia de los saudíes con la peregrinación ha hecho que se desarrollen respuestas rápidas a cualquier contratiempo de salud pública, experiencia que puede dar múltiples enfoques para actuar frente a retos sanitarios masivos a nivel internacional", finaliza.
El calor y las estampidas: los principales enemigos
Pero, ¿cuáles son los problemas que requieren mayor atención en los grandes eventos? En el mismo especial de 'The Lancet', Robert Steffen, de la Universidad de Zurich (Suiza) cuantifica que en los últimos 30 años, las estampidas humanas y las lesiones por aplastamiento se han traducido en más de 7.000 muertos y 14.000 heridos; a las que sigue de cerca el riesgo de muerte cardiovascular en actos viculados a un estrés emocional intenso, tales como unos Juegos Olímpicos.
Para evitarlos, Steffen y sus colaboradores han descrito en su documento una serie de intervenciones eficaces, como la prestación de asesoramiento sobre los peligros del calor, y el uso del aire acondicionado para reducir la incidencia de enfermedades relacionadas con las altas temperaturas, así como el seguimiento del público y los cambios estructurales en tiempo real para reducir el riesgo de estampidas.
De la construcción de la Ka'aba hace 4.000 años y, desde entonces, su poder de convocatoria, antes y después de ser lugar de culto musulmán, sólo ha ido en aumento. Precisamente, desde la aparición de Mahoma y el islam siglos después, La Meca y, en especial, la Ka'aba (que se encuentra en la mezquita de Masjid al-Haram y que puede albergar hasta 35.000 personas) se ha convertido en el más sagrado lugar musulmán, centro de peregrinación para todos aquellos que profesan esta religión, cuyos preceptos fundamentales -los cinco pilares- la obligan a visitar por lo menos una vez en la vida.
Congregándose especialmente en el mes de du l-hiyya (mes de 'la peregrinación', el duodécimo del calendario musulmán), los peregrinos llegan a triplicar la población de esta ciudad, al llegar cerca de tres millones de musulmanes procedentes de 183 países. De ellos, se calcula que 200.000 vienen de países pobres, donde tienen difícil acceso sanitario, a lo que hay que sumar el hacinamiento en La Meca en estos días y las variables temperaturas de este país en un mismo día.
Con tanta gente, lo que en un principio podría considerarse un peligro para la Salud Pública, actualmente es un problema que poco a poco se ha intentado dar solución por parte de las autoridades saudíes, ¿cómo? "Este país ha hecho progresos considerables para garantizar el bienestar de los peregrinos, incluyendo la vigilancia y seguridad de posibles enfermedades infecciosas", comenta Ziad Memish, miembro del Ministerio de Salud saudí, que ha intervenido en el especial de 'The Lancet', que dedica a la seguridad sanitaria en las grandes aglomeraciones de personas.
Memish enumera: "Actualizamos periódicamente las recomendaciones de vacunación, nos aseguramos de tomar medidas desde alimentarias a hídricas, pasando por los barberos y peluqueros, y se ha construido una terminal separada en el aeropuerto internacional de Jeddah exclusivamente para los peregrinos. En cualquier momento, esta terminal tiene una capacidad para albergar a 80.000 viajeros y cuenta con sistema de salud, clínicas médicas, seguridad e inmigración", explica.
Así, desde que en 1985, se notificaran 2.000 casos de golpe de calor, y más de 1.000 muertes en tan sólo unos días, las medidas sanitarias han ganando en efectividad.
Junto con el seguimiento de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los autores del estudio confieren a sus nuevas normas los logros en la detección y vigilancia de casos como el del brote del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS) de 2003 o la pandemia de la gripe aviar de 2009, en las que se incluyó de manera extraordinaria "restricciones de acceso a los visitantes cuyos países estaban especialmente afectados por estos problemas, las pruebas rápidas a los que sí entraron y los programas de cuarentena si eran necesarios", afirma Memish.
Además, "en las inmediaciones de los centros de peregrinación, hay 141 centros de atención primaria y 24 hospitales con cerca de 5.000 camas, incluyendo más de 500 para estados críticos", comentan en el estudio. Igualmente, explican el refuerzo en personal médico: "Con más de 15.000 médicos y enfermeras que prestan sus servicios, equipos de salud pública distribuídos a lo largo de las zonas de peregrinación y coordinados con la policía, además de la planificación y coordinación de todos los sectores gubernamentales. Así, por ejemplo, el Comité de Medicina Preventiva se encarga de supervisar los planes de los centros de salud y coordinar los sistemas de prevención", señalan los autores.
Exportando el ejemplo musulmán
Que las medidas adoptadas durante la peregrinación musulmana son efectivas también se miden en cuanto al nivel de 'exportación' que consiguen. Y aquí, el mayor ejemplo lo constituye los preparativos del acto de inauguración de la presidencia de Barack Obama, donde se siguieron similares precauciones ante la masiva afluencia de gente (un millón de espectadores).
Así, los autores se hacen una pregunta: ¿por qué no imitar estas medidas en los grandes eventos internacionales tales como masivos conciertos, eventos deportivos o funerales de Estado? "Las grandes aglomeraciones de masas presentan desafíos complejos en el terreno sanitario y países como Arabia Saudí tienen una dilatada experiencia y cuenta con la infraestructura adecuada para proporcionar una ayuda única que evite brotes infecciosos y demás problemas sanitarios", asegura Memish.
Además, agregan, un trabajo corporativo a esta escala podría hacer al mundo musulmán un actor importante en la diplomacia de la salud a nivel mundial: "La experiencia de los saudíes con la peregrinación ha hecho que se desarrollen respuestas rápidas a cualquier contratiempo de salud pública, experiencia que puede dar múltiples enfoques para actuar frente a retos sanitarios masivos a nivel internacional", finaliza.
El calor y las estampidas: los principales enemigos
Pero, ¿cuáles son los problemas que requieren mayor atención en los grandes eventos? En el mismo especial de 'The Lancet', Robert Steffen, de la Universidad de Zurich (Suiza) cuantifica que en los últimos 30 años, las estampidas humanas y las lesiones por aplastamiento se han traducido en más de 7.000 muertos y 14.000 heridos; a las que sigue de cerca el riesgo de muerte cardiovascular en actos viculados a un estrés emocional intenso, tales como unos Juegos Olímpicos.
Para evitarlos, Steffen y sus colaboradores han descrito en su documento una serie de intervenciones eficaces, como la prestación de asesoramiento sobre los peligros del calor, y el uso del aire acondicionado para reducir la incidencia de enfermedades relacionadas con las altas temperaturas, así como el seguimiento del público y los cambios estructurales en tiempo real para reducir el riesgo de estampidas.
**Publicado en "EL MUNDO"
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