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18 January 2012

Cada vez cobrarán mayor importancia los estudios de farmacogenética que permiten seleccionar los medicamentos más eficaces y mejor tolerados



La farmacogenética se define como el estudio de las diferencias genéticas en el genoma de cada persona que explican su respuesta a los medicamentos (tratamientos farmacológicos o farmacoterapia). El estudio de esas diferencias se basa en análisis genéticos que realizada el laboratorio.
Con el objetivo de actualizar las aplicaciones actuales de la farmacogenética desde el punto de vista del laboratorio clínico y analizar posibles expectativas de futuro, la Sociedad Española de Bioquímica Clínica y Patología Molecular (SEQC) celebra el seminario web Farmacogenética: preparando el futuro de la farmacoterapia, patrocinado por la Fundación José Luis Castaño para el desarrollo de la Bioquímica Clínica.
Entre otros aspectos, en el marco del seminario se revisan la influencia de la variabilidad genética en los tratamientos farmacológicos, los tipos de polimorfismo más destacados, bases de datos y recomendaciones existentes, así como algunas aplicaciones que actualmente se realizan en el laboratorio y que ya son útiles en la práctica clínica.
Tal y como subraya el Dr. Juanjo Hernández, ponente del seminario y coordinador de Nuevos Proyectos del Laboratori de Referència de Catalunya "los análisis farmacogenéticos pretenden optimizar el tratamiento farmacológico de cada paciente; personalizarlo, intentar predecir si será eficaz, si no provocará toxicidad o reacciones adversas o, si fuera necesario, plantear un tratamiento alternativo".
En este sentido, en la actualidad ya se recomienda realizar análisis farmacogenéticos en determinados casos antes de iniciar el tratamiento para predecir qué pacientes tienen más probabilidad de padecer efectos adversos y así, ajustando las dosis o buscando otro tratamiento, intentar evitarlos. Por ejemplo, estos estudios se realizan en pacientes con VIH cuando van a iniciar el tratamiento con el fármaco Abacavir, para comprobar si son portadores del alelo HLA-B*5701, cuya presencia en el genoma se asocia con alta probabilidad al desarrollo de una grave reacción adversa frente a este fármaco. El valor predictivo negativo de este análisis se acerca al 100%.
"En la terapia contra el cáncer es donde seguramente se han producido los mayores avances den este campo", apunta el Dr. Hernández. "Especialmente –añade- en las terapias farmacológicas dirigidas: aquellas que son efectivas si se administran a pacientes con alteraciones concretas en el genoma de sus tumores (mutaciones, cambios en la transcripción, fusiones génicas), y contra las que específicamente se dirigen este tipo de tratamientos".






-Futuro imparable
Asimismo, la farmacogenética también ha demostrado ser útil en diferentes casos, como en el tratamiento anticoagulante, los fármacos inmunosupresores o en los trastornos psiquiátricos, además de en la terapia antiviral.
En España ya se están realizando este tipo de análisis -en los que el profesional del laboratorio juega un papel principal en su difusión, implementación, interpretación y validación de resultados y garantía de calidad-, tanto en los servicios de laboratorio como en los de anatomía patológica.
Sin embargo, aunque no se dispone de datos referentes a España, según recogen diversas publicaciones americanas, se estima que sólo se ha realizado este tipo de análisis en una minoría de los casos en los que estarían recomendadas por la FDA, debido probablemente a una falta de información, ya que se trata de un campo que justo ahora empieza a desarrollarse y difundirse.
Respecto al futuro en este campo, el conocimiento en genética sigue una progresión imparable y paralela al incremento de productividad de las técnicas de genotipado masivo y secuenciación de genomas completos.
Diversos expertos indican que genotipar a los pacientes va a tener repercusión práctica en su manejo futuro y, este estudio genético o genómico de los pacientes, no sólo ganará importancia desde el punto de vista farmacogenético, seguramente lo hará también de manera creciente al aportar predicciones de riesgo y diagnósticas para muchas enfermedades comunes.
La investigación farmacogenética aspira a desarrollar en el futuro herramientas bioinformáticas y algoritmos que seleccionen los medicamentos más efectivos y mejor tolerados, así como recomendaciones para la dosificación y las mejores combinaciones entre los diversos fármacos que se prescriban en el contexto del diagnóstico y complicaciones de cada paciente.

LAS MUJERES EN EDAD DE LA MENOPAUSIA SON MÁS SUSCEPTIBLES DE SUFRIR DEPRESIÓN‏

A diferencia de los hombres en la mujer existe un momento de su vida, la menopausia, que determinará el que afronte su madurez con una mejor o peor calidad de vida. El déficit hormonal que se produce en este periodo conlleva una serie de cambios físicos y psíquicos que afectan al día a día y provocan un aumento del riesgo de padecer osteoporosis o enfermedades cardiovasculares si no se adoptan las medidas preventivas adecuadas. “De ahí que la alteración del bienestar de la mujer debido a los cambios hormonales que se producen en la menopausia favorezca que el género femenino sea más propenso a la aparición de depresiones leves o moderadas a partir de los 45-50 años”, comenta la doctora Rosa Porqueras, coordinadora del Grupo de Madurez Saludable de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM).

La perimenopausia, es decir la etapa que precede al cese definitivo de las menstruaciones, es el periodo en el que es más frecuente la manifestación de estos síntomas depresivos, como mayor irritabilidad, ansiedad, cambios bruscos de humor, tristeza o melancolía. Aunque como indica la doctora Porqueras, “también se ha comprobado que mujeres que han sufrido síndrome premenstrual o un episodio depresivo en algún momento de su vida tienen una mayor predisposición a sufrir estos síntomas con la llegada de la menopausia”.


Además, repercuten en la mayor prevalencia de esta patología en la mujer influencias hormonales, genéticas, ambientales, ciertas características psicológicas y de personalidad y, sobre todo, eventos endocrinos y reproductivos. Según la doctora Porqueras, “hay muchos momentos en los que la depresión está presente, sobre todo los relacionados con cambios en el ciclo reproductivo: menarquia, menstruación, anticoncepción, embarazo, parto, lactancia y menopausia, son siempre etapas críticas, de tránsito, en las que se reúnen factores biológicos, psicológicos y sociales que suponen un riesgo para la estabilidad emocional de la mujer”. Por otra parte, añade, “existe una clara relación entre cerebro, hormonas sexuales y conducta que explica buena parte de las peculiaridades femeninas de los trastornos emocionales”.

Pero si bien los cambios hormonales pueden jugar un papel determinante en la aparición de la depresión, esta experta señala que “no hay que olvidar la importante contribución de otros factores como el estrés, las responsabilidades laborales y familiares o la relación de pareja, en la manera de asumir y aceptar esta etapa por parte de la mujer”.

-Dar vida a los años
Durante la menopausia es cuando se manifiestan en la mujer de forma más evidente los síntomas característicos del síndrome climatérico: sofocos, cambios de humor o insomnio. Además pueden presentarse síntomas a nivel genito-urinario, como atrofia y sequedad vaginal, cambios en su sexualidad, así como aparecer algunas patologías que se deben prevenir, como la osteoporosis o enfermedades cardiovasculares que se desarrollarán en la posmenopausia.

“Todos estos aspectos”, comenta la doctora Porqueras, “afectan de forma negativa a la calidad de vida de la mujer. Por tanto, es necesario que, no sólo por parte del ginecólogo sino también desde la Atención Primaria, se informe a la mujer de la importancia de adoptar unos hábitos de vida saludables o afianzarlos si ya los tenía, como aumentar la ingesta de productos lácteos y enriquecidos con calcio y vitamina D, realizar ejercicio de forma continua o evitar el consumo excesivo de bebidas alcohólicas y café“.

De hecho, se estima que los síntomas climatéricos suponen un deterioro en la calidad de vida para más de la mitad de las mujeres menopáusicas españolas. Sin embargo, “los avances de la medicina y los conocimientos actuales permiten establecer diagnósticos precoces y valorar factores de riesgo para poder establecer tratamientos y, lo más importante, medidas preventivas”, afirma la doctora Porqueras.

Y aunque los sofocos son el principal motivo de consulta de la mujer en la menopausia junto con su temor a padecer osteoporosis, es la enfermedad cardiovascular la patología que conlleva una mayor tasa de mortalidad en la mujer menopáusica. En este sentido, aunque el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares es similar en ambos sexos, sin embargo la distribución de los factores de riesgo coronarios clásicos difiere, observándose entre las mujeres mayor incidencia de diabetes mellitus e hipertensión arterial (HTA). Además, existen otros factores de riesgo que se deben controlar para prevenir eventos cardiovasculares como el sobrepeso y la obesidad, inactividad física, niveles de colesterol elevados y el tabaco.

-La mujer, partícipe del cuidado de su salud
Para ofrecer una atención sanitaria global e integral a la mujer, la doctora Porqueras insiste por un lado en la importancia de poner en marcha políticas específicas de salud de la mujer y, por otro, en la necesidad de tener en cuenta el concepto de calidad de vida y no de enfermedad, así como de hacer partícipe a la mujer de las decisiones clínicas y terapéuticas.

“Debemos entender que, además de las enfermedades que atentan contra la vida de la mujer”, explica esta experta, “existen otros trastornos que aunque son menos graves empeoran de forma importante su calidad de vida y bienestar, como la disfunción sexual, la incontinencia urinaria, etc.”.

“Asimismo”, concluye la doctora Rosa Porqueras, “la mujer, cada vez más informada sobre los aspectos de la salud, necesita participar en las decisiones clínicas y de tratamiento que afectan a su calidad de vida. Sólo así podemos conseguir mejorar su bienestar y concienciarla sobre la importancia de la prevención”.

Universidad de Navarra y el Instituto Novartis de Comunicación en Biomedicina (INCB)consolidan el seminario ‘Comunicación y Salud’ con la IX edición

El Instituto Novartis de Comunicación en Biomedicina organiza junto a la Universidad de Navarra la novena edición del seminario "Comunicación y Salud: hacia la convergencia de una extraña pareja". El seminario que se inauguró ayer, 17 de enero, se impartirá hasta el 22 de marzo en la Universidad de Navarra.
A través de este seminario, Novartis resalta la importancia del inseparable binomio comunicación-salud. Del mismo modo, pone de relevancia cómo la información sanitaria influye en el cuidado del ciudadano, que cada vez demanda más información de calidad sobre salud a los medios de comunicación.
El objetivo de cada ponencia es analizar aspectos claves en medicina y salud a través de distintas temáticas, prestando una especial atención a la forma de comunicar toda esa información sanitaria, tanto por parte del médico como del periodista. Los alumnos que asistan al seminario compartirán reflexiones con los ponentes acerca de la comunicación médico-paciente. Asimismo, se abordará la forma de comunicación en las Instituciones Sanitarias, en la prensa general y especializada como ejes principales.
Según el Dr. Alejandro Navas, Profesor de Sociología de la Universidad de Navarra "el propósito de este seminario es acercar dos mundos, el sanitario y el de la comunicación, que están condenados a entenderse. Cada vez más, los actores sanitarios tienen que afrontar su trabajo diario con la atención de los informadores puesta sobre ellos. Por su parte, los comunicadores tienen que tratar la información de forma específica, para hablar o escribir sobre estos temas de una forma apropiada. El seminario no propone dar solución a todos los problemas planteados hoy día, lo que resultaría imposible, sino aunar posiciones y resaltar la importancia de ese planteamiento interdisciplinar".
En palabras de Dña. Montserrat Tarrés, Directora de Comunicación del Grupo Novartis en España: ‘Acercar el conocimiento básico de la ciencia biomédica y sociosanitaria sigue siendo uno de los objetivos de Novartis Farmacéutica, por ello, la compañía colabora de forma habitual con universidades de reconocido prestigio. En la Universidad de Navarra hemos encontrado el aliado perfecto para acercar estos conocimientos a aquellos alumnos que desean complementar sus estudios con información especializada en un terreno, tan motivador, como la salud’.

-Comunicación y Salud, hacia la convergencia de una extraña pareja
La inauguración de la novena edición del Seminario "Comunicación y Salud" corrió a cargo del Dr. Alejandro Navas, y estuvo seguida por una conferencia sobre "Publicidad y tabaco", impartida por la Dra. Navidad Canga, Profesora de Enfermería Comunitaria de la Universidad de Navarra.
A través de diferentes encuentros, en el que expertos sanitarios y del ámbito de la comunicación pondrán en común sus conocimientos para la convergencia de esa extraña pareja que forman comunicación y salud, se intercambiarán ideas centradas en sanidad y en el impacto que esta tiene en los medios de comunicación.
La parte relativa a aspectos sanitarios contará con conferencias como la del Dr. Francisco Errasti, Director General del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra, titulada "La estructura del Sistema Nacional de Salud"; o la del Dr. Alejandro Navas, que lleva por nombre "Genética y Sociedad". Por su parte, el Dr. Ignacio Yurss, Médico de familia del Centro de Salud de Berriozar, hablará del medicamento como nexo de unión entre profesionales, en la conferencia "El medicamento como lazo de unión de las profesiones sanitarias".
También se impartirán ponencias de la mano de especialistas, donde se ahondará sobre algunas patologías y trastornos. El Dr. Enrique Aubá, del Dpto. de Psiquiatría de la Clínica Universidad de Navarra, profundizará en los "Trastornos psiquiátricos", mientras que la Dra. Susana Santiago, Profesora de Nutrición de la misma universidad, impartirá una conferencia sobre "Trastornos del comportamiento alimenticio". En este bloque también serán protagonistas los "Cuidados paliativos" y la "Violencia doméstica y estrés postraumático", cuyas ponencias correrán a cargo del Dr. Carlos Centeno, Director de Cuidados Paliativos de la Clínica Universidad de Navarra, y el Dr. Francisco Orengo, Presidente de la Sociedad Española para el Estudio del Estrés Postraumático (SEPET), respectivamente.
La forma de comunicar al paciente toda esa información es clave. Por eso, el seminario contará con la charla del Dr. Ignacio Lucas, médico internista, quien profundizará en la "Comunicación en la relación médico-paciente", y con la del Dr. Jokin de Irala, Profesor de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra, sobre las "Enfermedades de transmisión sexual (ETS).

-¿Cómo comunicar y prevenir los riesgos?".
Por otra parte, el bloque centrado en comunicación en los medios comenzará con la conferencia "La prensa médica" de D. Javier Olave, Director de "Diario Médico", a la que le seguirán otras como "Información sobre salud", impartida por Dña. Belén Diego, periodista especializada en temas sanitarios; "Información de salud en la prensa general", por Dña. Nekane Lauzirika, periodista de "Deia"; o "Comunicación en las Instituciones Sanitarias", impartida por D. Jesús Zorrilla, Director de Comunicación de la Clínica Universidad de Navarra.
Sobre el "Presente y futuro de la comunicación de salud" discutirá D. Vladimir de Semir, Director del Observatorio de Comunicación Científica de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. La profesora de Periodismo en Internet y colaboradora de este mismo Observatorio, Cristina Ribas, abordará la importancia de las nuevas tecnologías en la comunicación de salud en la conferencia "Comunicación Científica. Nuevas Tecnologías". Además, Dña. Montserrat Tarrés protagonizará la charla "Relaciones con los medios: hacerlo bien y hacerlo saber".

El broche final del seminario, con el que se dará por concluida esta novena edición, lo pondrá el Dr. Noberto Aguirre, Profesor de Farmacología de la Universidad de Navarra, con la ponencia "Drogodependencias", que tendrá lugar el próximo 22 de marzo.

El Hospital Clínic de Barcelona realiza la primera cirugía laparoscópica en 3D

El Hospital Clínic de Barcelona ha presentado la primera cirugía laparoscópica en 3D de alta definición, una técnica pionera a nivel mundial que abre las puertas a operaciones más seguras y eficaces. La nueva tecnología tridimensional, que se caracteriza por introducir en el paciente una óptica de 3D en alta definición, permite a los médicos ver mejor en el transcurso de la operación y acorta el tiempo de las intervenciones.

El 3D es más fácil para el cirujano y, por tanto, es más seguro para el paciente", ha asegurado el doctor Antonio De Lacy, jefe del Servicio de Cirugía Gastrointestinal del Hospital Clínic. El motivo, dice, es que permite realizar procedimientos complicados de una forma menos agresiva, minimiza los riesgos y aporta una recuperación más rápida y satisfactoria del paciente.
A través de los orificios naturales
La nueva técnica quirúrgica la ha desarrollado la multinacional Olympus en Japón y la ha cedido sin ningún coste al centro, que se ha comprometido a estudiarla, analizarla y comprobar su eficacia porque el producto se comercializará a medianos del 2013. Por el momento el hospital barcelonés es el único que aplica la tecnología 3D de alta definición, que, además de beneficiar a médicos y pacientes, permite realizar nuevos procedimientos médicos a través sobre todo de orificios naturales. Sus principales ventajas sobras las ópticas 2D que se usan en la actualidad en el resto de hospitales que realizan laparoscopias es la profundidad de la imagen. Además, no son necesarios tantos movimientos de la cámara en el transcurso de la intervención.
Desde el 15 de diciembre se han realizado 14 intervenciones, la mayoría de colon y recto, con el nuevo instrumental que ha aportado unos "excelentes resultados", y en algunos casos el tiempo de intervención se ha visto reducido hasta las dos horas y media, la mitad de lo habitual, ha explicado De Lacy.
El nuevo procedimiento, sin embargo se encuentra en proceso de comprobación. Está instalado en uno de los quirófanos del Clínic y se utiliza una vez al día. Y pese a las mejoras respecto a la técnica a través del 2D, será necesario un estudio comparativo entre las dos técnicas para cuantificar las mejoras de forma precisa.

**Publicado en "EL PERIODICO DE CATALUNYA"

Investigadores y médicos diseñan protocolos para identificar mejor a los enfermos celíacos

La enfermedad celíaca es muy singular. No tiene cura aunque sí un tratamiento tan sencillo como incómodo de cumplir: eliminar del menú los productos con gluten (una proteína presente en el trigo, centeno, cebada y la avena). Posee, además, la facultad de emboscarse detrás de un gran abanico de manifestaciones clínicas que complica extraordinariamente su diagnóstico.
Por ello hay tantos pacientes no diagnosticados. Y por eso son tan relevantes los movimientos que se están dando en la comunidad científica, en plena ebullición, para sentar las bases de patrones comunes de diagnóstico. “Estamos en un momento especialmente convulso”, apunta Eduardo Arranz, presidente de la Sociedad Española de Enfermedad Celíaca (SEEC).
El artículo publicado en la edición de este mes del Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition, que recoge los nuevos criterios diagnósticos planteados por la Sociedad Europea de Gastroenterología y Nutrición Pediátrica, es un ejemplo del momento tan relevante que atraviesan los estudios sobre la enfermedad. “Estábamos todos expectantes ante su aparición”, comenta Arranz. El objetivo de esta propuesta consiste en fijar guías estandarizadas que integren todas las estrategias de detección de la enfermedad en la población infantil (síntomas, pruebas serológicas, genéticas o la biopsia intestinal). Con ello no solo se pretende facilitar el trabajo a los médicos y evitar la frecuente peregrinación de pacientes a través de diferentes especialistas hasta que, finalmente, dan con el diagnóstico definitivo de la celiaquía. También sensibilizar a los especialistas para que presten más atención a la enfermedad y, por ello, detecten más casos. El paso siguiente es abordar esta cuestión en los adultos. “Es lo que la Sociedad Española de Enfermedad Celíaca está tratando de hacer”, apunta Arranz, profesor de inmunología en el Instituto de Genética Molecular de la Universidad de Valladolid. Se ha comenzado por los niños porque los pediatras siempre han estado más pendientes de este asunto, y la detección de la enfermedad en la población infantil es más sencilla.

-Se tarda unos ocho años de media en diagnosticar la enfermedad
Se estima que la incidencia de la intolerancia al gluten afecta a un 1% de la población con una relación de dos mujeres por cada varón. De cada diez casos “hay entre cinco y siete sin diagnosticar”, indica Arranz. En los niños los síntomas son más homogéneos (diarreas, barriga hinchada, retraso de crecimiento) y suele ser más fácil de detectar.
Pero en adultos (el 20% de casos se detectan por encima de los 60 años) la cosa se complica. Las señales que emite la intolerancia al gluten son muy variables. Puede manifestarse como un problema de infertilidad con abortos repetidos. O como un cuadro de anemia ferropénica (falta de hierro) que no revierte con medicación. O una enfermedad ósea. Como fatiga, cansancio y astenia similar a la de pacientes con fatiga crónica. Es frecuente que curse sin síntomas intestinales. Y cuando existen, es habitual confundirlos con colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn o colon irritable.
Lo normal en estos casos es iniciar un recorrido por distintos especialistas (ginecólogos, hematólogos, traumatólogos, gatroenterólogos e incluso psiquiatras) y que cueste dar con la intolerancia al gluten. La media del tiempo que transcurre hasta tener un diagnóstico definitivo es de ocho años, según el Libro blanco de la enfermedad celíaca, coordinado por el jefe de servicio de Gastroenterología y nutrición del hospital La Paz de Madrid.

-Hay trabajos para diseñar una vacuna similar a la de los alérgicos
Por eso, uno de los mensajes en los que insiste Arranz es que los médicos presten atención a la posibilidad de dar con la enfermedad: “Si piensas en la enfermedad celiaca, la encuentras”.
Tradicionalmente el diagnóstico estaba centrado en la biopsia intestinal. Esta prueba sigue siendo la de referencia, lo que los especialistas llaman gold standard, ya que la intolerancia se muestra como una reacción inflamatoria que atrofia las vellosidades que recubren el intestino y que son tienen un papel básico en la absorción de nutrientes. Así, distintas de sus manifestaciones (por ejemplo los abortos) son el resultado de la falta de elementos esenciales que el cuerpo no obtiene de los alimentos que consume.
Además de la biopsia (o contemplándola como último recurso), se pretende que los médicos combinen otros criterios de descarte. La sintomatología, por ser tan variable, no basta. Sin embargo, sí pueden ser prácticamente definitivas las pruebas genéticas. “El 95% de los pacientes celíacos tienen dos alelos [formas alternativas que puede presentar un gen] de riesgo”. Se trata de variantes en los genes DQA1051 y DQB102.

La oferta de alimentos especiales en supermercados crece, pero es pobre en restaurantes
Existen también test serológicos “muy sencillos”, indica el presidente de la sociedad. Por ejemplo, los que detectan anticuerpos antigliadina en el suero de una muestra de sangre.
Las gliadinas (hay cuatro) son las proteínas más presentes en el gluten del trigo y las responsables de su toxicidad en celíacos, pero no por sí mismas. En el proceso de digestión del gluten, la gliadina se combina con una enzima que genera el cuerpo (la transglutaminasa tisular) que modifica la proteína. El subproducto resultado de esta fusión es el que despierta una reacción del propio sistema inmune que deriva en la inflamación del intestino delgado. Salvo raras excepciones, los pacientes que presentan anticuerpos (la forma que tiene el cuerpo de reaccionar ante las agresiones, o lo que cree que lo son) tienen intolerancia al gluten.
El conocimiento del mecanismo de la enfermedad ha abierto las puertas al diseño de nuevos abordajes de futuro. Uno de ellos es la llamada terapia enzimática. Consiste en la administración de determinadas enzimas (prolil endopeptidasas y otras glutenasas) para desactivar la toxicidad del gluten en el intestino de los pacientes y evitar la reacción del sistema inmune. Son investigaciones aún poco avanzadas que pretenden llegar a crear un comprimido con este tipo de enzimas que no curará a los enfermos, pero les permitirá consumir productos con gluten.

-Un 70% de los productos de los comercios de comida tiene gluten
Existe otra línea de investigación inspirada en las vacunas que se administran a los alérgicos. En este caso, la idea es activar los mecanismos de sensibilización en los pacientes de forma que sus defensas dejen de percibir las proteínas del gluten y sus derivados como una amenaza. Como en las alergias, el tratamiento sería a base de inyecciones con tomas de recuerdo a los tres o seis meses.
Estos trabajos están en etapas iniciales y aún lejos de llegar a los pacientes. Pero no son los únicos frentes abiertos en el estudio de la celiaquía. Es frecuente la asociación de la enfermedad celíaca con diferentes procesos autoinmunes (diabetes tipo 1, hipo e hipertiroidismo, artritis reumatoide y otras) y se sospecha que ambos problemas comparten una misma base genética y mecanismos inmunológicos comunes. También existen fenómenos como la sensibilidad al gluten en personas no celíacas, que se están comenzando a estudiar.
Desde que la enfermedad se definió, en 1970, y se comenzó a diagnosticar en España, se ha avanzado mucho. La mejora de los criterios diagnósticos permitirá afinar mejor en la detección de los enfermos, uno de los grandes retos que aún plantea esta patología tan compleja.

**Publicado en "EL PAIS"

Scientists shed new light on link between 'killer cells' and diabetes

Killer T-cells in the human body which help protect us from disease can inadvertently destroy cells that produce insulin, new research has uncovered. The study provides the first evidence of this mechanism in action and could offer new understanding of the cause of Type 1 diabetes.
Professor Andy Sewell, an expert in human T-cells from Cardiff University's School of Medicine worked alongside diabetes experts from King's College London to better understand the role of T-cells in the development of Type 1 diabetes.
The team isolated a T-cell from a patient with Type 1 diabetes to view a unique molecular interaction which results in the killing of insulin-producing cells in the pancreas.
"Type 1 diabetes is a result of the body's own immune system attacking and destroying the cells in the pancreas that manufacture the hormone insulin. Insulin controls blood sugar levels and a lack of insulin is fatal if untreated," said Professor Sewell.
"The mechanism by which the body attacks its own insulin producing cells in the pancreas is not fully understood. Our findings show how killer T-cells might play an important role in autoimmune diseases like diabetes and we've secured the first ever glimpse of the mechanism by which killer T-cells can attack our own body cells to cause disease," he added.
Co-author of the study, Professor Mark Peakman from the National Institute for Health Research (NIHR) Biomedical Research Centre at King's College London and Guy's and St Thomas' NHS Foundation Trust said: "This first sight of how killer T-cells make contact with the cells that make insulin is very enlightening, and increases our understanding of how Type 1 diabetes may arise.
"This knowledge will be used in the future to help us predict who might get the disease and also to develop new approaches to prevent it. Our aim is to catch the disease early before too many insulin-producing cells have been damaged."
The team now hope that by gaining a better understanding of this process it will put them in a much stronger position to devise new ways to prevent or even halt the disease.
The study, funded by the UK Biotechnology and Biological Sciences Research Council (BBSRC), the Juvenile Diabetes Research Foundation (JDRF) using facilities at Diamond Light Source and published in Nature Immunology, shows that the killer T-cell receptor utilises an abnormal mode of binding in order to recognise cells producing insulin.
"The results of Dr Sewell's work provide key novel insights into T1D pathogenesis" said Teodora Staeva, Director of JDRF's Immune Therapies Program. "JDRF is pleased to support this kind of research that will accelerate the development of biomarkers and preventive therapies for Type 1 diabetes."
This unusual binding is thought to allow the T-cell to survive the culling process designed to rid the body of autoreactive T-cells.
The structure of the killer T-cell receptor bound to the insulin peptide shows that the interaction is highly focused on just a small part of the molecule.
In a further study published in the Journal of Biological Chemistry the same Cardiff and King's team has shown that this focused binding mode allows this T-cell receptor to respond to over 1.3 million other peptides of different molecular shape.
This ability to bind peptides with a multitude of different shapes may provide a clue as to how autoimmune diseases are initiated. It is possible that this T-cell was raised to fight an infection via one of the other 1.3 million peptides it can recognise but then inadvertently also recognised insulin once it had been put on 'red alert' by this infection.
Diabetes describes diseases where a person has high blood sugar. Treatment of diabetes and its complications represents a major health burden and accounts for over 10% of the National Health Service's annual budget.

*Source: Cardiff University

El negocio de los transgénicos huye de Europa por el rechazo social

Europa no es continente para transgénicos. El rechazo social y político en muchos países ha dejado a la UE muy atrasada en este terreno. Y el anuncio de que la multinacional alemana BASF trasladará a EE UU y a América del Sur la mayor parte de sus investigaciones sobre transgénicos es el último síntoma de la victoria de ecologistas y grupos de consumidores en esta dura pugna. De las grandes del sector, solo Bayer mantiene centros de investigación en Europa.
El gigante químico alemán BASF justifica su decisión en la baja demanda de estos productos en Europa. Según la portavoz Julia Meder, la multinacional proseguirá sus investigaciones genéticas en el continente americano. BASF cierra sus tres laboratorios genéticos con la consiguiente reducción de plantilla y traslada su sede central de biotecnología de Limburgerhof (Renania) a Raleigh (Carolina del Norte).
Los productos modificados genéticamente “no encuentran suficiente aceptación en Europa” para justificar las inversiones. Solo España, dice, “es aparentemente excepción”. Pero en conjunto “el mercado europeo es demasiado reticente” para que sea rentable.

En 2004 la suiza Syngenta tomó una decisión similar. Como Monsanto, Dow y Dupont no mantienen centros de investigación en Europa, eso implica que de las grandes firmas del sector solo Bayer mantiene centros en la UE.
Carel du Marchie Sarvaas, director de Biotecnología de Europa Bio, asociación empresarial del sector, considera que la situación es desastrosa. “Hablamos de puestos de trabajo para doctorados, bien remunerados, y las empresas europeas se las llevan a EE UU. Es la típica cosa que debería hacer reflexionar a la gente”. BASF no ofrece cifras sobre las inversiones canceladas, pero asegura que ha investigado por valor de más de 1.000 millones de euros en los últimos 15 años.
Las dificultades de implantación en Europa no se deben tanto a restricciones legales para la investigación y el cultivo como al rechazo del consumidor. Un eurobarómetro de 2010, con 16.000 encuestas constató un incremento de rechazo a los transgénicos: había subido del 57% de 2005 hasta el 61%. Mientras, el apoyo bajó del 27% al 23% (en España del 66% en 1996 al 35%). “Al contrario que la industria y los científicos, los europeos consideran que los organismos genéticamente modificados no ofrecen beneficios y son inseguros”, concluyó. Eso, pese a que en las casi dos décadas de uso de transgénicos hasta la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha avalado su seguridad. Entonces solo seis países cultivaban transgénicos: España (líder en maíz resistente a la plaga del taladro), la República Checa, Portugal, Rumania, Polonia y Eslovaquia. En Europa había solo unas 100.000 hectáreas, comparadas con 134 millones en el mundo.

-De las cinco grandes firmas solo Bayer tiene innovación en el continente
La situación es tal que Francia, Alemania, Hungría, Grecia, Austria, Luxemburgo y Bulgaria han prohibido el maíz cultivado en España. Y hay otros como Austria que votan sistemáticamente contra la opinión de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria. En EE UU y en los países en desarrollo, en cambio, hay mucho menos debate. Carlos Vicente, director de Biotecnología de Monsanto para España, afirma que el parón europeo no afectará al desarrollo mundial: “Países muy importantes en la producción de materias primas agrícolas, como Canadá, EE UU, Brasil, Argentina, China o India, por ejemplo, siguen avanzando en el desarrollo de la biotecnología agrícola”.
BASF logró en 2010 la licencia de cultivo de una patata transgénica. Está genéticamente modificada (la firma la llama “mejorada”) para que contenga más almidón de uso industrial que una patata normal. Eso generó una ola de protestas en Alemania.
La patata Amflora ha llegado a cultivarse legalmente en un estado oriental del país. El Gobierno regional ordenó su confiscación cuando se supo que en Suecia se habían cultivado entre las Amflora otros tipos de patatas modificadas que carecían de licencia. BASF no comercializa directamente productos agrícolas, sino que colabora con empresas como Monsanto o Bayer. Con ellos desarrolla las semillas modificadas, que llegan al mercado a través de estos socios.

-La retirada del gigante químico ha generadoun gran debate político en Alemania
La retirada de BASF del continente generó ayer un debate político en Alemania. Los liberales del DFDP lamentaron la “pérdida para el desarrollo científico”. La política “no ha sabido atajar una corriente de pensamiento anticientífica y ajena a la realidad”, dijeron. Parlamentarios de Los Verdes, en cambio, aseguraron que la decisión de BASF se debió meramente al “fiasco comercial” de sus productos agrícolas.
Los ecologistas celebraron el anuncio como un triunfo: “La decisión de BASF es un aviso para firmas como Monsanto, Syngenta o Bayer, que siguen presionando para introducir cultivos transgénicos en Europa. El ejemplo de BASF muestra que forzar la voluntad de los consumidores y de la gran mayoría de agricultores, ni siquiera es rentable económicamente”, manifestó en un comunicado Amigos de la Tierra.
El profesor de Investigación del CSIC Pere Puigdomènech opina que la retirada de BASF “se puede ver como una victoria ecologista o como una pérdida para Europa, porque la biotecnología aplicada a la alimentación no se va a frenar. Brasil, por ejemplo, ha hecho una judía transgénica y EE UU debate ahora la aprobación de la alfalfa”. Puigdomenech destaca otro aspecto, que al perder la investigación, la UE también pierde el control: “Se importan millones de toneladas de grano transgénico pero no podremos controlar si lo producen otros y no tenemos la tecnología”.

**Publicado en "EL PAIS"

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