From the cherry red tip of a lighted cigarette through the respiratory tract to vital lung cells, the havoc created by tobacco smoke seems almost criminal, activating genes and portions of the immune system to create inflammation that results in life-shortening emphysema, said researchers led by those at Baylor College of Medicine and the Michael E. DeBakey Veterans Affairs Medical Center. In a report online in the journal Science Translational Medicine, the scientists, including two from The University of Texas MD Anderson Cancer Center, described the track toxic smoke takes through the tissues and how it accomplishes its destructive work.
-Cause of emphysema identified
"It's like walking into a crime scene," said Dr. Farrah Kheradmand, professor of medicine and immunology at BCM and a senior author of the report. In their current work, the scientists took cells present in the "crime scene" apart, piece by piece to elucidate what occurred when, and how.
It is a complicated story that took more than four years for her, her co-senior author Dr. David Corry and members of their laboratories and colleagues in the Dan L. Duncan Cancer Center at BCM to unravel, she said. Corry is professor and chief of the section of immunology, allergy and rheumatology in the department of medicine at BCM and a member of the faculty at the Michael E. DeBakey VA Medical Center.
"Previously, emphysema was thought to be a non-specific injurious response to long-term smoke exposure," she said. "These studies show for the first time that emphysema is caused by a specific immune response induced by smoke."
-Epigenetic factor
"It is a combination of little genes affected by an epigenetic factor," she said. Epigenetics are factors that affect the way genes are expressed after DNA forms. Cigarette smoke is an environmental epigenetic factor.
"DNA is written in pen," said Kheradmand, using a metaphor. "Epigenetics is written in pencil. If you have enough genes affected by epigenetic factors strung together, it can tip you over into lung damage and emphysema. The inflammation that drives emphysema could also drive cancer development, a testable hypothesis that we have begun to pursue."
This study showed that the cigarette recruited antigen-presenting cells (cells that orchestrate the immune system's response to antigens) as co-conspirators in the lung-destroying crime, using specific genes that regulate proteins in their deadly role.
-Study methodology
To uncover the cause of tobacco-induced emphysema, they studied mice exposed to conditions that closely simulated how humans smoke. These animals developed the lung disease in three to four months. Certain inflammatory cells and genes proving crucial to the process, she said.
For example, the cytokine interleukin-17 was critical. "When we removed IL-17 from the mice, they did not develop emphysema in the same time span," she said. "The number of a type of immune cell -- the gamma delta T-cell -- would increase dramatically in the crime scene of the lung, she said."
"But when we took them out, the inflammation worsened. The gamma delta T-cells went there to dampen the inflammation," she said. "When they become overwhelmed, the disease ensues."
They confirmed that a subset of antigen-presenting cells (cells that present antigen to activate the immune system) are the key to orchestrating the disease. They had first found these cells in studies of human lung tissue. Then, they duplicated that finding in mice.
-Damaging cascade
Dr. Ming Shan, now a postdoctoral associate in Kheradmand's laboratory, then took the cells out of the lungs of the mice with disease and transferred into mice who had never been exposed to cigarette smoke. After three months, these mice showed inflammatory signs indicating that they were on the way to developing lung damage and emphysema.
When they analyzed "gene chips" to screen the disease-causing antigen-presenting cells recovered from lungs with emphysema, they uncovered the gene for osteopontin, which promotes initiation of the inflammatory cascade that damages lungs. Mice that lacked this gene were resistant to emphysema, said Kheradmand.
*Source: Baylor College of Medicine
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19 January 2012
Ponen en duda la eficacia y seguridad de los antigripales
Dos años después de que Roche prometiera al BMJ que daría a conocer los principales datos de los ensayos clínicos con oseltamivir para poder llevar a cabo un examen independiente, la seguridad y la eficacia de este medicamento contra la gripe siguen siendo incierto.
La falta de datos concluyentes sobre oseltamivir, un antiviral contra la gripe, hace que dos estudios que se publican hoy planteen serias dudas sobre su seguridad y eficacia. Una revisión realizada por el Instituto Cochrane de las más de 16.000 páginas de datos de distintos ensayos clínicos y de los documentos utilizados en el proceso de aprobación de oseltamivir sólo ha servido para que los investigadores hayan encontrado datos poco consistentes en los trabajos publicados y sugiere que existen efectos secundarios relacionados con el medicamento que no se han hecho públicos. Los autores dicen que, aunque el fármaco produce un alivio de los primeros síntomas en las primeras 21 horas, no parece reducir el número de hospitalizaciones. Además, los datos de este nuevo análisis de los datos plantean preguntas acerca de cómo funciona este un inhibidor del virus de la gripe.
Los hallazgos han sido publicados en The Cochrane Library por un equipo internacional de investigadores de Italia, Australia, EE.UU., Reino Unido y Japón. El otro trabajo, publicado en British Medical Journal, también plantea serias cuestiones sobre el acceso a los datos del fármaco, el uso de «autores fantasma» en los ensayos y sobre el proceso de aprobación de medicamentos.
Fármacos esencialesLas recomendaciones realizadas en 2002 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) han hecho que gobiernos de todo el mundo se hayan gastado miles de millones de euros en la compra de inhibidores de la neuraminidasa como el oseltamivir (Tamiflu) y el zanamivir (Relenza). El objetivo no era otro que reducir la transmisión del virus de la gripe, ya que los medicamentos disminuían la duración de los síntomas en una persona infectada, y por lo tanto, la capacidad de infectar.
En el nuevo informe, dirigido Tom Jefferson, epidemiólogo independiente con sede en Roma (Italia), un equipo de investigadores han obtenido y analizado los datos sobre estos medicamentos antivirales, muchos de los cuales nunca habían sido publicados, y han evaluado algunas de las evidencias asumidas. La revisión se centró principalmente en oseltamivir, ya que es el medicamento que más se utiliza y se almacena y se encuentra en la lista de la OMS de medicamentos esenciales. Los investigadores se mostraron reacios a usar exclusivamente los datos que han sido publicados en revistas científicas, ya que a pesar de que se han llevado a cabo múltiples ensayos clínicos en todo el mundo, sólo se han publicado unos pocos.
«Hemos visto que un gran número de estudios, incluyendo los datos de un 60% de las personas que han participado en ensayos clínicos aleatorios, controlados con placebo y fase III con oseltamivir no han sido publicados. Esto incluye el ensayo más grande jamás llevado a cabo con oseltamivir, que por sí solo incluye a más de 1.400 personas de todas las edades», afirma Jefferson. «Nos preocupa -advierte- que estos datos no hayan estado disponibles para el escrutinio de la comunidad científica».
Otro aspecto poco aleccionador es que aunque el equipo ha podido acceder a miles de resultados facilitados por los organismos reguladores, sólo han podido acceder a una parte de los datos necesarios para evaluar completamente los efectos del oseltamivir, a pesar de las peticiones realizadas al fabricante del medicamento, Roche.
Cuando el equipo comparó los datos publicados con los no publicados, más completos, encontraron falta de consistencia en los ensayos publicados. Por ejemplo, mientras que en los informes no publicados se hace referencia a efectos adversos graves (algunos incluso clasificados como «posiblemente relacionados con oseltamivir»), una de las dos publicaciones más citadas no hace mención alguna a tales efectos, y la otra sentencia «... no hay efectos adversos graves relacionados con el fármaco».
La investigación también plantea interrogantes sobre los efectos clínicos. Después de una cuidadosa evaluación de los datos de los ensayos, los investigadores de Cochrane afirman que oseltamivir parece afectar a la producción de anticuerpos -una afirmación que refuta Roche-. Esto es importante, por ejemplo Cochrane, debido a que la vacunación frente a la gripe se basa en una respuesta de anticuerpos para ser eficaz. Pero cuando British Medical Journal preguntó sobre este tema, Roche se negó a explicar cómo funciona el medicamento.
El informe Cochrane también argumenta que la capacidad del fármaco para prevenir la propagación de la gripe no ha sido demostrada en los ensayos. Sin embargo, esta es una de las razones principales para que gobiernos de todo el mundo hayan gastado miles de millones de dólares en el almacenamiento de oseltamivir en caso de una pandemia -España tiene almacenados 15 millones de tratamientos completos con antivirales-.
-Investigación independiente
Los investigadores concluyen que existe una urgente necesidad de llevar a cabo una investigación independiente sobre estos dos fármacos. «Creemos que hasta que se sepa más sobre el modo de acción de los inhibidores de la neuraminidasa, los profesionales de la salud, pacientes y otros decisores deben considerar estos resultados antes de tomar cualquier decisión sobre el uso de los fármacos», advierte Jefferson.
Por su parte, la investigación del BMJ revela cómo las distintas agencias reguladoras adoptaron diferentes enfoques frente a los datos que se les presentaron, dando lugar a mensajes contradictorios sobre la eficacia del producto. Por ejemplo, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) facilitó un porcentaje de los estudios clínicos relacionados con los ensayos de Tamiflu a los investigadores de Cochrane, pero admite que no preguntó al fabricante por el resto de los datos, a pesar de que tenía derecho a hacerlo. En este sentido, la EMA ha dicho que planea comenzar a publicar los informes de todos los medicamentos que solicitan ser aprobados en los próximos años.
La editora de BMJ, Fiona Godlee, espera que la EMA de este paso, pero, reconoce, «todavía estamos muy lejos de tener la historia completa todos los fármacos que se usan hoy día».
Mientras tanto, en EE.UU., la Food and Drug Administration (FDA), que ha revisado los ensayos con este producto con mayor detalle, excepto claro está que Roche, detalle tal vez más que nadie fuera de Roche, decidió no revisar el mayor estudio realizado hasta la fecha con el medicamento cuando se aprobó su aprobación.
Mundo globalizado
Para Godlee «las discrepancias entre las conclusiones alcanzadas por los distintos reguladores en todo el mundo ponen de relieve la absurda situación en la que nos encontramos. En un mundo globalizado, las agencias reguladoras deberían cooperar y unir sus limitados recursos; de lo contrario vamos a seguir perdiendo dinero y poniendo en riesgo la salud de las personas».
Roche mantiene que siempre que facilitó la información suficiente al equipo de Cochrane para llevar a cabo su evaluación, pero éstos dicen que no es el caso. «En el BMJ de diciembre de 2009, Roche prometió el informe completo a cualquier investigador legítimo. Sin embargo, no han presentado un solo informe completo al grupo Cochrane, a pesar de nuestras reiteradas solicitudes», señala Peter Doshi de la Universidad Johns Hopkins.
**Publicado en "ABC SALUD"
La falta de datos concluyentes sobre oseltamivir, un antiviral contra la gripe, hace que dos estudios que se publican hoy planteen serias dudas sobre su seguridad y eficacia. Una revisión realizada por el Instituto Cochrane de las más de 16.000 páginas de datos de distintos ensayos clínicos y de los documentos utilizados en el proceso de aprobación de oseltamivir sólo ha servido para que los investigadores hayan encontrado datos poco consistentes en los trabajos publicados y sugiere que existen efectos secundarios relacionados con el medicamento que no se han hecho públicos. Los autores dicen que, aunque el fármaco produce un alivio de los primeros síntomas en las primeras 21 horas, no parece reducir el número de hospitalizaciones. Además, los datos de este nuevo análisis de los datos plantean preguntas acerca de cómo funciona este un inhibidor del virus de la gripe.
Los hallazgos han sido publicados en The Cochrane Library por un equipo internacional de investigadores de Italia, Australia, EE.UU., Reino Unido y Japón. El otro trabajo, publicado en British Medical Journal, también plantea serias cuestiones sobre el acceso a los datos del fármaco, el uso de «autores fantasma» en los ensayos y sobre el proceso de aprobación de medicamentos.
Fármacos esencialesLas recomendaciones realizadas en 2002 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) han hecho que gobiernos de todo el mundo se hayan gastado miles de millones de euros en la compra de inhibidores de la neuraminidasa como el oseltamivir (Tamiflu) y el zanamivir (Relenza). El objetivo no era otro que reducir la transmisión del virus de la gripe, ya que los medicamentos disminuían la duración de los síntomas en una persona infectada, y por lo tanto, la capacidad de infectar.
En el nuevo informe, dirigido Tom Jefferson, epidemiólogo independiente con sede en Roma (Italia), un equipo de investigadores han obtenido y analizado los datos sobre estos medicamentos antivirales, muchos de los cuales nunca habían sido publicados, y han evaluado algunas de las evidencias asumidas. La revisión se centró principalmente en oseltamivir, ya que es el medicamento que más se utiliza y se almacena y se encuentra en la lista de la OMS de medicamentos esenciales. Los investigadores se mostraron reacios a usar exclusivamente los datos que han sido publicados en revistas científicas, ya que a pesar de que se han llevado a cabo múltiples ensayos clínicos en todo el mundo, sólo se han publicado unos pocos.
«Hemos visto que un gran número de estudios, incluyendo los datos de un 60% de las personas que han participado en ensayos clínicos aleatorios, controlados con placebo y fase III con oseltamivir no han sido publicados. Esto incluye el ensayo más grande jamás llevado a cabo con oseltamivir, que por sí solo incluye a más de 1.400 personas de todas las edades», afirma Jefferson. «Nos preocupa -advierte- que estos datos no hayan estado disponibles para el escrutinio de la comunidad científica».
Otro aspecto poco aleccionador es que aunque el equipo ha podido acceder a miles de resultados facilitados por los organismos reguladores, sólo han podido acceder a una parte de los datos necesarios para evaluar completamente los efectos del oseltamivir, a pesar de las peticiones realizadas al fabricante del medicamento, Roche.
Cuando el equipo comparó los datos publicados con los no publicados, más completos, encontraron falta de consistencia en los ensayos publicados. Por ejemplo, mientras que en los informes no publicados se hace referencia a efectos adversos graves (algunos incluso clasificados como «posiblemente relacionados con oseltamivir»), una de las dos publicaciones más citadas no hace mención alguna a tales efectos, y la otra sentencia «... no hay efectos adversos graves relacionados con el fármaco».
La investigación también plantea interrogantes sobre los efectos clínicos. Después de una cuidadosa evaluación de los datos de los ensayos, los investigadores de Cochrane afirman que oseltamivir parece afectar a la producción de anticuerpos -una afirmación que refuta Roche-. Esto es importante, por ejemplo Cochrane, debido a que la vacunación frente a la gripe se basa en una respuesta de anticuerpos para ser eficaz. Pero cuando British Medical Journal preguntó sobre este tema, Roche se negó a explicar cómo funciona el medicamento.
El informe Cochrane también argumenta que la capacidad del fármaco para prevenir la propagación de la gripe no ha sido demostrada en los ensayos. Sin embargo, esta es una de las razones principales para que gobiernos de todo el mundo hayan gastado miles de millones de dólares en el almacenamiento de oseltamivir en caso de una pandemia -España tiene almacenados 15 millones de tratamientos completos con antivirales-.
-Investigación independiente
Los investigadores concluyen que existe una urgente necesidad de llevar a cabo una investigación independiente sobre estos dos fármacos. «Creemos que hasta que se sepa más sobre el modo de acción de los inhibidores de la neuraminidasa, los profesionales de la salud, pacientes y otros decisores deben considerar estos resultados antes de tomar cualquier decisión sobre el uso de los fármacos», advierte Jefferson.
Por su parte, la investigación del BMJ revela cómo las distintas agencias reguladoras adoptaron diferentes enfoques frente a los datos que se les presentaron, dando lugar a mensajes contradictorios sobre la eficacia del producto. Por ejemplo, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) facilitó un porcentaje de los estudios clínicos relacionados con los ensayos de Tamiflu a los investigadores de Cochrane, pero admite que no preguntó al fabricante por el resto de los datos, a pesar de que tenía derecho a hacerlo. En este sentido, la EMA ha dicho que planea comenzar a publicar los informes de todos los medicamentos que solicitan ser aprobados en los próximos años.
La editora de BMJ, Fiona Godlee, espera que la EMA de este paso, pero, reconoce, «todavía estamos muy lejos de tener la historia completa todos los fármacos que se usan hoy día».
Mientras tanto, en EE.UU., la Food and Drug Administration (FDA), que ha revisado los ensayos con este producto con mayor detalle, excepto claro está que Roche, detalle tal vez más que nadie fuera de Roche, decidió no revisar el mayor estudio realizado hasta la fecha con el medicamento cuando se aprobó su aprobación.
Mundo globalizado
Para Godlee «las discrepancias entre las conclusiones alcanzadas por los distintos reguladores en todo el mundo ponen de relieve la absurda situación en la que nos encontramos. En un mundo globalizado, las agencias reguladoras deberían cooperar y unir sus limitados recursos; de lo contrario vamos a seguir perdiendo dinero y poniendo en riesgo la salud de las personas».
Roche mantiene que siempre que facilitó la información suficiente al equipo de Cochrane para llevar a cabo su evaluación, pero éstos dicen que no es el caso. «En el BMJ de diciembre de 2009, Roche prometió el informe completo a cualquier investigador legítimo. Sin embargo, no han presentado un solo informe completo al grupo Cochrane, a pesar de nuestras reiteradas solicitudes», señala Peter Doshi de la Universidad Johns Hopkins.
**Publicado en "ABC SALUD"
Effects of Tamiflu still uncertain, warn experts, as Roche continues to withhold key trial data
Two years after pharmaceutical giant Roche promised the BMJ it would release key Tamiflu trial data for independent scrutiny, the safety and effectiveness of this anti-influenza drug remains uncertain, warn experts. A new report by the Cochrane Collaboration says Roche's refusal to provide full access to all its data leaves critical questions about how well the drug works unresolved.
A BMJ investigation, published to coincide with the report, also raises serious concerns about access to drug data, the use of ghost writers in drug trials, and the drug approval process.
Meanwhile, Tamiflu has become the mainstay of influenza treatment in the UK. It has also made it onto the World Health Organisation's list of Essential Medicines and Roche's claims continue to be supported by influential health agencies.
The Cochrane researchers set out to test Roche's claim that Tamiflu prevented complications and reduced the number of people needing hospital treatment. But their investigation was hampered by Roche's refusal to provide all of its trial data for analysis. The team obtained some clinical study reports from the European Medicines Agency (EMA), but found inconsistencies with published reports and possible under-reporting of side effects.
When previously questioned by the BMJ, Roche also admitted that some of the published papers had been ghost written.
The BMJ investigation reveals how different regulators took different approaches to the data submitted to them, leading to conflicting messages about it effectiveness.
For example, the EMA released a proportion of the clinical study reports relating to the Tamiflu trials to Cochrane, but it admits that it did not ask for the remainder from the manufacturer, although it was legally entitled to do so. The EMA has since told the BMJ that it plans to start publishing reports for all drugs submitted for approval in the next few years.
Dr Fiona Godlee, BMJ Editor-in-Chief says: "We hope very much that the EMA will indeed take this important step in making the full study reports available. But we are still a long way away from having a full trial history for all drugs in clinical use. Public safety and the proper use of public money demands that we should stop at nothing less than this."
Meanwhile, the US Food and Drug Administration (FDA), which has reviewed the Tamiflu trial programme in perhaps more detail than anyone outside of Roche, chose not to review the largest ever trial of Tamiflu when considering the drug for approval. It states that "Tamiflu has not been shown to prevent such complications [serious bacterial infections]."
However, the US Centers for Disease Control and Prevention (CDC) continue to cite key published trials of Tamiflu, claiming a reduced risk of influenza complications, even after Roche admitted that some of these trials have been ghost written.
Dr Godlee says: "The discrepancies between the conclusions reached by different regulators around the world highlights the absurd situation we find ourselves in. In a globalised world, regulators should cooperate and pool their limited resources. Otherwise we will continue to waste money and risk people's health on drugs that don't work."
The investigation also raises questions about Tamiflu's clinical effects. After careful evaluation of trial data, the Cochrane group say that Tamiflu appears to affect antibody production -- a claim that Roche refutes. This is important, say Cochrane, because influenza vaccination relies on an antibody response to be effective. But when asked by the BMJ, Roche refused to explain how the drug works.
As such, the Cochrane group say that "until more is known about the mode of action of neuraminidase inhibitors, health professionals, patients and other decision makers need to reflect on the findings of this review before making any decision about the use of the drug."
Cochrane also argue that Tamiflu's ability to prevent the spread of influenza has not been demonstrated in trials. Yet this is one of the main reasons governments around the world have spent billions of dollars stockpiling Tamiflu in case of a pandemic.
Roche maintain they provided the Cochrane team with enough information to conduct their evaluation, but the Cochrane team say this is not the case. Dr Peter Doshi from Johns Hopkins University School of Medicine says: "In the BMJ in December 2009, Roche promised full study reports to any legitimate investigators. They have not provided a single full study report to Cochrane, despite our repeated requests."
**Source: BMJ-British Medical Journal
A BMJ investigation, published to coincide with the report, also raises serious concerns about access to drug data, the use of ghost writers in drug trials, and the drug approval process.
Meanwhile, Tamiflu has become the mainstay of influenza treatment in the UK. It has also made it onto the World Health Organisation's list of Essential Medicines and Roche's claims continue to be supported by influential health agencies.
The Cochrane researchers set out to test Roche's claim that Tamiflu prevented complications and reduced the number of people needing hospital treatment. But their investigation was hampered by Roche's refusal to provide all of its trial data for analysis. The team obtained some clinical study reports from the European Medicines Agency (EMA), but found inconsistencies with published reports and possible under-reporting of side effects.
When previously questioned by the BMJ, Roche also admitted that some of the published papers had been ghost written.
The BMJ investigation reveals how different regulators took different approaches to the data submitted to them, leading to conflicting messages about it effectiveness.
For example, the EMA released a proportion of the clinical study reports relating to the Tamiflu trials to Cochrane, but it admits that it did not ask for the remainder from the manufacturer, although it was legally entitled to do so. The EMA has since told the BMJ that it plans to start publishing reports for all drugs submitted for approval in the next few years.
Dr Fiona Godlee, BMJ Editor-in-Chief says: "We hope very much that the EMA will indeed take this important step in making the full study reports available. But we are still a long way away from having a full trial history for all drugs in clinical use. Public safety and the proper use of public money demands that we should stop at nothing less than this."
Meanwhile, the US Food and Drug Administration (FDA), which has reviewed the Tamiflu trial programme in perhaps more detail than anyone outside of Roche, chose not to review the largest ever trial of Tamiflu when considering the drug for approval. It states that "Tamiflu has not been shown to prevent such complications [serious bacterial infections]."
However, the US Centers for Disease Control and Prevention (CDC) continue to cite key published trials of Tamiflu, claiming a reduced risk of influenza complications, even after Roche admitted that some of these trials have been ghost written.
Dr Godlee says: "The discrepancies between the conclusions reached by different regulators around the world highlights the absurd situation we find ourselves in. In a globalised world, regulators should cooperate and pool their limited resources. Otherwise we will continue to waste money and risk people's health on drugs that don't work."
The investigation also raises questions about Tamiflu's clinical effects. After careful evaluation of trial data, the Cochrane group say that Tamiflu appears to affect antibody production -- a claim that Roche refutes. This is important, say Cochrane, because influenza vaccination relies on an antibody response to be effective. But when asked by the BMJ, Roche refused to explain how the drug works.
As such, the Cochrane group say that "until more is known about the mode of action of neuraminidase inhibitors, health professionals, patients and other decision makers need to reflect on the findings of this review before making any decision about the use of the drug."
Cochrane also argue that Tamiflu's ability to prevent the spread of influenza has not been demonstrated in trials. Yet this is one of the main reasons governments around the world have spent billions of dollars stockpiling Tamiflu in case of a pandemic.
Roche maintain they provided the Cochrane team with enough information to conduct their evaluation, but the Cochrane team say this is not the case. Dr Peter Doshi from Johns Hopkins University School of Medicine says: "In the BMJ in December 2009, Roche promised full study reports to any legitimate investigators. They have not provided a single full study report to Cochrane, despite our repeated requests."
**Source: BMJ-British Medical Journal
El Comité Ejecutivo de la OMS ha respaldado a la médica Margaret Chan para un segundo mandato

El Comité Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha respaldado a la médica hongkonesa Margaret Chan para un segundo mandato de cuatro años como directora general de la organización.
Chan fue la única candidata al cargo y su nominación debe ser confirmada en mayo por la Asamblea Mundial de la OMS, que tendrá lugar del 21 al 26 de ese mes, aunque el respaldo que queda pendiente constituye en realidad una formalidad. Su nuevo mandato empezará el 1 de julio y se extenderá hasta el 30 de junio de 2017.
Chan se doctoró en Medicina por la Universidad de Western Ontario (Canadá) y fue en 1994 cuando asumió la Dirección de Salud de Hong Kong, cargo que ocupó durante nueve años.
En 2003, Chan entró en la OMS como directora para la Protección del Entorno Humano y dos años más tarde fue nombrada responsable del área de enfermedades transmisibles.
La principal crisis que afrontó la directora general durante su primer mandato fue la pandemia de gripe A que la OMS declaró en 2009 y que inicialmente provocó una situación de pánico, a pesar de que el virus tuvo finalmente efectos moderados.
Chan fue la única candidata al cargo y su nominación debe ser confirmada en mayo por la Asamblea Mundial de la OMS, que tendrá lugar del 21 al 26 de ese mes, aunque el respaldo que queda pendiente constituye en realidad una formalidad. Su nuevo mandato empezará el 1 de julio y se extenderá hasta el 30 de junio de 2017.
Chan se doctoró en Medicina por la Universidad de Western Ontario (Canadá) y fue en 1994 cuando asumió la Dirección de Salud de Hong Kong, cargo que ocupó durante nueve años.
En 2003, Chan entró en la OMS como directora para la Protección del Entorno Humano y dos años más tarde fue nombrada responsable del área de enfermedades transmisibles.
La principal crisis que afrontó la directora general durante su primer mandato fue la pandemia de gripe A que la OMS declaró en 2009 y que inicialmente provocó una situación de pánico, a pesar de que el virus tuvo finalmente efectos moderados.
Acuerdo de Faes Farma y Salvat para Hispanoamérica
Los laboratorios farmacéuticos españoles Faes Farma y Salvat han firmado un acuerdo a largo plazo para la comercialización de tres productos de Salvat en países de América Latina en los que Faes Farma tiene presencia comercial directa.
Con este acuerdo, Faes Farma obtiene licencias exclusivas para comercializar esos nuevosproductos con su red de ventas, complementando el portfolio de productos propios que yacomercializa en la región. Este acuerdo se suma a los acuerdos de licencia ya firmados por Faes Farma con otras compañías para la representación de sus productos en América Latina, que se insertan en el Plan Estratégico de Faes Farma para la región, en plena ejecución, y que implica la contratación de 110 nuevos visitadores médicos a lo largo de 2012 (adicionales a los incorporados en 2011), así como la creación de filiales, varias de ellas ya operativas. Faes Farma continúa a la búsqueda, para esta región, de nuevas oportunidades de producto que complementen el vademécum de productos propios. Las áreas clave serán digestivo, respiratorio, alergia, pediatría y mujer.
Con este acuerdo, Faes Farma obtiene licencias exclusivas para comercializar esos nuevosproductos con su red de ventas, complementando el portfolio de productos propios que yacomercializa en la región. Este acuerdo se suma a los acuerdos de licencia ya firmados por Faes Farma con otras compañías para la representación de sus productos en América Latina, que se insertan en el Plan Estratégico de Faes Farma para la región, en plena ejecución, y que implica la contratación de 110 nuevos visitadores médicos a lo largo de 2012 (adicionales a los incorporados en 2011), así como la creación de filiales, varias de ellas ya operativas. Faes Farma continúa a la búsqueda, para esta región, de nuevas oportunidades de producto que complementen el vademécum de productos propios. Las áreas clave serán digestivo, respiratorio, alergia, pediatría y mujer.
Pacientes mejoran con cirugía los síntomas del Parkinson en el H. Virgen de las Nieves
La técnica de estimulación cerebral profunda, aplicada desde 1995 en el Hospital Virgen de las Nieves de Granada, ha mejorado los síntomas de Parkinson a más de 200 pacientes.
Desde el hospital explicaron que este tratamiento quirúrgico no erradica la patología ni la progresión de la misma, sino que mejora algunos síntomas como los movimientos involuntarios y la lentitud de los mismos, la rigidez y el temblor, permitiendo así mejorar la calidad de vida. La cirugía consiste en acceder a determinadas zonas del cerebro que tienen una actividad anómala con el fin de actuar sobre ellas para reducir esta actividad. En concreto, se accede a una zona del cerebro denominada núcleo subtalámico donde se implantan uno o dos electrodos, que posteriormente se conectan a un generador de corriente eléctrica que se sitúa debajo de la piel del abdomen.
-Fases de la técnica
Los especialistas del hospital describieron que en la primera fase de la intervención se fija a la cabeza un aro metálico y se realiza un escáner cerebral para conocer las coordenadas exactas de la zona cerebral a la que se desea acceder. Posteriormente, se realiza uno o dos orificios craneales por los que se introducen los electrodos hasta la zona cerebral buscada mientras se efectúan una serie de pruebas para comprobar la localización y valorar los efectos de la estimulación eléctrica.
El paciente permanece consciente durante este procedimiento por lo que debe colaborar con el equipo médico realizando pruebas sencillas como hablar, mover la cara o hacer determinados movimientos. Una vez comprobada que la localización del electrodo es la adecuada, se lleva a cabo la implantación del generador, ya con anestesia general, bajo la piel del abdomen
Desde el hospital explicaron que este tratamiento quirúrgico no erradica la patología ni la progresión de la misma, sino que mejora algunos síntomas como los movimientos involuntarios y la lentitud de los mismos, la rigidez y el temblor, permitiendo así mejorar la calidad de vida. La cirugía consiste en acceder a determinadas zonas del cerebro que tienen una actividad anómala con el fin de actuar sobre ellas para reducir esta actividad. En concreto, se accede a una zona del cerebro denominada núcleo subtalámico donde se implantan uno o dos electrodos, que posteriormente se conectan a un generador de corriente eléctrica que se sitúa debajo de la piel del abdomen.
-Fases de la técnica
Los especialistas del hospital describieron que en la primera fase de la intervención se fija a la cabeza un aro metálico y se realiza un escáner cerebral para conocer las coordenadas exactas de la zona cerebral a la que se desea acceder. Posteriormente, se realiza uno o dos orificios craneales por los que se introducen los electrodos hasta la zona cerebral buscada mientras se efectúan una serie de pruebas para comprobar la localización y valorar los efectos de la estimulación eléctrica.
El paciente permanece consciente durante este procedimiento por lo que debe colaborar con el equipo médico realizando pruebas sencillas como hablar, mover la cara o hacer determinados movimientos. Una vez comprobada que la localización del electrodo es la adecuada, se lleva a cabo la implantación del generador, ya con anestesia general, bajo la piel del abdomen
Noscira concluye la randomización de pacientes con Alzheimer de su estudio en Fase II con tideglusib
Noscira, filial del grupo Zeltia, ha anunciado que ha concluido la randomización de pacientes con enfermedad de Alzheimer de su estudio en Fase II con tideglusib. El estudio cumple con el calendario previsto, esperándose resultados preliminares a finales de este año. El ensayo clínico, conocido como ARGO (Alzheimer´s Research in GSK-3mOdulation), investiga frente a placebo los efectos del compuesto tideglusib, un inhibidor de GSK-3 administrado por vía oral en dosis diarias durante 26 semanas con la posibilidad de extensión en doble ciego del estudio hasta quince meses (hasta que el último paciente en el estudio finalice las 26 semanas de tratamiento).
En ambos grupos, todos los pacientes estarán recibiendo como tratamiento de base alguno de los fármacos aprobados y comercializados para la Enfermedad de Alzheimer. En este ensayo clínico participan 308 pacientes en 55 centros localizados en España, Reino Unido, Francia, Finlandia y Alemania.
Los principales criterios de inclusión en el estudio fueron hechos en base a un diagnóstico de Enfermedad de Alzheimer (EA), edad entre 50 y 85 años, puntuación del MMSE (test Mini-Mental) entre 14 y 26 y tratamiento en dosis estables y bien toleradas con un inhibidor de la acetilcolinesterasa y/o memantina.
El criterio primario de eficacia del estudio ARGO es la comparación del cambio respecto a la situación basal en la escala ADAS-cog plus en los grupos con tratamiento activo frente al grupo placebo. También se analizarán varias variables secundarias cognitivas, funcionales y de calidad de vida. Como variables exploratorias (en un subgrupo de pacientes en centros predefinidos), se estudiarán los cambios en neuroimagen y biomarcadores.
Tideglusib es un fármaco perteneciente a una familia de compuestos inhibidores de la enzima GSK3, que está sobre-expresada en dichos enfermos, y actúa sobre los dos principales procesos celulares causantes de la enfermedad de Alzheimer: la hiperfosforilación de la proteína tau y la agregación del péptido beta amiloide.
Tideglusib es el único inhibidor de GSK-3 en fase de desarrollo clínico y es por lo tanto una alternativa innovadora a los tratamientos actualmente disponibles. Noscira inició el estudio ARGO en EA tras los prometedores resultados del estudio previo en Fase IIa (resultados presentados en Julio de 2010 en el Congreso Internacional de Alzheimer (ICAD) celebrado en Honolulu (Hawai).
En ambos grupos, todos los pacientes estarán recibiendo como tratamiento de base alguno de los fármacos aprobados y comercializados para la Enfermedad de Alzheimer. En este ensayo clínico participan 308 pacientes en 55 centros localizados en España, Reino Unido, Francia, Finlandia y Alemania.
Los principales criterios de inclusión en el estudio fueron hechos en base a un diagnóstico de Enfermedad de Alzheimer (EA), edad entre 50 y 85 años, puntuación del MMSE (test Mini-Mental) entre 14 y 26 y tratamiento en dosis estables y bien toleradas con un inhibidor de la acetilcolinesterasa y/o memantina.
El criterio primario de eficacia del estudio ARGO es la comparación del cambio respecto a la situación basal en la escala ADAS-cog plus en los grupos con tratamiento activo frente al grupo placebo. También se analizarán varias variables secundarias cognitivas, funcionales y de calidad de vida. Como variables exploratorias (en un subgrupo de pacientes en centros predefinidos), se estudiarán los cambios en neuroimagen y biomarcadores.
Tideglusib es un fármaco perteneciente a una familia de compuestos inhibidores de la enzima GSK3, que está sobre-expresada en dichos enfermos, y actúa sobre los dos principales procesos celulares causantes de la enfermedad de Alzheimer: la hiperfosforilación de la proteína tau y la agregación del péptido beta amiloide.
Tideglusib es el único inhibidor de GSK-3 en fase de desarrollo clínico y es por lo tanto una alternativa innovadora a los tratamientos actualmente disponibles. Noscira inició el estudio ARGO en EA tras los prometedores resultados del estudio previo en Fase IIa (resultados presentados en Julio de 2010 en el Congreso Internacional de Alzheimer (ICAD) celebrado en Honolulu (Hawai).
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