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02 February 2012

El ejercicio mejora la calidad de vida de los pacientes oncológicos



Desde hace tiempo se sospecha que el ejercicio físico es saludable para las persona que han recibido un tratamiento oncológico. Algunas investigaciones previas han visto que los pacientes con cáncer que han terminado su fase de tratamiento y quieren retomar sus actividades diarias descubren, a menudo, que sufren de fatiga, una disminución de su actividad física y una reducción en su calidad de vida. Sin embargo, los estudios han encontrado que hay muchos factores relacionados con la salud, incluyendo la calidad de vida, que se pueden mejorar a través de la actividad física.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Hong Kong (China) ha analizado los resultados de 34 ensayos que habían evaluado los efectos de la actividad física en pacientes adultos con cáncer. En cada estudio se incluyó un promedio de 93 pacientes que habían padecido cualquiera de estos tumores: de mama, próstata, ginecológicos, cáncer colorrectal, gástrico o cáncer de pulmón.
Aspectos de salud
En conjunto, los resultados de la mayoría de estas investigaciones mostraron que, por ejemplo, las pacientes que habían recibido tratamiento para el cáncer de mama y habían realizado una actividad física tuvieron una mejoría en parámetros de salud como el control de la glucemia, el índice de masa corporal (IMC) y el peso, las funciones físicas como la fuerza de las extremidades inferiores, y en aspectos psicológicos como la fatiga, la depresión y la calidad de vida. En aquellos que completaron el tratamiento de otros tipos de cáncer, se observaron mejoras en el IMC, peso, función física, depresión y calidad de vida.
Los autores concluyen que, aunque se necesitan más ensayos, sobre todo en aquellos pacientes con otros tipos de cáncer distintos al de mama, y para determinar sobre la intensidad de la actividad, «la práctica de ejercicio genera un beneficio clínico claro».


**Publicado en "VOCENTO"

Societal control of sugar essential to ease public health burden

Sugar should be controlled like alcohol and tobacco to protect public health, according to a team of UCSF researchers, who maintain in a new report that sugar is fueling a global obesity pandemic, contributing to 35 million deaths annually worldwide from non-communicable diseases like diabetes, heart disease and cancer. Non-communicable diseases now pose a greater health burden worldwide than infectious diseases, according to the United Nations. In the United States, 75 percent of health care dollars are spent treating these diseases and their associated disabilities.
In the Feb. 2 issue of Nature, Robert Lustig MD, Laura Schmidt PhD, MSW, MPH, and Claire Brindis, DPH, colleagues at the University of California, San Francisco (UCSF), argue that sugar's potential for abuse, coupled with its toxicity and pervasiveness in the Western diet make it a primary culprit of this worldwide health crisis.
This partnership of scientists trained in endocrinology, sociology and public health took a new look at the accumulating scientific evidence on sugar. Such interdisciplinary liaisons underscore the power of academic health sciences institutions like UCSF.
Sugar, they argue, is far from just "empty calories" that make people fat. At the levels consumed by most Americans, sugar changes metabolism, raises blood pressure, critically alters the signaling of hormones and causes significant damage to the liver -- the least understood of sugar's damages. These health hazards largely mirror the effects of drinking too much alcohol, which they point out in their commentary is the distillation of sugar.
Worldwide consumption of sugar has tripled during the past 50 years and is viewed as a key cause of the obesity epidemic. But obesity, Lustig, Schmidt and Brindis argue, may just be a marker for the damage caused by the toxic effects of too much sugar. This would help explain why 40 percent of people with metabolic syndrome -- the key metabolic changes that lead to diabetes, heart disease and cancer -- are not clinically obese.
"As long as the public thinks that sugar is just 'empty calories,' we have no chance in solving this," said Lustig, a professor of pediatrics, in the division of endocrinology at the UCSF Benioff Children's Hospital and director of the Weight Assessment for Teen and Child Health (WATCH) Program at UCSF.
"There are good calories and bad calories, just as there are good fats and bad fats, good amino acids and bad amino acids, good carbohydrates and bad carbohydrates," Lustig said. "But sugar is toxic beyond its calories."
Limiting the consumption of sugar has challenges beyond educating people about its potential toxicity. "We recognize that there are cultural and celebratory aspects of sugar," said Brindis, director of UCSF's Philip R. Lee Institute for Health Policy Studies. "Changing these patterns is very complicated"
According to Brindis, effective interventions can't rely solely on individual change, but instead on environmental and community-wide solutions, similar to what has occurred with alcohol and tobacco, that increase the likelihood of success.
Many of the interventions that have reduced alcohol and tobacco consumption can be models for addressing the sugar problem, such as levying special sales taxes, controlling access, and tightening licensing requirements on vending machines and snack bars that sell high sugar products in schools and workplaces.
"We're not talking prohibition," Schmidt said. "We're not advocating a major imposition of the government into people's lives. We're talking about gentle ways to make sugar consumption slightly less convenient, thereby moving people away from the concentrated dose. What we want is to actually increase people's choices by making foods that aren't loaded with sugar comparatively easier and cheaper to get."

**Source: University of California, San Francisco (UCSF)

Comer pescado en el embarazo mejora la capacidad cognitiva de los niños

¿Pueden las mujeres embarazadas mejorar la capacidad intelectual de sus hijos comiendo pescado? Los resultados de un reciente estudio, presentado en la revista American Journal of Clinical Nutrition y coordinado por la profesora de la Universidad de Granada Cristina Campoy Folgoso, muestran cómo los niños nacidos de mujeres que consumieron más pescado durante el embarazo logran mejores resultados en las pruebas de inteligencia verbal, habilidades de motricidad fina y una mejor conducta prosocial.
Estos resultados han sido obtenidos en el marco del proyecto NUTRIMENTHE («Efecto de la dieta sobre el rendimiento mental de los niños»), que ha sido financiado con 5,9 millones de euros a través del 7º Programa Marco de la UE (7PM).
El aceite de pescado es la principal fuente de ácidos grasos omega-3 de cadena larga, como por ejemplo el ácido docosahexaenoico (DHA), un componente estructural clave de las membranas celulares del cerebro. La Comisión Europea apoya y declara las propiedades saludables del DHA, pues «contribuye al desarrollo normal del cerebro fetal y de los bebés alimentados con leche materna y también favorece el desarrollo normal de la visión en el feto y en el lactante».

-Efecto de la ingesta de pescado
En el estudio NUTRIMENTHE, los científicos han investigado el efecto de la ingesta de pescado durante la gestación junto a la variabilidad genética sobre la capacidad intelectual. Los investigadores del proyecto se centraron principalmente en los polimorfismos del grupo de genes de las desaturasas de ácidos grasos (FADS) que codifican las enzimas delta-5 y delta-6 desaturasas que intervienen en la síntesis de los ácidos grasos de cadena larga de las series omega-3 y omega-6.
Usando muestras de sangre de más de 2.000 mujeres, a las 20 semanas del embarazo, y del cordón umbilical de sus hijos al nacimiento, los investigadores han analizado los ácidos grasos de cadena larga de las series omega-3 y omega-6 y han determinado el genotipo de 18 polimorfismos de nucleótido único del FADS. El equipo ha analizado el efecto de la ingesta materna de pescado durante la gestación, como fuente de ácidos grasos omega-3 y omega-6, y su efecto tras la transferencia placentaria sobre el desarrollo fetal y cómo los diferentes genotipos van a influir sobre los niveles de estos importantes ácidos grasos de cadena larga en el feto.

-Genotipos maternos
Según los investigadores, la composición de ácidos grasos en la sangre del cordón umbilical depende de los genotipos maternos y de sus hijos, de tal manera que los genotipos maternos se asocian principalmente con los precursores de los ácidos grasos de la serie omega-6, y los genotipos del niño están asociados a los ácidos grasos más elongados de esta serie omega-6. También han demostrado que las cantidades de ácido docosahexaenoico (DHA) de la serie omega-3, y principal componente de las membranas de las células del cerebro, son dependientes de los genotipos maternos y de sus hijos.
Además, en un estudio previo, los investigadores han demostrado que el consumo de pescado durante el embarazo se asocia con un mayor Coeficiente de Inteligencia (CI) en los niños a los 8 años; sin embargo, los investigadores se preguntan ¿qué hay en el pescado que determine ese efecto? El estudio identificó cómo el consumo de pescado está asociado con los niveles maternos de DHA, pero aún no hay datos respecto a si los niveles de DHA maternos están directamente relacionados con los resultados en los niños. En el proyecto NUTRIMENTHE, que tiene previsto finalizar en 2013, se trabaja para resolver esta cuestión.

**Publicado en "ABC SALUD"

Sleep apnea linked to silent strokes, small lesions in brain

People with severe sleep apnea may have an increased risk of silent strokes and small lesions in the brain, according to a small study presented at the American Stroke Association's International Stroke Conference 2012. "We found a surprisingly high frequency of sleep apnea in patients with stroke that underlines its clinical relevance as a stroke risk factor," said Jessica Kepplinger, M.D., the study's lead researcher and stroke fellow in the Dresden University Stroke Center's Department of Neurology at the University of Technology in Dresden, Germany.
"Sleep apnea is widely unrecognized and still neglected. Patients who had severe sleep apnea were more likely to have silent strokes and the severity of sleep apnea increased the risk of being disabled at hospital discharge."
The researchers found:
Ninety-one percent (51 of 56) of the patients who had a stroke had sleep apnea and were more likely to have silent strokes and white matter lesions that increased risk of disability at hospital discharge.
Having more than five sleep apnea episodes per night was associated with silent strokes.
More than one-third of patients with white matter lesions had severe sleep apnea and more than 50 percent of silent stroke patients had sleep apnea.
Even though men were more likely to have silent infarcts, correlations between sleep apnea and silent infarcts remained the same after adjustment for such gender differences.
The patients -- average 67 years old, white and 54 percent women -- underwent overnight in-hospital testing for sleep apnea.
Magnetic resonance imaging and computerized tomography determined silent strokes and white matter lesions. Neuroradiologists were blinded to the sleep study findings and outcome.
Researchers suggested that sleep apnea should be treated the same as other vascular risk factors such as high blood pressure.
"Demographic characteristics in our study are comparable to western European populations, but our findings may not be entirely generalizable to other populations with diverse ethnicities such as in the U.S.," Kepplinger said.
The researchers plan more studies on sleep apnea, particularly in high-risk patients with silent strokes and white matter lesions, to determine the impact of non-invasive ventilation and on short-term clinical outcome, researchers said.

**Source: American Heart Association

El 75% de los pacientes que sufren un coma continúan sin despertar un año después de haberlo sufrido

El 75 por ciento de los pacientes que sufren un coma continúan sin haber despertado más de un año después de sufrirlo. Así se desprende del estudio sobre el coma que el neurólogo y director de Investigación del Servicio de daño Cerebral del Hospital Nisa Valencia al Mar, el doctor Enrique Noé, ha publicado en la revista 'Archives of Physical Medical Rehabilitation'.
De acuerdo con los datos del estudio, la recuperación del coma es un "proceso lento" que puede tardar meses o años y a lo largo de los cuales solo una minoría de pacientes es capaz de mostrar respuestas, a menudo difíciles de detectar, de que el paciente esta "despertando".
En el trabajo, publicado por el equipo del Hospital Nisa Valencia al Mar se ha recogido la evolución clínica de 32 pacientes a lo largo de más de un año. Los investigadores del Hospital Nisa Valencia al Mar han empleado para este estudio una escala altamente sensible a detectar respuestas en aquellos pacientes que empiezan a recuperar la conciencia.
Aunque esta escala, denominada Escala de Recuperación del Coma Revisada data del año 2004 nunca antes se había empleado con población de nuestro país. "A partir de ahora, los investigadores dispondrán de una herramienta de ayuda diagnóstica y pronóstica", destaca.
Por su parte, europsicólogo y director del Servicio de Daño Cerebral del Hospital Nisa Valencia al Mar, Joan Ferri, donde se ha desarrollado el estudio, destaca como signos de evolución positivos en estos pacientes su capacidad para fijar y seguir con la mirada objetos o personas del entorno. No obstante, comenta, "tan solo ocho de los 32 pacientes incluidos en este estudio consiguieron recuperar la conciencia, lo que da una idea de la gravedad de la situación a la que nos enfrentamos".
Entre las variables pronósticas clásicas identificadas en este estudio destaca: la causa de la lesión cerebral (mejor pronóstico en los casos de traumatismos craneoencefálicos), la edad (mejor pronóstico en las personas más jóvenes) y el tiempo transcurrido desde la lesión. En términos globales, "cuanto más tarden estos pacientes en recuperar su consciencia, más difícil es que lo hagan"- constata el doctor Noé.

La Cátedra UPF-SEMG-Grünenthal destaca la implicación profesional en la gestión sanitaria



En gestión sanitaria importa más la implicación profesional que la forma organizativa elegida. Ésta es una de las conclusiones extraídas de las Jornadas de la Cátedra UPF-SEMG-Grünenthal de Medicina de Familia y Economía de la Salud, celebrada este pasado viernes en Barcelona, con la colaboración del Centro de Investigación en Economía y Salud, CRES.
Para el economista Vicente Ortún, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la U. Pompeu Fabra, miembro del consejo de gobierno del Centro de Investigación en Economía y Salud, CRES, y director de esta Cátedra, "en economía de la salud se comprueba que más que la propia forma organizativa importa la competencia: una competencia no de mercado sino por comparación, vigilando el mantenimiento de la calidad". Y se quiere asegurar la del Sistema Nacional de Salud -añadió- será necesaria "una reencarnación de la Atención Primaria" que permita potenciar sus características intrínsecas: influir en los estilos de vida, tener una visión global del paciente, aumentar el valor predictivo positivo del segundo nivel, coordinar e integrar la atención, manejar los ajustes presupuestarios y también posibilitar la sostenibilidad y la deseabilidad de la componente sanitaria del estado del bienestar".

Pero ¿cómo fortalecer realmente el primer nivel asistencial? A juicio del presidente de la Asociación Internacional de Economía de la Salud, Guillem López Casasnovas, cuando el escenario macroeconómico es malo y la efectividad en la práctica clínica baja, "se impone la necesidad de priorizar, y en este marco ello supone descentralizar, dotar de mayor responsabilidad al proveedor e involucrar al profesional, porque es el médico el mejor posicionado para visualizar consumos poco efectivos".



-Organización y posibilidades
En esta línea, Francisco Hernansanz, médico general y subdirector de la Cátedra, refiere que las tres formas organizativas: entidades de base asociativa, consorcios sanitarios y el modelo de autogestión del general practitioner inglés, coinciden en sus posibilidades: rápida adaptación a nuevas necesidades y retos; poder comprar producto intermedio; ingresos adicionales; uso más eficiente de recursos y mayor satisfacción, tanto del profesional como del paciente.

Una conclusión final es que la Atención Primaria debe conseguir aumentar su capacidad resolutiva, con financiación capitativa, mayor autonomía y competencia, para lo cual es necesario un mayor protagonismo de este colectivo en el grado universitario.






**Publicado en "ACTA SANITARIA"

El Servicio Navarro de Salud quiere centralizar los laboratorios de salud para ahorrar

La centralización de los laboratorios supondrá al Servicio Navarro de Salud ahorrar entre 6 y 8 millones de euros anuales; la unificación del proceso contractual, reduciendo al mínimo el número de concursos, logrará abaratar los costes de los materiales entre un 20 y un 30%.
Así se ha puesto de manifiesto en el encuentro mantenido este miércoles por la consejera navarra de Salud, Marta Vera Janín, con los alcaldes de la Zona de Salud de Tudela para presentarles las conclusiones a las que ha llegado el grupo que trabaja en este tema. La consejera estaba acompañada del director-gerente del SNS, Angel Sanz Barea; el director del Complejo Hospitalario de Navarra, Ignacio Iribarren Udobro; de la directora general de Salud, Cristina Ibarrola Guillén; y del director gerente del Hospital Reina Sofía, Juan Ramón Rábade Iraizoz.

Según la consejera Vera, estas conclusiones del grupo de trabajo "reflejan claramente las oportunidades de mejora que el SNS tiene en la gestión de la actividad de los laboratorios". En este sentido, el grupo acordó plantear un nuevo modelo de gestión de los laboratorios de diagnóstico biomédico del Servicio Navarro de Salud, concentrando la mayor parte de la producción en un Laboratorio Unificado de Navarra, que procese la mayor parte de las muestras que por su plazo de entrega sean susceptibles de concentrarse en un único punto (consultas externas hospitalarias y atención primaria) y mantener los actuales laboratorios hospitalarios de Tudela y Estella centrando la actividad de los mismos en la atención hospitalaria (ingresados, consultas y urgencias), que se complementarán con las actividades de docencia e investigación que se consideren oportunas.

-Modelo a seguir
El modelo planteado consiste en la gestión directa del servicio de laboratorio mediante plantilla de personal propia del SNS, tal y como se está haciendo ahora. En los laboratorios del Hospital Reina Sofía de Tudela y el García Orcoyen de Estella la actividad va a disminuir, puesto que el número de analíticas se reducirá sensiblemente y, en consecuencia habrá que ajustar la plantilla. "Estos ajustes -adelantó Vera-, se harán de forma preferente mediante traslados internos dentro de los propios hospitales. No nos planteamos el traslado forzoso de ninguno de los trabajadores fijos al Laboratorio Unificado de Navarra".

La plantilla del SNS adscrita a la actividad de laboratorios en el año 2011 es de 304 personas: 255 en el Complejo Hospitalario de Navarra, 29 en el Laboratorio del Hospital Reina Sofía de Tudela y 20 en el Laboratorio García Orcoyen, de Estella. El coste actual per cápita que a cada navarro le supone el servicio de laboratorios es de aproximadamente 47 euros persona y año.

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