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09 February 2012

El CSIC lanza un juego en Facebook para probar una teoría



El grupo de Neuroetología del Instituto Cajal del CSIC ha lanzado una aplicación en Facebook para estudiar la inteligencia visual. Se trata de una aplicación que propone una serie de juegos, todos basados en la estimación del número de lápices que aparecen en las imágenes. La resolución del juego pide dedicar apenas unos tres minutos. Gonzalo García de Polavieja, que dirige el estudio junto a Angel C. Román y Alfonso Pérez, comenta que el objetivo es demostrar empíricamente una teoría. La han probado en animales, pero ahora quieren refrendar su validez en los humanos. Para ello han acudido a la red social, para conseguir un número de participantes en el experimento que sea suficiente. Necesitan unas mil respuestas válidas aunque esperan conseguir entre dos mil y diez mil. La aplicación está en inglés y castellano. La misma ofrecerá al jugador la puntuación obtenida tras finalizar la prueba.
García de Polavieja no detalla los aspectos teóricos el experimento porque el conocimiento público de los objetivos podría contaminar a los participantes y condicionar su conducta durante el experimento.
La aplicación solicitará poder emplear, a efectos estadísticos, los datos del perfil de los miembros de Facebook que participan, como la edad, el sexo y el país de origen, pero la evaluación de los mismos es totalmente anónima. “Cumpliremos con el código de bioética del CSIC”. Los investigadores no conocen ningún precedente que haya usado Facebook para plantear un experimento científico. “Sí ha habido propuestas planteadas desde un sitio expresamente creado para un experimento o se ha utilizado el flujo de información de una red social, como Twitter, para sacar conclusiones científicas, pero no hemos localizado ninguna aplicación creada expresamente en Facebook con una finalidad experimental”. Las redes sociales son una nueva herramienta totalmente válida para la investigación, comenta.



-Las redes sociales son una nueva herramienta totalmente válida para la investigación
El juego, explica, es fácil y busca la viralidad. ”Analizaremos cada día los datos y, en función de los mismos, puede que ampliemos el test”. Para detectar la participación de personas con ánimo de engaño, el propio test alberga algunas pruebas que evidencian si el participante da unas respuestas razonables. Se trata de unos filtros para conseguir la plena fiabilidad del test.
Todo el juego se basa en la capacidad de estimar cantidades. Se trata de comprobar las reglas de funcionamiento cerebral en la estimación de un número de objetos que no se pueden contar uno a uno. “No contamos de la misma manera cuatro unidades que 400”.
En la aplicación se publicará la puntuación obtenida por los diez primeros jugadores que pueden introducir un alias para participar en el mismo.






**Publicado en "EL PAIS"

Study to determine whether fish oil can help prevent psychiatric disorders

Researchers at Zucker Hillside Hospital's Recognition and Prevention (RAP) Program who have worked with teenagers at risk for serious mental illness for the past decade are now studying the effectiveness of Omega 3 fatty acids (fish oil) for treating psychiatric symptoms. This new study is a National Institute of Mental Health-funded randomized double-blind trial that was designed to test whether Omega-3 fatty acids improve clinical symptoms, and help adolescents and young adults (ages 12 to 25) who are at elevated risk for severe psychiatric disorders function better in school, work and other social environments. "Of the 300 adolescents who have participated in the RAP Program, most have shown substantial improvement," noted Barbara Cornblatt, Ph.D., director of the Recognition and Prevention (RAP) Program and investigator at The Feinstein Institute for Medical Research. "If this study continues to show success, Omega 3 could offer a natural alternative to the range of medications and therapies now offered to RAP participants. Ultimately, the goal of the RAP Program is to intervene and prevent illness before symptoms get worse."
Omega 3 fatty acids are critical for normal brain function and they have been increasingly studied as potential treatments for medical and psychiatric disorders. The RAP Program study will randomly assign participants to either Omega 3 supplementation or to a placebo, and will compare the groups on key measures of symptoms and functioning after six months. Participants in both groups will be monitored closely on a monthly basis and compensation will be provided. All supplements are offered free of charge.

**Source: North Shore-Long Island Jewish (LIJ) Health System

La terapia génica es segura y eficaz a medio plazo contra un tipo raro de ceguera congénita



Reconocen que sus vidas han cambiado. Los tres pacientes sometidos a una segunda fase de terapia génica para recuperar su vista están felices y dispuestos de nuevo a ponerse en manos de sus médicos. No es para menos. Hace unos cuatro años, estas personas no podían ver debido a un tipo de ceguera rara que padecían desde su infancia. Ahora, después de haber recibido por segunda vez este tratamiento, son capaces de reconocer las caras de otras personas y de ir solas a comprar. Para los investigadores, este segundo paso médico es todo un logro y una prueba de que esta terapia es segura y eficaz a medio plazo.

La ceguera tratada, denominada amaurosis congénita de Leber, es una alteración hereditaria caracterizada por un deterioro de la retina y la función visual durante la infancia o la pubertad originado por una pérdida de las células retinianas. Se conocen 15 tipos de mutaciones genéticas que la producen aunque, la más frecuente, se da en el gen RPE65.
Hace cuatro años, se realizó un estudio para conocer la eficacia de la terapia génica en 12 pacientes (incluidos niños de ocho a 11 años) con una mutación en el gen citado. Lo que se hizo entonces fue inyectarles en uno de sus ojos, el más afectado por la enfermedad, un virus adenoasociado que era capaz de 'transportar' a las células sanas de la retina la forma correcta de ese gen y evitar así su deterioro. A los 12 meses se comprobó que la terapia era segura y que la sensibilidad a la luz había mejorado en todos ellos. Además, seis pacientes mostraron un efecto mayor al lograr una gran mejoría de su agudeza visual, lo que les permitió desaplazarse sin dificultad en una habitación en penumbra llena de obstáculos.
Lo que ha hecho ahora el mismo grupo de médicos del Hospital Pediátrico de Filadelfia y de la Universidad de Pensilvania (EEUU) es probar en tres de estos pacientes (todos ellos adultos) una segunda inyección en el otro ojo. Los resultados del estudio, cuyos datos publica la revista 'Science Translational Medicine', han sido muy positivos logrando una mejora en la agudeza visual al mes de haber recibido la terapia.
"Nuestra mayor preocupación era una posible respuesta dañina del sistema inmunológico que podría haber impedido cualquier beneficio en el segundo ojo e incluso, y lo más preocupante, eliminar la visión que habían ganado con la inyección inicial. Pero esto no ha ocurrido. Hemos dado un gran paso y gran parte del mérito es del cirujano de este estudio, el doctor Albert Maguire, y también para los pacientes, por asumir este riesgo. Son ellos los verdaderos pioneros", explica a ELMUNDO.es, Jean Bennett, especialista en Oftalmología Molecular del Instituto.



-Cómo responde el cerebro
Además del empleo de la terapia génica, se utilizó una prueba de resonancia magnética funcional para valorar la visión de los pacientes antes y después del tratamiento y conocer las áreas del cerebro que se activaban tras un estímulo luminoso. "Hemos sido capaces de delinear los patrones espacio-temporales de la mejoría al mirar cómo el cerebro comienza a 'ver' utilizando nuevamente el ojo tratado. Es la primera vez que ha sido descrito en humanos", señala Bennett.
Como aclara la doctora Manzar Ashtari, la radióloga que ha dirigido las pruebas de imagen, "estas imágenes nos ofrecen datos sobre la mejora visual. Por lo que en el futuro, planeamos su empleo para conseguir más información sobre cada paciente y la distribución de la degeneración retiniana en su ojo. Estos datos nos ofrecen una información de gran valor para identificar la región de la retina que alberga más cantidad de células viables".
Porque la terapia génica debe ser dirigida a la zona del ojo donde todavía hay células retinianas sanas. En este estudio se comprobó que los mejores resultados se produjeron en los dos pacientes más jóvenes, de 29 y 27 años, en comparación con el otro de 46 años y que llevaba más de 40 años con la enfermedad y, por tanto, con un deterioro mayor de su retina. De hecho, tal y como avanza la doctora Bennet, estos pacientes "se preguntan si podrían tratarse otras áreas de sus retinas que no fueron expuestas al virus".
Además, el estudio ha mostrado un resultado inesperado que ha sido una mejoría de la visión en el primer ojo tratado. "Esto ha sido una sorpresa y sugiere que hay un cierto tipo de plasticidad en las neuronas del cerebro y/o que hay ciertos aspectos de la visión que han mejorado con la terapia génica que permite que ambos ojos actúen de forma coordinada, por ejemplo en la percepción de la profundidad", explica Bennett.



-En otros pacientes y ¿en otras enfermedades?
El siguiente paso ya está en marcha y es inyectar por segunda vez al resto de pacientes que participaron en el primer estudio. Lo que no se conoce todavía es la duración del efecto del tratamiento. "No lo sabemos pero esperamos que dure al menos décadas o incluso toda la vida. Sabemos que el beneficio se ha prolongado mucho tiempo en nuestros animales de estudio, al menos 12 años en uno de nuestros perros", aclara la oftalmóloga.
Para Cristina Fillat, jefe del Grupo de Terapia Génica del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS) del Hospital Clínic de Barcelona, este trabajo "se trata de un paso importante para las enfermedades del ojo. Aunque aquí demuestran la eficacia en un trastorno muy concreto, podría ser útil para muchas otras distrofias retinianas".
No obstante, esta especialista apunta a que esta readministración de la terapia pueda ser útil sólo para tratar enfermedades de la visión. "El ojo es una zona inmunoprivilegiada porque ahí el sistema inmune anda despistado y no reacciona de la misma forma que en otra parte del organismo. Quizás esta readministración del virus no sea viable en otra zona del cuerpo donde el sistema inmune pueda actuar ante algo extraño [como es el virus]", apunta Fillat.



**publicado en "EL MUNDO"

Fasting weakens cancer in mice

Man may not live by bread alone, but cancer in animals appears less resilient, according to a study that found chemotherapy drugs work better when combined with cycles of short, severe fasting. Even fasting on its own effectively treated a majority of cancers tested in animals, including cancers from human cells.
The study in Science Translational Medicine, part of the Science family of journals, found that five out of eight cancer types in mice responded to fasting alone: Just as with chemotherapy, fasting slowed the growth and spread of tumors.
And without exception, "the combination of fasting cycles plus chemotherapy was either more or much more effective than chemo alone," said senior author Valter Longo, professor of gerontology and biological sciences at the University of Southern California.
For example, multiple cycles of fasting combined with chemotherapy cured 20 percent of mice with a highly aggressive type of children's cancer that had spread throughout the organism and 40 percent of mice with a more limited spread of the same cancer.
No mice survived in either case if treated only with chemotherapy.
Only a clinical trial lasting several years can demonstrate whether humans would benefit from the same treatment, Longo cautioned.
Results from the first phase of a clinical trial with breast, urinary tract and ovarian cancer patients, conducted at the USC Norris Comprehensive Cancer Center and led by oncologists Tanya Dorff and David Quinn, in collaboration with Longo, have been submitted for presentation at the annual meeting of the American Society of Cancer Oncologists.
The first phase tests only the safety of a therapy, in this case whether patients can tolerate short-term fasts of two days before and one day after chemotherapy.
"We don't know whether in humans it's effective," Longo said of fasting as a cancer therapy. "It should be off limits to patients, but a patient should be able to go to their oncologist and say, 'What about fasting with chemotherapy or without if chemotherapy was not recommended or considered?"
In a case report study with self-reported data published in the journal Aging in 2010, 10 cancer patients who tried fasting cycles perceived fewer side effects from chemotherapy.
Longo stressed that fasting may not be safe for everyone. The clinical trial did not enroll patients who already had lost more than 10 percent of their normal weight or who had other risk factors, such as diabetes. Fasting also can cause a drop in blood pressure and headaches, which could make driving and other activities dangerous for some patients.
In mice, the study found that fasting cycles without chemotherapy could slow the growth of breast cancer, melanoma, glioma and human neuroblastoma. In several cases, the fasting cycles were as effective as chemotherapy.
Fasting also extended survival in mice bearing a human ovarian cancer. In the case of melanoma, the cancer cells became resistant to fasting alone after a single round, but the single cycle of fasting was as effective as chemotherapy in reducing the spread of cancer to other organs.
For all cancers tested, fasting combined with chemotherapy improved survival, slowed tumor growth and/or limited the spread of tumors.
As with any potential cancer treatment, fasting has its limits. The growth of large tumor masses was reduced by multiple fasting and chemotherapy cycles, but cancer-free survival could not be achieved. Longo speculated that cells inside a large tumor may be protected in some way or that the variety of mutations in a large mass may make it more adaptable.
But he noted that in most patients, oncologists have at least one chance to attack the cancer before it grows too large.
Longo and collaborators at the National Institute on Aging studied one type of breast cancer in detail to try to understand the effects of fasting.
While normal cells deprived of nutrients enter a dormant state similar to hibernation, the researchers saw that the cancer cells tried to make new proteins and took other steps to keep growing and dividing.
The result, Longo said, was a "cascade of events" that led to the creation of damaging free radical molecules, which broke down the cancer cells' own DNA and caused their destruction.
"The cell is, in fact, committing cellular suicide. What we're seeing is that the cancer cell tries to compensate for the lack of all these things missing in the blood after fasting. It may be trying to replace them, but it can't," Longo said.
The new study bookends research published in Proceedings of the National Academy of Sciences in 2008.

*Source: University of Southern California

Champú de caballo: ¿"producto milagroso" o estafa?



Nació como un pequeño truco en foros de belleza de internet y el rumor ha crecido como la espuma. El champú de caballo, producto milagroso que tras su uso «nos ayudará a lucir un pelo mucho más sano, con más brillo, fuerte y que, además, crecerá más rápido» parece que no es, en verdad, tan bueno como lo pintan. ¿Realidad o ficción? Sea como fuere, no son pocos los «gurús» de la moda que ya lo han recomendado y las empresas que, ávidas de encontrar a la gallina de los huevos de oro, se han lanzado a crear el producto y comercializarlo en numerosos centros comerciales.
Los «milagros del champú de caballo» ya se habían difundido antes de la salida al mercado del producto especializado para personas. No han sido pocos -por extremo que resulte- aquellos que, empujados por los portentos del producto, han acudido a la clínica veterinaria y a la tienda de animales para adquirirlo. Guiados, quizás, por comentarios tales como este, seleccionado al azar de un foro de belleza de internet: «¿Has visto qué brillante tienen el pelo los caballos?

-¡El producto mágico!».
ABC ha consultado a dos expertos dermatólogos sobre los supuestos beneficios del popular champú de caballo y parece que ha llegado la hora de desmontar el mito. En primer lugar, no solo es incierto que el champú para caballos sea tan milagroso como parece, sino que se trata de un profundo error utilizar en nuestro cabello un producto que ha sido fabricado para animales. Así lo asegura el Doctor Juan Carlos Vázquez, coordinador médico de Svenson, que considera que utilizar este champú adquirido directamente en tiendas de animales puede tener contraindicaciones tales como la irritación del cuero cabelludo o un exceso de caspa o seborrea.
También la doctora Aurora Guerra, responsable de Dermatología del Hospital Doce de Octubre de Madrid, nos alerta sobre sus efectos adversos. «Un caballo no tiene cabello, sino pelo, y este es anatómica, fisiológica y biológicamente diferente del pelo del ser humano, por lo que el champú de caballo no es apto para personas».

-El «efecto placebo»
Pero, ¿y el champú de caballo fabricado para personas? «No es más que un champú normal y corriente, que como tal tiene sus indicaciones y diferentes resultados estéticos», asegura Guerra. «Los usuarios del champú con aspecto de champú para caballos no están usando un champú para caballos. Otra cosa que se compre en tiendas para animales, pues en ese caso estarán usando un producto para animales, como si compra comida para gatos».
«Dentro de un tiempo veremos que no fue nada más que humo»La experta nos alerta, por tanto, de que si hemos comprado el champú en el supermecado pensando que realmente utilizamos el producto para caballos no estamos en lo cierto. «El boca-oreja, y una gran necesidad de esperanza» son, para ella, las claves del falso éxito de este producto. «El rumor se ha convertido en una falsa verdad, es el denominado "efecto-placebo". Dentro de un tiempo volveremos a considerar este hecho y veremos que no fue nada más que humo, como tantos otros anclados en el recuerdo... por ejemplo la pulsera magnética antidolor o el agua imantada».

-La biotina «no aporta nada»
La biotina es uno de los componentes que los fabricantes de este champú de caballos para personas destacan como fundamental para el cuidado de nuestra melena pero que, sin embargo, «no aporta nada en absoluto aplicada en forma de champú o en cualquier modalidad tópica, ya que no se absorbe por vía cutánea», afirma Guerra. «Es una vitamina imprscindible en nuestro organimo y también para el cabello. Se encuentra en muchos alimentos, por lo que una dieta normal tiene suficiente biotina como para no necesitar más, solo en aquellas personas con una deficiencia congénita en biotidinasa, una enzima necesaria para la absorción de la vitamina».
El pelo no crece más rápido por usar un champú determinadoY otro mito a la basura: el pelo no nos crecerá más rápido con este producto. Así lo asegura el doctor Vázquez, que nos cuenta como «se trata otra leyenda, como la de raparse el pelo o cortarse las puntas para que crezca más fuerte y rápido. Es la genética la que determina la longitud máxima de nuestro cabello. A todas las personas sanas les crece el pelo a la misma velocidad, 1 centímetro al mes».
Ambos expertos consideran imprescindible que ante cualquier problema capilar se acuda a una consulta en lugar de utilizar cualquier producto a la ligera. El doctor Juan Carlos Vázquez apunta que el paso fundamental a la hora de conseguir un pelo sano no es otro que una buena alimentación. «Muchos alimentos contienen biotina, así que en primer lugar sería recomendable incorporarlos en nuestra dieta. Algunos de ellos son la yema de huevo, el pescado, nueces, harinas de soja o cereales integrales».
Pero todo esto no quiere decir que no debamos o podamos comprar el nuevo y revolucionario producto. La doctora Aurora Guerra no ve ningún problema en el uso del «champú para cabellos humanos que tiene el dibujo de un caballo», como ella lo define, pero aclara que «es un champú más, como los que ya hay en el mercado».

**Publicado en "ABC"

Knee replacement may lower a patient's risk for mortality and heart failure

New research presented at the 2012 Annual Meeting of the American Academy of Orthopaedic Surgeons (AAOS) highlights the benefits of total knee replacement (TKR) in elderly patients with osteoarthritis, including a lower probability of heart failure and mortality. Investigators reviewed Medicare records to identify osteoarthritis patients, separating them into two groups -- those who underwent TKR to relieve symptoms, and those who did not. Outcomes of interest included average annual Medicare payments for related care, mortality, and new diagnoses of congestive heart failure, diabetes and depression. Differences in costs and risk ratios were adjusted for multiple variables including age, sex, race and region. The results (adjusted for underlying health conditions) were compared at fixed periods of one year, three years, five years and seven years after surgery.
The seven-year cumulative average Medicare payments for all treatments were $63,940 for the non-TKR group, and $83,783 for the TKR group, for an incremental increased seven-year cost of $19,843. The cost does not include prescription drugs, which are reportedly much higher in the non-TKR group.
There were significant positives in the osteoarthritis TKR group: the risk of mortality was half that of the non-TKR group and the congestive heart failure rate also was lower, at three, five and seven years after surgery. There was no difference in diabetes rates among both groups. Depression rates were slightly higher in the TKR group during the first three years after surgery, though there was no difference at five and seven years.
"These patients had improved survivorship and reduced risk for cardiovascular conditions," said Scott Lovald, PhD, MBA, lead investigator and senior associate at Exponent, Inc. "More specifically, total knee replacement in osteoarthritis patients may reduce patient mortality by half. There are few health care investments that are so cost effective."

**Source: American Academy of Orthopaedic Surgeons

Incluir los «antojos» en la primera comida del día ayuda a perder más peso y mantenerlo a largo plazo, según un estudio



Es el sueño de cualquier persona con buen saque: conseguir mantener la línea comiendo de lo que te gusta. Sin embargo, en la mayoría de las dietas, los dulces suelen quedarse fuera del menú. Hasta ahora. Investigadores de la Universidad de Tel Aviv han descubierto que introducir el postre (por ejemplo un trozo de tarta) en un desayuno equilibrado de 600 calorías, que incluya proteínas y carbohidratos, puede ayudar a perder más peso y mantenerlo a largo plazo.
La clave está en complacer al cuerpo por la mañana, cuando el metabolismo está más activo y tenemos más tiempo para quemar las calorías durante el día, según las conclusiones del estudio.
«Luchar contra la tentación de los dulces por completo puede crear una adicción psicológica a largo plazo», advierte Daniela Jakubowicz, profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tel Aviv. En este sentido, los investigadores creen que añadir el postre al desayuno evita que tengamos otros «antojos» el resto del día.
Durante el transcurso del estudio (32 semanas), cuyos detalles se han publicado en la revista «Steroids», los participantes que comieron el postre en el desayuno (galletitas, pasteles o chocolate) perdieron una media de 18 kilos más que el grupo que evitó estos alimentos, y consiguieron mantener este peso durante más tiempo.






-La importancia del desayuno
«La primera comida del día aporta energía para las tareas de la jornada, ayuda al funcionamiento del cerebro, y pone en marcha el metabolismo del cuerpo, que es crucial para perder peso y mantenerse», explica la profesora Jakubowicz, que añade: «El desayuno es la comida que regula con más éxito la grelina, la hormona que controla el apetito».
Para comprobar si el momento del día en que se ingieren los alimentos y su composición afectaba a la pérdida de peso, reclutaron a193 adultos obesos no diabéticos a los que se dividió en dos grupos con idéntica ingesta de calorías, 1600 al día para los hombres y 1400 para las mujeres. Sin embargo, al primer grupo le dieron una dieta baja en carbohidratos, con un pequeño desayuno de 300 calorías; mientras que al segundo se le proporcionó un desayuno de 600 calorías rico en proteínas y carbohidratos, que siempre incluía un postre.
A mitad del estudio, los participantes de ambos grupos perdieron el mismo peso en la primera etapa, pero en la segunda cambió drásticamente: los que comían pocos carbohidratos recuperaron peso, mientras que los otros seguían perdiendo. De este modo, al final de la investigación, 32 semanas después, aquellos que habían tomado el desayuno de 600 calorías habían perdido de media 18 kilos más que sus compañeros.
«Las dietas que prohíben postres y carbohidratos son efectivas al principio, pero a menudo los que las siguen terminan saltándosela porque empiezan a sentir síntomas de abstinencia, y acaban recuperando gran parte del peso perdido», avisa la autora de la investigación.
En su opinión, los resultados muestran que una diesta debe ser realista para que sea adoptada como parte de un nuevo estilo de vida. «Controlar los antojos es mejor que privarse de ellos para tener éxito en la pérdida de peso», concluye.



**Publicado en "ABC"

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