Proporcionar información veraz a los pacientes se ha convertido en una de las principales preocupaciones de las sociedades e instituciones en los últimos tiempos. Por ello, la Sociedad Española de Bioquímica Clínica y Patología Molecular (SEQC) puso en marcha el pasado 6 de Marzo de 2007 la página web www.labtestsonline.es, orientada a aportar a todos los internautas de lengua hispana la información necesaria para poder interpretar los análisis clínicos. Se trata de un proyecto a escala europea, cuyos contenidos cuentan con el aval científico en España de la SEQC y de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin).
La calidad de los contenidos de la página web, que ofrecen en la actualidad al usuario información sobre 175 pruebas clínicas, y su buena acogida han quedado patentes en un importante incremento de visitas registrado a lo largo de su primer año de funcionamiento. Así, durante el primer semestre de 2008 ha llegado a registrar casi 60.000 visitas mensuales.
Este soporte digital ofrece al paciente información acerca de los aspectos generales de cada una de las pruebas, su procedimiento y el significado del resultado obtenido en las mismas. Asimismo, esta página web ayuda al usuario a preparar sus visitas con el médico. Dado que Lab Tests Online ofrece datos orientativos, "se evita que el visitante pueda extraer conclusiones inadecuadas. Esta web en ningún momento pretende sustituir al médico", comenta el Dr. Felip Antoja, del Laboratori Clínic del Barcelonès Nord i Vallès Oriental de Badalona y miembro del consejo editorial de la edición española de Lab Tests Online.
De todos los contenidos que se ofrecen, el más consultado es el que aporta datos concretos acerca de las pruebas que se practican en los análisis clínicos. "Los visitantes buscan una información que les explique de forma clara y concisa el significado y la trascendencia de los resultados de sus análisis", continúa el Dr. Felip Antoja, "esto es lo que se deduce de las visitas que se reciben".
Además, en esta sección se explica cuales son las particularidades propias de cada una de las pruebas. Por ello la SEQC completa su servicio proporcionando enlaces a páginas web fiables y pertinentes respecto al tema tratado. Esto aporta un valor añadido al paciente, que recibe información adicional sobre su consulta.
-Demanda creciente de información
"En España, como en todos los países, el número de pruebas de laboratorio disponibles va en aumento, porque los avances científicos generan la posibilidad de exploraciones cada vez más precisas. Por ejemplo, en el campo de la inmunología, están apareciendo determinaciones de anticuerpos cada vez más específicos que facilitan la clasificación de enfermedades hasta ahora difíciles de diagnosticar. También ocurre que algunas pruebas, con el paso del tiempo, van quedando obsoletas y se retiran de las carteras de los laboratorios", explica el Dr. Ramón Deulofeu, del Laboratorio de Bioquímica y Genética Molecular del Hospital Clinic de Barcelona y del consejo editorial de la Web.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística, en 2001 se practicaron 754.000.000 determinaciones analíticas, mientras que en 2005, la cifra ascendió hasta alcanzar los 833.000.000, lo que supone un aumento del 10.5% en sólo cuatro años. El incremento del número de análisis clínicos practicados en España avala la necesidad de que exista un servicio como este, que facilite la comprensión de los análisis clínicos al paciente.
Diario digital con noticias de actualidad relacionadas con el mundo de la salud. Novedades, encuestas, estudios, informes, entrevistas. Con un sencillo lenguaje dirigido a todo el mundo. Y algunos consejos turísticos para pasarlo bien
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27 October 2008
El diagnóstico genético preimplantacional( DGP) ¿una oportunidad en cáncer hereditario?
El diagnóstico genético preimplantacional (DGP), que consiste en el análisis de ovocitos y/o embriones para una determinada alteración genética y que permite la transferencia al útero de embriones sanos, puede ofrecer importantes beneficios en la prevención de tumores hereditarios. La utilización de esta técnica ha aumentado significativamente en España y sus indicaciones se han ampliado, llegando a erigirse en muchos casos en una alternativa al diagnóstico prenatal; sin embargo, aún se plantean algunas controversias éticas y legales en este ámbito.
Para tratar de concretar los beneficios que se pueden obtener con el DGP en situaciones de cáncer hereditario y reflexionar sobre su aplicación en España, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y el Instituto Roche han celebrado en Madrid una jornada científica, fundamentalmente dirigida a los profesionales que trabajan en las Unidades de Consejo Genético en Cáncer Familiar. Los doctores Joan Brunet, coordinador de la Sección SEOM de Cáncer Hereditario y Consejo Genético, y Luis Robles, miembro de la misma sección y del Servicio de Oncología Médica del Hospital 12 de Octubre de Madrid, han sido los coordinadores del encuentro.
La posibilidad de analizar los (pre)embriones obtenidos por fecundación in vitro (FIV) o por medio de la inyección del espermatozoide dentro del óvulo mediante un delicado proceso de micromanipulación (ICSI) en busca de alguna anomalía cromosómica o genética antes de proceder a su transferencia al útero de una mujer que quiere desarrollar una gestación puede plantear algunas controversias y dudas. Como apunta el Dr. Brunet, jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitari de Girona Dr. Josep Trueta (ICO), "el objetivo de la reunión ha sido dar respuesta a cuestiones técnicas y también en relación al procedimiento de solicitud de aprobación por parte de la Comisión Nacional de Reproducción Asistida". Y es que, como añade, "el planteamiento de usar la información genética en cuestiones reproductivas surge con cierta frecuencia en las consultas de consejo genético en cáncer hereditario, y los profesionales que atienden estas consultas precisan tener respuesta a estas cuestiones".
-Utilidad
Los cánceres hereditarios representan entre un 5-10% de todos los tumores, siendo consecuencia de mutaciones germinales en genes que incrementan la susceptibilidad para padecer cáncer. Se hereda la susceptibilidad a padecer cáncer, una susceptibilidad que se transmite según distintos patrones de herencia.
En los últimos 20 años, se han identificado unos 40 genes implicados en síndromes de predisposición hereditaria al cáncer.
Partiendo de estos progresos, y como apunta la Dra. Ana Polo, del Programa de Reproducción Asistida del Hospital de Sant Pau-Fundació Puigvert de Barcelona, "se ha comprobado como el DGP puede ser útil en la prevención de embarazos con embriones que manifiestan una alta susceptibilidad para padecer cáncer, representando hoy en día una alternativa al diagnóstico prenatal (DP)". En cualquier caso, como matiza el Dr. Brunet, "en el ámbito de los centros públicos no consta ningún caso llevado a cabo, al menos en los síndromes hereditarios, más frecuentes como el cáncer de mama y de colon".
La realización de un DGP en cáncer hereditario debería estar sujeta a una serie de requisitos, que pasan necesariamente por la consulta de consejo genético (donde se informa sobre la probabilidad de transmitir a su descendencia la predisposición al cáncer y la probabilidad que tienen ésta de desarrollar neoplasias) , la intervención de un equipo multidisciplinar (genetistas, oncólogos, psicólogos, radiólogos, ginecólogos, cirujanos), la estricta valoración del riesgo de transmisión del tumor hereditario, la implementación de un estudio genético y el asesoramiento sobre medidas de detección precoz o prevención disponibles en el momento actual, analizando su eficacia y limitaciones.
En general, tal y como resume la Dra. Esther Fernández García, presidenta del grupo de DGP de la Asociación para el estudio de la Biología de la Reproducción (ASEBIR), "las parejas que suelen acudir al DGP con una indicación genética son aquellas con enfermedades monogénicas (dominantes, recesivas o ligadas al X) y cuya mutación es conocida, aquellas con trastornos ligados al X cuya mutación es conocida o no pero que se evita con la selección de sexo y las que refieren anomalías cromosómicas estructurales o numéricas". Con todo, destaca, "las indicaciones del DGP se están ampliando, apareciendo otras no contempladas en el diagnóstico prenatal (como la histocompatibilidad para trasplante, las enfermedades degenerativas, la predisposición genética al cáncer, el BRCA2, el Li-Fraumeni o la neurofibromatosis 1 y 2)".
Según la ginecóloga Ana Polo, "el DGP es una posibilidad para lograr una descendencia sana realizando el diagnóstico de manera precoz, pero el camino es complicado". En este sentido, indica, "es necesario contar con unas guías sobre planificación de descendencia en cánceres hereditarios, que reflejen la realidad legislativa, ética y social de nuestro país".
En la misma línea se expresa la Dra. Esther Fernández, para quien "el DGP es en la actualidad una herramienta práctica para las Unidades de Reproducción Asistida y una alternativa real al Diagnóstico Prenatal".
-Una técnica en constante evolución
En datos aportados por la Asociación para el Estudio de la Biología de la Reproducción, desde 1993 a septiembre del 2005 un total de 17 centros españoles realizaban DGP, efectuándose en ese periodo 3.373 ciclos (con 2.262 transferencias de embriones). Desde septiembre del 2005 hasta diciembre del 2006 ya había casi una treintena de centros que efectuaban DGP, realizándose en ese espacio de tiempo 2.324 ciclos y 1.587 transferencias.
En comparación con los Estados Unidos, explica el Dr. Javier Rey del Castillo, Secretario de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida, "en Europa el número de centros de reproducción humana asistida que practican DGP es más reducido, y se tiende a concentrar en un número restringido de centros por país". Hay centros (o empresas) que hacen DGP, pero no fecundación in vitro y sólo alrededor del 1% de ciclos de FIV incluyen el diagnóstico genético preimplantacional.
El DGP se desarrolló en 1990 y, desde entonces, su evolución ha sido permanente.
La extracción de células del (pre)embrión se realiza en fase de Mórula (8-12 células). Cada célula extraída sólo permite el diagnóstico o la exclusión de una sola enfermedad o situación. El número de células que se pueden extraer (normalmente un máximo de dos) sin condicionar el desarrollo del embrión limita el número de diagnósticos que se pueden someter a examen.
-Situación legal y controversias éticas
Actualmente, el uso del DGP depende del centro y de la disponibilidad de los métodos diagnósticos de los centros colaboradores, de los posibles problemas a nivel legal, de las dificultades técnicas, de los propios "conflictos" personales (pacientes portadores de un gen presentan sentimientos controvertidos sobre qué hacer) y de problemas relacionados con el tratamiento de FIV. No plantea problemas legales la realización de esta técnica en tumores hereditarios de alta probabilidad de que se desarrollen en edades precoces de la vida y que comportan una elevada mortalidad por la falta de tratamientos eficaces y de medidas de prevención. mientras que sí se existen controversias legales respecto al cáncer de mama/ovario hereditario dado que su aparición se da en la edad adulta y que no siempre se manifiesta (es decir, existen persona portadoras de la mutación que no desarrollan ningún tumor).
En el artículo 12 de la Ley 14/2006 sobre técnicas de reproducción humana asistida se señala que los centros debidamente autorizados podrán realizar DGP para la detección de enfermedades hereditarias graves, de aparición precoz y no susceptibles de tratamiento curativo postnatal , así como para la detección de otras alteraciones que puedan comprometer la viabilidad del embrión. Pero, además, se matiza que cuando se pretenda practicar en combinación con la determinación de los antígenos de histocompatibilidad de los preembriones in vitro con fines terapéuticos para terceros, requerirá de la autorización expresa, caso a caso, de la autoridad sanitaria correspondiente (previo informe favorable de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida, que deberá evaluar las características clínicas, terapéuticas y sociales de cada caso).
Partiendo de esta reglamentación, según la Dra. Polo, "cabe preguntarse si se deben eliminar embriones susceptibles de padecer cáncer, embriones de sexo femenino portadores del gen de la hemofilia, embriones con microdelección del cromosoma Y (gen DAZ); además, esta Ley permite la selección genética de embriones compatibles para curar a otros hermanos". De esta forma, es posible un DGP a parejas con un hijo afecto de una enfermedad que precise transplante de precursores de células hematopoyéticas procedentes de un hermano histocompatible, siempre y cuando el embrión tenga riesgo de heredar la enfermedad.
También la utilización de la técnica de diagnóstico genético preimplantacional merece algunas consideraciones éticas. Como recuerda la Dra. Ana Polo, "se prohibe esta técnica para elegir las características del bebé por razones no médicas (bebés de diseño, sexo, aptitudes para el deporte…)". Para tratar de superar los conflictos éticos, como aconseja el Dr. Javier Rey del Castillo, "el DGP se debe aplicar sólo a aquellos casos en los que se tratan de evitar problemas de salud graves y ciertos, y se tiene que garantizar la ausencia de daño al nacido seleccionado". Sin embargo, según reconoce el Secretario de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida, "subsisten muchos problemas que se deben resolver".
Para tratar de concretar los beneficios que se pueden obtener con el DGP en situaciones de cáncer hereditario y reflexionar sobre su aplicación en España, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y el Instituto Roche han celebrado en Madrid una jornada científica, fundamentalmente dirigida a los profesionales que trabajan en las Unidades de Consejo Genético en Cáncer Familiar. Los doctores Joan Brunet, coordinador de la Sección SEOM de Cáncer Hereditario y Consejo Genético, y Luis Robles, miembro de la misma sección y del Servicio de Oncología Médica del Hospital 12 de Octubre de Madrid, han sido los coordinadores del encuentro.
La posibilidad de analizar los (pre)embriones obtenidos por fecundación in vitro (FIV) o por medio de la inyección del espermatozoide dentro del óvulo mediante un delicado proceso de micromanipulación (ICSI) en busca de alguna anomalía cromosómica o genética antes de proceder a su transferencia al útero de una mujer que quiere desarrollar una gestación puede plantear algunas controversias y dudas. Como apunta el Dr. Brunet, jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitari de Girona Dr. Josep Trueta (ICO), "el objetivo de la reunión ha sido dar respuesta a cuestiones técnicas y también en relación al procedimiento de solicitud de aprobación por parte de la Comisión Nacional de Reproducción Asistida". Y es que, como añade, "el planteamiento de usar la información genética en cuestiones reproductivas surge con cierta frecuencia en las consultas de consejo genético en cáncer hereditario, y los profesionales que atienden estas consultas precisan tener respuesta a estas cuestiones".
-Utilidad
Los cánceres hereditarios representan entre un 5-10% de todos los tumores, siendo consecuencia de mutaciones germinales en genes que incrementan la susceptibilidad para padecer cáncer. Se hereda la susceptibilidad a padecer cáncer, una susceptibilidad que se transmite según distintos patrones de herencia.
En los últimos 20 años, se han identificado unos 40 genes implicados en síndromes de predisposición hereditaria al cáncer.
Partiendo de estos progresos, y como apunta la Dra. Ana Polo, del Programa de Reproducción Asistida del Hospital de Sant Pau-Fundació Puigvert de Barcelona, "se ha comprobado como el DGP puede ser útil en la prevención de embarazos con embriones que manifiestan una alta susceptibilidad para padecer cáncer, representando hoy en día una alternativa al diagnóstico prenatal (DP)". En cualquier caso, como matiza el Dr. Brunet, "en el ámbito de los centros públicos no consta ningún caso llevado a cabo, al menos en los síndromes hereditarios, más frecuentes como el cáncer de mama y de colon".
La realización de un DGP en cáncer hereditario debería estar sujeta a una serie de requisitos, que pasan necesariamente por la consulta de consejo genético (donde se informa sobre la probabilidad de transmitir a su descendencia la predisposición al cáncer y la probabilidad que tienen ésta de desarrollar neoplasias) , la intervención de un equipo multidisciplinar (genetistas, oncólogos, psicólogos, radiólogos, ginecólogos, cirujanos), la estricta valoración del riesgo de transmisión del tumor hereditario, la implementación de un estudio genético y el asesoramiento sobre medidas de detección precoz o prevención disponibles en el momento actual, analizando su eficacia y limitaciones.
En general, tal y como resume la Dra. Esther Fernández García, presidenta del grupo de DGP de la Asociación para el estudio de la Biología de la Reproducción (ASEBIR), "las parejas que suelen acudir al DGP con una indicación genética son aquellas con enfermedades monogénicas (dominantes, recesivas o ligadas al X) y cuya mutación es conocida, aquellas con trastornos ligados al X cuya mutación es conocida o no pero que se evita con la selección de sexo y las que refieren anomalías cromosómicas estructurales o numéricas". Con todo, destaca, "las indicaciones del DGP se están ampliando, apareciendo otras no contempladas en el diagnóstico prenatal (como la histocompatibilidad para trasplante, las enfermedades degenerativas, la predisposición genética al cáncer, el BRCA2, el Li-Fraumeni o la neurofibromatosis 1 y 2)".
Según la ginecóloga Ana Polo, "el DGP es una posibilidad para lograr una descendencia sana realizando el diagnóstico de manera precoz, pero el camino es complicado". En este sentido, indica, "es necesario contar con unas guías sobre planificación de descendencia en cánceres hereditarios, que reflejen la realidad legislativa, ética y social de nuestro país".
En la misma línea se expresa la Dra. Esther Fernández, para quien "el DGP es en la actualidad una herramienta práctica para las Unidades de Reproducción Asistida y una alternativa real al Diagnóstico Prenatal".
-Una técnica en constante evolución
En datos aportados por la Asociación para el Estudio de la Biología de la Reproducción, desde 1993 a septiembre del 2005 un total de 17 centros españoles realizaban DGP, efectuándose en ese periodo 3.373 ciclos (con 2.262 transferencias de embriones). Desde septiembre del 2005 hasta diciembre del 2006 ya había casi una treintena de centros que efectuaban DGP, realizándose en ese espacio de tiempo 2.324 ciclos y 1.587 transferencias.
En comparación con los Estados Unidos, explica el Dr. Javier Rey del Castillo, Secretario de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida, "en Europa el número de centros de reproducción humana asistida que practican DGP es más reducido, y se tiende a concentrar en un número restringido de centros por país". Hay centros (o empresas) que hacen DGP, pero no fecundación in vitro y sólo alrededor del 1% de ciclos de FIV incluyen el diagnóstico genético preimplantacional.
El DGP se desarrolló en 1990 y, desde entonces, su evolución ha sido permanente.
La extracción de células del (pre)embrión se realiza en fase de Mórula (8-12 células). Cada célula extraída sólo permite el diagnóstico o la exclusión de una sola enfermedad o situación. El número de células que se pueden extraer (normalmente un máximo de dos) sin condicionar el desarrollo del embrión limita el número de diagnósticos que se pueden someter a examen.
-Situación legal y controversias éticas
Actualmente, el uso del DGP depende del centro y de la disponibilidad de los métodos diagnósticos de los centros colaboradores, de los posibles problemas a nivel legal, de las dificultades técnicas, de los propios "conflictos" personales (pacientes portadores de un gen presentan sentimientos controvertidos sobre qué hacer) y de problemas relacionados con el tratamiento de FIV. No plantea problemas legales la realización de esta técnica en tumores hereditarios de alta probabilidad de que se desarrollen en edades precoces de la vida y que comportan una elevada mortalidad por la falta de tratamientos eficaces y de medidas de prevención. mientras que sí se existen controversias legales respecto al cáncer de mama/ovario hereditario dado que su aparición se da en la edad adulta y que no siempre se manifiesta (es decir, existen persona portadoras de la mutación que no desarrollan ningún tumor).
En el artículo 12 de la Ley 14/2006 sobre técnicas de reproducción humana asistida se señala que los centros debidamente autorizados podrán realizar DGP para la detección de enfermedades hereditarias graves, de aparición precoz y no susceptibles de tratamiento curativo postnatal , así como para la detección de otras alteraciones que puedan comprometer la viabilidad del embrión. Pero, además, se matiza que cuando se pretenda practicar en combinación con la determinación de los antígenos de histocompatibilidad de los preembriones in vitro con fines terapéuticos para terceros, requerirá de la autorización expresa, caso a caso, de la autoridad sanitaria correspondiente (previo informe favorable de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida, que deberá evaluar las características clínicas, terapéuticas y sociales de cada caso).
Partiendo de esta reglamentación, según la Dra. Polo, "cabe preguntarse si se deben eliminar embriones susceptibles de padecer cáncer, embriones de sexo femenino portadores del gen de la hemofilia, embriones con microdelección del cromosoma Y (gen DAZ); además, esta Ley permite la selección genética de embriones compatibles para curar a otros hermanos". De esta forma, es posible un DGP a parejas con un hijo afecto de una enfermedad que precise transplante de precursores de células hematopoyéticas procedentes de un hermano histocompatible, siempre y cuando el embrión tenga riesgo de heredar la enfermedad.
También la utilización de la técnica de diagnóstico genético preimplantacional merece algunas consideraciones éticas. Como recuerda la Dra. Ana Polo, "se prohibe esta técnica para elegir las características del bebé por razones no médicas (bebés de diseño, sexo, aptitudes para el deporte…)". Para tratar de superar los conflictos éticos, como aconseja el Dr. Javier Rey del Castillo, "el DGP se debe aplicar sólo a aquellos casos en los que se tratan de evitar problemas de salud graves y ciertos, y se tiene que garantizar la ausencia de daño al nacido seleccionado". Sin embargo, según reconoce el Secretario de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida, "subsisten muchos problemas que se deben resolver".
Aumentan en Europa los serotipos de neumococo que causan neumonia y meningitis en niños
En el marco del II Congreso de la Academia Europea de Pediatría (EAP, en sus siglas en inglés) celebrado en Niza (Francia), ha tenido lugar una reunión de expertos para debatir sobre la acuciante necesidad de protección frente a los diferentes serotipos de neumococo, una bacteria responsable del creciente número de enfermedades graves que afectan a los niños en Europa, y de todo el mundo. La enfermedad neumocócica es un problema de alcance mundial: el Streptococcus pneumoniae (neumococo) es la causa de muerte de cerca de un millón de niños menores de cinco años.[
-Aumentan en Europa los serotipos neumocócicos 1 y 7F
En Europa, cada vez más infecciones invasoras (meningitis, neumonía y bacteriemia/septicemia) están causadas por serotipos de neumococo que todavía no se pueden prevenir con la actual vacuna. Los tres serotipos de neumococo más frecuentes son el 1, el 5 y el 7F, siendo responsables de entre un 5 y un 25% de las enfermedades neumocócicas, dependiendo de la zona geográfica.
Los resultados presentados hoy en la reunión muestran los peligros asociados al serotipo 1, frente al que no protege la actual vacuna antineumocócica. Además, a diferencia de la mayoría de los demás serotipos neumocócicos, el serotipo 1 constituye un verdadero motivo de preocupación entre los pediatras.3 Por ejemplo, en los niños de entre 2 y 5 años y en los mayores de 5 años, el serotipo 1 representa, respectivamente, el 15 y el 25-50% de los casos de enfermedades invasoras, sobre todo de neumonía.3 Este serotipo también está relacionado con enfermedades graves, y es la principal causa de empiema en Estados Unidos, Reino Unido y España. El empiema es la presencia de pus (líquido infectado) en el espacio pleural, es decir, entre la superficie externa de los pulmones y la pared torácica. El empiema es una complicación de la neumonía provocada por el neumococo, que a menudo requiere hospitalizaciones de larga estancia y cirugía. Aunque no se conoce la razón, las infecciones causadas por el serotipo 1 están aumentando en estos países.
«La vacuna antineumocócica conjugada ha sido un gran avance en la prevención de la enfermedad infantil, pero ahora nos encontramos con cambios en los serotipos que la provocan. Necesitamos con urgencia una vacuna para atajar en Europa y en otros países este aumento, entre otros, del serotipo 1», señaló el Dr. David Cliff, responsable de la investigación del empiema infantil en el Royal Victoria Infirmary, Newcastle Upon Tyne Hospitals, NSH Foundation Trust (Reino Unido). «Se necesita una vacunación antineumocócica de mayor alcance contra este serotipo y contra otros muy invasores para poder reducir la mortalidad y morbilidad infantil; algo de lo que ya se ha hecho eco la Organización Mundial de la Salud.»
La actual vacuna conjugada proporciona una buena protección, puesto que este tipo de vacuna induce memoria inmunológica y protección de larga duración. Sin embargo, no cubre, entre otros, el serotipo 7F que se asocia a enfermedad grave e incluso mortal..5 En los últimos años este serotipo 7F está aumentando en países como Francia, España, Bélgica y Alemania.2,9,
A pesar de la introducción en Francia (2003) de la vacuna antineumocócica en la población pediátrica, una comparación de los datos de años anteriores a la introducción de la vacuna (2001-2002) con otros más recientes (2006) demuestra que el número de casos de meningitis neumocócica y bacteriemia causados por serotipos que no se pueden prevenir con la actual vacuna ha aumentado en un 85%. Durante el periodo del estudio, el serotipo 7F aumentó mucho más rápido que otras cepas de neumococo. De hecho, el aumento de los casos de serotipo 7F en niños menores de dos años fue mayor que el del serotipo 19A (aproximadamente 5,3 frente a 1,9, respectivamente).12 Estos datos son de especial interés, puesto que el serotipo 19A no está incluido en la vacuna actual y suele ser la causa un mayor número de casos de enfermedad tras las campañas estadounidenses de vacunación antineumocócica.
«En Alemania existen evidencias de que el serotipo 7F es la cepa con mayor probabilidad de causar los casos más graves, incluso mortales, en niños con enfermedad neumocócica invasora», afirmó Simon Rückinger, de la Ludwig-Maximilians-Universität München, Instituto de Pediatría Social y Medicina Adolescente, Departamento de Epidemiología, Munich (Alemania). «El riesgo específico de que este serotipo tenga consecuencias graves o mortales es un añadido importante a sus otras características, como el patrón de resistencia antibiótica y la incidencia, a la hora de describir la epidemiología de la enfermedad neumocócica invasora».
Debido a la variación de serotipos en el mundo, se calcula que la vacuna antineumocócica actual cubre entre un 48 y un 74% de la enfermedad invasora en Europa, África, América Latina y otros países asiáticos.4,5 Las próximas vacunas fabricadas que incluyen más serotipos de neumococo pueden llegar a mejorar los niveles de cobertura hasta en un 80-90% en casi todo el mundo (Europa, América Latina, África, Oceanía y Norteamérica) y un 75-90% en Asia.6.
-Aumentan en Europa los serotipos neumocócicos 1 y 7F
En Europa, cada vez más infecciones invasoras (meningitis, neumonía y bacteriemia/septicemia) están causadas por serotipos de neumococo que todavía no se pueden prevenir con la actual vacuna. Los tres serotipos de neumococo más frecuentes son el 1, el 5 y el 7F, siendo responsables de entre un 5 y un 25% de las enfermedades neumocócicas, dependiendo de la zona geográfica.
Los resultados presentados hoy en la reunión muestran los peligros asociados al serotipo 1, frente al que no protege la actual vacuna antineumocócica. Además, a diferencia de la mayoría de los demás serotipos neumocócicos, el serotipo 1 constituye un verdadero motivo de preocupación entre los pediatras.3 Por ejemplo, en los niños de entre 2 y 5 años y en los mayores de 5 años, el serotipo 1 representa, respectivamente, el 15 y el 25-50% de los casos de enfermedades invasoras, sobre todo de neumonía.3 Este serotipo también está relacionado con enfermedades graves, y es la principal causa de empiema en Estados Unidos, Reino Unido y España. El empiema es la presencia de pus (líquido infectado) en el espacio pleural, es decir, entre la superficie externa de los pulmones y la pared torácica. El empiema es una complicación de la neumonía provocada por el neumococo, que a menudo requiere hospitalizaciones de larga estancia y cirugía. Aunque no se conoce la razón, las infecciones causadas por el serotipo 1 están aumentando en estos países.
«La vacuna antineumocócica conjugada ha sido un gran avance en la prevención de la enfermedad infantil, pero ahora nos encontramos con cambios en los serotipos que la provocan. Necesitamos con urgencia una vacuna para atajar en Europa y en otros países este aumento, entre otros, del serotipo 1», señaló el Dr. David Cliff, responsable de la investigación del empiema infantil en el Royal Victoria Infirmary, Newcastle Upon Tyne Hospitals, NSH Foundation Trust (Reino Unido). «Se necesita una vacunación antineumocócica de mayor alcance contra este serotipo y contra otros muy invasores para poder reducir la mortalidad y morbilidad infantil; algo de lo que ya se ha hecho eco la Organización Mundial de la Salud.»
La actual vacuna conjugada proporciona una buena protección, puesto que este tipo de vacuna induce memoria inmunológica y protección de larga duración. Sin embargo, no cubre, entre otros, el serotipo 7F que se asocia a enfermedad grave e incluso mortal..5 En los últimos años este serotipo 7F está aumentando en países como Francia, España, Bélgica y Alemania.2,9,
A pesar de la introducción en Francia (2003) de la vacuna antineumocócica en la población pediátrica, una comparación de los datos de años anteriores a la introducción de la vacuna (2001-2002) con otros más recientes (2006) demuestra que el número de casos de meningitis neumocócica y bacteriemia causados por serotipos que no se pueden prevenir con la actual vacuna ha aumentado en un 85%. Durante el periodo del estudio, el serotipo 7F aumentó mucho más rápido que otras cepas de neumococo. De hecho, el aumento de los casos de serotipo 7F en niños menores de dos años fue mayor que el del serotipo 19A (aproximadamente 5,3 frente a 1,9, respectivamente).12 Estos datos son de especial interés, puesto que el serotipo 19A no está incluido en la vacuna actual y suele ser la causa un mayor número de casos de enfermedad tras las campañas estadounidenses de vacunación antineumocócica.
«En Alemania existen evidencias de que el serotipo 7F es la cepa con mayor probabilidad de causar los casos más graves, incluso mortales, en niños con enfermedad neumocócica invasora», afirmó Simon Rückinger, de la Ludwig-Maximilians-Universität München, Instituto de Pediatría Social y Medicina Adolescente, Departamento de Epidemiología, Munich (Alemania). «El riesgo específico de que este serotipo tenga consecuencias graves o mortales es un añadido importante a sus otras características, como el patrón de resistencia antibiótica y la incidencia, a la hora de describir la epidemiología de la enfermedad neumocócica invasora».
Debido a la variación de serotipos en el mundo, se calcula que la vacuna antineumocócica actual cubre entre un 48 y un 74% de la enfermedad invasora en Europa, África, América Latina y otros países asiáticos.4,5 Las próximas vacunas fabricadas que incluyen más serotipos de neumococo pueden llegar a mejorar los niveles de cobertura hasta en un 80-90% en casi todo el mundo (Europa, América Latina, África, Oceanía y Norteamérica) y un 75-90% en Asia.6.
"En el tratamiento de la enfermedad renal hay un grave problema de desigualdad"
“Ni todos los pacientes son igualmente informados, ni todos tienen opción a iguales modalidades de tratamiento. La desigualdad se ha implantado entre los 40.000 enfermos renales que hay en España y lo que es peor, o se pone remedio o acabará afectando a los 2.200.000 personas que tienen enfermedad renal oculta.” De esta forma se ha manifestado Alejandro Toledo Noguera, Presidente de la Federación Nacional ALCER (Asociaciones de Lucha Contra las Enfermedades Renales), con motivo de las XXI Jornadas Nacionales de Enfermos Renales que se han celebrado los días 25 y 26 en Madrid y congregaron a más de 600 enfermos renales procedentes de las 50 ciudades españolas donde ALCER tiene representación.
Como ejemplo de la desigualdad bastan las cifras de pacientes que optan a la diálisis peritoneal, es decir, la que se hace el enfermo en su propia casa sin acudir a un centro hospitalario. La variación va desde el 5% en Asturias al 27% en Galicia. Por medio están Cataluña con un 6%, Andalucía un 9%, o Cantabria con un 22%. Para Alejandro Toledo “factores que influyen en estas diferencias y que deberían ser contemplados muy de cerca por el Consejo Interterritorial son la disponibilidad o no de consultas específicas donde informar con tranquilidad al paciente sobre las distintas opciones de tratamiento, el consentimiento informado o la variabilidad que suponen las creencias personales de los médicos sobre cada opción de tratamiento”.
Desde la Federación Nacional ALCER se están solicitando encuentros con los gerentes de hospitales y tambien pondrán en marcha un sistema de seguimiento para controlar por toda España que a todos los pacientes renales se les está informando de todas las opciones de tratamiento en todos los hospitales.
También en los trasplantes existen diferencias. Según varios estudios el paciente que es trasplantado antes de iniciar cualquier tratamiento de diálisis tiene una mejor progresión de su enfermedad. Por ello desde ALCER se promueve la necesidad de incluir a los pacientes en lista de espera antes de iniciar la diálisis, con la posibilidad de ser trasplantados antes de ese momento.
La desigualdad surge nuevamente al haber comunidades españolas dónde se puede iniciar el tratamiento con un trasplante y otras en las que no existe esa posibilidad porque sólo se incluye a los pacientes en lista de espera cuando ya tienen un grado avanzado de insuficiencia renal crónica.
Como ejemplo de la desigualdad bastan las cifras de pacientes que optan a la diálisis peritoneal, es decir, la que se hace el enfermo en su propia casa sin acudir a un centro hospitalario. La variación va desde el 5% en Asturias al 27% en Galicia. Por medio están Cataluña con un 6%, Andalucía un 9%, o Cantabria con un 22%. Para Alejandro Toledo “factores que influyen en estas diferencias y que deberían ser contemplados muy de cerca por el Consejo Interterritorial son la disponibilidad o no de consultas específicas donde informar con tranquilidad al paciente sobre las distintas opciones de tratamiento, el consentimiento informado o la variabilidad que suponen las creencias personales de los médicos sobre cada opción de tratamiento”.
Desde la Federación Nacional ALCER se están solicitando encuentros con los gerentes de hospitales y tambien pondrán en marcha un sistema de seguimiento para controlar por toda España que a todos los pacientes renales se les está informando de todas las opciones de tratamiento en todos los hospitales.
También en los trasplantes existen diferencias. Según varios estudios el paciente que es trasplantado antes de iniciar cualquier tratamiento de diálisis tiene una mejor progresión de su enfermedad. Por ello desde ALCER se promueve la necesidad de incluir a los pacientes en lista de espera antes de iniciar la diálisis, con la posibilidad de ser trasplantados antes de ese momento.
La desigualdad surge nuevamente al haber comunidades españolas dónde se puede iniciar el tratamiento con un trasplante y otras en las que no existe esa posibilidad porque sólo se incluye a los pacientes en lista de espera cuando ya tienen un grado avanzado de insuficiencia renal crónica.
25 October 2008
El 57% de los pacientes con leucemia mieloide crónica presenta intolerancia al tratamiento estándar
El 57,8% de los enfermos con leucemia mieloide crónica en fase crónica ha presentado en algún momento problemas de resistencia o intolerancia a la terapia estándar, según los datos españoles del estudio UNIC presentados hoy en el congreso anual de la Asociación Española de Hematología y Hemoterapia que se celebra en Murcia.
Hasta ahora, los resultados de los ensayos clínicos realizados con el tratamiento estándar, imatinib mesilato, indicaban que alrededor de un tercio de los pacientes no respondían adecuadamente o eran intolerantes. Sin embargo, el estudio UNIC pone de manifiesto que la aparición de resistencias e intolerancias es mayor de lo que se pensaba. El doctor Juan Luis Steegmann, médico adjunto del Servicio de Hematología del Hospital de la Princesa de Madrid, considera que estas diferencias se deben a que estos datos proceden de ensayos clínicos muy controlados, “mientras que el estudio UNIC refleja cómo se trata la enfermedad en la práctica real, en la vida cotidiana”.
UNIC es un estudio europeo observacional –es decir, los investigadores no intervienen en el tratamiento de los pacientes, sino que simplemente recogen los datos de la historia clínica de cada participante– realizado entre septiembre de 2006 y marzo de 2007 con 1.492 pacientes diagnosticados con leucemia mieloide crónica (LMC) o leucemia linfoblástica aguda Ph+ (LLA Ph+). En España se obtuvieron resultados de 189 pacientes de 12 centros clínicos, de los cuales 180 tenían LMC en fase crónica, la primera fase de la enfermedad.
El objetivo principal del UNIC, patrocinado por Bristol-Myers Squibb, es determinar la proporción de pacientes con LMC que reciben el tratamiento estándar y cuántos de ellos desarrollan resistencia o intolerancia. Como objetivo secundario, este estudio analiza si los pacientes están siendo seguidos en la práctica clínica real tal y como indican las guías internacionales. En este sentido, los investigadores señalan en las conclusiones que los métodos de monitorización de la respuesta al tratamiento se utilizan menos en la práctica clínica real que lo que se establece en las guías internacionales.
De hecho, los datos del estudio indican que en España hay un 10% de pacientes a los que no se les ha realizado en los últimos doce meses una PCR (prueba molecular[1]) para detectar la presencia de células leucémicas en la médula ósea. Y entre los pacientes que sí fueron sometidos al test molecular, a un 70,6% se les hizo con una frecuencia inferior a cada tres meses, que es lo aconsejado por las recomendaciones europeas. Otro dato que muestra la falta de seguimiento de las recomendaciones internacionales por parte de los hematólogos españoles es que un 88,8% de pacientes con LMC en fase crónica no han sido sometidos a un test de mutaciones.
“Hay una cierta falta de ambición en esta enfermedad”, admite el doctor Steegmann, coordinador del estudio UNIC. En su opinión, los hematólogos españoles tienen que hacer evaluaciones más frecuentes de los pacientes y tratar de obtener la mejor respuesta al tratamiento en el menor tiempo posible. Para ello, recomienda hacer un test molecular y citogenético[2] cada tres meses durante el primer año de tratamiento y, a partir de entonces, “fiarnos mucho de la monitorización molecular, aunque sin olvidar los test citogenéticos, que se deben realizar, al menos, una vez al año”.
En su opinión, un mejor seguimiento de los pacientes con leucemia mieloide crónica tendría importantes consecuencias para los pacientes, ya que permitiría detectar antes la aparición de resistencias al tratamiento estándar y actuar precozmente contra ellas y, por lo tanto, obtener un mejor control de la enfermedad.
“Por primera vez tenemos medicamentos que consiguen lo que hace el trasplante de médula, es decir, erradicar molecularmente la enfermedad, pero con una mortalidad casi nula”, explica el coordinador del estudio UNIC. Por este motivo, apuesta por insistir a los hematólogos en la necesidad de utilizar los fármacos alternativos a la terapia estándar cuando ésta pierde eficacia: “No sólo el fallo del tratamiento, sino que también la respuesta subóptima son señales para cambiar a un inhibidor de tirosincinasa más potente. La presencia de un ARN anómalo en sangre no es un hecho analítico abstracto. Está reflejando que la célula stem leucémica está generando hijas leucémicas y que la bomba de relojería, que es la LMC, sigue con su maligno tic-tac. Los nuevos inhibidores tienen la potencialidad de interrumpir ese mecanismo”.
“Afortunadamente tenemos a disposición de los pacientes y de sus hematólogos dos nuevos fármacos inhibidores de la cinasa bcr-abl, el dasatinib, que es 300 veces más potente que imatinib, y el nilotinib, que es 20 veces más potente, y otro más, el bosutinib, que se encuentra en ensayos clínicos”, señala el doctor Steegmann. Estos inhibidores de segunda generación han dado un nuevo impulso al tratamiento de la leucemia mieloide crónica; que experimentó un gran avance con la aparición de imatinib a principios de esta década.
“Nuestro objetivo es que los pacientes tengan en el futuro una esperanza de vida mayor que la de hoy. Por eso es muy importante disponer de fármacos más potentes aún que la terapia estándar”, concluye el doctor Steegmann.
Hasta ahora, los resultados de los ensayos clínicos realizados con el tratamiento estándar, imatinib mesilato, indicaban que alrededor de un tercio de los pacientes no respondían adecuadamente o eran intolerantes. Sin embargo, el estudio UNIC pone de manifiesto que la aparición de resistencias e intolerancias es mayor de lo que se pensaba. El doctor Juan Luis Steegmann, médico adjunto del Servicio de Hematología del Hospital de la Princesa de Madrid, considera que estas diferencias se deben a que estos datos proceden de ensayos clínicos muy controlados, “mientras que el estudio UNIC refleja cómo se trata la enfermedad en la práctica real, en la vida cotidiana”.
UNIC es un estudio europeo observacional –es decir, los investigadores no intervienen en el tratamiento de los pacientes, sino que simplemente recogen los datos de la historia clínica de cada participante– realizado entre septiembre de 2006 y marzo de 2007 con 1.492 pacientes diagnosticados con leucemia mieloide crónica (LMC) o leucemia linfoblástica aguda Ph+ (LLA Ph+). En España se obtuvieron resultados de 189 pacientes de 12 centros clínicos, de los cuales 180 tenían LMC en fase crónica, la primera fase de la enfermedad.
El objetivo principal del UNIC, patrocinado por Bristol-Myers Squibb, es determinar la proporción de pacientes con LMC que reciben el tratamiento estándar y cuántos de ellos desarrollan resistencia o intolerancia. Como objetivo secundario, este estudio analiza si los pacientes están siendo seguidos en la práctica clínica real tal y como indican las guías internacionales. En este sentido, los investigadores señalan en las conclusiones que los métodos de monitorización de la respuesta al tratamiento se utilizan menos en la práctica clínica real que lo que se establece en las guías internacionales.
De hecho, los datos del estudio indican que en España hay un 10% de pacientes a los que no se les ha realizado en los últimos doce meses una PCR (prueba molecular[1]) para detectar la presencia de células leucémicas en la médula ósea. Y entre los pacientes que sí fueron sometidos al test molecular, a un 70,6% se les hizo con una frecuencia inferior a cada tres meses, que es lo aconsejado por las recomendaciones europeas. Otro dato que muestra la falta de seguimiento de las recomendaciones internacionales por parte de los hematólogos españoles es que un 88,8% de pacientes con LMC en fase crónica no han sido sometidos a un test de mutaciones.
“Hay una cierta falta de ambición en esta enfermedad”, admite el doctor Steegmann, coordinador del estudio UNIC. En su opinión, los hematólogos españoles tienen que hacer evaluaciones más frecuentes de los pacientes y tratar de obtener la mejor respuesta al tratamiento en el menor tiempo posible. Para ello, recomienda hacer un test molecular y citogenético[2] cada tres meses durante el primer año de tratamiento y, a partir de entonces, “fiarnos mucho de la monitorización molecular, aunque sin olvidar los test citogenéticos, que se deben realizar, al menos, una vez al año”.
En su opinión, un mejor seguimiento de los pacientes con leucemia mieloide crónica tendría importantes consecuencias para los pacientes, ya que permitiría detectar antes la aparición de resistencias al tratamiento estándar y actuar precozmente contra ellas y, por lo tanto, obtener un mejor control de la enfermedad.
“Por primera vez tenemos medicamentos que consiguen lo que hace el trasplante de médula, es decir, erradicar molecularmente la enfermedad, pero con una mortalidad casi nula”, explica el coordinador del estudio UNIC. Por este motivo, apuesta por insistir a los hematólogos en la necesidad de utilizar los fármacos alternativos a la terapia estándar cuando ésta pierde eficacia: “No sólo el fallo del tratamiento, sino que también la respuesta subóptima son señales para cambiar a un inhibidor de tirosincinasa más potente. La presencia de un ARN anómalo en sangre no es un hecho analítico abstracto. Está reflejando que la célula stem leucémica está generando hijas leucémicas y que la bomba de relojería, que es la LMC, sigue con su maligno tic-tac. Los nuevos inhibidores tienen la potencialidad de interrumpir ese mecanismo”.
“Afortunadamente tenemos a disposición de los pacientes y de sus hematólogos dos nuevos fármacos inhibidores de la cinasa bcr-abl, el dasatinib, que es 300 veces más potente que imatinib, y el nilotinib, que es 20 veces más potente, y otro más, el bosutinib, que se encuentra en ensayos clínicos”, señala el doctor Steegmann. Estos inhibidores de segunda generación han dado un nuevo impulso al tratamiento de la leucemia mieloide crónica; que experimentó un gran avance con la aparición de imatinib a principios de esta década.
“Nuestro objetivo es que los pacientes tengan en el futuro una esperanza de vida mayor que la de hoy. Por eso es muy importante disponer de fármacos más potentes aún que la terapia estándar”, concluye el doctor Steegmann.
La dieta mediterránea tradicional corre peligro de extinción
“La modernidad ha puesto en peligro de extinción la dieta mediterránea tradicional”. La contundente frase corresponde a Lluis Serra Majem, presidente de la Fundación Dieta Mediterránea y alerta sobre los efectos de la tecnología sobre las dietas tradicionales. A juicio del especialista “no existen contradicciones insalvables entre las nuevas tecnologías y la alimentación tradicional pero es necesario habilitar las fórmulas adecuadas para hacer que la tradición persista, tanto desde el punto de vista sanitario como desde una consideración cultural”.
Al hilo de esta reflexión, puesta sobre la mesa durante la celebración del VIII Congreso nacional de Nutrición Comunitaria, Lluis Serra anuncia una serie de iniciativas puestas en marcha con el fin de proteger una fórmula de alimentación milenaria. Entre ellas sobresale la decisión coordinada de España, Italia, Grecia y Marruecos de solicitar a la UNESCO la consideración de la dieta mediterránea como Patrimonio de la Humanidad.
Considera Lluis Serra que “en no pocas ocasiones los alimentos tradicionales son de mejor calidad que los nuevos. Desde este punto de vista”, analiza el experto, “es interesante emplear las nuevas tecnologías para mejorar los procesos de fabricación de productos tradicionales como el pan o el yogur. Se trata de introducir en la cadena de alimentación productos clásicos que guarden la mayor similitud posible con la elaboración artesanal. Es necesario provocar que la tecnología piense en la tradición”.
Estima el presidente de la Fundación Dieta Mediterránea que “en la actualidad la industria sólo se ocupa parcialmente de esta cuestión. Se aprovecha del concepto “mediterráneo” sin mantener necesariamente todos sus valores nutricionales. Han sido muchos años de esfuerzo para logar la identificación de la dieta mediterránea como un valor nutricional poderoso y de calidad como para que ahora se utilice mal por algún sector”.
Sospecha el especialista que “la dieta mediterránea está en peligro de absorción por otro tipo de alimentación más industrial. No se trata sólo de preservar un conjunto de alimentos específicos sino que toda una serie de recetas que configuran el bagaje cultural de un pueblo”.
El término dieta mediterránea refleja el patrón dietético característico de varios países de la cuenca del Mediterráneo que en la década de 1960 se asoció con mayor longevidad y menor morbimortalidad debida a ciertas enfermedades crónicas. Se caracteriza por una abundante ingesta de frutas, verduras, pan y otros cereales, legumbres y frutos secos; productos frescos de la huerta, de temporada y mínimamente procesados, postres típicos con dulces a base de frutos secos, aceite de oliva y dulces o miel consumidos durante los días de fiesta, aceite de oliva como fuente principal de grasas; productos lácteos (queso y yogur) consumidos con moderación, menos de cuatro huevos a la semana, carne roja, consumida esporádicamente y en poca cantidad y vino, con un consumo ligero a moderado, especialmente durante las comidas.
Es evidente que desde 1960, la globalización, el desarrollo económico, etc. han afectado el patrón de dieta en la cuenca del Mediterráneo y se han modificado ciertos indicadores de salud a los que estaba asociada. La constatación de dichos cambios condujo a que, en el año 2002, se organizase un grupo de trabajo internacional en el Parque Científico de Barcelona bajo los auspicios de la Fundación Dieta Mediterránea, con la intención de analizar la situación en la que se hallaba la dieta mediterránea y las necesidades de su redefinición.
El grupo de trabajo manifestó la necesidad de actualizar las guías dietéticas según la evidencia científica. Por ejemplo, la evidencia sobre la necesidad de productos integrales implica una revisión de las recomendaciones acerca del consumo de pasta y de pan. Ha de tenerse en cuenta, además, el concepto global de dieta mediterránea, promocionando otros aspectos de ella como el ejercicio físico o el disfrutar de las comidas y la sobremesa.
Asimismo, entre las conclusiones trabajan en el desarrollo de recomendaciones cualitativas y positivas, destacando no tanto qué alimentos se deben restringir sino qué otros se deben consumir, así como cuantificar la ingesta de alimentos. Para aquellos grupos de alimentos como fruta y verdura, en que no hay evidencia de contraindicaciones de un consumo excesivo, sólo deberían citarse ingestas mínimas, en cambio para otros alimentos sería más adecuado fijar el consumo máximo recomendado.
De igual modo se recomienda el replanteamiento de la pirámide como modelo visual de guía alimentaria. La cesta de la compra es una figura muy familiar en los países mediterráneos y podría sustituir a la tradicional pirámide, así como evaluar los cambios que se han producido en el patrón de dieta mediterránea, especialmente en los países Mediterráneos de Europa.
También se realiza la propuesta de evaluar el impacto que la incorporación de nuevos alimentos y sus formas de preparación ha tenido en la dieta mediterránea, distinguir los productos típicos de la dieta mediterránea de consumo diario y aquellos productos reservados a los días de fiesta, promover no sólo el patrón dietético sino también el estilo de vida de la dieta mediterránea, su cultura y su saber vivir y permitir la incorporación de nuevos productos procedentes del intercambio de culturas actual sin que por ello se produzca una degradación de la calidad de la dieta mediterránea.
Al hilo de esta reflexión, puesta sobre la mesa durante la celebración del VIII Congreso nacional de Nutrición Comunitaria, Lluis Serra anuncia una serie de iniciativas puestas en marcha con el fin de proteger una fórmula de alimentación milenaria. Entre ellas sobresale la decisión coordinada de España, Italia, Grecia y Marruecos de solicitar a la UNESCO la consideración de la dieta mediterránea como Patrimonio de la Humanidad.
Considera Lluis Serra que “en no pocas ocasiones los alimentos tradicionales son de mejor calidad que los nuevos. Desde este punto de vista”, analiza el experto, “es interesante emplear las nuevas tecnologías para mejorar los procesos de fabricación de productos tradicionales como el pan o el yogur. Se trata de introducir en la cadena de alimentación productos clásicos que guarden la mayor similitud posible con la elaboración artesanal. Es necesario provocar que la tecnología piense en la tradición”.
Estima el presidente de la Fundación Dieta Mediterránea que “en la actualidad la industria sólo se ocupa parcialmente de esta cuestión. Se aprovecha del concepto “mediterráneo” sin mantener necesariamente todos sus valores nutricionales. Han sido muchos años de esfuerzo para logar la identificación de la dieta mediterránea como un valor nutricional poderoso y de calidad como para que ahora se utilice mal por algún sector”.
Sospecha el especialista que “la dieta mediterránea está en peligro de absorción por otro tipo de alimentación más industrial. No se trata sólo de preservar un conjunto de alimentos específicos sino que toda una serie de recetas que configuran el bagaje cultural de un pueblo”.
El término dieta mediterránea refleja el patrón dietético característico de varios países de la cuenca del Mediterráneo que en la década de 1960 se asoció con mayor longevidad y menor morbimortalidad debida a ciertas enfermedades crónicas. Se caracteriza por una abundante ingesta de frutas, verduras, pan y otros cereales, legumbres y frutos secos; productos frescos de la huerta, de temporada y mínimamente procesados, postres típicos con dulces a base de frutos secos, aceite de oliva y dulces o miel consumidos durante los días de fiesta, aceite de oliva como fuente principal de grasas; productos lácteos (queso y yogur) consumidos con moderación, menos de cuatro huevos a la semana, carne roja, consumida esporádicamente y en poca cantidad y vino, con un consumo ligero a moderado, especialmente durante las comidas.
Es evidente que desde 1960, la globalización, el desarrollo económico, etc. han afectado el patrón de dieta en la cuenca del Mediterráneo y se han modificado ciertos indicadores de salud a los que estaba asociada. La constatación de dichos cambios condujo a que, en el año 2002, se organizase un grupo de trabajo internacional en el Parque Científico de Barcelona bajo los auspicios de la Fundación Dieta Mediterránea, con la intención de analizar la situación en la que se hallaba la dieta mediterránea y las necesidades de su redefinición.
El grupo de trabajo manifestó la necesidad de actualizar las guías dietéticas según la evidencia científica. Por ejemplo, la evidencia sobre la necesidad de productos integrales implica una revisión de las recomendaciones acerca del consumo de pasta y de pan. Ha de tenerse en cuenta, además, el concepto global de dieta mediterránea, promocionando otros aspectos de ella como el ejercicio físico o el disfrutar de las comidas y la sobremesa.
Asimismo, entre las conclusiones trabajan en el desarrollo de recomendaciones cualitativas y positivas, destacando no tanto qué alimentos se deben restringir sino qué otros se deben consumir, así como cuantificar la ingesta de alimentos. Para aquellos grupos de alimentos como fruta y verdura, en que no hay evidencia de contraindicaciones de un consumo excesivo, sólo deberían citarse ingestas mínimas, en cambio para otros alimentos sería más adecuado fijar el consumo máximo recomendado.
De igual modo se recomienda el replanteamiento de la pirámide como modelo visual de guía alimentaria. La cesta de la compra es una figura muy familiar en los países mediterráneos y podría sustituir a la tradicional pirámide, así como evaluar los cambios que se han producido en el patrón de dieta mediterránea, especialmente en los países Mediterráneos de Europa.
También se realiza la propuesta de evaluar el impacto que la incorporación de nuevos alimentos y sus formas de preparación ha tenido en la dieta mediterránea, distinguir los productos típicos de la dieta mediterránea de consumo diario y aquellos productos reservados a los días de fiesta, promover no sólo el patrón dietético sino también el estilo de vida de la dieta mediterránea, su cultura y su saber vivir y permitir la incorporación de nuevos productos procedentes del intercambio de culturas actual sin que por ello se produzca una degradación de la calidad de la dieta mediterránea.
Los expertos demandan una farmacovigilancia más proactiva
Con el objetivo de mejorar la seguridad en el ámbito de consumo de los fármacos, a lo largo de sus fases de investigación, producción, distribución y consumo por los pacientes, se ha celebrado en el marco del XXVI Congreso de la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA), la mesa redonda "Seguridad en fármacos: del Diseño a la utilización", patrocinada por Novartis. Según el Dr. Alberto Duque Oliart, responsable de Integrated Medical Safety (IMS) en España, y ponente de la mesa redonda "es necesario concienciar acerca del escaso conocimiento en materia de seguridad con el que se empiezan a comercializar los fármacos, en nuestro país". Actualmente, "la eficacia del medicamento se mide en un número reducido de pacientes, que puede oscilar entre las 5000 y las 6000 personas, cifra insuficiente para detectar determinados problemas", añade el Dr. Duque.
La principal consecuencia al respecto es que, en ocasiones, el uso de estos fármacos han tenido que llegar a ser restringidos, e incluso retirados de la venta. Para solucionar este problema, en 2007 se pusieron en marcha los Planes de Gestión de Riesgo de Medicamentos, que en palabras del Dr. Duque "ayudan a conocer mejor el perfil de la seguridad de los medicamentos y a facilitar un uso más adecuado, reduciendo los riesgos para los pacientes".
El objetivo es, sobre todo, según el Dr. Duque "llevar a cabo una farmacovigilancia más proactiva, aplicando los nuevos conocimientos que se tienen tanto en materias muy técnicas, como puede ser la genómica, como en el uso de bases de datos".
Asimismo, el Dr. Duque, explica que "es necesario que se facilite un contacto más estrecho entre las compañías farmacéuticas y las autoridades sanitarias de tal forma que, cada vez sean más los fármacos que se utilizan de una manera adecuada, para minimizar los riesgos a los que pueden estar expuestos los pacientes, teniendo en cuenta que sólo en los hospitales se observan el 37,4% de los efectos adversos de los medicamentos, mientras que el 47,8% de estos mismos efectos se producen en los centros de salud".
De ahí la importancia de desarrollar nuevas vías de investigación que, "permitan combatir los efectos adversos tardíos de los medicamentos, y poder llevar a cabo la evaluación de su efectividad, los análisis coste-eficiencia y los estudios de calidad de vida, entre otros; que complementan el conocimiento que aportan los ensayos clínicos en sus diferentes fases", señala el Dr. Carlos Aibar, coordinador de la Unidad de Seguridad de Pacientes del Servicio Aragonés de la Salud y moderador de la mesa.
-Ofreciendo al paciente la mejor calidad asistencial posible
Tal y como afirma el Dr. Aibar, el objetivo del congreso es "mejorar la calidad de asistencia que reciben los pacientes en los diferentes servicios sanitarios y analizar la contribución que puede aportar la mejora de todos los procesos, que van desde la investigación y el desarrollo, hasta la utilización del medicamento".
A pesar de que en la actualidad existen gran cantidad de manuales, textos, artículos y páginas Web que ofrecen al profesional el acceso a aquellos procedimientos que permiten mejorar la calidad asistencial, desde el punto de vista del Dr. Aibar, "es necesario destacar el papel que juegan tanto la aplicación del mejor conocimiento disponible, como el fomento de la labor de aquellos que se dedican a la gestión, en todos sus niveles", como elementos esenciales para asegurar una buena calidad asistencial al paciente.
Para el especialista, este Congreso ofrece al asistente, lo que él califica como "una visión panorámica de un mundo complejo
La principal consecuencia al respecto es que, en ocasiones, el uso de estos fármacos han tenido que llegar a ser restringidos, e incluso retirados de la venta. Para solucionar este problema, en 2007 se pusieron en marcha los Planes de Gestión de Riesgo de Medicamentos, que en palabras del Dr. Duque "ayudan a conocer mejor el perfil de la seguridad de los medicamentos y a facilitar un uso más adecuado, reduciendo los riesgos para los pacientes".
El objetivo es, sobre todo, según el Dr. Duque "llevar a cabo una farmacovigilancia más proactiva, aplicando los nuevos conocimientos que se tienen tanto en materias muy técnicas, como puede ser la genómica, como en el uso de bases de datos".
Asimismo, el Dr. Duque, explica que "es necesario que se facilite un contacto más estrecho entre las compañías farmacéuticas y las autoridades sanitarias de tal forma que, cada vez sean más los fármacos que se utilizan de una manera adecuada, para minimizar los riesgos a los que pueden estar expuestos los pacientes, teniendo en cuenta que sólo en los hospitales se observan el 37,4% de los efectos adversos de los medicamentos, mientras que el 47,8% de estos mismos efectos se producen en los centros de salud".
De ahí la importancia de desarrollar nuevas vías de investigación que, "permitan combatir los efectos adversos tardíos de los medicamentos, y poder llevar a cabo la evaluación de su efectividad, los análisis coste-eficiencia y los estudios de calidad de vida, entre otros; que complementan el conocimiento que aportan los ensayos clínicos en sus diferentes fases", señala el Dr. Carlos Aibar, coordinador de la Unidad de Seguridad de Pacientes del Servicio Aragonés de la Salud y moderador de la mesa.
-Ofreciendo al paciente la mejor calidad asistencial posible
Tal y como afirma el Dr. Aibar, el objetivo del congreso es "mejorar la calidad de asistencia que reciben los pacientes en los diferentes servicios sanitarios y analizar la contribución que puede aportar la mejora de todos los procesos, que van desde la investigación y el desarrollo, hasta la utilización del medicamento".
A pesar de que en la actualidad existen gran cantidad de manuales, textos, artículos y páginas Web que ofrecen al profesional el acceso a aquellos procedimientos que permiten mejorar la calidad asistencial, desde el punto de vista del Dr. Aibar, "es necesario destacar el papel que juegan tanto la aplicación del mejor conocimiento disponible, como el fomento de la labor de aquellos que se dedican a la gestión, en todos sus niveles", como elementos esenciales para asegurar una buena calidad asistencial al paciente.
Para el especialista, este Congreso ofrece al asistente, lo que él califica como "una visión panorámica de un mundo complejo
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