Traductor

22 June 2009

El ejercicio, una fuente de juventud

Es difícil de afrontar, pero todos estamos envejeciendo. Al mismo tiempo que nuestra edad, nuestros cuerpos cambian ganando grasa, reduciendo masa muscular y perdiendo flexibilidad. Esas arrugas cada vez más profundas alrededor de los ojos tampoco ayudan mucho. Pero que el envejecimiento sea inevitable no significa que debamos relajarnos y abandonarnos al sofá.

De hecho, la mayoría de cambios que asociamos con la edad son resultado de volvernos cada vez menos activos. Un estudio reciente del periódico británico “Sports Medicine” o Medicina del Deporte consideró que estando aeróbicamente en forma, puedes retrasar el envejecimiento biológico 10 años o más. Otra investigación ha demostrado que el ejercicio mejora el estado de ánimo y la interacción social y ayuda a prevenir, retrasar o mejorar la diabetes y las enfermedades de corazón, así como a fortalecer los huesos y los músculos.

Los expertos de Life Fitness Academy recomiendan una dosis diaria de actividad para combatir el envejecimiento.

· Nunca es tarde para empezar: Aunque hayas llevado una vida poco activa o suelas dejar que tus mancuernas cojan polvo, hacer ejercicio hoy puede ayudarte a tener un mañana más saludable. La investigación sugiere que el ejercicio ayuda a mejorar la fuerza, el equilibrio y la flexibilidad a cualquier edad, por lo que no debes aplazarlo. Mantenerse activo no significa entrenarse para la próxima maratón. Para gozar de una buena salud la “American College of Sports Medicine” recomienda 30 minutos de ejercicio a una intensidad moderada durante cinco días a la semana.

· Concéntrate en la movilidad y la flexibilidad: Mientras ahora te encanta jugar un intenso partido de básquet o de hockey sobre hielo, ambas son actividades que no suenan muy apropiadas a los 75 años. Crea variedad en tu rutina con ejercicios que puedas disfrutar durante décadas como caminar, ir en bici, nadar o hacer yoga.

· Añade peso a los ejercicios: Nuestras fibras musculares empiezan a disminuir en torno a los 40 años, lo cual contribuye a una disminución de la fuerza, equilibrio y coordinación. Afortunadamente el entrenamiento de la resistencia puede invertir esta tendencia mediante el aumento del tamaño de nuestra fibra muscular y masa ósea, previniendo así la osteoporosis, artritis y la sarcopenia. La “American College of Sports Medicine” recomienda que los adultos entrenen con peso durante 20 o 30 minutos, un par de días por semana.
· Mantén el brillo de tu piel: Está probado que el ejercicio libera estrés que junto con la exposición al sol, son dos de las mayores amenazas para nuestra piel y nuestra mente. La actividad también proporciona ese brillo saludable a cualquier edad.

Mesa redonda de la Fundación AstraZeneca en las XXIX Jornadas de Economía de la Salud celebradas en Málaga

En los últimos años se ha hecho patente un importante descenso de la mortalidad por causas oncológicas, propiciado por la introducción de valiosas innovaciones en el tratamiento de estos pacientes. Con el objetivo de tratar estas innovaciones desde diferentes puntos de vista, la Fundación AstraZeneca patrocina la mesa redonda “El valor de las innovaciones en el tratamiento de los pacientes oncológicos” en el contexto de las “XXIX Jornadas de Economía de la Salud” celebradas en Málaga.
“Se han implantado nuevas dianas terapéuticas más individualizadas gracias a que disponemos de una mejor batería de factores pronósticos y la capacidad de diferenciar tipologías de neoplasias que antes se desconocían”, apunta el doctor Xavier Costells Oliveres, moderador de la mesa y Jefe del Servicio de Evaluación y Epidemiología Clínica del Instituto Municipal de Asistencia Sanitaria (IMAS) del Hospital del Mar. No obstante, incide en que estas innovaciones terapéuticas tienen un gran valor para tratar a los pacientes oncológicos, “pero se minusvalora la importancia de los avances organizativos en atención oncológica, así como el diagnóstico precoz y la prevención primaria, que posiblemente han contribuido más a la tendencia de reducción de la mortalidad observada en los últimos años. Todo ello ha contribuido a que haya una mayor supervivencia a la enfermedad y las terapias sean mucho menos agresivas para los pacientes”.

El objetivo de la mesa redonda es descubrir si se dispone de instrumentos válidos para evaluar el valor de las innovaciones en el campo de la oncología, analizando la cuestión desde distintos puntos de vista (académico, del planificador o health policy y del clínico-oncológico). “Se parte de la complejidad y especificidad de las innovaciones en la oncología: impacto social, liderazgo en la investigación y práctica clínica y costes crecientes de las innovaciones”, incide el Dr. Castells Oliveres.
Por ello, uno de los temas más destacados ha sido la medición de los costes económicos al respecto. Los expertos han concluido en que debería revisarse la aplicación de un umbral de coste por AVAC (incremento de la supervivencia respecto a calidad y esperanza de vida) en la introducción de estas innovaciones, puesto que “el end-point o el objetivo principal tiene que ser incrementar la supervivencia dentro de una esperanza de vida limitada por una enfermedad oncológica, que puede cronificarse”. Por otra parte, “desde la perspectiva de la planificación, hay que relativizar estas ganancias de supervivencia en función de la disponibilidad de los recursos. Aunque incrementar un mes de vida pueda ser significativo, los médicos estamos obligados a revisar el impacto presupuestario de esta ganancia. Y desde el punto de vista clínico, el médico debe estar cada vez más involucrado en los costes de oportunidad de introducir nuevas terapias”, apunta el Dr. Castells Olivares. Por ello, concluye, es necesario determinar quién debe tomar estas decisiones con unas implicaciones presupuestarias cada vez mayores.

Nuevos datos demuestran que "Malarone"`puede ofrecer una mayor protección contra la malaria a los viajeros

Pueden existir diferencias en la protección que proporcionan los tres tratamientos contra la malaria que se suelen prescribir a las personas que viajan a zonas endémicas, según los nuevos datos presentados en el 11 Congreso de la International Society of Travel Medicine (CISTM11) que se celebró recientemente en Budapest.
De acuerdo con dichos resultados, se han diagnosticado menos casos de malaria por P. falciparum en los pacientes a los que se les había administrado Malarone® (combinación a dosis fija de atovacuona e hidrocloruro de proguanilo) que en aquellos que tomaron los otros dos tratamientos antimaláricos: por cada caso de malaria por P. falciparum en viajeros tratados con Malarone®, se produjeron 5,8 casos en pacientes tratados con doxiciclina y 14,5 en los tratados con mefloquina.

Durante el período estudiado tan sólo se produjeron 3,0 casos de malaria por P. falciparum por cada 100.000 prescripciones de Malarone®, frente a los 16,8 casos en pacientes tratados con doxiciclina y los 43,3 casos que se dieron entre quienes habían tomado mefloquina.

Las infecciones por malaria son evitables en gran medida pero se calcula que, al año, contraen la enfermedad unas 30.000 personas que viajan al extranjero.2 El estudio ha demostrado que la mayor parte de los casos de malaria por P. falciparum se dan en viajeros que no se someten a tratamientos antimaláricos.

Los resultados preliminares presentados hoy en el congreso proceden de un análisis retrospectivo de casos reales de malaria por P. falciparum contraída por viajeros británicos que regresaron de sus viajes entre 2001 y 2007. Dicho análisis comparaba la eficacia de Malarone®, de doxiciclina y de mefloquina, y se llevó a cabo con el objetivo de establecer las tendencias iniciales de la eficacia de estos antimaláricos, de modo que sirvan de guía en futuras investigaciones en el ámbito de la protección contra la malaria.

La doctora Jane Zuckerman, directora del WHO Collaborating Centre for Reference, Research and Training in Travel Medicine (University College London Medical School, Reino Unido) que colabora con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha comentado: «Los estudios clínicos existentes han indicado índices similares de eficacia entre las diferentes opciones antimaláricas disponibles. De nuestros resultados podría concluirse que la eficacia registrada en estudios clínicos previos no tendría por qué reproducirse necesariamente en una situación real; desde luego, en este grupo de pacientes habría una diferencia en cuanto a la protección ofrecida por Malarone® sobre otros antimaláricos. Estas pautas deberían ser tenidas en cuenta por los profesionales de la salud, junto con eventuales datos clínicos, a la hora de aconsejar a los pacientes que vayan a viajar a zonas de riesgo.»

Puesto que esta investigación se basa en una comparación preliminar de datos de diagnóstico y prescripción obtenidos en el Reino Unido, será necesario trabajar más para establecer la trascendencia de la tónica inicial en este país. Entretanto, en el ámbito de la medicina del viajero deben asumirse los nuevos hallazgos a medida que se producen y han de servir para actualizar los consejos que damos a nuestros pacientes.»

-La investigación
§ Los datos legales de notificación sobre el uso de antimaláricos entre viajeros británicos que regresaron a su país infectados de malaria por P. falciparum fueron obtenidos entre los años 2001 y 2007.
§ Los datos anónimos de prescripción procedentes de 121 consultas de medicina general, en los que figuraban los historiales completos del período 2001-2007 fueron obtenidos de la base de datos británica CSD Longitudinal Patient Data.
§ Las pautas de eficacia de Malarone®, doxiciclina y mefloquina se calcularon como sigue:
Casos de malaria por P. falciparum entre los usuarios de cada uno de los antimaláricos
Número total de prescripciones del tratamiento en un año determinado

-Protección contra la malaria
Éste es el ABC de la protección contra la malaria:
§ Ser consciente del riesgo, del período de incubación y de los principales síntomas;
§ evitar las picaduras de mosquitos, sobre todo entre el anochecer y el amanecer;
§ tomar medicamentos antimaláricos (quimioprofilaxis) para eliminar la infección cuando proceda; y
§ solicitar inmediatamente diagnóstico y tratamiento si se produce fiebre una o varias semanas después de haber entrado en una zona con riesgo de malaria, y hasta tres meses después de haber salido de ella.

Los inmigrantes utilizan menos los servicios sanitarios que los españoles



En general los inmigrantes utilizan menos los servicios sanitarios que la población española. Sin embargo, si se analiza este uso de los recursos en función del sexo o el lugar de procedencia hay algunas diferencias destacables. “Aunque no pueden descartarse razones culturales, conviene tener en cuenta que España es uno de los países europeos con mayor frecuencia de consultas por habitante”, asegura la doctora Belen Sanz, de la Escuela Nacional de Salud del Instituto de Salud Carlos III de Madrid, que ha presentado hoy las conclusiones de un informe sobre las diferencias en la utilización de estos servicios entre población autóctona y la que viene de fuera.
Los resultados de esta investigación se han dado a conocer en el Encuentro RANM con la Salud del Inmigrante, una jornada de debate, organizada por la Real Academia Nacional de Medicina (RANM) con la colaboración del Instituto Novartis de Comunicación en Biomedicina, que ha juntado a especialistas de distintas disciplinas para hacer un análisis global de la asistencia al inmigrante, las necesidades, los logros y los retos asociados a la atención de estos pacientes.

La realización de este estudio responde a la necesidad de valorar hasta qué punto el lugar de origen de las personas condiciona el uso de los servicios de salud. “Los estudios internacionales realizados hasta el momento revelan resultados muy dispares y esto probablemente se deba a que la población inmigrante no proceden de las mismas regiones del mundo y vienen de contextos sociosanitarios diferentes. Dentro de España, entre los propios inmigrantes hay mucha heterogeneidad y en parte es lógica porque el fenómeno migratorio en nuestro país presenta una gran diversidad cultural y una enorme complejidad social”, razona la doctora Sanz, una de las autoras del informe.

Los datos analizados en este trabajo proceden de la Encuesta Nacional de Salud del año 2006. La población estudiada tenía entre 16 y 74 años y según el lugar de procedencia agrupa a la población en las siguientes categorías: españoles; procedentes de países occidentales, Estados Unidos y Canadá; Europa del Este; América Central y Caribe; África del Norte; África Subsahariana; Asia y Oceanía. Los servicios sanitarios investigados son los prestados por el médico de familia, especialista, urgencias, hospitalización y pruebas de cribado de cáncer de mama y de útero.

-Diferencias de sexo
De forma similar a lo que ocurre en la población española, las mujeres inmigrantes utilizan más los servicios sanitarios que los hombres. Como apunta la doctora Sanz, “es posible que la menor incorporación de la mujer inmigrante al mercado laboral, la mayor dedicación al trabajo reproductivo, así como circunstancias relacionadas con la maternidad sean factores que estén favoreciendo un contacto más frecuente con el sistema sanitario. El resultado de esto sería que saben moverse mejor por dicho sistema porque lo conocen y se han integrado en él”.

De las conclusiones del informe destaca el hecho de que los varones inmigrantes utilizan menos los servicios sanitarios que los hombres españoles, con dos excepciones: la de los que vienen del África Subsahariana, que hacen mayor uso de la atención que presta el médico especialista y la hospitalización, y la de los que proceden de países latinoamericanos, que frecuentan más las urgencias. Como dice la doctora Sanz, en el caso de África una explicación de estas diferencias podría relacionarse con el hecho de que la población inmigrante subsahariana presenta un peor estado de salud. “Sabemos por otros estudios que la carga de enfermedad en esa región es muy alta. Además algunos trabajos realizados en España han puesto de relieve una tasa de mortalidad mayor de estos inmigrantes respecto a la población autóctona”.

Si se compara a mujeres inmigrantes con españolas, el uso de los recursos sanitarios es similar, aunque también con algunas excepciones: las que proceden de Asia y Oceanía visitan menos el centro de salud, las mujeres del norte de África acuden menos al especialista y por otra parte, las mujeres inmigrantes procedentes de países Occidentales, Estados Unidos y Canadá hospitalizan en mayor medida que las mujeres españolas.

En cambio, el informe revela un hallazgo preocupante: las mujeres inmigrantes aprovechan menos un recurso esencial para la prevención de enfermedades graves como son los programas de cribado de cáncer de mama y de cuello de útero. “Son necesarias investigaciones encaminadas a acercar estos recursos a la población inmigrante”, sostiene la doctora Sanz.

En su opinión, es preciso que futuros estudios se lleven a cabo con una metodología que analice el contexto social, cultural, económico y geográfico. Estos son factores que podrían estar condicionando el mayor o menor uso de los servicios sanitarios tanto de los de aquí como de los que vienen de fuera del país. Para ello es necesario que se incluyan nuevas variables en las encuestas poblacionales, variables que permitan explorar en mayor medida la heterogeneidad de la población que reside en España. Asimismo la doctora Sanz admite que en este tipo de encuestas puede existir “una escasa representación de la población inmigrante menos integrada en la sociedad española, de aquellos no regularizados y sin empadronar. Y sin embargo, posiblemente sea ésta la que tiene mayores problemas de acceso y utilización de recursos”.

El equipo investigador del informe presentado en la RANM está integrado por Belén Sanz y Silvia Galindo, de la Escuela Nacional de Sanidad, Instituto de Salud Carlos III; Enrique Regidor y Cruz Pascual, del Departamento de Medicina Preventiva, Salud Pública e Historia de la Ciencia de la Universidad Complutense de Madrid; Lourdes Lostao, del Departamento de Sociología de la Universidad Pública de Navarra, Elisabeth Sánchez, de Epicentre, París; y José Manuel Díaz Olalla, del Instituto de Salud Pública del Ayuntamiento de Madrid.

20 June 2009

El 12% de los andaluces padece dolor crónico


Actualmente, el dolor representa hasta el 53% de las visitas médicas. Pese a su frecuencia, muchos de estos pacientes no encuentran un tratamiento satisfactorio y afecta severamente a su calidad de vida. Esto se debe a la falta de sensibilización por parte del propio paciente que asume el dolor como algo normal de la enfermedad que padece y la falta de información-formación de los profesionales sanitarios en el uso de tratamientos alternativos. Por ese motivo, la ciudad hispalense acoge hoy El dolor en el sistema sanitario de Andalucía, una jornada multidisciplinaria organizada por la Plataforma SinDolor para analizar la situación actual del sistema sanitario y presentar nuevas iniciativas para mejorar su abordaje.

La Plataforma SinDolor, una iniciativa pionera puesta en marcha por la Fundación para la Investigación en Salud (FUINSA) y la Fundación Grünenthal, ha desarrollado esta serie de jornadas autonómicas con el fin de sensibilizar así a las estructuras sanitarias y a la sociedad. Según explica el director de la Fundación de Grünenthal, el Dr. Guillermo Castillo, “era necesario reunir un foro como el de hoy, donde se encontrara representantes de la Administración Autonómica, sociedades científicas y profesionales sanitarios para debatir sobre el problema y trabajar en la elaboración de planes estratégicos de actuación conjunta entre todos los agentes implicados en este campo”.

En este contexto, la Plataforma SinDolor desempeña un papel relevante para coordinar los esfuerzos que en materia de dolor vienen realizando los diferentes actores sanitarios. Para ello ha creado un decálogo, que en palabras del Dr. Antón Herreros, Director General de FUINSA, “fue consensuado ampliamente por sociedades científicas, instituciones sanitarias y autonómicas y por parte de médicos de reconocido prestigio, que establece las bases de trabajo y los objetivos que persigue la plataforma, que destacan la importancia del abordaje multidisciplinar del dolor, así como la necesidad de mantener informado al paciente en todo momento”.

Además de la puesta en marcha y cumplimiento de su decálogo, la Plataforma SinDolor llevará a cabo diversas actividades de concienciación durante el año, entre las que destacan la puesta en marcha de la Campaña EVAlúalo, cuya finalidad es fomentar el uso de las escalas de medición de la intensidad del dolor para mejorar el diagnóstico y su posterior tratamiento, un estudio epidemiológico y una jornada sociosanitaria, que se celebrará el próximo mes de octubre, con motivo del Día Mundial del Dolor.

“La plataforma es una iniciativa pionera en España que surgió con el fin de contribuir a optimizar todos los aspectos que influyen de forma directa e indirecta en la prevención, el diagnóstico, la valoración y el tratamiento del dolor, con el fin de mejorar la situación del paciente y su entorno”, ha explicado Guillermo Castillo, Director de la Fundación Grünenthal y Director de Acceso a la Salud y Comunicación de Grünenthal.

-Andalucía, un ejemplo en el tratamiento del dolor

Andalucía es una de las únicas comunidades autónomas que ha aprobado un Plan Integral para el Tratamiento del Dolor desde la Administración Pública y elaborada por profesionales sanitarios. El plan estratégico propuesto por la Consejería de Salud contempla cuatro áreas de actuación: el dolor oncológico, el dolor crónico no oncológico, el dolor en el niño y el dolor agudo post-operatorio.

“Nuestra comunidad ha sido la primera en tomar medidas a nivel administrativo para hacer frente a este problema. A finales del año pasado pusimos en marcha un Plan de Cuidados Paliativos y ahora mismo hemos implantado el Proceso de Dolor Crónico no Oncológico”, confirma el Dr. Jerónimo Herrera, Presidente de la Sociedad Andaluza del Dolor. “Esto nos permitirá establecer criterios para que los médicos de Primaria sepan cuándo pueden derivar a sus pacientes a las unidades del dolor hospitalarias, además de que podremos avanzar en el conocimiento de esta dolencia”.

Actualmente, la comunidad andaluza es la región española con mayor número de Unidades del Dolor, ya que es la única que cuenta dieciséis centros: cuatro en la provincia de Sevilla y Cádiz, tres en Málaga, dos en Granada y una en Córdoba, Jaén y Almería, respectivamente. Como señala el doctor Herrera, “es vital potenciar las unidades del dolor para conseguir mejorar el dolor crónico y la calidad de vida en los pacientes. Nuestro objetivo más inmediato es que todas las provincias andaluzas disfruten de unidades del dolor”.

-La Atención Primaria, la primera puerta de acceso al sistema sanitario

Hasta ocho de cada diez pacientes con dolor crónico (un 83%) son tratados por profesionales de Atención Primaria. Sin embargo, casi la mitad de ellos, el 45%, no reciben el tratamiento adecuado y continúan padeciendo dolor con la misma intensidad y durante más de 6 meses. Según Jerónimo Herrera, “es fundamental mejorar el sistema de atención del dolor crónico, principalmente el de Primaria, ya que sólo el 2% de los pacientes con dolor crónico es atendido en Unidades del Dolor y el 15% en Áreas Especialidades”.

En la actualidad, no hay un buen manejo del dolor por parte del profesional sanitario, tanto en el diagnóstico como en el tratamiento. Es frecuente que muestren reticencia a la hora de administrar opioides mayores, que son los fármacos indicados para los dolores más intensos por lo que “es primordial su formación sobre el uso racional de los opioides para mejorar la prescripción y conseguir reducir la intensidad del dolor para que afecte en menor medida a la calidad de vida del paciente”, confirma el doctor Herrera, “por eso estamos trabajando con la Consejería de Salud de Andalucía para desarrollar un programa de cursos de formación dirigido a este colectivo”.

Además, el envejecimiento de la población hace que cada vez haya más enfermedades crónicas, por lo que el dolor estará cada vez más presente en nuestra sociedad. Hoy por hoy, el 65 por ciento de las personas mayores de 65 años sufre dolores crónicos. Por ello, dicho aumento en la prevalencia del dolor conllevará un incremento de nuevas necesidades sociosanitarias.

-El tratamiento del dolor, un derecho humano fundamental

El dolor ha sido considerado por la Comisión Permanente de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas y por la Organización Mundial de la Salud como la mayor amenaza para la calidad de vida a nivel mundial. Ocasiona agotamiento, interrupción del sueño, alteración del afecto y depresión, entre otros muchos síntomas. Por ello la Plataforma se une a la iniciativa universal para que el tratamiento del dolor sea reconocido como un Derecho Humano Fundamental.

Pero va más allá y reclama que se considere como el quinto signo vital para su utilización por el médico como medición de las funciones corporales más básicas del paciente. Como recuerda Guillermo Castillo, “además de evaluar parámetros como la temperatura corporal, el pulso, la presión sanguínea y la frecuencia respiratoria, es necesario medir también la intensidad del dolor para aplicar técnicas paliativas que lo alivien y referir los casos más complejos a las Áreas Especializadas o Unidades del Dolor”.

19 June 2009

La falta de higiene eleva el riesgo de sufrir un cáncer de pene


La falta de higiene incrementa el riesgo de desarrollar cáncer de pene. De hecho, cerca del 90% de los casos se da en pacientes con fimosis (un trastorno en el que el prepucio contraído no puede retraerse sobre el glande), en los que resulta más complicado el aseo de esta zona. Por el contrario, en las culturas en las que se circuncida a los niños nada más nacer, como son los judíos y los árabes, la incidencia de este tumor es mínima. Aún así, en los países desarrollados, como es el caso de España, este tumor apenas alcanza al 3% de los varones, frente a zonas más desfavorecidas del planeta, donde la higiene es más bien precaria, en las que el cáncer de pene llega hasta el 20% de la población masculina, según se puso de manifiesto en el LXXIV Congreso Nacional de la Asociación Española de Urología (AEU), que se acaba de celebrar en el Centro de Eventos de la Feria de Valencia.

Tal y como explicó el doctor Bernardino Miñana, coordinador del Grupo de Urología Oncológica de la AEU, “la circuncisión en pacientes con fimosis es una opción quirúrgica recomendable tanto por motivos funcionales como para prevenir el cáncer de pene si se realiza en recién nacidos. En los varones que conservan el prepucio, los que no están circuncidados, el riesgo parece incrementarse debido a la irritación crónica producida por la retención de una sustancia denominada esmegma, que suele acumularse en el espacio balanoprepucial, entre el prepucio y el glande. De ahí que sea imprescindible el aseo diario y adecuado de esta zona. No obstante, hasta en un 50% de los casos es posible detectar la presencia de infección por los serotipos 16 y 18 del papilomavirus humano”.

Al tratarse de un órgano externo es más fácil detectar a simple vista cualquier anomalía, lo que favorece un diagnóstico mucho más temprano cuando hay un tumor. Por lo general, esta enfermedad suele producir un crecimiento anormal o una lesión enrojecida permanente en el pene. Los expertos recomiendan prestar atención si aparecen llagas, heridas, enrojecimiento del glande.

Ante cualquiera de estos síntomas, que en ocasiones son causa de otros problemas menos graves, es importante consultar inmediatamente al urólogo, a fin de descartar la presencia de un tumor de pene. La mayoría de los diagnósticos de cáncer de pene se dan en varones de más 55-60 años. “Pero todavía nos encontramos con tumores diseminados en personas de avanzada edad que, por miedo y vergüenza, no consultaron ante los primeros signos”, asegura el doctor Miñana.

-Diagnóstico y tratamiento
Para la detección del cáncer de pene existen una serie de pruebas concluyentes como son una exploración física completa del miembro y de la región inguinal, así como un escáner abdominal que abarque ambas ingles. En cualquier caso, es necesaria una confirmación histopatológica para la toma de decisiones terapéuticas.

La mayoría de las veces se diagnostica cuando el tumor se encuentra en la superficie del glande o del prepucio. “En estos casos”, señala el doctor Miñana, “la prioridad terapéutica es curar el cáncer intentando conservar la función del pene. Entre las opciones quirúrgicas disponibles, la cirugía micrográfica de Mohs, que también se utiliza para cáncer de piel, ofrece resultados muy buenos. Una técnica que consiste en extraer capas individuales de tejido canceroso y se examinan una por una bajo un microscopio hasta que se ha extirpado todo el tejido dañado”.

Cuando el tumor está en fase poco avanzada, el objetivo del tratamiento es curar la lesión siendo necesario extirpar también la zona que rodea al tumor para evitar que se vuelva a desarrollar. “En los casos más precoces, la cirugía puede ser sustituida por la radioterapia, braquiterapia o láser”, asegura este experto. Por el contrario, en un tumor más avanzado, la intervención quirúrgica indicada es la penectomía parcial (extirpación de parte del pene) con márgenes adecuados intentando mantener la máxima longitud del pene posible.

Por último, aunque poco frecuentes, si el tumor infiltra más en profundidad o estructuras vecinas se requiere una penectomía total o emasculación (ablación total de todos los elementos genitales masculinos, es decir, tanto del pene como de los testículos). “El riesgo de la cirugía del cáncer de pene se incrementa cuando el tumor se ha extendido a los ganglios linfáticos inguinales. Aquí es necesario realizar una linfadectomía inguinal bilateral, que consiste en extirpar los ganglios linfáticos de ambas regiones inguinales, lo que suele tener efectos secundarios añadidos a los propios de una cirugía, como es la aparición de un edema en ambas piernas. Afortunadamente se trata de casos cada vez más raros”, concluye el doctor Miñana.

La Junta de Andalucía lanza una campaña de consejos para la hidratación en pequeños y mayores durante el verano

Un año más, la Consejería de Salud pone en marcha el Plan de Prevención contra los Efectos de las Altas Temperaturas que permanecerá activo hasta el 30 de septiembre

La Junta de Andalucía recomienda incrementar la hidratación de los más pequeños y mantenerles protegidos del sol en verano. Estos son algunos de los consejos que se incluyen en el Plan de Prevención contra los Efectos de las Altas Temperaturas, que este año refuerza algunos mensajes para paliar los efectos del calor en la salud de los niños.

La secretaria general de Salud Pública y Participación, Josefa Ruiz, ha informado hoy sobre las medidas enmarcadas en esta estrategia que la que la Consejería de Salud pone en marcha desde hace seis años para proteger a la población durante el periodo estival. Este plan, que permanece activo entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, es fruto de la coordinación entre las consejerías de Salud e Igualdad y Bienestar Social, el Ministerio de Sanidad y Política Social, los ayuntamientos, el 112, las residencias de ancianos y los centros de acogida, junto a toda la red asistencial del sistema sanitario público.

Este año, la Consejería de Salud va a incidir en las recomendaciones para minimizar los efectos del calor en los más pequeños, ya que es uno de los colectivos más vulnerables. La temperatura corporal de los niños se eleva más rápido y carecen de la suficiente capacidad de sudoración para eliminar el calor. Para estar preparados, los padres andaluces pueden contar con una previsión de las temperaturas vía SMS solicitando este servicio a Salud Responde.

Se recomienda evitar la exposición directa al sol de bebés de menos de seis meses a cualquier hora del día y de niños pequeños entre las 11 y las 17 horas. Es importante que estos cuenten con la debida protección, que será mayor cuanto más pequeño sea el niño, con el uso de elementos como gorras, gafas o parasoles, y que el menor beba líquidos con frecuencia, aunque no tenga sed.

Otro de los consejos que se trasladan para este colectivo pasa por el uso de protectores resistentes al agua con un factor mínimo de protección del 25 al 30, que aumentaría en el caso de que tuvieran la piel clara. Este producto se debe aplicar media hora antes y cada dos horas, así como tras el baño. Además, en cuanto a la alimentación, en niños lactantes se aconseja que se mantenga la leche materna como alimentación exclusiva y en niños mayores se recomienda que se aumente el consumo de frutas y verduras, a la vez que se eviten las comidas ricas en grasas.

La Consejería de Salud también resalta que debe evitarse dejar a los menores en lugares cerrados y expuestos al sol sin medidas de climatización, como los coches, las casetas o las tiendas de campaña.

En caso de una posible deshidratación, que muestra síntomas como la piel seca, la sequedad de la boca o los ojos hundidos, se debe administrar agua o soluciones glucosalinas por la boca siempre que el niño esté consciente, situarlo en un lugar fresco y ventilado y si se presentan vómitos u otros síntomas asociados se aconseja solicitar asistencia sanitaria. Si fuese un golpe de calor, que se detecta cuando la piel, además de estar seca, comienza a sentirse caliente y enrojecida, hay un cese de la sudoración, fatiga, e incluso existen vómitos, dificultad respiratoria, taquicardia e inconsciencia, es importante colocar al niño en un lugar fresco y ventilado; aflojarle o retirarle la ropa y envolver el cuerpo en sábanas húmedas. En caso de pérdida del conocimiento se debe colocar al niño de lado, y por supuesto, solicitar asistencia.

Junto a esta atención especial los niños, este programa de prevención continuará haciendo un especial hincapié en los colectivos más vulnerables ante las altas temperaturas, como los mayores, enfermos crónicos, y personas que trabajan expuestas al sol. En este sentido, todas las actuaciones se dirigen a poner a disposición de la ciudadanía, y especialmente de estas personas, toda la información necesaria para prevenir posibles situaciones de riesgo para la salud asociadas al calor.

-Canales de información

La información difundida a la población es accesible a través de diversos canales, entre los que se encuentra la plataforma multimedia ‘Informarse.es Salud’, disponible para todos los ciudadanos a través de Internet, móviles 3G y pantallas de los centros sanitarios. Los vídeos pueden descargarse desde la web de ‘Informarse.es Salud’ (www.informarseessalud.org), el enlace a este servicio que hay en el portal de la Consejería de Salud (www.juntadeandalucia.es/salud) y desde los móviles de tercera generación (www.informarseessalud.org/movil), además de difundirse en las pantallas informativas de los centros sanitarios. Este verano, este servicio volverá a incluir contenidos para hacer frente a las altas temperaturas.

A ello hay que sumar los mensajes SMS a las personas inscritas en este servicio de Salud Responde –a través del teléfono 902 505 060-, del que el año pasado ya se remitieron más de 41.000 mensajes con consejos sanitarios.

-Mayores

Asimismo, la Consejería de Salud continuará dedicando una atención especial a los mayores. En este sentido, ha enviado a todas las personas con más de 65 años una carta personalizada en la que se les informa de la existencia del plan, de la necesidad de cuidarse y de los recursos que tienen a su alcance en caso de urgencia.

El Plan de Prevención ante los Efectos de las Altas Temperaturas se basa en la coordinación entre las instituciones implicadas y la prevención sobre toda la población, especialmente en los grupos de personas con un mayor riesgo, a las que se identifica y realiza un seguimiento personalizado.

Este plan continuará centrándose en los ancianos y pacientes frágiles existentes en Andalucía, fundamentalmente personas mayores de 65 años, que viven solas y padecen una patología crónica de riesgo, a lo que se suma la ausencia de condiciones de habilitabilidad adecuadas para protegerse del calor. Las enfermeras de enlace y de familia de Andalucía realizan a estas personas un seguimiento periódico, evaluando previamente su estado de salud y los riesgos que presentan, y ofreciéndoles material de apoyo a ellos y a sus familiares.

Por su parte, el personal de enfermería de familia o de enlace identificó el año pasado a 7.787 personas que podían estar en situación de riesgo o vulnerabilidad por el calor, y a las que se realizó un seguimiento continuado de su estado mediante llamadas de Salud Responde. En total, se realizaron 11.376 llamadas a estas personas, que permite identificar las situaciones y problemas del paciente e interconectar a las enfermeras de enlace, las de familia y Salud Responde.

Gracias a este sistema, cinco pacientes pudieron ser atendidos por los dispositivos de cuidados críticos y urgencias, lo que supone que se pudo identificar un problema grave de salud sobre la marcha y poner al alcance del ciudadano el recurso adecuado para atenderlo.

Este sistema permite, recoger los datos clínicos y sociológicos de los pacientes frágiles, de manera que las enfermeras encargadas de su seguimiento puedan detectar precozmente posibles problemas de salud. La aplicación informática guía de manera intuitiva a las enfermeras, facilitándoles la detección precoz de posibles problemas de salud y la activación de los recursos asistenciales más adecuados.

De otro lado, Andalucía cuenta con un programa de seguimiento para pacientes frágiles que han recibido el alta hospitalaria durante fines de semana o días festivos, y cuya situación de salud requiere un seguimiento directo y proactivo. En estos casos, 3.444 personas fueron identificadas por el personal de enfermería, y se realizaron 6.620 llamadas para su control. En 14 de ellos, fue necesaria la derivación a los dispositivos de cuidados críticos y urgencias.

El perfil de los pacientes que se benefician del seguimiento tras el alta hospitalaria es el de una persona de 68 años como media, que consume medicación de riesgo (68% de los casos), y presenta problemas de salud como diabetes (3%), insuficiencia cardiaca (18%) o enfermedad respiratoria (14%). Al 27% de los pacientes en seguimiento se le dio el alta tras una intervención quirúrgica, y un 8% vive solo.

Las actuaciones de Salud dentro de este plan se centran también en las cuidadoras de grandes dependientes, a las que se ofrece información para poder actuar y prevenir complicaciones.

-Niveles
La predicción, con una antelación suficiente, de aquellas temperaturas que puedan derivar en una situación de riesgo es la base que sustenta todas las actuaciones de este plan. Así, se continuarán analizando las previsiones de temperaturas facilitadas por la Agencia Estatal de Meteorología para los siguientes cinco días, notificando los datos a nivel provincial, de modo que puedan activarse los servicios y recursos correspondientes oportunos en cada momento.

Atendiendo a esta información se establecen cuatro niveles de intervención con objeto de adaptar en mayor medida los recursos a las temperaturas registradas.

Así, se establece un nivel 0 ó verde, que se mantendrá mientras no se prevé que se superen los las temperaturas establecidas como máximas y mínimas; un nivel amarillo o de bajo riesgo, que se activará cuando esté previsto que durante uno o dos días se superen estos límites; un nivel naranja o de riesgo medio que se activará cuando se prevea la superación de las temperaturas máximas y mínimas durante tres o cuatro días; y un nivel rojo o de riesgo elevado cuando las temperaturas se superen durante cinco días.POBLACIÓN DIANA

q Mayores de 65 años de edad: envío de información personalizada con consejos e información básica.

q Pacientes que viven solos, con una patología crónica de riesgo y en viviendas sin condiciones para protegerse del calor: seguimiento por las enfermeras de enlace y familia.

q Pacientes de especial vulnerabilidad, con varias patologías, polimedicados, solos y en domicilios no adecuados: seguimiento telefónico individualizado a través de ‘Salud Responde’ y seguimiento telemático.

q Niños con patologías crónicas: envío de mensajes SMS, previa solicitud, con consejos e información sobre temperaturas.

q Menores de cuatro años: información en la página web de la Consejería .

q Cuidadoras: captación activa a través de las enfermeras de enlace y domicilio para ofrecerles información y recomendaciones de utilidad para ellas y los pacientes a los que atienden, y envío de mensajes SMS previa solicitud.

--EFECTOS DEL CALOR EN EL ORGANISMO

La exposición prolongada a elevadas temperaturas puede suponer una agresión importante para el organismo. Los efectos del calor se hacen notar cuando el cuerpo no puede adaptarse a las altas temperaturas y esta situación se mantiene de forma continuada durante varios días, en una atmósfera muy húmeda y sin viento.

Existen determinados colectivos que deben extremar precauciones ante las elevadas temperaturas, por ser especialmente frágiles ante el calor: personas mayores y niños; personas afectadas por alteraciones de memoria o dependientes en su vida diaria; aquellos que siguen determinados tratamientos médicos (tranquilizantes, antidepresivos, psicotropos, diuréticos y algunos hipotensores); personas con patologías crónicas (cardiovasculares, obesidad, desnutrición, diabetes, Parkinson, insuficiencia respiratoria, insuficiencia renal o vascular periférica y demencias); las personas con fiebre o patologías agudas; los consumidores de sustancias tóxicas, alcohol u otras drogas, y todos aquellos que hayan manifestado dificultad de adaptación al calor.

Cuando el organismo no puede mantener su temperatura alrededor de los 37 grados y es incapaz de rehidratarse, pueden aparecer distintas patologías:

◘ Insolación: se produce después de una exposición prolongada y directa al sol, sobre todo entre las 11.00 y las 17.00 horas. Una insolación suele manifestarse por violentos dolores de cabeza, somnolencia, naúseas, pérdida de conocimiento, fiebre elevada y, en ocasiones, quemaduras en la piel. Para afrontar este problema de salud es muy importante refrescar con aire o agua a la persona afectada.

◘ Calambres por calor: son calambres musculares que a menudo aparecen acompañados de una transpiración excesiva. Para tratarlos es necesario cesar toda actividad y permanecer en reposo durante varias horas, en un entorno fresco, beber agua, zumos de fruta, etc. Si los síntomas persisten durante más de una hora, es recomendable consultar con los servicios de salud.

◘ Agotamiento-deshidratación debido al calor: aparece después de sufrir varias jornadas de calor y experimentar una sudoración intensa durante todo este tiempo. Suele manifestarse con desvanecimientos, debilidad y cansancio, insomnio y agitación nocturna. En estos casos es necesario descansar en un entorno fresco, beber agua y zumos de fruta, y consultar con los servicios de salud si estos síntomas persisten o se agravan.

◘ Agravamiento de patologías: un calor excesivo puede derivar también en ciertos casos en un agravamiento y descompensación de las patologías crónicas que algunas personas padecen previamente.

◘ Golpe de calor: es la patología que reviste una mayor gravedad, y es muy importante NO CONFUNDIRLA con el resto de las dolencias derivadas de las altas temperaturas ni utilizarla como sinónimo de cualquier trastorno provocado por este motivo. El golpe de calor se produce cuando el organismo no puede controlar ni regular su temperatura, que aumenta muy deprisa. Los síntomas son piel caliente, roja y seca, náuseas y sed intensa; somnolencia y/o agresividad inhabitual; obnubilación y pérdida de conciencia; y convulsiones.

Ante la aparición de un golpe de calor es preciso solicitar asistencia médica urgente. Mientras ésta llega, hay que colocar a la persona afectada en un entorno fresco y enfriarla con aire o agua fría, ya sea con una ducha o baño o mojando sus ropas. Los deportistas, trabajadores expuestos al calor, bebés, personas mayores, discapacitados o enfermos crónicos son especialmente sensibles a los golpes de calor.

--RECOMENDACIONES

Ante la subida de temperaturas, existen algunos consejos sencillos de índole general que pueden ayudar a combatir los efectos del calor en el organismo:

► Evitar las salidas y actividades físicas en las horas de más calor, especialmente entre las 11 y las 17 horas.

► Mantenerse a la sombra.

► Vestir ropa ligera y amplia (de algodón, por ejemplo), de color claro y llevar la cabeza protegida

► Cerrar las ventanas y cortinas en las fachadas expuestas al sol. Mantener las ventanas cerradas mientras la temperatura exterior sea superior a la interior. Abrirlas de noche.

► Permanecer en las habitaciones más frescas del domicilio.

► Ducharse o bañarse varias veces para refrescar el cuerpo. Esto también puede conseguirse humidificando las ropas.

► Beber abundantes líquidos (agua, zumos...), incluso sin sed. No consumir bebidas alcohólicas.

► Tomar frutas y verduras.

► Consultar con el médico si se toman medicamentos o se perciben síntomas inhabituales.

CONTACTO · Aviso Legal · Política de Privacidad · Política de Cookies

Copyright © Noticia de Salud