El número de andaluces que han recibido ayuda para abandonar el tabaco se ha duplicado en los dos últimos años. La deshabituación tabáquica es una de las líneas estratégicas que ha puesto en marcha la Consejería de Salud para ayudar a las personas que quieren dejar de fumar y que se completa con programas estratégicos de actuación en los colectivos de personas fumadoras.
En este sentido, dos millones de personas han recibido en los centros de Atención Primaria ayuda para abandonar el tabaco desde la entrada en vigor del Plan Integral de Tabaquismo. De ellos 1,8 millones han recibido intervención básica, 140.100 intervención avanzada individual y 35.194 grupal. Del total de los más de dos millones, 64.907 corresponden a 2006; 216.304 a 2007; 223.110 a 2008; 313.139 a 2009; 573.631 de 2010; y 621.338 de 2011.
Este año han experimentado un crecimiento significativo el número de personas que han recibido intervención avanzada con respecto a 2010. En concreto, se han beneficiado de un programa de intervención avanzada individual 77.843 personas, cerca del doble que el año pasado (37.763).
Ayudar a las personas fumadoras que lo deseen a dejar de fumar, prevenir el inicio desde edades tempranas y reducir el consumo de tabaco entre las profesiones consideradas modélicas (educadores y sanitarios) y en aquellos colectivos donde la incidencia del tabaquismo es más elevada (personas reclusas y personas con trastorno mental, entre otros), son las áreas en las que trabaja el Plan Integral de Tabaquismo de Andalucía a través de la puesta en marcha de recursos y la elaboración de estudios específicos para abordar cada situación con una metodología específica y adaptada a sus características concretas. Son fundamentales también la prevención e información, porque evitar iniciarse en el consumo de tabaco es la mejor manera de impedir esta adicción que incide directamente en la salud de las personas
En el primer año del Plan Integral de Tabaquismo se incrementó en un 144% y en un 85% el número de centros de salud donde se ofrecería intervención avanzada en deshabituación tabáquica individual y grupal, respectivamente. En la actualidad, todos los centros de salud realizan intervención básica –consejo sanitario para dejar de fumar- 714 ofrecen intervención avanzada individual –programa personalizado- y 349 intervención avanzada grupal. Los ciudadanos son derivados a unos u otros programas en función de su situación específica.
El trabajo realizado durante los últimos seis años ha posibilitado la creación de una Red de centros sanitarios y profesionales referentes del Programa de Atención a las Personas Fumadoras. En la actualidad, hay 663 profesionales de referencia.
Además, destacan los programas específicos de deshabituación activos para ayudar a que personas que trabajan en determinados sectores considerados modélicos (sanitarios y educadores) dejen de fumar. En esta línea, un total de 2.970 profesionales sanitarios (337 en 2011) y 1.192 educadores (152 en 2011) han recibido terapia a nivel individual o grupal desde 2006.
Diario digital con noticias de actualidad relacionadas con el mundo de la salud. Novedades, encuestas, estudios, informes, entrevistas. Con un sencillo lenguaje dirigido a todo el mundo. Y algunos consejos turísticos para pasarlo bien
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30 December 2011
España: Sanidad da dos números de tlnfo para consultas sobre los implantes PIP
El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha habilitado en su página web (www.msps.es) un faldón en el que facilitan dos números de información y los enlaces a las alertas informativas emitidas por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) sobre las prótesis mamarias de la marca Poly Implants Prothèses (PIP), retiradas del mercado español en el 2010.
De este modo, para solicitar más información Sanidad recuerda que su telefónico información es el 901 400 100; asimismo señala que también se puede llamar a la AEMPS al teléfono 902 101 322, aunque recuerda que, en este último caso, el coste de la llamada 0,067 euros.
La alerta saltaba después de que el Instituto Nacional Oncológico de Francia hiciera público hace unas semanas que estas prótesis tienen un alto riesgo de "ruptura" y de causar "reacciones inflamatorias" en sus portadoras. De hecho, el Gobierno del país vecino ha recomendado la cirugía "con carácter preventivo y no urgente" para la retirada de estos implantes.
La pasada semana la AEMPS recomendaba a las mujeres portadoras de prótesis mamarias de la empresa PIP que acudieran a su médico para someterse a un seguimiento adecuado y evaluar si procede o no la retirada de estas prótesis, de las que los expertos advierten que tienen un alto riesgo de "ruptura" y que pueden causar "reacciones inflamatorias" en sus portadoras.
En España, según informaba la AEMPS, "no es posible hacer una estimación estable" de cuantas mujeres podrían llevar estos implantes, dado que la empresa distribuidora y el fabricante han desaparecido.
A raíz de este problema, reconocía que "está estudiando" la forma de poner en marcha un registro de implantes, aunque reconoce que "tendrá que hacerse en colaboración con las sociedades médicas relevantes en la materia".
Asimismo, desde Sanidad se promovía una reunión del Comité de Seguridad de la Comisión Europea, y solicitaba a la Unión Europea un "estudio urgente" sobre el estado de la situación actual creada por estas prótesis.
**EUROPA PRESS
De este modo, para solicitar más información Sanidad recuerda que su telefónico información es el 901 400 100; asimismo señala que también se puede llamar a la AEMPS al teléfono 902 101 322, aunque recuerda que, en este último caso, el coste de la llamada 0,067 euros.
La alerta saltaba después de que el Instituto Nacional Oncológico de Francia hiciera público hace unas semanas que estas prótesis tienen un alto riesgo de "ruptura" y de causar "reacciones inflamatorias" en sus portadoras. De hecho, el Gobierno del país vecino ha recomendado la cirugía "con carácter preventivo y no urgente" para la retirada de estos implantes.
La pasada semana la AEMPS recomendaba a las mujeres portadoras de prótesis mamarias de la empresa PIP que acudieran a su médico para someterse a un seguimiento adecuado y evaluar si procede o no la retirada de estas prótesis, de las que los expertos advierten que tienen un alto riesgo de "ruptura" y que pueden causar "reacciones inflamatorias" en sus portadoras.
En España, según informaba la AEMPS, "no es posible hacer una estimación estable" de cuantas mujeres podrían llevar estos implantes, dado que la empresa distribuidora y el fabricante han desaparecido.
A raíz de este problema, reconocía que "está estudiando" la forma de poner en marcha un registro de implantes, aunque reconoce que "tendrá que hacerse en colaboración con las sociedades médicas relevantes en la materia".
Asimismo, desde Sanidad se promovía una reunión del Comité de Seguridad de la Comisión Europea, y solicitaba a la Unión Europea un "estudio urgente" sobre el estado de la situación actual creada por estas prótesis.
**EUROPA PRESS
Dos de cada tres internautas andaluces buscan diariamente en Internet información sobre consumo
Dos terceras partes de los consumidores andaluces tienen entre sus actividades diarias la búsqueda de información sobre la oferta de productos que les interesan. Así se desprende del estudio del sobre el papel de las nuevas tecnologías en el perfil de compra de la persona consumidora en Andalucía, realizado por el IESA para la Dirección General de Consumo, dependiente de la Consejería de Salud.
Estos consumidores activos presentan, según el estudio, un estilo de vida en el que las actividades de búsqueda de información tienen un elevado protagonismo, realizando por término medio 6,02 de las 8 actividades propuestas en las encuestas. Así, más de la mitad de ellos conversa con personas de su entorno sobre temas de consumo al menos una vez en semana. Cuatro de cada cinco sale a ver tiendas sin intención de comprar, un 28,7% al menos una vez en semana. Sólo un 30% no presta atención a las ofertas publicitarias. A esto se añade un importante esfuerzo en la consulta de información comercial escrita: el 79,3% consulta noticias en medios generalistas y el 67,6% sigue alguna revista especializada, aunque ambas actividades resultan menos frecuentes (el 43,7% y 52,5%, respectivamente, las realiza con una frecuencia mensual o mayor).
Los consumidores activos son jóvenes (el 63,7% es menor de 45 años), están cualificados (el 80,7% tiene estudios secundarios o universitarios y residen en menor medida en municipios de pequeño tamaño (el 9,3% vive en municipios menores de 5.000 habitantes frente al 14,9%).
La investigación del IESA indica igualmente cierto efecto de sustitución de los canales offline por los canales online de información comercial, asociado a la intensidad del uso de Internet: los usuarios más frecuentes recurren menos a los canales offline que a los canales online para acceder a un mismo tipo de información que los usuarios más frecuentes. Es decir, dado un similar interés por un mismo tipo de contenidos de información comercial o de consumo, los usuarios intensivos de Internet (30,2% de los internautas andaluces) recurren preferentemente a la información online, más inmediata y más cercana para ellos.
Por otra parte, los datos arrojan que el uso de Internet para el consumo también conoce distintas gradaciones. Un grupo mayoritario de usuarios básicos (en torno al 40% de los usuarios) que orienta su uso al acceso a información. Y otros dos grupos de tamaño equivalente (30%) que presentan un dominio más avanzado de estas tecnologías: los usuarios relacionales, menos interesados por la búsqueda de información que por las posibilidades de comunicación a través de la red (canalizadores de tendencias a través de las redes sociales), y los usuarios intensivos, que recurren de forma cotidiana y frecuente a todo el abanico de herramientas tecnológicas de la red.
-Compra online
Comprar por Internet sigue siendo una práctica minoritaria y poco frecuente entre los andaluces: sólo algo más de una cuarta parte de la población, un 28,7%, ha adquirido algún producto por Internet en el último año. Y entre los internautas, sólo algo menos de la mitad, un 45,8%, ha realizado alguna compra por Internet en los 12 meses anteriores a la encuesta.
Además, son los productos turísticos, las entradas para espectáculos y los artículos electrónicos los artículos que compra un mayor número de usuarios. Un tipo de compra que es esporádica o estacional. Artículos de compra frecuente, como productos de alimentación, sólo son comprados por el 11,2% de los compradores online.
La falta de confianza en las transacciones por este medio aparece como el motivo principal para no comprar a través de la Red, aunque profundizando en las razones de esta desconfianza se deduce que tienen tanto que ver con la percepción de falta de seguridad en el pago como con determinados problemas (costes de transacción) intrínsecos de la compra online, como el anonimato de los vendedores, dificultades para cancelar la compra o devolver el producto, ambigüedad del marco jurídico y de derechos del consumidor…
La encuesta destaca que la importancia que dan los compradores online al marco de derechos del consumidor y, en particular, a la posibilidad de anular la transacción mediante la devolución del producto contrasta agudamente con su desconocimiento del derecho de cancelación de compras. Sólo el 56,5% de los internautas que habían comprado por Internet ha oído hablar de este derecho, también conocido como derecho de desistimiento. Además, entre los que habían oído hablar de este derecho sólo la mitad, el 49,5%, tenía una noción correcta de su contenido -poder cancelar la compra en un periodo de tiempo sin motivo ni penalización- y sólo el 23,2% estimaba correctamente el plazo de 7 días para efectuar la devolución.
Estos consumidores activos presentan, según el estudio, un estilo de vida en el que las actividades de búsqueda de información tienen un elevado protagonismo, realizando por término medio 6,02 de las 8 actividades propuestas en las encuestas. Así, más de la mitad de ellos conversa con personas de su entorno sobre temas de consumo al menos una vez en semana. Cuatro de cada cinco sale a ver tiendas sin intención de comprar, un 28,7% al menos una vez en semana. Sólo un 30% no presta atención a las ofertas publicitarias. A esto se añade un importante esfuerzo en la consulta de información comercial escrita: el 79,3% consulta noticias en medios generalistas y el 67,6% sigue alguna revista especializada, aunque ambas actividades resultan menos frecuentes (el 43,7% y 52,5%, respectivamente, las realiza con una frecuencia mensual o mayor).
Los consumidores activos son jóvenes (el 63,7% es menor de 45 años), están cualificados (el 80,7% tiene estudios secundarios o universitarios y residen en menor medida en municipios de pequeño tamaño (el 9,3% vive en municipios menores de 5.000 habitantes frente al 14,9%).
La investigación del IESA indica igualmente cierto efecto de sustitución de los canales offline por los canales online de información comercial, asociado a la intensidad del uso de Internet: los usuarios más frecuentes recurren menos a los canales offline que a los canales online para acceder a un mismo tipo de información que los usuarios más frecuentes. Es decir, dado un similar interés por un mismo tipo de contenidos de información comercial o de consumo, los usuarios intensivos de Internet (30,2% de los internautas andaluces) recurren preferentemente a la información online, más inmediata y más cercana para ellos.
Por otra parte, los datos arrojan que el uso de Internet para el consumo también conoce distintas gradaciones. Un grupo mayoritario de usuarios básicos (en torno al 40% de los usuarios) que orienta su uso al acceso a información. Y otros dos grupos de tamaño equivalente (30%) que presentan un dominio más avanzado de estas tecnologías: los usuarios relacionales, menos interesados por la búsqueda de información que por las posibilidades de comunicación a través de la red (canalizadores de tendencias a través de las redes sociales), y los usuarios intensivos, que recurren de forma cotidiana y frecuente a todo el abanico de herramientas tecnológicas de la red.
-Compra online
Comprar por Internet sigue siendo una práctica minoritaria y poco frecuente entre los andaluces: sólo algo más de una cuarta parte de la población, un 28,7%, ha adquirido algún producto por Internet en el último año. Y entre los internautas, sólo algo menos de la mitad, un 45,8%, ha realizado alguna compra por Internet en los 12 meses anteriores a la encuesta.
Además, son los productos turísticos, las entradas para espectáculos y los artículos electrónicos los artículos que compra un mayor número de usuarios. Un tipo de compra que es esporádica o estacional. Artículos de compra frecuente, como productos de alimentación, sólo son comprados por el 11,2% de los compradores online.
La falta de confianza en las transacciones por este medio aparece como el motivo principal para no comprar a través de la Red, aunque profundizando en las razones de esta desconfianza se deduce que tienen tanto que ver con la percepción de falta de seguridad en el pago como con determinados problemas (costes de transacción) intrínsecos de la compra online, como el anonimato de los vendedores, dificultades para cancelar la compra o devolver el producto, ambigüedad del marco jurídico y de derechos del consumidor…
La encuesta destaca que la importancia que dan los compradores online al marco de derechos del consumidor y, en particular, a la posibilidad de anular la transacción mediante la devolución del producto contrasta agudamente con su desconocimiento del derecho de cancelación de compras. Sólo el 56,5% de los internautas que habían comprado por Internet ha oído hablar de este derecho, también conocido como derecho de desistimiento. Además, entre los que habían oído hablar de este derecho sólo la mitad, el 49,5%, tenía una noción correcta de su contenido -poder cancelar la compra en un periodo de tiempo sin motivo ni penalización- y sólo el 23,2% estimaba correctamente el plazo de 7 días para efectuar la devolución.
Dos proyectos de Trabajo y los Gobiernos de Andalucía y Navarra reducen el coste, la duración y la burocracia de las incapacidades temporales
Cuando la sanidad pública se ve asediadas por fantasmas tan amenazantes como el copago, las tasas por receta o el recorte de la cartera de servicios, dos proyectos pilotos puestos en marcha por el Ministerio de Trabajo y los departamentos de Salud de Andalucía y Navarra demuestran que hay formas muy efectivas de ahorrar dinero, además de tiempo. Para el paciente y para el médico, que según estimaciones de la Organización Médica Colegial destina el 40% de su jornada a tareas burocráticas, entre ellas, la renovación de bajas laborales.
Los proyectos parten de la misma base: eliminar los trámites administrativos vinculados a las incapacidades temporales por enfermedad. Y han conseguido resultados parecidos: rebajar la duración de las bajas y el número de consultas burocráticas que tienen que atender los médicos de familia. Su repercusión en los costes que suponen las bajas para las arcas públicas es también directa: en Andalucía se ha reducido el 11,35% y Navarra estima que si extendiera el programa a toda su territorio podría ahorrar 25 millones de euros al año.
En caso de enfermedad, la normativa vigente obliga a acudir al médico cada semana para renovar el parte de baja y entregárselo a la empresa. En las enfermedades de corta duración, como una gripe, esta visita sirve para que el médico compruebe si el paciente está curado y listo para trabajar. Pero en patologías de recuperación más lenta se convierte en un engorroso trámite en el que muchas veces el médico ni ve al enfermo porque su dolencia le impide ir personalmente al centro de salud. Los proyectos de Andalucía y Navarra se basan en estandarizar los tiempos medios de curación de las enfermedades y darle al paciente los partes de baja por todo ese periodo. El enfermo se ahorra tener que ir cada semana al centro de salud y el médico, mucho trabajo administrativo.
El proyecto de Andalucía se puso en marcha en enero de 2010 en 23 centros. Se empezó con 30 patologías y luego se amplió a 70, que suponen el 7,8% de los que se diagnostican, pero el 43% del total de bajas laborales. Los médicos andaluces de atención primaria atienden cada año 8,5 millones de consultas para gestionar bajas, lo que supone el 17% del total de su trabajo. Desde que se puso en marcha el proyecto, este porcentaje se ha reducido hasta el 4%. La razón: de esos 8,5 millones de consultas, 6,5 se corresponden con partes de confirmación (las prórrogas semanales). Los otros dos millones son los partes de alta y baja.
Los 23 centros que participan en el programa han tramitado 11.200 bajas desde que éste se implantó. Con los trámites habituales, habrían necesitado 78.000 consultas solo para gestionar estas bajas. Pero el nuevo sistema les ha permitido ahorrarse el 71,43% de ellas (más de 56.000). En el último año, se ha reducido también el tiempo medio de duración de las baja en Andalucía al pasar de 45 días a 31 y, según Salud, buena parte de este descenso se debe al proyecto en cuestión (llamado IT21) y a que todos los médicos andaluces tienen ya acceso en su ordenador a los tiempos medios de curación establecidos para cada enfermedad.
Carmen Cotorruelo, médico de atención primaria en el centro de salud Puerta de Tierra de Cádiz, uno de los que aplica este sistema, asegura que la nueva forma de trabajo le ahorra “mucho, mucho” trámite. “En patologías de larga duración, que el paciente venga semanalmente es una pérdida de tiempo para todos”, asegura. Ahora valora al enfermo en la primera consulta, le da por adelantado los partes semanales (para que los entregue en la empresa) y lo cita para al cabo de tres, cuatro, cinco o las semanas que considere que requiere su recuperación. Cotorruelo asegura que, al contrario de lo que algunos pudieran pensar, “bastantes” ciudadanos acuden antes de tiempo a consulta porque ya se sienten recuperados. Y al contrario: “Los médicos conocemos a nuestros pacientes y si detectamos que alguno es lo que llamamos un profesional de las bajas, lo citamos para antes de lo que marca ese tiempo medio”, apunta.
La consejera de Salud de Andalucía, María Jesús Montero, que presentó ayer los resultados del proyecto, señaló que su intención es extender la herramienta a todos los centros de la comunidad, pero necesita el visto bueno del Ministerio de Trabajo y que se modifique el real decreto 575/1997, que regula algunos aspectos básicos de las incapacidades temporales. La norma vigente obliga al trabajador de baja a presentar en su empresa un parte semanal, por lo que mientras no se cambie, no se puede generalizar la nueva forma de trabajo. Montero avanzó ayer que va a pedir al Gobierno que modifique el decreto.
Navarra ha obtenido del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) una autorización especial para poder eliminar estos partes de confirmación en los centros en los que han puesto en marcha su proyecto. Empezaron en mayo de 2010 en cinco centros de salud (que atienden al 10% de la población) y en enero van a extenderlo a otros 13, según explica la directora general de Salud, Cristina Ibarrola. Esta autorización les permite que en vez de dar por adelantado los partes semanales como hace Andalucía, las empresas acepta un parte único.
En el caso navarro, además, el proyecto se ha hecho en todas las enfermedades. Para aquellas que tienen una duración media menor de 10 días, en una sola visita se da el parte de alta y el de baja. Para los que necesitan más tiempo de curación, se hace un solo parte, pero se cita al paciente más o menos a la mitad del proceso para revisarle. “Los resultados son muy buenos”, asegura Ibarrola, que afirma que la duración media de las bajas en los cinco centros donde ya funciona este sistema se ha reducido en un 10%. Las conversaciones entre el Gobierno navarro y el INSS apuntan, según la directora de Salud, a que si se confirman los resultados positivos, la intención es cambiar el real decreto para extender este sistema al resto de comunidades.
**Publicado en "EL PAIS"
Los proyectos parten de la misma base: eliminar los trámites administrativos vinculados a las incapacidades temporales por enfermedad. Y han conseguido resultados parecidos: rebajar la duración de las bajas y el número de consultas burocráticas que tienen que atender los médicos de familia. Su repercusión en los costes que suponen las bajas para las arcas públicas es también directa: en Andalucía se ha reducido el 11,35% y Navarra estima que si extendiera el programa a toda su territorio podría ahorrar 25 millones de euros al año.
En caso de enfermedad, la normativa vigente obliga a acudir al médico cada semana para renovar el parte de baja y entregárselo a la empresa. En las enfermedades de corta duración, como una gripe, esta visita sirve para que el médico compruebe si el paciente está curado y listo para trabajar. Pero en patologías de recuperación más lenta se convierte en un engorroso trámite en el que muchas veces el médico ni ve al enfermo porque su dolencia le impide ir personalmente al centro de salud. Los proyectos de Andalucía y Navarra se basan en estandarizar los tiempos medios de curación de las enfermedades y darle al paciente los partes de baja por todo ese periodo. El enfermo se ahorra tener que ir cada semana al centro de salud y el médico, mucho trabajo administrativo.
El proyecto de Andalucía se puso en marcha en enero de 2010 en 23 centros. Se empezó con 30 patologías y luego se amplió a 70, que suponen el 7,8% de los que se diagnostican, pero el 43% del total de bajas laborales. Los médicos andaluces de atención primaria atienden cada año 8,5 millones de consultas para gestionar bajas, lo que supone el 17% del total de su trabajo. Desde que se puso en marcha el proyecto, este porcentaje se ha reducido hasta el 4%. La razón: de esos 8,5 millones de consultas, 6,5 se corresponden con partes de confirmación (las prórrogas semanales). Los otros dos millones son los partes de alta y baja.
Los 23 centros que participan en el programa han tramitado 11.200 bajas desde que éste se implantó. Con los trámites habituales, habrían necesitado 78.000 consultas solo para gestionar estas bajas. Pero el nuevo sistema les ha permitido ahorrarse el 71,43% de ellas (más de 56.000). En el último año, se ha reducido también el tiempo medio de duración de las baja en Andalucía al pasar de 45 días a 31 y, según Salud, buena parte de este descenso se debe al proyecto en cuestión (llamado IT21) y a que todos los médicos andaluces tienen ya acceso en su ordenador a los tiempos medios de curación establecidos para cada enfermedad.
Carmen Cotorruelo, médico de atención primaria en el centro de salud Puerta de Tierra de Cádiz, uno de los que aplica este sistema, asegura que la nueva forma de trabajo le ahorra “mucho, mucho” trámite. “En patologías de larga duración, que el paciente venga semanalmente es una pérdida de tiempo para todos”, asegura. Ahora valora al enfermo en la primera consulta, le da por adelantado los partes semanales (para que los entregue en la empresa) y lo cita para al cabo de tres, cuatro, cinco o las semanas que considere que requiere su recuperación. Cotorruelo asegura que, al contrario de lo que algunos pudieran pensar, “bastantes” ciudadanos acuden antes de tiempo a consulta porque ya se sienten recuperados. Y al contrario: “Los médicos conocemos a nuestros pacientes y si detectamos que alguno es lo que llamamos un profesional de las bajas, lo citamos para antes de lo que marca ese tiempo medio”, apunta.
La consejera de Salud de Andalucía, María Jesús Montero, que presentó ayer los resultados del proyecto, señaló que su intención es extender la herramienta a todos los centros de la comunidad, pero necesita el visto bueno del Ministerio de Trabajo y que se modifique el real decreto 575/1997, que regula algunos aspectos básicos de las incapacidades temporales. La norma vigente obliga al trabajador de baja a presentar en su empresa un parte semanal, por lo que mientras no se cambie, no se puede generalizar la nueva forma de trabajo. Montero avanzó ayer que va a pedir al Gobierno que modifique el decreto.
Navarra ha obtenido del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) una autorización especial para poder eliminar estos partes de confirmación en los centros en los que han puesto en marcha su proyecto. Empezaron en mayo de 2010 en cinco centros de salud (que atienden al 10% de la población) y en enero van a extenderlo a otros 13, según explica la directora general de Salud, Cristina Ibarrola. Esta autorización les permite que en vez de dar por adelantado los partes semanales como hace Andalucía, las empresas acepta un parte único.
En el caso navarro, además, el proyecto se ha hecho en todas las enfermedades. Para aquellas que tienen una duración media menor de 10 días, en una sola visita se da el parte de alta y el de baja. Para los que necesitan más tiempo de curación, se hace un solo parte, pero se cita al paciente más o menos a la mitad del proceso para revisarle. “Los resultados son muy buenos”, asegura Ibarrola, que afirma que la duración media de las bajas en los cinco centros donde ya funciona este sistema se ha reducido en un 10%. Las conversaciones entre el Gobierno navarro y el INSS apuntan, según la directora de Salud, a que si se confirman los resultados positivos, la intención es cambiar el real decreto para extender este sistema al resto de comunidades.
**Publicado en "EL PAIS"
Diet patterns may keep brain from shrinking
People with diets high in several vitamins or in omega 3 fatty acids are less likely to have the brain shrinkage associated with Alzheimer's disease than people whose diets are not high in those nutrients, according to a new study published in the December 28, 2011, online issue of Neurology®, the medical journal of the American Academy of Neurology. Those with diets high in omega 3 fatty acids and in vitamins C, D, E and the B vitamins also had higher scores on mental thinking tests than people with diets low in those nutrients. These omega 3 fatty acids and vitamin D are primarily found in fish. The B vitamins and antioxidants C and E are primarily found in fruits and vegetables.
In another finding, the study showed that people with diets high in trans fats were more likely to have brain shrinkage and lower scores on the thinking and memory tests than people with diets low in trans fats. Trans fats are primarily found in packaged, fast, fried and frozen food, baked goods and margarine spreads.
The study involved 104 people with an average age of 87 and very few risk factors for memory and thinking problems. Blood tests were used to determine the levels of various nutrients present in the blood of each participant. All of the participants also took tests of their memory and thinking skills. A total of 42 of the participants had MRI scans to measure their brain volume.
Overall, the participants had good nutritional status, but seven percent were deficient in vitamin B12 and 25 percent were deficient in vitamin D.
Study author Gene Bowman, ND, MPH, of Oregon Health & Science University in Portland and a member of the American Academy of Neurology, said that the nutrient biomarkers in the blood accounted for a significant amount of the variation in both brain volume and thinking and memory scores. For the thinking and memory scores, the nutrient biomarkers accounted for 17 percent of the variation in the scores. Other factors such as age, number of years of education and high blood pressure accounted for 46 percent of the variation. For brain volume, the nutrient biomarkers accounted for 37 percent of the variation.
"These results need to be confirmed, but obviously it is very exciting to think that people could potentially stop their brains from shrinking and keep them sharp by adjusting their diet," Bowman said.
The study was the first to use nutrient biomarkers in the blood to analyze the effect of diet on memory and thinking skills and brain volume. Previous studies have looked at only one or a few nutrients at a time or have used questionnaires to assess people's diet. But questionnaires rely on people's memory of their diet, and they also do not account for how much of the nutrients are absorbed by the body, which can be an issue in the elderly.
**Source: American Academy of Neurology
In another finding, the study showed that people with diets high in trans fats were more likely to have brain shrinkage and lower scores on the thinking and memory tests than people with diets low in trans fats. Trans fats are primarily found in packaged, fast, fried and frozen food, baked goods and margarine spreads.
The study involved 104 people with an average age of 87 and very few risk factors for memory and thinking problems. Blood tests were used to determine the levels of various nutrients present in the blood of each participant. All of the participants also took tests of their memory and thinking skills. A total of 42 of the participants had MRI scans to measure their brain volume.
Overall, the participants had good nutritional status, but seven percent were deficient in vitamin B12 and 25 percent were deficient in vitamin D.
Study author Gene Bowman, ND, MPH, of Oregon Health & Science University in Portland and a member of the American Academy of Neurology, said that the nutrient biomarkers in the blood accounted for a significant amount of the variation in both brain volume and thinking and memory scores. For the thinking and memory scores, the nutrient biomarkers accounted for 17 percent of the variation in the scores. Other factors such as age, number of years of education and high blood pressure accounted for 46 percent of the variation. For brain volume, the nutrient biomarkers accounted for 37 percent of the variation.
"These results need to be confirmed, but obviously it is very exciting to think that people could potentially stop their brains from shrinking and keep them sharp by adjusting their diet," Bowman said.
The study was the first to use nutrient biomarkers in the blood to analyze the effect of diet on memory and thinking skills and brain volume. Previous studies have looked at only one or a few nutrients at a time or have used questionnaires to assess people's diet. But questionnaires rely on people's memory of their diet, and they also do not account for how much of the nutrients are absorbed by the body, which can be an issue in the elderly.
**Source: American Academy of Neurology
New clues as to why some older people may be losing their memory
New research links 'silent strokes,' or small spots of dead brain cells, found in about one out of four older adults to memory loss in the elderly. The study is published in the January 3, 2012, print issue of Neurology®, the medical journal of the American Academy of Neurology. "The new aspect of this study of memory loss in the elderly is that it examines silent strokes and hippocampal shrinkage simultaneously," said study author Adam M. Brickman, PhD, of the Taub Institute for Research on Alzheimer's Disease and the Aging Brain at Columbia University Medical Center in New York.
For the study, a group of 658 people ages 65 and older and free of dementia were given MRI brain scans. Participants also underwent tests that measured their memory, language, speed at processing information and visual perception. A total of 174 of the participants had silent strokes.
The study found people with silent strokes scored somewhat worse on memory tests than those without silent strokes. This was true whether or not people had a small hippocampus, which is the memory center of the brain.
"Given that conditions like Alzheimer's disease are defined mainly by memory problems, our results may lead to further insight into what causes symptoms and the development of new interventions for prevention. Since silent strokes and the volume of the hippocampus appeared to be associated with memory loss separately in our study, our results also support stroke prevention as a means for staving off memory problems," said Brickman.
The study was supported by the National Institutes of Health.
*Source: American Academy of Neurology
For the study, a group of 658 people ages 65 and older and free of dementia were given MRI brain scans. Participants also underwent tests that measured their memory, language, speed at processing information and visual perception. A total of 174 of the participants had silent strokes.
The study found people with silent strokes scored somewhat worse on memory tests than those without silent strokes. This was true whether or not people had a small hippocampus, which is the memory center of the brain.
"Given that conditions like Alzheimer's disease are defined mainly by memory problems, our results may lead to further insight into what causes symptoms and the development of new interventions for prevention. Since silent strokes and the volume of the hippocampus appeared to be associated with memory loss separately in our study, our results also support stroke prevention as a means for staving off memory problems," said Brickman.
The study was supported by the National Institutes of Health.
*Source: American Academy of Neurology
Lo peor y lo mejor de 2011 para Médicos sin Fronteras
En estos días es habitual recordar lo mejor y peor del año que termina y Médicos Sin Fronteras (MSF) ha hecho lo propio con un informe sobre las diez noticias más relevantes del año relacionadas con el acceso a los medicamentos. Y 2011 nos deja con un poco de todo:
Desde aquellas que han supuesto un importante avance en la salud, entre las que destaca la confirmación de que mediante el tratamiento precoz a personas con VIH no sólo se salvan vidas, sino que se puede reducir el riesgo de transmisión del virus hasta en un 96%.
Otras que, aunque buenas, tienen sus matices, como cuando los grandes compradores mundiales de vacunas hicieron públicos los precios a los que las adquirían, con lo que se espera que la competencia haga que se reduzcan los precios.
Y luego están las que sólo se pueden calificar de malas. Ejemplo de ellas fue cuando el Fondo Mundial de Luchas contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria cancelaba su ronda anual de financiación porque los donantes no habían desembolsado sus aportaciones correspondientes.
Desde aquellas que han supuesto un importante avance en la salud, entre las que destaca la confirmación de que mediante el tratamiento precoz a personas con VIH no sólo se salvan vidas, sino que se puede reducir el riesgo de transmisión del virus hasta en un 96%.
Otras que, aunque buenas, tienen sus matices, como cuando los grandes compradores mundiales de vacunas hicieron públicos los precios a los que las adquirían, con lo que se espera que la competencia haga que se reduzcan los precios.
Y luego están las que sólo se pueden calificar de malas. Ejemplo de ellas fue cuando el Fondo Mundial de Luchas contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria cancelaba su ronda anual de financiación porque los donantes no habían desembolsado sus aportaciones correspondientes.
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