Cada minuto se suben 48 horas de vídeos a YouTube. Muchos de estos documentos audiovisuales están relacionados con la salud: sólo en EEUU, distintos hospitales han colgado un total de más de 40.000 vídeos. El problema es que toda esa información, de gran utilidad para el público, ha de compartir espacio con un auténtico aluvión de recomendaciones confusas, erróneas o directamente malintencionadas.
El reto de un nuevo proyecto con sede en Noruega es crear una web que reúna todos los vídeos fundamentados en evidencias médicas, de modo que el usuario tenga la garantía de poder navegar sin miedo a ser manipulado o a encontrar contenidos que puedan ofender su sensibilidad, desde el fanatismo ideológico a imágenes explícitas de amputaciones o enfermedades.
"Hay 2.000 millones de personas en internet; eso significa que hay gente para todo", explica Luis Fernández Luque, investigador especializado en e-Salud y contenidos audiovisuales de la Universidad de Tromso (Noruega). Se estima que en torno a la mitad de los vídeos sobre salud tiene información correcta, pero la lógica de las búsquedas automatizadas provoca que sea más fácil toparse con los peores.
-En busca de la polémica
"Hay más gente interesada en los vídeos polémicos que en los de calidad. Eso hace que los malos tengan más visitas y, por lo tanto, YouTube o Google te los pone primero. El problema es cómo está diseñado el algoritmo de búsqueda de YouTube", detalla Fernández Luque. Un modo de priorizar los resultados de búsqueda común a muchas otras plataformas, empezando por el propio Google.
"En nuestro proyecto de I+D estamos intentando hacerlo de otra manera y sacar los mejores vídeos de salud, aunque no sean los más vistos en YouTube", señala este investigador. El objetivo es destacar la credibilidad científica y el servicio público en contra del morbo, la conmoción o la sorpresa, cualidades que normalmente aumentan la visibilidad online de un vídeo.
"Si buscas vídeos de 'pie diabético' lo primero que te encuentras son amputaciones", lamenta Fernández Luque. "El más popular sobre la vacuna de la gripe es una teoría de la conspiración", continúa. "Hay gente que dice curar la esclerosis múltiple poniendo un 'stent' en la yugular, algo que no se ha conseguido comprobar de ninguna manera". Gozan también de popularidad los vídeos que vinculan vacunas y autismo, "cosa que está completamente descartada".
-Recursos de calidad
Este experto en e-Salud recuerda, sin embargo, que también pueden hallarse "muchos recursos de calidad: en internet hay gente para todo". El problema es que a menudo llegan los contenidos más nocivos a las personas menos indicadas. Un caso ya conocido son las redes pro-anorexia, que también tienen una destacada presencia en YouTube.
"Con la colaboración de investigadores de Taiwan y Georgia estamos explorando cómo detectar automáticamente vídeos pro-anorexia", avanza Fernández Luque. Estos vídeos suelen tener un patrón común: imágenes de jóvenes extremadamente delgadas en un contexto idealizado y acompañadas de canciones que hablan de superación, esperanza o belleza.
Resulta curioso, desde el punto de vista sanitario, el criterio utilizado para la eliminación de estos contenidos: "Antes YouTube quitaba muchos vídeos por incumplimiento de derechos de autor en la música que usaban los vídeos pro-anorexia", explica Fernández Luque. "Ahora ya no, pues se reconoce automáticamente la canción y se ofrece la posibilidad de comprarla. Es triste, pero se mueve dinero con contenidos pro-anorexia", concluye.
**Publicado en "EL MUNDO"
Diario digital con noticias de actualidad relacionadas con el mundo de la salud. Novedades, encuestas, estudios, informes, entrevistas. Con un sencillo lenguaje dirigido a todo el mundo. Y algunos consejos turísticos para pasarlo bien
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28 December 2011
"Nadie nos dijo la verdad" dice una afectada por los implantes PIP en EL PAIS

Emy Mignone pasó por el quirófano para aumentarse y elevarse el pecho en 2006. Diez meses antes había dado a luz a su hijo y tenía cierto complejo de que el pecho se le había quedado flácido. Esta mujer de 40 años y origen italiano cuenta que acudió a una de las clínicas más famosas de Valencia a operarse. Pagó más de 6.000 euros por la intervención y las prótesis de silicona, las PIP, fabricadas por la compañía francesa Poly Implant Prothese. "Me dijeron que eran de las mejores del mercado", asegura. Poco después de la operación empezó a encontrarse mal. Tenía fiebre, dolor en el pecho y en los brazos. "Un dolor que llegaba a la espalda", relata. Acudió entonces al cirujano que la operó y le dio medicación para el dolor. La estuvo tomando más de cuatro años. En enero de 2011, en la ducha, se descubrió un bulto en el pecho. Acudió al médico de cabecera, que le mandó pruebas y ecografías. Estas revelaron que una de las prótesis estaba rota. Debía quitárselas de inmediato.
Mignone es una de las entre 8.000 y 12.000 mujeres que, según la Sociedad Española de Cirugía Estética y Reparadora (Secpre) llevan prótesis mamarias PIP. Aunque el Ministerio de Sanidad asegura que es complicado dar una cifra. Los implantes se retiraron del mercado en mayo de 2010 tras una alerta sanitaria de Francia que informaba de que algunos de ellos se habían fabricado con gel de silicona industrial, no apto y diez veces más barato que el que el fabricante había declarado. Las prótesis, informó Sanidad en ese momento, podían romperse. Ahora, más de un año después, Francia ha pedido a todas las mujeres portadoras de las PIP que vuelvan al quirófano para quitárselas. Mientras, en España las autoridades solo recomiendan revisiones constantes. Una medida que las mujeres afectadas tildan de ridícula.
"Las autoridades que permitieron la venta de los implantes defectuosos deberían responder ahora legal y económicamente por el daño causado", reclama Eva Giménez. Por eso, esta valenciana de 37 años -que tuvo que extirparse las prótesis PIP hace un año- y otras mujeres a quienes los implantes no han cesado de causarles problemas han creado una asociación para emprender acciones legales contra los responsables que les intervinieron con las fraudulentas PIP. "Desde el sistema de vigilancia sanitaria hasta los cirujanos. Todos deben responder", dice Giménez.
"Yo no me operé en un trastero, sino en una clínica de supuesto prestigio y ahora lo estoy pagando con mi salud", denuncia. Giménez se aumentó el pecho en 2007. Unos 15 días después empezó un calvario de dolores, infecciones y secuelas que aún dura hoy. En noviembre de 2010 el mismo cirujano que le había implantado las prótesis tuvo que extraerse las de urgencia. "Me dijo que llevaban rotas ocho meses. Pero hasta entonces, a pesar de que había ido mil veces a verle, nunca mencionó la alerta sanitaria vigente sobre las roturas", critica. Además, explica, tuvo que afrontar el coste de la nueva operación.
Mignone es una de las entre 8.000 y 12.000 mujeres que, según la Sociedad Española de Cirugía Estética y Reparadora (Secpre) llevan prótesis mamarias PIP. Aunque el Ministerio de Sanidad asegura que es complicado dar una cifra. Los implantes se retiraron del mercado en mayo de 2010 tras una alerta sanitaria de Francia que informaba de que algunos de ellos se habían fabricado con gel de silicona industrial, no apto y diez veces más barato que el que el fabricante había declarado. Las prótesis, informó Sanidad en ese momento, podían romperse. Ahora, más de un año después, Francia ha pedido a todas las mujeres portadoras de las PIP que vuelvan al quirófano para quitárselas. Mientras, en España las autoridades solo recomiendan revisiones constantes. Una medida que las mujeres afectadas tildan de ridícula.
"Las autoridades que permitieron la venta de los implantes defectuosos deberían responder ahora legal y económicamente por el daño causado", reclama Eva Giménez. Por eso, esta valenciana de 37 años -que tuvo que extirparse las prótesis PIP hace un año- y otras mujeres a quienes los implantes no han cesado de causarles problemas han creado una asociación para emprender acciones legales contra los responsables que les intervinieron con las fraudulentas PIP. "Desde el sistema de vigilancia sanitaria hasta los cirujanos. Todos deben responder", dice Giménez.
"Yo no me operé en un trastero, sino en una clínica de supuesto prestigio y ahora lo estoy pagando con mi salud", denuncia. Giménez se aumentó el pecho en 2007. Unos 15 días después empezó un calvario de dolores, infecciones y secuelas que aún dura hoy. En noviembre de 2010 el mismo cirujano que le había implantado las prótesis tuvo que extraerse las de urgencia. "Me dijo que llevaban rotas ocho meses. Pero hasta entonces, a pesar de que había ido mil veces a verle, nunca mencionó la alerta sanitaria vigente sobre las roturas", critica. Además, explica, tuvo que afrontar el coste de la nueva operación.
-Las autoridades sanitarias continúan sin advertir del riesgo
A pesar de esto, el sistema inmunológico de Giménez había quedado tan afectado por las prótesis PIP que su cuerpo rechazó las segundas que le pusieron. Y también tuvo que quitárselas. Hasta hace unos meses, más recuperada pero afectada psicológicamente, no pudo volver a reconstruirse el pecho. Esta última vez pasó por el quirófano de Jaume Serra, cirujano plástico miembro de la Secpre y una de las voces más críticas con la actuación de Sanidad en este escándalo.
Serra alertó a las autoridades a principios del año pasado de que las prótesis de Poly Implant Prothese estaban dando muchos problemas de rotura. Informó varias veces por escrito tanto a la consejería de Sanidad de Valencia -donde ejerce- como al Ministerio. "Nadie hace nada. Tampoco hay notificaciones en el sistema de alerta de problemas con las PIP, algo rarísimo, porque los casos se están produciendo", dice. Serra critica que Sanidad no tomase medidas entonces. También que solo después de recibir la alerta francesa enviase una recomendación a las mujeres de que se revisaran. "Una recomendación, además, que muchas desconocen incluso hoy. Porque sus cirujanos no la han notificado", dice.
Lola G. G., otra de las afectadas, se siente desprotegida. Esta asesora fiscal y financiera en paro pasó por el quirófano en octubre para que le retiraran las prótesis PIP que se había puesto en 2001. Se operó por un complejo que no le dejaba ser extrovertida y terminó con problemas de salud que le han causado infecciones y quistes. "He pasado por un calvario. Si el sistema de control y notificación hubiera funcionado como debería nos hubiéramos evitado años de sufrimiento. Decían que todo funcionaba bien y estábamos destrozadas por dentro. Alguien debe responder por ello".
A pesar de esto, el sistema inmunológico de Giménez había quedado tan afectado por las prótesis PIP que su cuerpo rechazó las segundas que le pusieron. Y también tuvo que quitárselas. Hasta hace unos meses, más recuperada pero afectada psicológicamente, no pudo volver a reconstruirse el pecho. Esta última vez pasó por el quirófano de Jaume Serra, cirujano plástico miembro de la Secpre y una de las voces más críticas con la actuación de Sanidad en este escándalo.
Serra alertó a las autoridades a principios del año pasado de que las prótesis de Poly Implant Prothese estaban dando muchos problemas de rotura. Informó varias veces por escrito tanto a la consejería de Sanidad de Valencia -donde ejerce- como al Ministerio. "Nadie hace nada. Tampoco hay notificaciones en el sistema de alerta de problemas con las PIP, algo rarísimo, porque los casos se están produciendo", dice. Serra critica que Sanidad no tomase medidas entonces. También que solo después de recibir la alerta francesa enviase una recomendación a las mujeres de que se revisaran. "Una recomendación, además, que muchas desconocen incluso hoy. Porque sus cirujanos no la han notificado", dice.
Lola G. G., otra de las afectadas, se siente desprotegida. Esta asesora fiscal y financiera en paro pasó por el quirófano en octubre para que le retiraran las prótesis PIP que se había puesto en 2001. Se operó por un complejo que no le dejaba ser extrovertida y terminó con problemas de salud que le han causado infecciones y quistes. "He pasado por un calvario. Si el sistema de control y notificación hubiera funcionado como debería nos hubiéramos evitado años de sufrimiento. Decían que todo funcionaba bien y estábamos destrozadas por dentro. Alguien debe responder por ello".
**Publicado en "EL PAIS"
Polémica en internet por un libro que presenta la homosexualidad como una enfermedad

Miles de internautas han protestado por el libro Comprender y sanar la homosexualidad, del psicoterapeuta estadounidense Richard Cohen, para quien la homosexualidad es un "desorden de atracción" y un "trastorno de la afectividad". En apenas tres horas, más de 4.000 personas han expresado su "indignación" por la venta del libro en El Corte Inglés, en la tienda online Amazon y en la Casa del Libro.
Cohen, que dice haber "curado" durante los últimos quince años a "miles" de hombres y mujeres que sentían atracción por personas de su mismo sexo, ha escrito el libro desde su propia experiencia personal, ya que asegura que después de ser homosexual "durante decenios" ahora ha "vuelto" a ser heterosexual.
"Si estamos decididos, contamos con el amor de Dios y el apoyo de otras personas la curación es posible", recalca Cohen en una entrevista que publica en su página web la editorial que ha traducido el libro al español, Libros Libres.
Protestas en internet
El Corte Inglés, después de conocer las protestas que su venta ha suscitado en internet, tras una iniciativa coordinada desde la web Actuable, ha pedido disculpas en Facebook por el contenido del libro, que justifica por "la libertad para que el cliente elija aquel título que más le interesa, apostando así por la pluralidad y la diversidad".
Según la Federación Andaluza de Asociaciones LGTB (lesbianas, gais, transexuales y bisexuales) Colegas, el libro puede provocar "no solo la desinformación radical sobre el propio sector LGTB, sino una clara amenaza para las y los jóvenes homosexuales y transexuales y sus familias basado en las tan condenadas y temidas terapias reparativas".
Cohen, que dice haber "curado" durante los últimos quince años a "miles" de hombres y mujeres que sentían atracción por personas de su mismo sexo, ha escrito el libro desde su propia experiencia personal, ya que asegura que después de ser homosexual "durante decenios" ahora ha "vuelto" a ser heterosexual.
"Si estamos decididos, contamos con el amor de Dios y el apoyo de otras personas la curación es posible", recalca Cohen en una entrevista que publica en su página web la editorial que ha traducido el libro al español, Libros Libres.
Protestas en internet
El Corte Inglés, después de conocer las protestas que su venta ha suscitado en internet, tras una iniciativa coordinada desde la web Actuable, ha pedido disculpas en Facebook por el contenido del libro, que justifica por "la libertad para que el cliente elija aquel título que más le interesa, apostando así por la pluralidad y la diversidad".
Según la Federación Andaluza de Asociaciones LGTB (lesbianas, gais, transexuales y bisexuales) Colegas, el libro puede provocar "no solo la desinformación radical sobre el propio sector LGTB, sino una clara amenaza para las y los jóvenes homosexuales y transexuales y sus familias basado en las tan condenadas y temidas terapias reparativas".
*AGENCIAS
Una terapia a 410 agresores confirma que los cursos de rehabilitación reducen el riesgo de reincidencia
Sergio, nombre ficticio, acude desde hace un año y medio, todos los viernes, a terapia. Es parte de la pena que un juez le impuso por haber maltratado a su expareja. Cada semana le reciben dos psicólogos, Jorge Freudenthal y Teresa Peña, y otros nueve agresores, con los que comparte la sesión de hora y media. “Entré aquí en plan rebelde. Pensando que había sido acusado injustamente, pero luego te das cuenta...”, relata este hombre de 51 años, con un hijo de 12 y dos matrimonios a sus espaldas. Sergio sostiene que nunca agredió físicamente a una de sus exparejas —hechos por los que fue condenado—, pero reconoce episodios de “violencia verbal”.
Los programas de reeducación de maltratadores se han convertido en una herramienta a disposición de los órganos judiciales ante los casos en los que la condena no supera los dos años de cárcel y no existen antecedentes. También para la reinserción de aquellos que cumplen condena en prisión —los juzgados dictan unas 20.000 sentencias penales condenatorias al año— por la lacra de la violencia machista, que en lo que va de 2011 ha segado 59 vidas, la última ayer, en Roquetas de Mar (Almería). Pero, a pesar de su paulatina consolidación, uno de los principales retos a los que se enfrentan es la valoración de la efectividad de los mismos.
“Me sentía por encima de ella. Igual le decía, no vales más que para limpiar”, recuerda este instalador de ascensores, en una sala sin ventanas en el primer piso de un edificio del Casco Viejo de Bilbao. Sergio, de complexión fuerte, vestido con vaqueros, camisa de cuadros rojos diminutos y cazadora de cuero, afirma rotundo que ya no cree estar “por encima de nadie”, ni de su excompañera, ni de ninguna otra mujer. “El hecho de venir aquí te ayuda a que no pierdas ese camino. Si resumimos que yo me puedo sentir superior a las mujeres y por eso las trato verbalmente mal, estas terapias me ayudan a ver que no es así”.
El paso dado por Sergio constituye, para Enrique Echeburúa, catedrático de Psicología Clínica de la Universidad del País Vasco (UPV), un requisito imprescindible para el correcto desarrollo de este tipo de programas. El profesor impulsó hace 16 años el que se considera el primer proyecto de reeducación de maltratadores en España, con la colaboración de la Diputación de Bizkaia y de Álava, y por el que han pasado hasta la fecha unos 850 hombres.
Entre el 40% y el 60% de las mujeres vive con su agresor tras ser condenado
Echeburúa decidió emprender este camino después de comprobar que entre el 40 y el 60% de las mujeres víctimas de malos tratos que atendía seguían conviviendo con su agresor. “Incluso en aquellos casos en los que se producía una separación, constatamos que algunos hombres tenían un riesgo muy alto de volver a cometer esas conductas en futuras relaciones”, explica Echeburúa.
“Igual me ha hecho un favor, fíjate. Estoy aquí ahora”, aclara Sergio, después de insistir en que nunca agredió físicamente a su expareja. El agresor no encuentra otra explicación a su conducta que la educación recibida, el modelo de comportamiento que vio en su padre y en su abuelo. “El hombre piensa que la mujer es para la casa, para la plancha, la ropa... Se siente superior porque su padre le dijo que es superior, y a su vez el padre de su padre”.
Un rehabilitado es una víctima menos", dice la consejera vasca de Justicia
Los programas de reeducación han generado polémica en determinados colectivos de mujeres bajo el argumento de por qué destinar dinero a los agresores y no a la protección, cuidado y atención de las víctimas. Echeburúa censura de entrada el planteamiento. “La reinserción es una medida más en la lucha contra la violencia sexista”, apunta. “Un maltratador rehabilitado es una víctima menos. Es un instrumento de protección más a las víctimas”, ahonda la consejera de Justicia vasca, Idoia Mendia, cuyo departamento coordina un programa piloto de reinserción de maltratadores, desarrollado en 2010 en Andalucía, Aragón, Cataluña, Valencia, la propia Euskadi, Extremadura y Navarra.
Los especialistas recuerdan que el hecho de que cada vez se detecten, se denuncien y se condenen malos tratos en edades más tempranas supone, por lógica, más posibilidades de que se retomen nuevas relaciones. “Por así decirlo, están en edad de merecer”, recuerda Echeburúa.
Los jueces recurren a estos cursos en condenas de menos de dos años de cárcel
El profesor además expone que los mecanismos propios de este tipo de agresiones fomentan el recurso a las mismas. “El maltrato no sale gratuito. Con el maltrato se obtiene una serie de beneficios y es que el hombre consigue salirse con la suya, doblegar a la víctima y, como son conductas sobreaprendidas, existe una alta posibilidad de que se repitan cuando se establece una nueva relación”.
Sergio dice que ha confesado a varias parejas que va cada viernes a Bilbao, también a la madre de su hijo, pero no a él. “Te pongo un ejemplo”, ilustra, “a un tío que roba en una tienda se le llama ladrón, a uno que ha tenido un delito de violencia doméstica, se le llama maltratador. No quiero que mi entorno me vea como un maltratador. Mi hijo no lo sabe y no tiene por qué saberlo”.
El programa piloto, impulsado por el Ministerio de Interior y la antigua cartera de Igualdad, atendió el año pasado a 410 personas entre todas las comunidades implicadas. Mendia no oculta la dificultad de medir la efectividad de estos programas. “El éxito solo se puede valorar en la medida en que no vuelvan a reincidir. No tenemos a ningún agresor que haya repetido el programa, lo cual no quiere decir que no hayan vuelto a cometer otro delito. No sabemos a cuántos rehabilitamos, pero con que solo sea uno...”, insiste.
A pesar de las dificultades en la medición del éxito, el Centro de Estudios Sobre la Identidad Colectiva de la UPV, el encargado de desarrollar el informe de evaluación del proyecto piloto, ofrece algunos datos.
De los 410 agresores que participaron en la experiencia, el 9,9% presentaba antes del desarrollo de la misma un “riesgo alto de ejercer violencia contra su pareja”. La cifra, una vez concluido el programa, descendió hasta el 3,4%. Los porcentajes también disminuyeron entre aquellas personas con un “riesgo moderado”, pasando del 26,6% al 19,8, mientras que el número de agresores que presentaba “un riesgo bajo”, aumentó del 63,5% al 76,9%.
Una de las claves para la evaluación de estos proyectos es poder contar con una perspectiva temporal. A lo largo de sus 16 años de experiencia, Echeburúa se ha encontrado con una importante tasa de abandonos. El 50% de los 850 expedientes tramitados por su equipo ni siquiera comienzan el tratamiento. Y de los 425 hombres que continúan con la terapia, el 40% la abandona. Ante lo que se pueden considerar unos datos apocalípticos, Echeburúa replica que el 85% de los hombres que siguen el programa completo se rehabilitan. “Los consideramos un éxito”, sentencia. Para ello se tiene que cumplir una serie de requisitos: “Que la violencia física haya desaparecido por completo y la mayor parte de la psicológica, y lo contrastamos con su pareja o expareja, le preguntamos a la mujer si realmente no está habiendo violencia”.
“Sin que sea la panacea podemos ser razonablemente optimistas”, continúa Echeburúa. “Estamos teniendo un éxito razonable en personas que llevan un ejercicio del maltrato muy prolongado, tratados con un programa corto, de unos seis meses y en régimen ambulatorio”.
**Publicado en "EL PAIS"
Los programas de reeducación de maltratadores se han convertido en una herramienta a disposición de los órganos judiciales ante los casos en los que la condena no supera los dos años de cárcel y no existen antecedentes. También para la reinserción de aquellos que cumplen condena en prisión —los juzgados dictan unas 20.000 sentencias penales condenatorias al año— por la lacra de la violencia machista, que en lo que va de 2011 ha segado 59 vidas, la última ayer, en Roquetas de Mar (Almería). Pero, a pesar de su paulatina consolidación, uno de los principales retos a los que se enfrentan es la valoración de la efectividad de los mismos.
“Me sentía por encima de ella. Igual le decía, no vales más que para limpiar”, recuerda este instalador de ascensores, en una sala sin ventanas en el primer piso de un edificio del Casco Viejo de Bilbao. Sergio, de complexión fuerte, vestido con vaqueros, camisa de cuadros rojos diminutos y cazadora de cuero, afirma rotundo que ya no cree estar “por encima de nadie”, ni de su excompañera, ni de ninguna otra mujer. “El hecho de venir aquí te ayuda a que no pierdas ese camino. Si resumimos que yo me puedo sentir superior a las mujeres y por eso las trato verbalmente mal, estas terapias me ayudan a ver que no es así”.
El paso dado por Sergio constituye, para Enrique Echeburúa, catedrático de Psicología Clínica de la Universidad del País Vasco (UPV), un requisito imprescindible para el correcto desarrollo de este tipo de programas. El profesor impulsó hace 16 años el que se considera el primer proyecto de reeducación de maltratadores en España, con la colaboración de la Diputación de Bizkaia y de Álava, y por el que han pasado hasta la fecha unos 850 hombres.
Entre el 40% y el 60% de las mujeres vive con su agresor tras ser condenado
Echeburúa decidió emprender este camino después de comprobar que entre el 40 y el 60% de las mujeres víctimas de malos tratos que atendía seguían conviviendo con su agresor. “Incluso en aquellos casos en los que se producía una separación, constatamos que algunos hombres tenían un riesgo muy alto de volver a cometer esas conductas en futuras relaciones”, explica Echeburúa.
“Igual me ha hecho un favor, fíjate. Estoy aquí ahora”, aclara Sergio, después de insistir en que nunca agredió físicamente a su expareja. El agresor no encuentra otra explicación a su conducta que la educación recibida, el modelo de comportamiento que vio en su padre y en su abuelo. “El hombre piensa que la mujer es para la casa, para la plancha, la ropa... Se siente superior porque su padre le dijo que es superior, y a su vez el padre de su padre”.
Un rehabilitado es una víctima menos", dice la consejera vasca de Justicia
Los programas de reeducación han generado polémica en determinados colectivos de mujeres bajo el argumento de por qué destinar dinero a los agresores y no a la protección, cuidado y atención de las víctimas. Echeburúa censura de entrada el planteamiento. “La reinserción es una medida más en la lucha contra la violencia sexista”, apunta. “Un maltratador rehabilitado es una víctima menos. Es un instrumento de protección más a las víctimas”, ahonda la consejera de Justicia vasca, Idoia Mendia, cuyo departamento coordina un programa piloto de reinserción de maltratadores, desarrollado en 2010 en Andalucía, Aragón, Cataluña, Valencia, la propia Euskadi, Extremadura y Navarra.
Los especialistas recuerdan que el hecho de que cada vez se detecten, se denuncien y se condenen malos tratos en edades más tempranas supone, por lógica, más posibilidades de que se retomen nuevas relaciones. “Por así decirlo, están en edad de merecer”, recuerda Echeburúa.
Los jueces recurren a estos cursos en condenas de menos de dos años de cárcel
El profesor además expone que los mecanismos propios de este tipo de agresiones fomentan el recurso a las mismas. “El maltrato no sale gratuito. Con el maltrato se obtiene una serie de beneficios y es que el hombre consigue salirse con la suya, doblegar a la víctima y, como son conductas sobreaprendidas, existe una alta posibilidad de que se repitan cuando se establece una nueva relación”.
Sergio dice que ha confesado a varias parejas que va cada viernes a Bilbao, también a la madre de su hijo, pero no a él. “Te pongo un ejemplo”, ilustra, “a un tío que roba en una tienda se le llama ladrón, a uno que ha tenido un delito de violencia doméstica, se le llama maltratador. No quiero que mi entorno me vea como un maltratador. Mi hijo no lo sabe y no tiene por qué saberlo”.
El programa piloto, impulsado por el Ministerio de Interior y la antigua cartera de Igualdad, atendió el año pasado a 410 personas entre todas las comunidades implicadas. Mendia no oculta la dificultad de medir la efectividad de estos programas. “El éxito solo se puede valorar en la medida en que no vuelvan a reincidir. No tenemos a ningún agresor que haya repetido el programa, lo cual no quiere decir que no hayan vuelto a cometer otro delito. No sabemos a cuántos rehabilitamos, pero con que solo sea uno...”, insiste.
A pesar de las dificultades en la medición del éxito, el Centro de Estudios Sobre la Identidad Colectiva de la UPV, el encargado de desarrollar el informe de evaluación del proyecto piloto, ofrece algunos datos.
De los 410 agresores que participaron en la experiencia, el 9,9% presentaba antes del desarrollo de la misma un “riesgo alto de ejercer violencia contra su pareja”. La cifra, una vez concluido el programa, descendió hasta el 3,4%. Los porcentajes también disminuyeron entre aquellas personas con un “riesgo moderado”, pasando del 26,6% al 19,8, mientras que el número de agresores que presentaba “un riesgo bajo”, aumentó del 63,5% al 76,9%.
Una de las claves para la evaluación de estos proyectos es poder contar con una perspectiva temporal. A lo largo de sus 16 años de experiencia, Echeburúa se ha encontrado con una importante tasa de abandonos. El 50% de los 850 expedientes tramitados por su equipo ni siquiera comienzan el tratamiento. Y de los 425 hombres que continúan con la terapia, el 40% la abandona. Ante lo que se pueden considerar unos datos apocalípticos, Echeburúa replica que el 85% de los hombres que siguen el programa completo se rehabilitan. “Los consideramos un éxito”, sentencia. Para ello se tiene que cumplir una serie de requisitos: “Que la violencia física haya desaparecido por completo y la mayor parte de la psicológica, y lo contrastamos con su pareja o expareja, le preguntamos a la mujer si realmente no está habiendo violencia”.
“Sin que sea la panacea podemos ser razonablemente optimistas”, continúa Echeburúa. “Estamos teniendo un éxito razonable en personas que llevan un ejercicio del maltrato muy prolongado, tratados con un programa corto, de unos seis meses y en régimen ambulatorio”.
**Publicado en "EL PAIS"
Pharmacists upset with drug system crashes
Some P.E.I. pharmacists have been frustrated with the province's drug information system over the past two weeks.
Pharmacists said they're having difficulty accessing patient information and processing prescriptions because the Island-wide computerized system has been crashing.
While the system does go down from time to time, it's particularly difficult to manage during the holidays, said pharmacist Alan Studinski, who has worked at many different Island drug stores.
"Definitely in the last two weeks, it's been just hellish," said Studinski.
"I've been in situations where people do have to wait much longer than they're used to. And you have to prioritize," he added.
"You have patients coming in with just their normal repeats, especially at Christmas time. During the holidays, where there's a bit of a crunch where people are trying to get everything ready for this time of year, sometimes the stores are closed or on reduced hours."
Studinski said when the system goes down, it means more work processing the backlog once it's back up.
Health P.E.I. said people are working around the clock to fix the system.
Officials said there could be an issue with the firewall, bandwidth or the server.
**Published in "CBC NEWS HEALTH"
Pharmacists said they're having difficulty accessing patient information and processing prescriptions because the Island-wide computerized system has been crashing.
While the system does go down from time to time, it's particularly difficult to manage during the holidays, said pharmacist Alan Studinski, who has worked at many different Island drug stores.
"Definitely in the last two weeks, it's been just hellish," said Studinski.
"I've been in situations where people do have to wait much longer than they're used to. And you have to prioritize," he added.
"You have patients coming in with just their normal repeats, especially at Christmas time. During the holidays, where there's a bit of a crunch where people are trying to get everything ready for this time of year, sometimes the stores are closed or on reduced hours."
Studinski said when the system goes down, it means more work processing the backlog once it's back up.
Health P.E.I. said people are working around the clock to fix the system.
Officials said there could be an issue with the firewall, bandwidth or the server.
**Published in "CBC NEWS HEALTH"
Hypothalamus Changes: Obesity Alters The Brain Area Involved In Body Weight Control
The number of people with one or more of the adverse complications of obesity, including type 2 diabetes and heart disease is rapidly increasing. Drugs designed to treat obesity have shown limited efficacy and have been associated with serious side effects, largely because we have limited understanding of the effects of obesity on our natural mechanisms of body weight control. For example, while great strides have been made in our understanding of how the brain controls our desire to feed, as well as the processes underlying the balancing of energy intake and expenditure, little is known about how the are altered by obesity. Two independent groups of researchers have now generated data that begin to address this issue. read more
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El 32% de los españoles no ha ido al dentista desde hace más de un año según un informe
El 32% de los españoles asegura que no ha ido al dentista desde hace más de un año, según se ha extraído del 'II Estudio Internacional Bupa Health Pulse: Salud Dental' realizado por Bupa, la empresa matriz de Sanitas. A pesar de que los odontólogos recomiendan acudir a la consulta del especialista al menos una vez al año, casi un tercio de la población no cumple esta premisa.
El dato de baja asistencia al dentista desciende aún más (13%) si se cuantifican los pacientes que acuden cada seis meses. Este hecho se hace aún más llamativo al conocerse que el 37% de los ciudadanos ha tenido problemas bucales en 2011.
Estos datos se desprenden de una encuesta en la que han participado 1.048 españoles. En el mundo, se realizaron 13.373 entrevistas on-line en otros 11 países (Reino Unido, Australia, México, India, EEUU Brasil, China, Nueva Zelanda, Arabia Saudí, Tailandia y Hong Kong).
Estratificando los resultados obtenidos, se identifica a las mujeres como las más responsables por su salud bucal, ya que el 68% de ellas sí ha pasado una revisión dental este curso, mientras que los hombres sólo lo han hecho en un 61%. Sin embargo, el dato más preocupante es que hay un 11% de personas que no van al dentista desde hace cuatro años o más.
En cuanto a las franjas de edad, los que más han visitado al odontólogo han sido los españoles de entre 55 y 64 años, que lo han hecho en un 74%. La otra cara de la moneda la representan los jóvenes de entre 25 y 34 años, que sólo han acudido a la consulta en un 56% de los casos.
-Unos dientes sanos mejoran la salud
A pesar de todos estos datos, que reflejan el poco cuidado por la salud dental que tienen los españoles, estos consideran en un 90% de los casos que unos dientes sanos mejoran el estado de salud. En este aspecto sigue siendo la mujer la más preocupada por su dentadura.
Los expertos del Grupo Sanitas recomiendan una buena higiene para prevenir la aparición de problemas como caries, llagas en la boca, hipersensibilidad dental o molestias en las encías. Por ello, indican que, además del cepillado y la seda dental habitual, conviene añadir una limpieza profesional en la consulta del dentista -circunstancia que sólo se produce en un 53/ de los pacientes.
Además, también es necesario seguir una buena alimentación en la que la fruta y la verdura adquieran un gran protagonismo. Por otra parte, dejar de fumar es un paso necesario para tener una buena salud dental, ya que dos de cada cinco de los españoles que se declaran fumadores aseguran haber sufrido problemas dentales en los últimos meses.
**"EUROPA PRESS"
El dato de baja asistencia al dentista desciende aún más (13%) si se cuantifican los pacientes que acuden cada seis meses. Este hecho se hace aún más llamativo al conocerse que el 37% de los ciudadanos ha tenido problemas bucales en 2011.
Estos datos se desprenden de una encuesta en la que han participado 1.048 españoles. En el mundo, se realizaron 13.373 entrevistas on-line en otros 11 países (Reino Unido, Australia, México, India, EEUU Brasil, China, Nueva Zelanda, Arabia Saudí, Tailandia y Hong Kong).
Estratificando los resultados obtenidos, se identifica a las mujeres como las más responsables por su salud bucal, ya que el 68% de ellas sí ha pasado una revisión dental este curso, mientras que los hombres sólo lo han hecho en un 61%. Sin embargo, el dato más preocupante es que hay un 11% de personas que no van al dentista desde hace cuatro años o más.
En cuanto a las franjas de edad, los que más han visitado al odontólogo han sido los españoles de entre 55 y 64 años, que lo han hecho en un 74%. La otra cara de la moneda la representan los jóvenes de entre 25 y 34 años, que sólo han acudido a la consulta en un 56% de los casos.
-Unos dientes sanos mejoran la salud
A pesar de todos estos datos, que reflejan el poco cuidado por la salud dental que tienen los españoles, estos consideran en un 90% de los casos que unos dientes sanos mejoran el estado de salud. En este aspecto sigue siendo la mujer la más preocupada por su dentadura.
Los expertos del Grupo Sanitas recomiendan una buena higiene para prevenir la aparición de problemas como caries, llagas en la boca, hipersensibilidad dental o molestias en las encías. Por ello, indican que, además del cepillado y la seda dental habitual, conviene añadir una limpieza profesional en la consulta del dentista -circunstancia que sólo se produce en un 53/ de los pacientes.
Además, también es necesario seguir una buena alimentación en la que la fruta y la verdura adquieran un gran protagonismo. Por otra parte, dejar de fumar es un paso necesario para tener una buena salud dental, ya que dos de cada cinco de los españoles que se declaran fumadores aseguran haber sufrido problemas dentales en los últimos meses.
**"EUROPA PRESS"
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