La salud digital pasa por un punto clave de inflexión. La utilización
de los últimos avances, incluida la Inteligencia Artificial, cada vez se extiende
más en la atención a los usuarios. Y en uno de los eslabones más importantes afectan
a las farmacias, consideradas fundamentales al tratarse de uno de los primeros
puntos de contacto de la sociedad a la hora de hacer una consulta sobre su
estado de salud.
Por ello las oficinas de farmacia cada vez juegan un papel más
destacado em la atención primaria. Este concepto ha nacido con un claro objetivo:
combinar la eficiencia de la telemedicina con la cercanía de la atención
presencial en Medicina general. Con estos sistemas telemáticos hoy en día el
paciente puede acceder a muchas especialidades médicas mediante videoconsulta y
atención telefónica. Como se indican desde la Administración se optimizan los tiempos y costes y se logra mejorar la experiencia del
usuario.
Un caso lo podemos ver en una farmacia en línea con amplia variedad de medicamentos para el corazón . Es fundamental su trabajo para
agilizar la atención entre los usuarios, principalmente si se tratan de
oficinas más alejadas de los grandes núcleos urbanos de población.
En muchos pueblos la única forma que tiene la población de conectar con el médico más cercano o la farmacia es por teléfono o mediante una
consulta online. Por este motivo detalles como la digitalización de la historia
clínica es fundamental, pero requiere registrar
los datos y revisar todo. Un aspecto que muchos consideran que está deshumanizando
el trato. Pero esto es otra historia…
La digitalización del sistema sanitario tiene innegables ventajas
como las herramientas de telemonitorización, los asistentes diagnósticos, las
consultas virtuales, etc. No existen distancias y eso es un gran logro para cumplir
lo básico: el trato al paciente con todas las mejores posibles. Como ejemplo, la Comunidad de Madrid ha presentado un Plan Estratégico de Salud Digital 2026-28 con
una inversión total de 336 millones de
euros y consolidar un modelo asistencial de vanguardia que sitúa la tecnología
al servicio de las personas.
El proyecto despliega 80 medidas diseñadas para transformar la relación paciente-sistema, dotando a los profesionales de herramientas de última generación para mejorar la precisión diagnóstica y la eficiencia operativa.
El eje central del plan pasa por la Tarjeta Sanitaria
Virtual (TSV), convirtiéndose en una
"superapp" de salud. Incorporará seguimiento remoto y notificaciones
inteligentes, permitiendo una comunicación constante entre el médico y el
paciente.
Se incluirán programas digitales para los cribados de colon
y cérvix, facilitando la detección precoz de enfermedades graves. Hasta incluso
se crea la plataforma Personaliz@ y un nuevo Portal del Paciente. A través del
mismo el ciudadano podrá acceder a su información clínica personal y a todas
las funcionalidades de la TSV desde cualquier dispositivo o navegador.
Las farmacias en línea y la telefarmacia personalizada son
herramientas clave en la atención primaria, ya que mejoran la accesibilidad y permiten
la gestión remota de os fármacos a la vez que optimizan el seguimiento de los tratamientos
crónicos. Y de paso facilita la comunicación entre farmacéuticos comunitarios y
los centros de salud. Con ello se reducen los viajes y se mejora, en líneas
generales, la calidad asistencial. Esto tiene un relevante papel en la zonas
rurales y para los usuarios con problemas
de movilidad.
