Un grupo de médicos especializados en pediatría han constituido la Asociación de Pediatría Natural (Pedinatur), la primera asociación española para el estudio y la divulgación de las terapias complementarias en salud infantil. Esta asociación tiene como objetivo fomentar el debate científico sobre este ámbito de la Medicina por el que cada día hay mayor interés por parte de profesionales de la salud y por padres preocupados por la excesiva medicalización de sus hijos. Se calcula que más de 2.000 pediatras en toda España ya utilizan las terapias complementarias en los tratamientos que prescriben a sus pacientes. Entre ellas se incluye la fitoterapia, la medicina biorreguladora y la homeopatía.
La sociedad pretende servir como punto de encuentro "para los profesionales de diversas comunidades autónomas que trabajan en distintas áreas de la medicina complementaria", según la presidenta de Pedinatur, la doctora Gemma Baulíes, pediatra que trabaja en el Institut Català de Salut. Otros de los fines que persigue son "fomentar el debate científico, promover la elaboración de estudios, concienciar a la sociedad y a los pediatras sobre el uso de los medicamentos naturales basados en la evidencia y servir de punto de información para los padres y promover campañas educativas".
Pedinatur "en un momento de auge de estas terapias", explica la vicepresidenta de la sociedad, la doctora Raquel Ramos, especialista en pediatría preventiva y social-puericultura de Madrid. A su juicio, "los padres cada vez están más concienciados sobre los efectos adversos de los fármacos de origen sintético y para patologías leves y moderadas buscan opciones que, al mismo tiempo, sean eficaces y seguras; que puedan encontrar en la farmacia, con todos los controles de calidad".
Más especialistas en todo el mundo
Diversos estudios avalan el aumento del uso de las terapias naturales en todo el mundo, especialmente entre las nuevas generaciones de pediatras. Una investigación publicada en enero por el Instituto holandés Louis Bolk y realizada entre 267 facultativos confirma que la mitad de los especialistas jóvenes tienen una actitud positiva hacia las terapias complementarias, y un tercio asegura que prescribe algún tipo de productos naturales a sus pacientes. Otro estudio, de autores israelíes publicado el año pasado en la revista Pediatrics demuestra la actitud de los padres a favor de un mayor uso de las medicinas complementarias en sus hijos. Según esta investigación, realizada entre 599 pacientes, "los padres consideran fundamental la comunicación entre los pediatras y los especialistas que prescriben terapias naturales".
La junta directiva de Pedinatur está formada por las doctoras Gemma Baulíes, presidenta; Raquel Ramos, vicepresidenta; Mª Ángeles Mochales, secretaria, y Emilia Trainova y Begoña García Conde, vocales. El resto de especialistas pueden consultarse en www.pedinatur.com. Aquellos pediatras y profesionales médicos dedicados a la salud infantil que quieran formar parte de Pedinatur; así como otros especialistas sanitarios que quieran colaborar con la sociedad, pueden ponerse en contacto con la secretaria a través del correo HYPERLINK "mailto:secretaria@pedinatur.com"secretaria@pedinatur.com.
Aristolochic acid is recognized by the U.S. Department of Health and Human Services as a powerful nephrotoxin and human carcinogen associated with chronic kidney disease and UUC. The dual toxicities and target tissues were originally revealed when a group of healthy Belgian women developed renal failure and UUC after ingesting Aristolochia herbs to lose weight. Other cases of aristolochic acid nephropathy (AAN) and UUC were subsequently reported worldwide.
Most recently, Dr. Grollman and colleagues proved AA to be the causative agent of endemic nephropathy in the Balkans, solving a 50-year-old medical mystery that pointed to the ingestion of Aristolochia clematitis, or birthwort, contained in wheat. The study results were reported recently in Kidney International.
Using their previous work in the Balkans as a guide, Dr. Grollman and colleagues looked toward other areas where Aristolochia might be consumed and in which there was a high incidence of kidney disease and UUC. Taiwan appeared to demonstrate exactly that connection.
"We believe our latest research highlights the importance of a long-overlooked disease that affects many individuals in Taiwan, and, by extension, in China and other countries worldwide, where Aristolochia herbal remedies traditionally have been used for medicinal purposes," says Dr. Grollman.
An analysis of National Health Insurance data in Taiwan between 1997 and 2003 indicates the widespread use of AA in herbal medications. Based on a 200,000 person random sample of the entire insured population of Taiwan, the data reveals that approximately one-third of those prescribed medicines consumed herbs containing, or likely to contain, AA.
Marc De Broe, University of Antwerp, an investigator not associated with the study says, "From a group of fewer than 200 patients in Belgium, and a geographically confined rural population in the Balkans, the circle fo cancer risk due to AA exposure has now grown to potentially global proportions."
In "Aristolochic acid-associated urothelial carcinoma in Taiwan," Dr. Grollman and colleagues describe extracting DNA from tumors of 151 UUC patients. Twenty-five patients with renal cell carcinomas served as the control group. The researchers detected a metabolite of AA bound to DNA (aristolactam(AL)-DNA adducts) in the kidney cortex of 83 percent of the UUC patients.
According to Dr. Grollman, the AL-DNA adducts, formed by the reaction of AA and DNA, cause alterations in the properties of genomic DNA. This DNA-altering process is a crucial step in the development of cancer.
Additionally, alterations of TP53, a gene associated with many forms of cancer, were detected in a majority of the UUC patients. A total of 113 TP53 "signature" mutations were detected in 84 (55.6%) of the 151 patients.
Dr. Grollman explains that these findings from their molecular epidemiologic study in Taiwan clearly illustrate that the presence of AL-DNA in the kidney cortex, together with the specific mutations in tumor tissue, are biomarkers of exposure to AA.
"The findings provide a solid foundation for public health officials to develop strategies designed to eliminate aristolochic acid nephropathy and related upper urinary tract cancer," emphasizes Dr. Grollman.
**Published in "SCIENCE DAILY"
