|
Diario digital con noticias de actualidad relacionadas con el mundo de la salud. Novedades, encuestas, estudios, informes, entrevistas. Con un sencillo lenguaje dirigido a todo el mundo. Y algunos consejos turísticos para pasarlo bien
Traductor
29 May 2019
Provincia de Burgos, un viaje de 360 grados a través de sus monasterios
La Asociación Española de Pediatría y la Sociedad Española de Neonatología recomiendan la vacunación frente a rotavirus sin retrasos en los recién nacidos prematuros
En España, entre el 14 y el 30 % de las gastroenteritis
agudas están causadas por el rotavirus, requiriendo hospitalización en uno de
cada cuatro casos. Los recién nacidos prematuros constituyen la población de
mayor vulnerabilidad frente a este virus que afecta, sobre todo, en los dos
primeros años de vida, tanto por el riesgo de contagio como por la mayor
probabilidad de presentar complicaciones. Por este motivo la Asociación
Española de Pediatría (AEP) y la Sociedad Española de Neonatología (SENeo) han
elaborado un documento de consenso en el que abogan por la vacunación frente al
rotavirus sin retraso de los neonatos pretérmino, aunque esto suponga
administrarla durante la hospitalización. El escrito elaborado por ambas
sociedades científicas incluye una serie de recomendaciones a seguir para
llevar a cabo esta vacunación de forma eficaz y exitosa, además de recopilar la
evidencia científica existente al respecto. Según los expertos, esta medida
podría beneficiar a un 10% de los recién nacidos prematuros.
En palabras del doctor Máximo Vento Torres, presidente
de la SENeo, los prematuros y los neonatos con bajo peso al nacer presentan un
mayor riesgo de enfermedad grave por rotavirus incluso varios meses después del
nacimiento. “Esto se debe a que han tenido una menor transferencia materna
de anticuerpos y, a que la tasa de lactancia materna en ellos es menor que en
aquellos recién nacidos a término”, aclara. Por este motivo, añade el doctor
Javier Álvarez Aldeán, del Comité Asesor de Vacunas de la AEP (CAV-AEP), “resulta
especialmente necesario protegerles frente a la posible infección. La
vacunación frente a este virus en niños prematuros ha mostrado una eficacia
similar a la comunicada en los niños nacidos a término y una relación
beneficio-riesgo adecuada para su utilización”.
La infección por rotavirus cursa en forma de vómitos, diarrea
y, a veces, fiebre. “Generalmente, la infección suele evolucionar de forma
favorable con la curación en pocos días. Sin embargo, especialmente en
lactantes menores de dos años, si la diarrea y vómitos se producen con
demasiada frecuencia, pueden surgir dificultades para reponer la pérdida de
líquidos a través de la ingesta y aparece la deshidratación, que supone la
principal causa de hospitalización por gastroenteritis aguda en nuestro país”,
explica el doctor Vento.
El retraso en la vacunación, principal obstáculo
Desde la AEP y la SENeo insisten en que los prematuros
reciban la vacuna sin retrasos, incluso durante la hospitalización si fuera
necesario. “Con frecuencia los prematuros, especialmente aquellos cuyo peso
es inferior a 1500 gramos, suelen estar hospitalizados cuando les corresponde
la administración de la primera dosis, y siempre que su la condición clínica
del niño lo permita la vacunación debe realizarse a tiempo, incluso si están
hospitalizados, ya que esperar hasta después del alta puede conllevar que se
supere la edad para recibir la vacuna, y, en definitiva, que se reduzca la
cobertura en esta población”, añade el doctor Álvarez Aldeán.
Según recoge este documento, una de las razones por las que
la vacuna se utiliza menos en prematuros hospitalizados que en recién nacidos
llegados a término es el riesgo potencial de transmisión horizontal. En este
sentido, el doctor Vento asegura que “tanto el riesgo de diseminación a
otros niños como consecuencia de la eliminación del virus vacunal en heces como
el de infección nosocomial durante la hospitalización resultan bajos, según los
estudios realizados. En cuanto a los efectos adversos, los análisis han probado
que la frecuencia de fiebre, vómitos, diarrea e irritabilidad resultan
similares entre niños vacunados y aquellos a los que se les ha administrado el
placebo, lo que prueba su seguridad”.
Recomendaciones generales en prematuros
El doctor Álvarez Aldeán incide en que en el caso del
rotavirus se deben seguir las mismas recomendaciones generales de vacunación
para prematuros que propone el Comité Asesor de Vacunas de la AEP. “En
términos generales, se debe vacunar al recién nacido de acuerdo con su edad
cronológica e independientemente de su edad gestacional, iniciar la vacunación
a partir de las 6 semanas de vida y no retrasar la edad de vacunación, salvo en
situaciones excepcionales” insiste el experto. “La efectividad de la
vacunación en neonatos prematuros es elevada y la reactogenicidad es similar a la
de los recién nacidos a término, por lo que la vacuna frente al rotavirus
debería ser una práctica habitual en las unidades de neonatología cuando se
alcanzan las 6 u 8 semanas de vida en prematuros clínicamente estables”.
Los expertos prevén la publicación inminente de un nuevo Real Decreto que ponga “orden” en el control de Legionella
Los cambios habidos en los últimos años en la reglamentación sobre las
metodologías de análisis de la legionella ha originado malestar tanto en las
empresas sujetas a las inspecciones como en los laboratorios encargados del
análisis.
Actualmente coexisten un Real Decreto de 2003, por el que el
análisis de la legionella se tiene que basar en métodos de cultivo, y una norma
técnica del año 2017, que introduce la posibilidad de emplear métodos rápidos
de detección mediante PCR, técnica de laboratorio que permite la detección e
identificación de fragmentos de ADN que son propios de cada organismo.
“Hasta hace poco, los laboratorios no han tenido más opción
que aplicar ensayos basados en cultivo en todas las instalaciones de riesgo, a pesar de
los problemas que conlleva”, afirma Asunción Martínez Planells, Directora
Técnica de Microbial-Systems, empresa biotecnológica especializada en el
desarrollo y producción de sistemas de análisis microbiológicos moleculares
destinados al ámbito agroalimentario y ambiental. Esos problemas que cita la
doctora Martínez Planells estarían relacionados con que los resultados de esos
análisis dependerían de la capacidad limitada de crecimiento de la bacteria, de
la dificultad en el reconocimiento de la morfología y de la necesidad de
detección de legionella a niveles muy bajos (100ufc/L).
Sin embargo, en 2017 se publica una Norma Técnica que
introduce la posibilidad de emplear métodos rápidos como la detección por PCR,
“creando una situación confusa para laboratorios e inspectores, pues obligaba a
realizar dos tipos de análisis –el considerado obligado por el RD de 2003 y el
autorizado en 2017 por la nueva Norma Técnica UNE 100030 - originando
duplicidades absurdas”, puntualiza Asunción Martínez.
La Directora Técnica de Microbial-Systems espera que el
nuevo Real Decreto unifique criterios y se permita, o mejor aún, se aconseje el
análisis de la legionella por métodos basados en PCR. “Estos métodos
evitan que se produzcan resultados negativos falsos, por una parte, y
permiten que los resultados emitidos se mantengan exactos y precisos a lo largo
del tiempo”, señala Asunción Martínez.
“Los laboratorios están convencidos de adoptar métodos
basados en PCR para la determinación de legionella –procesos automatizables,
objetividad en la interpretación del resultado, resultados en el mismo día,
etc-; sin embargo, el mayor impedimento actual proviene del Real Decreto de
2003 donde se “oficializa” el método basado en cultivo”, afirma la Directora
Técnica. “Confiemos –finaliza- que el nuevo reglamento permita a los
laboratorios actualizarse a las nuevas técnicas de PCR para garantizar una
gestión del riesgo de legionella rápida y eficaz”.
Por su parte, el Director General de Promega Biotech
Ibérica, Gijs Jochems, afirma-que “la rapidez en la detección de un foco de
legionella, una vez declarado el brote, es determinante. Por ello -señala-,
mientras las técnicas de cultivo exigen un determinado tiempo, facilitando que
el foco siga activo y el riesgo de contagio vaya en aumento, con las técnicas
moleculares (PCR) no sólo se gana en tiempo, sino también en sensibilidad y en
la capacidad de análisis de un número de muestras muy superior”.
El doctor Jochems alerta también sobre las medidas de
prevención, lo cual recae fundamentalmente en laboratorios municipales “que,
sin tener grandes instalaciones técnicas, tienen que analizar todas las
muestras que les llega de piscinas municipales, torres de
refrigeración de edificios públicos, etc, etc”.
“Siendo España un país con mucha dependencia de aire
acondicionado, la legislación en torno al control de la legionella debería ser
puntera y no anclada en el pasado” finaliza diciendo Gijs Jochems. Los expertos
creen que el nuevo Real Decreto podría ver la luz en los próximos meses.
8 de cada 10 pacientes con cáncer oral son fumadores habituales
El tabaquismo es un hábito extremadamente
perjudicial para la salud, que continúa estando muy presente la población en
general. En España, el 25% de la población sigue fumando y el 22,3% lo hace a
diario, práctica que supone la primera causa evitable de muerte prematura en el
mundo, según el documento “Tabaquismo y Cáncer en España” de la Asociación
Española Contra el Cáncer.
Con sus más de 4.000 componentes tóxicos,
el humo del tabaco afecta de manera directa a la salud bucodental. El tabaquismo
influye en la salud bucodental de las personas, afectando negativamente el
resultado de casi todos los procedimientos terapéuticos realizados en la
cavidad oral. Por ejemplo, la curación tras una intervención dental como la
extracción de una pieza o tras realizar algún tipo de cirugía oral es mucho más
lenta en las personas que fuman, y es mucho más probable que sufran patologías
bucales como gingivitis o sangrado de encías e incluso son más propensos a la
aparición de caries.Las consecuencias del tabaco también pasan por aspectos estéticos, las manchas o tinciones en los dientes son una de las causas más visibles de los fumadores. La nicotina, el monóxido de carbono, nitrosaminas, bencenos, aldehídos y cianuro de hidrógeno son las toxinas que más perjudican a nivel bucal.
Más de 37.000
fumadores desarrollan cáncer oral al año
“La consecuencia más grave
del tabaco en nuestra boca es, sin duda, el cáncer oral, en el que la tasa
de mortalidad a los cinco años del diagnóstico es muy elevada, del 50%, aunque
disminuye cuando se realiza un diagnóstico precoz. Además, entre el 75 y
el 90% de los casos de cáncer oral están vinculados a personas fumadoras y
que consumen alcohol con frecuencia”, afirma Manuela Escorial, odontóloga de la
Dirección Asistencial de Sanitas Dental”.
El riesgo que tiene un fumador de padecer cáncer de la cavidad oral es
cinco veces mayor que el de una persona que no fuma. La boca es la primera
parte de nuestro cuerpo que siente el humo del tabaco y, por lo tanto, en los
labios, la lengua y las glándulas salivales se quedan impregnados los
componentes tóxicos que contiene.
Las lesiones que se pueden encontrar en la boca y que tienen mayor riesgo
de complicarse son las leucoplasias, descritas como placas blanquecinas que no
pueden desprenderse por raspado, forman parte del epitelio y están en
crecimiento. Se atribuyen principalmente al tabaco y son precursoras del cáncer
oral en un 10% de los casos.
El tabaco favorece la
periodontitis
Se calcula que entre el 30 y 40% de los casos de
periodontitis crónica pueden ser atribuibles al tabaco. La enfermedad periodontal es una patología de la cavidad
oral que consiste en la inflamación de las encías normalmente causada por el
acumulo de placa que va asociada a una pérdida del hueso. Un fumador tiene
mucho más riesgo de sufrir periodontitis; además, está demostrado que en casos
de fumadores se produce un mayor acumulo de cálculo dental o placa.
La nicotina que contienen los cigarrillos
disminuye el sangrado de las encías debido a su efecto de estrechamiento de los
vasos sanguíneos, enmascarando así la patología y haciendo creer al fumador que
sus encías están sanas cuando no es así, “es recomendable que las personas
fumadoras acudan al dentista habitualmente, ya que presentan un peor pronóstico
ante problemas periodontales y periimplantarios. Por ello, las tasas de éxito
de determinados tratamientos se ven reducidas y se hace necesario identificar
el problema en una fase temprana. Es importante mantener una odontología
preventiva y para ello el papel del seguro dental juega un rol fundamental en
estos casos”, explica Escorial.28 May 2019
Aumentar la formación y crear unidades multidisciplinares especializadas: aspectos clave para un mejor abordaje del lupus
El Lupus Eritematoso Sistémico (LES) provoca
un impacto de la enfermedad diferente en cada persona, modulado en gran manera
por su realidad social, laboral o cultural, por lo que resulta esencial que los
profesionales sanitarios contextualicen cada caso teniendo en cuenta las
circunstancias específicas de los pacientes.
En este sentido, uno de los aspectos más
demandados por las pacientes es que los profesionales médicos dediquen más
tiempo en las consultas a tratar su día a día de la enfermedad y los aspectos
personales, más allá de los síntomas y análisis determinados. “No hay que
olvidar el efecto terapéutico de la propia consulta, debemos intentar que ir al
médico deje de estar rodeado de tensión”, asegura el doctor Guillermo
Ruiz-Irastorza, jefe de la Unidad de Enfermedades Autoinmunes del Servicio de
Medicina Interna del Hospital Universitario Cruces.
Precisamente, en la jornada “Diferentes
Visiones del Lupus”, celebrada en Bilbao, se han puesto en común las distintas
perspectivas de los profesionales sanitarios del ámbito médico, enfermero o
farmacéutico y de los propios pacientes. Esta jornada se ha organizado por la
Federación Española del Lupus (FELUPUS) y el Hospital Universitario Cruces de
Barakaldo, con la colaboración de GSK y Thermofischer Diagnostic.
Durante la cita, se han abordado
diferentes aspectos para lograr un mejor manejo del lupus, destacando dos de
ellos como claves por sus ventajas tanto para los profesionales como para los
pacientes: aumentar la formación y crear unidades multidisciplinares
especializadas sobre lupus.
“Creemos que es muy necesario contrastar
la visión de los diferentes especialistas con la del paciente, ya que su
realidad debe ser transmitida para lograr un mejor manejo de la enfermedad y
que sus necesidades sean cubiertas, porque muchas veces los pacientes se
sienten solos y perdidos y jornadas como esta les informan y ayudan en la
medida de lo posible”, indica la presidenta de la Federación Española del Lupus
(FELUPUS), María José Lebrero.
De hecho, algunas de las necesidades que
reclaman las pacientes en este sentido son: un mayor acceso a tratamientos,
unidades multidisciplinares, reconocimiento de los fotoprotectores como un
tratamiento o equipos para valorar mejor el grado de discapacidad. Ante estas
situaciones, la presidenta de FELUPUS aconseja “que acudan a asociaciones de
pacientes donde van a encontrar información sobre la enfermedad, asesoría
jurídica y atención psicológica para ayudarles a vivir con lupus y manejar
mejor esta patología. Es muy importante fomentar la autonomía del paciente de
lupus mediante un tratamiento que mantenga a raya sus brotes y la fatiga, así
como valorar con su médico opciones terapéuticas que se autoadministra el
paciente, para no aumentar las visitas al Hospital”.
Formación e información para médicos y pacientes
El lupus es una enfermedad poco
frecuente, por lo que adquirir un alto grado de experiencia en ella puede
llegar a ser difícil para los profesionales sanitarios. Por ello, “es
importante tener un entrenamiento específico en este campo; pero también,
debido a su carácter multiorgánico, contar con sólidos fundamentos en Medicina
Interna general, es decir, ser capaces de abordar al paciente de forma global e
integrada, sin dividirlo entre múltiples especialistas”, asegura el doctor
Guillermo Ruiz-Irastorza.
Coincide en ello la presidenta de
FELUPUS, quien afirma que “es imprescindible que los médicos tengan mucha más
formación para poder tener así un diagnóstico precoz, ya que, al ser una
enfermedad tan compleja, muchas veces los pacientes se pasan años sin saber qué
les está ocurriendo realmente”.
En definitiva, con una formación
específica, experiencia y una sólida base generalista, el médico estará
cualificado para abordar de forma óptima la enfermedad. Ejemplo de ello es el
propio Hospital Universitario Cruces, por cuya Unidad específica de
Enfermedades Autoinmunes han pasado más de 300 MIR de toda la geografía
española para mejorar el conocimiento del lupus.
En ello juega un papel destacado la
divulgación y la formación de los especialistas jóvenes que deben “aprender a
reconocer un diagnóstico de lupus, identificar de forma precoz los casos más
graves y saber cómo actuar y a quién dirigirse”, incide el doctor.
Unidades especializadas para lupus
Para lograr un manejo del lupus de forma
ordenada, se requiere de la puesta en marcha de unidades especializadas, con
protocolos comunes y equipos multidisciplinares, “pero comandados por
‘autoinmunólogos’ que aseguran la conexión y la cohesión entre los diferentes
médicos”, comenta el doctor.
Además, el papel de la Enfermería resulta
primordial para actuar como nexo de unión entre los pacientes y la propia
Unidad, garantizando una accesibilidad fácil y una información cercana al
paciente.
Tal y como asegura la presidenta de
FELUPUS, “es urgente que los diferentes especialistas se coordinen entre sí y
facilitar a los pacientes las herramientas necesarias para que nuestro día a
día mejore y podamos convivir mejor con la enfermedad. El objetivo final es
que, entre todos, incluidas las asociaciones de pacientes, cubramos todas las
necesidades de los pacientes de lupus”.
Esta cuestión es uno de los retos que
tiene por delante el abordaje del lupus, entre los que se encuentra también la
adecuación terapéutica dependiendo de cada caso. “A día de hoy, disponemos de
múltiples armas terapéuticas, pero en muchos casos se usan de forma inadecuada.
Debemos cambiar los patrones de uso de los glucocorticoides (más pulsos
seguidos de dosis orales más bajas), perder el miedo a los inmunosupresores y
recurrir a los biológicos en el paciente y momento adecuados”, señala el
experto.
¿Qué síntomas presentan los pacientes lúpicos?
Entre los diversos síntomas que padecen
los pacientes con lupus, el cansancio es el más frecuente y el que en mayor
medida afecta a su calidad de vida, algo que puede ser llamativo teniendo en
cuenta que el lupus es una enfermedad que potencialmente puede afectar a un
gran número de órganos.
Así lo explica el doctor Ruiz-Irastorza,
comentando que “en muchas ocasiones, el médico se obceca en tratar el órgano en
cuestión sin tener en cuenta que el objetivo real es mejorar la vida de los
pacientes de forma cuantitativa pero también cualitativa”. Por ello, añade, no
se debe “tratar el lupus a cualquier precio, puesto que el uso indiscriminado
de corticoides a dosis altas puede conllevar un perjuicio para los pacientes
superior al de la propia enfermedad”.
Otros síntomas que padecen estos
pacientes son el dolor o la astenia, lo que les impide llevar una vida
cotidiana como sus familiares o amigos, teniendo que renunciar a muchas
actividades diarias o viéndose obligados a bajar su ritmo de vida. “Ello les
afecta tanto a nivel personal, ya que se suelen sentir incomprendidos; como a
nivel profesional, ya que las múltiples visitas y pruebas médicas que tiene que
hacer les ocasionan muchos problemas a la hora de encontrar o mantener un
puesto de trabajo”, concluye María José Lebrero, presidenta de FELUPUS.
Vithas Xanit acoge una jornada sobre tartamudez en edad pediátrica y adulta
El Hospital Vithas Xanit Internacional de Benalmádena acogerá este sábado, 1 de junio, una jornada sobre tartamudez en edad pediátrica y adulta organizada por la Fundación Española de la Tartamudez en colaboración con la Fundación Vithas Nisa. El evento, dirigido a profesionales implicados en el tratamiento y diagnóstico de esta patología así como a familiares y padres de pacientes con tartamudez, contará con la participación de las logopedas Raquel Escobar y Manoli Torres, y la psicóloga Carmen Barceló.
Se trata de una jornada divulgativa e informativa donde se hará un recorrido partiendo de la edad pediátrica, desde las primeras disfluencias del niño, para poder llevar a cabo un diagnóstico precoz y una correcta intervención temprana, hasta la edad adulta.
Se trata de una jornada divulgativa e informativa donde se hará un recorrido partiendo de la edad pediátrica, desde las primeras disfluencias del niño, para poder llevar a cabo un diagnóstico precoz y una correcta intervención temprana, hasta la edad adulta.
Durante la mañana tendrán lugar tres ponencias. Raquel Escobar hablará de la situación actual de la tartamudez, repasando no sólo la patología sino también las últimas investigaciones al respecto o los comportamientos primarios y secundarios que se desarrollan en estos niños. Posteriormente, Carmen Barceló explicará el manejo emocional para familias y profesionales y Manoli Torres se centrará en como pueden ayudar al niño en el colegio. Por la tarde tendrán lugar dos talleres para profesionales y un taller para familias.
“Entre un 1 y un 2% de la población andaluza tartamudea, y un 5% de la población infantil tiene disfluencias, sin embargo la tartamudez sigue planteando interrogantes. En esta jornada se analizará la importancia que tiene la detección precoz para tratar a tiempo el trastorno y evitar que se complique”, explica Yolanda Sala, vicepresidenta de la Fundación Española de la Tartamudez.
Adolfo Sánchez García, presidente de la Fundación Española de la Tartamudez, pone de manifiesto “la necesidad de reivindicar una nueva concepción y tratamiento de la tartamudez. A través de acciones como ésta, reclamamos tanto a los profesionales, como a los futuros profesionales, la necesidad de una nueva forma de relacionarse con la tartamudez, desde el conocimiento, la especialización y las evidencias clínicas”.
Mar Álvarez, directora de la Fundación Vithas Nisa, asegura que “la infancia es un segmento de la población con el que estamos especialmente sensibilizados, por ello resulta esencial concienciar a todas aquellas personas y profesionales del ámbito asistencial que conforman el entorno del niño de la importancia de la detección precoz de las disfluencias infantiles, para evitar que se desarrollen patrones de tartamudez”.
“Entre un 1 y un 2% de la población andaluza tartamudea, y un 5% de la población infantil tiene disfluencias, sin embargo la tartamudez sigue planteando interrogantes. En esta jornada se analizará la importancia que tiene la detección precoz para tratar a tiempo el trastorno y evitar que se complique”, explica Yolanda Sala, vicepresidenta de la Fundación Española de la Tartamudez.
Adolfo Sánchez García, presidente de la Fundación Española de la Tartamudez, pone de manifiesto “la necesidad de reivindicar una nueva concepción y tratamiento de la tartamudez. A través de acciones como ésta, reclamamos tanto a los profesionales, como a los futuros profesionales, la necesidad de una nueva forma de relacionarse con la tartamudez, desde el conocimiento, la especialización y las evidencias clínicas”.
Mar Álvarez, directora de la Fundación Vithas Nisa, asegura que “la infancia es un segmento de la población con el que estamos especialmente sensibilizados, por ello resulta esencial concienciar a todas aquellas personas y profesionales del ámbito asistencial que conforman el entorno del niño de la importancia de la detección precoz de las disfluencias infantiles, para evitar que se desarrollen patrones de tartamudez”.
You’re having a heart attack. Why not ask for help?
A perceived inability to act on symptoms could signify a life-threatening
situation, according to research published today in the European Journal of
Cardiovascular Nursing, a journal of the European Society of Cardiology
(ESC)
Most deaths from heart attack occur in the first few hours after the start of symptoms. Quick treatment is crucial to restore blood flow to blocked arteries and save lives. The time it takes for patients to interpret and respond to symptoms is the main reason for delays in getting to a hospital and the care they need.
The study enrolled 326 patients undergoing acute treatment for a first or second heart attack. Participants completed the validated questionnaire “Patients’ appraisal, emotions and action tendencies preceding care-seeking in acute myocardial infarction” (PA-AMI).
Patients in the study waited a median of three hours before seeking medical help. Some delayed for more than 24 hours. So what went through their minds during that period? This study, for the first time, identified two general reactions.
A perceived inability to act had a significant impact on patients who waited more than 12 hours. These patients said: “I lost all power to act when my symptoms began”; “I did not know what to do when I got my symptoms”; “my symptoms paralysed me”; and “I felt I had lost control of myself when I got my symptoms”.
“This immobilisation during ongoing heart attack symptoms has not been shown or studied before,” said study author Dr Carolin Nymark, of Karolinska University Hospital, Stockholm, Sweden. “At the moment we don’t know why some patients react in this way. It is possibly linked to fear or anxiety. This should be a novel element in educating people about what to do when they have heart attack symptoms.”
Inaccurate symptom appraisal also affected those who delayed for more than twelve hours. These patients said it took a long time to understand their symptoms; they thought the symptoms would pass; they thought the symptoms were not serious enough to seek medical care; and they thought it would be difficult to seek medical care.
Conversely, patients who accurately identified their heart attack symptoms and sought medical help quickly had a wish to seek care, knew the symptoms were serious and where they should go to get help, and did not try to divert their thoughts away from the symptoms.
“Our previous research has shown that some patients believe their symptoms aren’t serious enough to call an ambulance,” said Dr Nymark. “Others think the intensive care unit is closed in the middle of the night, perhaps because they do not think clearly during the event.”
Warning signs of a heart attack include moderate to severe discomfort such as pain in the chest, throat, neck, back, stomach or shoulders that lasts for more than 15 minutes. It often comes with nausea, cold sweat, weakness, shortness of breath, or fear. “Another red flag is feeling you have no power to act on your symptoms,” said Dr Nymark. “This may indicate a real health threat and the need to call an ambulance.”
Dr Nymark said this new signal could be discussed in outpatient appointments for those with cardiovascular risk factors and in cardiac rehabilitation programmes for heart attack survivors. The study questionnaire could be used to identify patients who previously experienced an inability to act or poor symptom appraisal.
“Our findings are worrying because even a small reduction in delay would save heart muscle and lives,” said Dr Nymark. “Reducing patient delays appears to be a complex task and we need to find innovative ways to inform and educate patients and the public.”
Dr Nymark concluded: “If you have symptoms that may be caused by a heart attack, don’t ignore them. Call for help immediately. It is better to be wrong about the symptoms than dead.”
Most deaths from heart attack occur in the first few hours after the start of symptoms. Quick treatment is crucial to restore blood flow to blocked arteries and save lives. The time it takes for patients to interpret and respond to symptoms is the main reason for delays in getting to a hospital and the care they need.
The study enrolled 326 patients undergoing acute treatment for a first or second heart attack. Participants completed the validated questionnaire “Patients’ appraisal, emotions and action tendencies preceding care-seeking in acute myocardial infarction” (PA-AMI).
Patients in the study waited a median of three hours before seeking medical help. Some delayed for more than 24 hours. So what went through their minds during that period? This study, for the first time, identified two general reactions.
A perceived inability to act had a significant impact on patients who waited more than 12 hours. These patients said: “I lost all power to act when my symptoms began”; “I did not know what to do when I got my symptoms”; “my symptoms paralysed me”; and “I felt I had lost control of myself when I got my symptoms”.
“This immobilisation during ongoing heart attack symptoms has not been shown or studied before,” said study author Dr Carolin Nymark, of Karolinska University Hospital, Stockholm, Sweden. “At the moment we don’t know why some patients react in this way. It is possibly linked to fear or anxiety. This should be a novel element in educating people about what to do when they have heart attack symptoms.”
Inaccurate symptom appraisal also affected those who delayed for more than twelve hours. These patients said it took a long time to understand their symptoms; they thought the symptoms would pass; they thought the symptoms were not serious enough to seek medical care; and they thought it would be difficult to seek medical care.
Conversely, patients who accurately identified their heart attack symptoms and sought medical help quickly had a wish to seek care, knew the symptoms were serious and where they should go to get help, and did not try to divert their thoughts away from the symptoms.
“Our previous research has shown that some patients believe their symptoms aren’t serious enough to call an ambulance,” said Dr Nymark. “Others think the intensive care unit is closed in the middle of the night, perhaps because they do not think clearly during the event.”
Warning signs of a heart attack include moderate to severe discomfort such as pain in the chest, throat, neck, back, stomach or shoulders that lasts for more than 15 minutes. It often comes with nausea, cold sweat, weakness, shortness of breath, or fear. “Another red flag is feeling you have no power to act on your symptoms,” said Dr Nymark. “This may indicate a real health threat and the need to call an ambulance.”
Dr Nymark said this new signal could be discussed in outpatient appointments for those with cardiovascular risk factors and in cardiac rehabilitation programmes for heart attack survivors. The study questionnaire could be used to identify patients who previously experienced an inability to act or poor symptom appraisal.
“Our findings are worrying because even a small reduction in delay would save heart muscle and lives,” said Dr Nymark. “Reducing patient delays appears to be a complex task and we need to find innovative ways to inform and educate patients and the public.”
Dr Nymark concluded: “If you have symptoms that may be caused by a heart attack, don’t ignore them. Call for help immediately. It is better to be wrong about the symptoms than dead.”
Subscribe to:
Comments (Atom)
CONTACTO · Aviso Legal · Política de Privacidad · Política de Cookies
Copyright © Noticia de Salud
