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09 May 2013

Resumen Seminario científico “El impacto del microbioma sobre la intolerancia y el cerebro”


Dieta, Microbiota y Programación de la Inmunidad de la Mucosa’
W. Allan Walker, M.D.

 Intervención en el simposium de Mead Johnson Nutrition en Espghan 2013
El paradigma de la carga de enfermedad en los países desarrollados ha cambiado drásticamente en las últimas décadas. Desde enfermedades predominantemente infecciosas hasta enfermedades autoinmunes (autoinmunidad y alergia), debido a las alteraciones en el estilo de vida occidental (mejoras en la sanidad, vacunación, uso de antibióticos y modificaciones en los hábitos alimenticios). Si bien estos cambios en el estilo de vida han sido eficaces en la reducción de la carga de la enfermedad infecciosa, también han provocado cambios en la inmunidad de la mucosa que conducen a respuestas inmunes aberrantes y a un cambio en la carga de la enfermedad. Se cree que la base principal para el cambio de carga de la enfermedad es una modificación en la colonización del tracto gastrointestinal, particularmente en el período neonatal. En esta conferencia, voy a hablar de la importancia de la nutrición durante la colonización inicial en el establecimiento de la homeostasis de la inmunidad intestinal y la prevención de la expresión posterior de la enfermedad.
La importancia de una microflora diversa y equilibrada es necesaria para el desarrollo de una respuesta inmune innata y adaptativa adecuada. Hay importantes indicios de que la interrupción del proceso de colonización normal puede dar lugar a alteraciones en la relación simbiótica, que son necesarias para la homeostasis inmune. Por ejemplo, los bebés nacidos por cesárea o los que reciben una cantidad excesiva de antibióticos perinatales, tienen una colonización inicial inapropiada y una función inmune de la mucosa aberrante. Como consecuencia, más adelante durante la infancia expresan un aumento de la incidencia en el asma y en las enfermedades autoinmunes (por ejemplo, enfermedad celíaca). Un componente importante de la colonización inicial es la dieta del niño. La leche materna contiene una variedad de oligosacáridos no digeribles que funcionan como probióticos que estimulan la proliferación de las bacterias bifidobacterias y lactobacilos que favorecen la salud  y causan la fermentación de los oligosacáridos en los ácidos grasos de cadena corta. Estas bacterias favorables para la salud estimulan elaumento de la IgA (Inmunoglobulina A) secretora y la disminución de las citocinas inflamatorias, componentes importantes de la homeostasis inmune.
Publicaciones recientes han informado de que la dieta a largo plazo puede modificar grandes familias de bacterias intestinales (phyla) en "enterotipos" específicos que afectan a la susceptibilidad del individuo a enfermedades inmunomediadas y metabólicas.  Además, hemos demostrado que la bacteriabifidobacterias infantis segrega factores que estimulan la maduración de los genes de respuesta inmune innata y reducen la inflamación excesiva observada en casos de prematuridad.
Por lo tanto, consideramos que estas observaciones apoyan la idea de que la alimentación más adecuada para los bebés prematuros debe consistir en leche materna complementada con probióticos, comobifidobacterias. Estas observaciones sobre el papel de la dieta en el desarrollo de la función inmune de la mucosa han impulsado estudios adicionales sobre el papel de la dieta en sí misma en la colonización bacteriana y en la prevención de la enfermedad inmune-mediada.

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